Hay una discusión que desde hace un tiempo ha quedado circunscrita a grupos de amigos, críticos de cine y cinéfilos: la dificultad para encontrar películas subtituladas en cines del país, donde predominan las opciones dobladas al español.
Luis Serrano es un joven activista por los derechos digitales que siempre ha preferido ver largometrajes en su idioma original. “Vivo hacia el oeste de la ciudad. No sabría decir desde cuándo, pero las películas que consigo son dobladas al español. Eso obliga a personas como yo a movernos hacia el este para buscar otras opciones. Eso implica tiempo, movilidad, dinero”, comenta el también gestor cultural involucrado con la movida del hip hop en Caracas.
Su relato refleja una dinámica que se vuelve cada vez más común y de la que ofrecen datos cadenas exhibidoras del país.
Sebastián Cova es politólogo y crítico de cine. En su programa En pantalla, transmitido por la emisora 88.1 FM, suele hablar cada domingo de los estrenos en la cartelera. Coincide con Luis Serrano en las pocas opciones subtituladas. Por lo tanto, suele hacer una revisión exhaustiva de la oferta o va directamente a los cines del Trasnocho Cultural, que suelen mantener las obras en idioma original.

Una revisión por los portales de exhibidoras constata ciertas dinámicas. Por ejemplo, el sábado 12 de septiembre de 2026 la cadena Cinex programó Coyote vs. Acme en versión subtitulada solo en sus sedes del Tolón y San Ignacio, en Caracas. La opción en español es la única ópcion en Parque Cerro Verde, Sambil Chacao, Los Próceres, Galerías Los Naranjos, Paseo El Hatillo, Sotavento (La Guaira), Parque Costazul (Nueva Esparta), Sambil Paraguaná (Falcón), Lago Mall (Zulia) y San Francisco (Zulia).
El 16 de julio se estrenó La odisea de Christopher Nolan, un largometraje de casi tres horas que atrae generalmente a un público adulto. Para el mismo sábado 12 de septiembre la versión con subtítulos solo está disponible en Tolón y San Ignacio. En las otras ocho sedes del país que todavía la tienen en cartelera está en español.
En el caso de Cines Unidos, una película de acción como Código venganza con Jason Statham se pudo ver subtitulada en sus sedes del Líder, Sambil Barquisimeto, Sambil Valencia, Sambil Maracaibo y Orinokia (Bolívar), mientras que doblada al castellano estaba a disposición del público en El Marqués, Galerías Paraíso, Metrocenter, Sambil Chacao, Trinitarias (Barquisimeto), Petroriente (Monagas), Las Américas (Aragua), Hiperjumbo (Aragua), Metrópolis (Carabobo), Metrosol (Zulia), Regina (Anzoátegui), Sambil Margarita y Sambil San Cristóbal.
Con respecto a La odisea, Cines Unidos la programó para el sábado 12 subtitulada en Líder, Millenium, Sambil Barquisimeto, Sambil Valencia y Sambil Maracaibo, mientras que en español estuvo como opción en El Marqués, Sambil Caracas, Trinitarias (Lara), Hiperjumbo (Aragua) y Metrópolis (Carabobo).
En Cinepic La Candelaria se planeó La odisea en español en su única función del sábado 12 a las 6:00 pm, mientras que en su sede VIP en el centro comercial Lido estuvo disponible con subtítulos a las 8:30 pm.
En números
La cadena Cinex le ha hecho seguimiento al caso. Datos recabados en 15 de sus complejos hasta mayo de este año arrojan que las salas ubicadas en el Ipsfa de Los Próceres, en Caracas, son las que ofrecen el mayor porcentaje de películas dobladas al español, con un total de 98,09%, mientras que apenas 1,91% son subtituladas. Le sigue Multiplaza Paraíso, con 98,04% y 1,96%, respectivamente; luego Buenaventura de Guatire, con 97,40% y 2,60%; y el Metrópolis Barquisimeto, con 96,31% y 3,69%.
Por el contrario, entre las que suelen ofrecer largometrajes subtitulados destacan el Tolón Fashion Mall con 63,15% subtituladas y 36,85% dobladas al español. Le sigue Los Naranjos con 56,27% y 43,73%, respectivamente, y Paseo El Hatillo con 52,90% y 47,10%.
Llama la atención de los datos, primero, la diferencia de más de 90 puntos porcentuales en algunas salas en las que predominan los filmes doblados, frente a una brecha más estrecha en las que hay más opciones subtituladas.

También es para subrayar cómo las subtituladas son la primera opción en zonas consideradas de mayor poder adquisitivo, especialmente en la ciudad de Caracas.
Según datos recabados por Cinex, que incluyen a otras exhibidoras como Cines Unidos, Cinepic o Super Cines en todo el país, la proporción sigue siendo mayor con un total de 83,18% de películas dobladas al español frente a 16,82% de subtituladas.
En los datos del año pasado, el porcentaje de películas subtituladas en Caracas superaba el 40% de la oferta en cines como Tolón, Trasnocho Cultural, Millennium, Líder, Paseo El Hatillo y Los Naranjos, mientras que los números de subtituladas estaban entre 1,51% y 7,29% en salas del Sambil Chacao, Sambil La Candelaria, Unicentro El Marqués, Los Próceres, El Recreo, Multiplaza El Paraíso y Metrocenter de Capitolio.
En otros estados se ven casos como los de Maracay, donde las películas dobladas representaron en 2025 un total de 88,48% frente a 11,52% subtituladas, mientras que la ciudad con un número mayor de subtituladas fue Valencia, con 29,40% frente a 70,60% de dobladas.

Las lecturas
Ydfredd Baptista es coordinador de programación y contenido de Cinex. Explica que, al momento de programar, sin duda toman en cuenta estos comportamientos del público. Reitera que en complejos donde predominan las películas en el idioma original, en su mayoría inglés, como San Ignacio, El Hatillo y el Tolón, la situación es clara, mientras que en El Recreo, al ser una zona mucho más céntrica, concurrida y popular, ocurre lo opuesto. No es que no haya películas subtituladas, sino que son muy puntuales.
“Otro punto a tomar en cuenta es que no todos los géneros responden igual en todas las plazas. Por ejemplo, está la animación. Títulos como Mi villano favorito o Los minions tienen una predominancia de dobladas al español. La mayoría de los que van a esas funciones son niños pequeños. Es un público más infantil y familiar”.
Otro género que también suele ser familiar es la aventura, por lo que también son opciones que el público busca dobladas al español, comenta. “Ahora bien, cuando tratamos con títulos más densos como drama, musicales, ciencia ficción, hay que ser más cuidadosos. Una película como Michael tiene una mayoría de admitidos en las funciones en idioma original. Entonces tienes que ser muy quirúrgico al momento de elegirlas”.
Agrega que otro punto a tener en cuenta es el horario. “Cuando haces el levantamiento, el trabajo de campo, observas que el idioma original normalmente se duplica o se triplica a nivel de admitidos cuando es más tarde la función. Al caer la noche el público es más adulto, y posiblemente más experimentado en cinematografía”.
“Tenemos complejos como el Sambil de Chacao, en el que actualmente predomina el idioma español. Tuvimos que adaptar el mercado a las nuevas solicitudes del público para empezar a atraer gente a las salas de cine”, dice en relación con un contexto en el que ha caído el número de entradas vendidas para asistir al cine.
Comparar con años anteriores es difícil porque no hay data precisa a nivel histórico, comenta José Pisano, director del Trasnocho Cultural y representante de la distribuidora Blancica, que actualmente tiene en cartelera títulos como Código venganza, Hechizo de amor y Spider-Man: Un nuevo día.
Sin embargo, el gerente de programación de Cines Unidos, Raúl Montes, detalla que históricamente el doblaje estaba reservado casi exclusivamente para el cine infantil y animado, mientras que las películas de acción, drama o comedia para adultos se mantenían en su idioma original con subtítulos. “Ahora bien, la transición fuerte comenzó a partir de 2019. Desde entonces ha prevalecido la preferencia por las películas dobladas”.

Cuando se le pregunta a qué cree que se debe el cambio, responde: “A múltiples factores socioculturales y tecnológicos: menor esfuerzo cognitivo y comodidad; el espectador promedio busca entretenimiento pasivo. Leer subtítulos exige una atención dividida entre el texto y la imagen. Con el doblaje, la experiencia es más relajada”.
Agrega que el impacto del consumo multipantalla —teléfonos inteligentes y redes sociales— ha sido clave. “El público actual, especialmente los jóvenes y adolescentes, está acostumbrado a consumir contenido de formato rápido mientras revisa el teléfono o interactúa. El doblaje permite ‘no perder el hilo’ si se aparta la mirada de la pantalla por unos segundos”.
Precisa, además, que la influencia de plataformas como Netflix, Disney+ o Prime Video, que vienen configuradas por defecto con doblaje al español latino, condicionó a las nuevas generaciones a consumir todo el contenido extranjero directamente en su idioma nativo.
Defensores
Quienes prefieren las películas subtituladas aseguran que es la manera más idónea de conocer la fuerza actoral en toda su potencia, tanto en el esfuerzo físico para transmitir sentimientos como en la voz como expresión inequívoca de distintos estados de ánimo.
Aquellos que las prefieren dobladas aseveran que es la mejor manera de apreciar todo lo que pasa en pantalla sin necesidad de concentrar la atención en la parte inferior para leer un subtítulo.

Son los comentarios esgrimidos durante un recorrido realizado los primeros días de junio por salas de centros comerciales como Líder y Sambil Chacao, en Caracas. “Cuando voy al cine, preferiblemente a ver películas de superhéroes o de acción, las prefiero en 4DX para tener una mejor experiencia. También prefiero verlas dobladas para concentrarme en lo que sucede: detalles, planos, fotografía. A veces leyendo uno puede perderse buenos momentos como una buena toma o alguna acción”, comenta Leyanet Pérez.
También es cierto que la industria del doblaje está bastante afianzada en la región, especialmente en películas y series de animación; tanto así que hay referencias que son casi de culto, como el mexicano Humberto Vélez, que interpreta a Homero Simpson en la serie Los Simpson.
¿Qué pasa en otros países?
La situación en otros países de la región es similar en números porcentuales a la de Venezuela. Recientemente el diario Clarín de Argentina indicó que se calcula que aproximadamente 80% de las películas que se ofrecen en ese país están dobladas al español.
En México, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano de Cinematografía, de las 429 películas estrenadas en complejos comerciales, 173 se exhibieron tanto en versiones dobladas como subtituladas, 119 en idioma original, 114 únicamente en formato subtitulado y 23 exclusivamente en versión doblada. El Anuario Estadístico de Cine Mexicano detalla que 77% de los boletos vendidos fueron para funciones de películas dobladas al español, 17% para versiones subtituladas y 6% para proyecciones en idioma original.
En Uruguay el contexto no es muy diferente. Periodistas de El País de Montevideo consultados para este trabajo indican que los estrenos más importantes de Hollywood se exhiben en versiones dobladas. Por ejemplo, Amos del universo solo se puede ver doblada al español. Títulos como El día de la revelación pueden tener más versiones subtituladas, pero las dobladas siguen siendo mayoría. La excepción son aquellas producciones menos populares, como independientes del cine estadounidense o europeo.
Desde la academia
La academia ha buscado respuestas. Por ejemplo, el artículo titulado “Los subtítulos en la imagen en movimiento: una revisión de los estudios de seguimiento ocular” indica que los análisis sobre la lectura de subtítulos no han alcanzado un nivel suficiente de rigor científico. “Debido principalmente a razones prácticas: los subtítulos no permanecen estáticos por más de unos pocos segundos a la vez, compiten por la atención visual con una imagen en movimiento y por los recursos cognitivos generales con sonidos verbales y no verbales”, señala el texto.
Firmado por los profesores Jan-Louis Kruger (Universidad de Macquarie), Agnieszka Szarkowska (Universidad de Varsovia) e Izabela Krejtz (SWPS University), concluye que todavía queda mucho por hacer para lograr una mejor comprensión del impacto en las dinámicas de los contenidos subtitulados. “Un texto audiovisual subtitulado es un producto sustancialmente alterado desde una perspectiva cognitiva”.
Señala, sin embargo, que el uso de medidas fisiológicas como el seguimiento ocular (eye tracking) y electroencefalogramas, en combinación con medidas cuestionables o subjetivas como cuestionarios posteriores, acercan continuamente a la comprensión del impacto de la traducción audiovisual, como el subtitulado, en la experiencia y el procesamiento de los textos audiovisuales.

El artículo “Subtitulado vs. Doblaje: ¿cuál es la mejor opción para globalizar tu contenido y llegar a un público más amplio?”, publicado por el proyecto Amara de la Fundación Cultura Participativa, defiende además que uno de los mayores beneficios del subtitulado es su papel para hacer que el contenido sea accesible para la comunidad sorda o con discapacidad auditiva.
“A pesar de sus beneficios, el subtitulado tiene limitaciones. A una parte del público le resulta molesto leer texto mientras ve una película, especialmente si el diálogo es rápido. En películas con mucha acción o visualmente complejas, los subtítulos pueden interferir con la experiencia de visualización al desviar la atención de las imágenes”, agrega.
Sin embargo, el artículo advierte: “Las traducciones a menudo requieren condensar el diálogo para que el texto sea legible en la pantalla. Esto puede dar lugar a simplificaciones excesivas, pérdida de matices o malentendidos culturales”.
Acota además que la inteligencia artificial ya repercute en estas áreas. Por el lado del subtitulado, está optimizando la sincronización para una mejor legibilidad. En cuanto al doblaje, la clonación de voz generada puede impulsar la imitación de patrones del habla humana e incluso replicar la voz de un actor en distintos idiomas.
“Esto tiene el potencial de revolucionar la industria al hacer que el doblaje de alta calidad sea más rápido y accesible. Sin embargo, persisten las dudas sobre la autenticidad y la profundidad emocional de las voces generadas por IA en comparación con los actores humanos”, advierte sobre una industria que genera empleos e incluso culto entre los seguidores.
Vale recordar cómo en encuentros de fanáticos de películas de ciencia ficción o series japonesas son invitados con entusiasmo actores de doblaje.
El artículo indica que son fundamentales los hábitos regionales. Cita como ejemplos países como Portugal, Países Bajos y varios escandinavos, donde la preferencia por el subtitulado predomina debido a la larga exposición al contenido en inglés. Por el lado contrario nombra a España, Alemania, Italia y gran parte de América Latina, donde es preferido el contenido doblado al español.
“Las plataformas de streaming como Netflix y Disney+ han influido en estas preferencias al ofrecer ambas opciones, permitiendo a los usuarios elegir su modo de consumo favorito. Sin embargo, las tendencias globales muestran un cambio gradual hacia el subtitulado, particularmente entre el público más joven y nativo digital, que está acostumbrado a ver contenido internacional”, señala.
En otra perspectiva más vinculada al aprendizaje de idiomas, el estudio “Subtitulación vs. doblaje y la adquisición de habilidades en lenguas extranjeras”, publicado en 2025 por la National Bureau of Economic Research de Estados Unidos, indica que el desarrollo de habilidades en el idioma inglés está muy vinculado a la exposición a obras subtituladas, pues ayuda a los interesados en aprender el idioma, o mejorarlo, a practicar tanto la escucha como la pronunciación de palabras.
Más allá de las aproximaciones para interpretar el fenómeno, hay prácticas tomadas en el contexto actual para continuar con la oferta al público. Raúl Montes explica que para un circuito comercial como Cines Unidos, la programación de películas se basa estrictamente en la rentabilidad de cada título. Por lo tanto, se organiza la programación de manera estratégica. “Eso es asignación en las salas de mayor capacidad y segmentación agresiva en los bloques de horarios más atractivos para los invitados. Ser más selectivos y estratégicos al momento de programar la versión subtitulada, preferiblemente en salas premium, así como la exclusividad de la versión doblada para las películas de género familiar, infantil y animadas, que históricamente son las preferidas por el público venezolano”.
Humberto Sánchez Amaya / EL NACIONAL