Categoría: Damiano Del Vescovo

  • Las series de TV que más esperamos en 2025

    Aunque a muchos les parezca que el año 2023 fue hace toda una vida, los efectos de la doble huelga de guionistas y actores de aquel año todavía se dejan sentir en Hollywood, así como entre los aficionados que esperan con impaciencia el estreno o el regreso de sus series de televisión favoritas.

    Aunque la mayor parte de los programas aplazados por la huelga hicieron sus debuts/retornos triunfales este año (véase: Abbott Elementary, El Pingüino, True Detective: Night Country, y Yellowstone), todavía hay más títulos muy esperados, tanto nuevos como que regresan, en el calendario para los próximos 12 meses. He aquí 15 series que estamos deseando ver en 2025.

    Recuerda que las fechas de estreno y la disponibilidad en tu país pueden variar.

    Lockerbie: A Search For Truth

    La noche del 21 de diciembre de 1988, el vuelo 103 de Pan Am sobrevolaba la localidad escocesa de Lockerbie cuando una bomba explotó a bordo y mató a los 243 pasajeros y 16 miembros de la tripulación, además de otros 11 testigos del atentado. Jim Swire (interpretado aquí por el oscarizado Colin Firth) ha pasado las décadas transcurridas desde el incidente, que se cobró la vida de su hija Flora, de 23 años, buscando respuestas sobre lo que ocurrió exactamente aquel trágico día, en un intento de llevar a los responsables ante la justicia. Esta serie de cinco capítulos es una adaptación de The Lockerbie Bombing: A Father’s Search for Justice, el libro de 2021 que Swire escribió junto con Peter Biddulph. Aunque el atentado tuvo lugar hace casi 40 años, sigue siendo noticia y está a punto de volver a serlo: Abu Agila Mas’ud, que según las autoridades estadounidenses fabricó la bomba utilizada en el atentado, será juzgado en Washington DC en mayo de 2025.

    Érase una vez el Oeste (American Primeval)

    Gracias a Taylor Sheridan, los westerns vuelven a estar de moda, y Netflix apuesta por el género con este drama de época de seis capítulos. Es 1857 y Sara Rowell (Betty Gilpin) es una esposa y madre que intenta llegar a Filadelfia para reunirse con su marido. Consciente de que sus posibilidades de sobrevivir al viaje son escasas, contrata a un misterioso hombre llamado Isaac (Taylor Kitsch) para que le sirva de guía y protector. Pero American Primeval va más allá del viaje de una mujer: Es un relato descarnado del Oeste americano y de los extremos violentos a los que se llegó para mantener el control de la tierra, en el que el género, la religión y la raza desempeñan un papel importante. Shea Whigham, Dane DeHaan, Jai Courtney, Saura Lightfoot-Leon, Shawnee Pourier, Derek Hinkey y Joe Tippett completan el reparto.

    Severance

    Casi tres años después de que Severance asombró a los espectadores a principios de 2022 con su visión distópica de la conciliación de la vida laboral y familiar, los empleados de Lumon Industries están de vuelta. Tras descubrir la verdadera naturaleza de su trabajo y que una intervención quirúrgica les ha permitido separar por completo su vida laboral de la personal, sus compañeros Mark (Adam Scott), Helly (Britt Lower), Dylan (Zach Cherry) e Irving (John Turturro) se ven obligados a aceptar su nuevo conocimiento del mundo exterior y el precio que podrían acabar pagando por su descubrimiento. En la segunda temporada, la serie refuerza su ya fenomenal reparto con Alia Shawkat, Bob Balaban, Merritt Wever y Gwendoline Christie.

    Prime Target

    Tras ofrecer una actuación impecable en One Day, de Netflix, la racha de Leo Woodall como protagonista continúa. Edward Brooks (Woodall) es un joven y brillante matemático que podría haber descifrado el código para controlar todas las computadoras de la Tierra, algo que la Agencia de Seguridad Nacional no quiere que ocurra, y por eso envían a una de los suyos, la agente Taylah Sanders (Quintessa Swindell), para vigilar a Brooks. Pero cuanto más conoce Sanders a Brooks, más empieza a comprender que él, y ella, podría estar en el centro de una conspiración masiva que amenaza sus vidas y la seguridad de todos los ciudadanos con acceso a WiFi.

    Tu amigo y vecino Spider-Man

    Si hay algo que les encanta a los creadores del Universo Cinematográfico Marvel son los universos alternativos. Your Friendly Neighborhood Spider-Man (Tu amigo y vecino Spider-Man), que se anunció por primera vez en 2021 cuando se conocía como Spider-Man: Freshman Year, es una exploración magníficamente ilustrada de los años de formación de Peter Parker. También imagina qué pasaría si a nuestro pequeño Spidey (Hudson Thames) no le enseñara a utilizar sus superpoderes el supermentor Tony Stark/Iron Man, sino Norman Osborn/Duende Verde (Colman Domingo). ¡Que reine el caos!

    The Pitt

    Es difícil resistirse a un buen drama médico, sobre todo si atrae de nuevo a Noah Wyle a la sala de emergencias. Michael Robinavitch (Wyle) es solo uno de los profesionales médicos que mantienen las cosas en movimiento en la sala de urgencias de un hospital de Pittsburgh, donde todo puede suceder. La serie de 15 episodios se desarrollará en tiempo real, siguiendo a los empleados y pacientes del centro durante un único turno de 15 horas. Es el tipo de idea experimental que nos gusta ver en HBO, pero también algo inesperado, ya que su elevado número de episodios (las series de HBO suelen tener un máximo de 10 episodios por temporada) parece algo más propio de una de las tres grandes cadenas (NBC, ABC, CBS). Pitt también reunirá a Wyle con John Wells y R. Scott Gemmill, ambos productores ejecutivos de ER.

    The White Lotus

    Aunque Jennifer Coolidge será definitivamente echada de menos, Mike White ha reunido otro reparto de lujo para la tercera temporada de The White Lotus, incluyendo al rey oficioso de HBO, Walton Goggins. Carrie Coon, Parker Posey, Aimee Lou Wood, Leslie Bibb, Michelle Monaghan, Sam Nivola, Jason Isaacs y Nicholas Duvernay son otras de las nuevas incorporaciones, mientras que Natasha Rothwell, que interpretó a Brenda en la primera temporada, regresará. No se han dado detalles concretos, pero la muerte estará presente en el menú.

    Daredevil: Born Again

    Matt Murdock (Charlie Cox) ha pasado por muchas cosas en la última década: una serie de Netflix que fue cancelada sin miramientos tras tres temporadas; un reboot de la serie en Disney que luego tuvo su propio gran reboot cuando ya se habían rodado varios episodios; y una huelga de guionistas que retrasó aún más el proyecto. Menos mal que este tipo tiene superpoderes, y que Cox se ha mantenido ocupado manteniendo a su Daredevil en la conversación con un cameo en Spider-Man: No Way Home y apariciones en She-Hulk y Echo (además de la ya mencionada y próxima Your Friendly Neighborhood Spider-Man). Veremos al abogado ciego de Murdock patear traseros en los tribunales y más allá cuando se enfrente a Kingpin (Vincent D’Onofrio), el famoso jefe del crimen de Nueva York.

    Dope Thief: ladrones de droga

    Brian Tyree Henry cambia Atlanta por Filadelfia y la comedia por el drama en esta serie limitada basada en la novela homónima de Dennis Tafoya de 2009. Ray (Tyree Henry) y Manny (Wagner Moura) son amigos desde hace mucho tiempo cuya forma preferida de conseguir droga es hacerse pasar por agentes de la DEA y robar a los traficantes locales. Pero cuando deciden llevar su estafa fuera de la ciudad, no se dan cuenta de que los traficantes «de poca monta» a los que pensaban engañar forman parte de una de las empresas criminales más grandes y peligrosas del país. Vaya.

    Stranger Things

    Hacía mucho tiempo que no veíamos a los niños de Hawkins, Indiana. Tanto tiempo, de hecho, que llamarlos «niños» podría ser un poco exagerado. Casi una década después de su debut en el verano de 2016, Stranger Things regresa para su quinta y última temporada. Como de costumbre, los hermanos Duffer mantienen en secreto los detalles más importantes de la próxima temporada. Lo que sí sabemos es que Linda Hamilton, de Terminator, se unirá al reparto; que estará ambientada en el otoño de 1987, un año después de los acontecimientos de la cuarta temporada; y que el último episodio (hay ocho en total) se titula «The Rightside Up», por lo que parece que un final feliz podría estar a la vista.

    Alien: Earth

    A estas alturas, ya conoces los elementos de cada pieza de la franquicia Alien: un variopinto grupo de viajeros espaciales son alertados de una nave en apuros, solo para llegar y encontrarse con una serie de alienígenas homicidas que tienen mucha imaginación cuando se trata de formas inventivas de acabar con la raza humana. Pero en Alien: Earth, como sugiere la palabra “Tierra” en el título, es un grupo de humanos terrícolas el que se encuentra con los alienígenas antes mencionados. Esta precuela se sitúa dos años antes de los acontecimientos de la película original de Alien. Y con el showrunner de Fargo, Noah Hawley, al timón, esperamos grandes cosas.

    The Last of Us

    Más hongos, más acción y Catherine O’Hara. Esas son las tres grandes conclusiones que se extraen rápidamente del tráiler de la esperada segunda temporada de The Last of Us. Cinco años después de los acontecimientos de la primera temporada, el mundo sigue siendo un caos postapocalíptico, ya que el hongo Cordyceps sigue causando estragos en el planeta, que se encuentra en un estado pandémico perpetuo. Aunque los supervivientes Joel (Pedro Pascal) y Ellie (Bella Ramsey) han caído en una cómoda rutina, también se han distanciado, y a menudo se encuentran discutiendo, mientras cada uno intenta reconciliar los acontecimientos de los últimos años y lo que han perdido.

    Black Rabbit

    Jake (Jude Law) y Vince Friedkin (Jason Bateman) son hermanos que aparentemente no tienen nada en común. Mientras que Jake es el propietario de uno de los clubes nocturnos más de moda de Nueva York, Vince es más bien un alma perpetuamente perdida. Pero cuando de repente reaparece, Jake hace lo que debe hacer un hermano y deja que Vince vuelva a su vida, una decisión que podría llevar a Jake a perder todo por lo que ha trabajado. Además de su papel protagonista, Bateman también es productor ejecutivo de la serie y dirige los dos primeros episodios en lo que está resultando ser una especie de reunión de Ozark. Está previsto que Laura Linney dirija los dos segundos episodios de la serie limitada, mientras que Ben Semanoff (que dirigió a Bateman y Linney en Ozark) dirigirá el tercer par de entregas.

    Death by Lightning

    Puede que no tuvieras «drama histórico sobre la presidencia de James Garfield» en tu tarjeta de bingo para ver televisión en 2025, pero Death by Lightning promete ser diferente por varias razones. Los cocreadores de Games of Thrones David Benioff y D. B. Weiss vuelven como productores ejecutivos en esta adaptación de Destino de la República, de Candice Millard: A Tale of Madness, Medicine and the Murder of a President (una historia de locura, medicina y magnicidio), con Michael Shannon como el vigésimo presidente de los Estados Unidos y Matthew Macfadyen como Charles Guiteau, uno de los admiradores más fervientes de Grant y el hombre que acabaría asesinándolo. Nick Offerman, Betty Gilpin, Bradley Whitford, Shea Whigham, Paula Malcomson, Željko Ivanek, Kyle Soller y Vondie Curtis-Hall también actúan.

    Los Ensayos (The Rehearsal)

    Pocas personas en la historia hacen comedia incómoda tan bien como Nathan Fielder, y esas habilidades se pusieron en plena exhibición en The Rehearsal, que comenzó como un semi-reality show en el que Fielder «ayudaba» a la gente a «ensayar» para lo que podría ser algunos de los momentos decisivos de sus vidas. Al final, Fielder se convirtió en parte de su propio experimento cuando encontró a una mujer (a través de Craigslist) que quería ensayar la paternidad. Los detalles de la segunda temporada aún no se han desvelado, pero aunque existiera un eslogan oficial, no cabe duda de que Fielder le daría la vuelta rápidamente.

    Artículo originalmente publicado en WIRED

  • Pisco Sour de Cómo Perú superó su crisis

    “Que Dios nos ayude” …

    Juan Carlos Hurtado Miller.

    Ministro de Economía y Finanzas de Perú 1990

     

    Una visita obligada cuando se viaja a Lima es irse una tarde hasta el distrito de Barranco, contemplar el mar y tomarse un pisco sour en el bar “Juanito de Barranco”, en una atmósfera de tranquilidad y de frenética actividad uno se da cuenta de todo el progreso que ha vivido Perú en los últimos 20 años.

    Este año se espera un crecimiento del 4,0%, según lo proyectado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El Banco Central del Perú (BCP) estima que la inflación en Perú podría estar por debajo de 1%para el 2018.

    El 28 de julio de 1985 Alan García asume la presidencia del Perú con 36 años de edad. Ganó en primera vuelta, obteniendo el 53 % de votos válidos, pero no solo eso, su partido, el APRA, tiene mayoría absoluta tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados.

    El gobierno anterior de Fernando Belaúnde Terry le dejó en herencia un país con una profunda crisis económica. Además, debe agregársele las actividades terroristas de Sendero Luminoso y de Túpac Amaru. Las inversiones habían caído un 42% del Producto Interno Bruto. En 1982, la economía peruana no creció y, en 1983, el crecimiento fue negativo -12,2%, el ingreso per cápita había caído 16%, una inflación acumulada de 7.649% para el año 1.990, las reservas internacionales eran ridículamente bajas.

    El desastre económico del gobierno de Belaúnde se debió, principalmente, a una caída de precios de productos que Perú exportaba (cobre, plata, plomo, café), sin embargo la administración del presidente Alan García promueve unas medidas económicas basadas fundamentalmente en la expansión del gasto público, devora las reservas internacionales, expande la masa monetaria sin control, incrementa el déficits fiscal, aplica controles de precios, de cambio y estatiza el sistema financiero peruano.

    Al final de su mandato, los precios subían 20, 30 y 40% cada mes. En sus peores momentos, llegaron a subir hasta 60% al mes. La inflación acumulada durante sus cinco años de gobierno fue de más de 2.000.000%. Lo que costaba un sol en julio de 1985, terminó costando más de 20.000 en julio de 1990.

    En el año 1986 el billete de mayor denominación era de 1.000 intis (moneda peruana de la época) y en 1990 ya circulaban billetes de 1 millón y 5 millones de intis. Todo esto fue el causante de la diáspora de 2 millones de personas entre el período 1980-2000, muchos de ellos buenos amigos que vinieron a Venezuela.

    El 28 de julio de 1990 toma posesión Alberto Kenya Fujimori Fujimori quien había ganado las elecciones en segunda vuelta a Mario Vargas Llosa con un rotundo 62,4% de los votos.

    En agosto del mismo año Fujimori presenta un plan de estabilización económica conocido como el “fujishock” el cual contemplaba 2 fases: la primera tenía como objetivo atacar la hiperinflación, insertar a Perú en los mercados financieros internacionales, reestablecer una estructura de precios adecuada y detener la recesión económica. La segunda fase contemplaba la creación de una economía de mercado eficiente e insertar la actividad económica de Perú en los mercados mundiales.

    La estrategia para lograr esas metas fue de manera urgente la creación de programas sociales para ayudar a los sectores más afectados por la estabilización y la liberalización.

    Se llevaron a cabo reformas estructurales, privatización de empresas públicas, facilitación de la importación de bienes y servicios, aumento de la competencia de los mercados internos.

    Se creó una política cambiaria que apuntaba a la unificación del mercado cambiario con una flotación del tipo de cambio controlada por un tiempo hasta que se estabilizaran las cuentas. Se eliminaron las restricciones a las importaciones, excepto en el caso de 13 productos. Se fija el arancel mínimo en 10 % y el máximo en 50 %.

    En materia monetaria se disminuye el encaje bancario del 80% a 64 %, se continúan permitiendo que los ciudadanos tengan depósitos en moneda extranjera en el sistema financiero. Las tasas de interés quedan sujetas al mercado.

    Se adaptaron normas de austeridad fiscal, se prohibieron nuevas adquisiciones y contrataciones. Aumento de tarifas públicas. Gasolina 3.040 %, electricidad: 5.270%, agua: 1.318%, teléfonos 1.295 %. El IGV (impuesto general a las ventas) se incrementó al 11% y se redujeron las excepciones, se impuso una contribución extraordinaria del 1 % del patrimonio a las personas naturales y jurídicas. También se creó un Impuesto extraordinario a las exportaciones por el 10 % del valor FOB.

    Se otorgó una bonificación extraordinaria a los trabajadores del 100% con un aumento del salario mínimo en 400%. Hubo una prohibición temporal de nuevos aumentos salariales en las empresas públicas hasta diciembre de 1990.

     “Qué Dios nos ayude”, fue la frase con la que terminó su discurso el ministro de economía Juan Carlos Hurtado Miller el 8 de agosto de 1990. Aquella noche, los peruanos eran testigos de un hecho económico drástico que marcó para siempre la historia de su país.

    Pocas veces en el mundo se ha requerido de todos un sacrificio tan grande como el que ahora necesita Venezuela. Lograr una hazaña como la peruana solo será posible si los venezolanos estamos dispuestos a pagar el precio por lo ocurrido en los últimos 20 años. Que Dios nos ayude.

  • Estado de bienestar y economía del mercado. Parte I

    “El único límite a nuestros logros de mañana está en nuestras dudas de hoy”

    Franklin D. Roosevelt

    Uno de los principios básicos de la economía dice que “los mercados normalmente constituyen un buen mecanismo para organizar la actividad económica”, la llamada “mano invisible” de Adam Smith, que señala: “los precios son el instrumento con el que la mano invisible dirige la actividad económica”, Friedrich Hayek, Gregory Mankiw, Ludwig von Mises coinciden, que cuando un gobierno impide que los precios se ajusten a las condiciones naturales de la oferta y la demanda, impide que la mano invisible coordine la economía.

    Los gobiernos en los países populistas como el de Venezuela que además es de izquierda, no dejan que los precios se rijan por el mercado, sino que son dictados por los planificadores centrales. Éstos carecen de la intención de permitir que los precios respondan libremente a las fuerzas del mercado. Los planificadores centrales siempre fracasan porque dirigen la economía con una mano atada a la espalda: la mano invisible del mercado.

    Los mercados solo funcionan y progresan si se respetan los derechos de propiedad. Un agricultor no cultivará nada si tiene la incertidumbre que le roben la cosecha y un industrial no aumentará sus inversiones si lo obligan a producir por debajo de sus costos de producción. En un Estado de Derecho todos tendríamos el derecho de ir a los tribunales que nos suministra el Estado para imponer nuestros derechos sobre las que cosas que producimos. Pero cuando es el Estado el que propicia la violación a la propiedad inevitablemente las consecuencias son desabastecimiento e inflación.

    Es cierto que la mano invisible no garantiza que todo el mundo tendrá suficiente comida, una ropa digna y una asistencia sanitaria adecuada siendo allí donde el Estado sí debe participar a través de la recaudación de impuestos, que a su vez los distribuye en asistencia social, tratando de conseguir una distribución más equitativa del bienestar económico. Aquí es donde vemos el argumento central del Estado de Bienestar.

    El mismo se ha vendido como una tercera vía, caracterizada como un sistema intermedio entre la economía de mercado y la economía socialista, que toma lo mejor de cada uno y deja de lado sus fallas. Se entiende que es un modo de alcanzar los más elevados niveles de igualdad social, sin coartar el espíritu empresarial.

    El objetivo de esta serie de artículos es tratar de analizar las diferencias entre la economía de mercado y Estado de Bienestar.

    Constantemente líderes religiosos, formadores de opinión, políticos democráticos e incluso algunos jefes de empresa proclaman que el sistema de libre mercado es por definición inmoral.

    Se dice que el capitalismo está basado en el egoísmo y la codicia; que fomenta el materialismo, el consumismo, la explotación inmisericorde. Además, se añade que un sistema así está en crisis, que sus abusos abren la puerta a paraísos fiscales, evasión de impuestos, corrupción de políticos y toda forma de conductas inmorales. Sin embargo, sus críticos no se atreven a negar que el mercado sirva para asignar correctamente los recursos, visto el fracaso estrepitoso de la planificación centralizada en los países comunistas, solo aducen que la misma es injusta.

    Los enemigos del mercado acusan a los industriales, distribuidores y publicistas de crear necesidades frívolas. Cuando en verdad, esos deseos existen, pero nadie los reconoce.

    Para ellos es obsceno que haya personas que ganen tanto dinero como Messi, Zuckerberg, Bezos, ¡Es claro que quienes ofrecen productos innovadores y de éxito se hacen ricos, mucho más en una economía globalizada! Lo obsceno sería que hubiesen obtenido su fortuna gracias a estar enchufados del Gobierno o lavado de dinero del narco tráfico.

    El lamento de los populistas es que “los pobres son cada vez más pobres y los ricos cada vez más ricos” debido al capitalismo. Sin embargo, según el Banco Mundial desde 1990 hasta hoy la pobreza ha disminuido en un 59% pasando de 1.850 millones de personas a 767 millones. En esos años, la población mundial creció en 3.000 millones de personas, lo que debería haber aumentado el número de pobres si fuese cierto el lamento de los populistas.

    Si tomamos la definición más común que la pobreza extrema es la situación de quienes viven con menos de un dólar al día, el número de pobres disminuyó en 36 años en unos 617.000, hasta quedar en 350.000 personas.

    Siguiendo con el informe del Banco Mundial, la reducción de la pobreza extrema entre 2012 y 2013 estuvo impulsada principalmente por Asia oriental y el Pacífico con 71 millones de pobres menos solo en China e Indonesia y en Asia meridional con 37 millones de pobres menos, principalmente en India. Por ejemplo, en la India el 1981 el 61% de su población vivía con menos 1,25 dólares al día, en 2017 el 36,3% esto tras su apertura al libre mercado y reformas sociales.

    La evolución de China es impresionante: en 1981 el 84% de su población vivía con 1,25 dólares al día o menos; en 2017 esa proporción se había reducido al 13% de la población. Para el tamaño de su población es un logro importantísimo y esto le logró por la apertura al mercado, aunque todavía falta resolver los temas de derechos civiles.

    Por el contrario, según informe de la CEPAL Los niveles de pobreza y miseria aumentaron en América Latina como promedio regional en 2015 y 2016, luego de más de una década de reducción.

    En el 2014, 28,5% de la población de la región se encontraba en situación de pobreza (168 millones de personas), porcentaje que aumentó a 29,8% en 2015 (178 millones) y a 30,7% en 2016 (186 millones de personas). La miseria o pobreza extrema, en tanto, pasó del 8,2% en 2014 (48 millones de personas) al 10% en 2016 (61 millones de personas) en el caso de Venezuela según la encuesta ENCOVI el 61% de la población está en pobreza extrema y el 26% en pobreza.

    La cantidad de personas que aún vive en la pobreza en el mundo sigue siendo impresionante y también indica lo mucho que queda por hacer en el camino hacia una economía global y próspera. Sin embargo, no debemos olvidar la marcada reducción de la pobreza y la desigualdad conseguida por el capitalismo, en especial en los países que se han alejado del populismo y del socialismo utópico.

  • To Be, Or Not To Be

    “El tiempo no vuelve atrás, por lo tanto, planta tu jardín y adorna tu alma en vez de esperar que alguien te traiga flores.”

    William Shakespeare

    “Ser o no ser, esa es la cuestión. ¿Qué es más noble para el alma sufrir los golpes y las flechas de la injusta fortuna o tomar las armas contra un mar de adversidades y oponiéndose a ella, encontrar el fin? Morir, dormir… nada más; y con un sueño poder decir que acabamos con el sufrimiento del corazón y los mil choques que por naturaleza son herencia de la carne… Es un final piadosamente deseable. Morir, dormir, dormir…”

    Ser o no ser, esa es la cuestión, la primera línea de un monologo de la obra de William Shakespeare Hamlet (escrita alrededor de 1600), en el acto tercero, escena primera. Considerada y usada como síntesis de los procesos mentales de indecisión y duda, ​ es una de las citas más famosas de la literatura universal y la más conocida de esta obra en particular:

    En el proceso de toma de decisiones siempre nos vamos a topar con situaciones difíciles o comprometidas en que hay varias posibilidades de actuación y no se sabe cuál de ellas escoger porque ambas son igualmente buenas o malas. Es decir, nos encontramos ante un dilema que en su mayoría es falso.

    Para tomar una decisión debemos definir el problema al que nos estamos enfrentando, luego debemos analizarlo desde varios puntos de vista, evaluar las alternativas que tenemos, elegir la que más nos convenga y aplicar la decisión tomada.

    En estos momentos las acciones y omisiones de las elites políticas nos están ubicando en el falso dilema de votar o no votar con argumentos maniqueos de que si se vota se legitima el gobierno y si no se hace, se está perdiendo la oportunidad de cambiar convirtiendo así al ciudadano, en el culpable de lo que seguramente sucederá el domingo 20 de mayo.

    Democracia es votar, pero no es solo votar. Democracia es también que el gobierno y los ciudadanos respetemos la ley, los derechos de las minorías y sobre todo las formas de la democracia. Y por eso es que hay tanta gente que no se identifica y pone en duda la utilidad de estas votaciones.

    Democracia es votar, pero no es solo votar. Democracia es también que las personas confíen en las instituciones que eligen. Por eso es tan corrosivo para la credibilidad de la democracia que quienes deben generar esa confianza no lo hagan, sino que por el contrario horadan sus cimientos para poder mantenerse en el poder.

    Democracia es votar, pero no es solo votar. Democracia es también el respeto por las formas legales. Por eso es inadmisible convocar a elecciones violando la legitimidad de origen que da la Constitución, sin respetar los tiempos que garanticen la justa competencia, sin una participación equitativa de todos los actores políticos que adversan al gobierno.

    Democracia es votar, pero no es solo votar. Democracia es también libertad de expresión y reunión, incluso para discrepar del propio acto electoral o del modelo de Estado. Y por eso es tan atentatorio a la libertad del individuo amenazar a quienes ejerciendo en libertad su derecho al voto hagan campaña para no hacerlo. La libertad de expresión no solo debe ser respetada por el Estado sino también debe serlo por quienes no compartan tu punto de vista, descalificarlos solo ensancha la brecha que ya tenemos entre nosotros los venezolanos.

    Democracia es votar, pero no es solo votar. Es también hacerlo con garantías y normas claras. Hay partidos y dirigentes políticos que quedaron fuera, existen millones de venezolanos dentro y fuera del país que no pueden ejercer su derecho, si quisieran votar porque no se les permitió regularizar su situación.

    Democracia es votar, pero no es solo votar. Debe garantizarse que la oferta electoral contenga todas las visiones de país, es responsabilidad del Estado fomentar y estimular la diversidad de la oferta electoral, para que aquellos que no están conformes con el modelo actual tengan también la oportunidad de participar con su voto. Debe haber variedad en la oferta al elector para que pueda elegir de verdad y cambiar su realidad.

    Para el 20 mayo la oferta no entusiasma a gran parte de los electores ya que está diseñada para que nada cambie; por un lado, el presidente candidato se adversa así mismo, pues siendo su modelo el responsable de la debacle del país ofrece solucionarla con más populismo de izquierda radical. Por otro lado, existe otro candidato que quiere parecer de centro derecha pero que en el fondo lo que ofrece es más populismo de izquierda, pero de paltó y corbata. Hay un tercero que su oferta es lo que se puede llamar un populismo de izquierda religiosa, aunque sean excluyentes los términos.

    Ninguno de los candidatos ofrece para el 87% de la población que estamos en pobreza un cambio del modelo, ninguno habla de cumplir la Constitución porque de hacerlo estarían hablando de descentralización, de libre mercado, que hay que negociar la deuda, que hay que aumentar la gasolina y los servicios públicos entre otras cosas.

    Democracia es votar, pero no es solo votar. Democracia es también dialogar, fomentar la convivencia y gobernar para todos, no solo para los que votaron a favor.

    Democracia no es solo votar, pero también es votar. La solución estable y definitiva para esta crisis de Estado pasa por las urnas electorales, pero en unas elecciones con el apoyo mayoritario de los venezolanos que instaure un pacto mínimo de gobernabilidad, o en su defecto por un acuerdo para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente legitima que elabore una nueva constitución democrática, con garantías y normas claras.

    En el final de Hamlet, este muere en una contienda amañada por una espada envenenada de manos de su hermano Laertes, pero este también recibe una herida con la espada adulterada. Antes de morir, el príncipe ve que su madre toma una bebida envenenada que era para él, y mata a Claudio el verdadero culpable del drama.

    Plantemos nuestro jardín…

  • Dignidad

    “En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad humana, ninguna tiranía puede dominarle.”

    Mahatma Gandhi

    Se entiende por dignidad la cualidad del individuo que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad, con respeto hacia sí mismo y hacia los demás no dejando que lo humillen ni degraden.

    El concepto tiene su origen en la antigua Grecia, a lo largo del tiempo se ha enriquecido en su significado y alcance, pasando de ser un concepto vinculado a la posición social a expresar la autonomía y capacidad moral de las personas, constituyéndose en el fundamento indiscutible de los derechos humanos.

    A finales del siglo XX, como realización de las ideas liberales, la democracia se impuso en la teoría y en la práctica como el único régimen posible para las sociedades modernas, en especial a partir del fin de la Segunda Guerra Mundial, muchas de las naciones que no contaban con regímenes democráticos, paulatinamente fueron modificando sus marcos constitucionales y estructuras políticas para instaurar modelos democráticos al menos en apariencia.

    En América Latina vivimos en el último cuarto del siglo XX el fin de las dictaduras militares y gobiernos totalitarios populistas, para dar paso a la formación de regímenes democráticos; sin embargo ante la imposibilidad de estos de generar progreso, bienestar y de acortar las brechas sociales se comenzaron a imponer regímenes populistas de izquierda en algunos países utilizando las formalidades de la democracia tomando el poder para permanecer en él, siendo su primera víctima la dignidad del individuo. Afortunadamente ya en el segundo decenio del siglo XXI las cosas han comenzado a cambiar con más o menos aciertos, pero con una firme inspiración demócrata.

    Así como se impone la democracia igualmente se imponen los derechos humanos como una condición indispensable para el desarrollo de la democracia y la propia existencia de los Estados.

    La Declaración Universal de los Derechos Humanos menciona que “todas las personas son libres e iguales en derecho; es decir, da reconocimiento a la dignidad humana.” Se refiere a la protección y garantía de que cada ser humano constituye la base del Estado de Derecho, que deriva del respeto hacia uno mismo y hacia los demás.

    Cada uno de nosotros tiene el derecho de ser valorado como un sujeto individual y social, en igualdad de condiciones, por el solo hecho de ser persona.

    Por el contrario, se oponen a la dignidad humana, los tratos humillantes, discriminatorios y desiguales. Se debe entender a la dignidad de las personas como el derecho de realizar su propio destino sin más restricciones que la moral y la ética imponen.

    Sin embargo, dignidad y vulnerabilidad siempre van de la mano. Porque ella depende directamente de nuestra actitud y de la autoestima.

    El hecho mismo de que las políticas de Estado en Venezuela nos tengan en la base de la pirámide de Maslow; aquella que habla de la jerarquía de las necesidades humanas, que en su base están las necesidades fisiológicas como respirar, alimentarse entre otras y estemos pendientes solo de sobrevivir, es un mecanismo para socavar la dignidad de la persona para tener el control social que le permitirá mantenerse en el poder.

    Debemos entender que merecemos lo mejor, no camiones de estaca para trasladarnos o recibir una bolsa de comida a cambio de lealtades, que debemos ser respetados por lo que somos, tenemos y nos caracteriza, no es orgullo, es dignidad. Así como no se debe interpretar como egoísmo defender nuestra identidad, nuestra libertad y nuestro derecho a tener voz propia, opinión y valores.

    Tenemos el deber de no descuidar, olvidar o dejar en manos de otros, la dignidad.

    Siempre debemos recordar algo: la esperanza no es lo último que una persona debe perder, en realidad lo que jamás debemos perder es la dignidad personal.

    Nuestra dignidad no son unas llaves que ponemos en nuestro bolsillo y que de vez en cuando, la usamos para abrir alguna puerta o dejamos en custodia de otros. La dignidad es el valor intransferible, incondicional, propio y privado de cada uno. No se deja, no se pierde ni se vende.

    Las personas perdemos nuestra dignidad cuando nos dejamos humillar y boicotear de forma sistemática por otros o por el poder. Perdemos nuestra dignidad cuando dejamos de respetarnos a nosotros mismo. La dignidad se pierde cuando nos volvemos conformistas y aceptamos mucho menos de lo que merecemos. También perdemos nuestra dignidad cuando exigimos privilegios y vulneramos el sentido del equilibrio y la igualdad respecto a nuestros semejantes.

    Tal como dijo Martin Luther King una vez, “no importa cuál sea tu oficio, no importa el color de tu piel ni cuánto dinero tengas en tu cuenta bancaria, todos somos dignos, y todos tenemos la capacidad de construir una sociedad mucho mejor basada en el reconocimiento de uno mismo y en el de los demás.”

  • Venezuela sin petróleo, nueva geopolítica mundial

    “No sabe más el que más sabe, sino el que sabe las cosas que importan”

    Bernardino de Rebolledo

    Cuando el petróleo deje de ser la fuente energética que mueva al transporte, cambiará mucho más que los medios utilizados para trasladarnos de un lugar a otro. Con el declive del petróleo, lo que viene es una nueva geopolítica mundial.

    El mundo que conocemos, su división en países ricos y pobres, en poderosos y estratégicos, basados en los combustibles fósiles llegará a su fin.

    “El petróleo ha sido la mayor transferencia de renta de la historia de unos países a otros”, dice Gonzalo Escribano, quien dirige el programa Energía y Cambio Climático del Real Instituto Elcano. “Los países compradores estamos transfiriendo a los productores más dinero del que jamás se ha transferido en la historia. Más que el oro en el descubrimiento de América.

    Continua Escribano: “les transferimos a unos señores de Arabia Saudí y de otros países que les cuesta 7 dólares extraer cada barril y se lo llegamos a pagar por encima de los 100 dólares. No ha habido ningún fenómeno económico que se le parezca”.

    El nuevo mundo en el que el petróleo ya no mande en la geopolítica plantea un nuevo escenario de relaciones internacionales. Europa importará energía eólica de Marruecos o hidroeléctrica de Noruega, lo mismo pasará en Asia y en toda América. Mientras el petróleo desaparece, aparecerá progresivamente un rompecabezas con nuevos actores.

    “La lucha contra el cambio climático ya está en piloto automático”, afirma Nikhil Seth, director ejecutivo del Instituto de las Naciones Unidas para la Formación y la Investigación (UNITAR). “No se puede frenar la revolución tecnológica que está empujando el mundo y esa tecnología no pasa ya por los combustibles fósiles”.

    Sin embargo, hasta que el declive del consumo de crudo sea un hecho aún puede pasar mucha agua bajo el río. Y el factor Estados Unidos de Norte América no se puede subestimar.

    En poco más de 2 años EEUU será autosuficiente en materia energética y esto lo va a cambiar todo, ¿Dónde va a vender Venezuela, México y Ecuador su petróleo? ¿Va a seguir EEUU manteniendo su política de protección en el Medio Oriente? Es muy posible que el presidente Trump se desvincule de esa región, desestabilizándola, lo que afectaría al precio del petróleo global, porque el resto del mundo todavía lo necesita.

    En el nuevo orden, en vez de peleas por la gasolina como en la película Mad Max, puede que sean por el control de los paneles solares. Aunque en realidad, lo que más me llama la atención del film es que nunca deja claro qué le pasó en el planeta para dejar el mundo patas arriba.

    El litio es el mineral esencial para la fabricación de las baterías que utilizan los automóviles eléctricos, híbridos, generación de energía eléctrica es y la fiebre por este mineral ya comenzó.

    En una extensión de 10.000 kilómetros cuadrados ubicada en el sur de Bolivia se encuentran las mayores reservas de litio del mundo que van a convertir al país en una nueva potencia energética.

    Sólo en el salar de Uyuni, tienen 5,4 millones de toneladas métricas de litio, lo que constituye el 50% de las reservas de este mineral en el mundo. Bolivia conjuntamente con Argentina y Chile forma parte de lo que se denomina triángulo del litio o también llamado la Arabia Saudita del litio, que concentra más del 85 % de las reservas de ese metal blando conocidas en el planeta.

    Sin embargo, se habla fuertemente según artículo del New York Times de febrero el descubrimiento de un inmenso yacimiento mineral de litio en Afganistán, valorado en un billón de dólares que superaría a las reservas de Bolivia.

    En todo caso lo importante a destacar es que los nuevos protagonistas del nuevo orden energético ya están apareciendo con fuerza.

    El litio entonces es la materia prima del futuro que no abunda en Venezuela, los yacimientos encontrados no son viables comercialmente lo que nos deja con el petróleo como principal generador de renta pero que más temprano que tarde no será el productor de ingresos hacia el país.

    Estamos a tiempo de hacer las cosas necesarias para que podamos ingresar a ese nuevo orden mundial como protagonistas y no como espectadores.

    Parafraseando a Bernardino de Rebolledo ya sabemos lo que importa ahora presionemos los cambios necesarios en la sociedad para avanzar.

    Guerra avisada no mata soldado…

  • Venezuela sin petróleo

    “No se puede frenar la revolución tecnológica que está empujando el mundo y esa tecnología no pasa por los combustibles fósiles”.

    Nikhil Seth. Director del Instituto de las Naciones Unidas para la Formación y la Investigación (UNITAR)

    En el año 2010 National Geographic emite un documental titulado: “El Mundo sin Petróleo” donde plantea qué ocurrirá cuando este se haya agotado. Un tema tratado de diferentes formas como en la película apocalíptica Mad Max de 1980 en la cual el mundo se queda sin combustible fósil y el poco que queda, está en manos de especuladores donde un barril vale millones de dólares.

    Sin embargo, el desarrollo tecnológico que ha tenido el planeta en los últimos 20 años predice que las visiones catastróficas se equivocan. El último barril de petróleo que se queme en el planeta no costará millones, valdrá cero. Y no será el último porque se acabe, sino porque el siguiente nadie lo querrá.

    En el siglo XXI la preocupación ya no es cuando se acabará el petróleo, sino por cuanto tiempo estaremos dispuestos a utilizarlo, lo que hace inútil seguir pensando en una “Venezuela potencia” basada en el petróleo y sus derivados.

    El llamado oro negro dejará de ser el motor económico del planeta. Ya comienza a dejar de serlo. Va desapareciendo como elemento protagonista de energía primaria, lleva la misma tendencia a la del carbón, que fue la base de la industrialización. La persistente pregunta que por décadas ha preocupado a los expertos en torno al petróleo hasta que apareció la energía alternativa era ¿Y si se agotaban los pozos existentes?

    Los expertos hablan de que el paradigma ha cambiado y la perspectiva del mercado es que no va a haber un pico en la oferta (el peak oil) sino en la demanda. La OPEP ha asomado varias veces su preocupación por el momento en que el consumo de petróleo toque techo y entre en un permanente declive.

    El hecho de que haya cambiado el paradigma se debe a que los últimos avances tecnológicos han permitido explotar las reservas en sitios antes impensables como las aguas superprofundas, el fracking  o los que estaban inundados de arena etc… esto ha hecho que el fin del petróleo que se veía tan próximo se haya alejado.

    Las energías alternativas se han vuelto más eficientes y económicas. Según los expertos, acabarán reemplazando el combustible fósil, así como este, en el siglo XIX comenzó a desplazar el uso de aceite de ballena en la iluminación por keroseno.

    No hay un criterio único del escenario futuro, lo más probable es una caída de la demanda global, que se estima sea a partir de 2040. Aunque se reconoce que podría comenzar mucho antes, hacia 2029 donde se alcanzaría un consumo máximo de 100,9 millones de barriles diarios, para iniciar entonces su lento declive. Para ese momento la energía solar podría cubrir el 23% del suministro mundial y el 35% en el 2050.

    Será progresivo el cambio al uso de nuevas energías. El petróleo según los expertos representa todavía el 31% de la demanda de energía primaria en el mundo, sólo un 13% de las renovables, incluyendo la hidráulica y la biomasa, así que no será de improviso dejar de usar petróleo.

    Países productores de energía fósil, así como las empresas del sector están preparándose para un nuevo mundo totalmente diferente al que conocemos. La pregunta es ¿Venezuela está preparándose?

    Otro factor que influye en el uso del petróleo es el precio. Hay consenso en el mercado de que no va a subir mucho más de donde está ahora, no se volverán a ver los precios de 100 dólares el barril de hace apenas unos años. El techo ronda los 60/70 dólares por barril, los productores de petróleo saben que a partir de ese umbral sale rentable el fracking y las extracciones en aguas profundas además de incentivar la inversión de energías alternativas.

    Venezuela perdió su momento histórico cuando lo precios del barril de petróleo estaba en más de 100 dólares, el despilfarro y la corrupción acabaron con nuestra posibilidad de ser un país de primer mundo en menor tiempo, nuestra generación llevará el estigma histórico de haber perdido una oportunidad de oro.

    Los factores que influirán en la estabilidad del consumo de petróleo y su precio son varios. El compromiso de Europa y otros países consumidores  para frenar el cambio climático, el avance indetenible del ahorro energético en todos los sectores, la mayor eficiencia y rentabilidad de las energías renovables, la gran apuesta por los vehículos eléctricos y de biocombustibles, ( solo en Brasil ya hay cerca de 7.000.000 de vehículos que usan  Biodiesel), muchos sectores industriales se están pasando al gas natural, las nuevas baterías que permiten almacenar electricidad a pequeña y gran escala, entre muchos otros avances.

    Los países productores siempre han pensado que aumentando la producción los precios del petróleo bajan y así Europa dejaría de construir carro eléctrico o que Estados Unidos no invertiría en fracking, esto ha sido un error, el economista español Daniel Lacalle ha dicho refiriéndose a los países productores de petróleo: “Les costaba entender que el mundo ya no es así. La gente no dejó de comprar teléfonos Nokia por su precio, sino porque encontraron una alternativa mejor en los smartphones. Y la tecnología no para, sigue avanzando”.

    En próximas entregas seguiré hablando de este tema, veremos cómo los países se están preparando para el fin del mundo sin petróleo.

  • Democracia Republicana

    “Sólo haz lo correcto. Lo demás no importa.”

    Meditaciones de Marco Aurelio

    Conocemos como Democracia al tipo de gobierno representativo, con derechos como: libertad de expresión, de asociación, de mercado, una constitución, separación de poderes, etc. Estos derechos hacen que podamos diferenciar este régimen de otros que también utilizan la etiqueta de Democracia, entre las que destacan las llamadas “democracias populares” de Europa Oriental, la “democracia orgánica” de la dictadura franquista, o la “democracia participativa” de la revolución bolivariana entre otras.

    La Democracia Republicana es un modelo de sociedad que no puede ser definido sólo porque el jefe del Estado sea elegido, las elecciones no deben ser un fin en sí mismo, son a lo sumo, una condición necesaria, pero no suficiente en la vida de la nación.

    Su concepción se refiere particularmente al modo de concebir la política, las instituciones públicas, privadas, los valores ciudadanos, las leyes, y la vinculación de la libertad al ejercicio de la virtud cívica.

    Es evidente que esta concepción contrasta con nuestra realidad venezolana, vivimos en un país donde la permanencia en el poder a través del control de la sociedad es la única prioridad del régimen, el voto en lo que confiaba el ciudadano como herramienta para progresar en libertad, ha venido siendo diezmada sistemáticamente no solo por el régimen dentro de su estrategia sino también, por una parte influyente de  las elites políticas del país que no han sabido darle conducción a los padecimientos del pueblo.

    La gran pregunta es ¿qué puede aportar el ciudadano para que la Democracia Republicana se revitalice y surja como un elemento de convivencia y libertad en el país?: En primer lugar, hacer lo correcto, no ofreciendo fórmulas de inmediata aplicación sino la de propiciar una reflexión profunda sobre los principios, el sentido y los fines de la Democracia y de la forma en que se ejerce la política.

    La primera acción que debemos acometer es la de aceptar que en los últimos 40 años se ha venido acentuado el malestar y el desencanto respecto a la Democracia y a la República.

    Al calor y a la falta de soluciones a la grave crisis política, económica, social y humanitaria que vivimos ha crecido la decepción y la crítica, encarnadas no solo en movimientos de protesta sino también en una fuerte crítica a todos los partidos.

    Esta situación se agrava, por la separación entre sí, de los ciudadanos y estos de las elites dirigentes. La percepción es que son un grupo con intereses particulares alejados de las necesidades de la sociedad, cuando no contrarios a ellas, que se sirven corruptamente de lo público para su propio beneficio. Ello ha provocado una extendida desafección política y por consecuencia en una desesperanza en la capacidad del voto para cambiar la realidad que aqueja al ciudadano, esta se manifiesta en forma de apatía o de indignación, es evidente la pérdida de autoridad de los dirigentes y de legitimidad del sistema en su conjunto.

    Para poder fortalecer la Democracia es imprescindible que desaparezcan de nuestro ideario, las dictaduras abiertas o disfrazadas, el tutelaje militar, el populismo y esa democracia plebiscitaria que ha venido prosperado en el país.

    Para lograr esto debemos considerar: si tenemos vocación por la legalidad, o por la anomia, si tenemos inclinación por la mano fuerte, o tenemos una secreta admiración hacia el autoritarismo. Es decir, ¿somos realmente conscientes de nuestras libertades y responsabilidades, o es una fachada de ciudadanía la que tenemos?

    No hay populismo sin pueblo que lo acepte. El populismo es un cáncer y es el más grande adversario de la República. No es una doctrina de izquierda o de derecha; es un modo de ser y de ejercer el poder, que transforma la ley en un acto del caudillo; adecuando la Constitución y el ordenamiento legal a los fines del gobernante convirtiendo al pueblo en vasallos de sus delirios.

    El cambio empieza por uno mismo. Tratar de cambiar las cosas sin haber empezado por ahí, es como construir una casa por el techo.

    Tengamos presente que la fortuna favorece a los valientes. Hagamos lo correcto.

  • Ciudadanía y Democracia

    “El mundo no será destruido por aquellos que hacen el mal, sino por aquellos que lo observan y no hacen nada”.

    Albert Einstein

    Ciudadanía y Democracia dos conceptos fundamentales en el pensamiento político moderno estrechamente vinculados. El concepto ciudadanía está fundado en una serie de derechos establecidos, acordados socialmente y modelados legalmente. El conjunto de estos derechos históricamente ha estado sujeto a constante debate y transformación. Sin democracia no puede haber ciudadanía.

    En el contexto actual de nuestra nación, en la que existe una sistemática imposición ideológica que quiere cambiar nuestra cultura político-social, los derechos de los ciudadanos se conceptualizan hacia un replanteamiento de la disposición del individuo a participar más allá del ámbito de una democracia electoral, que pone en el tapete la necesidad de construcción de una sociedad activa, responsable, que conoce sus derechos y los defiende.

    Una ciudadanía activa no espera que el Estado por fin, en algún momento, respete e implemente plenamente los derechos universales del ciudadano, sino que lucha por ellos, se enfrenta políticamente con él, hace valer sus argumentos en el espacio público y busca construir alianzas con la sociedad política en la promoción de un proyecto democrático basado en la justicia.

    El ciudadano activo debe conformar los espacios públicos necesarios para el debate, la reflexión y la propuesta, ayudando así a fortalecer las instituciones que deben dar respuesta a los requerimientos de cada persona de la sociedad; deben ser entusiastas constructores de una nueva democracia, a la que, de forma y vida, no sólo como sujeto de derechos, sino que los ejerza asumiendo sus responsabilidades ante su comunidad.

    Sin la participación activa del individuo, el concepto de ciudadanía pierde su sentido original y permanece sólo como identidad, comunidad o territorio al que pertenece, es pertinente entonces, abordar la relación de la ciudadanía con la concepción, construcción y permanencia de la democracia en democracia.

    Todos y cada uno de nosotros los que vivimos en Venezuela tenemos la responsabilidad ética y moral de construir una sociedad democrática verdadera, en la que todos tengamos acceso a nuestros derechos civiles, políticos y sociales, donde convivan de forma pacífica instituciones públicas, privadas, gremios, movimientos sociales, partidos políticos, grupos sociales o culturales; todos ellos que participen en la cosa pública, sin distinción.

    La desigualdad es el peor tipo de discriminación, genera exclusión y esta, a su vez genera la ruptura entre las personas o grupos discriminados con el resto de la sociedad, lo que impide tejer el entramado social necesario que lleve a ese desarrollo al que aspiramos todos.

    Un ciudadano consciente asume su responsabilidad de participar en los asuntos públicos con su opinión o su actuación, no espera que otro lo haga por él, promueve la paz y el consenso, busca dialogar en vez de imponer.

    Como sociedad, debemos aspirar y trabajar para vivir regidos por los valores de la democracia liberal, con solidaridad y respeto, donde seamos tratados todos de la misma manera sin exclusión y mucho menos amedrentados con las armas del Estado y que ninguno de nosotros permita que esto sea incumplido por quien ose hacerlo.

    Debemos seguir trabajando por cambiar, de una sociedad de desconfianza a una de confianza, pues ella es condición fundamental para que una democracia funcione realmente. Tenemos que enfocarnos en construir los lazos de confianza que como seres humanos necesitamos para un verdadero desarrollo social y económico sostenible. Para eso, debemos oponernos radicalmente a cualquier símbolo de imposición que vaya en contra de la libertad, que incite a la discriminación de clases, haga uso populista de las desigualdades existentes, en vez de erradicarlas de raíz.

    El tiempo de responder al mayor desafío de Venezuela es ahora. Asumamos nuestra responsabilidad ciudadana con coraje y honestidad.

  • Educar para progresar

    “Nuestro progreso como nación no puede ser más rápido que nuestro progreso en la educación. La mente humana es nuestro recurso fundamental”.

    John F. Kennedy

    La educación es el principal elemento para que haya crecimiento económico y por consecuencia progreso y bienestar en Venezuela, seguir utilizando a la educación como mecanismo de aprendizaje de los “valores de utopías fracasadas” y si los ciudadanos no nos concienticemos en ello, será muy difícil dejar atrás nuestra triste realidad de país tercermundista.

    Una sociedad bien educada es innovadora, creativa, hace que a diario agregue valor a todo lo que emprende, facilitando el crecimiento económico.

    La educación, no solo prepara mejor a las personas para que trabajen con eficiencia, permite a la sociedad ser más responsable de su destino, y no deja que sea adormecida por la ignorancia y la creencia de que será difícil realizar las cosas de una forma diferente a como siempre se ha hecho, haciéndola presa fácil del populismo.

    Una sociedad educada es la base de una democracia y de un sistema político adecuado para generar confianza y crecimiento.

    Cuando el individuo es educado de una forma libre y con calidad, es un ciudadano más autónomo del estado, por cuanto es productivo, crea independencia económica y se defiende por sí solo.

    Por consecuencia la sociedad, no espera vivir del gobierno, sino que cree en sus propias capacidades para progresar, y de hecho lo consigue.

    El problema de una sociedad en la que sus individuos no reciben educación o si la reciben es de mala calidad, es que no identifica las oportunidades de crecimiento, siendo presa fácil del populismo; solo espera recibir del estado las dádivas que este le lanza, por lo que este termina siendo el amo y señor de una sociedad improductiva. No se defiende por sí misma, se limita a esperar a que lo hagan por ella en lugar de tomar la iniciativa y generar valor, producir, innovar.

    El cambio de mentalidad en la gente se comenzará a sentir en la medida en que la educación esté dirigida a crear conciencia progresista, y el país termine generando una masa crítica del bienestar.

    En los países más desarrollados los mejores imparten educación, los mejores formados para ese fin, los mejores pagados y los más respetados por la sociedad.

    Cuando entendamos que un maestro y un profesor son más importantes que un militar o de un alto burócrata de gobierno entonces estaremos en el camino del progreso y del bienestar del país.

    El mundo real es bien diferente al de los sueños utópicos del socialismo. La economía global requiere de profesionales de cualquier nivel, formados para la vida empresarial, conocedores de productividad, tics, logística, comercio internacional, electrónica, procesos industriales, mercadeo, servicios y productos financieros y en otras áreas que les permitan a las empresas avanzar en este mundo globalizado, de alto nivel de competencia basada en tecnología dura y orientación al mercado.

    El periodista y escritor Andrés Oppenheimer en su libro Crecer o Morir en su entrevista a Vivek Wadhwa, vicepresidente de innovación e investigación de la Singularity University y un gurú de la innovación, relata lo siguiente: Cuando le pregunté cuál es el secreto de Silicon Valley, me dio una respuesta de tres palabras que resultó muy diferente a la que me esperaba. “Es la gente” —respondió—. “El secreto de Silicon Valley no tiene nada que ver con el gobierno, ni con los incentivos económicos, ni con los parques tecnológicos, ni con los parques científicos, ni con nada de eso, que es una perdedera de dinero que no sirve para nada. El secreto es el tipo de gente que se concentra aquí.”