Adan Celis, presidente de la Confederación Nacional de Industriales (Conindustria) advirtió que entre 40% y 50% de las empresas están riesgo tras considerar la medida 7×7 un “modelo traumático” para ellas.
El gremialista indicó que la actividad empresarial en Venezuela pasa por una difícil situación económica, que en su opinión, se profundiza con la prolongación del confinamiento.
Expuso que la medida de “flexibilización” impuesta por la administración de Nicolás Maduro resulta un proceso muy traumático para las empresas y la economía venezolana.
“En el caso de las industrias, son procesos continuos porque tienes maquinarias que son muy grandes, hechas para trabajar todo el año sin parar, en teoría”.
Celis señaló que el modelo 7×7, es muy traumático para una empresa cerrar y volver a abrir, algo para nada factible porque los procesos de producción son, en muchos casos, continuos.
Dijo que la economía no se puede ver como sectorcitos. “Es un ser vivo, que está compuesto por muchos eslabones, es como la cadena de una bicicleta y todos deben estar para que pueda andar”.
Asimismo, mencionó que se pueden perder alrededor de 40% o 50% de las industrias; y que el sector lleva más de tres meses sin poder facturar y si lo hacen, ha sido muy pocas veces.
“Estamos hablando de mil industriales que pudieran estar cerrando, 100 o 150 mil personas con riesgo de empleos e ingresos”.
El Observatorio de Gasto Público de Cedice, predice que «Venezuela está al borde del colapso» en sus servicios públicos.
Cuando arribamos a cuatro meses de la aplicación del Decreto de Emergencia Nacional, debido a la pandemia por Coronavirus, el observatorio deja los datos que arrojó el estudio mensual de los servicios públicos en el país.
Los datos, indica el informe, se traducen en periodos más amplios de permanencia en los hogares, convirtiendo este último en oficina, colegio, taller y demás roles.
El estudio recoge los datos correspondientes a la segunda quincena del mes de junio 2020
Servicio de agua
En el mes de junio, a 3 meses de aislamiento social por Covid-19, la situación con el suministro de agua no ha hecho sino empeorar.
Según la información recolectada a través de las encuestas en Twitter, el 88% de los venezolanos asegura que preferiría la participación privada en el servicio pues eso podría redundar en mejoras.
En las preguntas abiertas, los ciudadanos destacan que están dispuestos a pagar tarifas más altas, siempre que eso se traduzca en incrementos de calidad en el servicio.
Según un diagnóstico extraído de diversas fuentes, el sistema de distribución de agua requiere, por lo menos, 20 millones de dólares para reacondicionamiento, mantenimiento y mejoras en la infraestructura.
No obstante, las tarifas que cobran a los ciudadanos oscila entre los USD 0,09 y USD 2,05 (según la zona y consumo), de manera que los costos de tratamiento y traslado no son cubiertos por esas tarifas.
Los ciudadanos preferirían pagar más si eso les reporta agua corriente, continua y de calidad; pues la realidad es que el pago real por el agua es mucho mayor, dado que al monto facturado hay que sumarle el costo de los camiones cisternas y los sistemas de purificación, amén del pésimo servicio recibido.
En la segunda quincena del mes, se registraron alrededor de 230 protestas, que rápidamente fueron disipadas por organismos policiales sin respuesta de las autoridades competentes.
Nuevamente, se observa que el servicio de agua es sumamente ineficiente en toda Venezuela.
Servicio de electricidad
Durante la segunda quincena de junio los resultados siguen siendo poco alentadores en materia de suministro eléctrico.
Se reportaron 517 averías a nivel nacional, de las cuales, se conoció que sólo fueron reparadas 132 por su criticidad en las zonas, es decir, sólo el 25%.
Las demás son fallas recurrentes que aún no hacen colapsar esos subsistemas motivo por el cual se pueden postergar.
Esta realidad está generando el incremento de los niveles de estrés en la sociedad venezolana, imposibilitando cumplir esa premisa de repensar el mañana, en este presente tan incierto como peligroso.
A continuación, un mapa de Venezuela, donde se muestran las zonas más afectadas por los constantes apagones, aquellas con suministro relativamente normal (< 1 hora) y las menos afectadas o sin fallas.
Ninguna zona del país posee un suministro de electricidad sin inconvenientes.
Servicio de transporte
Durante la segunda quincena del mes, el servicio de transporte ha mantenido la misma conducta de la anterior quincena.
Tal parece indicar que las medidas sanitarias para frenar la cadena de transmisión por COVID-19 han inmovilizado el sector, generando que aquellos que deben salir por motivos especiales, lo puedan hacer sin mayores contratiempos.
No obstante, la contracción del sector no ha detenido el incremento de las tarifas.
A nivel regional, las rutas largas sufrieron un incremento del 50%, mientras que las tarifas suburbanas y locales un aumento de 100%, todos los aumentos de forma independiente a cualquier ente gubernamental.
Los transportistas aseguran que aunque el subsidio al combustible es de 100%, el precio de los bienes y servicios incrementa cada vez más y ellos deben trasladar esos aumentos a las tarifas que pagan los usuarios.
Servicio de telecomunicaciones
El servicio de Telecomunicaciones ha tenido un crecimiento sustancial en la demanda de uso y consumo.
Debido al aislamiento social sugerido por la OMS, las actividades laborales y académicas se están desarrollando a través de las plataformas digitales, incrementando la demanda de internet o ancho de banda.
Con el crecimiento de la demanda también lo hacen las denuncias y fallas vinculadas al servicio.
Las operadoras de Telefonía privadas (Movistar y Digitel) han reportado fallas en sus servicios sobre todo en la cobertura, respecto al internet tienen un desempeño medianamente estable pero dado que este se vincula con la señal o cobertura suele presentar fallas, sobre todo en horas de la tarde, debido a la sobredemanda de usuarios.
Según una encuesta distribuida a través de Twitter, el 9% de la población no ha tenido internet desde el mes de marzo, 43% ha reportado 2 o más fallas en el día, pero de resolución rápida y el resto (48%) tiene intermitencia en el día.
Más de la mitad de la población reporta intermitencia en el servicio debido a la sobrecarga de uso y a los inexistentes esquemas de mantenimiento e inversión en las plataformas.
El Observatorio de Gasto Público (OGP) de Cedice, indicó que para el 30 de junio, el costo de la #CanastaDelivery monitoreada fue de $99,25 a un tipo de cambio aproximado de BsS. 209mil.
La Canasta Delivery, tiene como objetivo reflejar la variación de precios de los productos de la canasta básica venezolana, y enfoca los precios de la comida delivery en tiempos de cuarentena debido al COVID-19.
En el mes de junio el incremento de la canasta con respecto al mes de mayo fue sustancial debido a la variación sufrida por el dólar, tanto oficial, como el llamado paralelo.
Uno de los productos con mayor incremento en 15 días es el queso duro para rallar, que se ubicó en un 25,75%, seguido por el chorizo, que experimentó un alza del 16.74%.
Con respecto al queso amarillo, aunque el aumento porcentual no fue sustancial en comparación con el queso blanco, su precio por kilogramo supera los dos millones de bolívares.
El café también experimentó alzas en 15 días de medición, ubicándose en un 22,45% de incremento en su precio, el cual alcanzó los 2 millones de bolívares por kilogramo.
Entre los artículos de higiene y tocador el jabón de baño fue el de mayor incremento con un 19,05% por unidad hasta alcanzar los 250 mil bolívares, aunque sigue siendo el shampoo el de mayor costo por unidad de este rubro, el cual alcanzó los 4 millones de bolívares.
Expertos aseguran que la economía venezolana está “dolarizada” a pesar de que aún los venezolanos mantienen el flujo de bolívares soberanos.
El economista Luis Arturo Bárcenas manifestó que la dotación de dólares en el país no es estable ya que el desarrollo de este fenómeno está desordenado, pero que existe una “dolarización de facto”.
Bárcenas indicó que la economía venezolana está caracterizada actualmente por tener “un flujo de caja dolarizado, aunque el ciudadano sigue haciendo uso del bolívar como moneda de intercambio”.
Junto al flujo de caja, también hay riesgo operativo complejo para la empresa privada en en medio de un ciclo de hiperinflación y por el período de cuarentena nacional.
Asimismo, el economista explicó que la principal línea a proyectar, por parte de las empresas, es que las limitaciones de movilidad se podrían mantener por lo menos hasta final de año.
“La oferta de servicios a distancia, apoyado a través de la promoción por las redes sociales, que será ahora en adelante lo propio para mantenerse en medio de esta nueva realidad”.
Por su parte, Henkel García, director de la consultora Econométrica sostiene que la dolarización está extendida en las zonas populares.
«Ya más de la mitad de las transacciones que se hacen en promedio en el país se realizan en dólares”, expresó.
García dijo que en la liquidez que uno puede recoger del dinero que hoy sirve para hacer transacciones domina el dólar.
De acuerdo con su opinión, tres cuartas partes del dinero que circula de manera electrónica y en términos de efectivo son en divisas y una cuarta apenas es moneda local.
Agregó que la creciente circulación del dólar en Venezuela es sólo uno de los factores que explican la existencia de señales de recuperación en la economía venezolana.
“Hay cierto alivio, pero que uno no puede atribuirlo por completo a la dolarización»
«La gente empezó a esperar que su destino dependiese de sí mismo y no de condiciones políticas o económicas externas para empezar a hacer su vida»
Para García hoy día Venezuela vive en términos generales con una precariedad clara y una alta tasa de éxodo. «No estamos cerca de una recuperación franca de la economía venezolana”.
«Es difícil saber si esta Venezuela puede estar levantando cabeza o se trata meramente de estrategias de supervivencia provisorias», agregó el analista financiero.
Susana Raffalli, nutricionista y especialista en seguridad alimentaria, manifestó su preocupación por el porcentaje de niños en estado de desnutrición aguda en el país, en solo 4 meses subió el doble y se ubicó en 17,3%
La especialista señaló que el 31% de la población se quedaría sin comer si se usa la despensa disponible en el país para alimentarlos de formas iguales.
“Hay una incapacidad concreta que tiene el estado para garantizar la seguridad alimentaria, eso es gravísimo (…) hay rectificar y aceptar una entrada masiva del programa mundial de alimentos”
Para Raffalli se cumplieron las proyecciones internacionales de que la desnutrición iba a duplicarse, sin embargo, destacó que afortunadamente a Cáritas no le ha faltado suplementos nutricionales que le aporta la Unicef y colaboradores.
En este sentido, puntualizó que Cáritas ha sacado todas sus reservas para ponerlas al servicio porque hay un deterioro masivo en la capacidad de alimentación de la familia.
Hizo énfasis que la cobertura de las cajas Clap pasó de un 92% a 46% y reiteró que ese mecanismo no debe existir como programa de alimentación.
“La gente no debería estar dependiendo de una caja de alimentos que no escogió”
FAO
La nutricionista catalogó el informe de la FAO de revelador, Venezuela tiene tres bienios en la que se alerta sobre la inseguridad alimentaria y no se tomaron medidas en la primera alarma.
“Desde el 2017 para acá hay un incremento de personas con hambre de 2,3 millones, asumiendo que en ese mismo tiempo en el país se han ido 4 millones, si no se hubiesen ido esos 4 millones esa cifra fuera aún peor”
Si se aplicara lo que propone la Cepal de un ingreso básico de emergencia equivalente a la canasta básica entre 80 y 120 dólares al mes y la gente fuera a comprar con ese dinero se acabaría la comida en dos días.
Propuestas
Susana Raffalli propuso la distribución de suplementos alimenticios a todos los niños en el país, así como también mantener las operaciones de los servicios de control de servicios sanos para que los que ingresen con desnutrición puedan recibir una atención.
Asimismo, mejorar la comunicación y el mensaje sobre el Covid-19 en Venezuela.
El presidente de la Sociedad Venezolana de Ingenieros Agrónomos, Saúl López, advirtió que en este ciclo de inverno la producción de cereales disminuirá considerablemente por no haber tomado en cuenta la información meteorológica.
López destacó que, ante la falta cifras oficiales para saber cómo la situación económica afecta al sector agrícola, el monitoreo satelital facilita una estimación de la producción primaria.
“Ya el tema tradicional de preparar la tierra en mayo no es posible”, expresó. “Hay que hacer agricultura climáticamente inteligente”.
“Algunos de los productores que sembraron en julio, son los que van a ser más exitosos. Otros hasta perdieron la cosecha”, dijo.
“La adopción tecnológica permite que se optimicen los rendimientos, especialmente en un contexto como el venezolano”
Los detalles del rendimiento agrícola en Venezuela, está reflejados en el último informe de la Sociedad publicado este viernes.
Puede consultar el documento aquí.
Complejos y esenciales
El especialista agrónomo precisó que el rubro de los cereales es de los más difíciles de producir en el país.
La precaria infraestructura y tecnologías disponibles hacen cuesta arriba el cultivo de dos alimentos esenciales en la dieta del venezolano.
En el país se llegó a sembrar más de 700 mil hectáreas de maíz.
Hoy la cifra es de 113 mil hectáreas, según los cálculos de la Sociedad.
“En el caso del maíz, hay mucho rezago tecnológico y obsolescencia de maquinaria agrícola, a lo que se le suma el tema crediticio”, indicó.
“Lo que mueve la economía en el mundo agrícola es el tema de los créditos bancarios”
Sin embargo, López resaltó los esfuerzos de algunas asociaciones por incorporar herramientas de monitoreo a su producción.
“Con el arroz hemos tenido más avances. Por ejemplo, en Fedearroz, monitorean con drones y herramientas meteorológicas para optimizar rendimiento”, afirmó.
“Han logrado un rendimiento de 12 mil kilos de arroz por hectárea, lo cual es muy bueno”, manifestó
Importancia de la asociación
Para el Ingeniero Agrónomo, los productores del campo venezolano deben incorporarse las asociaciones y gremios para hacer frente a la ardua situación económica.
La comunicación y trabajo conjunto entre quienes integran el sector primario facilitaría la adopción de tecnología.
También facilitaría una oportunidad de mercado para el alquiler de maquinaria.
“Solos no podemos, en asociarse está en la clave. Hay de 430 mil productores y solo 70 mi están asociados”
López exhortó a los productores a optimizar su cosecha, aprovechando sus productos en cada una de las etapas de desarrollo.
“Se trata de ver el negocio amplio y tratar de ser más eficientes”, concluyó.
José Ricardo Álvarez, presidente de Fesoca, informó que solo se está produciendo 25% de lo que se cosechaba en 2005-2006
El productor comparó la producción e indicó que, de 9 millones de toneladas de caña, hoy solo se cosecha 25%.
“No hemos bajado un 2%, hemos bajado un 75% de la capacidad instalada que tenemos”
En referencia a lo anunciado por Nicolás Maduro sobre darle mayor prioridad al sector, Álvarez indicó que es necesario recordar que las centrales azucareras manejadas por el estado solo han logrado moler apenas 20 mil toneladas en lo que va de año.
En este sentido, el productor puntualizó que de las 16 centrales que existen en Venezuela, 10 están en manos del sector público y solo 2 molieron una cifra ínfima de apenas 20 mil toneladas cada uno.
“La zafra de este año fue producido por solamente 4 centrales azucareros privados que están funcionando porque los otros dos privados tuvieron que parar moliendas por dificultades económicas”
En este sentido indicó que, lamentablemente el gobierno no ha tomado en cuenta las propuestas del sector.
Concluyó con que el país se debe sacar adelante entre todos e hizo énfasis que desde Fesoca están dispuestos a hacer cualquier tipo de trabajo y esfuerzo para que se retome la producción.
Rafael Quiroz, economista petrolero, no se explica cómo el gobierno recurre a la amenaza de que no hay gasolina en el país cuando tiene inventario suficiente para abastecer el mercado interno
El especialista puntualizó que cuando se importaron el millón y medio de barriles de gasolina en los 4 o 5 buques petroleros de Irán, el gobierno de Venezuela tenía inventario.
“Tenía reservas encaletadas, la gasolina que se trajo desde Irán se acabó hace 4 semanas y se ha abastecido el mercado a través de la reserva”
Destacó que la demanda interna se cubre con 210.000 barriles diarios sin necesidad de aplicar una restricción sobre todo en el interior del país.
Sin embargo, Quiroz destacó que la producción de gasolina en el país sigue deficitaria con apenas 30.000 b/d en la Refinería de Punta de Cardón.
“Va en crecimiento lento, pero ojalá se logre recuperar los 315.000 barriles diarios de capacidad de refinación”
El también profesor universitario hizo énfasis que Pdvsa debe conseguir técnicos americanos para reparar las refinerías, ya que desde hace 5 años no se les realiza el mantenimiento.
Por ello, destacó que de las 6 refinerías en Venezuela, solo están en funcionamiento 2, la Refinería de Punta de Cardón (30.000 b/d) y El Palito (refinación 17.000 b/d).
Producción de crudo
Rafael Quiroz informó durante una entrevista a Globovisión que, tras las sanciones, Pdvsa ha tenido que disminuir la producción porque los terminales de depósitos están saturados.
“No hay donde meter inventario y no hay manera de frenar los depósitos por la dificultad de exportación no porque no hay compradores, sino quien puede transportar el petróleo”, dijo.
Asimismo, el especialista ve innecesario privatizar Pdvsa para recuperar la industria petrolera.
A su juicio, en un plazo de 10 años se necesitan 250 mil millones de dólares para la recuperación a un nivel de 3 millones de barriles diarios.
“No se recupera de la noche a la mañana y con 10 mil millones de dólares en le primer año puede comenzar el levantamiento de la producción petrolera”
Concluyó desmintiendo que Estados Unidos no tiene la facultad de convertirse en los fiscales de transito marino en aguas internacionales por lo que no frenó ningún buque petrolero proveniente de Irán con gasolina.
El presidente de Fedecámaras Anzoátegui, Marco Tulio Salazar, enfatizó que las políticas del ejecutivo municipal sobre los sectores que tienen permitido laborar durante la pandemia, no deben tomarse unilateralmente.
En informe Fedecámaras, Salazar destacó que el pasado martes, se registró un conato de saqueo cerca del mercado central en Puerto La Cruz.
Señaló que las acciones violentas se desataron luego que las autoridades impusieron un horario de trabajo de tres días a la semana.
Dentro de ese nuevo esquema se les prohibió trabajar a los comerciantes informales de la zona.
Un grupo de personas atentó contra varios establecimientos y obligó a sus propietarios a cerrar.
“Debe haber un equilibrio entre la cuarentena y la posibilidad de que las empresas trabajen”, dijo
“Las decisiones no deben tomarse unilateralmente porque se genera este tipo de situación”, expresó Salazar
El líder gremial indicó que la entidad se encuentra bajo cuarentena nivel dos, por lo que no se justifica una medida de restricción laboral tan severa.
Falta de combustible y comunicación
El máximo representante de la principal patronal en Anzoátegui informó que, desde el inicio de la pandemia, se han reunido solo dos veces con las autoridades del gobierno.
En uno de los encuentros se abordó la nueva modalidad en precios y distribución de gasolina.
Sin embargo, a la fecha, repostar combustible en la entidad sigue siendo una “tarea ardua” para la población.
“No hay combustible, ni del que se dijo que era subsidiado, ni del que se compra en dólares”
“Hasta en divisas hay que hacer colas de dos o tres días. Hay quien lo paga a dos y tres dólares el litro, manifestó.
La pandemia podría provocar una «conmoción histórica» en el mercado alimentario global, con una caída de precios en la agricultura y un deterioro de la calidad de la alimentación en la población más pobre.
Esto según el informe presentado este jueves por la la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la FAO sobre la agricultura en esta década.
El documento, con previsiones entre el 2020 y el 2029, alerta de un «escenario inicial» sobre los efectos a corto plazo de la crisis del coronavirus.
De esta forma, señala que el mercado de la comida vivirá un ‘shock’ «significativo» por las menores rentas y un desempleo generalizado.
El secretario general de OCDE, Ángel Gurría, se congratuló de que por el momento «afortunadamente la crisis sanitaria no se ha traducido en una crisis alimentaria«, en una rueda de prensa telemática.
Gurría hizo un llamamiento a no ceder a la tentación de aplicar medidas proteccionistas por la pandemia y la crisis climática ya que «el acceso a mercados abiertos es vital para mantener la seguridad alimentaria«.
El coronavirus, una amenaza
El informe se elaboró cuando la covid-19 todavía no se había expandido pero una simulación permite prever el impacto del virus en la alimentación: se espera una caída global de la demanda por el empobrecimiento de las familias y un consiguiente descenso de los precios.
Si se ahonda en «la recesión más severa del siglo», como la definió Gurría, los países con rentas más bajas pueden ver peligrar su seguridad alimentaria en los primeros años de esta década que acaba de comenzar.
Los precios vivirán un rápido descenso en 2020 para después volver a crecer lentamente en los próximos años.
Aunque, el impacto será mayor en productos como lácteos o aceites vegetales que en los considerados de primera necesidad como el arroz o las legumbres.
Se espera que la población crezca en 842 millones de personas en una década. El consumo alimentario general crecerá un 15 % y el ciudadano medio comerá 3.000 kilocalorías al día en 2029, números similares a los de España actualmente.