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  • CEPAL, FAO y WFP lanzarán informe conjunto sobre la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe

    La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) darán a conocer un nuevo Informe Especial (Policy Brief) conjunto titulado Hacia una seguridad alimentaria y nutricional sostenible en América Latina y el Caribe en respuesta a la crisis alimentaria mundial, el próximo martes 6 de diciembre.

    El documento será presentado en una conferencia de prensa híbrida (presencial y virtual) ofrecida desde la sede central de la CEPAL en Santiago de Chile a las 11:00 horas (UTC/GMT-3) por José Manuel Salazar-Xirinachs, Secretario Ejecutivo de esta comisión regional de las Naciones Unidas, Lola Castro, Directora del WFP para América Latina y el Caribe, y Mario Lubetkin, Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.

    El informe analiza el contexto internacional y cómo las crisis sucesivas, junto con la guerra en Ucrania, están afectando el acceso de América Latina y el Caribe a los alimentos y a insumos claves para la agricultura regional, lo que hace peligrar la seguridad alimentaria de los habitantes de la región, especialmente de la población más vulnerable.

    Se invita a los medios de comunicación a participar en la conferencia de prensa, que se llevará a cabo en el edificio de la CEPAL (Av. Dag Hammarskjöld 3477, Vitacura, Santiago, Chile, Sala Celso Furtado). Los periodistas deben portar la credencial de su medio o su credencial de identidad para tener acceso al recinto y acreditarse con anterioridad al correo [email protected].

    Lanzamiento Informe Especial conjunto CEPAL-FAO-WFP: Hacia una seguridad alimentaria y nutricional sostenible en América Latina y el Caribe en respuesta a la crisis alimentaria mundial se realizará el próximo 6 de diciembre del año 2022 en la sede de la CEPAL, Av. Dag Hammarskjöld 3477, Vitacura, Santiago, Chile, Sala Celso Furtado

    El documento será presentado en una conferencia de prensa híbrida (presencial y virtual) ofrecida por José Manuel Salazar-Xirinachs, Secretario Ejecutivo de esta comisión regional de las Naciones Unidas, Lola Castro, Directora del WFP para América Latina y el Caribe, y Mario Lubetkin, Sudirector General y Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.

    Nota de prensa

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  • La Cepal estima una desaceleración en la economía de la región en 2022

    La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) presentó su informe de «Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe» donde reveló que en el 2022 la economía de la región estará marcada por las asimetrías entre países y una desaceleración incentivada por la incertidumbre.

    El organismo estima que la región reducirá su ritmo de crecimiento a 2,1%, luego que experimentar un crecimiento del 6,1% en 2021.

    “La desaceleración esperada en la región en 2022, junto a los problemas estructurales de baja inversión y productividad, pobreza y desigualdad, requieren que reforzar el crecimiento sea un elemento central de las políticas, al tiempo que se atienden las presiones inflacionarias y riesgos macrofinancieros.”, señaló Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal.

    De acuerdo con las cifras presentadas, la proyección de 2,1% refleja una «alta heterogeneidad» entre países y subregiones. Se espera que El Caribe crezca un 6,1% (excluyendo Guyana), América Central crecerá 4,5%, mientras que América del Sur lo hará en 1,4%.

    En materia de empleo, la Cepal proyecta una tasa de desocupación de 11,5% para las mujeres y de 8,0% para los hombres. Ambos datos son inferiores a los registrados en 2021, pero mayores a las cifras manejadas antes de la pandemia.

    El informe también resalta que las economías avanzadas crecerían 4,2% en 2022, siendo las únicas que retomarían la trayectoria de crecimiento prevista antes de la pandemia. Por otra parte, las economías emergentes tendrían un crecimiento de 5,1% en 2022 pero recién retomarían la trayectoria de crecimiento prevista antes de la pandemia en el año 2025.


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  • En medio de la crisis del COVID-19, América Latina y el Caribe recibió en 2020 el monto más bajo de inversión extranjera directa de la última década

    En un nuevo informe, la CEPAL llama a los países de la región a canalizar los flujos de IED -que en 2021 permanecerían estables- hacia actividades generadoras de mayor productividad, innovación y tecnología.

    En un contexto de grave crisis sanitaria, económica y social generada por la pandemia del COVID-19, América Latina y el Caribe recibió 105.480 millones de dólares por concepto de inversión extranjera directa en 2020, 34,7% menos que en 2019, 51% menos que el récord histórico alcanzado en 2012 y el monto más bajo desde 2010, informó hoy la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) al presentar su estudio anual La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2021.

    A nivel mundial, los montos de inversión extranjera directa (IED) se redujeron un 35% en 2020, alcanzando aproximadamente 1,0 billón de dólares, lo que representa el valor más bajo desde 2005. América Latina y el Caribe se encuentra en una tendencia decreciente desde 2013, lo que ha dejado en evidencia la relación entre los flujos de IED y los ciclos de precios de las materias primas, principalmente en América del Sur, según el informe lanzado en conferencia de prensa virtual por Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva del organismo regional de las Naciones Unidas.

    El contexto internacional sugiere que los flujos mundiales de IED tendrán una recuperación lenta. Por otra parte, la búsqueda de activos en sectores estratégicos para la reactivación internacional y para los planes públicos de transformación de la estructura productiva (infraestructura, industria de la salud, economía digital) indica que gran parte de estas operaciones tendrían como destino Europa, América del Norte y algunos países de Asia, aumentando las asimetrías globales, alerta el estudio.

    En América Latina y el Caribe, los proyectos de IED mostraron una recuperación entre septiembre de 2020 y febrero de 2021; sin embargo, desde ese mes y hasta mayo de 2021 se estaría verificando una nueva caída en el valor de los anuncios. “En este escenario es difícil pensar que las entradas de IED hacia la región tengan un incremento superior al 5% en 2021”, señala el informe de la CEPAL.

    “La IED ha hecho aportes relevantes en América Latina y el Caribe, pero no hay elementos que permitan afirmar que en la última década haya contribuido a cambios significativos en la estructura productiva de la región o que haya servido como catalizador para la transformación del modelo de desarrollo productivo. Hoy el desafío es mayor por las características y la magnitud de la crisis. Necesitamos canalizar la IED hacia actividades que generen mayor productividad, innovación y tecnología”, sostuvo Alicia Bárcena.

    La CEPAL, dijo, ha identificado ocho sectores estratégicos para dar un gran impulso para la sostenibilidad en la región. Estos sectores, que podrían verse apuntalados por la IED, son la transición hacia energías renovables; la electromovilidad sostenible en ciudades; la revolución digital inclusiva; la industria manufacturera de la salud; la bioeconomía; la economía del cuidado; la economía circular; y el turismo sostenible.

    El informe muestra que solo en cinco países aumentó la IED en 2020: Bahamas y Barbados en el Caribe, Ecuador y Paraguay en América del Sur, y México, el segundo mayor receptor de la región después de Brasil. Los sectores de recursos naturales y manufacturas, con reducciones de -47% y -38%, respectivamente, fueron los más golpeados en 2020. Las energías renovables se mantuvieron como el sector de la región que despierta el mayor interés de los inversores extranjeros.

    Estados Unidos aumentó de 27% a 37% su participación en la IED de la región en 2020 ante la fuerte caída de Europa (que bajó del 51% al 38%) y de América Latina (que pasó del 10% al 6%). “La menor caída de Estados Unidos como origen de la IED se explica principalmente por el aumento de las inversiones de este país en Brasil en 2020. Por el contrario, las entradas desde los dos países europeos que tenían más inversiones en Brasil —los Países Bajos y Luxemburgo— se redujeron entre 2020 y 2019, lo que determinó una caída del peso de Europa como inversionista”, plantea el documento.

    En 2020, los flujos de las empresas transnacionales latinoamericanas (translatinas) también se desplomaron (-73%), aunque con elevada heterogeneidad: mientras Chile y México mostraron un incremento en los flujos de inversión directa en el exterior, Argentina, Brasil, Colombia y Panamá registraron retrocesos.

    “Además de mantener la ayuda de emergencia orientada a los sectores de la población más vulnerables y a las empresas de menor tamaño, los países de la región deben poner en marcha planes estratégicos tanto de reactivación como de transformación de la producción. Los gobiernos y el sector privado deben utilizar sus capacidades para que la política de atracción de capitales extranjeros sea parte de la política industrial como instrumento de transformación de la estructura productiva”, enfatizó Bárcena.

    El segundo capítulo del informe, titulado “La inversión de China en un mundo que cambia: implicaciones para la región”, plantea que “el proceso de recuperación de América Latina y el Caribe de la pandemia de COVID-19 es una oportunidad de iniciar una nueva etapa en las relaciones económicas con China y de elaborar políticas que aseguren que las inversiones de ese país contribuyan a construir capacidades productivas en los países receptores, a establecer vínculos con proveedores locales, a generar empleo y a promover el desarrollo sostenible. La multilateralidad debe formar parte de esta aproximación estratégica”.

    Finalmente, el tercer capítulo, titulado “Estrategias de inversión en la era digital”, analiza el desarrollo digital en el mundo y la región a través de un modelo conceptual que incluye tres dimensiones (economía conectada, economía digital y economía digitalizada) y aborda diversos desafíos en materia de inclusión, innovación, regulación y tributación, entre otros. La IED puede contribuir a la transformación digital en América Latina y el Caribe, afirma la CEPAL, pero si no se consideran las características estructurales de las economías de la región la digitalización podría profundizar las brechas existentes y generar mayor exclusión e inequidad distributiva, concluye.

    Con información de Cepal.org

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  • CEPAL: PIB de la región se contraerá en 9.1%

    La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de las Naciones Unidas publicó su informe «Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2020. Principales condicionantes de las políticas fiscal y monetaria en la era pospandemia de la COVID-19».

    Este reporte revela los impactos económicos que ha tenido la pandemia en cada país de la región. El documento también enlista una serie de recomendaciones en materia fiscal y monetaria, resaltando la importancia de la cooperación internacional.

    “La pandemia del COVID-19 está teniendo impactos negativos históricos en lo económico, productivo y social, con secuelas y efectos a mediano plazo sobre el crecimiento, aumentos en la desigualdad, pobreza y desempleo.» dijo Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL en la rueda de prensa virtual.

    Para finales de este año se estima una contracción del producto interno bruto (PIB) de 9,1%. Lo que representa un retroceso de 10 años y un aumento en las desigualdades.

    «El proceso de recuperación de la actividad económica (PIB) a sus niveles precrisis será más lento que lo observado en la crisis subprime (de 2007-2008)” indico Bárcena.

    Proyecciones presentadas por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)

    Según el informe, 231 millones de personas se encuentran en nivel de pobreza, lo que significa un retroceso de 15 años. Por su parte, la pobreza extrema llegará a los niveles de 1990, alcanzando a 96 millones de personas.

    Las políticas fiscales activas son necesarias para retomar el crecimiento

    El Estudio Económico 2020 demuestra que hay países en la región que apuntan a suavizar el impacto de la pandemia. Estas acciones y las caídas en los ingresos públicos generan un aumento en la deuda publica y el déficit fiscal. A mayor endeudamiento es más complicado mantener una política fiscal activa.

    En América Latina y el Caribe deben aumentar su recaudación tributaria. El promedio actual de la región es de 23,1% del PIB, más de 10 puntos por debajo del promedio de Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

    Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y otros, Estadísticas tributarias en América Latina y el Caribe 2020, París, OECD Publishing, 2020.

    “Los países deben orientar el gasto público hacia la reactivación y transformación económica fortaleciendo la inversión pública hacia sectores que fomenten el empleo, la paridad de género, la inclusión social, la transformación productiva y una transición igualitaria hacia la sostenibilidad ambiental”, agregó Bárcena.

    La CEPAL recomienda distribuir mejor la liquidez global con cooperación internacional para lograr expandir los espacios de las políticas publicas. Es necesario institucionalizar la cooperación entre los bancos centrales para mantener una política monetaria expansiva y dedicada a mantener la estabilidad macrofinanciera. Además consideran que expandir la red de seguridad financiera global y regional puede compensar el impacto negativo de la liquidez financiera en la región.

    Puede leer el informe completo aquí.

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  • Cepal: A 37,4% subirá la tasa de pobreza femenina en América Latina

    La Cepal advierte que millones de mujeres de América Latina quedarán sin empleo debido al Covid-19

    El estudio realizado por la organización internacional revela que el 15,2% de mujeres perderán su trabajo, mientras que 118 millones caerán en la pobreza por la crisis mundial.

    La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, informó que el 17,2% de las personas ocupadas como trabajadoras domésticas son migrantes en un sector caracterizado por altas tasas de informalidad.

    “Más del 77,5% de las mujeres de la región que trabajan en empleos domésticos operan bajo la informalidad, lo que genera vulnerabilidades especiales en el contexto actual”

    Bárcena, puntualizó que lo que se vive es la peor contracción económica de los últimos 100 años en la región y las mujeres van a ser particularmente afectadas.

    Las mujeres se verán afectadas por la pandemia debido a los “nudos estructurales de desigualdad”, es decir, que ocupan en su mayoría puestos de trabajo de primera línea en el sector informal y en pequeñas empresas.

    “Más de la mitad de las mujeres están en sectores de alto riesgo de ser afectadas por la contracción económica y, desde luego, en el sector salud donde vemos que 73% de los trabajadores son mujeres”, sentenció Bárcena.

    Con información de Cepal y El Nacional

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  • Empresas privadas son fundamentales para construir políticas de desarrollo

    Para un proceso de transformación ante la actual coyuntura, las empresas privadas organizadas tienen que tener un rol fundamental en la construcción e implementación de las políticas de desarrollo productivo.

    Así lo aseguró Giovanni Stumpo, jefe de la unidad de inversiones y estrategias empresariales de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) durante su intervención en la 76° Asamblea Anual de Fedecámaras.

    Esto, luego de precisar que las diferencias de rentabilidad entre los sectores en América Latina tienden a “reafirmar el patrón de inserción vigente al orientar la inversión hacia sectores tradicionales”.

     “El Estado puede generar incentivo, pero la inversión la tendrá que hacer la empresa privada”

    Para el directivo, además es imperante la construcción de consenso entre los sectores públicos y privados alrededor de los objetivos prioritarios y, “por otro lado un liderazgo definido por parte del Estado, del gobierno no, porque eso cambia”.

    Stumpo, enfatizó que lo importante no es ver qué sectores ganan o pierden, pues en el caso de América Latina, “hay que pensar qué actividad genera mayor densidad de empresas de mayor productividad”.

    De esta forma, aseveró que es claro que la demanda mundial se activa con grandes diferencias sectoriales.

    “Hay previsiones por ejemplo para EE.UU. del sector turismo de que van a recuperar su nivel de rentabilidad de 2019, mientras que hay otros que ya lo están haciendo”

    Del mismo modo, subrayó que hay que reflexionar sobre las actividades que puedan generar una base social, que a su juicio es importante, “porque si se quiere un proceso sostenible es necesario pensar en los sectores que permiten crear nuevos estratos que puedan ser competitivos”.

    Estimaciones de la Cepal

    En un análisis del contexto mundial, Stumpo detalló que la caída prevista del PIB en el mundo es del 5,2%, que señala, a diferencia de otras crisis recientes va por el área de la demanda y la oferta.

    Mientras que, el comercio internacional tiene previsiones peores que las que hay para el PIB, con una caída aproximadamente del 30%.

    América Latina

    Por su parte, dijo que en América Latina los estudios de 2020, indican que se trata de una crisis que tiene elementos que no son previsibles con efectos que se acumulan en las distintas áreas económicas del mundo.

    “La previsión es de -9,1% con relación al PIB, asimismo, es preocupante la situación de la pobreza porque se prevé un crecimiento de la pobreza extrema y además una caída del 23% de las exportaciones latinoamericanas”

    Entre tanto, Stumpo señaló que la Cepal también refiere que hay una variabilidad entre los países, donde va de un -2,3% por lo menos en Paraguay y al menos un 26% de caída del PIB para Venezuela.

    “Esto va a significar una caída del PIB per cápita que nos llevaría a los niveles de 2010, o sea, una pérdida de 10 años y aún peor, un retroceso en términos de pobreza prácticamente de 14 años”

    Impacto de una crisis

    Dese la organización, apuntó que se ha estudiado el impacto de la crisis en términos de empresas y sectores, donde se observó de manera diferenciada los efectos de la pandemia.

    Por lo que más de 1/3 del empleo formal latinoamericano y ¼ se encuentran en sectores que están siendo afectados por la crisis, “es un porcentaje muy significativo”.

    De este modo, refirió que,  la industria manufacturera, se verá afectada en un 92%, lamentó que se trate de la industria con mayor dinamismo tecnológico.

    En este sentido, en los próximos cinco meses se vislumbra que hasta 2,7 millones de empresas formales en la región pueden dejar de operar, donde concretamente las microempresas son las más afectadas con 2,6 millones de cierres.

    “Esto, sin considerar la reducción de personal que tendrán que hacer muchísimas firmas, de las cuales se perderán entre 8 millones de trabajos formales”

    En el caso de América Latina, el cierre sería del 19% de las empresas formales y donde las microempresas se verían como las más impactadas.

    Nueva microeconomía como consecuencia de la pandemia

    Stumpo mencionó que el funcionamiento de las empresas en la pandemia tendrá cambios en su modelo de negocios “donde están más enfocados al seguimiento de la demanda e interacción con los clientes”.

    Igualmente, tendrán reorganización de la producción donde se estará dando un híbrido entre el teletrabajo y actividades presenciales, así como la aceleración en la incorporación de tecnologías.

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  • No hay posibilidad de erradicar la pobreza sin un sector privado vigoroso

    Angel Alayón, economista y fundador de Prodavinci, indicó que Venezuela no necesita del modo supervivencia para reconstruirse, al contrario, requiere del modo inversión

    Recordó que en el país no hay posibilidad de entrar en un proceso de prosperidad y erradicación de la pobreza sin el sector privado vigoroso.

    “No habrá inclusión si no hay empresas vigorosas y crecientes”

    Asimismo, Alayón puntualizó que, si no se logra entender como sociedad que las empresas privadas que innovan son fundamentales para el desarrollo económico, nunca se tendrá dentro del marco constitucional un proceso de reconstrucción del país.

    Estas palabras las ofreció durante la Asamblea Anual de Fedecámaras a través de Zoom, donde además tuvo la oportunidad de formar parte del panel de preguntas para Giovanni Stumpo, miembro de la Unidad de Inversiones y Estrategias Empresariales de la Cepal.

    El representante de la Cepal, aseveró que el rol de la empresa privada es clave.

    “Sin la inversión de la empresa privada no hay crecimiento e incremento de la productividad”, sentenció.

    A juicio de Stumpo, sin la creación de un tejido empresarial de gran densidad no se genera una nueva clase social y no hay posibilidad de inclusión.

    Agregó que es clave el rol de las cámaras para contribuir a la construcción e implementar políticas de incentivo.

    “El inventivo lo debe generar el estado en el marco de un proyecto consensuado con la sociedad y el sector privado, pero la inversión debe hacerla la empresa”

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  • Cepal estima pérdida de 8,5 millones de puestos de trabajo

    La Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal), estimó la pérdida de unos 8,5 millones de puestos de trabajo en América Latina y el cierre de 2,7 millones de empresas en dicho territorio.

    Esto producto de la crisis económica que ha generado el Coronavirus a nivel mundial. De la cifra, casi la mayoría corresponderían a microempresas, sector más vulnerable de la cadena productiva de la región, según Cepal.

    El impacto varía según el sector y el tipo de empresa

    Rubros como el comercio, hoteles y restaurantes, que cuentan con una gran cantidad de microempresas y pequeñas empresas, serán los más afectados.

    De acuerdo con la Comisión, el comercio perderá 1,4 millones de empresas y cuatro millones de puestos de trabajo formales.

    Asimismo, el turismo perderá por lo menos 290.000 empresas y un millón de puestos de trabajo.

    “La crisis golpea con mayor intensidad a los sectores industriales potencialmente de mayor dinamismo tecnológico y, por lo tanto, profundizará los problemas estructurales de las economías de la región”.

    El coronavirus ha dejado alrededor de 2,6 millones de contagiados y más de 116.000 muertos en América Latina.

    Para enfrentar esta complicada situación, Cepal comunicó propuestas referidas a ampliar los plazos y los alcances de las líneas de intervención en materia de liquidez y financiamiento para las empresas.

    Tales como cofinanciar la nómina salarial de las empresas durante seis meses para evitar la destrucción de capacidades.

    De la misma manera, realizar transferencias directas a los trabajadores autónomos y apoyar a las grandes empresas de sectores estratégicos que resulten gravemente afectadas.

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  • OIT: Trabajo infantil crecerá en Latinoamérica por crisis del Covid

    La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido este jueves de que la crisis provocada a nivel mundial por la pandemia de coronavirus podría provocar un aumento del trabajo infantil en América Latina y el Caribe.

    Se ha indicado en un comunicado que más de 300.000 niños y adolescentes podrían verse obligados a trabajar a causa de las consecuencias de la pandemia en la región.

    «La desaceleración de la producción, el desempleo, la baja cobertura de la protección social, la falta de acceso a seguridad social y los mayores niveles de pobreza son condiciones que favorecen el aumento del trabajo infantil»

    Así lo reveló un análisis llevado a cabo por la OIT  y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de Naciones Unidas.

    Ambas entidades coinciden en que los indicadores de trabajo infantil peligroso podrían «incrementarse significativamente».

    Esto, si no se implementan medidas y estrategias para reducir el impacto en la región  que podría llegar a aumentar en 1 y 3 puntos porcentuales.

    El análisis, que en un principio abarcaba México, Perú y Costa Rica y que se basa en los resultados del Modelo de Identificación del Riesgo del Trabajo infantil (MIRTI), pudo prever la estimación.

    De acuerdo con los datos recabados, a los 10,5 millones de menores que ya están trabajando actualmente, se le sumaría un cantidad importante.

    «Al menos entre 109.000 y 326.000 niños y adolescentes podrían ingresar al mercado de trabajo»

    Recordaron además que el porcentaje de niños y adolescentes entre 5 y 17 años que trabajan en América Latina y el Caribe bajó del 10,8 por ciento en 2008 al 7,3 por ciento en 2016.

    Lo que equivale a una disminución de 3,7 millones de personas en esa situación, hasta el indicador actual de 10,5 millones.

    «El aumento del desempleo y la pobreza afectarán severamente el bienestar de las familias, particularmente aquellas en condiciones de pobreza extrema»

    La OIT y la CEPAL ha citado así como uno de los principales factores de inseguridad e inestabilidad económica el hecho de que el «jefe del hogar trabaje en condiciones de informalidad, donde la protección social es mínima y los contratos laborales inexistentes«.

    Por otra parte, han alertado de que el cierre temporal de las escuelas es otro factor que podría provocar un aumento del trabajo infantil.

    «Ahora más que nunca niños y adolescentes deben estar en el centro de las prioridades de acción que, en su conjunto y a través del diálogo social tripartito, ofrezcan respuestas para consolidar los avances en la reducción del trabajo infantil, especialmente en sus peores formas«.

    Con información de AFP.

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  • Mujeres e indígenas, unos de las más afectados en latinoamérica por el coronavirus, indica CEPAL

    El martes, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), advirtió que la desigualdad que enfrentan las mujeres indígenas y afrodescendientes, así como los trabajadores migrantes informales, los convertirá en uno de los grupos más afectados por el impacto socioeconómico del coronavirus en América Latina.

    Tras un nuevo reporte donde se analizaron las huellas de la pandemia en la región, CEPAL anunció que la desigualdad en servicios básicos como acceso al agua, saneamiento, sistema de salud y vivienda, pueden aumentar las tasas de contagio y muerte entre esta población.

    «Los diferentes impactos socioeconómicos reflejan la matriz de la desigualdad social en la región Estas desigualdades sociales, de género, étnico-racial y migratorias, entre otras, “se acumulan, se potencian e interactúan entre sí, causando múltiples discriminaciones”, mencionó el informe

    Según el reporte, “las mujeres son mucho más vulnerables a causa de sus condiciones laborales que son más precarias que las de los hombres. Esto las expone a un mayor riesgo de desempleo.

    Además, el limitado acceso a seguridad social y la carga laboral en el hogar, hace que la situación las exponga a una mayor nivel de estrés y de violencia doméstica.

    “La carga de trabajo doméstico no remunerado que asumen las mujeres, las adolescentes y las niñas, así como los casos de violencia hacia ellas, se incrementan significativamente”

    “Asimismo, la discriminación estructural y el racismo dificultan el acceso efectivo de las personas indígenas y afrodescendientes a los servicios de salud”, agregó el reporte.

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