Categoría: Noticias Recientes

  • Copa Airlines lanza “Sube la marea”, canción histórica en apoyo a la selección de fútbol de Panamá

    Ciudad de Panamá, 11 de mayo, 2018. Copa Airlines, la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut) y varios de los artistas más reconocidos del país presentaron la canción “Sube la Marea”, un homenaje a la selección de fútbol de Panamá que participará por primera vez en un Mundial de fútbol. Este importante logro deportivo simboliza el cumplimiento de un sueño para todos los panameños, quienes con esta pegajosa canción transmitirán esperanza, orgullo y la pasión que sienten por “La Sele” en su histórica participación en la cita más importante del fútbol mundial.

    La canción “Sube la Marea”, con la que se cristalizan 14 años de apoyo ininterrumpido de Copa Airlines a la selección nacional de fútbol de Panamá, se realizó bajo la autoría y producción de Los Gaitanes y contó con la colaboración de los reconocidos artistas panameños Rubén Blades, Omar Alfanno, Erika Ender, Los Gaitanes, Los Rabanes, Samy y Sandra Sandoval, Osvaldo Ayala, Nando Boom, Kafu Banton, Lilo Sánchez, Alejandro Duncan, Idania Dowman e Ingrid de Ycaza.

    “Estamos viviendo un momento histórico. Todos nos sentimos muy orgullosos de llevar la camiseta de Panamá en nuestro primer Mundial de fútbol, con la firme esperanza de hacer un buen papel ante los mejores equipos del mundo. Por ello, presentamos esta canción llena de emoción y pasión, que pasará a la historia como el himno de un logro invaluable de estos jugadores, que unieron a todo un país en un solo grito de gol”, comentó Marco Ocando, Director Sénior de Mercadeo y Comercio Electrónico de Copa Airlines.

    Grabada en Nueva York y en el estudio Dreams Factory, en Panamá, “Sube la Marea” es una canción original de Los Gaitanes, en la que Ricardo, Alberto y su hijo Alberto Gaitán unieron sus voces con las de otros artistas insignia del país durante cuatro días de grabación. Al igual que en cada partido de “La Sele”, la dedicación y el trabajo en equipo resultaron en una pieza musical memorable, que nos recordará por siempre que unidos somos capaces de superar barreras y cumplir aquellos sueños que alguna vez parecieron inalcanzables.

    Por su parte Alberto Gaitán, compositor y colaborador de esta canción, indicó que “participar en este proyecto ha sido muy grande para nosotros, ya que es representar al país en una canción que honra a la selección nacional en un momento histórico.  Producir y componer esta canción representa el trabajo en equipo del que somos capaces los panameños y que esperemos se siga evidenciando en la selección nacional”.

    Con tan solo 24 horas al aire, la reconocida revista Billboard valoró que “Sube la Marea” es una “irresistible canción de victoria bailable”, con la que Copa Airlines y los artistas anotaron un gol en equipo.  Además de invitar a sus lectores a ver el video, hizo énfasis en que “suena como debería hacerlo una buena canción de fútbol: una multitud saltando alegre, en lugar de un jingle comercial sobreactuado”.

    Realizó en su página web una recomendación donde calificó a “Sube la Marea” como una buena canción de fútbol que transmite la alegría de los fanáticos de un equipo que ya ganó con la clasificación para el torneo. La revista musical considera que los artistas panameños y Copa Airlines se anotaron un gol como equipo.

    Eduardo Vaccaro, Secretario General de la Fepafut comentó que “en la  Fepafut agradecemos de manera especial a Copa Airlines su apoyo ininterrumpido e incondicional por más de 14 años al desarrollo del fútbol nacional. Ese apoyo de siempre se traduce en este histórico regalo musical que nos enorgullece, emociona y motiva aún más a dejarlo todo en cancha por Panamá en el próximo Mundial”.

    “Copa Airlines vuela con la Sele desde hace 14 años, siendo el patrocinante más antiguo de la Fepafut y transportando orgullosamente el sueño de millones de panameños”, agregó Ocando. “La Aerolínea no solo busca conectar a las personas de un destino a otro, sino también sus emociones, haciendo de la ‘La Sele’ un punto de conexión entre panameños en este momento”.

    La canción sonará en las principales emisoras de radio del país y estará disponible para descarga en las plataformas Spotify y iTunes. Adicionalmente, un vídeo musical producido estará disponible en las redes sociales de Copa Airlines y en Youtube. De esta manera todos los panameños podrán sentir la emoción de “La Sele” y apoyar de manera efusiva al equipo nacional de cara al mayor compromiso de su historia.

  • Presidente de Capemiac inicia huelga de hambre de 100 horas

    A las 11 de la mañana de este lunes, durante una rueda de prensa en la sede de la Cámara de Pequeños y Medianos Industriales y Artesanos del estado Carabobo (Capemiac), su presidente Óscar Javier García inició una huelga de hambre durante 100 horas en solidaridad con los trabajadores de las empresas de la región.

    Según García inició esta medida de protesta debido a que los trabajadores perciben bajos sueldos que no son proporcionales a la hiperinflación que vive el país, como consecuencia a las malas políticas económicas implementadas por el gobierno nacional.

    La huelga la llevará a cabo en la sede del gremio ubicada en la Zona Industrial de Valencia y se tiene previsto que este viernes la culmine al completar las 100 horas.

    Créditos: Noticiero 52

  • La crisis generada por 15 años de controles

    En 1999 el para entonces presidente Hugo Chávez Frías iniciaba su gobierno con un llamado a los inversionistas para reactivar la producción, pero al poco tiempo decidió que el país tenía que girar hacia un modelo en el que el Estado tuviera mayor participación en la economía, lo cual logró mediante controles y nacionalizaciones.

    Tras el paro petrolero y empresarial de diciembre de 2002 y enero de 2003, aumentó la incertidumbre política y económica que generó una mayor demanda de billetes verdes. Las reservas internacionales bajaron a 11 millardos de dólares y frente al descenso, el Banco Central de Venezuela (BCV) suspendió la venta de divisas por unos días, siendo la medida posterior: regular el grifo.

    “Querían llevarse todas las reservas internacionales y hemos establecido una medida de defensa y contraataque”, dijo Chávez en enero de 2013 para justificar la instrumentación del control de cambio, con lo cual el Gobierno determinó quiénes recibirían los dólares a tasa preferencial.

    En paralelo al control de cambio, el Ejecutivo instauró el control de precios. “Tendremos que instalar un sistema nacional integral, pleno y nacional, de distribución de alimentos y medicinas para que no haya escasez”. Mediante resolución fueron fijados los precios de 106 alimentos, 63 artículos de higiene personal y 1140 productos farmacéuticos.

    Lo que sería una medida temporal se volvió permanente. Los controles pasaron a un ser un instrumento político y se convirtieron en la base para cercar al sector privado. Acción que luego fue acompañada por las nacionalizaciones de industrias y la creación de empresas de producción social, todo ello apadrinado por la visión del exmandatario, quien sostenía que se debía avanzar hacia el modelo socialista.

    Esas acciones desmoronaron la economía. El director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, señala que hoy Venezuela tiene “la peor crisis de su historia” y el economista y profesor del IESA, José Manuel Puente, agrega: “Esas medidas ocasionaron un daño inmenso y el país está colapsado”.

    Entre el boom de ingresos y las regulaciones

    La aplicación de los controles coincidió con la fase de boom de ingresos por el salto en los precios del crudo que estuvo entre 2004 y 2008 y en la que la administración de Chávez disparó el gasto público e impulsó el consumo. El economista Ronald Balza señala que en este período “no se requería mantener los controles porque ya había ingresos. No se justificaba”.

    En esos años, el volumen de dinero 290 millardos de dólares permitió que las autorizaciones de dólares oficiales fluyeran, sin embargo, el retardo en la revisión de los precios regulados generó problemas porque las industrias debían ofrecer los productos a valores que estaban por debajo de sus costos de producción, lo que llevó a bajar la fabricación de esas presentaciones.

    Ya para fines de 2006, el esquema de controles generaba dificultades. Los rubros controlados, especialmente alimentos, desaparecían por períodos de los anaqueles, y en ocasiones, los negocios disponían de más bienes importados.

    El crecimiento de la economía que en el lapso de 2004 a 2008 estuvo entre 8 y 10 % del PIB fue sustentado por los egresos del sector público y las importaciones.

    Pese al mayor consumo y gasto, la inflación avanzaba para ser la más alta de la región, aumentaba el riesgo país, se ampliaba el déficit en las cuentas públicas y las compras externas llegaban a niveles preocupantes.

    Durante cinco años, las autoridades no devaluaron, lo que potenció la demanda por el dólar barato y cuando se registraban los ajustes no se corregía lo suficiente. El presidente de Conindustria, Juan Pablo Olalquiaga, destaca que “mantener la tasa sobrevaluada desestimuló la producción nacional”.

    La mayor disponibilidad de recursos le permitió a Chávez luego de su reelección en diciembre de 2006 acelerar las nacionalizaciones de industrias en las áreas de alimentos, construcción, finanzas, electricidad, telecomunicaciones, comercio y servicios y, adicionalmente, presentar una reforma constitucional para impulsar el modelo socialista y con él, afianzar los controles.

    Para diciembre de 2007 cuando se efectuó el referendo constitucional que fue rechazado— las fallas de abastecimiento se incrementaron.

    En 2008 la fórmula de gasto, endeudamiento, nuevos marcos legales para acorralar a las industrias y los comercios, y el mayor número de empresas estatales acentuaron las dificultades que se venían arrastrando y con el declive de los precios del petróleo en 2009 y 2010, la actividad económica se desplomó. En esos dos años las industrias sufrieron un recorte en la entrega de dólares a lo que se sumó un retardo en los ajustes de precios de los bienes controlados y la merma de insumos nacionales.

    Hacia fines de 2010, la administración de Chávez volvió a beneficiarse del incremento de los ingresos porque el barril llegó a los 100 dólares. Ante ese aumento, la campaña para la elección de 2012 empezó con meses de anticipación y el gasto subió a un tope de 47 % del PIB, de acuerdo con los datos oficiales. Con todo, los aportes tributarios y los ingresos petroleros  pese a ser elevados no fueron suficientes para cubrir los salarios, misiones y necesidades de entes oficiales e industrias públicas, por lo cual la brecha fiscal fue 15 % del PIB.

    En medio del desorden fiscal, el Gobierno congeló los precios de los rubros de higiene personal, limpieza del hogar y alimentos como agua, jugos y compotas lo que generó que la producción de esos artículos mermara en los ejercicios siguientes.

    Para ese año (2012), las importaciones alcanzaron los 65 millardos de dólares, sin embargo, una parte de esos billetes verdes fueron a empresas de maletín.

    Con altos precios del petróleo, la economía creció pero no de manera igual que en el lapso de 2004 a 2007, y por ejemplo, la actividad manufacturera, que tenía un peso en el PIB de 17 % en 2006, bajó a 14 % en 2012.

    Dicho resultado fue por los controles, las nacionalizaciones que llevaron a las empresas estatales a generar menos insumos, la merma de las inversiones y el desequilibrio en las cuentas fiscales. El gasto no motorizó. Balza agrega que las regulaciones fueron para “ahogar a los privados, hubo caída de la inversión y corrupción”. José Guerra, economista y diputado, destaca que los controles “no sirvieron para regular las salidas de capitales ni la inflación”.

    El hundimiento

    En 2013, cuando Nicolás Maduro asume la presidencia, ya el modelo hace aguas y frente a las distorsiones, las regulaciones continuaron en ascenso. Al principio, el nuevo Jefe de Estado anunció que buscaría vías para reactivar la manufactura, la construcción, la petroquímica, entre otras áreas. Se efectuaron diversas reuniones para evaluar los cuellos de botellas que enfrentaban las industrias a fin de incrementar la producción y allí las autoridades se comprometieron a reducir los trámites; revisar los precios de los rubros regulados y agilizar la entrega de dólares, lo cual no se concretó. La economía apenas repuntó 1,3 % y las áreas claves tuvieron saldos negativos.

    La coyuntura se extendió. Para 2014, Maduro anunció un plan nacional de facilidades de inversión para el desarrollo económico y repitió que se impulsarían los 11 motores. La asignación de dólares fue menor y la revisión de precios se quedó corta. En ese período, la economía cayó 3,9 %. En 2015 se mantuvo la misma línea, las industrias siguieron enfrentando obstáculos para producir y el desplome fue de 6,2 %.

    En 2016 Maduro intensificó los controles y aplicó medidas desordenadas. El mandatario arrancó el año con un conjunto de leyes aprobadas mediante la Habilitante que tuvieron como fin restarle poder a la Asamblea Nacional, tras el dominio de la oposición. El grifo de billetes verdes se siguió regulando. A los privados se les prometieron revisiones de precios y fueron escasos los ajustes. A la par de esto, se les ordenó a las empresas de alimentos y artículos de higiene personal dar parte de la producción a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap). La economía cayó 16,5 %.

    A lo largo del 2017, el Presidente siguió usando los poderes especiales de los decretos de emergencia de económica. La reducción en la entrega de dólares fue mayor, de manera que aquellos que intentaron operar recurrieron al mercado paralelo, cuya tasa se disparó. En medio de una baja oferta pues las empresas operaron a 34 % de su capacidad la inyección de bolívares subió y el país entró en hiperinflación.

    De manera que en 15 años, las regulaciones, junto con la injerencia estatal en todas las áreas, han hecho que los ciudadanos hoy en día tengan que “cazar” artículos por la ausencia en los comercios y que su ingreso no rinda por la inflación de cuatro dígitos. Ronald Balza expresa que “tener controles con boom petrolero fue lo peor que pudo pasar”. Puente apunta que “los controles lo que hicieron fue descontrolar”.

    Créditos: Crónica Uno

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  • BCV publicó nuevas tarifas y comisiones por servicios bancarios

    El Banco Central de Venezuela (BCV) en la Gaceta Oficial N° 41.392, del martes 8 de mayo de 2018, informó a las instituciones bancarias los límites máximos de comisiones, tarifas o recargos que podrán cobrar por las operaciones y actividades que se mencionan.

    La cuota de mantenimiento mensual de las cuentas corrientes para las personas naturales paso a 500 bolívares, anteriormente se encontraba en Bs 35.

    Por el uso de cajeros automáticos de otros bancos para realizar consultas, la comisión pasó de Bs. 23 a 3.600 bolívares. Por operaciones de rechazo (fondos insuficientes y clave errada, entre otros), se cobrará Bs. 6.500, cuando estaba en Bs. 13. Mientras tanto, para las operaciones de retiro, el recargo será del 5% del monto retirado, anteriormente no se cobraba un porcentaje, el monto era de 38 bolívares.

    Las operaciones en cajeros automáticos propios por consulta, rechazo, retiro y transferencias tenían una tarifa de Bs 9, ahora el monto pasó a Bs. 2.500 y para las operaciones de retiro, el monto será de 3% de lo que se retire, de igual forma, este monto no venia expresado con procentaje sino con el monto de Bs. 9.

    En caso de robo, deterioro o extravío de la tarjeta de débito, la reposición costará Bs 12.700, en días previos se pagaban 46 bolívares.

    Para las nuevas adquisiciones de chequeras el costo dependerá de la cantidad de cheques que esta tenga, en caso de que sean 25, se pagarán Bs 62.600, y de poseer 50, Bs 125.200.

    Anteriormente, las chequeras que contenian 25 cheques, tenian un costo de 25 bolívares y las de 50 obstentaban los 114 bolívares.

    Por otra parte, las personas naturales a las que les sea devuelto un cheque por falta de fondos se les cobrarán Bs 202.900 y las personas jurídicas pagarán Bs 405.800, con anterioridad en ambos casos, tenía un costo de Bs 185.

    Las transferencias de otros bancos tendrán un costo de 6.500 bolívares, cuando inicialmente era de Bs 23. Mientras que de banco a banco se ubicaban en 9 bolívares, ahora el monto es de Bs 2.500.

    Créditos: El Universal

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  • “Se requiere una alianza entre los sectores productivos y académicos”

    La empresa privada y las universidades se reencontraron el miércoles en Valencia, estado Carabobo, en la Asamblea Anual de Fedeagro, para compartir propuestas sobre “La Venezuela posible”. Coincidieron en que la reconstrucción del país depende de las decisiones que tomen los ciudadanos y de las colaboraciones entre los sectores.

    “Se requiere una fuerte alianza entre los sectores productivos y académicos para crear la Venezuela posible”, afirmó Benjamín Scharifker, rector de la Universidad Metropolitana. Dijo que los ciudadanos tienen que elegir si seguir con una sociedad basada en una renta petrolera, en los favores del Estado y confiando en el populismo; o si van a evolucionar hacia una sociedad productiva, en la que cada venezolano sea capaz de procurarse su propio sustento con su trabajo.

    Scharifker advirtió que casi toda la población venezolana está dentro del umbral de pobreza por percibir un ingreso menor a dos dólares diarios. El salario mensual de un profesor titular en una universidad pública no llega a diez dólares. El gran reto para Venezuela es formar personas y erigir instituciones sólidas.

    Otro de los participantes fue el padre José Virtuoso, rector de la Universidad Católica Andrés Bello. Se debe trabajar por una educación que incorpore, capacite y forme en valores. “Si algo debemos defender en la Iglesia, en este momento, es tener presencia en la educación. El reto que tiene el país es reconstruirnos como sociedad y reconstruir nuestro norte y nuestro proyecto del futuro”.

    Aseveró que el peor drama que sufre el país es su degradación como sociedad. “Venezuela ha sufrido impactos de mucha violencia. Nosotros no podemos permitir que en nombre del hambre, degrademos lo más importante que es el respeto al otro y la posibilidad de convivencia”.

    Carlos Larrazábal, presidente de Fedecámaras, también participó en el evento. “En esa Venezuela posible también tenemos que cambiar nosotros. Si queremos ese país de progreso y bienestar tenemos que revisarnos”.

    Aseguró que se han creado alianzas y compromisos con la Iglesia Católica, la Conferencia Episcopal y con la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios para articular la reconstrucción del país. “Lo primero que hemos querido desde Fedecámaras es ver cómo les transmitimos a los factores que hacen vida en la sociedad y se vinculan con la actividad empresarial el mensaje sobre la importancia de la empresa privada y de sus principios y valores”, dijo.

    Los controles del modelo socialista del siglo XXI han destruido el aparato productivo en todos los sectores. Precisó que el sector de la construcción tiene una caída acumulada en los últimos cinco años cercana a 90%, la del comercio superior a 60% y la industria más de 50%.

    El empresario afirmó que el proceso del 20 de mayo no es electoral. “Algunos venezolanos quizás tendrán la opción de votar, pero pensamos que no van a tener la opción de elegir un cambio político. Si ese proceso no se da con los términos que marca la Constitución, con las garantías y la supervisión establecidas, no se va a originar una palabra clave que es necesaria para tener esa Venezuela posible: confianza”.

    Indicó que el país saldrá de ese proceso sin la confianza necesaria y con un resultado ya esperado que no permitirá que la situación mejore.

    Créditos: El Nacional 

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  • Asdrúbal Oliveros: “Quitarle tres ceros a la moneda no va a servir de nada”

    El economista Asdrúbal Oliveros aseguró que aplicar una reconversión monetaria, medida anunciada este jueves por el presidente Nicolás Maduro, “no va a servir de nada”.

    Asimismo, recordó que esta iniciativa -ejecutada en el año 2008 por el presidente Hugo Chávez- “tuvo (para entonces) un costo superior a US$ 40 millones para el sistema financiero, incluyendo publicidad y adecuación tecnológica”.

    En estos aspectos, Oliveros agregó que actualmente “la banca no tiene capacidad financiera” para emprender el referido proceso.

    Por último, instó a prepararse “para ver a partir del 4 de junio prórrogas sucesivas a este proceso”, pues estima que convivirán ambas familias de monedas y billetes.

    Créditos: Descifrado

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  • Gobierno no tiene plan de renegociación, a un mes de reunión con tenedores de bonos

    Este 13 de diciembre se cumplió un mes desde que el vicepresidente Tareck El Aissami informara a los tenedores de deuda venezolana, en Caracas, el inicio de un programa de refinanciamiento en respuesta a las sanciones financieras de EEUU. Hasta ahora no ha habido nuevos acercamientos ni la oferta de un plan concreto, mientras que la República y Pdvsa caen en default, lo que generó el desplome en el precio de los bonos.

    En el último mes no ha habido avances sobre la iniciativa del gobierno de Nicolás Maduro de llevar a cabo un plan de refinanciamiento de la deuda externa del país. Atraso en el pago de los bonos, declaratorias de default, rebaja en la calificación de riesgo y sanciones contra funcionarios que integran el comité de reestructuración, ha rodeado desde entonces el mercado de deuda venezolana.

    La frase del presidente Maduro del 3 de noviembre en cadena de radio y televisión, “quiero que me entiendan bien, Venezuela va a una renegociación soberana” de la deuda externa, quedó en el aire pues hasta la fecha no se ha concretado. Salvo el encuentro realizado el 13 del mismo mes con varios acreedores locales e internacionales realizado en el Palacio Blanco en Caracas, así como la información que circuló sobre la contratación de un experto para llevar a cabo el proceso, han sido las únicas acciones que se han ejecutado en esta materia por parte del Ejecutivo.

    En el documento leído por el vicepresidente Tareck El Aissami a los pocos inversionistas extranjeros que viajaron a Venezuela para conocer de primera mano la propuesta del gobierno, solo se limitó a afirmar que Venezuela continuaría cumpliendo oportunamente con sus pagos de deuda, a pesar de las sanciones de Estados Unidos contra el gobierno de Maduro.

    Para muchos el objetivo de este plan era extender los plazos de pagos tanto de intereses como capital de los papeles de deuda, tras la crisis de balanza de pagos que tiene el país debido a la caída de los ingresos en divisas.

    Sin embargo, tanto la República como Pdvsa dejaron de cancelar los intereses de una serie de sus bonos, lo que lleva por primera vez al país a un default masivo y con tenedores de bonos exigiendo su seguro de riesgo o CDS (Credit Default Swaps).

    Consultados destacan que no ha habido más acercamientos con el gobierno para conocer finalmente cuales serán sus planes en torno a la renegociación. Tampoco se han presentado garantías que ayuden a crear confianza entre los inversionistas.

    “Desde esa reunión Pdvsa y la República cayeron endefault, y el gobierno no ha dicho nada a tenedores de bonos acerca de sus planes”, dijo el economista Alejandro Grisanti, director de la firma Ecoanalítica.

    Tenedores de bonos señalan además desconocer si el gobierno venezolano contrató a un equipo de expertos para llevar a cabo los lineamientos de la renegociación.

    “Lo que sé es que no hay nada sobre la mesa. El mercado tiene mucha incertidumbre. No sabe qué se propone el gobierno (…) Hasta donde sé, no hay ningún experto tratando el tema”, señaló otro de los consultados que prefirió mantener su nombre en reserva.   

    Consideran que el Ejecutivo venezolano busca otras alternativas para sortear los problemas que ha tenido para ejecutar pagos en el exterior y para transferir recursos debido a las sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos. Por lo que muy posiblemente habría dejado de lado esta propuesta.

    Esta incertidumbre y los impagos de intereses de varios títulos venezolanos que se negocian en el mercado externo han afectado el precio de la deuda, colocándose en la categoría de los “bonos basura” al mostrar cotizaciones de 22 dólares en promedio.

    En comparación a inicios del año 2017 y hasta mediados de diciembre, los precios han caído 50%. Destacan el Venezuela 2018 que pasó de $44,92 a $22,25; el Venezuela 2027 que pasó de $53,31 a $24,71; así como el Pdvsa 2022 cuyo precio de inicio en enero pasado fue de $66,33 para mostrar ahora una cotización de $27,46 y el Pdvsa 2021 que pasó de $58,86 a $28,38.
    Créditos: El Estimulo
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  • Cavidea: Las industrias solo satisfacen la mitad de la demanda de alimentos

    “Si no hay comida, no hay vida”, expresó el presidente ejecutivo de Cavidea, Juvenal Arveláez. La profunda escasez de materia prima, combustible, repuestos y equipos que afronta el sector manufacturero agroalimentario ha generado que las industrias de alimentos procesados afiliadas a la asociación solo satisfagan entre 50% y 55% de la demanda.

    “La gente está pasando hambre”, dijo en la Asamblea Anual de Fedeagro, celebrada ayer en Valencia, estado Carabobo. Alegó que las causas de la escasez son el control de precios y la oferta insuficiente de materia prima. “Los problemas con la falta de liquidación de las divisas a los proveedores internacionales de materia prima están afectando la producción del sector privado y, por ende, la oferta. Para sacar a Venezuela de la crisis se deben tomar medidas macroeconómicas. Los privados podemos ayudar, pero es cuestión de políticas públicas”.

    El directivo de Cavidea agregó que gran parte de las empresas públicas de alimentos presentan bajos niveles de producción.

    La falta de materia prima nacional, como los productos agrícolas, también ha incidido en la caída de la producción de las industrias procesadoras de alimentos, que desde 2009 se ha contraído 70%.

    El panorama se complica más en vista de que la producción de Fedeagro también sigue en descenso y las expectativas de las siembras de este año son desalentadoras.

    Celso Fantinel, primer vicepresidente del gremio y moderador de la ponencia “La ruta para la recuperación de la producción nacional”, aseveró que el ciclo de invierno de 2018 será el peor en más de 40 años por el profundo desabastecimiento de agroinsumos, maquinarias y equipos agrícolas.

    El presidente de Fedeagro, Aquiles Hopkins, expresó: “Cada día producimos menos y el país pasa más trabajo y más hambre. A pesar de los esfuerzos, no hemos tenido un gobierno que apoye un camino real para recuperar la producción”. El gremio solo satisface 25% del consumo.

    Sostuvo que el problema principal que afronta el país es el desabastecimiento de alimentos y el de los productores la profunda escasez de suministros. “Nos ha tocado lidiar para conseguir insumos, fertilizantes, repuestos, cauchos y baterías”.

    Dijo que la agricultora es base del desarrollo regional, motor de la economía de 16 estados del país y fuente primaria de empleo en todo el territorio. Añadió que mientras que en Uruguay hay cuatro cabezas de ganado por cada habitante, en Venezuela hay una cabeza de ganado por cada cuatro habitantes.

    Carlos Albornoz, presidente de Fedenaga, aseguró que el mundo está atento a la crisis que atraviesa el país. “Buscaremos el apoyo del Grupo de Lima, buscaremos el apoyo de la Unión Europea y buscaremos el apoyo donde sea para recuperar a Venezuela”.

    Escenario desalentador. El evento reunió a directores de Fedeagro y representantes de asociaciones afiliadas a la confederación. El presidente del Instituto de Políticas Agrícolas de Fedeagro, Germán Briceño, afirmó que la situación es muy crítica. “Vamos a tener que arrancar este año sin semillas, fertilizantes ni agroquímicos”.

    Fantinel precisó que para el ciclo de invierno de maíz y arroz los productores en occidente han recibido solo 20% de los agroinsumos que necesitan, mientras que en oriente no recibieron prácticamente nada para la siembra de esos rubros.

    El titular de Fesoca, José Ricardo Álvarez, precisó que solo han logrado fertilizar 15% del área. “No nos han facilitado los insumos y eso compromete la producción de caña de azúcar, es un escenario desalentador para el próximo año”. A pesar de la falta de gasoil y lubricantes, calcula que la cosecha de este año será de 3.500.000 toneladas de caña molida, una cifra ínfima si se compara con la producción de 2005-2006, superior a 9 millones de toneladas.

    Créditos: El Nacional

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  • Leonardo Buniak: Contracción económica podría llegar al 15% al cierre de 2018

    En el marco de la Asamblea Anual de Fedeagro realizada en la ciudad de Valencia, el economista y calificador de riesgo Leonardo Buniak,abordó las distintas opciones que tienen los empresarios de sustentar sus negocios frente a la grave crisis económica que vive nuestro país.

    En este sentido, reveló que de no existir una modificación de las políticas económicas por parte del gobierno nacional, el pueblo venezolano será el gran perjudicado, ya que la hiperinflación pulverizará aún más la capacidad de compra de los ciudadanos.

    “Si el gobierno venezolano decide pagar algunas deudas con los acreedores internacionales, el nivel de las importaciones bajaría en un 40%, lo que traería como consecuencia más escasez y mucha más inflación”, sentenció.

    Explicó que el 68% de la población venezolana en la actualidad necesita auxilio financiero, debido a los altos precios de los productos y servicios.

    Sobre la contracción económica para 2018, el economista aseguró que será de 15% aproximadamente, porcentaje sumamente alto con respecto a los distintos países del continente.

    En cuanto a la reconversión monetaria decretada por el gobierno de Nicolás Maduro, precisó que no tendrá ningún tipo de efectos positivos en la economía venezolana y criticó que actualmente la liquidez monetaria en Venezuela sea de 681 billones de bolívares.

    “La liquidez monetaria al cierre de 2018 podría crecer, en una tasa promedio intermensual de 50%, a 24 trillones de bolívares, debido a la emisión inorgánica de dinero por parte del Banco Central de Venezuela lo que perjudicaría aún más la economía”, alertó.

    Con respecto a las proyecciones de inflación para finales de este año, explicó que a una tasa mensual de 150%, podría llegar a 5 millones 800 mil por ciento.

    “Ya no tiene sentido guardar bolívares en el banco, por lo tanto se recomienda dolarizar todos  los haberes y los ingresos. Traten de generar divisas. Hay que perder el miedo de dolarizar el modelo de negocio”, dijo.

    El economista precisó además que la capacidad de créditos de la banca nacional es bastante significativa, por lo que sugirió a los empresarios y emprendedores a que soliciten prestamos, “ya que el potencial de apalancamiento de la banca sobrepasa la cifra de 1.7 trillones de bolívares”.

    Asimismo se pronunció con respecto a la situación petrolera de nuestro país, advirtiendo que para el próximo año Venezuela dejará de ser un exportador neto de petróleo “debido a la crisis técnica que actualmente posee la empresa y que el gobierno pareciera que no desea resolver”.

    Finalmente, Buniak aseguró que “las crisis no se desaprovechan”, y pidió al aparato productivo del país que busquen todas las estrategias que sean necesarias para mantenerse a flote.

     Fuente: Diario El Impulso

  • Registraron 7.780 fallas eléctricas en los últimos cuatro meses

    Aixa López concejal del municipio Libertador, afirmó que 70% de las interrupciones eléctricas se produjeron en los estados Zulia, Mérida, Táchira, Trujillo y Barinas

    El ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, anunció el 11 de abril la suspensión del plan de racionamiento, con cortes del servicio de hasta 15 horas, para los estados Táchira, Trujillo, Barinas, Portuguesa, Apure y Mérida, en vista de que Corpoelec había logrado reactivar la turbina número 2 de la planta termoeléctrica Don Luis Zambrano, que está ubicada en la entidad merideña. Sin embargo, a casi un mes de levantarse la medida, el Comité de Afectados por los Apagones asegura que las interrupciones del sistema eléctrico no solo persisten, sino que se han acentuado.

    La presidente del comité, Aixa López, dijo que en los primeros 4 meses del año se registraron 7.780 fallas en el sistema eléctrico, que va desde apagones de horas a interrupciones cortas. De ese total,  70% se produjeron en los estados Zulia –que ha permanecido más de 14 horas sin luz–, Mérida, Táchira, Trujillo y Barinas.

    “Hemos seguido teniendo apagones en Mérida, aunque suspendieran el plan de racionamiento. Si bien ya no hay horarios o fechas de la interrupción del servicio, a cada rato hay bajones eléctricos que perjudican los comercios y las urbanizaciones”, contó Félix Juárez, director del Comité de Afectados por los Apagones de esa entidad. Añadió que la zona más afectada ahora es la central, donde se desarrolla todo la actividad comercial.

    En Trujillo la situación es semejante. Yaneth Durán, secretaria del Comité de Afectados de ese estado, expresó: “Aún se va la luz. Tenemos interrupciones de tres o cuatro horas, pero también hay días en que se va cinco minutos y vuelve”.

    Destacó que el plan de racionamiento por bloques, como los dispuso Corpoelec, no se cumplió en ningún momento. Hay zonas de Trujillo, como Santa Ana, donde se va la luz hasta por dos días.

    López reiteró que la tesis del gobierno de que los problemas eléctricos se deben al sabotaje no tiene cabida, porque se trata de una falla estructural. “El sistema eléctrico está en colapso. Las plantas hidroeléctricas deben suministrar 70% de la energía, y de los 15.247 megavatios instalados solo se están aportando 6.700. En cuanto a las termoeléctricas que cubren el otro 30% de generación de energía, están operando 15%”, dijo.

    La rutina diaria de la gente se ha visto alterada por las interrupciones constantes del servicio. “Ahora toda la actividad comercial depende de los punto de venta porque no hay afectivo, pero sin electricidad no funcionan. También incide en la seguridad porque si no hay luz en la noche es más factible que se produzcan robos o se meten a las casas. Las comunicaciones tampoco se salvan. No se puede hablar por teléfono, tenemos apenas dos días con buen sistema de comunicación telefónica”, refirió Durán.

    Juárez enumera otras limitaciones: “No podemos comprar comida. Si estás haciendo cola en un banco la luz parpadea dos o tres veces y hay problemas con las operaciones. En otras ocasiones se queman las bombas de agua por los apagones”.

    Fuente: Diario El Nacional