Las presentaciones estarán encabezadas por el reconocido guitarrista y compositor portugués Pedro Jóia, una de las figuras más destacadas de la música portuguesa contemporánea, quien regresa a Venezuela en el marco de una celebración que une tradición, memoria y pertenencia.
Los conciertos se realizarán el viernes 12 de junio, a las 5:00 p.m., en la Asociación Cultural Humboldt, en San Bernardino, y el sábado 13 de junio, a las 11:00 a.m., en la Sala de Conciertos de la Universidad Central de Venezuela. Ambas funciones serán de acceso libre al público, hasta agotar el aforo.
Cada 10 de junio, Portugal se detiene. No para lamentarse, sino para recordar quién es. La fecha conmemora el fallecimiento de Luís Vaz de Camões, el poeta inmortal que en Os Lusíadas —cuyo título evoca «a los hijos de Luso», pueblo que habitó la antigua Lusitania— capturó para siempre el alma de un pueblo que se lanzó a los mares y regresó con el mundo entre las manos. Hoy, siglos después, ese espíritu persiste en cada rincón donde un portugués ha echado raíces. También en Venezuela.
En ese sentido, los conciertos que se realizarán en Caracas buscan rendir tributo a una diáspora activa, integrada y profundamente vinculada a sus orígenes. La comunidad portuguesa en Venezuela ha construido, a lo largo de generaciones, una presencia sostenida en el trabajo, la cultura, la familia, la lengua y un legado que no se ha diluido con la distancia, sino que ha encontrado nuevas formas de expresarse.
Para el Embajador de Portugal, Manuel Frederico Pinheiro da Silva, celebrar este acontecimiento con el público venezolano es un privilegio que va más allá de la agenda oficial: la música se convierte en el lenguaje más honesto de integración posible. Venezuela y Portugal tienen en común algo que trasciende los acuerdos bilaterales y las fechas del calendario diplomático: comparten historia, familias, apellidos y, sobre todo, una forma de entender la vida que encuentra en el arte su expresión más genuina. Dos culturas que no se miran de lejos, sino que se reconocen.

Entrada libre. La música no necesita pasaporte.
NOTA DE PRENSA