Etiqueta: Ecología

  • Incendios en el Parque Nacional Henri Pittier afectan fauna local

    A finales de la semana pasada se hizo viral en redes sociales un vídeo que mostraba el rescate de tres cachorros de zorro en medio de los incendios que consumen partes del Parque Nacional Henri Pittier. Este entorno natural protegido, ubicado en el norte del estado Aragua, es un espacio de gran biodiversidad. En él se han reportado 140 especies de mamíferos, 580 de aves, 97 de reptiles y 38 de anfibios.

    Rafael Fernández, gestor ambiental y director de la Sociedad Científica Henri Pittier, señaló que muchos insectos y ejemplares de otras especies pequeñas quedarán consumidos por las llamas. En cambio, los animales de mayor tamaño tienden a migrar para alejarse del incendio. No obstante, el desplazamiento sigue siendo peligroso para ellos.

    «Los animales más grandes, como venados o monos, se quedan sin su hogar. Muchos de estos animales buscan la ciudad y otros ascienden a puntos más altos. Pero cuanto más alto se encuentran, tienen menos posibilidad de conseguir agua. Entonces, a corto plazo se salvan del fuego, pero a mediano o largo plazo mueren por deshidratación o porque no consiguen alimento apropiado», dijo Fernández.

    El gestor ambiental pide mejorar las campañas de concientización para prevenir futuros incendios, pues estos son ocasionados por manos humanas. Según las declaraciones que compartió en el programa «Venezuela productiva», también se trata de evitar la contaminación y la basura en este espacio protegido.

    Igualmente, el experto lamentó que todos los años el fuego avance un poco más sobre el espacio del Parque Nacional Henri Pittier. Esto es consecuencia de un fenómeno conocido como sabanización, el cuál consiste en que las áreas quemadas de un bosque son ocupadas durante la temporada de lluvias por pasto sensible al fuego. En el parque aragüeño, este proceso lo realiza una especie invasora: el pasto elefante.

    Los «tragahumo»: quienes luchan por el Parque Nacional Henri Pittier

    Pese a las malas noticias que trae el fuego, un grupo de bomberos ha logrado la mitigación y el control de las llamas. De hecho, las labores en las últimas horas han avanzado a la «fase de liquidación» de este desastre medioambiental.

    Los trabajos que hacen posible la reducción de las llamas son ejecutados por los bomberos forestales del Instituto Nacional de Parques, guardaparques, Protección Civil y grupos voluntarios.

    Entre estos equipos hay quienes se especializan en el combate «cuerpo a cuerpo» contra las llamas: son los llamados «tragahumo». Bomberos que deben atender áreas de la montaña en donde no es posible usar otro método para acceder y combatir el incendio.

    «Los tragahumos realizan el combate directo, y son luchadores que están allí cuerpo a cuerpo con el fuego. Incluso después del incendio, existe la guardia de ceniza. Ellos se quedan en la montaña para evitar que las llamas aparezcan nuevamente en el terreno incinerado», relató Fernández.

    Quienes deseen hacer algún donativo para estos grupos pueden contactar con la Sociedad Científica Henri Pittier a través de su cuenta de Instagram.

    Igualmente, pueden comunicarse a través de los siguientes números: 0424 – 335. 42.91 o 0424 – 336. 54.54

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  • Julia Barco: «La educación ambiental es la base para evitar un descontrol ecológico en las playas»

    El ecosistema se ve amenazado por construcciones ilegales en estados como Falcón y Nueva Esparta, la entrada de vehículos a las orillas y el exceso de personas en temporada alta ha hecho que estos espacios se vean afectados por la intervención humana. 

    Julia Barco, biólogo marino, en una entrevista para Fedecámaras Radio, señaló que la base para preservar los espacios naturales es la educación ambiental y la responsabilidad compartida entre ciudadanos para formar a nuevas generaciones sobre el respeto a las leyes existentes. 

    «Como ciudadanos tenemos que tener la corresponsabilidad de formar a las generaciones que vienen de que existan leyes, esas leyes tienen que ser respetadas, para poder preservar y conservar nuestros espacios naturales», dijo Barco en el programa de “Análisis de Entorno”. 

    Aunque existe una base jurídica como la Ley de Zonas Costeras de 2001,  Barco indicó que es necesario modernizar, innovar y reformar las leyes de la mano de la comunidad científica.

    «Un extranjero pagaría miles de dólares para poder ver una tortuga, y nosotros destruimos sus orillas con construcciones, metiendo carros, saturando la cantidad de personas en una temporada alta», fueron las palabras de Barco tras el descontrol ecológico dado por las tortugas marinas. 

    Desafíos científicos

    Según las declaraciones de Barco, los biólogos enfrentan falta de financiamiento en las universidades, dificultades para costear investigaciones de campo y, en ocasiones, la «satanización» de su labor.

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  • Temporada de sequía pone en alerta al Parque Nacional Waraira Repano

    El inicio de la temporada de sequía en Venezuela pone en alerta a las autoridades todos los años. A mediados de febrero se instaló el Comando Unificado Contra Incendios Forestales en el municipio Libertador de Caracas. Además, desde la dirección del Instituto Nacional de Parques (Inparques) se encuentran monitoreando la situación del Parque Nacional Waraira Repano. La meta es preservar el principal pulmón vegetal de la región capital y extinguir cualquier posible incendio.

    Fernando Jiménez, coordinador general del Grupo de Rescate La Julia, grupo voluntario adscrito a bomberos forestales de Inparques, habló sobre el frágil equilibrio ecológico que tiene el Waraira Repano en esta época del año y la labor de esta organización. «Nosotros estamos trabajando en el combate de incendios forestales y en la parte de búsqueda de personas lesionadas o extraviadas en el parque. Colaboramos también en otras áreas protegidas dentro de Caracas», dijo.

    Jiménez recordó que, como consecuencia de la disminución de precipitaciones, la vegetación en la temporada seca es más vulnerable al fuego. Un incendio puede propagarse rápidamente en las condiciones meteorológicas adecuadas.

    Por lo tanto, desde el Grupo de Rescate La Julia se hizo un llamado a la conciencia de los usuarios del parque. «Hay que ayudar a bajar la basura que podamos generar. Además, también podemos colaborar retirando parte de los desperdicios que otras personas han dejado. Cualquier elemento que afecte a la naturaleza degrada al ambiente», recordó Jiménez.

    Además, el coordinador de la organización de voluntarios aprovechó la entrevista en el programa «Venezuela productiva» con Zuhé Rodríguez para acotar que la dotación de estos grupos es autogestionada. Por ende, agradecen cualquier ayuda en insumos, botas o equipos de seguridad.

    Por último, Jiménez puso a disposición los números del grupo para que las personas reporten incendios forestales, posibles focos de fuego y otra emergencia. El Grupo de Rescate La Julia opera principalmente en el sector de La Julia del Waraira Repano, subiendo por el Márques, en el este de Caracas.

    Teléfono del Grupo de Rescate La Julia: 0412 – 475.25.75

    Teléfonos de bomberos forestales: 0212 – 261.51.07 y 0212 – 264.73.55

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    Leer también: Ecosistemas costeros pueden ser afectado por prácticas de temporadistas

  • Ecosistemas costeros pueden ser afectado por prácticas de temporadistas

    Con la llegada del asueto de carnavales, cientos de miles de venezolanos se desplazan buscando un lugar en el que descansar y recrearse. La mayoría se acerca a la costa, buscando el calor y la belleza de la costa caribeña. Sin embargo, algunas prácticas de estos temporadistas pueden afectar negativamente los ecosistemas costeros del país.

    Helen Stojilkovic, periodista especializada en turismo y Premio Nacional de Turismo 2023, habló en Fedecámaras radio sobre las mejores prácticas para cuidar las playas de Venezuela. En su opinión, no se trata de dejar de disfrutar de la naturaleza, sino de ser consciente del frágil equilibrio ecológico que nos rodea.

    «En la playa hay que evitar el uso de altavoces, ya que estresa a los animales. Está comprobado que, dependiendo de los decibeles de sonido, algunas aves pueden sufrir un infarto. Luego tenemos a las especies marinas y el uso de jabón cerca del mar, algo que debe evitarse», señaló Stojilkovic.

    Los ecosistemas costeros de Venezuela son particularmente importantes, puesto que son el sitio de desove de varias especies de tortugas marinas. Es decir, todos los años vienen estos animales a dejar sus huevos enterrados en la arena de las playas del país. Por lo tanto, cualquier residuo contaminante puede causar una perturbación que altere el ciclo de vida de estas especies.

    Stojilkovic fue enfática al señalar el tema de los residuos. «En todas las playas venezolanas hay lugares donde dejar la basura. Los aceites comestibles no se deben verter en el mar. Hay que tener cuidado con las bombitas para jugar carnaval. Esas bombitas plásticas pueden causar daño a las especies animales: pueden atragantar a una tortuga o a un pez», puntualizó.

    El tema de los vehículos rústicos cerca de las playas también debería evitarse, ya que puede contaminar la arena y terminar filtrando al agua de la playa. En conclusión, se trata de informarse y ser consciente de que los ecosistemas costeros son el hogar de cientos de especies que deben ser protegidas y no perjudicadas durante esta temporada de carnavales.

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  • Gobierno y grupos ambientalistas prueban protocolos para erradicar coral Unomia

    Desde hace casi dos décadas, el mar Caribe venezolano enfrenta una amenaza ecológica importante: el coral Unomia Stolonifera. Esta especie de coral blando, originario de Indonesia, es una especie invasora que se ha expandido por las aguas del oriente del país. De hecho, se calcula que ya cubre el 70% del Parque Nacional Mochima.

    El daño que produce esta especie de coral reside en que cubre a los corales pétreos locales y los mata. Con su propagación se va alterando el equilibrio ecológico, alejando a las poblaciones de peces. Actualmente, se calcula que especies invasoras como esta son la segunda causa de extinción, según distintos grupos ambientalistas.

    Para controlar este desastre ecológico inminente, las autoridades del Ministerio de Ecosocialismo y del Ministerio de Ciencia y Tecnología, en conjunto con organizaciones ambientalistas, han probado mecanismos de erradicación. Sobre estos avances habló Mariano Oñoro, coordinador de la ONG Proyecto Unomia, en Fedecámaras radio.

    «Nosotros participamos en una mesa técnica, junto a universidades, actividad y miembros del gobierno. A partir de ahí se establecieron varias metodologías que se están validando en estos momentos. Las pruebas de validación de las distintas metodologías de erradicación deberían realizarse en marzo del año que viene. Con dichos resultados se establecerán planes para entrenar a las comunidades costeras para que ellas sean protagonistas de la solución», reseñó Oñoro.

    Algunos de los planes que se podrían ejecutar para controlar la expansión del coral consisten en su erradicación química o bioquímica. También se está ensayando la utilización de mantos plásticos que asfixian al coral o la succión mecánica mediante máquinas especializadas.

    La ejecución de cualquiera de estos programas recibiría apoyo de agencias multilaterales, ya que se teme la posible expansión del coral Unomia a otras regiones del Caribe. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) sigue de cerca los avances en este sentido.

    Oñoro señaló, durante la entrevista que tuvo en el programa «Venezuela productiva», que salvaguardar la biodiversidad de las costas venezolanas implica trabajar por el control y la erradicación del coral Unomia. «Lo importante es que se están haciendo todos los esfuerzos necesarios para erradicar este coral invasor lo más pronto posible y salvar el ecosistema», dijo.

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  • Proyecto Kanta en Machiques de Perijá: Cómo valorar y proteger al cocodrilo americano

    La biodiversidad es una de las características principales del territorio venezolano, que cuenta con una variada cantidad de especies. Una de estas es el cocodrilo americano, un reptil depredador de singular tamaño y fuerza. Lamentablemente, esta especie se encuentra en peligro de extinción dentro del país. Para ayudar a protegerle se fundó el Proyecto Kanta.

    Junior Larreal, biólogo y parte del proyecto, señaló que Kanta nace de los primeros pasos que dieron con el Museo de Biología en el Zulia. El enfoque, básicamente, es recuperar el amor hacia el cocodrilo americano, o como se le dice en Venezuela, el caimán de la costa. El área de trabajo es en Machiques de Perijá, donde realizan labores multidisciplinarias. Dentro del proyecto hay biólogos, educadores, psicólogos ambientales, sociólogos, matemáticos y otro grupo de profesionales. En este trabajo de recuperación de la especie también están involucradas las comunidades indígenas.

    El cocodrilo americano fue declarado en 1996 como especie en peligro de extinción. El factor que provocó este problema fue la cacería a la que fueron sometidos estos animales. La piel del cocodrilo se usaba para elaborar todo tipo de prendas, como carteras y zapatos. Sin embargo, a partir de ese año se prohíbe la caza del cocodrilo en toda Venezuela.

    Desde Proyecto Kanta se han especializado en formación y educación. La idea es fomentar el conocimiento sobre el cocodrilo americano para que la gente aprenda a respetarlo y valorarlo como parte del ecosistema. Según las palabras que Larreal compartió en el programa «Venezuela productiva» de Fedecámaras Radio, la idea es que las comunidades aprendan a ver el caimán de la costa como un animal que cumple una función dentro del ecosistema y no como una amenaza.

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  • Conservación de tortugas marinas: una lucha comunitaria

    Venezuela es un punto ecológicamente importante para la biodiversidad del mundo. En el país vienen a desovar tres especies de tortugas marinas consideradas en peligro de extinción a nivel global: la carey, la caguama o tortuga boba y la verde. Para preservar estas especies, muchos activistas han involucrado a los pueblos costeros, para que sientan el proceso como una lucha comunitaria. Tal es el caso del Proyecto Comunitario para la Conservación y Protección de la Tortuga Marina de la Sabana, Parroquia Caruao, en La Guaira.

    «Tenemos 20 años con este proyecto. Cuando nosotros empezamos, no había conocimiento de que en estos pueblos había tortugas marinas. A pesar de la relación que existía con el pueblo, porque estos pueblos culturalmente se comen los huevos de las tortugas marinas, y hay pueblos que comían huevos y además comían las tortugas marinas. Sin embargo, para aquella época los vecinos no tenían conocimiento del daño ecológico que podían causar. Ahora que lo tienen, poco a poco ha avanzado la lucha comunitaria», dijo Braulio Castillo, vocero del proyecto, en Fedecámaras radio.

    Castillo explicó que el proyecto comunitario recoge los huevos dejados por las tortugas marinas. Los huevos se llevan hasta un vivero cercano. Allí permanecen bajo monitoreo hasta que eclosionan y las pequeñas nuevas tortugas marinas nacen. Ese mismo día, al anochecer, las tortugas son llevadas hasta el mar y liberadas en la naturaleza.

    Durante la entrevista que Castillo sostuvo para Fedecámaras Radio, habló de la labor educativa como una herramienta para sumar a más niños a la lucha comunitaria por las tortugas marinas. «La parte principal de la acción de nuestro proyecto es la educación. Estamos entrando también a otras escuelas, otros colegios aquí en la parroquia y hasta en Caracas. El conocimiento actualmente es lo principal, lo más importante que se puede dejar como legado a los compañeros. Igualmente, la idea es sumar a las futuras generaciones a esta lucha comunitaria».

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  • Proyecto Danta: cámaras trampa que ayudan al ecosistema

    En 2019, los guías de montaña, Giomar Cordova y Leiner Giménez, avistaron a un mamífero de gran tamaño en las profundidades del Parque Nacional Waraira Repano. Ambos hombres no sabían la importancia ecológica de este episodio. Se trataba de dantas (Tapirus terrestris), un animal que se creía extinto en el ecosistema de la montaña que corona Caracas. A raíz de este encuentro, Cordova inició el proceso que lo llevaría a empezar con el Proyecto Danta.

    «Primero, nos comunicamos con Martha Sulbaran, médico veterinario y actual directora del proyecto. Igualmente, hicimos contacto con Denis Torres, geógrafo y presidente de la Fundación AndigenA. Con ambos contactos completamos una investigación preliminar sobre este animal. A partir de ahí comenzamos a trabajar en la colocación de camaras trampa en las zonas donde podían vivir las dantas. Efectivamente, los animales hicieron su aparición en los vídeos. Desde ese momento, hemos recibido ayuda de distintas compañías, como Embutidos Movilla o Lithomundo de Guarenas. Del sector publico hemos tenido el apoyo para conseguir los permisos que necesitamos», dijo Cordova en Fedecámaras radio.

    El Tapirus terrestris es la especie de mamífero silvestre más grande de Venezuela. Son popularmente llamados «arquitectos del bosque» por su papel en la dispersión de semillas, como resultado de su dieta herbívora y en grandes cantidades. No obstante, la especie se encuentra en peligro de extinción por la destrucción de su hábitat natural. La expansión de la agricultura y de las ciudades ha reducido los bosques. Por eso, la existencia de dantas en el Waraira Repano es algo excepcional.

    Cordova indicó, durante la entrevista que concedió a Fedecámaras radio, que el grupo maneja varias estaciones de camaras trampa. Estos dispositivos se activan con un sensor de movimiento y se pueden ubicar en los árboles de la montaña. Gracias a este trabajo han podido calcular el tamaño de la población de dantas que habita en el territorio estudiado. «Desde Proyecto Danta estamos estudiando un área de, aproximadamente, 9 kilómetros cuadrados. Dentro de este sector hemos ubicado una cantidad de cámaras. Aproximadamente, hay de 7 a 9 dantas segun nuestro registro».

    En el reino de la danta

    El hecho de que subsista una población de dantas relativamente tan cerca de Caracas no es mera casualidad. El Parque Nacional Waraira Repano abarca más de 800 kilómetros cuadrados, y llega a superar los 2.700 metros sobre el nivel del mar en su punto más alto, el pico Naiguata. Esta inabarcable montaña ha protegido a la danta.

    «Por seguridad, no se debe divulgar la localización de las dantas. Sin embargo, se puede decir que viven en la zona de selva de transición: entre selva nublada y bosque seco. Esto es a partir de unos 1.600 metros o hacia arriba», describió Córdova. Es este aislamiento relativo, alejado de las rutas transitadas por los humanos, lo que le ha permitido a la danta avileña sobrevivir.

    Cordova adelanta que todavía hay mucho trabajo por hacer a favor de la conservación del «arquitecto del bosque». «Una de las cosas que queremos en Proyecto Danta es recolectar material genético de los ejemplares del Waraira Repano. Con esto se podría hacer un estudio de la diversidad genética de esta población. Para ello, estamos tratando de hacer contactos con distintos institutos científicos. Pero estos proyectos de conservación llevan tiempo y recursos, y todos sabemos que la realidad en Venezuela es difícil».

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  • Conindustria y Capemiac lanzan programa Coninverde sobre economía circular

    El sector empresarial venezolano continúa apostando por la modernización y la adaptación de tecnologías de punta. El próximo 5 de junio, la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), en alianza con otros gremios industriales como la Cámara de Pequeños-Medianos Industriales y Artesanos del estado Carabobo (Capemiac), lanzarán el programa Coninverde sobre economía circular. Sobre este evento habló Isaac Pérez Yunis, presidente de Capemiac, en Fedecámaras radio.

    «Este 5 de junio, a propósito del Día del Ambiente, vamos a estar lanzando el laboratorio de Coninverde sobre economía circular. El evento se realizará en el edificio sede de Conindustrias. Ese día contaremos con varias ponencias de reconocidos estudiosos del tema ambiental e iniciaremos la formación online y asíncrona con expertos de la Fundación para la Economía Circular de España», adelantó Pérez Yunis.

    El dirigente gremial también estará como expositor en el lanzamiento de Coninverde. Hablará sobre la experiencia de empresas asociadas a Capemiac que han logrado convenios y asociaciones para optimizar el uso de recursos y mitigar su impacto medioambiental. La idea de Coninverde es brindar a los colaboradores y miembros de estos grupos empresariales la última formación en economía circular.

    La economía circular es una práctica industrial que permite maximizar el aprovechamiento de recursos, mediante su reutilización. Con ellos se reduce el daño ecológico y se incrementa la competitividad de las industrias.

    Durante la entrevista que Pérez Yunis sostuvo para el programa «Venezuela productiva» con la periodista Zuhé Rodríguez, resaltó la apuesta que siguen haciendo los industriales por actualizar sus prácticas y procesos. «Nosotros seguiremos impulsando la transformación digital. Queremos hacer uso de la robótica y la mecatrónica. La idea es poder apalancar todo el desarrollo productivo de la pequeña y mediana industria aprovechando las tecnologías de última generación».

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  • Museo en Maracay tiene la mayor colección de insectos del país

    El Museo de Zoología Agrícola «Francisco Fernández Yépez», perteneciente a la Universidad Central de Venezuela, en la ciudad de Maracay, tiene una colección de 3.5 millones de ejemplares de insectos. Está cantidad lo convierte en la institución de investigación y divulgación científica con la mayor colección de insectos del país. Sobre este y otros temas conversó José Clavijo, director de la institución, en Fedecámaras radio.

    «Nuestra colección de insectos, además de ser la mayor del país, es la 4 o 5 más importante de Sudamérica. Además, hacemos un montón de cosas, desde la parte educativa y de investigación, atendiendo tanto los problemas de los campesinos, y agricultores. En general, ellos pueden venir a hacer casi cualquier consulta sobre insectos o plagas en sus cultivos», dijo Clavijo.

    Además, el museo realiza jornadas de exposición de especies de plantas. Estas actividades tienen una finalidad pedagógica, además de recreativa. «El fin de semana pasado tuvimos la exposición de orquídeas. Fue un éxito rotundo, organizado de la mano de la Sociedad de Orquídeas y de los expertos en orquídeas de Aragua. Vinieron cerca de 900 personas», comentó el director del museo.

    Durante la entrevista que Clavijo concedió al programa «Venezuela productiva» de la periodista Zuhé Rodríguez, dio un breve resumen de la importancia de que las personas aprendan a valorar la biodiversidad. Este esfuerzo pedagógico es la finalidad última del Museo de Zoología Agrícola «Francisco Fernández Yépez». «La biodiversidad es parte fundamental de la naturaleza. Es indispensable para la polinización, para los controladores biológicos de plagas y para el reciclaje de nutrientes. El 35% de los alimentos que consumimos son polinizados por otros seres vivos, en su mayor parte por insectos».

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