Autor: William Maurera

  • Salario mínimo se quedó corto frente al precio de la pasta #Hiperinflación

    El salario mínimo se desmorona. Si el paquete de 500 gramos de pasta costaba 1.179.000 bolívares en el Excelsior Gama de Santa Eduvigis hace 20 días, su valor se triplicó para el 29 y 30 de junio, cuando se conseguía en Bs. 3.350.000.

    El precio supera el nuevo sueldo mínimo de tres millones de bolívares decretado por el presidente Nicolás Maduro que, con menos de 15 días de haber entrado en vigencia, ya perdió su poder adquisitivo.

    Si a ello se suman los Bs. 2.196.000 correspondientes al bono de alimentación, el ingreso mínimo mensual de Bs. 5.196.000 tampoco podría adquirir un kilo de carne de primera, que era vendido por 5.895.000 bolívares, un kilo de jabón en polvo marcado en Bs. 6.000.000, o un kilo de café con un precio de 14.400.000 bolívares.

    Un cartón de 30 huevos también está por encima del salario mínimo, luego de registrar un aumento de 840 mil bolívares o de 26,67% con respecto a la semana anterior.

    ¿Qué puede comprar el nuevo salario mínimo?

    Dentro de la lista de productos que revisa semanalmente el equipo de Efecto Cocuyo, que incluye carbohidratos, proteínas y productos de aseo personal, con el sueldo mínimo solo se puede comprar un kilo de plátanos, con un valor de Bs. 960.000; un litro de aceite de Bs. 2.600.000 o una barra de mantequilla de 500 gramos por Bs. 2.300.000.

    La lista de productos alcanza un monto total de 41.895.000 bolívares, lo que equivale a 14 salarios mínimo (Bs. 3.000.000) u ocho ingresos mínimo mensuales (Bs. 5.196.000).

     

    Créditos: Efecto Cocuyo

     

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  • Ajustan la tasa de remesas familiares a 2.500.000 bolívares

    En Bs 300.000 aumentó la tasa de cambio del dólar para el envío de las remesas familiares, según publicó este lunes la empresa Zoom, una de las tres casas de canje autorizadas por el Gobierno para estas transacciones. Por lo que será en Bs 2.500.000 en los que se cuantificará cada divisa.

    Según ratificó la empresa en su twitter “la tasa fijada fue la adjudicada a Casa de Cambio ZOOM en la más reciente subasta Dicom y el pago de la remesa en Venezuela se realiza únicamente vía transferencia bancaria en moneda nacional”.
    De acuerdo al resultado de la vigésima subasta del Dicom, para comprar un dólar se requieren oficialmente de Bs 114.423,85, es decir que la variación entre las dos tasas es de 2.084,85%.
    La primera tasa publicada por esta casa de cambio para canjear el dólar remesas fue de Bs 1.303.270 hace cuatro semanas, ello implica que en ese tiempo esta se ha incrementado en 91,82%.
    Convocan nueva subasta El Banco Central de Venezuela (BCV) convocó este lunes a las personas naturales y cajas de ahorro del sector público a participar en la subasta N° 222 del Instrumento de Inversión “Directo BCV”, que contempla un monto de Bs 3.000 millones de bolívares.
    De acuerdo con el comunicado del ente emisor, a las personas naturales se asignarán Bs 600 millones, de los cuales 240 serán para la modalidad de plazo de 90 días y 360 para el plazo de 180 días.
    Para la cajas de ahorro del sector público se subastarán Bs 2.400 millones. De este total, 960 millones se destinarán a plazos de 90 días y Bs 1.440 para plazos de 180 días.
    El monto mínimo de cotización quedó estipulado en Bs 1.000 y las tasa de interés serán de 16,50% para el plazo de 90 días y de 17,00% para el de 180 días.
    Se prevé que el miércoles 04 de julio el Banco Central de Venezuela anunciará mediante una publicación en su página web, o cualquier otro medio de difusión, los resultados de la colocación de la subasta. Los Instrumentos de Inversión serán nominativos, con interés fijo anual.
    Créditos: El Universal
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  • Ciudadanía en Acción: Venezuela tiene un indice de 23.01 % de desnutrición «lo que es alarmante»

    Venezuela sigue siendo tema polémico a nivel nacional e internacional, ya que los venezolanos padecen desnutrición proteica crónica, además otros 50 mil tienen su vida comprometida en el primer trimestre de 2018 producto de la desnutrición, así lo afirmó el representante de la Asociación Civil Ciudadanía en Acción.

    Edison Arciniega, director ejecutivo de Ciudadanía en Acción, conversó con Noemí Cendón y Heller Palma, en el programa «Portales» con Actualidad Laboral, sobre la preocupación por la desnutrición de proteica crónica.

    Aseveró que el índice de desnutrición en Venezuela es de 23.01 % lo que va de año, “lo que es alarmante”.

    Desde el 2017 la organización se encuentra observando cual es la verdadera disposición de alimentos en Venezuela, dicha observación permite saber un aproximado la cantidad de alimentos por habitantes. “En el caso del mes de mayo se habla de 13.11 kilogramos por habitantes. Mientras que lo que normalmente se debería recomendar para Venezuela es de 38.6 kilogramos por habitantes”, indicó.

    Esta cifra de 13.11 kilogramos por habitantes, se acredita a dos factores; el poder adquisitivo y regionalización. «Evidentemente el que tiene más poder adquisitivo está comiendo mucho más de los 12 kilogramos y los más probable el que tiene menor poder adquisitivo este comiendo menos, lo cual es absolutamente preocupante«, informó.

    El otro factor es el esquema de distribución, «hay regiones más castigadas más que otras. Por ejemplo, la Capital mientras el promedio nacional estaba a los 18 kilogramos y ahorita es de 13.11, pero el estado de Bolívar está en 8.9 kilogramos por habitantes, esto demuestra que el tema de discriminación interregional en el patrón de distribución es importante».

    ¿Qué es Ciudadanía en Acción?

    Es una organización de la sociedad civil que se constituyó para fomentar una ciudadanía consciente y comprometida y para promover la trasparencia en la gestión pública. “Estamos trabajando en la implementación de mitología, para determinar el estado de la evolución de una sociedad (…)  hay una generalización en el país que hace ver la situación más grave de lo que es«, señaló Edison Arciniega.

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí

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  • BioUrban: tecnología que se inspira en la naturaleza

    El reto que se plantearon era hallar una solución a la creciente tasa de contaminación ambiental y la cantidad de enfermedades asociadas a ello. Así es como idearon el sistema de purificación de aire BioUrban, una tecnología 100% mexicana capaz de purificar el aire transformando diversos compuestos contaminantes, como el Monóxido de Carbono u Óxidos de Nitrogeno, en Oxígeno y biomasa. Se trata del “único sistema que trabaja con microalgas simulando el sistema de la fotosíntesis de un árbol natural”, afirman.

    El producto tanto encaja en un modelo B2B como B2C a cuyos mercados se dirigen a través de la venta directa, con una póliza de mantenimiento anual, o leasing de 24 a 60 meses. “Gracias a los distintos diseños con los que contamos podemos abarcar varios mercados, desde espacios cerrados, como oficinas, escuelas, salones etc., hasta espacios abiertos, como plazuelas, plazas comerciales” o similares. Ya en el sector industrial, la solución puede aplicarse a empresas metalúrgicas, siderúrgicas, cementeras, almacenes, bodegas, manufactureras, química-farmacéutica, locales comerciales…

    Son también innovadores en la cultura de empresa donde se rigen por el lean manufacturing, una producción limpia y sin desperdicios con la que apuestan por “la mejora continua y el máximo valor de calidad para los clientes”. Este último logro lo atribuyen a la alta cualificación de sus recursos humanos, “lo más importante”.

    Carlos Monroy Sampieri y Juan Jesús González Rodríguez son los fundadores de BiomiTech ,  razón social con la que constituyeron la empresa a finales de 2016. Ambos habían coincidido antes en la incubadora mexicana ILab Xalapa, el germen de un equipo multidisciplinar que, a día de hoy, integran ya 8 personas.

    Con una inversión realizada hasta la fecha cercana a los 240.000€, en BiomiTech confían en cerrar el ejercicio actual con una facturación superior a los 130.000 euros, casi el doble que el año pasado. Las perspectivas son buenas y los ánimos también, en parte gracias al reconocimiento que acaban de recibir como la mejor startup de los premios Latam Edge Awards.

     

    Créditos: Emprendedores

     

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  • Conductores de Baruta esperan aumentar a Bs 20.000 el pasaje

    La Unión de Conductores de las Minas de Baruta, del bloque suroeste, desde ayer aplicó un ajuste de 400% de la tarifa urbana, pasando de 5.000 a 20.000 bolívares, según denuncias de vecinos del municipio. Los manifestantes cerraron el paso de vehículos a la altura del centro comercial Concresa, para protestar por el incremento del pasaje.

    José Luis Montoya, presidente de la Central Única de Autos Libres y por Puestos, aseguró que se está cobrando una tarifa de 10.000 bolívares, a pesar de que tampoco es legal. “El monto ya estaba planificado; los conductores habían propuesto el incremento porque con el monto actual es imposible mantener una unidad”, enfatizó.

    Indicó que hay la posibilidad de llegar a 20.000 bolívares, debido a la inflación. “Estoy consciente de que el gobierno quiere expropiar las concesiones, pero esperamos que eso no suceda en Baruta; el Ejecutivo debe entender la necesidad de los transportistas”, expresó Montoya.

     

    Créditos: El Nacional

     

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  • Venta de gasolina en divisas sigue varada tras 18 meses de su introducción

    Han transcurrido 18 meses desde que se anunció el inicio de la venta de combustible venezolano en moneda extranjera en la zona fronteriza, y aún la disposición del Ejecutivo no se ha concretado. Funcionarios del equipo de gestión del ex gobernador de Táchira José Vielma Mora afirmaron en ese entonces que las ganancias serían destinadas a planes de desarrollo regional y nacional.

    Sin embargo, los carros provenientes de Venezuela y Colombia nunca se han detenido para surtir en las estaciones La 95 y La Laguna, adaptadas para la venta en dólares y pesos, porque no hay paso, dijeron administradores de estaciones de servicio.

    “No se puede pasar en carro hasta la cabecera del Puente Internacional Francisco de Paula Santander porque los militares venezolanos la han declarado zona de seguridad. En el extremo colombiano del puente tampoco permiten el paso de vehículos porque el gobierno de ese país cobra impuesto al combustible”, indicó una de las fuentes.

     

    Créditos: Descifrado

     

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  • Noveto: la tecnología que podría sustituir a los auriculares en 2019

    En un futuro cercano los auriculares podrían desaparecer: la compañía Noveto está desarrollando una tecnología que te permite escuchar música u otro tipo de sonido sin llevar ningún tipo de dispositivo. Te explicamos cómo funciona.

    El año que viene podrías recuperar todo el tiempo perdido desenredando auriculares, y no porque los modelos inalámbricos vayan a ser más asequibles: una startup israelí llamada Noveto está desarrollando un sistema que te permite escuchar sonidos sin llevar cascos.

    Si hoy en día te resulta extraño ver a alguien con unos cascos inalámbricos casi imperceptibles hablando a la nada imagínate si directamente no llevaran auriculares. Con esta nueva tecnología sería posible ya que el sonido viajaría a tus oídos sin que tuvieras un dispositivo puesto pero los de tu alrededor no escucharían nada.

    Emite sonido focalizado, algo similar al sonido direccional pero sin necesidad de que estés ubicado directamente enfrente del altavoz. Es decir, puedes moverte y girar la cabeza y el sonido te seguiría. Se tratan literalmente de unos cascos virtuales.

    El sonido o bien saldría de un dispositivo similar a un pequeño altavoz fabricado por la compañía, llamado Sowlo, o directamente de tu propio dispositivo, ya sea una televisión un smartphone o una tablet que incorpore la tecnología de Noveto. Usando una tecnología de seguimiento 3D podrían ubicar tus orejas para mandar el audio directamente a los mismos a través de ondas de sonido creando además una burbuja invisible para no molestar a los demás.

    La tecnología ha despertado el interés de compañías como Google, BlackBerry y Samsung, llegando a recaudar alrededor de 1,4 mil millones de dólares y demostrando además la viabilidad del proyecto. Estiman que cada unidad cueste entre 249 y 299 dólares, informa Business Insider.

    Eso sí, la tecnología no funciona si el usuario se mueve mucho por lo que por ahora no parece que vaya a eliminar por completo a los auriculares ya que al hacer deporte, por ejemplo, no emitiría el sonido correctamente.

    El caso de uso más destacado por Noveto es para los viajes en coche: cada pasajero podría escuchar su propia música o ver la película que quiera sin molestar a los demás. También es prometedor para hacer videoconferencias en la oficina o para jugar a videojuegos. El objetivo es que puedas escuchar música u otro tipo de audio sin aislarte de lo que te rodea.

    Los cascos virtuales de Noveto llegarán al mercado en otoño de 2019 con el objetivo de, algún día, reemplazar un 80% de los equipos de audio más potentes del mercado.

     

    Créditos: Ticbeat

     

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  • Bonos de la República amanecen este lunes con pérdidas

    Los bonos de la República amanecieron este lunes con una pérdida promedio de 0,11 puntos, reportó el Grupo Arca.

    De los títulos de corto plazo, el más destacado fue el Venz 2018 cupón 13,625% por presentar la única alza, valorada en 0,07 puntos. Tanto en el segmento medio como en el largo, los papeles cayeron en promedio 0,10 puntos.

    Mientras, los bonos de Pdvsa abrieron la jornada con un aumento promedio de 0,07 puntos.

    Entre los títulos de corto plazo, sobresalió el Pdvsa 2022 cupón 6% con una variación positiva de 1,22 puntos. En la parte media hubo un descenso promedio 0,09 puntos. En la larga, el Pdvsa 2035 cedió 0,22 puntos.

     

    Créditos: Descifrado

     

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  • Plan 50: controles de precios, all over again

    El hombre es el único animal que tropieza infinitamente con la misma piedra. Así pudiera reformularse el lugar común que recuerda la tendencia humana a cometer los mismos errores ante circunstancias similares, en ocasión del anuncio del llamado Plan 50.

    Los economistas se equivocan muchas veces, pero hay dos cosas en la que su récord es impecable: los controles de cambios siempre generan corrupción, y los controles de precios, escasez. Y aquí estamos ahora, transitando una hiperinflación demoledora, con un gobierno cuya única ocurrencia es apretar las clavijas de unos controles que, de implementarse, lograrán disminuir la oferta de productos con la misma velocidad con la que suben los precios: una receta para la aceleración del colapso. Quizás el hombre sea el único animal que a veces, en lugar de evitarlas, se lanza sobre las piedras.

    Hubo un tiempo en el que escribí mucho sobre los controles de precios y sus consecuencias. Dejé de hacerlo porque me estaba repitiendo y preferí abordar otros temas. Sin embargo, la pretensión de tratar de detener una hiperinflación sin un plan de estabilización y con controles de precios, me lleva a rescatar dos anécdotas, con la esperanza de que haya millenials que no las conozcan, pues eran niños cuando se estableció el sistema de control aún vigente. Aquí les dejo esas dos historias.

    Los griegos

    En los tiempos en que Sócrates deambulaba por las plazas de Atenas haciendo preguntas a sus conciudadanos, la alimentación de los griegos dependía de las importaciones de trigo. Cambios bruscos en las condiciones climáticas disparaban los precios del cereal hasta el Olimpo y en las calles de Atenas se escuchaban las quejas, cada vez más ruidosas, sobre lo costosa que se ponía la vida. Ante el fenómeno inflacionario de los alimentos en Atenas —y las demandas del pueblo—, las autoridades decidieron tomar cartas en el asunto: el gobierno ateniense estableció el primer control de precios conocido en Occidente. Ningún comerciante podía vender el trigo a un precio superior al fijado por las autoridades. Aquella noche, luego de emitir el decreto, los gobernantes durmieron tranquilos convencidos de que habían solucionado el problema del precio de los alimentos.

    No fue difícil para los griegos, observadores por naturaleza, notar que los comerciantes continuaron vendiendo el trigo a un precio superior al establecido por las autoridades. El escándalo fue mayúsculo, así que el gobierno no toleró la “burla” de los comerciantes y decidió profundizar la política: se conformó un ejército de inspectores de cereales (llamados Sitophylakes, el primer organismo de “protección al consumidor” de que se tenga memoria), el cual tenía como objetivo vigilar el estricto cumplimiento del control en los mercados atenienses.

    De acuerdo con Aristóteles, la función de los inspectores era “observar que el precio al que se venden los cereales sea justo, que los molinos vendan las harinas a un precio proporcional al costo de los cereales, que los panaderos vendan el pan en proporción al precio del trigo, que el pan tenga el peso fijado por la regulación”.

    Una vez creada la institución precursora de los organismos de protección al consumidor, se esperaba que el control de precios funcionara. Pero la realidad se contrapuso a las ilusiones de los reguladores. Atenas se debatía ante un dilema: enfrentar una escasez de cereales o permitir precios mayores que los regulados. En esa encrucijada, la ciudad-estado decidió endurecer su política en contra de los especuladores e instauró la pena de muerte para los comerciantes que violaran el control de precios: vender a un precio mayor al regulado se pagaba con sangre en las calles de Atenas.

    A pesar de las muertes “ejemplarizantes”, el dilema continuó intacto: o había escasez o los productos se vendían a un precio mayor. Pronto las autoridades griegas pensaron que el incumplimiento del control era causado por la ineficiencia y la corrupción de los inspectores. En consecuencia, procedieron a establecer pena de muerte para los empleados públicos encargados de la supervisión de la política. En caso de que se encontraran violaciones al control de precios en la jurisdicción que les correspondía supervisar, ya no sólo sería ejecutado el comerciante sino también el inspector encargado de vigilar el cumplimiento del control.

    El control de precios ateniense fracasó, aún cuando el solo intento costó la vida de muchas personas. Los griegos tuvieron que reconocer que una cosa es el precio del producto que aparece impreso en una resolución y otra su valor, determinado por la oferta y la demanda.

    Mugabe

    Imagine una economía en la que los precios se duplican diariamente. A ese endemoniado ritmo endemoniado porque sólo el demonio podría crear algo así; el demonio de la mala política económica llegó a crecer la inflación en Zimbabwe. La cifra oficial durante el 2008 alcanzó la ilegible cifra de doscientos treinta y un millón por ciento anual (231.000.000.000%). El dinero no valía nada y los ciudadanos de Zimbabwe sobrevivían en medio de uno de los fenómenos económicos más temidos: la hiperinflación. Pero regresemos la película de Zimbabwe ocho años y vayamos hasta el 2000.

    Desde principios del 2000, Zimbabwe sufría las consecuencias de la desinversión que implicó la confiscación de las tierras de los hacendados blancos y de una política monetaria expansiva financiada por el Banco Central. Los precios comenzaron a subir, al principio con cierta timidez, alcanzando para el año 2000 un 54%. Cinco años después, los precios crecían a un 585,4% anual y ya para el 2006 los precios rompieron la barrera de los mil (1.281%).

    Robert Mugabe, como los antiguos griegos, se enfrentó a un dilema y sin aprender de aquella experiencia— decidió perseguir a los comerciantes culpándolos del proceso inflacionario. En diciembre de 2006, Burombo Mudumo y Lemmy Chikomo, de Lobels Bakery, fueron sentenciados a cuatro meses de prisión por vender el pan por encima de los precios regulados. El magistrado que dictó sentencia dijo, con impecable lógica ateniense, que “el encarcelamiento debería servir de advertencia a otros potenciales violadores de la Ley”.

    Los panaderos, ahora presos, argumentaron en su defensa que habían enviado cartas a los ministerios encargados de la regulación de precios advirtiéndoles que si vendían a los precios establecidos precios que no habían sido modificados durante un largo tiempo— se verían obligados a parar la producción. Nunca recibieron respuesta y, ante el dilema, decidieron producir y vender. No creían que serían castigados con la pérdida de su libertad, pero entre rejas se vieron.

    Los precios aceleraron su ascenso, así que Mugabe decidió tomar cartas en el asunto y decidió prohibir la inflación. Sí, leyó bien: prohibir la inflación, ilegalizarla. Emitió un decreto que obligaba a disminuir de forma inmediata en un cincuenta por ciento (50%) todos los precios de la economía y, luego de esa extraordinaria reducción de precios, nadie podría subirlos nuevamente.

    La política de Mugabe tuvo consecuencias inmediatas: en solo un fin de semana los consumidores agotaron todas las existencias de alimentos y electrodomésticos. En la mañana del lunes los comercios amanecieron vacíos y unos cuantos comerciantes despertaron tras las rejas por presunta especulación y acaparamiento. A partir de ese momento era prácticamente imposible conseguir carne, sal, azúcar, pan, leche o aceite.

    Los economistas desistieron de la idea de medir la inflación por una razón: los precios eran irrelevantes pues no había productos. Solo la aceptación del uso de moneda extranjera pudo detener la hiperinflación en Zimbabwe. Nunca un problema ha sido resuelto atacando sus consecuencias y no sus causas.

     

    Créditos: Prodavinci

     

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  • Gobierno obliga a productores vender a precio regulado cosecha de cereal

    Los productores agropecuarios son obligados por el gobierno a venderle a precio regulado 30% de los cereales (maíz, arroz y sorgo) que producen, informó el presidente de Fedeagro, Aquiles Hopkins. “El precio lo impone el Estado y desconoce las estructuras de costo. Hace que los sectores productivos trabajemos a pérdida”.

    La medida comenzó a implementarse en 2017, pero se ha acentuado en lo que va de 2018. “El año pasado nos exigieron que le vendiéramos entre 20% y 30% de nuestra producción. Este año, sin embargo, estamos obligados a venderle a Agropatria una cuota fija de 30% de la cosecha de cereales. La solución ante un problema de escasez es ver cómo producimos más, no cómo le ponemos la mano a lo poco que se está produciendo”, afirmó.

    Hopkins indicó que esa práctica del gobierno también se ha hecho extensiva a la agroindustria, que debe entregar hasta 50% de su producción a precios regulados a los canales de comercialización del Estado. “Ahora el gobierno pretende que los industriales entreguen 70% de la producción”.

    El miércoles pasado en una reunión para “sincerar las estructuras de costos” de 50 productos y fijar nuevos precios, el Ejecutivo les exigió a los empresarios la entrega de 7 de cada 10 productos que fabriquen.

    El titular de Fedeagro aseguró que fijar un precio no tiene ningún sentido, pues esa medida no hará que los  productos aparezcan. “¿Cómo fijamos un precio en una economía hiperinflacionaria? El precio que se acuerde hoy, ya mañana probablemente no tenga vigencia”.

    La reunión para discutir el precio del arroz se realizó el jueves y la del maíz fue convocada para ayer en la tarde. “Las reuniones y acuerdos  se están haciendo a espaldas de los sectores productivos. ¿Quién está tomando decisiones? ¿Quién está llevando la voz del sector productor? Es algo que desconocemos”, dijo.

    Fedeagro, que agrupa a agropecuarios que representan 80% de la producción de alimentos de origen agrícola vegetal, no forma parte de la discusión, añadió.

    Al mejor postor. Ferieros del estado Táchira denunciaron que desde que fueron intervenidos los mercados municipales, el gobierno los ha obligado a bajar los precios de los vegetales que distribuyen. “Tuvieron que vender los productos por debajo del costo a pesar de que tenían las facturas”, afirmó Robert Maldonado, productor y feriero de La Grita.

    Los afectados con la medida fueron los transportistas de hortalizas y frutas, que llevan las cosechas a más de 300 municipios del país. “No están respetando la estructura de costos. También visitaron el mercado mayorista de Estanques, en el estado Mérida, donde los productores expenden directamente sus hortalizas al por mayor. Obligaron a vender un saco de papa, que estaba en 6 millones de bolívares el kilo, en 100.000 bolívares. Ese monto no alcanza para comprar una porción de Mancosef para fumigar la cosecha”, declaró Maldonado.

    Otros ferieros señalaron que el gobierno no tiene ni aplica criterios para ajustar los precios. Contaron que las siembras se están trabajando con insumos comprados en Colombia, lo que resulta mucho más costoso debido a la depreciación del bolívar.

    Con respecto a la demanda del gobierno de entregar 70% de la producción, Maldonado indicó que no fueron  invitados a las reuniones. “Hasta el momento no hemos sido notificados de la entrega de parte o la totalidad de las hortalizas que se producen en la montaña alta. Los productores del campo están haciendo de tripas corazones para poder producir. Ellos venden la cosecha al mejor postor, al precio del mercado establecido en la bolsa agrícola de La Grita. Estarían dispuestos a vender sus hortalizas  a quien más les pague de acuerdo con la oferta y la demanda”, apuntó.

    LA CIFRA

    50 son los productos a los que el gobierno fijará nuevos precios, según el vicepresidente del Área Económica, Tareck el Aissami. Dijo que “sincerarán la estructura de costo”.

     

    Créditos: El Nacional

     

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