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  • «Superando nuestras diferencias podemos construir un nuevo modelo de país, libre, en democracia y con plenas libertades»

    A propósito del cierre del evento “Caminos de Negociación: Lecciones Aprendidas”, el presidente de Fedecámaras, Ricardo Cusanno, reiteró el compromiso de la empresa privada en el desarrollo económico del país.

    Lea el comunicado completo aquí:

    Desde Fedecámaras hemos insistido en plantear una agenda posible que nos permita recuperar la confianza que tanto necesita nuestra economía para apalancar un desarrollo sostenible.

    Cuando hablamos de economía, de crecimiento económico, hablamos esencialmente de mejoras en las condiciones de vida de nuestra población.

    En múltiples oportunidades a lo largo de estos últimos años hemos manifestado incansablemente la necesidad de un cambio de modelo político, económico y social; pero también hemos destacado la necesidad de alcanzar la paz, la estabilidad política, la institucionalidad, la gobernanza, el diálogo social, el respeto a los derechos humanos y normas internacionales.

    Pero, ¿Cómo han logrado otros países en conflicto conquistar esa estabilidad, alcanzar acuerdos de paz y fortalecer su democracia?

    Para responder estas y otras interrogantes, decidimos realizar un encuentro que nos permitiera conocer experiencias en caminos de negociación, procesos de paz y resolución de conflictos.

    Con el apoyo del Instituto para las Transiciones Integrales (IFIT) organizamos el evento Caminos de Negociación. Lecciones Aprendidas, Rol del sector privado y la sociedad civil.

    Conocimos específicamente cómo transcurrió el proceso que permitió alcanzar el acuerdo de paz en Colombia, Túnez e Irlanda del Norte.

    Tres procesos complejos, difíciles de superar, continentes distintos, diferentes idiomas, culturas; sin embargo, lograron poner fin a años de conflictos armados y tensiones. Las sociedades sin duda, se fortalecen cuando son capaces de superar sus conflictos.

    En países donde reina la conflictividad política y social, el único perdedor siempre es y será su población. Su gente. Nuestro conflicto político se asemeja a un resultado suma cero, donde el único perdedor es el ciudadano.

    Entonces… ¿Por qué no procurar un cambio?

    ¿Cuánto más debemos esperar para asumir la urgencia de alcanzar un gran acuerdo nacional que nos permita comenzar a transitar un camino hacia una Venezuela próspera, incluyente y productiva? Una Venezuela en democracia. Una Venezuela con instituciones inclusivas, robustas y ciudadanos que asuman sus derechos y deberes. Una Venezuela de plenas libertades, políticas, económicas y sociales.

    Hoy, todos padecemos lo que significa: hiperinflación, desnutrición, cierre de empresas, inseguridad, carencia de servicios públicos, abuso de poder, orfandad institucional, indefensión y vulnerabilidad.

    Debemos detener esa sensación de caída libre en un foso que solo nos lleva al fracaso y a la destrucción, no solo como país; sino también como sociedad, como individuos.

    ¿Hasta cuándo? Esa es la pregunta que todos los días nos hacemos.

    Pero, ¿Quién responde? ¿Las autoridades que hoy detentan y ostentan el poder? ¿Los líderes políticos que conocemos como oposición? ¿La comunidad internacional? O entendemos que es una responsabilidad de todos, y que, como sociedad civil organizada junto al liderazgo político, podemos promover un cambio, procurar consensos, proponer soluciones, facilitar acercamientos, incentivar el diálogo, eso sí; un diálogo franco y sincero, con objetivos claros y definidos.

    Venezuela quiere vivir. Vivir en paz, vivir con sueños y metas por alcanzar. Venezuela quiere progresar. Venezuela tiene que ser sinónimo de esperanza.

    Pero, para eso, debemos asumir, sin complejos, que tenemos un conflicto que nos urge resolver. Debemos encontrar una solución en paz por la democracia.

    La solución a nuestros problemas debe resolverse entre venezolanos.

    Sí, agradecemos el apoyo y la disposición de la comunidad internacional, la necesitamos; pero los verdaderos actores, somos nosotros… los venezolanos, y tenemos la obligación de construir garantías suficientes para que las soluciones acordadas perduren en el tiempo.

    No lograremos un crecimiento económico sostenido si no somos capaces de resolver el problema institucional y político que vive nuestro país.

    Basta de simular el cumplimiento de nuestro ordenamiento jurídico; basta de presentar propuestas que, aunque deseables por muchos, son imposibles de ejecutar; basta de creer en atajos fáciles, engañosos, al margen de la Ley, basta de burlarse de nuestra Constitución y sus mecanismos democráticos. Salidas que lejos de procurar la paz y la estabilidad política, económica y social, profundizan aún más la crisis que nos ha dejado un drama social alarmante y una emergencia humanitaria compleja.

    Nos corresponde aferrarnos a los preceptos constitucionales y a un plural encuentro de voluntades, como única salida a los males que tanto daño le han hecho a nuestra Nación.  Nos corresponde como sociedad civil exigir y procurar instituciones independientes y un estado garante de nuestra Carta Magna.

    Nos queda mucho por aprender, por madurar como sociedad, pero si hay algo que tenemos que asumir, es la urgencia de atender y dar respuestas a una población que sufre los desaciertos de un modelo político impuesto.

    Los tiempos obligan a asumir responsabilidades a la altura de las circunstancias.

    Nuestro país exige que seamos capaces de reconocernos, respetarnos, tolerarnos mutuamente y entender que la democracia es disenso con respeto, dentro del estado de derecho.

    Venezuela demanda acuerdos, consensos, inclusión, como una hoja de ruta de negociación que nos permita transitar el camino hacia la reconciliación, el progreso y bienestar social que tanto anhelamos.

    Pongamos al país como centro de nuestras agendas, demostremos la disposición a ceder por el bien común, la convicción de que nuestra realidad puede mejorar y el compromiso de que no vamos a dejar de intentarlo.

    Solo un gran Acuerdo Nacional, amplio, inclusivo, plural, autónomo, nos permitirá como ciudadanos de estas latitudes, reencontrarnos y construir juntos, superando nuestras diferencias, un nuevo modelo de país, libre, unido, en democracia y con plenas libertades. Venezuela nos necesita a todos.

    A continuación el video:

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  • «La sociedad civil no debe esperar por los políticos, se puede liderar los cambios sin esperar un acuerdo ideológico»

    Gina Mcintyre, directora ejecutiva del Organismo de Programas Especiales de la UE (SEUPB), señaló que la sociedad civil no debe esperar únicamente por los políticos, a su juicio, se puede liderar los cambios sin la necesidad de esperar un acuerdo ideológico.

    Durante el evento “Caminos de Negociación: Lecciones Aprendidas” Mcintyre indicó que la sociedad civil puede encaminar a los políticos hacia una mesa de negociación pero no esperar un acuerdo, sino trabajar por conseguirlo.

    En este sentido, destacó que el trabajo previo de los actores sociales es fundamental.

    “El protagonista debe estar en la mesa de conversaciones, hablamos de reconciliación pero es importante llevar a la mesa de negociación a las personas correctas”

    Mientras tanto, Paddy Harte, director del Fondo Internacional para Irlanda, agradeció a Fedecámaras las iniciativas como “Caminos de Negociación: Lecciones Aprendidas”, a su juicio, es el camino correcto para buscar una solución en el país.

    En el tercer día del evento organizado por Fedecámaras se generaron varias conclusiones, por ejemplo, que el rol del empresario, la sociedad civil, la visión de las mujeres es fundamental para un mejor futuro de progreso.

    Asimismo, que la comunidad internacional y gobiernos extranjeros pueden contribuir a generar incentivos y promover la negociación.

    Sin duda, son procesos largos y llevan de mucho esfuerzo, pero tanto Harte como Mcintyre señalaron que vale la pena devolver paz y tranquilidad a los pueblos.

    El último día del evento “Caminos de Negociación: Lecciones Aprendidas” contó con la participación de Claudia Valladares, CEO de Impact Hub Caracas; Adan Celis, presidente de Conindustria; Carlos Romero, politólogo e internacionalista y Jorge Makriniotis, genente general de El Nacional. 

    Escuche los audios aquí:

  • «La democracia se basa en el disenso, no en la polarización y el insulto»

    Humberto de La Calle Lombana, jefe negociador del Gobierno en los diálogos de paz con las Farc, indicó que la paz se hace con los enemigos y no entre los que piensan igual. 

    Por ello, destacó que la intervención armada extranjera sería una carta catastrófica para Latinoamérica.

    Hizo énfasis que no pretende dar lecciones para Venezuela, sin embargo, señaló que eventos como “Caminos de Negociación: Lecciones Aprendidas” es el primer paso a la dirección correcta para asumir errores y corregirlos.  

     “El camino que ustedes están emprendiendo son los caminos correctos (…) La sociedad civil fue clave en el proceso de pacificación, generó una reflexión que favoreció el diálogo y la negociación”

    Humberto de la Calle Lombana puntualizó que sin instituciones, es como jugar fútbol sin árbitro.

    “Caminos de Negociación: Lecciones Aprendidas”

    En el evento tuvo la participación Indira Urbaneja, directora de la ONG Reunificados, quien preguntó sobre la posibilidad de negociar con violadores de Derechos Humanos, a esa inquietud Humberto de La Calle Lombana destacó que cuando él fue negociador lo tildaron de inmoral.

    Sin embargo, tenía la certeza que sería una negociación exitosa por la vía del diálogo.

    “Lo inmoral desde la perspectiva del gobierno era no seguir con la negociación”

    En cuanto a los fallidos intentos de diálogo en Venezuela, el político recomendó insistir, a su juicio, la búsqueda de caminos y lograr una solución incluyente es lo correcto.

     

    Jorge Botti, expresidente de Fedecámaras, fue uno de los panelistas del evento y planteó una interrogante: ¿Cómo fue el comportamiento de los gremios y del sector productivo colombiano ante el proceso de negociación?

    A lo que Humberto de La Calle Lombana respondió que hubo un alto grado de aceptación, aunque luego se fue debilitando.

    “El sector empresarial miraba con grandes expectativas las bondades de la supresión del conflicto armado, especialmente el sector turismo”

     

    Mientras tanto, Sergio Sánchez, secretario del Frente Amplio en representación del chavismo disidente, preguntó que el proceso colombiano ha tenido marchas y contramarchas y cuál ha sido el papel de la comunidad internacional.

    Y en este sentido, el abogado Humberto de La Calle Lombana señaló que la primera tarea en una negociación es tratar de descifrar los intereses del otro.

    Por ello, en Colombia los negociadores con las Farc no iban a tomar la solución por las armas y sabían que no iba a haber solución hasta que la violencia de la guerrilla cesara.

    En cuanto al apoyo de la comunidad internacional, puntualizó que el expresidente Obama, la Unión Europea, Las Naciones Unidas apoyaron las negociaciones.

    Por último, durante la intervención de Américo Martín, abogado y escritor, señaló que en toda negociación es necesario saber por qué el otro intenta levantarse antes de llegar a conclusiones definitivas.

    En este tema, Humberto de La Calle Lombana, suscribió las palabras de Martín y agregó que en una mesa hay dos realidades, lo que expresa el antagonista negociador y sus propósitos y no siempre es fácil descubrir cuando es verdad.

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