Representantes de Fedecámaras en el estado Carabobo insisten en la necesitado de adecuaciones para el terminal marítimo de Puerto Cabello, habilitado para recibir toda la carga del Puerto de la Guaira luego del doble terremoto del 24 de junio.
Jorge Aroca, presidente del gremio en la entidad, indicó que ante esta situación la cantidad de cargamentos al puerto se duplican y pese a contar con la capacidad de recepción necesitan implementar mejoras en otros apartados.
«Eso implica una logística especial de transporte al costado del buque para trasladar los contenedores a cada almacén que tiene destinado y obviamente el tema de las grúas de tierra, los equipos de izamiento, son de las cosas que creemos que tenemos que ir adecuando para poder manejar los volúmenes», detalló Aroca.
Señaló que el ingreso de ayuda humanitaria no tiene mayores complicaciones, pero los donativos requieren ciertas regulaciones por lo que pidió a las empresas a cumplir con la documentación, al tiempo que solicitó mayor agilidad en los trámites por parte de las autoridades.
Más de 30.000 venezolanos afectados por el doble terremoto ocurrido hace 15 días han recibido artículos de primera necesidad, informó este jueves la Embajada de Estados Unidos en Venezuela.
«Bajo el liderazgo del presidente Donald Trump, EE.UU. y nuestros socios, seguimos firmes con una respuesta humanitaria masiva», dice un mensaje de la legación diplomática en la red social X.
La embajada publicó fotos en las que se observa al subsecretario de Agricultura estadounidense, Luke Lindberg y el funcionario del Departamento de Estado, Ryan Shrum, presentes en las entregas de los insumos, que llegan a través de la organización Global Empowerment Mission.
Hoy, el Subsecretario del @USDAForeignAg Lindberg y el alto funcionario Shrum de @USForeignAssist del @StateDept observaron de primera mano cómo la asistencia de EE.UU. a través de @GEMmissions llega de inmediato a quienes más lo necesitan, en gran parte gracias a las donaciones… pic.twitter.com/SB58QxAFop— Embajada de los EE.UU. en Caracas (@usembassyve) July 9, 2026
Más temprano, ambos funcionarios sobrevolaron varias de las zonas afectadas en La Guaira.
Según la publicación de la Embajada en X, ambos funcionarios «evaluaron la situación humanitaria tras los terremotos en Venezuela para fortalecer la coordinación y asegurar» que la asistencia estadounidense tenga el máximo impacto para el pueblo venezolano».
«EE.UU. mantiene una respuesta humanitaria de escala sin precedentes», añadió.
En total, 16.891 personas permanecen bajo resguardo en 87 campamentos transitorios. La Guaira registra la mayor concentración de damnificados, con 10.391 personas distribuidas en 26 campamentos.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, aseguró este jueves que se ha podido recuperar en un 96 % del servicio de energía eléctrica en el estado La Guaira, el más afectado por el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 del pasado 24 de junio.
«El servicio eléctrico en el estado está recuperado en un 96 %, 21 subestaciones eléctricas fueron recuperadas ya completamente», señaló la mandataria en la supervisión de recuperación de infraestructura en la zona de Macuto, en el estado La Guaira, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Además, dijo que se ha podido restablecer la distribución de agua potable en un 84 %, mientras que en las zonas colapsadas se mantiene un servicio de agua con camiones cisternas.
Rodríguez indicó que la estatal de las telecomunicaciones, Cantv, está en pleno proceso de recuperación,.
Starlink ha repartido más de 1.600 kits de conectividad en Venezuela para apoyar a equipos de rescate, personal médico y organizaciones humanitarias en las zonas más afectadas por los terremotos, según informó este jueves la Embajada de Estados Unidos en Caracas.
En La Guaira, el estado más devastado por los terremotos, la señal de Internet es deficiente e incluso hay zonas que están incomunicadas tras las terremotos.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) informó este jueves, que la directora gerente del organismo internacional, Kristalina Georgieva, conversó con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sobre el uso de 350 millones de dólares de Venezuela de los Derechos Especiales de Giro (DEG), con el fin de abordar las necesidades humanitarias urgentes derivadas de los dos terremotos en la nación caribeña.
La portavoz del FMI, Julie Kozack, destacó que Georgieva y Rodríguez conversaron también el golpe económico y las necesidades humanitarias que surgen en Venezuela, tras los terremotos del 24 de junio.
Ambas autoridades discutieron el uso de la franja de reserva de Venezuela en el FMI, que proporciona una fuente importante y fácilmente disponible de liquidez que puede movilizarse rápidamente para ayudar a abordar las necesidades humanitarias urgentes derivadas del desastre.
En ese sentido, Julie Kozack manifestó que «hemos estado trabajando con contrapartes para facilitar el acceso a los propios recursos de Venezuela en el fondo».
«Tanto el tramo de reserva como los DEG de la asignación se consideran activos de reserva, pero provienen de fuentes distintas y se registran por separado en el FMI», puntualizó.
El llamado tramo de reserva es diferente a los Derechos Especiales de Giro (DEG) retenidos por el organismo que suponen unos 4.500 millones de dólares, lo que suma una cifra total cercana a los 5.000 millones dólares en activos.
En coordinación con el Departamento de Estado de los EEUU, la empresa Amazon, junto con la organización Airlink, transportará suministros de ayuda humanitaria semanalmente desde Miami, Florida, a Maiquetía, Venezuela, sin costo alguno para las organizaciones humanitarias.
La compañía estadounidense informó en un comunicado que donará los vuelos y el combustible para siete viajes semanales en los que entregará insumos a organizaciones civiles sobre el terreno. Asimismo, argumentó que el puente aéreo humanitario evitará «un cuello de botella» en la ayuda, así como el «segundo desastre», un fenómeno que ocurre cuando donativos en especie no solicitados saturan a comunidades afectadas y desvían recursos de las necesidades más urgentes.
«Airlink gestiona la verificación de envíos de organizaciones sin fines de lucro, la planificación de vuelos y la logística de primera milla; el Departamento de Estado facilita la coordinación entre gobiernos; Amazon proporcionará el transporte a Venezuela y, una vez que aterricen, el Grupo de Logística liderado por el Programa Mundial de Alimentos entregará los suministros a las organizaciones humanitarias en el terreno para su distribución», detalla la información publicada por el Departamento de Estado en su web.
Hasta la fecha, EEUU ha destinado más de 386 millones de dólares en ayuda humanitaria para atender a los afectados por lel doblete sísmico que azotó al país el 24 de junio. La ayuda incluye atención médica de emergencia, alimentos, agua potable, saneamiento, refugios temporales, protección y apoyo logístico para los damnificados, canalizados a través de organizaciones como la Cruz Roja, Unicef o el Programa Mundial de Alimentos, entre otras. La respuesta estadounidense también ha incluido el despliegue de equipos de búsqueda y rescate urbano.
Los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 han dejado al menos 3.685 muertos y 16.740 heridos, además de casi 18.000 personas sin viviendas, que viven en 87 campamentos transitorios, según el más reciente balance oficial.
Tras el doble sismo del 24 de junio, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (Conatel) reportó una reducción del 50% en la capacidad del servicio de internet en Venezuela. La falla se debe a una ruptura en el cable submarino de fibra óptica que conecta al país con la red internacional.
En un comunicado publicado en sus redes sociales, detalló que la afectación más grave ocurrió a 1,8 kilómetros de la estación de Puerto Viejo, en Catia La Mar, en el estado La Guaira, el más afectado por el desastre natural.
«Es posible que se presenten conexiones intermitentes, lentitud en la navegación, demoras en videollamadas y videojuegos, así como mayor congestión durante las horas de mayor demanda», alertó Conatel.
Conatel informó que está llevando a cabo labores de reparación. No obstante, por la complejidad de los trabajos submarinos, el servicio de internet a nivel nacional seguirá mostrando intermitencia y baja velocidad en los próximos días. Ante la contingencia, recomendó hacer «un uso consciente y racional de la red para contribuir a garantizar las comunicaciones, especialmente las de emergencia».
En un programa de La Conversa de ARI, el periodista especializado en tecnología William Peña explicó que las fallas de conectividad registradas en Venezuela tras los terremotos del 24 de junio responden a una combinación de factores: el aumento extremo en el consumo de datos por parte de los usuarios y daños estructurales en la infraestructura de fibra óptica que conecta al país con el resto del mundo.
El mismo día del sismo, cuatro proveedores de enlaces internacionales sufrieron cortes de fibra que redujeron a la mitad la capacidad de conexión en el país. Según el especialista Peña, esto afectó directamente a los usuarios, dejando a los pequeños operadores inalámbricos sin internet entre 24 y 48 horas. Aunque las grandes empresas pudieron redirigir parte de su tráfico a través de Colombia en lugar de Miami, esta alternativa es costosa y compleja, ofreciendo solo una conexión parcial.
El Consejo Universitario de la Universidad Central de Venezuela (UCV) acordó este miércoles suspender las actividades académicas ordinarias hasta el próximo 1 de septiembre, como parte de un conjunto de medidas adoptadas en el contexto de la emergencia nacional generada por los terremotos del pasado 24 de junio.
La información fue dada a conocer por la consejera universitaria Madeleine Mujica, quien informó que las decisiones fueron aprobadas durante una sesión extraordinaria del máximo órgano de gobierno de la institución.
“Hoy, 8 de julio, acaba de concluir la sesión extraordinaria del Consejo Universitario, donde se acordaron estos puntos. (…) No habrá actividades académicas ordinarias hasta el 1 de septiembre”, señaló.
Asimismo, explicó que el funcionamiento administrativo de la universidad dependerá de la evaluación que realice cada una de sus dependencias.
“Las actividades administrativas estarán condicionadas bajo los criterios de cada dependencia”.
Entre las medidas aprobadas también figura el reconocimiento de las horas de servicio comunitario para los estudiantes que han participado como voluntarios en el Centro de Acopio de la Federación de Centros Universitarios (FCU-UCV), instalado para atender a las personas afectadas por la emergencia.
UCV impulsa proyectos multidisciplinarios y formación en prevención ante desastres El Consejo Universitario, además, recomendó a las facultades impulsar proyectos multidisciplinarios de servicio comunitario vinculados con la atención del desastre y fortalecer las actividades de docencia con enfoque social.
“Se recomienda a los consejos de facultad la apertura de proyectos de servicio comunitarios multidisciplinarios relacionados al contexto actual de desastre, así como fomentar la realización de actividades de docencia de servicio”, detalló.
Como parte de las decisiones, la UCV también promoverá de forma permanente asignaturas relacionadas con primeros auxilios y prevención de riesgos, con el objetivo de fortalecer la preparación de la comunidad universitaria frente a futuras emergencias.
Finalmente, la institución acordó realizar un acto solemne para reconocer el trabajo desarrollado por estudiantes, profesores, trabajadores y voluntarios que participaron en las labores de apoyo durante la contingencia.
No conocen de tragedias. Tampoco de colapsos o fallas estructurales. Algunos ni habrán escuchado la palabra terremoto hasta ahora. Solo saben que ya no están en casa y no podrán volver, en el mejor de los casos, por un buen tiempo. Otros quizá nunca. El hogar que conocían no sólo cambió de lugar, también de forma. Muchos lo viven como una aventura, una suerte de vacación junto a familiares y conocidos. Los niños y niñas juegan, ríen y hacen nuevos amigos sin saber, o sabiendo muy poco, lo que ocurre fuera del campamento lleno de diversión y actividades en el que ahora viven.
Poco después de los terremotos de 7,2 y 7,5 que sacudieron y devastaron zonas de Caracas y La Guaira el pasado 24 de junio, muchos se abocaron a ayudar. Recolectar insumos, cocinar, donar; meterse entre los escombros para ayudar en las labores de búsqueda y rescate. En esa gran ola de apoyo y solidaridad otros decidieron hacer una pausa y ver más allá. Buscar en medio del desastre esas necesidades que no se estaban cubriendo.
El primer fin de semana posterremoto muchos artistas, recreadores y docentes decidieron salir a las calles para ofrecer un poco de diversión y distracción a los niños afectados. Con el paso de los días, más voluntarios y organizaciones, desde sus posibilidades y espacios, se fueron sumando a llevar un poco de alegría a los más pequeños.
De acuerdo con cifras de Unicef, se estima que 680.000 niños necesitan asistencia humanitaria tras los sismos en Venezuela.
Sí, los juegos no borran lo que pasó, pero le dan a los niños un espacio para olvidar, aunque sea por un rato, el dolor y la tristeza que han atravesado estos días y volver a disfrutar, sonreír e incluso ver a sus padres sonreír con ellos.
Foto Tairy Gamboa
El arte como terapia
A las afueras de la iglesia de Santa Rosalía, que permanece cerrada tras los sismos, un grupo de niños de entre 2 y 8 años espera ansioso mientras Carlos Tizamo, de 24 años de edad, saca los materiales que llevó para su iniciativa Manitas de Vida, con la que ha llevado actividades artísticas a niños de distintos refugios de Caracas.
Después del terremoto, Tizamo salió a ayudar, como muchos, con el traslado de insumos, pero vio que había muchas personas haciendo lo mismo. Se tomó un momento para pensar qué más podía aportar. Es fundador de la academia de artes Raku Harts, dedicada a la cerámica y pintura, con sede en Chacao. Decidió ayudar a través del arte. Ofrecer a los niños un espacio de expresión a través del dibujo y la pintura.
“Hemos hecho origami, pintamos y dibujamos. Han hecho banderas, muñecos y se han hecho a sí mismos. Hasta ahora son las únicas actividades que hemos podido implementar”, dice Tizamo, a quien le gustaría continuar realizando más actividades que le permitan a los niños expresarse y canalizar sus emociones a través del arte.
Voluntarios, recreadores y artistas han visitado varios refugios en Caracas para llevar alegría a los niños | Foto Tairy Gamboa
Este tipo de iniciativas no solo son un momento de alegría y diversión para los niños, sino que también son un respiro para los padres, quienes agradecen la distracción que se le ofrece a los más pequeños.
“Se han hecho muchas actividades. Han venido personas a hacer globomagia, gente del circo, pintacaritas. Nos han apoyado mucho en ese sentido. Ha sido algo excelente tanto para ellos como para nosotros los adultos porque, a pesar de todo lo que ha pasado, ver una sonrisa en cada niño es algo que nos motiva a seguir adelante”, dice Jaquelin Palacios, madre de una de las afectadas del edificio OP10 – 4 de febrero, en la parroquia Santa Rosalía.
Aunque el edificio sigue en pie, sufrió muchos daños en su estructura, por lo que alrededor de 100 familias tuvieron que desalojar sus hogares y trasladarse a los alrededores de la iglesia Santa Rosalía. Piden a los voluntarios y organizaciones hacer algo especial para el Día del Niño si aún siguen allí.
“Ellos (los niños) son inocentes, ellos brincan y juegan, pero no saben la magnitud de lo que está sucediendo. Y eso es lo que queremos, que se diviertan, que se distraigan, que sean felices a pesar de las circunstancias. Queremos hacerles algo diferente para que se sientan motivados”, agrega Palacios.
Las actividades y juegos les permite a los más pequeños distraerse y volver a ser niños | Foto Tairy Gamboa
Antes de que trasladaran a las familias a refugios en otros puntos de Caracas, el Parque del Este albergó a un gran número de sobrevivientes de Caracas y La Guaira. También a cientos de voluntarios que se dedicaron a ayudarlos, tanto en las necesidades más básicas, como abrigo y alimento, como en actividades de esparcimiento para los más pequeños.
Allí, con su toldo naranja, se instalaron Amarillo Piña y Manuel Dorado, dos artistas que –con el apoyo de colegas y amigos– recolectaron materiales para ofrecer un espacio de terapia a través de la pintura y el dibujo. Una forma de darles un poco de luz entre tanta oscuridad.
“Ahora estamos haciendo una estructura donde podamos presentar tres talleres diarios. La idea es ayudar a los niños a que puedan tener un momento de terapia, porque el arte es terapia”, dice Piña. “Los niños están en un episodio de La vida es bella (la película de Roberto Benigni). Se mudaron al parque y quizás es bueno que no tengan una dimensión de la tragedia”, agrega Dorado.
El arte les brinda a los niños contención emocional y una forma de canalizar sus sentimientos | Foto Tairy Gamboa
Ambos han estado solo en el Parque del Este, pero en vista de los traslados de las familias a otros refugios, les gustaría visitar otros espacios para seguir acompañando. “Queremos hacerles seguimiento, queremos visitarlos adonde vayan porque ya es parte; somos familia. Nos hicimos familia, ya conocen. Nos dicen: ‘Dorado, Amarillo, llegaron tarde hoy’. Queremos saber dónde van a ir para poder ir a esos sitios y seguir haciendo el trabajo”, dice Amarillo.
El Parque del Este también recibió al gremio del cine venezolano, que se sumó para apoyar a las familias. Gran Cine, el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), Cine Jardín y Zona de Descarga se unieron para llevar proyecciones a algunos refugios.
Desde que se instaló el inflable del Gran Cine Móvil en el skate park del Parque del Este, no faltaron algunos curiosos que se acercaban a ver y preguntar qué harían. “Proyectaremos Kaporito, una película animada venezolana”, respondían los organizadores a quienes preguntaban.
Gran Cine, junto otras organizaciones del gremio cinematográfico venezolano, proyectan películas familiares en los refugios | Foto Tairy Gamboa
Cuando cayó la noche y las luces de las canchas cercanas se apagaron, comenzó la proyección. Había pocas personas en las sillas, pero poco a poco comenzaron a ocuparse. Algunos padres se acercaron con sus hijos y algunos grupos de niños miraban a lo lejos.
“Este tipo de actividades me parecen muy buenas, sobre todo para los niños, que ya para esta hora no tienen mucho que hacer porque parte del parque está oscuro”, dice Juan Gutiérrez, quien vivía alquilado en uno de los edificios afectados de Los Palos Grandes.
La intención de Gran Cine es continuar realizando proyecciones de películas en otros refugios de la ciudad. “Es importante que tengan alternativas culturales, recreativas, y tratar de brindarles esa opción para hacer más llevadera una situación tan penosa y complicada. Es un acto de solidaridad, un gesto de humanidad que estamos brindando desde la comunidad cinematográfica venezolana a nuestra gente que está sufriendo”, dice Bernardo Rotundo, presidente del Circuito Gran Cine.
Reír y jugar para sanar
Un grupo de payasos con batas de doctor recorre los pasillos de un edificio de la Unidad Educativa Gran Colombia, en la parroquia Santa Rosalía. Entretienen a los niños con globos y juegos. Algunos hasta cuentan chistes con los más grandes. Regalan un momento de distracción en medio de la tragedia.
Desde el primer momento, Doctor Yaso convocó a todos sus voluntarios en Caracas a hacer lo que mejor saben: sacar risas a grandes y pequeños. La organización que nació en la vaguada de Vargas en 2005 ha visitado los principales refugios de Caracas tras los terremotos del 24 de junio.
“Nosotros tenemos una labor bastante específica que es el acompañamiento y la desdramatización de espacios vulnerables en este caso. Sin embargo, debido al momento que estamos viviendo, nos hemos aliado con muchas personas, otras ONG, personas particulares, para hacer cosas que normalmente no hacemos. Hemos tenido la apertura de coordinar con personas que quieren acompañarnos y ser partícipes de este pequeño movimiento”, dice Ivonne Tovar, coordinadora de Doctor Yaso sede Caracas.
Los padres de los niños también agradecen las actividades y poder ver, de nuevo, a los niños reír | Foto Tairy Gamboa
Conscientes de la compleja situación que enfrentan las personas más afectadas por los sismos, destacan la importancia, tanto para niños como para adultos, de la risa como distractor. “La afectación emocional y psicológica que tienen tanto niños, adolescentes, adultos, adultos mayores es compleja. Hacer ese acompañamiento, desenfocarlos un poco del dolor que están viviendo por el momento actual, es nuestro principal motivo. Es súper importante que, aun cuando sabemos que están pasando por un momento extremadamente doloroso, se tomen un pequeño espacio de tiempo para sonreír, para olvidarse de todo lo que se están viviendo y poder entretenerse y jugar. Eso es invaluable”, afirma Tovar.
Alejandra Otero y Jorge Parra, conocido como Domingo Mondongo, también fueron de las primeras personas que visitaron los refugios. Tras el terremoto, los comediantes se trasladaron a La Guaira para ayudar a los más afectados. Lo que vieron los dejó sin palabras y con una desazón en el corazón. «Ese día llegué a mi casa con la sensación de que no quería volver a La Guaira, sentía que no había sido tan útil, sentía que yo era más útil en otro lado», cuenta Otero.
Ambos decidieron organizar, junto con amigos y colegas, visitas a refugios en Caracas y La Guiara porque saben que las personas afectadas no solo necesitaban alimentos y cobijo, sino también salud emocional, contención, alivio, distracción. «Buscamos brindar ese rato de esparcimiento, de alegría, de conexión para que los niños vuelvan a ser niños y para que los padres vuelvan a ver sonreír por un rato a sus hijos porque eso se transforma en su propia alegría», dice Parra, quien asegura que los niños y padres le han agradecido mucho las visitas. «Los hemos visto aliviados y transformados».
Otero y Parra consideran que este tipo de iniciativas orientadas al bienestar emocional de la infancia son vitales en este tipo de situaciones. «La alegría no es un lujo. La alegría es eso que le permite drenar a las personas. Es como el primer auxilio psicológico que se le está brindando a esta gente que está pasando este momento. Por eso es tan importante darles estos momentos de esparcimiento«, dice Domingo Mondongo.
«En estos momentos me parece demasiado importante tener estos espacios para conectar con la alegría porque, además, es algo que nos caracteriza a los venezolanos. Incluso en los momentos más difíciles, como lo hemos visto en los videos de los rescatistas, hay momentos de alegría infinitos, de hacer chistes. Es algo que nos caracteriza a todos los venezolanos y que no se va a perder. Nosotros que trabajamos con eso, con las risas, podemos potenciarlo«, agrega Otero.
Foto Tairy Gamboa
En una de sus visitas a La Guaira, los comediantes y voluntarios que los acompañaban llevaron tortas para celebrar el «cumpleaños» de todos, aunque no estuvieran cumpliendo años. Era una forma de celebrar esta nueva oportunidad que les dio la vida. «Fue espectacular porque, por un lado, simboliza el hecho de que todas esas personas volvieron a nacer y lo celebramos. Ver que había una fiesta en un lugar donde podrías pensar que había tristeza fue algo muy bonito», dice la comediante.
Todas las visitas a los refugios han sido especiales, comparten. Han conocido personas con historias profundamente desgarradoras. Niños que perdieron a sus padres o sus extremidades, pero que a pesar de todo siempre tienen una sonrisa en la cara. «En una de las actividades vi a un rescatista y me acerqué para agradecerle por lo que estaba haciendo y él me dio su brazalete y me dijo: ‘Nosotros estamos rescatando vidas y vos estás rescatando sonrisas’«, recordó Parra.
Como todos, Alejandra Otero y Jorge Parra no pueden dejar de pensar en lo que pasará en el futuro con los afectados, cuánto tiempo les tomará recuperar sus vidas. Saben que será un complejo y largo proceso. Por eso, piden no olvidar a estas familias, a estos niños. Recalca Otero: «Ahora más que nunca, aunque se activen los negocios, los trabajos y la vida continúe, es necesario que no dejemos de ayudar a estas personas porque lo necesitan más que nunca. Hay que pensar a largo plazo.
Aunque iniciativas como estas se repiten en muchos refugios de la ciudad, hay pocas con enfoque pedagógico. Por eso, un grupo de maestras caraqueñas decidió ofrecer actividades didácticas para los niños afectados. Así comenzó Docentes Solidarias.
Mientras cocinaba para ayudar a las personas afectadas por los sismos, Ximena Gutiérrez pensó que nadie se estaba preocupando por los niños que no podrían volver a la escuela. Decidió contactar a algunas colegas para armar un pequeño grupo de maestras que llevaran el aula de clase a los refugios.
“Cuando me di cuenta, ya teníamos un Instagram, un grupo de WhatsApp y éramos 119 maestras activas para poder llevar a los niños un poco de distracción, un poco de actividades y llevar las escuelas a los sitios, a los parques”, cuenta Gutiérrez.
Comenzaron en el Parque del Este, pero han visitado el Parque del Oeste y el Polideportivo La Trinidad. Llevan actividades orientadas a llevar estructura, actividades pedagógicas y de contención emocional.
“Entendemos que el aula de clases no es aquí en el Parque del Este, pero con el fin de mitigar un poco esa dispersión y poder potenciar esta labor que estamos haciendo, trabajamos la motricidad fina, la parte cognitivo-social, la parte sensorial y hemos hecho bastante hincapié en poder trabajar un poco la parte del lenguaje y la parte afectiva, porque son niños y nos hemos dado cuenta de que algunos tienen problemas de lenguaje. También hacemos actividades con cuentos infantiles, cantamos para poder trabajar un poco esa socialización porque, de cierta manera, los papás están metidos en las carpas y están hablando con el adulto de la otra carpa. De repente, los niños no están recibiendo esa parte más personal de ellos”, detalla Ximena Gutiérrez sobre las actividades.
Cuando todo pase, Gutiérrez asegura que no podrá olvidar las caras y nombres de los niños que acompañó durante estos días. “Voy a añorar y atesorar aquí en mi corazón siempre sus sonrisas. Saber que acompañamos, sostuvimos y ayudamos con colores, pinturas y plastilina a muchos niños es invaluable. Ese es nuestro regalo. Cuando pase el tiempo, seguiré recordando sus caritas. Cuando una es madre, es madre de todos los niños del mundo”, dice la maestra.
La gobernación del estado Amazonas informó que se habilitaron tres espacios en Puerto Ayacucho para albergar a unas 12 familias afectadas por la crecida del Río Orino.
El mandatario regional, Miguel Rodríguez, explicó que las constantes lluvias ocasionaron el desborde del río, que actualmente se encuentra en 52,14 metros por encima del nivel del mar, lo que generó que numerosas viviendas cercanas a sus riveras quedaran anegadas.
De las 12 familias afectadas, 8 fueron enviadas a la Unidad Educativa Táchira, una a la Capilla Coromoto y las tres restantes quedaron en casas de familiares.
Funcionarios de Protección Civil y de prevención se mantienen atentos ante posibles emergencias por el periodo lluvioso en diversas zonas de la entidad.
El jefe humanitario de la ONU, Tom Fletcher, dijo a EFE que las sanciones a Venezuela se deben flexibilizar para que no afecten la llegada de ayuda y los planes de recuperación tras el doble terremoto.
«Para nosotros siempre es importante que tengamos excepciones humanitarias, que nada de lo que necesitemos para el apoyo humanitario esté sujeto a sanciones», dijo el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios en una entrevista desde Playa Grande, una de las zonas más afectadas por los devastadores terremotos.
Fletcher consideró que los sismos van a causar una «situación económica muy difícil», que restará «varios puntos al PIB» y quieren trabajar con organismos financieros como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional (FMI) para que se comprometan «en avanzar más allá de esta fase de la crisis humanitaria y hacia esa recuperación a más largo plazo».
Y añadió en que estarán «insistiendo en las excepciones humanitarias para asegurarnos de que ninguna ayuda esté sujeta a sanciones».
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) considera que se necesitan 300 millones de dólares más -ya se han recaudado una cantidad similar- para llegar a 1,3 millones de personas que han sido afectadas de alguna forma por el sismo, según una evaluación que ha hecho la ONU y ONG de las necesidades.
«Existe esa necesidad a largo plazo de ayudar al pueblo venezolano en este momento, y no solo de lidiar con la situación humanitaria, sino también de lidiar con la reconstrucción a largo plazo, la reconstrucción del país. En última instancia, no solo reconstruir vecindarios, sino reconstruir la esperanza», apuntó Fletcher.