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  • Maduro espera que jóvenes regresen a Venezuela

    El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo este miércoles que espera el retorno de los jóvenes que han abandonado el país para «mejorar su vida» debido a la severa crisis económica nacional.

    «Hay algunos jóvenes que se han ido de Venezuela con la idea de mejorar su vida en el exterior. Yo les digo, está bien, vayan y vuelvan. Aquí los esperamos porque un país como Venezuela no van a encontrar en ningún lugar del mundo», dijo el mandatario durante un acto político.

    La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estimó en 1,6 millones el tamaño de la diáspora venezolana de los últimos años y hay estudios que hablan de cuatro millones de ciudadanos que abandonaron su país desde que se instauró la llamada revolución bolivariana en 1999.

    Maduro ha negado que exista un éxodo masivo bajo su gobierno y, en cambio, llamó hoy a los jóvenes a regresar al país petrolero pese a las dificultades económicas.

    «Aquí los esperamos, al que se haya ido lo esperamos con ‘Chamba Juvenil’, que venga a trabajar, que venga a estudiar, que venga a prosperar y siempre nos tendrán aquí», agregó.

    Las declaraciones del mandatario y candidato a la reelección en las elecciones de mayo se produjeron en medio de un acto del plan gubernamental Chamba Juvenil, que busca emplear a la población joven.

     

    Créditos: El Nacional

     

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  • AIE: Una mayor caída del petróleo de Venezuela podría conducir a un déficit

    La situación de inestabilidad de Venezuela y el riesgo de que se acelere el descenso de su producción de crudo son para la Agencia Internacional de la Energía (AIE) el principal factor de riesgo de déficit en un mercado petrolero que, pese a todo, da cada vez más signos de que se equilibra.

    En su informe mensual publicado este jueves, la AIE revisó ligeramente al alza sus previsiones sobre la demanda global de petróleo para este año hasta 99,3 millones de barriles diarios, lo que significa un crecimiento de 1,5 millones de barriles diarios más que en 2017 y 90.000 más de lo que había anticipado en febrero.

    Ese incremento se explica por un consumo superior en 240.000 barriles diarios al esperado en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y en particular en Polonia, Turquía, Estados Unidos y Japón.

    Por el contrario, los autores del estudio corrigieron a la baja sus expectativas sobre la demanda al margen de la OCDE, sobre todo en Pakistán, Rusia y varios países de Oriente Medio, donde se está sustituyendo el petróleo por el gas para la generación de electricidad.

    Por la parte de la oferta, subrayaron que «el mayor factor de riesgo es, y parece que seguirá siendo, Venezuela», que según sus cifras volvió a reducir su producción en febrero en 60.000 barriles diarios, para quedar en 1,55 millones de barriles diarios.

    De hecho, la AIE considera que la situación allí es «claramente vulnerable a una aceleración del declive» y que sin un cambio de otros productores que compense esa posible evolución, Venezuela «podría ser el elemento final que incline el mercado de forma decisiva hacia el déficit».

    Más allá de la incertidumbre sobre ese país latinoamericano, la agencia no ha modificado sus expectativas sobre la producción de crudo para 2018, y en particular en lo que respecta al principal protagonista, Estados Unidos, que incrementará la suya en 1,3 millones de barriles diarios gracias sobre todo a los yacimientos de esquisto.

    La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) bombeó 32,10 millones de barriles diarios en febrero, frente a los 32,17 de enero, un cambio que se explica mayormente por Venezuela.

    La agencia, que reúne a los grandes consumidores de energía miembros de la OCDE, calcula que la producción del cártel petrolero se mantendrá estable en el conjunto de 2018, a expensas de lo que pueda ocurrir en Venezuela y, en menor medida, en otros dos países sometidos a una situación de inestabilidad, Libia y Nigeria.

    En febrero, la OPEP cumplió con creces sus compromisos de reducción de la cantidad de crudo que sacan a la venta para equilibrar el mercado, al 147 %.

    Y sin el bajón de la aportación de Venezuela respecto a sus propios objetivos ese porcentaje habría estado en torno al 100 %.

     

    Créditos: El Nacional

  • Los científicos desarrollan una tecnología para fabricar huesos artificiales

    El tejido óseo de los seres humanos se consideró singular durante mucho tiempo por sus propiedades: es, a la vez, muy resistente y elástico, lo cual le permite funcionar durante décadas en el organismo humano resistiendo a cargas cíclicas. Pero a veces los huesos sufren daños mayores y requieren de una sustitución.

    Últimamente, los sustitutos óseos más extendidos son los implantes de titanio. Sin embargo, no están exentos de defectos: aunque son biocompatibles, no son tan elásticos como los huesos y muchas veces esto produce alteraciones en el organismo humano. El tejido óseo deja de activarse ya que las cargas recaen en el material más rígido del implante. Por ello desaparece la conexión del implante con el hueso y este se afloja y tiene que ser reemplazado. Por eso el desarrollo de aleaciones biocompatibles es muy importante en Medicina.

    Los autores de la investigación publicada en la revista Journal of Alloys and Compounds intentaron desarrollar una tecnología de fabricación industrial de piezas (barras de sección circular) para los futuros implantes.

    Para su fabricación se usaron aleaciones de nueva generación de titanio-circonio-niobio que se caracterizan por una alta elasticidad, es decir, son capaces de restablecer su forma inicial resistiendo a graves deformaciones cíclicas.

    Según los científicos, tales aleaciones son unos de los materiales metálicos biocompatibles más prometedores. Esto se debe a una combinación única de las propiedades: las aleaciones de Ti-Zr-Nb se caracterizan por una plena biocompatibilidad, una alta resistencia a la corrosión y son ultraelásticas, igual que el tejido óseo.

    «Nuestra tecnología de procesamiento combinado de aleaciones (en particular, el rodamiento de desplazamiento radial y la forja orbital) permite obtener piezas de la mejor calidad para los implantes biocompatibles. Tal procesamiento garantiza su alta resistencia y una general estabilidad funcional», destaca uno de los autores de la investigación, investigador de la NUST MISIS, Vadim Sheremétiev.

    Según el científico, las barras de sección circular de alta calidad ya gozan de demanda. Un gran fabricante ruso de artículos médicos de titanio es el socio industrial del proyecto de la NUST MISIS. Junto con esta empresa, los científicos desarrollan la tecnología de fabricación de vigas para sistemas de fijación de la columna vertebral que deben incrementar la calidad del tratamiento de casos graves de escoliosis.

    Además, los investigadores planean modernizar y optimizar la tecnología para obtener los materiales de forma y dimensiones necesarias con la mejor gama de características.

     

    Créditos: Sputnik Mundo

  • Seguridad basada en el entorno

    Hoy, más que nunca, la seguridad está vinculada al entorno. La idea que la protección se basa en aislarse de lo que nos rodea, casi en un modelo medieval de altos muros y profundos fosos, que lejos de fortalecernos, nos debilita, pues literalmente nos desconecta, haciéndonos vulnerables en el desconocimiento de las amenazas que conviven con nuestra realidad.

    El mito de elevar muros frente a la realidad se ha convertido en la debilidad más significativa de los países, las organizaciones y las personas, porque además de la separación con el entorno, produce un efecto de inconciencia protectora en la creencia que ignorando o esquivando la inseguridad vamos a resguardarnos de los peligros. No es menos cierto, sin embargo, que, al dificultarse el acceso a datos o información oportuna y veraz, entramos en el terreno de las especulaciones y los rumores perversos. Otro mito común en las gerencias de seguridad de las organizaciones es reducirle importancia a la dureza de la realidad con la falsa creencia que en lugar de informar se activa la paranoia de la gente, sin tener en cuenta que la alteración es producto más de la incertidumbre y la ignorancia que de las certezas rudas de la periferia.

    En relación a la cantidad y calidad información vinculada al entorno, la nueva seguridad ha venido mostrando avances importantes, no sin altos costos pagados por errores del pasado. En los atentados recientes de París y Bruselas las fuerzas de inteligencia y seguridad de los estados habían reportado indicios creíbles que permitían suponer actividades terroristas en estas ciudades, pero frente al desconocimiento de los nexos de nacionales con grupos radicales como ISIS, resultaba complicado pronosticar los modos de operación. En la actualidad, uno de los elementos clave bajo monitoreo de potenciales terroristas es el movimiento migratorio hacia países como Siria o Irak, así como las comunicaciones a través de la internet profunda con grupos irregulares.

    Las empresas por su parte, acostumbradas a su tradición o respetuosas de sus valores, estiman los riesgos en función del historial de incidentes y no tanto, basados en la dinámica cambiante del entorno. Al hacerlo, se deja por fuera la carga subjetiva pero determinante del pronóstico asentado en percepciones. Un pequeño y significativo ejemplo de una seguridad basada en entorno se observa en algunas instituciones bancarias que han modificado sus códigos de vestimenta con el fin de bajar el perfil de sus ejecutivos cuando salen a la vía pública.

    Los ciudadanos somos quizás los que mejores adaptamos nuestra seguridad personal a las variaciones del entorno. Resulta útil en extremo informarnos sobre zonas, horarios y formas de actuación de la delincuencia, aprender de las experiencias de otros a nuestro alrededor es la vía más efectiva para sensibilizarnos sobre la realidad. De igual forma, comunicar a nuestro círculo sobre riesgos y medidas preventivas contribuye a elevar la consciencia muy por encima de los muros que nos aíslan.

    El reto de la seguridad en tiempos de amenazas anónimas y creciente complejidad radica en leer entre líneas a la realidad, sacando de ella información útil para convertirla en decisiones oportunas. No entenderlo, es hacernos cada vez más vulnerables.

  • ¿Es sostenible el desarrollo?   

    Desarrollo Sostenible es un concepto de uso muy en boga y cuyo significado aún no está suficientemente asimilado. El uso común asocia al concepto solo con la prevención del medio ambiente; son pocos los que profundizan acerca de la trascendencia y complejidad de su significado y no faltan quienes utilizan el concepto simplemente por su vigencia de modernidad. Por Desarrollo Sostenible puede entenderse que una determinada actividad es capaz de ser mantenida indefinidamente en el tiempo y con un cierto nivel de avance. La definición más aceptada plantea el Desarrollo Sostenible en términos de “satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las capacidades de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades”

    Como bien puede observarse el concepto es altamente ambicioso y por demás complejo porque se trata nada menos que asegurar el bienestar colectivo del presente y su proyección hacia el futuro, es decir, preservar las condiciones básicas para el buen vivir sin limitaciones en tiempo y espacio de muchas generaciones. Lo ambicioso y complejo toma mayor notoriedad al observar que cualquier desarrollo requiere atención concentrada y persistente en tres áreas complementarias: la económica, la social y la ecológica. En ese orden, algunos expertos sostienen que lo económico tiene más importancia que lo ambiental, mientras que otros creen lo contrario y hay también la tesis extremista que plantea la restricción del crecimiento económico y particularmente la reducción del consumo en procura de equilibrio entre la evolución de la economía y la conservación del ambiente. Además, en cada una de las tres áreas pueden surgir factores vulnerables que generan desequilibrios y afecten negativamente al desarrollo; de modo que la vulnerabilidad es otro factor que atenta contra la sostenibilidad.

    Lo cierto es que el Desarrollo Sostenible implica asumir un compromiso, indistintamente de la concepción que se tenga respecto al mismo; compromiso que se traduce en actitudes individuales y colectivas de tres niveles ascendentes: 1) la actitud que se asume como deseo, 2) la que corresponde a un propósito y 3) la pertinente a una meta por lograr. Adicionalmente debe agregarse que la sostenibilidad del desarrollo es un concepto altamente relativo porque su efectividad depende sine qua non de la interdependencia de las tres áreas antes indicadas. Hay desarrollo cuando se satisfacen suficientemente las necesidades de la población actual, pero no siempre el desarrollo es creciente porque muchas veces el crecimiento es ascendente hasta un determinado nivel y deviene entonces el quiebre o declive, que en algunos casos se convierten en crisis o caos, en cuyas situaciones no puede garantizarse suficientemente la satisfacción de las necesidades actuales y mucho menos las necesidades de las generaciones futuras, por lo que la sostenibilidad queda, en consecuencia, en entredicho.

    Las consideraciones que anteceden corresponden al plano teórico, faltando entonces las evidencias empíricas para darle sentido realista al planteamiento sobre la complejidad, trascendencia, vulnerabilidad y relatividad del concepto de Desarrollo Sostenible, para lo cual nada más conocido y concreto, lamentablemente, que la situación socioeconómica de Venezuela en las tres últimas décadas. La praxis es aún más contundente cuando dos ejemplos específicos ilustran categóricamente la situación: uno es el caso de Puerto Ordaz, cuyo desarrollo fue concebido como ciudad modelo (la segunda en América Latina) y adelantado en sus inicios durante algunos años y que ahora muestra que no se pudo sostener. Un segundo caso, de mayor impacto y de más reciente data, es el relacionado con el Arco Minero del Orinoco, en cuyo desarrollo se evidencia ostensiblemente la deforestación progresiva, la contaminación de las aguas y la degradación de la biodiversidad, sin que haya una normativa definida para la recuperación de los recursos afectados. ¿Están compensados en este caso los daños ecológicos con los beneficios económicos?

    Lo peor es que en Venezuela lo insostenible no es solo el desarrollo; lo peor es que la vida en si es cada vez menos sostenible.

  • La dolarización en el centro del debate

    Pareciera haber un consenso nacional con respecto a que la única manera de salir de la hiperinflación en la que nos encontramos los venezolanos, es por intermedio de una reforma monetaria integral. Algunos, sin admitirlo públicamente, como es el caso del Gobierno, intentan hacerlo experimentando con métodos heterodoxos. Por ejemplo, apelando al caso del “Petro”. Otros, como es el caso de la inmensa mayoría de los economistas, sin embargo, han centrado sus recomendaciones en los métodos conocidos. Estos son: manteniendo la misma moneda con una disciplina fiscal y monetaria férrea; una caja de conversión también conocida como junta monetaria; o una dolarización.

    Durante los últimos días, sin embargo, ha tomado fuerza la idea de que, dado el grado de deterioro que se ha experimentado por la presencia de la hiperinflación, la solución es la dolarización; inclusive, tal como la implementó en su momento el Ecuador, y la cual, sin duda alguna, constituye una medida drástica.

    Economistas respetados que antes se oponían a la dolarización, inclusive, han cambiado de parecer. O, mejor dicho, se acercan a considerarla como una alternativa seria. ¿Qué ha sucedido?

    Dos eventos, tal vez, han acelerado ese nuevo consenso que comienza a formarse.  En primer lugar, a nivel popular, lo que sienten los ciudadanos, es decir, los electores, es que “todo está dolarizado, menos los salarios”. Y eso, que, si bien no es del todo cierto, lo siente así quien recibe un salario mínimo con bonificaciones incluidas de $ 7 por mes a dólar libre o $ 35 a la tasa oficial DICOM de esta semana.

    Y en segundo lugar, es que el asesor financiero del único candidato presidencial opositor inscrito, ha planteado como componente determinante del programa de gobierno que la dolarización, en este momento, es la mejor alternativa -por no decir la única-  para detener en seco la hiperinflación.

    En palabras del profesor Steve Hanke, quien asesoró, entre otros, a Ecuador y a Montenegro en sus procesos de dolarización: “Resuelve el problema; fin de la historia. Lo resuelve literalmente de un día para otro”. Y continúa diciendo: “Venezuela, esencialmente, se está dolarizando espontáneamente y el próximo paso lógico es oficializarlo”.

    La dolarización, es verdad, no es una panacea. Pero es un primer paso. También, sin duda, no es suficiente, pero es necesario para restablecer la credibilidad. De hecho, sin ella, a estas alturas, es menos que imposible resolver los otros problemas, como es el caso de: eliminar controles de precio, restructurar deudas, sacar a PDVSA de la insolvencia, restablecer el Imperio de la Ley y garantizar los derechos de propiedad. También aporta una fortaleza, y es que le quita a la autoridad monetaria, es decir, al Banco Central de Venezuela, la posibilidad de imprimir dinero sin respaldo, porque se convierte en una especie de camisa de fuerza a los planes dispendiosos de la clase política gobernante.

    No debe olvidarse que los otros métodos que, hasta hace poco, se consideraban como las alternativas menos tajantes, todos, sin excepción, sufrían de la debilidad de mantener las potestades del Banco Central. Aunque lo hacían solamente asumiendo que el mismo ente emisor, de la noche a la mañana, iba a ser dirigido por vírgenes vestales totalmente exentas de presiones políticas o sociales. Y como eso está lejos de suceder en Venezuela, se corre el riesgo de fracasar por falta de credibilidad, impulsando todavía otra ronda más de hiperinflación.

    Quienes aún se oponen a ella, seguirán argumentando que dolarizar resta capacidad de maniobra ante una caía abrupta de los términos de intercambio. Eso pudiera ser cierto -o no- dependiendo de la frugalidad con la que se manejan los ingresos excedentarios en época de bonanza. También aducen que, en un futuro lejano, luego de años de crecimiento económico espectacular, podríamos volver a sufrir la sobrevaluación monetaria conocida como “enfermedad holandesa”, cosa que no es tampoco necesariamente cierta.

    ¿Y por qué nos atrevemos a plantearlo así? Para muestra un botón: Bastaría vernos en el espejo de Ecuador, otro país petrolero. Dicho país dolarizó en el año 2000. Inclusive, pasó también por la caída de los precios petroleros y tuvo sus problemas. Es cierto. Pero ¿quién capeó mejor el temporal? ¿Hay alguien que crea que la calidad de vida de los ecuatorianos que han llevado desde 2015 a la fecha, es peor que la nuestra? La respuesta es obvia. Y se evidencia en los miles de venezolanos que han huido y siguen huyendo hacia ese país dolarizado. También en el nada despreciable hecho de que la dolarización goza del nada despreciable 95% de aceptación entre sus ciudadanos.

  • Hay que mirar siempre a la economía para ver qué está pasando con las mujeres

    «Las feministas no le decimos a la gente como tiene que vivir su vida».

    Juliet Mitchell

    Contrario a lo que muchos piensan, no estamos en contra de las amas de casa ni de quienes se dedican a los quehaceres domésticos, pero sí lo estamos en contra de la desigual distribución de esa carga sobre nosotras las mujeres, con la única sustentación de que somos eso, mujeres. Y como que nos toca pues. Es un trabajo ingrato, duro, no reconocido ni remunerado, que nos roba uno de los recursos más importantes de la vida: tiempo.

    Cuando yo no puedo decidir qué hacer con mi tiempo, no tengo control sobre mi vida. Cada minuto que se va en fregar pisos o cambiar pañales o pasear a la abuelita porque no hay más nadie que lo haga, es un minuto de vida que pude haber invertido en cualquier otra cosa que me acercara más a mi meta propia, mi sueño mío o mi ideal de vida para mí, cualquiera que este sea. Si hay una palabra clave en el feminismo esa es Elección. Libertad para elegir.

    Siempre habrá una mujer que diga: “pero es que mi sueño es ese, cuidar de mis hijos y mi marido, yo elegí ese camino y soy feliz”. Para mí esa ilusión de elección es un producto de la crianza de la que somos objeto. El patriarcado, tan poderoso y habilidoso, nos vende de mil maneras la idea de que hay algo místico, romántico y grandioso en eso de dedicarse a la tarea del hogar y los cuidados. Y que pensar en la posibilidad de tener una vida propia es egoísmo. Eso solo lo hacen las malas de las telenovelas que justamente por eso, terminan locas, solas o en la cárcel.

    Cuando escucho a una mujer decir que esta dedicación tiene “otras recompensas”, pienso en lo lejos que estamos de la verdadera igualdad.

    Es una creencia machacada hasta el cansancio por la publicidad, la religión, la educación sexista y un modelo económico patriarcal que distribuye el trabajo a partes desiguales, reservando para ellos los que son bien remunerados, retantes, poderosos. Y para ellas, los peor o simplemente no remunerados, los que involucran cuidar a otros y estar en segundo plano, basados en lo que se supone debe hacer un hombre como sexo fuerte y lo que debe hacer una mujer como sexo débil (sí, aun sale así en el Diccionario de la Real Academia). Pero todo esto disfrazado y vendido bajo el manto sagrado de la “natural” devoción que una mujer/madre “debería” sentir por los otros. La que se rebela contra esto o no siente una epifanía mientras baja fiebres o cocina una sopa es una bicha. La que no se apunta a la lactancia exclusiva o está 24-7 cuidando con devoción a sus hijos es una abandonadora y la persiguen grandes cargos de conciencia. La penalización es doble, tanto si te quedas como si te sales.

    Producto de la culpa que esto genera, las más pudientes contratan los servicios de otras mujeres (mal pagadas, sin seguridad social) para poder mantenerse en la carrera gerencial, surfeando el mar de miradas desaprobatorias de muchos hombres y de otras mujeres cercanas. Pero las que no pueden sostener esta infraestructura de apoyo les toca doble y triple jornada, aunque sus parejas las “ayuden”.

    Todas las encuestas recientes que miden el uso del tiempo, en todos los países, arrojan diferencias significativas de empleo de horas para trabajos domésticos por parte de las mujeres por encima del tiempo que le dedican los hombres. Lo peor es que la realidad aquí revelada no parece ser diferente en las nuevas generaciones. Y además no parece producto de una elección consciente distribuida al azar entre dos porciones idénticas en número de la población; no veo a hombres teniendo que decidir entre ambas opciones: ¿casa o trabajo? Es un cuestionamiento reservado para las mujeres.  Yo pregunto, ¿si es tan maravilloso limpiar y cuidar por qué no se dedican ellos en igual proporción de tiempo que las mujeres? ¿por qué a un hombre no le está permitido ser amo de casa o dedicarse a los “quehaceres” del hogar exclusivamente mientras su pareja trabaja sin ser blanco de críticas?

    Este no es un tema menor. Las economías dependen de los cuidados de niños, ancianos, y trabajadores para que pueda haber productividad, salud y felicidad. Pero ya basta de que esa vital responsabilidad recaiga solo en las mujeres y que además las tareas domésticas no se consideren trabajo, sin que sean recompensadas de ninguna forma. Los Gobiernos tienen que tomar cartas en el asunto creando mecanismos para remunerar estas labores, y nosotros los ciudadanos exigir la creación de guarderías y geriátricos subsidiados por el Estado, pero también la promoción de una curricula escolar no sexista, así como escuelas para padres y madres que enseñen desde la más tierna infancia que la labor doméstica nos toca a todos. Y que cada mujer decida cómo quiere vivir su vida y emplear su tiempo, pero eso sí, conscientes y alertas a las manipulaciones de género.

  • Democracia Republicana

    “Sólo haz lo correcto. Lo demás no importa.”

    Meditaciones de Marco Aurelio

    Conocemos como Democracia al tipo de gobierno representativo, con derechos como: libertad de expresión, de asociación, de mercado, una constitución, separación de poderes, etc. Estos derechos hacen que podamos diferenciar este régimen de otros que también utilizan la etiqueta de Democracia, entre las que destacan las llamadas “democracias populares” de Europa Oriental, la “democracia orgánica” de la dictadura franquista, o la “democracia participativa” de la revolución bolivariana entre otras.

    La Democracia Republicana es un modelo de sociedad que no puede ser definido sólo porque el jefe del Estado sea elegido, las elecciones no deben ser un fin en sí mismo, son a lo sumo, una condición necesaria, pero no suficiente en la vida de la nación.

    Su concepción se refiere particularmente al modo de concebir la política, las instituciones públicas, privadas, los valores ciudadanos, las leyes, y la vinculación de la libertad al ejercicio de la virtud cívica.

    Es evidente que esta concepción contrasta con nuestra realidad venezolana, vivimos en un país donde la permanencia en el poder a través del control de la sociedad es la única prioridad del régimen, el voto en lo que confiaba el ciudadano como herramienta para progresar en libertad, ha venido siendo diezmada sistemáticamente no solo por el régimen dentro de su estrategia sino también, por una parte influyente de  las elites políticas del país que no han sabido darle conducción a los padecimientos del pueblo.

    La gran pregunta es ¿qué puede aportar el ciudadano para que la Democracia Republicana se revitalice y surja como un elemento de convivencia y libertad en el país?: En primer lugar, hacer lo correcto, no ofreciendo fórmulas de inmediata aplicación sino la de propiciar una reflexión profunda sobre los principios, el sentido y los fines de la Democracia y de la forma en que se ejerce la política.

    La primera acción que debemos acometer es la de aceptar que en los últimos 40 años se ha venido acentuado el malestar y el desencanto respecto a la Democracia y a la República.

    Al calor y a la falta de soluciones a la grave crisis política, económica, social y humanitaria que vivimos ha crecido la decepción y la crítica, encarnadas no solo en movimientos de protesta sino también en una fuerte crítica a todos los partidos.

    Esta situación se agrava, por la separación entre sí, de los ciudadanos y estos de las elites dirigentes. La percepción es que son un grupo con intereses particulares alejados de las necesidades de la sociedad, cuando no contrarios a ellas, que se sirven corruptamente de lo público para su propio beneficio. Ello ha provocado una extendida desafección política y por consecuencia en una desesperanza en la capacidad del voto para cambiar la realidad que aqueja al ciudadano, esta se manifiesta en forma de apatía o de indignación, es evidente la pérdida de autoridad de los dirigentes y de legitimidad del sistema en su conjunto.

    Para poder fortalecer la Democracia es imprescindible que desaparezcan de nuestro ideario, las dictaduras abiertas o disfrazadas, el tutelaje militar, el populismo y esa democracia plebiscitaria que ha venido prosperado en el país.

    Para lograr esto debemos considerar: si tenemos vocación por la legalidad, o por la anomia, si tenemos inclinación por la mano fuerte, o tenemos una secreta admiración hacia el autoritarismo. Es decir, ¿somos realmente conscientes de nuestras libertades y responsabilidades, o es una fachada de ciudadanía la que tenemos?

    No hay populismo sin pueblo que lo acepte. El populismo es un cáncer y es el más grande adversario de la República. No es una doctrina de izquierda o de derecha; es un modo de ser y de ejercer el poder, que transforma la ley en un acto del caudillo; adecuando la Constitución y el ordenamiento legal a los fines del gobernante convirtiendo al pueblo en vasallos de sus delirios.

    El cambio empieza por uno mismo. Tratar de cambiar las cosas sin haber empezado por ahí, es como construir una casa por el techo.

    Tengamos presente que la fortuna favorece a los valientes. Hagamos lo correcto.

  • Carlos Jiménez: “el crecimiento de las ventas online para el sector turismo es de dos dígitos”

    El director de Tendencias Digitales, Carlos Jiménez, participó en el Foro “Herramientas para enfrentar el 2018” organizado por la Asociación Venezolana de Mayoristas y Representantes de Empresas Turísticas (Avemarep), donde disertó sobre las tendencias tecnológicas para el área turística. Dijo que este es uno de los sectores que expresan de manera directa el crecimiento de los medios digitales.

    “El crecimiento de las ventas online de los paquetes turísticos es de 2 dígitos según las estadísticas. Para este año, se estima se ubiquen en un 10 %. Según los números que manejamos en Tendencias Digitales en América Latina, un 30 % de los usuarios de Internet compran paquetes turísticos”, expresó.

    Seguidamente, explicó que esa tendencia va en crecimiento y que así como la Internet va hacia la intermóvil, la participación de los móviles en el sector turismo es cada vez mayor, “40% de todas las compras de paquetes o servicios turísticos a nivel digital  se hacen desde smarphones”.

    Jiménez afirmó que debido a los  problemas de inseguridad y a la crisis económica, el venezolano ha migrado a otras opciones de entretenimiento, lo que se denomina “in door”, tendencia en la que  el usuario se queda en casa, ve televisión y fundamentalmente, navega en Internet. “A pesar de la crisis, se mantiene un porcentaje interesante de usuarios que buscan y compran productos turísticos a través de la red, lo que expresa un gran potencial de negocios”, sostuvo.

    Hizo referencia a la importancia que tiene para el sector turismo el e-commerce, expuso: “el venezolano es un usuario y  consumidor de medios electrónicos. Hemos aprendido que lo que no conseguimos en establecimientos comerciales lo encontramos por Internet: alimentos, medicinas, repuestos para automóviles, viajes. Ello quiere decir que uno de los sectores fundamentales para el e-commerce es el turístico y en Venezuela, esa es una opción es mayor en términos de potencialidades para hacer negocios“.

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí

     

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