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  • Más de 11.854 violaciones a la propiedad privada durante 2017 registró Cedice Libertad

    Durante el 2017 se registraron más de 11.854 violaciones a la propiedad privada donde  el sector comercio ha resultado como el más afectado,  según expuso el Observatorio de Derechos de Propiedad de Cedice Libertad ante la Cámara de Caracas,  al presentar un análisis de la situación de los derechos de propiedad en Venezuela.

    Ana María Carrasquero y Fanny Migliore, investigadoras del observatorio, alertaron que en el 2017 las principales violaciones al derecho a la propiedad ocurrieron por fiscalizaciones (9.341), multas (1.011), saqueos (1.189) y comisos (186).

    “Entre abril y julio se registraron 1.182 saqueos a comercios ante la mirada complaciente de las autoridades, que en algunos casos participaron de ellos. Así como más de 186 allanamientos ilegales y agresiones a edificios y viviendas en todo el país”, se informó a través de nota de prensa.

    La violación al derecho a la propiedad no es un hecho reciente, pues de acuerdo al monitoreo del observatorio esto viene sucediendo desde hace 12 años, desde el gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez, solo que durante el actual gobierno de Nicolás Maduro,  se ha intensificado, aseguran.

    Carrasquero aseveró que los hechos evidencian que existe una política sistemática en contra del derecho a la propiedad privada y un patrón que tiene el fin de la consolidación del socialismo, ideología que profesa el Ejecutivo.

    El Observatorio de Derechos de Propiedad ya mantiene una visión preliminar de este año 2018, en el que ya se contabilizan unas 3.125 acciones mensuales por parte del Estado, que violan la propiedad privada. Destacan las fiscalizaciones, las ventas supervisadas y las multas.

    Ante este escenario en el que el sector comercio se ha visto más perjudicado, Carrasquero y Migliore expresaron a la Junta Directiva de la Cámara de Caracas, la importancia de registrar y denunciar estos hechos con el fin de que una vez superada la crisis que atraviesa Venezuela, se pueda resarcir a los afectados y que estas violaciones no vuelvan a cometerse.

    Créditos: Descifrado

  • Anuncian suspensión de racionamiento eléctrico en suroccidente

    El ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, informó que fue suspendido el Plan de Administración de Carga (PAC) en Suroccidente.

    Esta medida afectaba a los estados Táchira, Mérida, Trujillo, Barinas, Portuguesa y Alto Apure y se puso en práctica a mediados del pasado mes de marzo como consecuencia de la fuerte sequía que azota los embalses de las centrales, ubicadas en el suroccidente del país.

    El funcionario dijo que es indispensable mantener consumo eficiente y con consciencia de la energía, ya que la sequía no se ha superado en su totalidad.

    “Lo que produce la energía se agota. Cuando nosotros tenemos sequía, como es el caso al no haber agua, no podemos producir, entonces tenemos que ir a la térmica; pero eso también viene del petróleo que es el combustible que llega a la planta, entonces todo está concatenado”, dijo según nota de prensa .

    Exhortó a la población para que sea la propia guardiana del correcto uso de la energía, luego de estas tres semanas de administración de carga. “Es un llamado a ahorrar energía ya que esta situación no es la última vez. Vendrán –en años próximos- otras situaciones similares y debemos estar preparados”, apuntó el ministro.

    También informó que debido a los ataques recibidos en cuatro subestaciones del estado Zulia y el cable sublacustre del lago de Maracaibo, se está aplicando administración de carga en esa entidad, por lo que el equipo de Corpoelec se instalará en esa entidad para solventar la situación generada allá.

    Créditos: El Universal

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  • Las innovadoras soluciones para generar energía limpia en el planeta

    En muchos lugares del mundo desarrollado, se da por sentado que con solo pulsar un interruptor se va a encender una luz, la lavadora, el televisor o la computadora. Pero no en todos los lugares un solo gesto facilita tanto las cosas.

    En la mayoría de los países en vías de desarrollo la demanda de energía es cada vez mayor, provocando apagones constantes o incluso el cese completo del suministro.

    Todas las fuentes de alimentación son intermitentes, en mayor o menor medida. Pero por su naturaleza, la producción de energía renovable se mueve entre dos extremos: o genera demasiada o no la suficiente para atender a la demanda.

    «LA NECESIDAD DE ALMACENAR ENERGÍA SURGE CUANDO COMPRENDES CUÁN INCREÍBLEMENTE DIFÍCIL ES GENERAR ELECTRICIDAD»

    BENJAMIN SOVACOOL, PROFESOR DE POLÍTICA ENERGÉTICA DE LA UNIVERSIDAD DE SUSSEX

    Por esta razón se trabaja en cómo mejorar el almacenamiento de energía que después pueda ser utilizada cuando hay estos desajustes entre la oferta y la demanda eléctrica.

    «La necesidad de almacenar energía surge cuando comprendes cuán increíblemente difícil es generar electricidad», dice Benjamin Sovacool, profesor de Política Energética de la Universidad de Sussex (Reino Unido).

    Giro hacia las renovables

    Aunque alrededor de 176 países tienen ahora una política de energía limpia, el mundo todavía depende en gran medida del petróleo, el gas y el carbón.

    Todos ellos son combustibles fósiles que los científicos de medio ambiente de la ONU creen que tendrán «impactos graves, generalizados e irreversibles para las personas y los ecosistemas» en caso de no hacer algo para cambiarlo.

    John Goodenough, un científico pionero y profesor universitario, creador de las baterias de iones de litio, dice que la humanidad necesita replantearse cómo produce y almacena energía.

    «La dependencia de la sociedad moderna del combustible fósil no es sostenible. Así que tenemos que encontrar en un futuro muy cercano la manera de poder producir energía y después almacenarla en una batería [a gran escala]», dice.

    Energía renobable

    John Goodenough fue el creador de la batería de iones de litio.

    Pero las baterías de iones de litio también tienen sus inconvenientes, recuerda el profesor Goodenough.

    «La gente tiene que tener mucho cuidado. Si fabrica una batería a gran escala, tiene que monitorear muchas células. Por ejemplo, el auto de Tesla tiene 7.000 células, todas tienen que ser administradas, y él [el jefe de Tesla, Elon Musk] ha sabido hacerlo muy bien».

    Tesla lleva tiempo invirtiendo en tecnología y producción de baterías para abastecer a sus autos eléctricos.

    Ahora se ha pasado a almacenamiento a gran escala para proporcionar energía en lugares que sufren apagones y recientemente ha puesto en marcha el conjunto de baterías de iones de litio más grande del mundo en Hornsdale, en el sur de Australia.

    Australia

    BBC

    Energía de ida y vuelta
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    Los autos eléctricos también se pueden aprovechar como centros de intercambio y almacenamiento de energía.

    Los llamados «vehículos enganchados a la red», o V2G (del inglés vehicle-to-grid), pueden obtener energía de la red eléctrica o devolverle la que ya no necesitan.

    Fabricantes de automóviles como Nissan, BMW y Honda están explorando la producción de vehículos del tipo V2G en colaboración con compañías de energía y software.

    Energía renovable

    La energía de los vehículos eléctricos también se puede aprovechar.

    Frederiksberg Forsyning, una empresa danesa, ha reemplazado diez de sus vehículos con camionetas de Nissan totalmente eléctricas y ha instalado diez puntos de carga «bidireccionales» (para el acopio y devolución de energía).

    De esta manera, sus operarios desenganchan sus vehículos por la mañana, hacen sus trabajos por la ciudad, y por la tarde vuelven a enchufar el vehículo al punto de carga.

    Una vez hecho esto, la red puede utilizar la energía restante que haya en las baterías de las camionetas.

    Por otro lado, el software Nuvve, desarrollado en la Universidad de Delaware (Estados Unidos), se conecta a la red y monitorea constantemente sus requerimientos de energía.

    Si hay una fluctuación en la potencia, puede activar las baterías conectadas a la red para que le proporcionen energía en cuestión de segundos.

    «Llamamos a esto una planta de energía virtual», dice Marc Trahand, director de operaciones de Nuvve en Europa.

    Energía renovable

    Frederiksberg Forsyning ha sustituido sus vehículos por otros eléctricos de Nissan.

    «Todas estas pequeñas baterías juntas se convierten en una gran central eléctrica que luego puedes activar en la red».

    Baterías deficientes

    Pero el doctor Kotub Uddin, experto en vehículos de la Universidad de Warwick (Inglaterra) y actual jefe de almacenamiento de energía en OVO Energy, dice que para que la tecnología de los V2G despegue comercialmente, la gente tendrá que estar segura de que no se dañarán las baterías de sus vehículos.

    Cargar y descargar la energía de una batería repetidamente puede ocasionar que ésta se vicie. La respuesta a estos problemas es una carga inteligente, dice, en la que la degradación sea mínima con una extensión de la vida útil de tu batería.

    Almacenamiento local

    En el mundo desarrollado, hay más de mil millones de personas sin acceso a la electricidad, según los expertos.

    Koen Peters, director ejecutivo de Global Off-Grid Lighting Association (Gogla), señala que además otros mil millones tienen un suministro poco fiable.

    Las cifras son para él un indicativo de que hay un gran mercado para la energía renovable fuera de la infraestructura convencional, especialmente en lugares donde puede no ser económicamente viable conectarse a una red de suministro.

    Energía renovable

    El suministro de energía mediante almacenes locales puede ser una solución en países en desarrollo con carencias en la infraestructura.

    «Solo hemos arañado la superficie del mercado disponible», asegura.

    Los datos confirman este creciente interés en saltar de la distribución centralizada de energía a permitir el almacenamiento local.

    ¿Adiós a los postes de luz?

    Desde 2010, las ventas de paneles solares de acumulación de energía han crecido en un 60%, según Gogla.

    Empresas los líderes en el mercado M-Kopa Solar, y Azuri, D.light y BBoxx, están aprovechando este mercado y compiten por vender paneles solares, luces y baterías a hogares en África Central, Oriental y Occidental y partes de Asia.

    Las empresas instalan paneles solares en los hogares y así se cargan durante el día. Luego, los clientes pueden usar esa energía almacenada que sirva para iluminar la vivienda por la noche y cargar el celular. Otros dispositivos necesitan de otros paneles con mayor potencia.

    Energía renovable

    En Ruanda, la instalación de paneles solares es uno de los principales avances.

    Monica Keza Katumwine, directora general de BBoxx en Ruanda, dice que su compañía puede monitorear de forma remota las necesidades de energía o almacenamiento de la gente.

    «Lo que estamos cambiando hoy es tener ese poder, pero sin los cables y postes completos y todas esas cosas … se está proporcionando el mismo servicio pero sin la conexión física completa, todo se hace de forma remota».

    Este tipo de suministros siguen siendo todavía escasos y muy caros. La inversión por parte de las empresas es costosa y los servicios para el cliente también.

    Los altos costos y las inversiones de capital son un problema en los países en desarrollo, asegura Peters, que no duda en afirmar que si tienes acceso a estos servicios «hay un enorme impacto en la calidad de vida».

    Energía renovable

    La empresa suiza Alacaes perforó el agujero de una montaña para almacenar aire.

    Soluciones creativas

    El hambre de energía en el mundo crecerá a medida que lo haga también su población mundial.

    Se cree que para 2040 la demanda aumentará más en India, China y África.

    El desafío es expandir la capacidad de las energías renovables para atender a esa demanda especialmente en las áreas urbanas.

    No podemos confiar en los combustibles fósiles: en los últimos 20 años las regulaciones sobre el cambio climático se han multiplicado empujando el uso de renovables como establece el acuerdo de París de 2015.

    Entonces, ¿cómo puede aumentarse el almacenamiento de energía, además aumentar la producción de las renovables y hacer todo eso de forma eficiente?

    Ravi Manghani, director de almacenamiento de energía en Greentech Media, piensa que hay ser innovador.

    «El aire comprimido es una tecnología interesante», dice. «Puede ser una forma de almacenamiento masivo».

    Una compañía que ha investigado el aire comprimido es Alacaes en Suiza: ha perforado un agujero en el lado de una montaña para almacenar aire que después pueda activar una turbina.

    Energía renovable

    Los recursos naturales como el agua o el viento son fuente para las energías renovables.

    Otras tecnologías, como el almacenamiento de aire frío, deberán demostrar al mercado que son «tan confiables» como las tecnologías más establecidas, afirma Manghani.

    Esta técnica consiste en el uso de la refrigeración. El aire se enfría hasta que es líquido a menos 196 grados centígrados, y lo almacena a baja presión. Pero este mecanismo, sin embargo, está en una fase muy precaria todavía.

    No a todos los expertos les convencen las tecnologías de almacenamiento de energía poco probadas pero cualquiera que sea la tecnología del futuro debe aliarse con las compañías energéticas, las compañías de automóviles y las de datos.

    Y como no existe una tecnología única, está claro que los problemas de almacenamiento de energía se resolverán de muchas maneras diferentes. Estarán involucrados los individuos, las empresas, las ciudades y las comunidades, desafiando a las grandes empresas que han dominado el panorama energético hasta ahora.

    Créditos: El Comercio

  • Diplomáticos de carrera

    Indignación produce el punto de cuenta que ha circulado en las redes en donde el actual canciller reconoce el daño que le propinó a su diplomacia “revolucionaria” haber destruido la carrera diplomática. Fue durante la gestión del señor Araque que, con la misma frialdad que lo hizo en PDVSA, comenzó el desmantelamiento de la diplomacia profesional bajo la premisa de que era mejor contar con los adeptos a la revolución que con personal técnico especializado. Desde allí, y con la posterior impronta del actual inquilino de Miraflores como canciller, no solo le destruyeron la carrera a cientos de diplomáticos, sino que se dieron el lujo de perder personal idóneo, capacitado, formado en las mejores universidades del mundo y en los valores de una diplomacia ética, que supo defender los más altos intereses de la nación y que se adaptó a las exigencias de la diplomacia globalizada.

    Hoy lo reconocen después de haber obligado a jubilarse, retirarse o congelado el desarrollo profesional de funcionarios competentes y honestos que seguramente no estarían dispuestos a acompañar la ineptitud y falta de honestidad de los nuevos jefes de misión que han circulado a granel en estos últimos años. Sobreviven pocos diplomáticos de carrera, solo cuatro embajadores, según el citado memorándum, seguramente se adhirieron a las causas de la revolución por vocación o supervivencia, pero igual nos representan en misiones menores dejados al olvido y rompiendo los récords de permanencia en destinos en donde la práctica diplomática aconseja estadas prudentes.

    En una nota sobre este tema el embajador E. Soto, experimentado funcionario de carrera, señala: “Esta penosa situación, ya de por sí bastante grave, no significa solamente un retroceso institucional, sino presagia que, cuando se pueda escarbar en las comprometidas ruinas de la Casa Amarilla, se encontrarán quién sabe cuántos desaguisados que van a constituir, en el mejor de los casos, un peso muerto en nuestras relaciones internacionales”.

    El documento referido es un mea culpa, pero tarde para recompensar el daño a los intereses de la República y el perjuicio a tantos bien formados servidores públicos.

  • Seguridad previsiva y resiliente

    Trabajar en seguridad exige una buena dosis de resistencia a la frustración.

    Por muy previsivo que seamos, y por preparado que estemos ante contingencias, existen grandes probabilidades que las cosas salgan mal. Es por ello quizás, que los triunfos de la seguridad se celebran siempre, por muy pequeños que estos sean. Sin embargo, no todos estamos configurados para trabajar en un terreno minado por el fracaso y muchos menos, preparados para sobreponernos a él y sacar de la experiencia nuevos y positivos aprendizajes.

    A esta capacidad de imponerse a la adversidad se le ha dado en llamar resiliencia y es uno de los términos más empleados hoy en las escuelas de liderazgo.

    En el mundo de la física, la resiliencia es un atributo de algunos materiales, que les permite temporalmente deformarse para absorber presiones o impactos, para luego restaurarse a su estado original cuando se dejan de aplicar las fuerzas que lo afectan. Algo parecido a una esponja o a una pelota de goma.

    Los individuos y las organizaciones que operan bajo modelos resilientes son altamente efectivas en la gestión de riesgos, sobre todo en entornos complejos, cargados de incertidumbre y adversidad, y al igual que la previsión, los modelos mentales resilientes están caracterizados por algunas competencias muy especiales que valen la pena estudiar, porque en ellas pueden haber respuestas para una mejor seguridad.

    En este sentido es conveniente destacar que un modelo mental es un proceso del pensamiento humano mediante el cual intentamos explicar cómo funciona el mundo. Es una manera de representar la realidad, donde intervienen la biología, la cultura, la experiencia y el lenguaje.

    Cada quien tiene su propio modelo, es decir sus propias formas de ver e interpretar el ambiente que lo rodea.

    Así como los modelos mentales operan en el individuo, también lo hacen en organizaciones y hasta en sociedades enteras. Estos modelos pueden ser herramientas útiles para identificar y estudiar comportamientos deseados o rechazados con el propósito de estimularlos o extinguirlos según sea el caso. Sin embargo, los modelos no siempre funcionan bien, pues en múltiples ocasiones los procesos mentales ocurren por debajo del nivel de conciencia del individuo, lo que implica la imposibilidad de transformar la realidad en el  sentido esperado ya que ideas herradas o  paradigmas instalados profundamente en el inconsciente terminan conduciendo a la persona más por su biología o sus creencias que por su razón. Por ello, es tan importante sacar a la superficie cómo pensamos y lo que somos, antes de pretender cambiar algún comportamiento.

    En nuestro trabajo hemos encontrado una variedad de conductas que favorecen directamente al control de riesgos, entre ellas, están la resiliencia y la previsión como dos de las más importantes. Aunque existen otras, nos hemos concentrado en ellas porque resumen un conjunto de comportamientos muy vinculados a la seguridad. Vamos describir brevemente sus rasgos principales:

    Características del comportamiento resiliente

    • Inteligencia emocional: se trata de la habilidad para percibir, evaluar y expresar emociones adecuadamente. La gente de seguridad debe ser emocionalmente madura para afrontar las situaciones difíciles o adversas a las que esta profesión obliga. Un gerente de seguridad con baja inteligencia emocional se va a “fracturar” en momentos de presión, dejando a su organización vulnerable en escenarios de crisis.
    • Inteligencia práctica: es la capacidad para resolver problemas y aprender de la propia experiencia, sacando beneficios de los errores. La seguridad demanda que las situaciones fuera de lo normal se atiendan y resuelvan con prontitud y con el mínimo de complicaciones. Es un trabajo para la gente “cero rollos”.
    • Inteligencia social: se refiere a la habilidad para establecer lazos afectivos con las personas del entorno. La seguridad exige la cooperación permanente, así como, llevarse bien con todos los niveles, tanto desde dentro como de fuera de la organización. Para lograrlo, el gerente está obligado a establecer vínculos con las personas, sin que esto signifique bajar la guardia frente a violaciones de las normas. La gente de seguridad “cara de perro” o que no cree en el valor de la amistad, sencillamente no puede ser resiliente.
    • Autoeficacia: esta es la competencia de la valoración y el autoestima. Es el sentimiento sobre sí mismo acerca de las capacidades para encarar una situación difícil.  No pueden haber gerentes de seguridad deprimidos, pesimistas o negativos. Si alguna profesión demanda buen humor, ánimo y visión positiva de la realidad es esta. No se trata de vivir en la tierra de la fantasía, es suficiente con mirar el lado medio lleno del vaso.
    • Disciplina personal: la seguridad lleva implícita el cumplimiento de una misión. Entre las competencias de más peso en la seguridad están los pensamientos y conductas orientadas a lograr los objetivos trazados. Para el gerente de seguridad es clave entender que no es posible postergar las tareas o dejar asuntos abiertos o sin resolver. Todo trabajo de seguridad demanda un reporte de cierre. Cada caso inconcluso es una vulnerabilidad abierta para la organización.

    Características del comportamiento previsivo

    • El pensamiento reflexivo: es la capacidad de analizar un tema bajo un escrutinio activo y persistente que va desde sus fundamentos hasta sus consecuencias. En la seguridad el pensamiento reflexivo forma parte de la planificación, la investigación, la respuesta frente a contingencias, la resolución de contingencias y la recuperación frente a siniestros.
    • La prudencia: es sinónimo de sensatez, mesura, templanza, cautela o moderación. Se trata de una virtud vinculada con la prevención, el respeto a las normas y la formación de cultura de seguridad.
    • La visualización de consecuencias: es quizás el punto más complejo en el modelo previsivo, porque se relaciona con la capacidad de la elaboración mental de escenarios posibles ante una realidad dada. En la seguridad esta característica está presente en la determinación de riesgos, el análisis de impacto frente a potenciales amenazas y en la definición de estrategias para la gerencia de proyectos.

    A las características que definen un modelo mental se les conoce como competencias. Mientras mejor se determinen las competencias, más precisos serán los modelos mentales y mejor identificadas estarán las conductas asociadas.

    La gran ventaja de las competencias asociadas a estos modelos mentales es que pueden desarrollarse como cualquier otra habilidad y estructurarse en un programa para fortalecer la visión previsiva y resiliente de una persona u organización. Siendo así, para crear y sostener una cultura de seguridad orientada a la prevención, lo conveniente es empezar por realizar una evaluación de las competencias mencionadas y orientarse a fortalecer áreas como el sentido de pertenencia, la lealtad, la confianza, el autocontrol, la empatía y la anticipación.

    Abordar la seguridad como parte del comportamiento organizacional, es un modo práctico para lograr cambios apreciables en relativamente poco tiempo.

    Estamos conscientes que no resulta fácil conseguir personas dotadas con modelos mentales previsivos y resilientes. Sin embargo, la buena noticia es que todas estas competencias son desarrollables en corto tiempo. Existen actualmente estudios de nivel superior especializados en la formación de líderes altamente focalizados en la previsión y la resiliencia. La dirección estratégica de las organizaciones debe entender que nos movemos cada vez con mayor rapidez e intensidad a escenarios más complejos, adversos e inciertos, lo que exige un reposicionamiento del gerente de seguridad frente a estas nuevas realidades. Ignorarlo o dejarlo para el futuro es arriesgar el éxito y pagar un precio muy alto.

    Orientación a la seguridad positiva

    La Organización Mundial de la Salud, en el preámbulo de su constitución, señala: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.” Por analogía, podríamos parafrasear esta declaración estableciendo que: la seguridad es el máximo estado de paz y certeza del individuo para el pleno ejercicio de su ciudadanía, y no solamente la ausencia de amenazas.

    Tradicionalmente, entendemos que la seguridad es responsable sólo de evitar que se materialicen pérdidas asociadas a los riesgos que nos rodean, dejando de lado la acción proactiva de transformación hacia una cultura de mayor previsión y resiliencia. De algún modo, pudiéramos entender que ese modelo de seguridad proactiva (que llamaremos seguridad positiva) es la que decide asumir el control de la realidad y actuar en consecuencia.

    En la visión reactiva de la seguridad, la función principal se centra en la corrección de fallas y reducción de vulnerabilidades, mientras que en la positiva, además de mitigar riesgos, se plantea como objetivo la evolución hacia un espacio de mayor previsión y resiliencia.

    En este sentido, mucho se ha dicho sobre el valor de la prevención, y lo que significa para incrementar el nivel de seguridad de una organización, sin embargo, el punto aquí está vinculado a la construcción de un modelo de liderazgo, basado en el respeto a las normas y el cumplimiento de reglas básicas.  Con este propósito las personas necesitan ser guiadas hacia el desarrollo de actitudes asociadas a una cultura con mayor consciencia del riesgo. El comportamiento proactivo, por su parte, puede identificarse porque posee ciertas cualidades (Bateman y Crant ), y se caracteriza por lo siguiente:

    1. Búsqueda continua de nuevas oportunidades.
    2. Fijación de objetivos efectivos orientados al cambio.
    3. Anticipación y prevención de problemas.
    4. Aproximación distinta a la realidad e innovación en los métodos de ejecución.
    5. Emprendimiento a pesar de la incertidumbre.
    6. Perseverancia y persistencia en los esfuerzos.
    7. Logro de resultados tangibles.

    Además, las organizaciones que han alcanzado altos niveles de previsión y resiliencia están preparadas para entender su entorno y saben leer las más mínimas señales de desviación a fin de aplicar correctivos de forma justa y oportuna.

    Lo interesante de la seguridad positiva es que luego de entramarse en los procesos de la organización y mantenerse activa, se hace irreversible en la transformación de la cultura, y todo el que llegue nuevo asimila el cambio sin mayores traumas.

    Impacto de la seguridad positiva en la cultura de la organización

    La cultura organizacional puede definirse como el conjunto de normas y valores que son compartidos por personas y grupos en una organización y que controlan la forma en que interactúan entre sí y con su entorno. Más específicamente, la cultura de seguridad es el nivel de consciencia previsiva y resiliente que posee una organización frente a su realidad.  Esta cultura está constituida básicamente en tres niveles: personal, grupal y de entorno. Todos se realimentan en un sentido u otro en el sostenimiento de la seguridad de la organización.

    La consciencia previsiva por su parte,  se define como la capacidad de anticipar las consecuencias de decisiones, así como, el impacto que tienen las variaciones del entorno sobre la organización. Prever es ver por adelantado, es un ejercicio de futuro sobre escenarios probables.

    Una profunda transformación cultural orientada a la seguridad previsiva ancla sus raíces en aquello que la gente identifica como cierto o verdadero en la organización. Elementos como la misión, los valores y los principios de actuación cobran sentido para el cambio positivo, siempre que se practiquen asertiva y oportunamente. La confianza, lealtad, honestidad, respeto y sentido de pertenencia están vinculados a la construcción de una fuerte cultura de previsión. Son de hecho,  indicadores para la medición del nivel de consciencia previsiva en la organización.

    Es importante hacer una distinción entre previsión y prevención porque son términos que con frecuencia se intercambian, no teniendo el mismo significado. La previsión es una actitud mental consciente, mientras que la prevención es un proceso de la seguridad mediante el cual se construye previsión. De forma práctica, la prevención es una herramienta para construir previsión.

    El proceso preventivo dentro de la cultura es clave en el posicionamiento estratégico de la seguridad. En este proceso se enmarcan un conjunto de actividades orientadas a mantener la normalidad y a maximizar los fines de la organización. Aquí señalo algunas de las actividades:

    • Elaboración e implantación de políticas y normas de seguridad
    • Divulgación y sensibilización del personal en temas de seguridad
    • Formación y capacitación del personal
    • Integración con la comunidad y organismos de seguridad del Estado orientados a la prevención
    • Inteligencia corporativa
    • Integración con otras áreas de la organización para análisis de entorno, tendencias e identificación de amenazas

    En una visión positiva de la seguridad, la estrategia de transformación cultural se apalanca en las fortalezas de la organización, en sus cualidades y virtudes. Por ello, en el inicio de un programa de seguridad es tan importante conocer al grupo desde dentro. Preguntas como ¿Qué valora de su sitio de trabajo?, ¿En qué área una organización es realmente buena? y ¿Cuáles son las fortalezas que salvan a la organización en momentos críticos? pueden comenzar a dar respuestas sobre las piezas a mover para iniciar un salto cuántico a dimensiones más previsivas y por ende más seguras.

  • Las Cámaras de Comercio (parte 2)

    Tal como indicamos en nuestro artículo anterior, la creación de cámaras de comercio durante los años iniciales fue prolífera, pero no ocurrió lo mismo en los 50 años subsiguientes, debido a la situación política existente en Venezuela. El caudillismo impuesto por Juan Vicente Gómez entre 1908 y 1935 (27 años), la inestabilidad de los gobiernos de turno durante 1941 y 1948, más los 10 años de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, le restaron impulso a la proliferación vista en los años  iniciales, no obstante el comienzo y auge registrado en la economía nacional por efectos de la explotación petrolera. Fue en la época de las cuatro décadas comprendidas entre 1960 y 2000 cuando la creación de cámaras tuvo su mayor expansión. Después de todo, los gremios empresariales son incompatibles con gobiernos autoritarios y de poca democracia.

    El ejemplo que Caracas dio con la creación de la primera cámara en 1893 fue asimilado en casi la totalidad de los estados del país y las que han sido creadas se mantienen enfrentando las dificultades que surgen tanto en el interior como en el exterior de su seno. En Bolívar, por ejemplo, hay no menos de ocho cámaras de comercio, una de ellas (con sede en Ciudad Bolívar) tiene 115 años de haber sido creada. Esa onda expansiva que ha creado y sigue creando la organización básica de los empresarios se explica en virtud de que cada cámara de comercio tiene en su vientre el embrión de nuevos gremios que al tener vida propia van formando un tejido gremial cada vez más intrincado. Las CC actúan como célula matriz; son progenitoras. Además, los gremios que se derivan de su seno repiten el ciclo de procreación, en correspondencia con la diversificación y especialización de las actividades económicas, a tal punto que actualmente hay 13 sectores de la economía afiliados a Fedecámaras y uno de ellos es precisamente Consecomercio con casi 100 cámaras afiliadas a nivel nacional. Debe agregarse también, como producto de esa expansión, tanto en Venezuela como en otros países, la creación y funcionamiento de organizaciones internacionales representativas y defensoras de los intereses de los empresarios. La Cámara de Comercio Internacional (CCI) con sede en París y la Organización Internacional de Empleadores (OIE) de la OIT con asiento en Ginebra son las más representativas.

    La afiliación de empresas a las cámaras de comercio en Venezuela ha sido compartida tanto por empresas de capital criollo como foráneo; no ha habido ni hay discriminación, y el requisito principal consiste en el registro mercantil de la empresa que desea afiliarse. Lo mismo puede decirse con relación al tamaño de las empresas, pero debe destacarse que si bien la creación de las primeras cámaras fue impulsada por las empresas y los empresarios más reconocidos de aquella época, ahora es cada vez más notorio que la promoción de los nuevos gremios la asuma la mayoría de los empresarios y empresas de mediana y pequeña escala. Sin duda, el tejido gremial está ampliamente expandido y fuertemente consolidado, tanto a nivel nacional como internacional. Hoy en día hay en Sudamérica no menos de 8 instituciones que actúan como federaciones nacionales con sede en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Pero quizás el hecho de singular significación lo evidencia la creación de las cámaras binacionales y muy particularmente las que agrupan solo a empresas transnacionales de origen estadounidense, conocidas gremialmente como las AMCHAMS. La de Sao Paulo en Brasil fue fundada en 1919, agrupa a más de 5.000 empresas y está considerada como la más grande de las 104 existentes en el mundo. La de Venezuela –VENAMCHAM- fue fundada en 1975 y actualmente tiene más 1.100 empresas afiliadas.

    Algunos analistas consideran que el funcionamiento de los gremios empresariales se asemeja a la configuración de un poder simbólico o iconográfico, y por añadidura silencioso, tanto a nivel nacional como internacional, en virtud de la capacidad que tienen para ejercer presión social a favor de sus aportes y reclamos. Otros son más contundentes en sus análisis y consideran que se trata pura y simplemente de un verdadero poder. Más allá de la consideración acerca de cuál de las dos afirmaciones sea la realmente verdadera, lo cierto es que solo basta imaginarse un conjunto de empresas multinacionales agrupadas en un gremio para darnos una idea de su capacidad de influencia. Si la Exxon Mobil es poderosa por sí sola, imaginémonos lo que será la unión de otras tantas similares a ella.

  • Programas de ajuste, convergencias y divergencias

    El hecho de que el asesor económico del candidato presidencial Henri Falcón, el economista Francisco Rodríguez haya explicitado un Programa de Ajuste -o más propiamente, una reforma monetaria- que tiene como punto de partida la dolarización de la economía, ha intensificado el debate sobre ese tema vital para el bienestar de los venezolanos.

    Quienes todavía no están de acuerdo con dolarizar, argumentan que con eso no basta, y que hay que tomar medidas complementarias. Rodríguez no lo niega. Y, de hecho, cada día que pasa, describe más su propuesta con anuncios relacionados con esas medidas. También lo han comenzado a hacer desde la Asamblea Nacional partidos políticos como Primero Justicia, en este caso por intermedio de su vocero, el economista José Guerra. Nos referimos al mismo Partido que, hasta la fecha, se había limitado a plantear generalidades y lugares comunes, como aquel de que “la inflación se combate con producción”.

    La primera coincidencia importantísima, a nuestro juicio, consiste en identificar que el rescate de la producción petrolera es la palanca diferenciadora que permite pensar en un ajuste con expansión, y no en uno contractivo, como el que nos impusieron los arquitectos del Programa de Carlos Andrés Pérez II, en 1989. Por otra parte, parece haber coincidencia con el planteamiento de que lograr que la producción petrolera aumente, pasa por permitir que los operadores privados, nacionales y extranjeros, sean los que se ocupen de poner a producir los yacimientos.

    Quienes disienten de esa posición, piensan que Venezuela no puede y, tal vez, no debe apoyarse en su ventaja petrolera. Y eso, a los fines de un Ajuste, nos reduce a las limitadas opciones de un Zimbabue o de una Grecia. Ese razonamiento, prácticamente, nos condenaría a quedar en manos del Fondo Monetario Internacional, como a desconocer la casi totalidad de la deuda externa, y a alejarnos de los mercados voluntarios de crédito internacional, por, tal vez, una generación o más. Claro que quienes administren un Programa así, tendrían la oportunidad de, una vez más, tutelar al sector privado, encajonándolo a dedicarse a las actividades que ellos, como gurús todopoderosos, escogieran. Afortunadamente, quienes así piensan han venido quedando en franca minoría.

    El segundo gran consenso sería la eliminación de los subsidios generalizados, sobre todo los de la gasolina y de la energía eléctrica, focalizando las ayudas de manera directa a las capas más vulnerables de la población. A eso se añadiría la necesidad de eliminar los controles de todo género, porque tienen asfixiados a la economía nacional y atados de manos a los productores.

    Uno de los puntos neurálgicos de cualquier Programa va a ser el nivel en que se fije el salario mínimo de arrancada. Está claro en que no puede ubicarse en un nivel similar al de otras economías saludables, y que llevan varios años creciendo. Tampoco puede estar en los escasos $6,00 en que hoy se encuentra. Por eso, se hace necesaria una reflexión en este sentido y que consiste en que, si se fija demasiado alto, crea un problema fiscal; y si se establece muy bajo, va a crear desempleo y conmoción social.

    Finalmente, uno de los consensos más importantes va a ser la decisión de cómo se enfoca el tema de las empresas que anteriormente fueron productivas, y que hoy están en manos del Estado.

    Durante casi toda la segunda mitad del siglo XX, gobiernos de la más variada estirpe, desde militares como el de Marcos Pérez Jiménez, hasta social-demócratas, social-cristianos y, finalmente, socialistas, hicieron casi un dogma con respecto a que las actividades productivas “básicas” deberían estar en manos del Estado. Sin embargo, pareciera que la inmensa mayoría de la población está consciente de que mientras más básica es una actividad productiva, más importante es mantenerla alejada de las manos del Estado depredador.

    A quienes todavía les falta convencerse de eso, es a algunos de nuestros políticos. Si estos se convencieran de que lo que da votos no es el estatismo, sino crear las condicione para que los particulares sean los que produzcan, el consenso en torno a esa realidad sería abrumadoramente mayoritaria.

  • Maternidad y desarrollo

    Esta semana hablé un buen rato con decenas de chicas que actúan como supervisoras en la empresa para la cual trabajamos. Forman parte de un programa de formación gerencial orientado a mujeres que he diseñado e impulsado desde hace algún tiempo, para potenciar su impacto en el desempeño de la organización y, en la medida de lo posible, también para facilitar su desarrollo profesional con oportunidades similares a las de sus pares varones.

    Uno de los temas que conversé con ellas fue el de la maternidad. Quizá para algunas fui un poco dura con las cosas que dije, pero tengo como expectativa que ese mensaje contribuya, al menos en algunas, a reenfocar el asunto de la maternidad en sus vidas y a facilitar las interacciones de comunicación y planificación con su grupo familiar — con su pareja y también con padres, hermanos y relacionados para anticipar los apoyos que le permitan sostener su proyección de carrera.

    Muy poco tiempo luego de graduarme de psicóloga, se me presentó la oportunidad de involucrarme en un proyecto fuera de la ciudad en la que nací y en la que aún vivía con mis padres y hermanos. Asumí el reto de llegar a una ciudad que no conocía, a 700 km de mi casa y, casi sin darme cuenta, inicié allí una nueva vida. Tuve mucho apoyo de mi madre y mi padre desde la distancia, pero sin ese soporte directo que hace de las familias en Venezuela una suerte de “sistema matriarcal de crianza en tres generaciones”. También sin los sitios que me servían de referencia y sin mis principales relacionados.

    Poco tiempo después me casé y tuve mi primera hija. Tenía 26 años y, para ese entonces, trabajaba en la misma comunidad terapéutica que provocó este viaje, en la que atendíamos adultos con graves problemas de consumo de drogas. El trabajo era muy interesante y motivador para mí, pero también muy exigente en dedicación y responsabilidades.

    Mi jefe, uno de los profesionales que más he admirado y aún admiro, no recibió con beneplácito la noticia de mi embarazo y cuestionó que yo hubiese tomado esa decisión en medio de todos los retos de gestión que enfrentábamos en aquel momento. Yo misma viví una gran variedad de sensaciones, más allá del vaivén hormonal de los embarazos y sufrí confusiones y dudas con respecto a mi futuro profesional.

    Nunca me planteé como objetivo de vida ser madre. No me molestaba la idea y, tanto en aquel entonces como ahora, pienso que tener a mis dos hijos fue y es, probablemente, una de las fuentes de satisfacción y realización más importantes en mi vida. Pero nunca creí que ser madre tenía que suponer una renuncia a mis intereses y proyectos. Lo veía más bien como un proceso fluido, en el que las necesidades de esas personas que crecían en torno a mí, debían encontrarme siempre presta y solidaria para darles soporte, para ofrecerles cuidado y amor. Pero también un proceso en el que los límites entre ellos y yo, como seres autónomos y destinados a ser independientes, debían ser establecidos también con naturalidad.

    Mi matrimonio naufragó poco tiempo después de nacer mi segundo hijo y eso complicó aún más todo en cuanto a responsabilidades y tiempo, pero jamás dudé que mi espacio y mi agenda debían priorizar adecuadamente las cosas para ofrecerle a mis hijos tiempo de calidad y no ceder ante los estereotipos de madre permanentemente presente en las cotidianidades de sus crías.

    Hoy observo los rostros de las chicas que trabajan en mi organización y veo los temores y dudas típicos de su edad y los retos personales, familiares y comunitarios que enfrentan, pero también observo, al menos en muchas de ellas, la naturalidad con la que asumen que la maternidad tan deseada, es al mismo tiempo una forma de “renuncia” más o menos obvia, más o menos voluntaria, a los retos de su carrera profesional.

    Esto lo observo en dos o tres situaciones que distorsionan, desde mi punto de vista, el hecho social de la maternidad en el ámbito corporativo, más allá de la carga de discriminación que ya puede estar presente en las prácticas sociales de la dirección y gerencia en las organizaciones. Me refiero a distorsiones derivadas de la misma mujer en su desarrollo de carrera, especialmente las jóvenes en proceso de profesionalización que, en el caso de supervisores y gerentes, suelen ser todas:

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    Salir embarazada tiene pocas diferencias con respecto a planificar el embarazo en términos de carrera. Impondrá inevitablemente límites a mi crecimiento competitivo –por ejemplo con respecto a compañeros varones- porque al salir embarazada NO puedo hacer las mismas cosas, NI TAMPOCO cuando tenga a mis bebés muy pequeños. Es inevitable. No voy a poder competir con las facilidades y libertades de las que dispone un hombre.

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    Salir embarazada es bueno, no solo por razones naturales y familiares obvias. Es bueno también porque te permite estar en tu casa, sin tener que trabajar, dedicada a lo mejor que puede hacer una mujer, criar una familia.

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    Salir embarazada te separa de tu trabajo y luego volverás y seguirás trabajando y sufriendo,  intentando abrir espacios para poder estar con tus hijos.

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    Puede haber otras, pero estas tres distorsiones las observo como parte de la normalidad en el planteamiento de carrera de chicas bien formadas en términos académicos, con capacidades y destrezas similares o mejores a las de sus pares varones que, por otro lado, parecieran máquinas bien aceitadas para abordar cualquier reto sin grandes limitaciones derivadas de la paternidad.

    Concebir un embarazo como parte de un proceso que acompaña nuestro crecimiento personal y profesional y no como una condena para unas y ajeno para otros, es parte de las cosas que debemos contribuir a cambiar entre todos, desde el espacio de pareja, el familiar, el comunitario, el laboral, el empresarial, el de país. Es parte de lo que nos motiva a ayudar desde FEMINISMO INC.

  • Carlos Luna

    «Esta crisis y la diáspora pone en riesgo lo que es la productividad nacional».

  • Venezuela sin petróleo, nueva geopolítica mundial

    “No sabe más el que más sabe, sino el que sabe las cosas que importan”

    Bernardino de Rebolledo

    Cuando el petróleo deje de ser la fuente energética que mueva al transporte, cambiará mucho más que los medios utilizados para trasladarnos de un lugar a otro. Con el declive del petróleo, lo que viene es una nueva geopolítica mundial.

    El mundo que conocemos, su división en países ricos y pobres, en poderosos y estratégicos, basados en los combustibles fósiles llegará a su fin.

    “El petróleo ha sido la mayor transferencia de renta de la historia de unos países a otros”, dice Gonzalo Escribano, quien dirige el programa Energía y Cambio Climático del Real Instituto Elcano. “Los países compradores estamos transfiriendo a los productores más dinero del que jamás se ha transferido en la historia. Más que el oro en el descubrimiento de América.

    Continua Escribano: “les transferimos a unos señores de Arabia Saudí y de otros países que les cuesta 7 dólares extraer cada barril y se lo llegamos a pagar por encima de los 100 dólares. No ha habido ningún fenómeno económico que se le parezca”.

    El nuevo mundo en el que el petróleo ya no mande en la geopolítica plantea un nuevo escenario de relaciones internacionales. Europa importará energía eólica de Marruecos o hidroeléctrica de Noruega, lo mismo pasará en Asia y en toda América. Mientras el petróleo desaparece, aparecerá progresivamente un rompecabezas con nuevos actores.

    “La lucha contra el cambio climático ya está en piloto automático”, afirma Nikhil Seth, director ejecutivo del Instituto de las Naciones Unidas para la Formación y la Investigación (UNITAR). “No se puede frenar la revolución tecnológica que está empujando el mundo y esa tecnología no pasa ya por los combustibles fósiles”.

    Sin embargo, hasta que el declive del consumo de crudo sea un hecho aún puede pasar mucha agua bajo el río. Y el factor Estados Unidos de Norte América no se puede subestimar.

    En poco más de 2 años EEUU será autosuficiente en materia energética y esto lo va a cambiar todo, ¿Dónde va a vender Venezuela, México y Ecuador su petróleo? ¿Va a seguir EEUU manteniendo su política de protección en el Medio Oriente? Es muy posible que el presidente Trump se desvincule de esa región, desestabilizándola, lo que afectaría al precio del petróleo global, porque el resto del mundo todavía lo necesita.

    En el nuevo orden, en vez de peleas por la gasolina como en la película Mad Max, puede que sean por el control de los paneles solares. Aunque en realidad, lo que más me llama la atención del film es que nunca deja claro qué le pasó en el planeta para dejar el mundo patas arriba.

    El litio es el mineral esencial para la fabricación de las baterías que utilizan los automóviles eléctricos, híbridos, generación de energía eléctrica es y la fiebre por este mineral ya comenzó.

    En una extensión de 10.000 kilómetros cuadrados ubicada en el sur de Bolivia se encuentran las mayores reservas de litio del mundo que van a convertir al país en una nueva potencia energética.

    Sólo en el salar de Uyuni, tienen 5,4 millones de toneladas métricas de litio, lo que constituye el 50% de las reservas de este mineral en el mundo. Bolivia conjuntamente con Argentina y Chile forma parte de lo que se denomina triángulo del litio o también llamado la Arabia Saudita del litio, que concentra más del 85 % de las reservas de ese metal blando conocidas en el planeta.

    Sin embargo, se habla fuertemente según artículo del New York Times de febrero el descubrimiento de un inmenso yacimiento mineral de litio en Afganistán, valorado en un billón de dólares que superaría a las reservas de Bolivia.

    En todo caso lo importante a destacar es que los nuevos protagonistas del nuevo orden energético ya están apareciendo con fuerza.

    El litio entonces es la materia prima del futuro que no abunda en Venezuela, los yacimientos encontrados no son viables comercialmente lo que nos deja con el petróleo como principal generador de renta pero que más temprano que tarde no será el productor de ingresos hacia el país.

    Estamos a tiempo de hacer las cosas necesarias para que podamos ingresar a ese nuevo orden mundial como protagonistas y no como espectadores.

    Parafraseando a Bernardino de Rebolledo ya sabemos lo que importa ahora presionemos los cambios necesarios en la sociedad para avanzar.

    Guerra avisada no mata soldado…