En un balance de los resultados de la Asamblea Anual de Fedeagro, celebrada el 20 y 21 de abril, su presidente Celso Fantinel, dio cuenta de que el sector podría llegar a ocupar hasta 10 puntos del PIB venezolano si se logra la cosecha prevista para este año en términos de producción, productividad y rentabilidad.
En entrevista para Informe Fedecámaras de Fedecámaras Radio, relató que el compromiso de los gremialistas del área es lograr que se cumpla con la inversión que requiere el sector en materia de infraestructura vial, financiamiento e insumos.
Precisó que en los tres ramos es necesario poner al día al país, que requiere mejorar la vialidad con grandes inversiones hacia las zonas más remotas y garantizar la disponibilidad de gasolina y diésel para mover la maquinaria.
En materia de financiamiento, felicitó el logro del establecimiento de Bolpriaven, que el año pasado logró recaudar subvención privada para el agro por el orden de 124 millones de dólares, “se espera que este año rebase la cifra y siga de largo hasta los 500 millones de dólares bajo diferentes mecanismos”.
Sobre la asamblea -realizada en Carora, estado Lara- comentó que su mandato al frente del gremio fue renovado por dos años, que la participación fue masiva y que «el interés en la inversión en tecnología 4.0 para el sector fue elevadísimo».
En el 2022 reinó la incertidumbre. En el ciclo de invierno las precipitaciones fueron abundantes (efecto de una Niña, suave y prolongada) favoreciendo los ciclos productivos del maíz, el arroz, la caña de azúcar, las frutas, el café, el cacao y los rubros hortícolas; no obstante, en el ciclo norte – verano hubo lluvias en exceso en los principales ejes productivos, afectando las siembras de oleaginosas, leguminosas y también de las hortalizas que se siembran todo el año.
La libertad cambiaria y de precios internos, más que cualquier otra política pública, han ejercido una influencia notable en los resultados de los dos últimos años; sin embargo, el precio pagado a los agricultores por la agroindustria en rubros como el maíz, el arroz, la caña de azúcar y el café, terminaron decepcionando a los agricultores. EL MAT jugo un papel pasivo en este conflicto, actuando más como comprador de harina de maíz precocida, de arroz, de azúcar y de café del país para las Bolsas Clap y sus industrias.
El esfuerzo productivo se hizo sin mayor apoyo financiero de la banca (pública y privada). Gran parte de los productores se autofinanciaron y otra parte tuvo recurrieron a anclas privadas que los proveyeron de insumos y recibieron sus cosechas para garantizar el pago de los préstamos.
Algunos de estas anclas llevan programas de producción y prestan un buen servicio a los agricultores (traen insumos de calidad a costos del mercado y reciben la producción a precios justos), en otras sucede lo contrario y se especula con insumos caros y de baja calidad y los precios que pagan están por debajo de los ofrecidos por otros compradores.
La Cartera Agrícola, ahora integrada a una Cartera Productiva con otros sectores, solo atendió en el 2022 a dos rubros (maíz y arroz). Para optar a ella; a pesar de ser postulados por la banca, hay que pasar un filtro del MAT y los seleccionados terminan pagando intereses superiores a los del mercado.
Repasemos los resultados del 2022 de los rubros que monitorea Fedeagro:
En maíz estimamos una producción de 1.150.000 t, lo que representa un 35% decrecimiento con respecto al 2021.Los Llanos Occidentales concentraron el 52% de la producción, seguido por los Llanos Centrales con el 31% y los Llanos Orientales con el 8%.
La productividad física del rubro a nivel nacional se ubicó alrededor de los 4.000 Kg/ha, con un tope superior en Los Llanos Occidental es alrededor de 4.800 kg/ha.
Continúa la presencia de materiales genéticos foráneos y nacionales sin certificación y variedades de pobres rendimientos que bajan la productividad a nivel nacional.
Los productores se animaron a incrementar las siembras este año, arriesgando sus ahorros, alentados por los precios pagados al final de la cosecha del 2021, alrededor de 500 $/t.A pesar de la protesta de los agricultores, la industria, impuso precios que solo pudieron cubrir los costos de producción de los maíces con rendimientos por encima de los 5.000 kg/ha.
En arroz la superficie sembrada estuvo alrededor de 85.000 ha,con una producción estimada en 429 740 t, un incremento del 79% con respecto al año anterior El crecimiento se concentró básicamente en las áreas de influencia de los sistemas de riego de Calabozo y de Majaguas, donde el riego es por gravedad, requiere menos combustible y la tarifa del agua es más baja.
Los agricultores dispusieron de materiales genéticos nuevos con buenos rendimientos que los estimularon a incrementar el área de siembra. El año climático favoreció el cultivo y las nuevas variedades respondieron productivamente, alcanzándose un rendimiento promedio alrededor de los 5.0000 kg/ha.
La expectativa de un incremento en los precios que permitiera una rentabilidad adecuada no se consiguió, por iguales razones a las del maíz, y el crecimiento de los costos de producción no fue compensado con el precio pagado en promedio por la industria (0.32 cts $/kg).
En caña de azúcar se cosecharon 56.000 ha y la producción alcanzó 2.814.262 t, un crecimiento del 2% en superficie y del 19% en producción, con respecto al 2021. El salto en la productividad es responsable del incremento de la producción, básicamente debido a la disponibilidad de insumos y aprovechamiento del régimen climático.
La competencia del azúcar importado conspira contra la producción nacional y limita el crecimiento del cultivo en mayor escala.
En café se registró un crecimiento de la producción del del 21%, fundamentalmente por siembras a escala reducida en Mérida (Santa Cruz de Mora; Tucaní, y Los Pueblos del Sur). En Trujillo se han incrementado las siembras en el eje Campo Elías, Boconó – San Lorenzo y en Portuguesa también se han recuperado siembras en el eje ChabasquénBiscocuy.
Contrariamente al incipiente crecimiento de estos estados, en Táchira y Oriente la producción ha decrecido significativamente.
El precio interno se mantuvo, entre febrero y octubre, por encima del precio internacional, alrededor de 250 $/qq. A partir de noviembre, el precio internacional perdió alrededor de 100 $/qq y el pecio interno bajó y promedió de 179 $/qq.
Los agricultores han venido protestando los precios de este circuito donde el gobierno es un importante industrial con marcas como Fama de América, El Peñón y Madrid y tiene como aliados nuevas empresas que se han posesionado del mercado interno.
En hortalizas los agricultores se han ingeniado para provisionarse de insumos; tanto en el país, como en Colombia y han ampliado su área de siembra en tomate y cebolla, cultivos donde estimamos un crecimiento cercano al 60% con respecto al 2021.
En pimentón el crecimiento es menor, alrededor el 22%, El ají dulce está compitiendo con este rubro en el patrón de consumo del venezolano.
En la papa el crecimiento se ha visto afectado por la falta de semilla certificada, lo que motivó a los agricultores a sustituir estecultivo por zanahoria, rubro que crece en el 2022. Estimamos una caída de la producción de papa del 2% con respecto al 2021 El crecimiento de los rubros hortícolas se ha visto afectado por el contrabando de Colombia y por la contracción del consumo en los segmentos de menores ingresos del país. Los costos de producción de los cultivos hortícolas han crecido exponencialmente; tanto en bolívares, como en dólares y esta situación limita las siembras.
En frijol se sembraron 80.000 ha para una producción cercana a 80.000 t, un crecimiento de 60.000 t con respecto al año 2021-22 (284%). Gran parte de esta producción se canalizó al exterior y otra parte aún permanece en silos con problemas de colocación. Esta producción se suma a la que en este momento se cosecha correspondiente al ciclo 2022-23. El hecho de que gobierno desincorporara este renglón de las bolsas Clapimpacta negativamente la comercialización interna del frijol.
La producción de soya decrecióen los llanos occidentales, se estima una producción de 10.000 t, una disminución del 28% con respecto al año anterior. En ajonjolí se cosecharon18.000 ha con una producción de 7.200 t, un crecimiento del 6% con respecto al 2021.El girasol completó tres años continuos sin siembras en el país.
Este año se logró un convenimiento con la industria nacional y se reanudaron las siembras de esta oleaginosa en los Llanos Occidentales. En sorgo, prácticamente extinguido el decrecimiento fue del 26%.
Los cítricos, siguen sumidos en la peor catástrofe que rubro alguno haya tenido en los últimos cincuenta años, el Dragón Amarillo. Los citricultores están cambiando de rubro y las instituciones del Estado permanecen al margen de su problemática.
En líneas generales fue un buen año para la agricultura, favorecido por abundantes lluvias en importantes regiones productivas; aun cuando hubo regiones afectadas por escases de precipitaciones.
Insistimos, los resultados positivos del año 2022 obedecen, en gran parte, a la voluntad y el sacrificio de los agricultores. Coincidimos con los analistas que señalan que el 2023 no ofrecerá condiciones para mantener el ritmo de crecimiento de los dos últimos años. Un conjunto de hechos avala este racionamiento:
• Las limitaciones crediticias de la banca seguirán presentes hasta tanto semantenga la obligación de encajar en el BCV altísimos porcentajes de los depósitos.
• El crecimiento en dólares de los costos de producción. Los especialistas en macroeconomía reconocen la existencia de una inflación en dólares.
• El desestimulo de los precios pagados en 2022 en rubros banderas del país (maíz,arroz, caña de azúcar, café, entre otros)
• El agotamiento de la vida útil del parque de maquinaria, equipos e implementos agrícolas del país, no permitirá ampliar la frontera agrícola del país.
• El desabastecimiento de combustible continúa siendo una gran limitante y se ha recrudecido en las siembras del ciclo norte – verano de este año.
• El contrabando que, sin dudas, se incrementará como consecuencia de la apertura de la frontera con Colombia y el ingreso de alimentos sin pago de aranceles, ni impuestos aduanales e IVA.
• La desinversión en infraestructura productiva. Hay una correlación positiva entre inversión pública y crecimiento de la agricultura. La vialidad agrícola, el drenaje, el riego, las comunicaciones y los servicios públicos del sector rural tienen un proceso de deterioro progresivo que limita el crecimiento.
• El retraso tecnológico, nuestros centros de investigación y de transferencia de tecnología están en un abandono preocupante. Es lastimoso el estado de las plantas físicas de nuestras universidades y de las instituciones del Estado y de su equipamiento y cada año se hace más difícil recuperarlos.
• La desatención oficial y el deterioro institucional. Muy pocas iniciativas para el sector agrícola surgen y se desarrollan en los organismos del Estado para apuntalar el crecimiento y cada vez es más pesada la carga burocrática que soportan.
• La persistencia de atentados contra la propiedad. La apetencia por tomar los bienes privados aún persiste y grupos políticos respaldados por autoridades locales no cejan en su empeño de afectar la propiedad privada en ejes productivos de importancia regional. No hay peor desestimulo para crecer que las invasiones y la toma de fincas.
El gobierno está en la obligación de revertir la incidencia de los factores que limitan el despegue del Sector Agrícola y una manera de hacerlo es atacar cada uno de los aspectos anteriormente referidos.
La deuda del Estado con la Agricultura sigue expandiéndose y se requiere, que además de la atención de los aspectos macroeconómicos, se actúe sobre las demandas sectoriales para impulsar el crecimiento.
Leida Lovera, directora de Hortalizas de la Confederación de Productores Agropecuarios de Venezuela (FEDEAGRO), señaló que a pesar de que el sector agrícola tiene una tendencia de recuperación, los agricultores se enfrentan a «muchísimas» dificultades, principalmente el contrabando de mercancías que entran al país.
Lovera explicó que hay comerciantes que introducen mercancía clandestinamente desde países vecinos y la ofrecen al mercado a un costo menor, lo cual perjudica la comercialización de los productos nacionales. «Son casos incómodos para el productor agrícola, sin embargo, siguen trabajando. Nunca nos paramos», dijo.
En cuanto a los precios de los productos, aseguró que los productores primarios no son los encargados de estipular los costos de los rubros, de eso se encarga la red de comercialización, a la cual, Lovera, le hizo un llamado de conciencia.
«Es importante que la red de comercialización pudiese tener un poquito más de conciencia (…). Ellos argumentan el tener que pasar alcabalas y el alto costo de la gasolina, pero dentro de todas esas limitaciones y problemas, también pudiesen dar un precio más justo al producto final, porque nosotros como productores primarios no fijamos los precios, y el que sufre las consecuencias es el consumidor», dijo para el programa Marca País de Fedecámaras Radio.
Por otro lado, comentó que desde FEDEAGRO seguirán trabajando con el fin de lograr financiamiento para los agricultores de hortalizas, con una de bolsa de valores y a través de alianzas con empresas privadas que permitan brindar un respaldo.
Brote de hongos
La directora de Hortalizas de FEDEAGRO calificó de «muy bueno» el accionar del Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral (INSAI) con respecto a la declaración de emergencia en zonas de los estados Aragua, Carabobo y Cojedes debido a un brote de hongos. Sin embargo, expresó que no se debería dejar de pasar tanto tiempo, ya que desde el 2015 se reportaron estos casos.
Asimismo alertó que se debe tener cuidado con los brotes de hongos, pues pueden afectar a todo tipo de plantaciones. Además, advirtió tener precaución con los productos que ingresan al país, puesto que no tienen control sanitario.
El presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro) Celso Fantinel, explicó que el maní en Venezuela no es un producto industrialmente competitivo y que, de la misma forma que otros rubros como el maíz, atraviesa varias crisis: falta de tecnología en semillas, y financiamiento para hacer compras en buenos volúmenes.
«Cada rubro tiene su particularidad, podríamos decir que el rubro bandera de Venezuela es el maíz y mira como lo tienen, al 40% de lo que era hace diez años, el arroz a un 30% y la caña de azúcar igual», dijo Fantinel
El maní es un producto competitivo cuando es utilizado para hacer aceites, y en la región de los Llanos, la tierra arenosa tiene las condiciones apropiadas para una cosecha fértil, sin embargo, en el país este es utilizado para confites.
«Prácticamente el maní que se siembra y se cosecha en Venezuela para confites, y difícilmente va a tener arraigo, a menos que se coloque internacionalmente, pero fuera del país también es muy producido», aseveró Fantinel en entrevista para Fedecámaras Radio.
El producto venezolano principal es el maíz, que según el portal de estadística Statista el 2020 concluyó con aproximadamente 1.117 millones de toneladas producidas, lo que supuso un decrecimiento de casi 8,5 millones con respecto al volumen registrado durante el año anterior; en cambio el maní según cifras de Fedeagro en 2014 se obtuvo el mayor volumen de producción con 4.057 toneladas y en 2015 bajó a 3.701 toneladas.
Celso Fantinel, presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela, enfatizó que los industriales y productores necesitan acceso a crédito para prepararse ante el próximo ciclo de siembra.
Explicó que «si no compramos insumos para el 15 de diciembre, difícilmente vayan a llegar en mayo, para siembra del año 2023».
Aseveró también, que las fuertes precipitaciones registradas en el país generaron pérdidas para los productores del sector primario.
«No habrá peligro de desabastecimiento pero sí traerá consigo pérdida para los productores, ya que para sacar alimentos como las hortalizas con quebradas crecidas, puentes rotos, tienes que desviarse 100 o 200 km para poder llegar a un lugar seguro, para luego hacer trasbordo. Presentándose así muchas dificultades», dijo Fantinel.
Asimismo, recalcó que en el eje andino desde hace 18 meses llueve por el fenómeno La niña, situación que afecta también a las zonas del Sur del Lago de Maracaibo, donde hay más de mil hectáreas inundadas.
En la entrevista dada para Unión Radio, agregó que la hortaliza sufre más este año, puesto que las lluvias generan enfermedades en el rubro, obligando así a tener mayor uso de herbicidas y fungicidas en la calidad del producto. Resaltó que en 17 estados del país tiene como principal ingreso los dividendos producidos por la actividad agrícola pecuaria.
El representante de los agropecuarios recordó que las ventas del sector responden a la capacidad de compra que puedan tener los venezolanos, por lo tanto, hasta que no haya medidas que garanticen la recuperación del poder adquisitivo de los ciudadanos, no habrá una mejoría en la parte del agro. Sin embargo, destacó que para ser competitivos en el mercado internacional, necesitan 5 años para adecuar la capacidad de producción local.
El presidente de Fedeagro, Celso Fantinel, señaló que las lluvias registradas en el último trimestre del año son muy importantes en el ciclo de invierno, ya que en esta temporada se siembran los cereales (maíz amarillo, maíz blanco, arroz, café), y se resiembra también la caña de azúcar.
El gremialista puntualizó que las lluvias por un lado son positivas y por otro lado son negativas, asimismo, indicó que en este momento tras las fuertes precipitaciones e inundaciones es difícil cuantificar los daños, porque no hay plataformas, no cuentan con un seguro agrícola, ni con buena comunicación con productores para así poder cuantificar la pérdida de dichas producciones.
Destacó que las lluvias han hecho daño desde el 2021-2022 en estados como Mérida y Táchira, generando muchas pérdidas, incluyendo también la pérdida en la ganadería.
«Hasta el momento vemos cómo se han inundado recientemente las cosechas que están ubicadas en la zona de Acarigua, Turén, Santa Rosalía. El agua ha hecho estragos en los maíces que ya estaban de cosecha, siendo pérdidas para los productores»
Confirmó que la producción se ha ido recuperando de una caída de más del 80%. Y que este año se producirá más del 60%. En maíz blanco se producirá un 70%; en amarillo un 50%; en arroz se esta alcanzando un estimado de 40%; la caña de azúcar tendrá otra recuperación del 20%, alcanzando así las 70 mil hectáreas de siembra.
Sostuvo que los rubros de las hortalizas sufren, porque se enferman de hongos, generando así grandes gastos, ya que hay que tratarlas y el costo es elevado, dejando así menor productividad en este ciclo de invierno.
Celso Fantinel, presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), aseveró que, en comparación con toda Latinoamérica, Venezuela es el país con mayor merma de productos del agro.
El gremialista destacó que las pérdidas son multifactoriales, expresó que no solo se debe al tema de alcabalas, sino a las cadenas de frío y cortes eléctricos, debido al cual las hortalizas no llegan frescas a los consumidores y además tienen un alto precio.
«Hay viajes que deben durar de 12 – 18 horas y se transforman en 36 horas; de ahí es que sufre la hortaliza, de ahí es que tenemos una merma algo así como del 30 %»
Fantinel señaló que tanto Fedeagro como la Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga) se han reunido conjuntamente con el Ministerio de Relaciones Interiores para concretar los acuerdos que han plasmado en Gaceta Oficial.
«A raíz de las denuncias de lo que ocurría en las alcabalas, sobre todo con los alimentos, en el caso de hortalizas muy perecederas y de los animales (…) hemos llegado a unos acuerdos, ellos han tomado unas resoluciones que han salido en Gaceta»
Fantinel destacó que, de acuerdo a la nueva resolución, queda permitido grabar en las alcabalas, «también entiendo que le van a colocar cámaras», señaló.
«Se va a hacer un seguimiento a los funcionarios, entiendo que también va a haber una duración del procedimiento en el caso de los alimentos perecederos de un lapso de tiempo que sea suficiente para o retenerlo o para dejarlo ir»
El representante gremial destacó que debido a tantas denuncias «sí ha bajado la presión en las alcabalas, vemos que hay un mayor flujo y menos agresividad hacia el transporte de alimentos, es importante que los funcionarios corruptos, alejados de la ley se hagan a un lado».
«Desde la Grita, desde Táchira a Caracas hay casi 50 alcabalas, imagínense si uno tenga que bajar 5 – 10 kilos en cada alcabala, por eso la pérdida es no solo para el productor primario, sino también luego para el consumidor final que se le encarece el alimento»
Fantinel aseveró que es importante considerar, por parte de las autoridades, que «cuando se carga en el campo, cuando se carga con los productores, no se es tan preciso, realmente a veces es dificultoso por el tema del internet», dijo.
Celso Fantinel, presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios (Fedeagro), sostiene que es «deplorable» lo que está pasando en las alcabalas del país. Asegura que más de 500 unidades cargadas de hortalizas, de frutas, verduras se ven afectadas por la problemática de oficiales que incurren en ilícitos en dichos puestos de control.
«Las autoridades en Caracas realmente no han podido hacer nada, y hablamos que todas las semanas estos amigos que nos apoyan con el transporte para llevar alimentos a los grandes centros de consumo, que son las ciudades, deben pasar por esas alcabalas, imagínense si nos ponemos a denunciar a todos los oficiales policiales, a todos los oficiales militares, que incurren en el ilícito en las alcabalas»
Fantinel expresó, de igual modo, que «habría que eliminar, posiblemente un altísimo porcentaje de esas alcabalas y ni hablar de los reductores de velocidad«.
En cuanto a los reductores de velocidad el gremialistas subrayó «cómo un país va a ser eficiente si lo que estamos haciendo es destruir las unidades de transporte, estamos destruyendo nuestros vehículos personales, vehículos de trabajo de los productores, con cientos de miles de reductores de velocidad que realmente se pudieran adoptar otras medidas».
El representante de Fedeagro expresó que para nadie es un secreto que, Fedeagro y sus asociaciones (sobre todo las del occidente, la Región Andina, Mérida, Táchira, Trujillo) han batallado para llegar acuerdos que permitan solventar la problemática.
«Vemos alcabalas hasta móviles, inclusive, parando sobre todo a los alimentos, y en este caso también no es solo los alimentos, también hay que ver el transporte público, lo que pasan estos chóferes de transporte público cuándo no pagan y realmente le mandan a bajar a todas las personas están en el autobús»
Fantinel aseveró que esperan que «desde el Ministerio de Relaciones Interiores, los propios oficiales altos mandos de policías también nos pongamos de acuerdo» resaltó «yo creo que una de las medidas que pudiéramos utilizar es el caso de cuando tienes un nicho tan importante de carga y de alimentos, como lo es La Grita y El Cobre, donde salen más de 500 unidades de transporte cargadas de frutas y verduras, se pudiera refrendar ahí, se pudiera verificar la carga, se pudiera llevar ya un salvó conducto con cuerpos especiales».
«Consideramos que en origen debería ya llevarse un salvoconducto, llevar un chequeo, porque ya se conocen los productores, se conocen los transportistas, se conocen los ferieros, se conocen los intermediarios, se conocen los supermercados (…) imagínese que solo 45 alcabalas hay de la Grita a Caracas (…) un viaje que puede durar 18-20 horas puede durar 36 horas y entonces ahí es donde se dañan las hortalizas, la cadena de frio es muy débil»
Fantinel reiteró la necesidad de establecer acuerdos en cuanto a la problemática, ya que es difícil pensar en llevar frutas y verduras con cadena de frio y en casa alcabala le manden a bajar todas las frutas y verduras.
Carlos Romero, director de frutales de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), señaló que «en nuestro país a causa del HLB o huanglongbing (dragón amarillo), prácticamente que la totalidad de los cítricos, por no decir el 90-95 % se murió».
Romero, además aseveró que para poder frenar el HLB «tendrían que tener viveros con control de bacterias (…) para producir frutas limpias de HLB ese es el único requisito para poder producir cítricos».
«Se nos está dando la situación que algunos viveros están produciendo cítricos sin ningún control o sin ningún control de enfermedades y virus, eso sería un problema para el futuro se nuestra fruta y cultura»
De igual manera, Romero puntualizó que, de acuerdo a la información que manejan, en el estado Aragua existen estos viveros sin control «la problemática es que estos viveros sin ningún tipo de control van a diseminar la enfermedad que ya se diseminó, y que de una u otra manera estamos tratando de controlar».
«La solución sería eliminar todos estos viveros que producen plantas de cítricos no certificadas o con ningún tipo de control sobre bacterias y virus (…) porque en la medida que tengamos plantas que no tienen control, prácticamente no vamos a tener citricultura, porque alguna persona que quiera desarrollar algún tipo de plantación no lo va a poder hacer, pues se le van contaminar»
Leida Lovera, directora de Hortalizas de FEDEAGRO, durante la realización de la Asamblea Anual de FEDEAGRO en el estado Mérida, explicó que en estos momentos no se puede sembrar en grandes cantidades, sino manejar la calidad de productos, ser más productivos y eficientes en el sector.
“En cuanto a los mercados, no te permiten manejar unos precios que te favorezcan, entonces la cantidad de la calidad que tú vas a sacar es la que te va a beneficiar para que no salgas perdiendo”, indicó.
En unas declaraciones realizada al equipo de Fedecámaras Radio, la directora de Hortalizas expresó que es una situación delicada la que están viviendo los productos agrícolas del país, sobre todo en el área de las hortalizas, debido a que los mercados se encuentran mercancías de otros países, que produce una venta de estos productos a menor precio.
“Está pasando con el cebollín, cuando lo vemos por las redes sociales 12 kilos de cebollín por un dólar, que productor va a pagar a un obrero para sacarlo y llevarlo a un mercado, corriendo todos los riesgos y la perdida”, manifestó.
Lovera apuntó que los productores agrícolas no manejan precios, motivado a que inciden muchos factores en la red de comercialización, donde al final el producto cuando llega al consumidor, son con precios establecidos por el mercado.