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  • Fina Torres dirige una serie documental sobre la gastronomía venezolana

    La directora venezolana de cine, Fina Torres, está dirigiendo una serie documental titulada “Tierra Adentro” en la que transmitirá la identidad venezolana a través de la gastronomía y contará la situación de los agricultores y productores en un país dedicado a la extracción de petróleo y minas.

    La importancia de la gastronomía de un país es por la fuerza que tiene la identidad de ese país (…) No importa de qué parte sea y del grado de desarrollo que tenga ese país, no tiene ninguna importancia. Una de las identidades más profundas y arraigadas en el ser humano es la comida que come todos los días, afirmó Torres en el programa de Pasión País en Fedecámaras Radio

    El documental se paseará por las distintas regiones venezolanas, desde el centro occidente un recóndito pueblo falconiano llamado Pecaya en el que nace el Agave, planta con la que se produce el Cocuy, hasta el llano apureño en el que se consigue el queso de búfala y las Antillas menores exactamente en la isla de Margarita con su característico ají dulce.

    El ají dulce de margarita no existe en ninguna otra parte del mundo y así te lleves las semillas el terrear, como no es el mismo, no se da (…) el cocuy es una bebida impresionante. Está intermedio, entre lo que llaman el tequila y el mezcal (…) El caco venezolano archi conocido desde tiempos inmemorables como el mejor cacao del mundo y no solamente el de Chuao (…) y por último tenemos los quesos de búfala de Apure. La búfala es un animal de agua, dan una leche maravillosa y que dan un queso muy especial que no se parece al queso de búfala de Italia o de otras regiones, contó Torres

    Fina Torres ha dirigido cuatro películas y recientemente el Teatro Trasnocho Cultural proyectó su ópera prima de 1986 titulada “Oriana” que ganó el premio “Caméra d’Or” en el Festival de Cine de Cannes de 1985 que llenó la sala 2 del teatro y actualmente da clases de cine lo que ha demostrado una trayectoria de más de 30 años.

    Yo creo que comunicar a nivel de cine es un acto de generosidad, pero para ser generoso lo que se entrega tiene que ser valioso ¿De qué sirve que yo te de una lata vieja oxidada? Sirve si te doy algo que he trabajado. Algo que les inculco a mis estudiantes es la necesidad de trabajar, de cultivarse, concluyó Torres

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  • Quentin Tarantino asegura que se retirará luego de su próxima película

    El cineasta Quentin Tarantino reafirmó en una entrevista para ‘Real Time with Bill Maher’ que se retirará de la dirección cinematográfica luego de su décima película.

    Esta decisión se basa en que el cineasta espera retirarse en la cima de cima de su carrera. Sin embargo, todavía no ha revelado cual será su ultima movida en la industria.

    «Conozco la historia del cine y a partir de aquí los directores no mejoran. Habiendo trabajado 30 años, haciendo todas las películas que he hecho… Es una larga carrera. Una carrera muy larga. He dado todo lo que tenía» expresó.

    Tarantino consideró que su última entrega fuese un reboot de Reservoir Dogs (1992), conocida como Perros de la calle en Latinoamérica. Esta posibilidad emociono a los fans, que vieron la realización de su primera obra como un cierre poético, sin embargo no sucederá.

    La carrera del director inició con esta icónica producción, y siguió con grandes producciones a lo largo de estos 30 años. Pulp Fiction (1994), Kill Bill (2003) y Django sin cadenas (2012) son algunas de sus obras.

    La novena entrega del director y escritor fue la aclamada Érase una vez… en Hollywood, con la cual ganó 3 premios de La Academia.

    Los planes para la película final de Quentin Tarantino todavía son un secreto. Aunque con la premisa de su retirada y el éxito de sus entregas anteriores se sabe que será una producción por todo lo alto.

    Por los momentos, Tarantino se centra en proyectos alejados de la gran pantalla. Se enfoca en Bounty Law, una serie Rick Dalton, el personaje que interpreta Leonardo DiCaprio en Érase una vez en… Hollywood.


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  • Reseña de “A propósito de nada” de Woody Allen

    Si a uno le preguntan por Allan Stewart Konigsberg, probablemente nadie sepa de quién se trata. Mientras que por su nombre profesional, Woody Allen, lo conoce media humanidad. El cineasta decidió escribir su biografía A propósito de nada (Apropos of Nothing, 2020)

    El libro básicamente es un recuento de su actividad profesional, sus relaciones sentimentales y sus problemas legales, que los ha tenido por montón. Él mismo reconoce que muchos se interesan en el libro solo por saber lo que dice de Mia Farrow, su compañera sentimental, madre de un hijo biológico con la que vivió una sórdida relación ventilada por todos los medios de comunicación.

    A pocos meses de cumplir 85 años, decidió contar sus experiencias. Comenzó en el negocio desde los 16 años  y no ha parado de trabajar. Allen ha escrito chistes para la prensa, guiones para cómicos, para programas de televisión, de cine, ha sido director, actor, escritor y músico amante del jazz. El libro cuenta muchas anécdotas con los principales actores y directores de cine en sus 60 años de carrera.

    Allen se ha ido adaptando a las épocas y ha trabajado con actores de todas las décadas como: Geraldine Page, Maureen Stapleton, Danny Aiello, Jeff Daniels, Max von Sydow, Michael Caine, Diane Wiest, Barbara Hershey, Gene Hackman, Gena Rowlands, Sandy Dennis, Martin Landau, Anjelica Huston, Alan Alda, Donald Pleasence, John Malkovich, Sydney Pollack, Judy Davis, Juliette Lewis, Cate Blanchett. Scarlett Johansson, Jonathan Rhys Meyers, entre muchos  otros.

    En este libro se autorretrata como una persona maniática, pesimista, de baja autoestima, muy duro consigo mismo y con su padre, quien era un apostador y timador. Parece un sinsentido que Allen se dedicara a escribir humor. Creció en una época donde había muy buenos comediantes y a él le pagaban muy bien por escribir chistes desde muy joven.

    “…misántropo, claustrofóbico, aislado, amargado, cargado de un pesimismo implacable. Algunas personas ven el vaso medio vacío, otras lo ven medio lleno. Yo siempre veía el ataúd medio lleno” (pág.15)

    Allen demuestra que escribir comedia fue una profesión muy valorada, él se llegó a codear con los grandes del espectáculo y de cada uno fue aprendiendo para, a la final, darse cuenta de que podía ser alguien seguro de sí mismo y no hacerle caso a las críticas. Aprendió a manejar sus propios proyectos ya que fue estafado en algunas oportunidades.

    Woody Allen no llegó a concluir ninguna carrera. Su hobby era escaparse y meterse a las salas de cine, de allí su pasión por el séptimo arte. Cuenta que su deseo era ser dramaturgo y estuvo involucrado en varios proyectos de Broadway. Allen no se considera un intelectual y esto pareciera un contrasentido tanto por su aspecto físico como por sus lecturas y gustos culturales. Muchas de sus películas están llenas de tiendas de discos, librerías, clubs de jazz y fiestas con vino blanco y ópera de fondo.  Allen es  un terrorista cultural y detesta el postureo intelectual. NI siquiera le gustan los Premios Oscar.

    Reconoce que se trató con una gran cantidad de psiquiatras, lo cual fue inútil ya que no lograron curar su melancolía, ansiedad y furia.  Se sentía desesperado, atemorizado y hasta suicida. Incómodo en el mundo.  No le gustan los aviones y ama a la ciudad de Nueva York donde se siente en casa.  Reconoce su torpeza con la tecnología y aUn sus guiones los realiza en una máquina de escribir Olympia. No sabe ni usar un celular. Su mujer Soon Yi es la que lo asiste.

    “No me gustan los aparatitos. No tengo relojes, no uso paraguas, no poseo cámaras ni grabadoras y aún hoy necesito que mi esposa configure el televisor. No tengo ningún ordenador, jamás me acerqué a un procesador de texto, nunca he cambiado una bombilla, ni he mandado ningún correo electrónico ni he lavado un solo plato” (pág.85)

    En el amor, cuenta que tenía mala suerte con las mujeres, no lo consideraban atractivo y rechazaban sus invitaciones. Deja entrever que se enamoró varias veces de sus actrices, como es el caso de Diane Keaton, Mia Farrow y varios affaires más.

    Allen, Son-Yi  y  Mia

    Con Mia Farrow, Woody Allen ha vivido una película de terror. Reconoce que ella le atrajo mucho físicamente y la califica como  una excelente actriz que protagonizó varias de sus películas. Pero, al conocerla, no vio las señales de alarma. Debió haberle preocupado el que la familia de Mia tenía muchos problemas: prisión, suicidio, alcoholismo, abuso de menores, entre otros; mientras que en su familia no había pasado nada similar.

    Vivieron  en casas separadas. En los 13 años de relación, jamás durmió  en su apartamento ubicado al otro lado de Central Park. Es el padre de tres de sus catorce hijos.

    Su relación con Soon-Yi empezó cuando ella tenía 22 años. Cuenta que al comienzo, ni se hablaban, ella era hija adoptada de Andre Previn y Mia Farrow.  Fue una huérfana coreana que vivió en las calles. Un día, Allen la invitó a ver un partido de basketbol  y descubrió que era una chica inteligente. La relación fue afianzándose y todo se descubrió por unas fotos íntimas. A partir de allí comenzó la guerra.

    “Ella consideraba que su madre me trataba como un verdadero títere y que yo era un infeliz consumado si no me daba cuenta. No tardé en enterarme de que Soon-Yi y Mia no se llevaban bien y que las cosas en su casa eran totalmente distintas cuando yo no estaba presente. Empecé a darme cuenta de que no era la joven estúpida que Mia había pintado, sino una mujer sumamente inteligente, sensible y perspica”  (pág.255)

    Farrow acusó a Woody Allen de abuso sexual hacia su propia hija Dylan. Sin embargo, las autoridades no encontraron ningún elemento de culpa y determinaron que las alegaciones eran infundadas. Inclusive, su hijo Moses Farrow quien dijo estar presente ese día de 1992, negó las acusaciones y dijo que todo fue un invento de Mia.

    Según el libro, el Woody Allen de hoy es un  hombre feliz que ama a mi esposa Soon-Yi, con quien lleva 22 años. Adoptaron dos hijas que ya van a la universidad.  Allen tiene buena salud y sigue filmando.

    “Cuando me enamoré de Soon-Yi, se volvió a hablar de Manhattan y repentinamente me endilgaron la reputación de ser una persona obsesionada con las mujeres jóvenes. En realidad, lo que sí me obsesionaba eran los gánsteres, los jugadores de béisbol, los músicos de jazz y las películas de Bob Hope, pero las mujeres jóvenes apenas representan una mínima fracción de las mujeres con las que he salido en todas estas décadas”  (pág.205)

    El legado cinematográfico de Woody Allen es extenso. Unos dirán que es  un buen cineasta, mientras que otros seguramente, lo detesten. Sin embargo, para muchos, siempre será un pedófilo, aunque las acusaciones hayan sido falsas.

    Genio y figura

    “Yo aborrecía el instituto hebreo tanto como la escuela pública y ahora os explicaré por qué. En primer lugar, jamás acepté todo ese tema de la religión. Ni siquiera creía que hubiera un Dios; tampoco pensaba que, en el caso de que sí existiera, estaría convenientemente a favor de los judíos. El cerdo me encantaba. Detestaba las barbas”  (pág.37)

    “A estas alturas probablemente hayáis adivinado que como cineasta soy un imperfeccionista. No tengo paciencia para rodar escenas una y otra vez con el objetivo de contar con planos adicionales captados desde diversos ángulos, por valiosos que sean luego a la hora de realizar el montaje. A mí me gusta rodar una escena, pasar a la siguiente, terminar y salir pitando”  (pág.340)

    “Si mis películas no son mejores, la culpa es solo mía. Se me proporcionó una libertad total para hacer cualquier proyecto que yo eligiera (dentro de un presupuesto determinado) y un control artístico absoluto. Bobby Greenhut, mi productor, comentó: «Es como si estuviéramos trabajando con una beca”. (pág.185)

    “Después de años trabajando en el mundo del cine, mi teoría es que el problema casi siempre reside en el guion. Es mucho más difícil escribir que dirigir; un director mediocre puede realizar una película buena a partir de un guion bien escrito, pero un gran director nunca podrá convertir un guion flojo en una película buena. Vale: he dicho nunca”. (pág.195)

    “El consejo que siempre doy a los realizadores jóvenes cuando me lo piden es el siguiente: sudad la gota gorda. No levantéis la mirada. Trabajad. Disfrutad de vuestro trabajo. Si no disfrutáis de vuestro trabajo, cambiad de oficio. No os dejéis dirigir por otros”. (pág.193)

    “La gente me pregunta si alguna vez tengo miedo de despertar una mañana y no ser gracioso. La respuesta es no, porque ser gracioso no es algo que te pones como una camisa cuando te despiertas y de pronto es una camisa que no puedes encontrar. Simplemente, o eres gracioso o no lo eres”.  (pág.345)

    Con información de Qué Leer


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