La coordinadora de Vente Venezuela y Premio Nobel de la Paz 2025 dio sus primeras declaraciones a la prensa tras volver al país el pasado domingo. En su discurso, que comenzó pasada la 1:00 pm y duró aproximadamente una hora, declaró que en un eventual gobierno suyo ofrecerá garantías a quienes faciliten la transición hacia la democracia y afirmó ser la antítesis de Hugo Chávez, de Nicolás Maduro y de Delcy Rodríguez.
“Una negociación es lo mejor para Venezuela y es la mejor oportunidad que tiene el régimen hoy. Una negociación para una transición completa implica dar garantías a quienes faciliten esa transición. El régimen me conoce: soy la antítesis de Hugo Chávez, de Nicolás Maduro y de Delcy Rodríguez. Ellos saben que tengo palabra. Y una palabra dada en un proceso de negociación se cumple”, afirmó.
Machado manifestó que, una vez llegue un próximo gobierno, debe instalarse una comisión de la verdad integrada por personas independientes e intachables, venezolanas y extranjeras, que escuchen a las víctimas, conozcan la verdad y planteen la reparación a cada uno de ellos. Indicó que en la justicia ordinaria deben darse, por vía legal, atribuciones especiales a ciertos tribunales para llevar adelante el proceso de justicia en los casos de los delitos cometidos en los últimos años por el chavismo.
“Será arduo, pero no me corresponde a mí hablar de delito o pena alguna. Porque definitivamente iremos hacia un proceso de autonomía en el Poder Judicial. El país necesita justicia, no impunidad y eso es algo que los procesos de transición también enseñan. Tenemos que aprender de lo que hemos vivido y habrá que hacer mucho sacrificio; hay que entender la complejidad de lo que viene y por eso se necesitan liderazgos en los cuales la población confíe”, añadió.
La dirigente política aseguró asimismo que no ha recibido notificación alguna de parte de Delcy Rodríguez ni del gobierno de Donald Trump para concretar una reunión. Previamente, el equipo de la opositora había expresado que ella está dispuesta a reunirse con Rodríguez, a quien Washington reconoce como presidenta encargada de Venezuela.
Aunque recordó que no forma parte de la mesa de negociación entre un sector de la oposición que lidera la exdiputada Dinorah Figuera y el régimen chavista, aseguró que no obstaculizará ese proceso y que tiene interés en que cumpla con su objetivo de designar un Consejo Nacional Electoral que reúna todos los requisitos establecidos en la Constitución y que fije la fecha de unas elecciones presidenciales.
“Es algo que puede hacerse de una vez. Esto le daría una gran tranquilidad y certeza no solamente a los venezolanos, sino también a los inversionistas extranjeros y a tantos otros actores de la región que están interesados en que exista estabilidad, legitimidad, legalidad y democracia en nuestro país”, dijo.
Sobre North American Blue Energy Partners (Nabep), la compañía dirigida por Alejandro Betancourt que recibió la bendición de Trump para explotar vastas reservas petroleras en Venezuela, admitió que no conoce el alcance del contrato y enfatizó que a los aliados del país les conviene un sistema de transparencia absoluta en el cual se sepa “hasta la última letra” de todos los acuerdos.
“Evidentemente, el acuerdo (con Nabep) no refleja los niveles de transparencia que la sociedad venezolana quiere. Por lo tanto, el punto aquí no es si queremos o no inversión, por supuesto que queremos inversión, sino cómo y con quién”, manifestó.
Señaló, en ese contexto, los “cinco pilares fundamentales” para que Venezuela se convierta en el hub energético de las Américas.
La líder opositora identificó como primer pilar una legislación clara y abierta que permita la apertura de todo el sector energético a la inversión privada, tanto nacional como internacional. El segundo es un marco institucional que garantice la transparencia, mediante una agencia nacional de hidrocarburos con autonomía del gobierno e integrada por profesionales calificados y conocedores del sector.
Explicó que esa institución permitiría establecer políticas a largo plazo, necesarias para atraer inversiones que no se proyectan a dos o tres años, sino a dos o tres décadas.
El tercer pilar corresponde a un sistema de licitaciones públicas, sin discrecionalidad y bajo criterios de transparencia. A este se suma, en cuarto lugar, un esquema fiscal competitivo y atractivo que permita a cada empresa e inversionista conocer las tasas impositivas aplicables según el precio del petróleo y las condiciones específicas de cada área de explotación.
Finalmente, Machado planteó un sistema de protección de la propiedad mediante la incorporación del arbitraje internacional en los contratos. “Esto es lo que los venezolanos queremos y esto es lo que le conviene a Estados Unidos como nuestro principal aliado en el sector energético”.
Machado aseguró a los inversionistas que se respetarán todos los contratos firmados legalmente en Venezuela, pero adelantó que su eventual gobierno ofrecerá condiciones más favorables y permitirá que quienes ya operan en el país soliciten adecuar sus acuerdos a los nuevos términos. Cuestionó asimismo la discrecionalidad con la que se fijan actualmente las condiciones de los contratos y señaló que la recuperación del sector energético dependerá también de reconstruir el país, recuperar el talento venezolano y garantizar servicios e instituciones como escuelas, hospitales, carreteras y tribunales.