Categoría: Noticias Recientes

  • IATA: «Demanda global de pasajeros cayó 52,9% en marzo»

    La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) informó que la demanda global de pasajeros cayó un 52,9 % interanual en el mes de marzo, debido a las restricciones al tráfico aéreo que anunciaron los gobiernos del mundo para frenar la pandemia de Covid-19

    Se trata del mayor desplome en la historia reciente del sector, y presume un regreso a los niveles de demanda del año 2006 aunque las flotas y tripulaciones dupliquen la capacidad de hace 14 años.

    La asociación que reúne a casi 300 líneas aéreas en todo el planeta indicó que Marco fue un mes desastroso para la aviación, ya que las aerolíneas sintieron progresivamente el impacto del cierre de fronteras y las restricciones a la movilidad.

    Asia-Pacífico fue la más afectada con una caída de la demanda del 60 %, seguida de Europa (51,8 %), Norteamérica (49,8 %) y Oriente Medio (46 %), mientras que África bajó el indicador un 44,6 % y Latinoamérica un 39,3 %.

    IATA prevé que las cifras serán aún peores en el actual mes de abril, y prevé que cuando la recuperación se produzca, ésta será lenta.

    Con información inicial de EFE

  • Avavit: Alrededor del 97% de las agencias se mantienen cerradas

    Nicola Furnari, presidente de la Asociación Venezolana de Agencias de Viajes y Turismo (Avavit), indicó que la industria de turismo y agencias de viajes están operando a muy baja capacidad, pues alrededor de un 97% del sector está cerrado.

    Esta cifra destaca que agremiados, agencias de turistas, mayoristas y operadores receptivos se encuentran cumpliendo la cuarentena decretada.

    Mientras que el otro porcentaje trabaja desde sus hogares o con departamentos de atención exclusivamente a casos de emergencia, dado que no hay vuelos de tipo comercial.

    Y por ende, «no hay movimiento de boletos y los hoteles también se encuentran cerrados».

    No obstante, Furnari resaltó que a aquellos pasajeros que ya tenían boletos comprados se les está reasignando la fecha.

    La autoridad de AVAVIT, indicó que siguen trabajando desde la parte gremial para apoyar a las agencias.

    Explicó que están en gestiones para que sea flexibilizado el pago de impuestos dada la crisis

    «Estamos buscando la manera en estos tiempos en que vamos a tener cero ingresos, el apoyo del gobierno para que la carga impositiva sea menor»

    Es así, que refiere que esperan ver cómo se irán restableciendo los vuelos luego del levantamiento de la cuarentena, que ya casi alcanza las siete semanas.

    En este sentido, aseguró que se mantienen los contactos con las aerolíneas quienes les han comunicado que «están preparadas para el momento en que el gobierno determine que la condición de salubridad es la apropiada«.

    Ante esto, subrayó que ya la Asociación está trabajando en protocolos de bioseguridad para las agencias de viaje, «lo propio se hace en Conseturismo«.

    Igual en lo que se refiere a hotelería, restaurantes, transporte y posadas, para los que se están creando manuales de seguridad, dijo.

    «Son protocolos que se deben seguir inicialmente para restablecer la confianza de que sí se va a poder viajar, pero con medidas sanitarias»

    Asimismo, citó una encuesta realizada por la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), en la que hablan de que el 40% de los viajeros estaría dispuesto a abordar un avión.

    «Lo cual es una buena noticia para las agencias de viaje de Venezuela y del mundo»

    Finalmente, Furnari destacó que es una situación «sin precedentes» pero de la que esperan salir pronto para reactivar las actividades que han sido paralizadas en el sector.

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  • Sector empresarial debería considerar fenómeno del “Home School” como una prioridad

    Iván Acosta, director general de PGA Group (principal empresa venezolana de capital humano), indicó que el fenómeno del “Home School” relacionado con que los niños terminen su año escolar en casa, es delicado, sensible y peligroso, sobre todo para el sector financiero y empresarial.

    Explicó que una de las aristas de este fenómeno se trata de la decisión del empresario en ser indiferente o no sobre el tema, participar o no y/o facilitar o no ciertas medidas que colaboren con aquellos trabajadores que tienen niños en edad escolar.

    Acosta instó al empresariado a considerar este fenómeno como una prioridad en la cual trabajar para encontrar alternativas que apoyen a dichos trabajadores que se encuentran en casa educando a sus niños.

    “Definitivamente la productividad y la condición de ese trabajador, sus posibilidades, concentración, tiempo y energía, van a estar afectados por este fenómeno”, expresó el empresario.

    Aseguró que si se le agrega a la responsabilidad familiar de estos trabajadores un aspecto como el cuidado, la guía y el apoyo directo de lo que son sus niños en edad escolar, el empresario se encontraría con el gran dilema de hallar una solución que apoye las ideas de la calidad del trabajador.

    “Hace poco terminamos un estudio en el que vimos el fenómeno desde el punto de vista de las sensaciones del trabajador con niños en edad escolar, en el que descubrimos 2 emociones:”

    1. Esto le produce al trabajador una angustia y cansancio muy grandes al estar llamado a realizar labores escolares y tener que estar dispuesto también, al mismo tiempo que quizás trabaja desde casa.

    “Sumar a las complicaciones de vida este aspecto no es nada menor, sobre todo sabiendo que tal vez no tiene otra opción y/o no ve en el mundo empresarial una alternativa que le ayude a facilitar su trabajo tanto desde el punto de vista productivo como educativo”.

    2. Venezuela tiene una de las tazas más pequeñas de escolaridad o una de las peores en términos de cobertura además del bajo tiempo efectivo en las aulas, indicadores que se deben mejorar para reforzar la educación de la población venezolana.

    “Estamos hablando de un fenómeno grave, el cual considero debe ser trabajado y propongo al mundo empresarial que lo marque como una prioridad para apoyar a nuestros trabajadores ahora también educadores, y a esas familias que necesitan apoyo en este momento”.

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  • Cavenvase exhorta al sector privado venezolano a continuar con sus operaciones

    La Cámara Venezolana del Envase (CAVENVASE), comunicó que a pesar de las adversidades, el sector privado venezolano continúa operando para generar bienestar nacional.

    La asociación civil que vela y representa los intereses de sus miembros y de la industria del envase y embalaje en Venezuela reafirmó la necesidad de garantizar la libertad empresarial.

    Así mismo, Cavenvase instó a las autoridades a resolver los problemas que atentan contra la operatividad de las empresas.

    A través de su cuenta oficial en Twitter publicaron el comunicado que expresa lo siguiente:

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  • Consecomercio |»Controles: Una trampa para la economía»

    El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (CONSECOMERCIO), informó que el conjunto de medidas económicas anunciadas por la Vicepresidente Delcy Rodríguez el pasado 24 de abril no han sido publicadas en Gaceta Oficial, por lo que se estima conveniente su divulgación oficial para realizar un análisis sobre dicho contenido.

    A fin de contrarrestar una serie de conductas que, a juicio de las autoridades, son contrarias al comportamiento óptimo que debiera mostrar la economía venezolana, en medio de la pandemia derivada del COVID-19 y la escasez de combustible que afecta el territorio nacional, Rodríguez comunicó, en esencia, 3 cosas:

    Sobre la base del marco regulatorio que ofrece el Decreto-Ley Orgánica de Precios Justos (“LPJ”):

    1. La ocupación temporal del Consorcio de Oleaginosas Portuguesa S.A. (COPOSA)
    2. La venta supervisada de determinados productos de Empresas Polar y Plumrose de Venezuela
    3. La elaboración de un listado de productos que hasta la fecha se estiman son 27, con “precios acordados” para la venta.

    Una vez publicada esta información, pudiera plantearse el retorno de los controles de precios a una economía que, en la práctica, los había desaplicado en los últimos meses.

    Sobre tal preámbulo vale la pena cuestionarse hasta qué punto dicha medida es conveniente para el bienestar del país.

    “En este sentido, la historia debe servir de consejera al momento de implementar este tipo de políticas públicas. Y la historia sugiere, incluso desde un enfoque milenario, que allí donde se han aplicado controles de precios, la economía termina por sufrir mayores males que los que teóricamente busca paliar”.

    De esta forma, un eventual retorno a los controles de precio, a las fiscalizaciones del sector privado sin derecho a la defensa y apego al debido proceso, generarán mayor desabastecimiento, volatilidad en los precios, extorsión y la proliferación de un mercado negro que terminará siendo un instrumento de exclusión para las grandes mayorías.

    Los miembros de la Comisión de Economía de Consecomercio sugieren con toda autoridad que se deben aplicar políticas tendientes a la generación de bienestar de sus ciudadanos.

    “Ello cobra especial realce en un país como la Venezuela de nuestros días, en la que existe una cantidad importante de sectores de la población que hoy luchan por sobrellevar condiciones de pobreza en distintos ámbitos: alimentario, salud, acceso a servicios básicos, por solo mencionar algunos aspectos puntuales en medio de la coyuntura”.

    Aseguran que negar las bondades del mercado para favorecer la activa intervención estatal con fines sancionatorios al sector privado, lejos de coadyuvar a la población, le dificultará el acceso a los bienes y servicios que tanto necesita en estos tiempos imbuidos de complejidad.

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  • Conseturismo rechaza actos de vandalismo hacia el Hotel Portofino

    El Consejo Superior de Turismo de Venezuela (CONSETURISMO), expresó su rechazo hacia los actos vandalicos y de saqueo realizados al Hotel Portofino, ubicado en Playa El Agua, Estado Nueva Esparta, el pasado 26 de abril.

    A continuación el comunicado de fecha 27 de abril emitido por Conseturismo:

    COMUNICADO

    El Consejo Superior de Turismo de Venezuela, ante los lamentables hechos de vandalismo y saqueo del Hotel Portofino, instalación de alojamiento turístico ubicada en Playa El Agua, Municipio Antolín del Campo, del estado Nueva Esparta, ocurrido el pasado domingo 26 de abril, desea hacer del conocimiento público lo siguiente:

    1. El más categórico y contundente rechazo a tales actos delictuales, toda vez que en las actuales circunstancias producto de la pandemia, la población en general requiere de la solidaridad y paz ciudadana que nos permita acatar las medidas sanitarias y de control social requeridas para superar el estado de alarma nacional.

    2. Expresar la solidaridad con los propietarios y trabajadores del establecimiento, toda vez que este emprendimiento empresarial constituye una fuente de progreso y bienestar para el sustento económico de la isla de Margarita.

    3. Nuestro sincero reconocimiento a la oportuna y rápida intervención de los cuerpos de seguridad del estado, en la recuperación de enseres y equipos y en la captura de los delincuentes.

    4. Exhortar al empresariado turístico de todo el país a mantener una constante comunicación con las autoridades regionales y el entramado empresarial de cada región, con el objeto de mantener el resguardo especial por parte de los organismos de seguridad, tanto para los comercios de la zona, como para los sectores productivos y los establecimientos turísticos que operan en cada estado, los cuales sustentan la economía regional y que son indispensables en la futura recuperación del Turismo y la productividad a nivel nacional.

    5. Un llamado a la paz y conciliación ciudadana a mantenernos en casa, en acatamiento a las medidas sanitarias instrumentadas resguardando nuestro principal tesoro: La vida. De nosotros depende la construcción de un futuro mejor.

    Caracas, 27 de abril de 2020

    Lea también: Conindustria: «Medidas amenazan la seguridad alimentaria de los venezolanos»

  • EQUIPHOTEL: Reflexión de la Constitución Nacional de 1998

    El alcance de la protección, contenido y respeto que las instituciones del Estado deben prestar tanto a sus ciudadanos como a las instituciones de derecho privado que éstos conformen, puede ser objeto de interpretación partidista, según la visión social, política y económica del país, que, cada opción política posea, y, en todo su derecho, defienda.

    Sin embargo, hay una Ley suprema, a la que se deben ajustar todos los planes sociales, económicos y políticos de los factores que forman los poderes del Estado: La Constitución Nacional, a la que tienen que ceñirse, tanto los postulados del Plan País como los de el Plan de la Patria.

    Nos permitimos recordar cuatro artículos de nuestra Ley Constitucional, con el fin de enmarcar la solicitud, respetuosa, del presente Comunicado, porque, más allá de haber sido objeto, en su día, de un amplio debate, con carácter previo a su aprobación y promulgación, fueron votados de manera mayoritaria por los ciudadanos. Esto, y no otra cosa, es lo que el pueblo constituyente deseaba para convivir en sana paz y, en consecuencia, todas las autoridades del Estado y, más aún, cualquier venezolano, investido o no de autoridad, está en la obligación de hacerlo cumplir.

    Artículo 2: “Venezuela se constituye en un estado democrático y social de derecho y de justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico… la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.”

    Artículo 6: “El gobierno de la república bolivariana de Venezuela… es y será siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables”.

    Artículo 55: “Toda persona tiene derecho a la protección por parte del Estado …. frente a situaciones que constituyan amenaza, vulnerabilidad o riesgo para la integridad física de las personas, sus propiedades, el disfrute de sus derechos y el cumplimiento de sus deberes.”

    Artículo 115: “Se garantiza el derecho de propiedad. toda persona tiene derecho al uso, goce, disfrute y disposición de sus bienes”.

    La Constitución de la República es, pues, clara, e ilumina, con su intención manifiesta de respeto a la libertad individual y a la propiedad privada, el sendero a transitar para que los principales problemas que enfrenta la clase productiva de la nación (empresarios y trabajadores) se resuelvan en el corto plazo: permítannos trabajar en libertad, es el llamado de quienes aman al país.

    Sin embargo, después de haber sido definida por el partido de gobierno, como una Constitución modélica, pronto sus jefes empezaron a sentir constricciones que los llevaron a convocar un nuevo referéndum para su modificación, que el pueblo no aprobó, pretendiéndose, entonces, introducir los cambios por decreto. Así, en 2.000, 2.001, 2.007 y 2.013, se presentan ante la Asamblea Nacional, entonces de mayoría afecta al régimen, diferentes Planes de Desarrollo, el último de los cuales, conocido como El Plan de la Patria, sigue vigente.

    En palabras del propio fallecido presidente Hugo Chávez, los motivos que le movieron a la presentación de este último proyecto, que fue aprobado como ley por la Asamblea Nacional de la República en fecha 4 de diciembre de 2013, “buscan traspasar la barrera del no retorno”. “estamos obligados a hacer irreversible el tránsito hacia el socialismo”, se dice en su exposición de motivos.

    Solo una objeción que hacer a estas palabras del expresidente fallecido. Además de las generalidades quiméricas de los 5 postulados del Plan de la Patria: ¿en qué artículo, título, preámbulo o mandato, cualquiera sea su calificación, se refiere la Constitución de la República al régimen socialista como “sistema irreversible” para la vida pública nacional?, ¿cómo puede convivir jurídicamente este mero Plan Económico Quinquenal con lo dispuesto en los artículos 2, (que cita expresamente el pluralismo político) 3, 6, 55 y 115 de la Constitución Nacional?

    Venezuela es un gran país, que atraviesa un momento de grandes dificultades. No se van a arreglar asumiendo con pasividad que su gente la abandone, para enriquecer otros países ni continuando la confrontación social en la que, desde hace algunos años, estamos inmersos.

    Tampoco podemos soñar en que la situación cambie merced a la aplicación de ocurrencias más o menos felices o bien intencionadas. El problema, estimados amigos, es de fondo y, si no encaramos su realidad, no solucionaremos las dificultades de la sociedad productiva nacional de manera meramente táctica.

    Hoy, sobran las situaciones, casi siempre “de hecho”, que gravitan de manera amenazadora sobre la viabilidad empresarial. Basta con analizar algunos datos macroeconómicos que no requieren de mayores explicaciones:

    • La pulverización de la moneda nacional
    • El empobrecimiento general de la sociedad
    •  La hiperinflación postbélica de los últimos años
    • El desguace del patrimonio de empresas y personas
    • La inconcebible disminución de la economía nacional, ya del tamaño de un pequeño país de las Américas.
    • El déficit fiscal, continuado y profundo
    • La increíble escasez de combustible en un país que extraía, hace 20 años, 3.6 MM de barriles diarios de petróleo y poseía un complejo refinador, dentro y fuera del territorio nacional, de los más poderosos del mundo.
    • En fin, en épocas de pandemia, la nula capacidad del sistema hospitalario nacional para atender una crisis de salud como la que el mundo vive.

    En este entorno, ¿es creíble un cambio de dirección en las políticas públicas por parte de los mismos protagonistas que hasta aquí nos condujeron? ¿una reducción del gasto público al menos? ¿Un manejo profesional de los hidrocarburos? ¿Se puede esperar la afluencia de los capitales privados necesarios para la reconstrucción de un país cansado y roto?

    Continuar con la expropiación o intervención de grandes o medianas empresas privadas con una larga trayectoria y una mejor reputación no solo a nivel nacional, manejadas por profesionales conocedores del negocio, con excelentes resultados, para ponerlas ¿en manos de quién? ¿No fue suficiente el ejemplo de Agroisleña y, de tantas otras empresas venezolanas de clase mundial, que fueron ejemplo en la Venezuela del desarrollo y son hoy esqueletos vacíos cuyo peso en la economía nacional, ni siquiera se recuerda?

    En conclusión, el ser humano es todo lo malo que le permitan ser, pero donde existen instituciones que vigilan, en donde hay una generalizada conciencia social, y en donde los políticos están sometidos a un control independiente, esos países, funcionan infinitamente mejor que el resto.

    Se trata, ciertamente, de un problema de educación, pero, sobre todo, de la existencia de una legislación en armonía con la Constitución Nacional y de su libre aplicación por parte de instituciones que las administran, sin ataduras ni condicionamientos de carácter político.

    Es bueno formar a la gente en educación ciudadana y en responsabilidad social, desde el kinder; es bueno y es importante. Pero una legislación adecuada y su aplicación estricta, es imprescindible, como es también imprescindible que existan instrumentos eficaces en manos de quienes tienen que fiscalizar y controlar las conductas de los políticos.

    En una democracia, ser ciudadano es ser político los 365 días del año. Los que detentan el poder son nuestros apoderados, en quienes delegamos la autoridad para dirigir nuestra convivencia bajo preceptos y modos previamente aceptados por la sociedad entera, no por una parte de ella.

    Por lo tanto, no existen políticos exclusivos, en el sentido abstracto del término. Políticos somos todos y, si quienes ocupan puestos de gobierno lo hacen mal, peor lo hemos hecho quienes los hemos elegido, quienes no los sustituimos por otros o quienes nos limitamos a decir: “yo no soy político”.

    Lo que caracteriza a la clase política es lo mucho que se parece a quienes la votan, la diferencia entre unos y otros es que el político tiene una enorme capacidad de hacer daño, razón por la que el camino para cambiar la dirección de una “ocurrencia del político de turno” debe estar continuamente al alcance del pueblo que lo eligió, quien, nos hemos cansado de oírlo, es quien detenta la soberanía nacional.

    Estimados amigos, muchos países del mundo viven hoy horas de frustración y desánimo. Venezuela no es la excepción y, tal vez, esté en nuestras manos, como factor productivo de la sociedad, la responsabilidad de reintegrarla a la senda del crecimiento y del bienestar que todos deseamos.

    Nuestra solicitud a los gremios, a los trabajadores, a los empresarios, es que, juntos, contribuyamos a crear un futuro que debería ser diferente y mejor: mejor en calidad de vida, en respeto a la ley, en decencia privada y pública, mejor en la protección de los ciudadanos más vulnerables y mejor en las oportunidades para los jóvenes.

    Un futuro con la capacidad de enamorar de nuevo a los ciudadanos, para que no nos abandonen y, a quienes se han ido, para que un día, tal vez pronto, regresen a trabajar por su país.

    Para lograrlo, un buen inicio, por parte del Ejecutivo, actual poseedor de la fuerza, sería revertir, con generosidad, la peculiar medida de “ventas supervisadas” de todos los productos de las Empresas Polar, Coposa y Plumrose, para, de ese modo, ir orientándose al tránsito de la acertada senda de la razón. Analizadas mínimamente las brillantes trayectorias profesionales de las tres empresas, no parece que ninguna de ellas requiera de una suerte de “tutor” o “centinela”, para cumplir con sus funciones como proveedores de buena parte de los alimentos que se consumen en la mesa del venezolano del pueblo. En cuanto a las mesas de los aristócratas, a nadie le cabe duda que se surten en otros lugares de la geografía nacional e internacional, con todo su derecho.

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  • Venamcham insta a reconsiderar medidas de control a empresas privadas

    La Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria (Venamcham), planteó tres líneas de acción en las que instó al gobierno a reconsiderar las medidas de control contra las empresas privadas.

    En un comunicado Venamcham señaló, que las medidas de control e intervención deben ser estudiadas para que las empresas puedan paliar los duros efectos de la cuarentena.

    La Cámara hizo un llamado para que «entre todos encontremos la salida estructural a la crisis de Venezuela a través del entendimiento y confianza entre los actores de la sociedad«.

    «Creemos que estas líneas de acción son necesarias para superar la crisis que tanto nos agobia y encaminar a Venezuela hacia el progreso y el bienestar».

    Es así que con carácter de urgencia Venamcham llamó a todas las fuerzas vivas de la sociedad, públicas y privadas, para que se haga «causa común y sin enfrentamientos» ante la coyuntura actual.

    Destacan que la empresa privada y sus trabajadores, en todos sus sectores, han dado muestras evidentes de compromiso a la altura de esta hora.

    «La industria de alimentos, mantiene abastecidos los anaqueles y hogares y está siendo el garante de la seguridad alimentaria ante esta difícil coyuntura»

    Resaltan que estas acciones las realizan a pesar de dificultades.

    Tales como el acceso a combustible, la movilización de sus trabajadores ante la cuarentena, la rotura en la cadena de comercialización por ausencia de personal y las finanzas mermadas.

    «También están otros sectores produciendo con dificultad u observando la paralización de actividades, debido a la cuarentena»

    Es por eso que insisten que la gravedad del país, por el contrario a las decisiones que se han tomado, necesita «que estimulen la producción y el abastecimiento, evitando un deterioro mayor«.

    Así como decisiones que protejan el empleo y la capacidad de las empresas de seguir abonando salarios y beneficios a sus trabajadores, y no que los lesionen.

    «Mayores controles, fiscalizaciones o toma de empresas dificultan transitar hacia ese objetivo». Reflexionan que la crisis tiene el potencial de desbordar al país, por lo que subrayan que «debe imperar el entendimiento, no la confrontación».

    De modo que, desde Venamcham se esfuerzan en hacer un llamado a que se mantengan y mejoren las condiciones necesarias para la empresa privada.

    Venamcham insta a reconsiderar medidas de control a empresas privadas

    Venamcham insta a reconsiderar medidas de control a empresas privadas

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  • Cámara de Industriales de Aragua solicita que autoridades rectifiquen

    La Càmara de Industriales del estado Aragua emitiò la mañana del domingo un comunicado solicitando que las autoridades rectifiquen la medida adoptada por la administración Maduro contra cuatro empresas privadas.

    Expresa el comunicado que estas empresas vienen asumiendo de manera directa los altos costos asociados a los procesos de importación de materia prima para sostener sus operaciones en el país.

    A continuación el texto del comunicado de CIEA a la opinión pública: 


  • Consecomercio: Los comerciantes venezolanos a la Nación

    El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), manifiesta que Venezuela está pasando por 7 años de recesión y aunado a ello los servicios públicos y la llegada de la pandemia COVID-19 ha aumentado la crisis en país, sufriendo las consecuencias los comercios y las familias venezolanas. 

    Desde el inicio del actual estado de excepción, sobrevenido por la aparición y propagación global de la pandemia Covid19. Entendiendo el avanzado empobrecimiento de nuestros ciudadanos, de nuestras empresas y la poca profundidad de las reservas y capacidades del Estado venezolano, producto de cuestionables políticas económicas que han llevado al país a un período de casi 7 años de recesión y más de 2 años de hiperinflación, con la pérdida del 66% de nuestra economía en los últimos 5 años.

    Todos los sectores productivos del país, comprendieron que elevar las necesidades de nuestra gente a un plano superior, más allá de cualquier tipo de diferencia, en especial la política, era lo prioritario. Durante el actual estado de alarma sanitaria, las empresas han puesto el máximo de sus capacidades para que los productos y servicios de primera necesidad, alimentos, medicamentos, telecomunicaciones y asistencia médica estuviesen disponibles en todo momento para los venezolanos.

    Este trabajo mancomunado, enfocado en priorizar el bienestar de la gente, se ve hoy amenazado, por cuanto las condiciones mínimas necesarias para cumplir el objetivo productivo, y que han sido históricamente potestades del Estado venezolano, no están garantizadas.

    Rechazo a los controles de precios y actos vandálicos 

    La seguridad jurídica está gravemente amenazada. Aunque el actual estado de excepción no debía implicar restricción de derechos, vemos cómo lamentablemente han sido anunciadas medidas de control de precios, intervención de empresas agroindustriales y fiscalizaciones arbitrarias de comercios. Son prácticas que rechazamos de plano, dado que amenazan a la propiedad privada, impiden la producción y no harán que aumenten las cantidades disponibles de bienes y servicios. Por otra parte, condenamos categóricamente los actos vandálicos que, fuera de todo control de los organismos de seguridad del Estado, únicamente logran cerrar más establecimientos, que no volverán a abrir sus puertas, disminuyendo los niveles de servicio y abastecimiento, arruinando a familias enteras.

    El sistema de servicios públicos es deficiente. No es viable hacer frente a la amenaza de una pandemia, en medio de una economía tan frágil como la nuestra, sin servicio de agua potable, con marcada insuficiencia eléctrica y sin un suministro estable de combustible que permita que la cadena de distribución funcione y que la fuerza de trabajo, quien le da vida al ciclo productivo, pueda llegar a sus lugares de trabajo. Enfrentamos una emergencia nacional en la cual están amenazados principalmente los sectores más vulnerables de la sociedad donde la falta de condiciones sanitarias y reducción de movilidad que presuponen estas carencias, violan el principio de supervivencia de las empresas e impiden el cumplimiento de las obligaciones contractuales y laborales.

    La política monetaria implementada por el ejecutivo nacional lesiona el bienestar de la gente. La inflación es el peor de los males que ha sufrido la República, ha destruido sistemáticamente cadenas de valor y ha suprimido el poder adquisitivo a todos los niveles de la sociedad pulverizando el salario de los trabajadores. Se ha eliminado todo vestigio de potencia y utilidad de nuestro signo monetario nacional, es en este caso el Estado quien tiene la responsabilidad de la emisión de dinero carente de confianza y respaldo, que se traduce posteriormente en incrementos de precios y malestar entre los consumidores y usuarios.

    Siendo este el estado de las cosas que vivimos día a día todos los venezolanos, proponemos un acuerdo de entendimiento y concertación nacional, en el cual estén incorporados todos los actores políticos, económicos y sociales. Libre de todo ánimo de uniformizar el pensamiento y amplio en cuanto a la conservación de los ideales y diferencias, donde todos y cada uno de los sectores se sientan atraídos por la ilusión de lograr el bienestar de la gente en el marco de una gran empresa llamada Venezuela, donde para todos sea posible colaborar, con organización plural, esquema jurídico de alto nivel, administración superior y una reserva moral basada en la riqueza de ideas producto de la diversidad.

    Un gran acuerdo permitiría el restablecimiento de las condiciones políticas, económicas y sociales. Permitiría colocar primero a la población, restituyendo la seguridad jurídica e implementando soluciones técnicas tendientes a normalizar el estado de los servicios públicos. Igualmente favorecería la creación de espacios para debatir las grandes soluciones en el ámbito productivo, fiscal, monetario y comercial.

    El país reclama la atención eficiente de la pandemia global Covid19, con prioridad en la salud de la población, a la vez que requiere el despliegue de una política de recuperación económica con acciones de efecto inmediato que permitan reimpulsar la producción y estimular el consumo. Es necesario disminuir el nivel de encaje legal bancario, ofrecer incentivos fiscales a las empresas y revisar las normativas que castigan la disponibilidad de recursos financieros como los anticipos semanales de impuestos nacionales.

    Es pertinente el diferimiento de la entrada en vigencia de la reforma del código orgánico tributario y exonerar temporalmente tasas y aranceles para materias primas, insumos y bienes de capital, así como los productos terminados que permitan el abastecimiento de los mercados en beneficio de la población. Exigimos el justo reconocimiento del sector privado como el principal facilitador de la inversión, generación de oferta con valor agregado local y consumo, por lo tanto, las medidas intervencionistas, de control desmedido, las prácticas de conflictividad y violencia institucional en contra empresas deben ser revertidas a la brevedad. Exigimos que se practique una gestión gubernamental enfocada en elevar la eficiencia de los servicios públicos y energéticos, con disciplina en lo fiscal y monetario, como bases de la calidad de vida del venezolano.

    Es la aspiración de todo venezolano un país más libre y próspero, donde se den soluciones prácticas a sus problemas cotidianos, soluciones pacíficas a las diferencias, libertad de elegir el propio destino y recuperar la confianza. Este proyecto de Nación se amplía por incorporación, conservando diferencias, nunca por expansión hegemónica ó uniformidad impuesta. Es por ello que, desde Consecomercio, resaltamos la importancia de promover la tolerancia, el respeto y la confianza, en un ambiente donde la unidad sea la causa y la condición para hacer grandes cosas. La idea de grandes cosas por hacer, favorecerá los procesos de adaptación, disminución de incertidumbre, manejo de complejidades y desarrollo de ventajas competitivas que serán las características seminales de la nueva grandeza nacional.

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