El ministerio alemán de Salud manifestó sus dudas sobre la “calidad, la eficacia y la seguridad” de la vacuna contra el nuevo coronavirus anunciada por el presidente ruso, Vladimir Putin.
“No existen datos conocidos sobre la calidad, la eficacia y la seguridad de la vacuna rusa”, dijo una portavoz del ministerio al grupo de prensa regional alemán RND.
El representante de la institución enfatizó que en la Unión Europea, la “primera de las prioridades es la seguridad de los pacientes”.
Pese al anuncio de Rusia que espera empezar la producción de la vacuna a partir de septiembre, los ensayos todavía no han terminado
La fase 3 tiene previsto iniciar este miércoles, según informó este martes Kirill Dmitriev, presidente del fondo soberano implicado en su creación.
“Hay que demostrar que la relación utilización-riesgos de la vacuna es positiva antes de que sea difundida para un gran público”, subrayó la portavoz del ministerio de Salud alemán.
De igual manera, precisó que Berlín no tiene contactos con los rusos al respecto.
“La autorización de una vacuna en Europa requiere, además de la prueba de su calidad farmacéutica, conocimientos suficientes adquiridos con los ensayos clínicos para poder demostrar la eficacia y la inocuidad” del medicamento, agregó la portavoz.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que antes de cualquier “precualificación” de su parte, tendrá que examinar mediante “procedimientos rigurosos” el conjunto de datos “recabados mediante ensayos clínicos”.
Entre la comunidad científica extranjera también existen dudas.
El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció este 11 de agosto que su país registró la primera vacuna contra el coronavirus del mundo.
«Funciona relativamente bien, crea una inmunidad sostenible y, reitero, pasó todas las pruebas necesarias», afirmó Putin.
El mandatario precisó que la vacunación de la población deberá realizarse exclusivamente de forma voluntaria.
Indicó que la producción en masa del medicamento empezará en breve
Por su parte, el ministro de Salud de Rusia, Mijaíl Murashko, afirmó que la vacuna mostró su efectividad y seguridad.
Señaló además que el medicamento se producirá en dos plataformas: por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya y la compañía Binnofarm.
“La Sputnik V”
La vacuna contra el coronavirus desarrollada por Rusia fue bautizada «Sputnik V» (V de vacuna, ndlr), en homenaje al satélite soviético lanzado a la órbita en 1957.
«Más de 1.000 millones de dosis» fueron encargadas por 20 países, afirmó Kirill Dmitriev, presidente del fondo soberano implicado en su creación.
Dmitriev precisó que la fase 3 de los ensayos comenzará el miércoles.
El fondo soberano indicó que el inicio de la producción industrial está previsto para septiembre.
Vladimir Putin destacó que una de sus hijas fue inoculada con la vacuna.
«Participó en los experimentos», dijo, según la agencia Interfax, agregando que tuvo un poco de fiebre «y nada más».
Dexametasona, el fármaco que puede salvar a pacientes graves por Coronavirus, así lo demuestra estudio de la universidad de Oxford.
Según científicos de la Universidad de Oxford, la dexametasona redujo en aproximadamente un tercio la mortalidad de los pacientes hospitalizados con COVID-19 con ventilación mecánica.
Además el estudio demostró que un quinto de las personas que requirieron oxígeno, también experimentaron rápida mejoría con su utilización, en todo el Reino Unido.
Un grupo de científicos de la Universidad de Oxford anunció los resultados preliminares de un estudio que apunta a la Dexametasona como el primer fármaco que hasta la fecha ha demostrado ser eficaz en los casos más graves de Coronavirus.
El ensayo involucró a miles de médicos, enfermeras, farmacéuticos y administradores de investigación en más de 175 hospitales en todo el Reino Unido.
Con el apoyo del personal de la Red de Investigación Clínica de NIHR, NHS DigiTrials, Public Health England, Public Health Scotland, Departamento de Salud y Asistencia Social, y el NHS en Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte.
El trabajo comenzó en marzo de este año, cuando se realizó un ensayo clínico aleatorizado para evaluar una variedad de tratamientos potenciales para el Coronavirus.
El estudio que incluyó la eficacia de:
Lopinavir-Ritonavir (tratamiento comúnmente usado para el VIH)?
Hidroxicloroquina (ahora se ha detenido por falta de eficacia) ❌
Azitromicina (antibiótico de uso común) ?
Tocilizumab (tratamiento antiinflamatorio administrado por inyección) ?
Plasma convaleciente (recolectado de donantes recuperados de COVID-19 con anticuerpos contra el virus SARS-CoV-2) ?
Dosis bajas de Dexametasona, un esteroide que generalmente se usa para reducir la inflamación ?
Así, de los 11.500 pacientes, 2.104 fueron asignados al azar para recibir 6 mg. de Dexametasona una vez al día -por vía oral o por inyección intravenosa- durante diez días, comparando los resultados con 4.321 pacientes asignados al azar con la atención habitual.
Entre los pacientes que recibieron la atención común en estos casos
La mortalidad a los 28 días fue más alta en quienes requirieron ventilación (41%)
Mortalidad intermedia en pacientes que requirieron sólo oxígeno(25%)
Mortalidad más baja entre pacientes que no requirieron intervención respiratoria(13%).
Pero de acuerdo al ensayo, firmado por los doctores Peter Horby y Martin Landray de la Universidad de Oxford, responsables de la prueba, conocida como RECOVERY se dedujo que:
La Dexametasona redujo en aproximadamente un tercio la mortalidad de los pacientes hospitalizados con COVID-19 con ventilación mecánica, y un quinto de personas que requirieron oxígeno.
La dexametasona es un potente glucocorticoide sintético con acciones que se asemejan a las de las hormonas esteroides. Actúa como antiinflamatorio e inmunosupresor. Su potencia es de unas 20-30 veces la de la hidrocortisona y 4-5 veces mayor que la prednisona.
No hubo resultados en quienes no recibieron asistencia respiratoria
Según los científicos, se evitaría una muerte mediante el tratamiento en alrededor de ocho pacientes ventilados, o alrededor de 25 pacientes que requieren sólo oxígeno.
“La dexametasona es el primer fármaco que se ha demostrado que mejora la supervivencia en COVID-19”
“La dexametasona es el primer fármaco que se ha demostrado que mejora la supervivencia en COVID-19”,afirmó el Dr. Horby.
“El beneficio de supervivencia es claro y amplio en aquellos pacientes que están lo suficientemente enfermos como para requerir tratamiento con oxígeno, por lo que debería convertirse en el estándar de atención en estos pacientes”.
“La dexametasona es económica, está disponible y se puede usar de inmediato para salvar vidas en todo el mundo”, sostuvo.
“Desde la aparición del COVID-19 hace seis meses, se han buscado tratamientos que puedan mejorar la supervivencia, particularmente en los pacientes más enfermos».
Estos resultados preliminares son muy claros: la Dexametasona reduce el riesgo de muerte entre pacientes con complicaciones respiratorias graves”, indicó el Dr. Martin Landray, coautor del ensayo.
El Reino Unido anunció hoy su utilización oficial en todo el país.
“Este estudio podría ayudar en apoyar el uso de corticoides que varios médicos a nivel mundial ya estaban empezando a explorar, basados en la poca información que existía previamente».
«Además tomamos la experiencia vista con los pacientes de coronavirus en la UCI, con resultados favorables”, afirmó.
Cinco estudios sobre vacunas contra el COVID-19 son los más prometedores, asegura experto.
Cinco estudios sobre vacunas contra el COVID-19 son los más prometedores, asegura experto. La vacuna diseñada por Moderna provoca una respuesta inmune contra el coronavirus a través de las instrucciones genéticas del ARNm del virus.
La comunidad científica desata una lucha contrarreloj para dar con la vacuna contra el Covid-19. Aunque la tarea amerita prisa, cinco empresas farmacéuticas encabezan la carrera para dar con ella y así poner freno a la pandemia.
El especialista mencionó que uno de los esquemas que intenta dar lo más pronto posible con la vacuna contra el coronavirus es el Operation Warp Speed, asociación entre empresas públicas, privadas y el gobierno de Estados Unidos para acelerar el desarrollo de las investigaciones.
Sobre este asunto, indicó que los estudios más prometedores son aquellos dirigidos por empresas farmacéuticas como Moderna, Oxford-AstraZeneca, Johnson & Johnson, Merck y Pfizer.
“Esto (la vacuna) no se hace tan rápido, el problema es que estamos enfrentados a una emergencia sanitaria”, señaló.
Sobre la periodicidad en la aplicación de la posible vacuna, expresó que “es muy temprano para conocer el esquema de vacunación si ni siquiera tenemos una”.
Puig-Rodríguez también habló sobre el tratamiento del virus al referirse a la afamada revista The Lancet, la cual se retractó de un estudio que involucró hidroxicloroquina.
Al encontrar discrepancias entre las estadísticas de mortalidad reportadas y lo recolectado por las bases oficiales del estudio.
Pero a pesar del tropiezo, el medicamento no ha sido descartado por los especialistas.
Pese a que la Organización Mundial de la Salud puso freno al estudio multicéntrico que involucraba al fármaco tras lo publicado en The Lancet.
“en ningún momento se ha considerado que la hidroxicloroquina sea abolida como posible tratamiento”
Puig-Rodríguez recordó que los ensayos de la OMS fueron retomados; no obstante, la prisa es cada día mayor: “buscamos resultados rápidos”.
El médico también habló sobre los reportes que argumentan que altas dosis de vitamina D podrían tratar el Covid-19
“Esto no es nuevo. La deficiencia de vitamina D es un problema que ha estado en la comunidad por años».
No solo tiene que ver con la salud de nuestros huesos, sino también para el sistema inmunitario. Ha habido investigaciones sobre su uso para aumentar la respuesta inmunitaria.
Estos ensayos indican que podría haber una asociación entre el bajo nivel de vitamina D en el cuerpo de pacientes en severas condiciones por el Covid-19. Estudios retrospectivos pusieron como ejemplo los casos de países fuertemente impactados por la pandemia, como España, Italia y Suiza, con la vulnerabilidad de sus afectados.
Comentó que por lo general se estila una dosis diaria de 2 mil unidades de vitamina D con calcio, “no una dosis exagerada. Hay artículos que han sugerido 10 mil unidades diarias por ciertos días y luego 5 mil”.
Por primera vez, una de las muchas vacunas COVID-19 en desarrollo ha protegido a un animal, a monos, de la infección por el nuevo coronavirus, informan los científicos.
La vacuna, una formulación anticuada que consiste en una versión químicamente inactivada del virus, no produjo efectos secundarios en los monos, y los ensayos en humanos comenzaron el 16 de abril.
Sinovac Biotech ha creado una nueva vacuna COVID-19 al desarrollar el nuevo coronavirus en la línea celular de mono VERO e inactivarlo con productos químicos
Investigadores de Sinovac Biotech, una compañía privada con sede en Beijing, dieron dos dosis diferentes de su vacuna COVID-19 a un total de ocho monos macacos rhesus.
Tres semanas después, el grupo introdujo el SARS-CoV-2, el virus que causa COVID-19.
Infectados los pulmones de los monos a través de los tubos por sus tráqueas, ninguno desarrolló una infección en toda regla.
Los monos que recibieron la dosis más alta de vacuna tuvieron la mejor respuesta: siete días después de que los animales recibieron el virus.
Los investigadores no pudieron detectarlo en la faringe o los pulmones de ninguno de ellos
Algunos de los animales tratados tenían un menor “blip virales”, pero también parecía haber controlado la infección.
El equipo Sinovac informó en un artículo publicado el 19 de abril en el servidor de pre-impresión bioRxiv del hallazgo.
En contraste, cuatro animales de control desarrollaron altos niveles de ARN viral en varias partes del cuerpo y neumonía severa
Los resultados «nos dan mucha confianza»de que la vacuna funcionará en humanos, dijo Meng Weining, director senior de asuntos regulatorios en el extranjero de Sinovac.
«Me gusta», dijo Florian Krammer, virólogo de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai, coautor de un informe de estado sobre las diferentes vacunas COVID-19 en desarrollo.
«Esta es la vieja escuela pero podría funcionar. Me gusta que muchos productores de vacunas, en países de ingresos bajos y medios, podrían fabricar dicha vacuna»
Pero Douglas Reed, de la Universidad de Pittsburgh, que está desarrollando y probando las vacunas COVID-19 en estudios con monos, dice que el número de animales era demasiado pequeño para producir resultados significativos.
La Universidad de Oxford comenzó los ensayos clínicos de la vacuna del coronavirus en humanos, esto con la expectativa de que esté disponible a final de año.
Según la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, existen más de 100 proyectos de investigación para encontrar una vacuna para el virus, pero ocho ya se encuentran en la fase de ensayo clínico.
El proyecto de la Universidad de Oxford cuenta con el respaldo del gobierno británico. El ministro de Sanidad, Matt Hancock, se encargó de anunciar el comienzo de las pruebas en humanos.
La primera etapa del ensayo consiste en evaluar la eficacia y seguridad de la vacuna. El ensayo será realizado por el Instituto Jenner de la Universidad de Oxford.
Este involucrará a 1.112 voluntarios, de los cuales 551 recibirán una dosis de la potencial vacuna del COVID-19 y otra parte servirá como grupo de control al recibir, sin saberlo, una inyección sin producto activo.
Los diez participantes restantes recibirán dos dosis de la vacuna, a cuatro semanas de intervalo.
Según el equipo de la profesora Sarah Gilbert, se estima una probabilidad de éxito del 80%, y en paralelo a la investigación se prevé producir un millón de dosis hasta septiembre
Esto con la finalidad de tener una amplia disponibilidad antes de finales de año, en caso de que se confirme su eficacia.
Pruebas como esta ya empezaron o en China y Estados Unidos y se espera que comiencen a finales de mes en Alemania.