Autor: Harianlys Zambrano

  • Espacio Arte/Ensayo realizará una nueva edición de “Alumni” con tres egresados de la ENC

    Este miércoles 4 de noviembre, el espacio Arte/Ensayo de la Escuela Nacional de Cine (ENC) realizará un encuentro con egresados de la institución en su edición de Alumni. Tiene como finalidad reunir a exalumnos y alumnos actuales de la carrera de Realización de Cine para compartir experiencias. Los protagonistas de este encuentro serán Karols Navarro, Victoria Palma y Sebastián Arias. Este es un evento de entrada gratuita que tendrá lugar a la 1:00 p. m. en el Estudio 3, ubicado en el Centro de Artes Integradas (avenida Universidad Metropolitana, Terrazas del Ávila, Caracas).

    Alumni es un término en latín que se utiliza para referirse a los antiguos alumnos o graduados de una institución educativa, ese es el propósito de este encuentro dentro del espacio de Arte/Ensayo de la ENC. Dedicado a conectar con los procesos creativos, las experiencias y las obras de exalumnos. Se realizará una charla acerca de sus vivencias en la realización de sus trabajos los cuales servirán como guía para los estudiantes. Sin embargo, no se limita solo a eso, pues es un espacio abierto al público en general. Aunque el cine constituye su pilar fundamental, la programación no se centra únicamente en el séptimo arte, sino que también incorpora otras expresiones artísticas.

    En celebración de la selección del cortometraje Señorita, de Karols Navarro, para el Festival of Future Storytellers en Múnich, Alemania —que se llevará a cabo del 13 al 20 de noviembre—, se conversará con ella sobre la realización y los logros de este trabajo. Es un cortometraje que aborda el desarrollo de las jóvenes, la llegada de la adultez y la sensibilidad del tema para quienes lo desconocen. La obra es postulada por Festivaleando, un aliado de la ENC que se encarga de distribuir los cortometrajes de los estudiantes en festivales internacionales.

    Asimismo, conversaremos con Victoria Palma, egresada de la ENC de este 2026, quien ha participado en otras producciones audiovisuales y es la creadora del cortometraje Allegro, que cuenta la historia de una joven cineasta que intenta plasmar en su producción una experiencia personal muy dolorosa que la llena de recuerdos y sentimientos. Esta pieza también ha sido postulada en distintos festivales a través de Festivaleando.

    Por su parte, Sebastián Arias, creador del cortometraje Bulevar, se destaca actualmente en el medio audiovisual, específicamente en los departamentos de fotografía e iluminación. Se trata de un relato urbano y actual sobre cómo actúan las autoridades siguiendo sus propios intereses: un joven es sorprendido por la policía mientras vandaliza con aerosol las paredes de la ciudad y es llevado a la comisaría. 

    Estos tres trabajos formaron parte de la etapa académica de estos creadores, quienes hoy se consolidan como un ejemplo del esfuerzo y la dedicación impulsados por la ENC.

    NOTA DE PRENSA

  • Delcy Rodríguez descarta la dolarización: «La soberanía monetaria es esencial para el crecimiento económico»

    La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, descartó que se aplique en el país un proceso de dolarización, dado que «no es la dolarización lo que va a resolver el problema de Venezuela, es su moneda, es consolidar y fortalecer su moneda nacional que garantice los procesos comerciales y financieros».

    Asimismo, enfatizó en la 82º Asamblea Anual de Fedecámaras que «no es la dolarización la que va a llevarnos por el camino del crecimiento» y expresó que «la soberanía monetaria es esencial para el crecimiento económico».

    Consumo y producción

    Delcy Rodríguez indicó que el consumo en el país ha crecido 21,3% en lo que va de año y resaltó que esa cifra va relacionada con el incremento en la producción de alimentos.

    Comentó que el 35% del consumo nacional de gas viene del campo Perla, el cual está desarrollado por las empresas energéticas Repsol, Eni y PDVSA.

    Precisó que se han suscrito 61 acuerdos en materia de petróleo y gas con distintos países del mundo y se están negociando 44 más, buscando «desarrollar la petroquímica, garantizar el consumo nacional, exportar moléculas de gas y dar un impulso a la industria petroquímica».

    Producción petrolera

    La mandataria encargada de Venezuela manifestó que la industria petroquímica tiene que «generar valor» para el país, además de garantizar los fertilizantes que necesitan los productores venezolanos.

    Igualmente, dijo que la producción petrolera de Venezuela ha crecido un 8% en lo que va de año, por lo que está produciendo alrededor de 1.218.000 barriles diarios (bpd).

    «Estamos visualizando en los próximos 4 años, unos 320.000 empleos entre directos, indirectos y derivados, que van a tener gran impacto en el desarrollo regional y nacional», apuntó.

    Recursos de organismos internacionales

    Delcy Rodríguez puntualizó que en los próximos 2 años, la nación recibirá US$ 12.000 millones de los organismo internacionales y sumó que a partir del año próximo, Venezuela experimentará un crecimiento en empleo y remuneración.

    En cuanto a la recaudación tributaria del sector no petrolero, destacó que ésta creció 22,6% en lo que va de año, por lo que el país irá a un proceso de reorganización tributaria.

    BANCA Y NEGOCIOS

  • CAPEMIAC denuncia que cortes eléctricos en Carabobo afectan hasta 140 horas laborales al mes

    María Auxiliadora Ávila, presidenta de la Cámara de Pequeños-Medianos Industriales y Artesanos en el estado Carabobo (CAPEMIAC) advirtió que actualmente afronta una situación crítica por los constantes apagones en la región que pueden afectar hasta 7 horas diarias, lo que se traduce en una pérdida de 140 horas laborales al mes.

    «No puede haber industria próspera si no hay energía. Estamos sufriendo cortes de 8 a 14 horas. Son 7 horas de suspensión de energía,en 8 horas laborales, a la semana son 35. 140 horas mensuales sin producir (…) Lo que más nos está abocando es el tema del personal, cómo está yendo esa gente a sus sitios de trabajo», afirmó Ávila en una entrevista concedida al programa 2+2 de Unión  Radio.

    La representante del gremio señaló que es «Imposible» afrontar las jornadas laborales completas mediante el uso de plantas eléctricas ante la falta de combustible e insistió en la atención de los trabajadores, a los que se les debe priorizar la atención en materia de salud mental ante estas condiciones que afectan sus actividades diarias.

    También indicó que existe una gran carga en materia de los tributos municipales en la entidad que hace que la economía de las empresas se vea seriamente afectada, por lo que pide un llamado a las autoridades gubernamentales a buscar una solución viable para todos los afectados.

    Unión Radio

  • Delcy Rodríguez anuncia que el ingreso de los trabajadores estará por encima del PIB a partir de 2027

    La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció este jueves que a partir de 2027, el ingreso de los venezolanos deberá estar por encima del crecimiento del Producto Interno Bruto.

    La afirmación la hizo durante su participación en la 82° Asamblea Anual de Fedecámaras, en la que reveló una serie de medidas en los ámbitos financiero, político y social.

    «Todo el crecimiento del ingreso debe estar por encima del crecimiento del PIB para que los trabajadores sientan los beneficios que van a traer estos acuerdos», expresó Rodríguez refiriéndose a los convenios en materia energética que ha estado suscribiendo el Ejecutivo nacional.

    Informó que viene una reforma tributaria en Venezuela, que busca armonizar que la carga fiscal esté al servicio del crecimiento económico, de los procesos productivos del sector privado y permita una reorganización de las responsabildiades laborales de los sectores privado y público.

    También anunció un cambio en la gestión del Sistema Eléctrico Nacional.

    «Pronto viene, en los próximos días, semanas, no va a pasar de este año, una reforma del Sistema Eléctrico Nacional que permita la participación privada en los procesos de generación, transmisión y distribución», aseguró Rodríguez, quien fue aplaudida al momento por los líderes empresariales presentes en la asamblea.

    De igual manera, expresó su posición contraria a una dolarización del país.

    «No es la dolarizacíon lo que va a resolver el problema de Venezuela, es consolidar su moneda nacional,  que garantice los procesos comerciales, pero también financieros, que garantice  el financiamiento para Venezuela. No es la dolarizacíon lo que va a llevarnos por el camino del crecimiento. La soberanía monetaria es esencial para el crecimiento económico», subrayó la mandataria encargada.

    Precisó que habrá un financiamiento, tanto público como privado, para Venezuela, por $ 12.000 millones.

    «Queremos que estos mecanismos de financiamiento permeen a todos los estratos de la actividad económica de Venezuela», manifestó Rodríguez.

    Asimismo, reiteró que el país necesita una reforma del Sistema de Justicia, para evitar la criminalización de la pobreza y la mercantilización de la justicia.

    Unión Radio

  • Felipe Capozzolo: Propuesta para la reconstrucción económica y productiva de Venezuela

    El presidente de Fedecámaras. Felipe Capozzolo, en su discurso de apertura de la 82.ª Asamblea Anual de la institución, expuso las líneas estratégicas y compromisos asumidos para la reactivación económica de Venezuela. A través de un diagnóstico centrado en la productividad, el estímulo a la inversión privada y la inclusión de todos los sectores productivos, se plantean nueve objetivos centrales e iniciativas concretas para transitar de la resiliencia hacia una transformación económica sostenible y duradera.

    «Tenemos una visión clara. Queremos que en la próxima década Venezuela tenga una economía diversificada, más productiva, integrada a los mercados del mundo y capaz de crecer de forma sostenida. Una economía cuyo motor sea un sector privado dinámico e innovador, que trabaje de la mano con el sector público para ser más competitivo”, expresó durante sus palabras.

    Para cumplir con esta visión se requiere de la participación del sector público y el sector privado, ya que ambos se vuelven imprescindibles para la recuperación e inversión en servicios básicos como electricidad, agua, vialidad y conectividad.

    Uno de los pasos cruciales para Fedecámaras en el rumbo de la recuperación económica es cerrar las brechas: entre regiones, entre géneros, entre quienes tienen oportunidades y quienes hoy están atrapados en trabajos de baja productividad.

    El presidente expresó que en este proceso se debe garantizar la propiedad privada, asegurar estabilidad macroeconómica y solicitar de manera mancomunada la flexibilización y remoción de las restricciones financieras. También se debe construir un sistema de seguridad social que premie el empleo formal. Además, se deben solicitar de manera mancomunada la flexibilización y remoción de las restricciones financieras, construir un sistema de seguridad social que premie el empleo formal y crear reglas claras que promuevan la competencia, la inversión, las exportaciones y la innovación en todas las regiones del país.

    De esos compromisos se desprenden nueve objetivos.

    · Habilitar la inversión privada, nacional e internacional.

    · Reactivar la capacidad instalada

    · Remover las trabas regulatorias

    · Garantizar acceso a financiamiento productivo

    · Elevar la productividad: producir más y mejor, con una gestión superior, mejor tecnología y talento certificado internacionalmente.

    · Emprender el camino de la digitalización, la automatización y la Industria 4.0.

    · Apoyar a sectores y regiones estratégicas que generen empleo formal de calidad.

    · Construir un mercado laboral más inclusivo

    · Hacer prospección a veinte años, para que las políticas respondan al mundo que viene y no al que ya pasó.

    Capozzolo indicó que para concretar esos compromisos se proponen las siguientes iniciativas:

    · Una reforma tributaria orientada a la productividad

    · La ventanilla única digital. Que abrir una empresa en Venezuela tome cuarenta y ocho horas, no meses.

    · Un programa nacional de transformación digital para pymes: herramientas de gestión y facturación electrónica accesibles, centros regionales de acompañamiento y apoyo para incorporar inteligencia artificial y automatización.

    · Asociaciones público-privadas para infraestructura: Vialidad, puertos, energía, agua y logística, con contratos claros, licitaciones transparentes y espacios para que las pymes locales participen en la cadena de suministro.

    · La formación de capital humano: Nivelar competencias digitales y básicas

    · Un sistema de promoción y protección de inversiones: una agencia con mandato claro, garantías creíbles, límites estrictos a las expropiaciones y mecanismos ágiles para resolver disputas.

    · Una reindustrialización selectiva e inteligente: recuperar parques industriales, sustituir importaciones de forma competitiva en agroindustria, farmacéutica y petroquímica.

    · Un ecosistema de emprendimiento, liderado por el sector privado junto a universidades, fondos y centros tecnológicos.

    Finalmente, el presidente de Fedecámaras expuso que esta transformación se vuelve importante para mantener el talento humano dentro del país y trabajando por aumentar la productividad. Además de hacer énfasis en que el cambio debe empezar con pasos pequeños desde ahora, para que los jóvenes y las personas mayores mejoren su calidad de vida en el futuro cercano.

  • Revalorización del peso desploma más de 50% ventas en frontera Táchira-Cúcuta

    La revalorización del peso colombiano durante 2026 ha provocado un impacto profundo y asimétrico en la economía fronteriza del estado Táchira, donde esta divisa funciona como la moneda de cuenta de facto y abarca entre 62% y 68% de las transacciones comerciales locales.

    Una moneda colombiana fuerte abarata comparativamente los productos venezolanos para los compradores del lado colombiano, Norte de Santander, pero vuelve sumamente caros los bienes e insumos traídos legalmente desde Colombia. Esto reconfigura por completo los márgenes de ganancia del comercio binacional en las aduanas de los puentes internacionales.

    El economista, asesor financiero y estratega de negocios, Aldo Contreras Sanitá, expresidente del Colegio de Economistas del Táchira, subraya que “2026 ha sido un año en el que el tachirense ha empezado a debatir sobre el uso o no del peso colombiano”.

    “El peso ha pasado de 4.000 por dólar a 3.200 pesos por dólar, 20% de revalorización de la moneda, como consecuencia del debilitamiento a nivel global de la divisa de Estados Unidos. Sin embargo, para el tachirense que recibe remesas ha sido complicado porque hace un año 100 dólares eran 400.000 pesos y, aunque los precios en la frontera y Cúcuta siguen los mismos, ahora $100 son 320.000 pesos”, explicó.

    Destaca que, aunque la gente pudiese estar contenta, para los colombianos que salen de su país un tipo de cambio barato les sirve. “Pero para los exportadores esto es todo un problema, un inconveniente y, quienes importan mercancías de Táchira, se están encontrando con ese problema en una frontera que intercambiará este año cerca de $1.000 millones, porque de algún modo los precios en pesos empiezan a subir en dólares”.

    En el programa Dos Más Dos de Unión  Radio con Ginette González y Andrés Rojas, subrayó que este fenómeno afecta también, por supuesto, al comercio binacional.

    No obstante, califica como positivo que desde San Cristóbal hasta Norte de Santander, se hayan suprimido cerca de 16 alcabalas, “ha quedado solamente la alcabala de Peracal y esto pues ha traído un poco más de confianza para quienes empiezan a explorar si venir a San Cristóbal representa algo seguro, pero los cortes eléctricos por el fenómeno Superniño y la ausencia de inversión, han arreciado en los últimos días lo que hace que el colombiano todavía no se atreva a venir”.

    Agregó que la Cámara de Comercio y algunos entes en Cúcuta han reportado una caída de sus ventas de más del 50%. “Los comercios en Cúcuta están cerrando y esto también es una realidad económica de los últimos días de frontera, porque el venezolano que iba con mayor frecuencia ha dejado de hacerlo, o los muchos más vuelos que venían a San Antonio con miras a ir a Cúcuta porque “esta revaluación del peso no le conviene al venezolano ya que ha perdido entre 60 mil y 80 mil pesos por cada $100 y esto hace que no sea tan atractiva la compra”.

    Señala que los comerciantes buscan que el consumo se reoriente, pero para Cúcuta y el Norte de Santander esto ha sido todo un problema pues esán cerrando negocios. «La Cámara de Comercio ha reportado que han intentado atraer a los venezolanos con más ofertas, descuentos y promociones, pero la realidad es que la cantidad de personas que viajaban desde Táchira a Cúcuta ha caído más de 50%, como lo reporta la propia Cámara de Comercio cucuteña, y eso los tiene bastante preocupados”.

    Unión Radio

  • Secretaria de UCV pide que Ley de Universidades incluya la autonomía, el financiamiento y los méritos académicos

    La secretaria de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Corina Aristimuño, comentó que la reforma de la Ley de Universidades debe contar con diversos temas como la autonomía universitaria, el financiamiento y los mecanismos de admisión que valoren el mérito académico; los cuales generen un «clima de confianza» en la comunidad.

    «Evidentemente, hay una deuda de las universidades con respecto a su marco legal. Esta Ley de Universidades data desde 1970, y ha habido un recorrido importante de la evolución del quehacer universitario, y hay necesidad de ajustar ese marco (…) esta discusión debe ser abierta a toda la comunidad, porque esta ley tiene que representar el sentir de toda la comunidad universitaria. Para tú generar esas participación amplia con todos los sectores, tienes que crear un clima de confianza para que la comunidad pueda participar», expresó en entrevista concedida a Vladimir Villegas para el programa Entre Líneas de Unión Radio.

    Aristimuño señaló que los cambios curriculares, la flexibilización de las carreras, la selección de las autoridades universitarias, son otros tópicos que deben discutirse en torno a la reforma de este texto legal.

    Unión Radio

  • Petrolera estadounidense PCEC invertirá $ 3.500 millones para reactivar pozos en Venezuela

    La compañía estadounidense Pacific Coast Energy Company (PCEC) anunció este miércoles una serie de acuerdos estratégicos con Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) para la reactivación y el desarrollo de yacimientos petrolíferos de los bloques Delta y Cabimas, por unos $ 3.500 millones de inversión total.

    La empresa energética, basada en California, explicó en un comunicado que asumió la operación de los yacimientos en el tercer trimestre de 2026 y espera duplicar la producción de petróleo en un plazo de seis meses, partiendo de una base de 19.300 barriles por día (bpd) .

    El programa de desarrollo prevé alcanzar una producción máxima de entre 150.000 y 160.000 bpd durante más de 10 años.

    PCEC subrayó que ha alcanzado varios «hitos» en la industria petrolera en Venezuela con la reactivación de más de 50 pozos.

    Asimismo, incorporó cuatro equipos de perforación (partiendo de cero) para iniciar un programa de reactivación de 900 pozos en Cabimas, ubicado en el estado Zulia, dentro de la cuenca del Lago de Maracaibo.

    «La temprana inversión de capital, la experiencia en gestión y los conocimientos técnicos aportados por PCEC para la reactivación de estos activos de crudo pesado ya están dando resultados que superan las expectativas», afirmó en un comunicado Klaus Hasbo, director ejecutivo de PCEC.

    Destacó que la compañía ha comenzado a rehabilitar yacimientos energéticos que llevaban «mucho tiempo» inactivos en Delta y Cabimas.

    «Agradecemos al equipo de PDVSA su colaboración y nos entusiasma contribuir a la recuperación económica de Venezuela. Esperamos mantener una asociación larga y productiva que mejore el bienestar de todos los venezolanos», añadió.

    La llegada de la compañía estadounidense, que cuenta entre sus dueños al multimillonario Alshair Fiyaz, a Venezuela se da tras las negociaciones del Gobierno encargado de Delcy Rodríguez con Washington para explotar yacimientos de petróleo y minería.

    EFE

  • Los apagones llevan la atención médica en centros de salud de Aragua al límite de riesgo

    Las constantes interrupciones del servicio eléctrico frenan la atención en centros médicos aragüeños. Ante la falta de generadores y combustible, médicos y enfermeros deben improvisar, en medio de una situación que aumenta el estrés y la incertidumbre entre pacientes y trabajadores sanitarios.

    Maracay. Los cortes eléctricos en el estado Aragua, ubicado en la región central de Venezuela, no solo apagan comunidades; suspenden consultas, apagan quirófanos y detienen tratamientos vitales.

    La ausencia de plantas eléctricas en los centros de salud obliga al personal sanitario a improvisar para proteger la vida de sus pacientes.

    Sin equipos de respaldo que respondan ante apagones de hasta seis horas, médicos, enfermeros y convalecientes quedan a merced de la penumbra, donde la atención médica se transforma en una carrera contra el tiempo.

    A pesar de que los ciudadanos y gremios médicos han exigido soluciones y la publicación de cronogramas previsibles de administración de carga, las autoridades oficiales y los organismos estatales responsables de la red eléctrica no han emitido respuesta ni publicado planes de contingencia para el sector salud.

    Foto: cortesía de afectados

    Atención bajo límites críticos

    Las interrupciones eléctricas no solo afectan el funcionamiento de los consultorios, sino que también merman la salud mental de los especialistas, quienes lidian con altos niveles de estrés, preocupación, frustración y agotamiento al no poder garantizar una atención continua. La crisis eléctrica afecta de forma generalizada tanto al sector público como a los servicios de salud privados en toda la región.

    Así transcurre la jornada laboral de Edgar Vidao, enfermero y propietario de un consultorio privado en Villa de Cura, municipio Zamora, donde se ofrecen servicios de psiquiatría, pediatría, fisioterapia, traumatología, medicina interna y dermatología, entre otros.

    El uso de sus equipos médicos y de ecografía también se ve severamente limitado por las constantes fallas eléctricas. Esta tecnología, que utiliza ondas de sonido para obtener imágenes del interior del cuerpo, resulta indispensable para evaluar a los pacientes. Sin electricidad, su funcionamiento se interrumpe y la atención médica queda seriamente condicionada.

    “El racionamiento interrumpe las consultas y generan retrasos en la atención. En salud necesitamos garantizar continuidad y seguridad en los servicios, pero las fallas representan una limitación importante tanto para nosotros como para los pacientes”, recalcó Vidao a Crónica Uno.

    A falta de un generador eléctrico en las instalaciones, los procedimientos médicos deben suspenderse o posponerse. Esta situación genera ansiedad, incertidumbre y temor entre los enfermos, quienes ven comprometidos sus chequeos y tratamientos al quedar a merced de los planes de administración de carga, cortes programados por la empresa eléctrica estatal para racionar la energía, raras veces publicados por las autoridades.

    La falta de previsión obliga a las personas con patologías crónicas o necesidad de chequeos periódicos a depender enteramente del azar del suministro eléctrico.

    Hospitales a la deriva

    El sector público tampoco escapa a esta dura realidad. El Hospital Dr. José María Benítez de La Victoria, ubicado en el municipio José Félix Ribas, carece de planta eléctrica, aunque antes solía estar exento de los cortes. Ahora, el principal centro asistencial del eje este también queda a oscuras.

    “El hospital durante el terremoto tuvo energía eléctrica. La última vez que se quedó sin luz tantas horas fue durante el apagón de marzo de 2019”, contó Jhander Delgado, médico anestesiólogo.

    La labor de Delgado se complica considerablemente con los racionamientos. La mayor parte de sus funciones se desarrolla dentro de un quirófano que depende por completo de la electricidad. Cuando el suministro falla, prestar el servicio resulta imposible.

    Sin electricidad continua, cualquier intervención quirúrgica que dependa de aparatos o iluminación especial debe ser cancelada o postergada de inmediato. Esto paraliza las cirugías programadas.

    El calor sofocante es una de las realidades que enfrenta el especialista con cada corte programado. También lidia con la odisea de los pacientes que ven interrumpidos sus tratamientos. A esto se suma la impotencia de no poder realizar operaciones de manera oportuna, incluso cuando se trata de una urgencia grave.

    Esta interrupción directa de las operaciones de emergencia sitúa a los enfermos en situaciones de extrema vulnerabilidad médica.

    Foto: cortesía de afectados

    Riesgo en áreas críticas

    Desde el Colegio de Médicos de Aragua advierten que la gran mayoría de los centros asistenciales carecen de plantas eléctricas de emergencia. Aunque algunos hospitales sí disponen de ellas, la marcada escasez de combustible paraliza su funcionamiento e impide la debida atención de los convalecientes.

    “Aplican un ahorro energético, pero que no tiene mucha lógica cuando vemos plazas y centros de recreación con luces encendidas por 24 horas. Hay una incongruencia que nos lleva a un deterioro físico y mental”,alertó Ramón Rubio, presidente de la organización gremial en la región.

    Rubio precisó que el racionamiento pone en peligro la vida de las personas en áreas críticas. Entre estas destacó emergencias, unidades de cuidados intensivos, salas hospitalarias destinadas a los pacientes en estado de mayor gravedad que requieren monitoreo constante, y pabellones quirúrgicos. En este último el soporte vital es indispensable y depende directamente de la energía eléctrica.

    “Existe ese riesgo de que haya una afectación en la salud de las personas que ya tienen una enfermedad por la falta de energía eléctrica”, enfatizó Rubio.

    La parálisis del sistema hospitalario en Aragua evidencia la urgencia de garantizar un flujo eléctrico ininterrumpido en la red sanitaria regional. Resolver las fallas de infraestructura y estabilizar los servicios esenciales constituye una prioridad ineludible para frenar el riesgo constante sobre la vida de los ciudadanos.

    CRÓNICA UNO

  • Karina Gómez Franco: “No vamos a permitir que el cine venezolano se apague por pequeñas miserias”

    La noticia el año pasado de la suspensión del Festival del Cine Venezolano, que regresa en noviembre de 2026, dejó conmocionado al sector cultural del país. No solo por tratarse del único espacio que propone una competición de la filmografía venezolana, sino porque ocurrió tras sobrevivir en medio de la censura, la falta de presupuesto y las constantes crisis políticas.

    Resultaron aún más surreales los motivos que se conocieron después. Dos, puntualmente.

    Primero, antes de la inauguración del festival, el escritorio jurídico Raymond Aguiar, en representación de Christian W. Canache Aguiar, abogado y productor ejecutivo de Hotel Houffer —película que participó en la edición de 2024—, presentó una denuncia contra Karina Gómez Franco, presidenta del certamen, y Fundearc —fundación que organiza el festival— ante la Fiscalía, la Contraloría General de la República, el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía y el Ministerio para la Cultura por presuntas irregularidades administrativas y financieras, fraude, estafa, incitación al odio y por incurrir en “posibles violaciones de leyes nacionales que resguardan el patrimonio cultural y artístico de nuestra nación”.

    Luego se añadió la censura directa. Entre las películas a proyectar en el festival se encontraba el documental Una pauta peligrosa: descubriendo la corrupción en la Venezuela de Maduro, de Juan Andrés Ravell, en la que se narra, con el periodista Roberto Deniz como protagonista, cómo el medio de investigación Armando.info destapó las actividades ilícitas del empresario Álex Saab, quien en ese momento era un alto funcionario del régimen y actualmente se encuentra en Estados Unidos enfrentando la justicia tras ser extraditado por orden del gobierno interino de Delcy Rodríguez, sometido a un tutelaje de la administración de Donald Trump desde el 3 de enero, día en que Nicolás Maduro fue detenido junto con su esposa, Cilia Flores, y llevado a una cárcel en Nueva York.

    El filme incomodó a figuras del gobierno que presionaron para que se cancelara el festival.


    Póster oficial de la edición doble de este año

    Pero el tiempo parece haberle dado la razón a Gómez Franco, que, en una entrevista el año pasado justo después de la suspensión, dijo a El Nacional entre lágrimas que el cine venezolano es pujante y auguraba un regreso. Ahora, cuando ya tiene la fecha clara, del 22 al 26 de noviembre, muestra entusiasmada el cronograma que tenía preparado para la competencia de 2025: en una pared, detrás de un cuadro del artista plástico Jorge Pizzani, están todavía pegados con cinta adhesiva y escritos en papel los horarios de las películas que el público venezolano se perdió debido a la cancelación.

    Esta promotora cultural, que lleva años dirigiendo no solo este festival sino iniciativas como el Festival Binacional de Cine Colombia-Venezuela, responde nuevamente con franqueza cuando se le pregunta por la demanda: “Nada ha sido probado. Enriquecimiento ilícito no es un factor e incitación al odio tampoco, el festival es lo más amplio posible”.

    También resalta que el cine nacional se merece seguir teniendo un festival de este tamaño; de hecho, subraya que Fundearc no va a permitir que el cine nacional se “apague por pequeñas miserias”. “Uno tiene que respirar hondo, contar hasta 10 y seguir adelante. Porque si uno está pendiente de la gente que quiere hacerle daño al cine nacional o al festival, hay un problema grave, porque el cine nacional funciona solo, y para eso tiene a Fundearc, que seguirá haciendo la competencia oficial”, dice.

    El festival de este año será singular. Tomando en cuenta la cancelación, la directiva de Fundearc decidió presentar dos ediciones, la de 2025 y 2026, en una sola, por lo que la cantidad de películas que el público podrá disfrutar en Margarita —a la que llega por segunda ocasión— será mucho mayor de lo habitual. De las pendientes del certamen pasado se proyectarán, entre ficción y documental, unas 40, y de las de este año serán aproximadamente 38; para el momento de esta entrevista Gómez Franco estaba aún finiquitando la cifra. También se mostrarán cortometrajes de ficción y documentales y producciones de la categoría Universidad Audiovisual. En esta oportunidad, por el agotamiento del formato, no se realizará Maratón Cine Átomo, una tradición del festival que la directiva puso en revisión.

    Entre los aliados con los que cuenta el festival se encuentran Cinex y el centro comercial Parque Costazul, donde se desarrollarán las muestras y las premiaciones, y el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), que no estuvo involucrado en la edición de 2024, un año marcado por la política nacional, tanto por la campaña presidencial como por el fraude electoral del 28 de julio.

    Algunos de los filmes de ficción que se presentarán para la edición de 2026 son Aún es de noche en Caracas de Mariana Rondón y Marité Ugás, basado en la exitosa novela La hija de la española de Karina Sainz Borgo y estrenado en el Festival de Cine de Venecia; La muerte no tiene dueño de Jorge Thielen Armand, que tuvo su estreno en la Quincena de Cineastas del Festival de Cannes, y Muñequita linda de Román Chalbaud, la última producción completada por el legendario realizador, fallecido en 2023.

    En documental se cuentan 1936: el año en que se perdió el miedo al poder de Carlos Oteyza, OPPE26 de Néstor “Kiki” Villalobos y La memoria de los libros de Malena Ferrer. Entre los miembros del jurado se encuentran Jorge Hernández Aldana, principal ganador de 2024 por La sombra del catire, Anabel Rodríguez y Miguel Labarca. Alexis Montilla, visionario empresario creador de, entre otros, La Venezuela de Antier y Los Aleros, fallecido en abril, será el homenajeado. 

    En cuanto a 2025, entre los filmes de ficción se encuentran El hombre de la luz de Cristian Márquez, Las dos caras de Jackson Gutiérrez, Los capítulos perdidos de Lorena Alvarado, Los herederos de Pablo de la Barra, Tres días para reconsquitarla de Carlos Malavé o Venecos de Jon Robertson. Mientras que algunos de los documentales son El extraordinario viaje del dragón de Kaori Yonekura, La despedida del lobo de Tuki Jencquel o Páramos de leyenda de Atahualpa Lichy. 

    Entre los miembros del jurado se cuentan Vicente Peña, Irene Esser, Jorge Thielen Armand, Ronald Rivas, Alexandra Henao o Mikel Garrido. Los homenajes serán para la realizadora Liz Mago y la productora Cinesa.

    Gómez Franco insiste en que el cine nacional se merece un festival del tamaño del que organiza | Ezequiel Carías

    —¿Cómo va a ser el formato del Festival del Cine Venezolano este año después de la suspensión?

    —El Festival del Cine Venezolano del año pasado se suspendió, pero tenemos un 2025 lleno de películas geniales: largos de ficción, largos documentales, cortometrajes y Universidad Audiovisual. Cerrarlo no tiene sentido. Tiene más sentido hacer un festival este año que tenga 2025 y 2026, las ediciones 21 y 22 del Festival del Cine Venezolano. Tiene jurados diferentes. ¿Por qué? Porque queremos que los años se respeten: la película que ganó en 2025 ganó, y la que ganó en 2026 ganó, porque de eso se trata. Es increíble la cantidad de películas que se hacen, y no sabemos cómo. Nadie en el país entiende la razón por la cual tenemos tanto cine, porque no hay un apoyo real, no tenemos Ibermedia, no tenemos una cantidad de cosas, pero el cine se sigue haciendo. Además, todo el mundo que hace cine hoy en día, viva fuera o dentro del país, vuelve a las historias de su casa. ¿Qué lugar más hermoso que el Festival del Cine Venezolano para mostrarle a los venezolanos que tenemos un cine pudiente, que cuenta sus historias, que cuenta su casa, que cuenta su familia? Eso es lo más importante del festival.

    —Tomando en cuenta que se presentarán dos ediciones, ¿los cronogramas de películas van a ser más intensos por día en comparación con ediciones anteriores?

    —Primero, tenemos más salas. Vamos a hacer más largos los días para poder cubrir a todo el mundo. Van a ser cinco salas DCP y dos salas de videobeam. Además, como tenemos Universidad Audiovisual y cortometrajes venezolanos que han ido a festivales internacionales, los vamos a enmarcar ahí. Evidentemente, siempre arrancamos el domingo con la inauguración y las proyecciones comienzan el lunes. Ahora, desde el domingo a mediodía habrá proyecciones y continuarán hasta el jueves a mediodía antes de la premiación. Habrá muchas más salas para poder programar a todo el mundo.

    —¿A qué se debe la ausencia de Maratón Cine Átomo, una tradición del festival?

    —Tú lo sabes mejor que nadie: el maratón siempre ha sido el bebé de la casa, pero resulta que hay bebés que dejan de funcionar. Llevamos dos o tres años donde el maratón terminó siendo como un chorizo no entendido. Así como al principio salieron de allí 10 o 15 de los mejores cineastas del país que hoy trabajan afuera e hicieron largometrajes, hoy en día no le vemos mucho sentido porque nadie le pone el alma que se le ponía al comienzo. El año antepasado el jurado iba a declarar desierta la competencia de ficción. Eso quiere decir que el proyecto no está funcionando y uno tiene que volver a pensárselo: hay que buscarle otro formato o hacer otra promoción para que los jóvenes vuelvan a entusiasmarse. Maratón es un formato espectacular donde puedes contar una historia en un minuto muy bien contada, y hemos visto cosas increíbles. Cuando se pierde la pasión, preferimos no realizarlo hasta no tener una campaña nueva que incentive a los muchachos. Para muchos de los que ganaron, ese fue el primer renglón en su currículum para salir al exterior. Vamos a repensárnoslo.

    —Muchos cineastas se han dado a conocer allí con sus óperas primas. ¿Tiene una cifra de cuántas óperas primas va a haber? ¿Qué búsquedas estéticas o temáticas está notando?

    —Aproximadamente el 40% de los dos años son óperas primas, lo cual es increíble porque se siente que arranca con pie derecho. Son realizadores que llevan cinco o seis años de su vida enfocados en hacer su película. Si están aquí, bien; pero si están afuera, vienen, filman y se van. Incluyendo los cortos; la familia ayuda con el catering, el transporte o un pasaje. Hemos hecho una cinematografía contundente que muestra el amor de todos los venezolanos por su país, por su familia, sus playas, sus montañas, la selva, los llanos. Eso lo notas en cada película: la gente que filma en Guárico o los que van a filmar con comunidades indígenas en el Amazonas hacen un esfuerzo tremendo. Y esto tiene que ver también con las escuelas de cine, que están formando talento: hoy tenemos aproximadamente 35 escuelas, con 23 funcionando regularmente, lo cual es muchísimo si consideramos que cuando arrancamos el festival había apenas cinco escuelas en todo el país, incluyendo la UCV. Hoy en día hay un afán de contar de primera mano el cuento de su casa.

    —Una particularidad: tenemos cineastas en la diáspora que hacen películas con financiamiento de afuera y de Venezuela, y cineastas en Venezuela que hacen lo propio. ¿Esa migración y esa separación han generado una creación que se refleja en el festival?

    —Somos el reflejo de lo que pasa con el cine de venezolanos en el mundo. Queremos reflejar lo que los venezolanos quieren contar desde cualquier lugar donde estén. Vienen, filman y se van. Hay historias de gente que llevaba tres o cuatro años sin venir, hizo la preproducción, vino a filmar durante tres meses y el día que termina de rodar se va con una nostalgia enorme porque tiene que devolverse a trabajar. La gente en la diáspora trabaja de día en sus empleos formales y de noche hace cine venezolano. Eso demuestra una categoría de amor por el país: somos venezolanos, nos queremos reencontrar y no desistimos.

    —Desde el punto de vista logístico, ¿van a seguir trabajando con Cinex? ¿Qué ha significado esta alianza? ¿El sistema de entradas se va a mantener igual?

    —Nosotros no lucramos con las entradas al cine, y Cinex tampoco. El festival es prácticamente gratuito: la gente adquiere su carnet, que cuesta 12 dólares el individual y 10 en grupos de 10 para estudiantes. Además, gestionamos descuentos en el ferry para facilitar el viaje a Margarita. Cuando empezamos a pensar en Margarita mucha gente creía que era caro, pero resulta increíblemente más barato que ir a Mérida. Se come muy bien, hay posadas económicas y la dinámica funciona de maravilla.

    Los participantes del festival deberán firmar una carta en la que se comprometen a no demandar el certamen | Ezequiel Carías

    —¿Qué ha representado para ustedes la alianza con Cinex?

    —Es un apoyo evidente. Hacer el festival nunca ha sido fácil; siempre digo «el año entrante será facilísimo», pero eso no es verdad. Sin embargo, el festival se hace porque todo el mundo ayuda: hay entre 40 y 50 productoras venezolanas en distintas partes del mundo que donan 150 o 200 dólares al festival, y con eso mantenemos la oficina funcionando mientras conseguimos patrocinadores grandes. En este momento contamos con el apoyo de la Alcaldía de Maneiro, que ha sido maravillosa. Con Cinex somos aliados infinitos, un matrimonio que se construyó hace dos años y todavía no se ha divorciado.

    —En cuanto a la formación, talleres y clases magistrales, ¿qué habrá este año?

    —Haremos tres clases magistrales. Como hay tantas películas y ruedas de prensa todas las mañanas, no queremos saturar la agenda. Todo el programa de formación, ruedas de prensa y proyecciones será concentrado en Parque Costazul, lo que facilita el movimiento del público.

    —¿Quiénes serán los homenajeados en esta oportunidad?

    —Para el 2026, el homenajeado será Alexis Montilla (creador de Los Aleros y La Venezuela de Antier), fallecido recientemente. Él es un referente nacional de la cultura y el cine; de hecho, la primera inauguración del festival en Mérida fue en La Montaña de los Sueños. Para la edición de 2025 se mantienen los homenajes a la realizadora Liz Mago y a la productora Cinesa.

    —En cuanto a la curaduría para asegurar la diversidad de cine de autor, documental y ficción, ¿cómo fue el proceso?

    —Aceptamos el 100% del cine venezolano; el festival no excluye nada. Tenemos todas las tendencias y visiones. Por ejemplo, en su momento El salto de los ángeles era una película de estado; nos la mostraron, el realizador le hizo toda la posproducción para competir en el festival y mira adónde llegó El salto. Incluimos todas las temáticas: violencia, romance y hasta una película de Navidad este año, porque reflejamos todo lo que se produce en el país.

    Entre las dos ediciones serán casi 80 películas | Ezequiel Carías

    —Visto en perspectiva, tras un año de la suspensión, ¿qué lección le dejó a Fundearc aquella situación?

    —Una carta que deben firmar todos los cineastas donde se establece que el festival no es demandable. El festival es amplio y próvido; los jurados actúan con total libertad e independencia sin interferencia de la dirección.

    —Se manejaron dos versiones sobre la suspensión: la denuncia de un bufete jurídico y la incomodidad por un documental sobre el caso Álex Saab. Tras un año, ¿qué fue lo que ocurrió?

    —Pasaron las dos cosas. Ninguna tenía bases, pero ocurrieron. A estas alturas no se ha probado nada: ni enriquecimiento ilícito ni incitación al odio. Si a alguien le molestó que el jurado no viera una película completa, el jurado tiene la potestad de hacer literalmente lo que le dé la gana. Hubo movimientos de sectores con poder que pudieron presionar, pero hoy aplicamos «a palabras necias, oídos sordos». El cine venezolano merece un festival de este tamaño y Fundearc no va a permitir que se apague por pequeñas miserias.

    —¿Cómo se resolvió la situación para sanar y seguir adelante con el evento este año?

    —Sencillamente no hay nada probado. No hay donde puedan hurgar. El cine nacional se merece un festival de este nivel y vamos a continuar.

    —Para evitar que eventos externos vuelvan a suspender el festival a futuro, ¿qué se requiere para alcanzar un estatus de inamovilidad y proteger este patrimonio cultural?

    —Uno tiene que respirar hondo, contar hasta 10 y seguir adelante. El cine nacional funciona solo y Fundearc seguirá garantizando la competencia oficial. Es un asunto de esfuerzo, coherencia y pertinencia con el país.

    El festival tiene más de dos décadas realizándose | Ezequiel Carías

    —Desde el punto de vista jurídico o legislativo, ¿cree que sea necesaria una reforma legislativa? ¿O una protección del Estado para que este tipo de cosas no pasen?

    —A mí me parece que lo evidente no necesita ser legislado. La cultura es para todos. Legislarla genera unas medidas muy raras. En la medida en que tú legislas es porque temes que algo va a pasar. El 100% del cine venezolano no tiene vuelta atrás. Como te dije: se hizo una carta para que los cineastas que estén dentro del festival simplemente firmen porque no pueden demandar al festival. Eso es todo. Es que lo hizo la Fiscalía ahorita: agarraron mis cuentas y las cuentas de Fundearc y ahí no hay nada de qué agarrarse. Espero es que mis empleados ganen mejor. Espero que el festival tenga un fondo que le permita trabajar tranquilo y que alguna vez en 20 años yo me pueda pagar. Pero mientras tanto el cine nacional es lo más importante.

    —En la última edición no estuvo presente el apoyo del CNAC, que ahora regresa. ¿Cómo va a ser esa relación? ¿Cree que el apoyo del CNAC va a ser también importante?

    —Me parece que todo el mundo tiene derecho a reflexionar y devolverse. El CNAC, que es el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía, es al que más le interesa que un festival de este tamaño se dé con el 100% del cine venezolano. ¿Por qué? Porque ellos son los legisladores. Su oficio es producir cine, mi oficio es dar la exhibición. Entonces, bienvenidos siempre. El CNAC además no es el dueño del festival. El CNAC termina siendo un patrocinador como Movistar, como tantas compañías que llegan, como 40 o 50 productoras de todo el país que respaldan el festival. El festival es autónomo, el festival no sigue las reglas de nada. Tiene el 100% de cine venezolano, largo ficción, largo documental de dos años. Y los cortometrajes deben estar inscritos en un festival internacional que sea comprobable y punto.

    Gómez Franco organiza en una pared los horarios de los filmes | Ezequiel Carías

    —Con «el nuevo momento político», ¿se pudiera ampliar la economía del festival?

    —Yo soy escéptica de todo lo que ocurre. O sea, la verdad es que yo hago un presupuesto chiquitito para llegar adonde tengo que llegar. Cuando la gente piensa en serio que el festival es millonario es porque lo hacemos con muy buen gusto. Somos amables, tratamos de hacer la mejor producción posible para que todo el mundo esté bien atendido. Eso es lo que nosotros hacemos. Que la gente piense que somos millonarios es totalmente irreal. Que en algún momento voy a poder invitar a todos los directores a que tengan la habitación solos y desayuno, almuerzo y cena… no sé si eso va a pasar, pero por lo pronto nosotros vamos a hacer un festival digno, bien hecho, elegantemente hecho, donde todo el mundo se sienta respaldado. Eso es lo que interesa.

    —¿Cree que esa nueva realidad política permitirá que los cineastas, tanto en el país como fuera, pero sobre todo los que están acá, se apunten a hacer más cine crítico?

    —El cine crítico nunca se dejó de hacer. Esa es la realidad. Se hizo antes, durante y se va a hacer después. Las nuevas realidades políticas hay que esperar a que lleguen. Fíjate, cuando yo empecé a hacer el Festival del Cine Venezolano en 2005 estaba el presidente Chávez. Y todo el mundo decía: «No, espérese, no lo haga ahorita, porque entonces en un año…». ¿Qué tal si yo hubiese esperado que el presidente Chávez saliera del poder para empezar a hacer un festival? El festival se hizo con o sin el señor. Porque el cine venezolano se sigue haciendo. Tenemos con qué. Quién esté gobernando es otra historia.

    —Como esa persona que ha dirigido por más de 20 años este festival: ¿qué mensaje le envía a los cineastas, al público, a los productores para que como un colectivo protejan el patrimonio cultural que significa el Festival del Cine Venezolano?

    —Cuando yo llamo a cada uno de los cineastas para decirle «mira, el festival va», su emoción es tan increíble que me hace lagrimear. «No puede ser, Karina, nosotros sabíamos, el festival no se puede acabar». Ese es el nicho del festival: el hecho de que cada cineasta quiere llegar a competir dentro del festival. Porque es importante para el país, porque es importante para los cineastas del mundo. Cuando yo llegué al festival en 2005 había muchas circunstancias raras: en Mérida no se había hecho el festival hace 15 años, el medio cinematográfico estaba totalmente disgregado, se hacían dos o tres largos al año en 2007, además porque el cineasta era triste. ¿Por qué? Porque la gente no iba a las salas de cine, porque trabajaban como unas mulas 10 años para sacar una película que no la veía ni la familia. Nosotros hicimos el festival desde 2005 y la emoción de cada cineasta cuando veía las salas llenas y la gente se paraba y aplaudía hacía que su trabajo valiera la pena. Ahí fue cuando dijimos: «Esto hace falta». ¿Por qué? Porque hay que darle honor a quien honor merece: gente que lleva trabajando 10 años de su vida haciendo una película y no ha recibido aplausos de nadie tiene un lugar en el que la gente se le acerca muriéndose por conocer a su cineasta preferido. Eso hace que el festival suceda y siga sucediendo.

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