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  • Conoce a Abdulrazak Gurnah, Nobel de Literatura 2021

    Conoce a Abdulrazak Gurnah, Nobel de Literatura 2021. Es el primer autor africano negro en obtener el galardón en Literatura en más de 30 años:

    «Todavía lo estoy procesando. Es un gran premio, es inevitable que mi vida cambie a partir de ahora”, dijo Gurnah en una entrevista con la Fundación Nobel.

    Contrario a todas las quinielas, el Premio Nobel recayó en el oriundo de Zanzíbar, Tanzania, Abdulrazak Gurnah a quien muy pocos conocen en Hispanoamérica.

    El escritor estaba en la cocina de su casa cuando sonó el teléfono. “Pensaba que me estaban gastando una broma. Coges el teléfono, no sabes quién llama. Alguien te dice: ‘Has ganado el Premio Nobel’. Y tú dices: ‘Ya, claro’”, expresó el propio Gurnah, quien ni sospechaba que él sería el merecedor de tan prestigioso reconocimiento.

    Tan solo tres de sus obras han sido traducidas al español y editadas en España. Una de ellas, por un sello que ya ha desaparecido.

    Gurnah nació en la isla de Zanzíbar, en 1948. Se trasladó al Reino Unido como estudiante cuando tenía 17 años para asistir al Christ Church College. En 1980, asistió a la Universidad Bayero Kano, en Nigeria. Y, cuando tenía 34, se doctoró en Literatura Inglesa por la Universidad de Kent, donde impartió clases hasta su jubilación.

    Su lengua materna es el suajili, pero ha publicado toda su obra en inglés.

    En 1984, el escritor regresó a Zanzíbar. Fue la última vez que vio a su padre, que murió al poco tiempo.

    Trayectoria como escritor

    Abdulrazak Gurnah ha publicado diez novelas, varios cuentos y algunos ensayos; el tema principal que marca su obra es el del refugiado. Sus investigaciones se han centrado en el poscolonialismo, al igual que en el colonialismo, en este caso relacionado con África, el Caribe e India.

    Las diez novelas de Abdulrazak Gurnah son: Memoria de partida (1987), Camino de los peregrinos (1988), Dottie (1990),  Paraíso (1994),  Admirando el silencio (1996),  Por el mar (2001),  Deserción (2005),  El último regalo (2011), Corazón degrava (2017),  Afterlives (2020).

    Como ha pasado casi toda su vida en Reino Unido, publica con editoriales británicas y escribe en inglés. En su país de origen casi nadie lo conoce y se dice que es difícil comprar libros suyos allí.

    La obra de Abdulrazak Gurnah está dominada por la identidad desdoblada del exiliado, de quien abandona su tierra, su lengua y su cuna.

    «Para algunos de mis lectores potenciales, había una forma de mirarme que tenía que tener en cuenta. Sabía que me tendría que representar ante unos lectores que se ven a sí mismos como normativos, libres de cultura o etnia, libres de diferencias. Me preguntaba cuánto contar, cuánto conocimiento asumir, cuán comprensible sería mi narrativa si no lo hiciera”, explicaba el propio escritor.

    Sus primeras influencias literarias fueron la poesía árabe y persa, en especial Las mil y una noches, al igual que Las suras del Corán. Aunque lo que marcará definitivamente su labor literaria será la tradición del idioma inglés que se transformó en su herramienta literaria; desde Shakespeare hasta V. S. Naipaul, marcan su trabajo.

    Este es el quinto autor africano que recibe el Premio Nobel, tras Wole Soyinka (Nigeria, en 1986), Naguib Mahfuz (Egipto, 1988), y los sudafricanos Nadine Gordimer (1991) y John Maxwell Coetzee (2003).

    Gurnah recibirá el premio en diciembre durante la ceremonia a realizarse en Estocolmo, capital de Suecia.

    El ganador del Nobel de Literatura recibirá un total de 10 millones de coronas suecas, lo que equivale a 990.000 euros.

    Con información de QuéLeer


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  • 15 claves para conocer a Louise Glück

    Louise Glück la poeta estadounidense de 77 años, nacida en Nueva York,  ha obtenido el galardón de la Academia Sueca  por su “inconfundible voz poética, que, con una belleza austera, torna la existencia individual universal”.

    La última poeta premiada había sido la polaca Wislawa Szymborska, en 1996. Mientras que el poeta irlandés Seamus Heaney lo había ganado en el 1995.

    Premio Nobel de Literatura 2020

    El próximo 10 de diciembre, Louise Glück recibirá su diploma y medalla en Estados Unidos, no en Suecia  y el video podrá seguirse desde el ayuntamiento de Estocolmo. El premio, dotado con diez millones de coronas suecas (unos 958.000 euros), multiplica las ventas del autor laureado en todo el mundo.

    La Academia  Sueca ha  destacado sobre la obra de Glück,  “En sus poemas, el yo escucha lo que queda de sus sueños e ilusiones, y nadie puede ser más duro que ella para afrontar las ilusiones del yo”.

    15 claves para conocer  a  Louise Glück, ganadora del Premio Nobel de Literatura

    Nacida en la ciudad de Nueva York en 1943, creció en Long Island y se licenció en 1961 por la George W. Hewlett High School. Posteriormente asistió al Sarah Lawrence College en Yonkers, Estado de Nueva York  y a la Universidad de Columbia.

    Vive en Cambridge, Massachusetts y es profesora de inglés en la Universidad de Yale, New Haven, Connecticut.

    La neoyorquina padeció anorexia en su juventud, enfermedad que reflejó en varios de sus poemarios.

    En lo referente a su vida personal, se ha divorciado en dos ocasiones y es madre de un hijo, Noah Dranow, que es sommelier.

    Sus temas son la infancia y la vida familiar, la estrecha relación con padres y hermanos a través de los cuales busca lo universal, para lo que se inspira en los mitos y motivos clásicos, presentes en la mayoría de sus escritos.

    Tras su primera obra Firstborn (1968) fue aclamada como una de las poetas más destacadas de la literatura contemporánea estadounidense.

    En El Iris Salvaje (1992), la poesía de Glück es construcción, luz sostenida o contenida. Construye su lenguaje al mismo tiempo que construye un lugar en el mundo.  Los poemas hablan de la naturaleza y en ellos el lector encuentra un diálogo incesante: el poema/poeta siempre se dirige a alguien, siempre busca respuesta inmediata y sufre si la respuesta no llega.

    Averno (2006) es, en opinión de la Academia Sueca, “una colección magistral, una interpretación visionaria del mito del descenso de Perséfone al infierno en el cautiverio de Hades, el dios de la muerte”.

    Es autora de doce colecciones de poesía y algunos volúmenes de ensayos sobre poesía.

    Fue galardonada con el Premio Nacional de la Crítica por The Triumph of Achilles, el Premio Pulitzer por The Wild Iris (El iris salvaje, Pre-Textos, 2006), y el primer Premio otorgado por los lectores del New Yorker, además del Premio Bollingen, por Vita Nova.

    En 2015, Barack Obama, considerado el presidente que más importancia le ha dado a la poesía en su mandato, le otorgó la Medalla Nacional de Humanidades.

    Glück es miembro de la Academia Americana de las Artes y las Letras y profesora en el Williams College.

    Publicaciones de Louise Glück

    La autora está considerada una de las poetas más dotadas de su generación por su “excepcional capacidad para hacer que la experiencia sea asumida como propia por un lector sorprendido ante la intensa percepción de unos poemas que iluminan acontecimientos absolutamente comunes”, como aseguraba el crítico Andrés Ortega en una reseña de Las siete edades (Pre- Textos 2011).

    El escritor y periodista, Nelson Rivera ha dicho sobre este galardón “La justicia poética existe”. El libro más reciente en español de la autora fue traducido por el poeta y escritor venezolano Adalber Salas para la editorial independiente Pre-Textos.

    La Editorial Pre-textos a través de Zuri Negrín, dijo: “Si es que en esta casa siempre hemos sido de  Louise  y de estas maravillosas ediciones”. Se refiere a: Vita Nova, Averno, Una vida de pueblo, Praderas, Las siete edades, Ararat, El iris salvaje.

    Algunas  consideraciones

    Para el escritor español Jorge Carrión, con este Nobel de Literatura, la Academia sueca vuelve a perder la oportunidad de ser realmente global y postcolonial. Califica de inexplicable y triste que de los últimos premiados, 5 escriben en inglés y 2 son de los Estados Unidos.

    Dice la poeta Luna Miguel que hablar de Louise Glück como una autora de poemas cursis es “una lectura equivocada de su obra”. La madrileña analizó la obra de la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2020 en su canal de YouTube durante el confinamiento. “He leído algunas reseñas de El iris salvaje en las que se tacha la poesía de Gück de blanda y de cursi, ¡pero bueno! A mí, que ya me gustaba, me ha ido emocionando más conforme avanzaba en la lectura. No recordaba esa fuerza, esa socarronería disfrazada de flor o de luz de luna”.

    Íntima y austera

    Los poemas no perduran como objetos, sino como presencias. Cuando lees algo que merece recordarse, liberas una voz humana: devuelves al mundo un espíritu compañero.

    • Yo leo poemas para escuchar esa voz. Escribo para hablar a aquellos a quienes he escuchado
    • Me he convertido en una anciana. / He acogido con agrado la oscuridad / que tanto temía
    • Pocas cosas me gustan tanto como la austeridad y la belleza austera
    • En una época / solo la certeza me daba alegría.
    • Imagínense… / la certeza, una cosa muerta
    Poemas de Louise Glück 

    El deseo

    ¿Te acuerdas de cuando pediste un deseo?

    Yo pido muchos deseos.

    Cuando te mentí

    sobre lo de la mariposa. Siempre me pregunté

    qué pediste.

    ¿Qué crees que pedí yo?

    No sé. Que volvería,

    que al final de alguna manera estaríamos juntos.

    Pedí lo que siempre pido.

    Pedí otro poema.

    El jardín

    No puedo hacerlo nuevamente,

    difícilmente soportaría verlo;

    bajo la tenue lluvia del jardín

    la joven pareja siembra

    un surco de guisantes, como si

    nadie lo hubiese hecho nunca:

    los grandes problemas todavía

    no han sido enfrentados ni resueltos.

    Ellos no pueden verse

    en el polvo fresco aún, empezar

    sin ninguna perspectiva,

    con las colinas al fondo, verdes y pálidas, nubladas de flores.

    Ella desea detenerse;

    él desea llegar hasta el fin,

    permanecer en las cosas.

    Mírala a ella tocar su mejilla,

    pedirle una tregua, los dedos

    ateridos por la lluvia primaveral;

    en el pasto tierno estrellan rojos azafranes.

    Aun aquí, aun en los comienzos del amor,

    su mano al abandonar la cara

    da una impresión de despedida,

    y ellos se creen

    capaces de ignorar

    esta tristeza.

    Un mito sobre la devoción

    Cuando Hades se enamoró de esta muchacha,

    le construyó un duplicado de la tierra.

    Todo igual, hasta un prado,

    pero con una cama.

    Todo igual, incluso el sol,

    porque sería difícil para una joven

    ir de la luz a la completa oscuridad.

    Paso a paso, pensó, le ofrecería la noche,

    primero como sombras de hojas agitadas.

    Luego la luna, las estrellas. Después ninguna.

    Que Perséfone se acostumbre poco a poco.

    Al final, pensó, se sentirá a gusto.

    Una réplica de la tierra,

    excepto que en esta había amor.

    ¿No todos quieren amor?

    Esperó muchos años,

    construyendo un mundo, observando

    a Perséfone en el prado.

    Perséfone, la que olfatea y prueba,

    si tenés un apetito, pensó,

    los tenés todos.

    ¿No quiere todo mundo sentir en la noche

    el cuerpo amado —estrella polar, brújula—,

    escuchar el suave aliento que dice

    “estoy vivo”, que también significa

    que estás vivo, porque me oís

    y estás aquí conmigo. Y cuando uno se da vuelta

    el otro también se da vuelta?

    Eso fue lo que sintió el señor de la oscuridad,

    viendo el mundo que había

    construido para Perséfone. Jamás se le ocurrió

    que aquí no habría nada para olfatear;

    sin duda, tampoco para comer.

    ¿Culpa? ¿Espanto? ¿Miedo al amor?

    No podía imaginar estas cosas.

    Ningún enamorado las imagina.

    Él soñaba; se preguntaba cómo nombrar este lugar.

    Primero pensó: El Nuevo Infierno. Luego: El Jardín.

    Por último, decidió llamarlo

    La Infancia de Perséfone.

    Una suave luz se eleva sobre el prado,

    tras la cama. Él la toma en sus brazos.

    Quiere decirle “Te amo. Nada puede herirte”,

    pero cree que

    es una mentira, entonces al final le dice:

    “Estás muerta. Nada puede herirte”,

    que a él le parece

    un comienzo más prometedor, más verdadero

    Con información de Qué Leer


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