Categoría: Economía digital con Aarón Olmos

  • Deuda externa de Venezuela equivale al 100% de su Producto Interno Bruto

    Venezuela ha iniciado el proceso de reestructuración de su deuda externa gracias a las licencias 56, 57 y 58 de la OFAC (EE. UU.), las cuales permiten al Banco Central de Venezuela (BCV) y a la banca pública reconectarse con el sistema financiero global, además de autorizar la contratación de firmas especializadas para conciliar los montos adeudados por el Estado y PDVSA.

    El economista y profesor del IESA, Aarón Olmos, precisó que los compromisos financieros oscilan entre los 150.000 y 190.000 millones de dólares, una cifra equivalente al tamaño de la economía nacional del año pasado: «Tomando en consideración que el Producto Interno Bruto de Venezuela 2025 se calcula alrededor de los 150.000 millones de dólares, estaríamos hablando de que se debe literalmente el PIB entero el año pasado, eso efectivamente hay que reestructurarlo».

    Este proceso busca superar el default activo desde 2017. Sin embargo, Olmos advierte que la Licencia 58 solo autoriza la fase preparatoria de cálculo y negociación, mas no la extinción definitiva de los compromisos por parte del Ejecutivo actual: «Principalmente esta licencia se otorga y se da es para eso, reestructurar, más no necesariamente se asume que quienes llevan las riendas de la el sistema político administrativo venezolano (…) se designa como quien puede extinguir la deuda (…) se dan permisos para comenzar esta fase, más no necesariamente llegar al cierre de la misma».

    Esta negociación coincide con una compleja realidad interna, donde la inflación y la liquidez acumuladas superan el 40% en lo que va de año (sobre el 600% anualizado), y la brecha cambiaria roza el 40%.

    A pesar de que el riesgo país ha bajado un 50% este año, Olmos aclaró que el beneficio inmediato es reputacional y financiero de alto nivel, por lo que no se sentirá a corto plazo en el bolsillo de la población: «Esto no es algo que se vaya a revelar en mejoras para el ciudadano de a pie de la noche a la mañana, esto más que todo mejora la percepción de riesgo de Venezuela».

    El especialista concluyó que para que este proceso sea exitoso, debe acompañarse de un plan de coordinación macroeconómica, disciplina fiscal y estímulo a la producción nacional que atienda las necesidades urgentes de la población.

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí:

    Tambien puedes leer: Venezuela entre el desfase cambiario y el retorno al FMI

  • Venezuela entre el desfase cambiario y el retorno al FMI

    Este martes 12 de mayo de 2026, la economía venezolana marca un hito preocupante que acelera la necesidad de reformas estructurales: el dólar oficial, cotizado por el Banco Central en 500,46 bolívares, ha superado oficialmente la denominación del billete de mayor valor del cono monetario (500 bolívares).

    Ante esta realidad, el economista y profesor Aarón Olmos señala que este fenómeno, donde el tipo de cambio deja atrás a la moneda física, es un síntoma inequívoco de la pérdida del poder de compra y la alta liquidez. Según Olmos, «esto se convierte en un indicador importante de los problemas que tenemos desde el punto de vista de la inflación y la situación de fijar precios en términos de una moneda extranjera», lo que obliga al país a buscar vías de reconexión con el sistema financiero global.

    En este contexto, Venezuela ha iniciado un acercamiento estratégico al Fondo Monetario Internacional (FMI), amparado en licencias que permiten la reestructuración de la deuda y buscan devolver la institucionalidad al ente emisor.

    Olmos destaca que este reordenamiento requiere una transparencia informativa sin precedentes, tras años de opacidad estadística. «Hay que reconstruir elementos de validez, de confianza, transparencia. Eso no se puede hacer de la noche a la mañana luego de tantos años sin publicar cifras; es importante tener la data clara de qué se ha hecho», advierte el académico, subrayando que la reactivación del Artículo IV del Fondo implicará una supervisión técnica rigurosa sobre las cuentas del Estado.

    El objetivo final de esta apertura es acceder a recursos frescos y estabilizar una deuda externa que ronda los 170.000 millones de dólares. Si bien el país aspira a desbloquear unos 5.000 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro, Olmos es enfático en que la prioridad no debe ser el gasto en infraestructura, sino el equilibrio del sistema.

    «La estrategia estaría más conectada al hecho de utilizar estos dineros para estabilizar macroeconómicamente a la economía. Hay que adecentar las cuentas y los datos para poder tener acceso a dinero que permita pagar deudas e invertir», concluye el experto, insistiendo en que solo a través de la disciplina fiscal y la resolución de compromisos con acreedores podrá Venezuela recuperar la credibilidad internacional necesaria para crecer de manera sana.

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí:

    Tambien puedes leer: Venezuela retoma la conexión financiera internacional

  • Venezuela retoma la conexión financiera internacional

    La economía venezolana marca un hito en su proceso de transformación con la reciente reconexión del Banco Central de Venezuela (BCV) y tres de las principales entidades bancarias públicas al sistema financiero global. Con la implementación de las licencias 56 y 57, el país ha empezado a reestablecer sus relaciones con bancos extranjeros, lo que permite que el sistema SWIFT, las transferencias internacionales y el uso de tarjetas de crédito y débito internacionales vuelvan a su funcionamiento habitual.

    Este giro hacia una economía más abierta viene acompañado de un renovado acercamiento a organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, entes clave para cualquier plan de reestructuración de largo plazo. El economista Aaron Olmos destaca la relevancia de este paso, señalando que es vital para que el país pueda «apoyarse desde el punto de vista de solicitar créditos para corregir problemas estructurales y permitirle a la economía sanearse de una manera más expedita». Según Olmos, este movimiento se ve favorecido por una disminución del riesgo país, impulsada inicialmente por la actividad del sector energético.

    No obstante, la reapertura de la banca tradicional —que actualmente se muestra activa en la venta de divisas autorizadas— convive con las herramientas digitales que el venezolano adoptó durante la crisis. Olmos enfatiza que las plataformas de intercambio y criptoactivos no perderán fuerza, pues ofrecen ventajas competitivas en costos y agilidad: «Las plataformas digitales son canales que el venezolano aprendió a utilizar y que efectivamente no dejará de usar más allá de la apertura que podemos llegar a tener, porque hay un elemento diferenciador que tienden a ser los costos y la facilidad de transmisión de esa información».

    Incluso con la banca global moviéndose hacia la adopción de tecnología blockchain bajo normas ISO, Olmos sugiere que el futuro inmediato será de evaluación constante. «Las empresas que comenzaron a utilizar criptoactivos y ahora vuelven a las plataformas bancarias tradicionales tendrán que hacer un estudio de costo de oportunidad para validar temas de comisiones y escoger cuál es la opción que mejor se adapta a su situación», concluye el experto, instando a los actores económicos a ser cautos e inteligentes en esta nueva etapa de transición.

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí:

    Tambien puedes leer: El arbitraje se consolida como la vía más eficiente y económica para la justicia en Venezuela

  • FMI proyecta 4% de PIB para Venezuela al cierre del 2026

    El Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó recientemente su informe «Panorama Económico Global» (World Economic Outlook), en el cual actualiza las proyecciones para la economía venezolana. Tras años de opacidad estadística, el organismo multilateral ha podido integrar datos recientes —apoyados en la liberación de cifras por parte del Banco Central de Venezuela— que dibujan un escenario de crecimiento moderado, pero con desafíos inflacionarios persistentes.

    Según el reporte, se estima que Venezuela cerrará el año 2026 con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 4%, una cifra que el economista Aaron Olmos califica como una «evaluación responsable» y conservadora frente a proyecciones más optimistas de otros sectores. Olmos destaca que la disponibilidad de esta data es fundamental para la planificación, señalando que: La toma de decisión de las juntas directivas en las empresas, de nosotros, nuestros hogares, pasa por la comprensión del entorno… Generalmente entendemos en función de indicadores y esos indicadores tienen nombres: precios, cantidades, tipo de interés, tipo de cambio e inflación.

    A pesar del crecimiento proyectado, el informe del FMI alerta sobre una inflación que podría alcanzar el 387% al cierre de 2026. Si bien esta cifra representa una mejora respecto a estimaciones previas que superaban el 600%, el impacto en el bolsillo del ciudadano sigue siendo la principal preocupación.

    Al respecto, Olmos enfatiza la brecha entre las macrocifras y la realidad cotidiana: Todavía el venezolano de a pie no siente que se le esté resolviendo buena parte del problema en términos de, por lo menos, volverle a dar valor y poder de compra al bolívar; es allí donde debemos tener ojo avizor.

    El análisis sugiere que este «derrotero» económico está influenciado por los recientes acuerdos petroleros, como el firmado con Chevron, que han permitido al FMI y al Banco Mundial «armar el rompecabezas» de la economía nacional. No obstante, el economista advierte que estas cifras no son definitivas, ya que son escenarios que se corrigen trimestre a trimestre.

    Finalmente, Olmos hace un llamado al sector empresarial y a las familias a no «cantar victoria» prematuramente y a utilizar esta data técnica para contrastarla con la realidad de cada sector, entendiendo que cualquier pronóstico en el contexto venezolano puede variar según la política económica y el flujo de financiamiento que se logre captar en los próximos meses.

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí.

    Tambien puedes leer: SWIFT se actualiza e incorpora Blockchain

  • SWIFT se actualiza e incorpora Blockchain

    En lo que representa una transformación estructural del sistema financiero internacional, la Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication (SWIFT) ha anunciado el lanzamiento oficial de su nueva infraestructura basada en tecnología blockchain para junio de 2026. Este salto tecnológico busca resolver las ineficiencias históricas de los pagos transfronterizos y garantizar la interoperabilidad entre los depósitos tokenizados y las finanzas tradicionales.

    Uno de los principales objetivos de esta actualización es la velocidad. El economista Aaron Olmos destaca que la adopción de los «rieles» de la cadena de bloques es una respuesta necesaria a una deuda pendiente de la banca. «Los rieles por los que se mueve el sistema financiero internacional se están transformando y esa transformación está acelerando y adquiriendo una velocidad vertiginosa. «Es una redefinición de la lógica de los pagos internacionales en un panorama cada vez más interconectado», señala Olmos.

    El especialista recuerda que, hasta ahora, el sistema tradicional generaba frustración en los usuarios: «Muchos se preguntan: si es algo digital, ¿por qué el mensaje no llega al momento? ¿Por qué tienen que pasar días y a veces hasta semanas? Al final de cuentas, estamos viendo un despertar en entender que las nuevas finanzas globales se manejan sobre plataformas seguras de internet y estas son la blockchain».

    La nueva fase de SWIFT permitirá gestionar depósitos tokenizados (fichas digitales con fines específicos como gobernanza, utilidad o certificación) bajo el estándar ISO 20022, un protocolo que facilita el lenguaje común entre la banca tradicional y las redes blockchain (como Chainlink).

    Este avance no solo incluye la transferencia de activos, sino que también pavimenta el camino para las CBDC (monedas digitales de bancos centrales). Olmos subraya que esta integración permitirá un ecosistema híbrido donde los bancos comerciales podrían ofrecer servicios antes exclusivos de los exchanges de criptomonedas. «El hecho de que SWIFT nos diga que va a tener ahora este nuevo canal abre la puerta a que el mundo de los criptoactivos y la blockchain entren formalmente en la banca financiera internacional. Podríamos visionar un dashboard bancario donde veamos criptoactivos volátiles, estables, cuentas en moneda extranjera y moneda local, todo en un mismo lugar».

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí.

    Tambien puedes leer: La cumbre criptoglobal 2026 marcó un hito en la economía digital venezolana

  • La cumbre criptoglobal 2026 marcó un hito en la economía digital venezolana

    El ecosistema financiero digital de Venezuela vivió un momento de transformación con la celebración de la Cumbre Criptoglobal 2026, un evento sin precedentes que se desarrolló en las instalaciones del Hotel SunSol de la isla de Margarita. El encuentro, que inició el pasado jueves 26 de marzo y culminó el sábado 28, contó con el respaldo institucional de la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico (CAVECOM-E) y el exchange Crixto, consolidándose como la primera actividad de estas características en el país con la participación de más de 20 conferencistas nacionales.

    Durante las jornadas, se analizaron los avances en materia regulatoria y el estado actual de las empresas que han emprendido con criptoactivos en Venezuela. El economista Aaron Olmos, quien centró su intervención en la educación e investigación, destacó que el éxito de estas tecnologías depende directamente de la formación del usuario. Al respecto, Olmos señaló: «Desde el punto de vista de la educación financiera, se ha hablado sobre la importancia de entender y comprender correctamente cómo se usan las criptomonedas y cómo la normativa legal vigente es importante para el desarrollo de cualquier emprendimiento».

    Uno de los temas centrales ha sido la tokenización, proceso mediante el cual se crean activos digitales sobre una cadena de bloques para representar valor real. Sin embargo, Olmos advirtió sobre la necesidad de formalidad institucional en este proceso: «Esto a nivel de diseño cripto tú lo puedes hacer sin ningún problema, pero hace falta que el regulador te autorice y que la empresa que vaya a tokenizar el activo cuente con los permisos suficientes para poder hacer esto».

    La cumbre también sirvió de vitrina para que Richard Ujeta, presidente de CAVECOM-E, presentara cifras y datos sobre el movimiento del comercio electrónico en el país, resaltando el papel de la recientemente instalada Mesa Técnica de Criptoactivos. Este evento en la isla de Margarita es solo el punto de partida de una gira nacional que llegará a Caracas los días 29 y 30 de abril, con planes de extenderse próximamente a ciudades como Maracaibo y Valencia para continuar impulsando la alfabetización digital en Venezuela.

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí:

    Tambien puedes leer: Tras más de un año de silencio estadístico el BCV ha liberado los datos de inflación

  • Tras más de un año de silencio estadístico el BCV ha liberado los datos de inflación

    Tras más de un año de silencio estadístico, el Banco Central de Venezuela (BCV) finalmente ha liberado los datos de inflación, confirmando las peores sospechas de los analistas. En la más reciente edición de Economía Digital por FedeCámaras Radio, el economista Aaron Olmos analizó las cifras que sitúan la inflación de febrero de 2026 en un 14.60%, elevando la acumulada del primer bimestre al 51.94%. Este retorno a la transparencia oficial revela una realidad cruda: una inflación anualizada del 617%, una cifra que, según Olmos, lejos de tranquilizar, debe encender las alarmas sobre el nulo avance en el bienestar de la población.

    La desconexión entre las macrocifras estatales y la microeconomía del hogar es el punto más crítico de este reporte. Mientras el BCV celebra 19 trimestres de crecimiento consecutivo del PIB (con una variación del 7.07% a finales de 2025), el consumo y el ahorro de las familias siguen en caída libre. Ante este escenario de salarios estancados y una canasta alimentaria que ya ronda los 700 dólares, el venezolano ha dejado de ver los activos digitales como una novedad tecnológica para adoptarlos como una balsa de salvación financiera.

    «Los venezolanos nos acercamos a las criptomonedas no por otra cosa que no haya sido la necesidad; es la necesidad de poder encontrar un vehículo distinto que me permita resguardar el valor de mi trabajo medido en dinero», afirmó Olmos durante el programa.

    El economista destacó que Venezuela se mantiene como el líder regional en uso de estos activos, no por un afán de innovación, sino por supervivencia. Según datos de Chainalysis, en 2025 se transaron cerca de 50.000 millones de dólares en operaciones con criptoactivos desde suelo venezolano. Esta dinámica ha creado una economía paralela «invisible» para los manuales tradicionales de balanza de pagos, donde tanto empresas como ciudadanos convierten sus excedentes de bolívares en stablecoins (criptomonedas estables) para evitar que la inflación devore su capital.

    «La protección del salario, la protección del dinero, protegerse contra la inflación y contra la pérdida del poder de compra del bolívar, pasa y tiene un componente importante en el uso de criptoactivos estables», explicó el especialista.

    Finalmente, Olmos subrayó que esta tendencia no es solo una respuesta a la crisis, sino una transformación estructural. Las empresas han logrado cerrar sus ejercicios fiscales sin números rojos gracias a estas herramientas, integrando incluso los exchanges nacionales con métodos de pago tradicionales como el pago móvil. Para el economista, el panorama es claro: mientras los datos oficiales sigan revelando un drama complejo de pérdida de valor monetario, «la dinámica económica será cada vez más digital y cada vez más cripto», siguiendo una tendencia global a la que Venezuela se ha adelantado por pura urgencia.

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí:

    Tambien puedes leer: Oro y petróleo al alza: Refugio de inversores ante inestabilidad en Medio Oriente

  • Oro y petróleo al alza: Refugio de inversores ante inestabilidad en Medio Oriente

    El recrudecimiento de las tensiones bélicas entre Irán, Estados Unidos e Israel ha provocado un sismo inmediato en las estructuras financieras globales. Lo que comenzó como una alerta geopolítica se ha transformado, en cuestión de horas, en una reconfiguración de los flujos de capital, donde el miedo y la incertidumbre dictan la pauta de los precios en las pantallas de los operadores de todo el mundo.

    Los principales índices de Wall Street han amanecido con números rojos persistentes. El Dow Jones registró una variación negativa del 1,06%, seguido por el Standard & Poor’s con un 1,21% y el Nasdaq, más sensible a la volatilidad tecnológica, con una caída del 1,37%. Esta tendencia se replicó con mayor fuerza en América Latina, donde el Bovespa de Brasil se desplomó un 3,33%, evidenciando la fragilidad de los mercados emergentes ante conflictos de gran escala.

    Para el economista y especialista en criptoactivos, Aaron Olmos, esta reacción es un reflejo humano y sistémico de la infraestructura financiera actual. Según Olmos, los mercados son «espacios digitales de tiempo real que reaccionan a las noticias, donde se ven reflejadas las emociones, las frustraciones y elementos inmateriales tan importantes a través de precios y volúmenes».

    La huida hacia la seguridad

    En momentos de crisis, el comportamiento de los inversores es predecible: el abandono de activos de riesgo en favor de refugios históricos. El oro ha reafirmado su corona como el activo de resguardo por excelencia, alcanzando máximos de 5.394 dólares por unidad, mientras que la plata se sitúa en los 91 dólares.

    Olmos explica que este fenómeno responde a una estrategia de supervivencia financiera: «Los capitales, ante eventos de esta magnitud, buscan los mejores lugares para estar y resguardarse. Quienes manejan fondos de inversión comienzan a mover su dinero de vehículos basados en un país A a un país B… tiene mucho que ver también la legislación y características de los países donde estamos haciendo las inversiones».

    Petróleo y Criptoactivos: Las dos caras de la moneda

    El sector energético es, por naturaleza, el mayor beneficiado en términos de cotización durante un conflicto en Oriente Medio. El crudo Brent y el West Texas (WTI) han mostrado incrementos de entre el 3% y el 5%, impulsando no solo el precio del barril, sino también las acciones de las empresas petroleras y los derivados de hidrocarburos. Para Venezuela, este escenario podría suponer un «efecto dinamizador» en los ingresos nacionales, dado el posible aumento en la velocidad del crecimiento de los precios del crudo.

    Por otro lado, el mercado de los criptoactivos ha sentido el golpe de la volatilidad. De las diez principales criptomonedas del mercado, ocho han mostrado variaciones negativas en las últimas 24 horas, con la excepción de las denominadas stablecoins (monedas estables). Aunque se ha visto una ligera recuperación, el sector cripto permanece en un estado de «espera» cautelosa ante la posible escalada del conflicto y la respuesta de las potencias europeas.

    El costo humano e invisible

    Más allá de los gráficos y porcentajes, Olmos advierte que un evento bélico nunca debe leerse únicamente en términos de oportunidad financiera. La incertidumbre y el caos traen consigo procesos de migración masiva y desvíos de mercancías tanto marítimas como aéreas que alteran el comercio global. «Un evento bélico nunca es agradable; siempre se generan grandes pérdidas humanas, movilizaciones de personas e incertidumbre», señala el especialista, subrayando que, aunque el sector de energía, el oro y algunos criptoactivos puedan verse beneficiados por la coyuntura, el trasfondo es una situación compleja «en pleno desarrollo» que requiere un análisis constante del entorno para entender cómo afectará el bolsillo del ciudadano común a largo plazo.

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí:

    Tambien puedes leer: Aarón Olmos advierte «si el dinero es digital, la custodia debe ser inquebrantable»

  • Aarón Olmos advierte «si el dinero es digital, la custodia debe ser inquebrantable»

    En un mundo donde la presencialidad cede terreno a lo digital, la información personal ha dejado de ser un simple registro para convertirse en el activo más codiciado del mercado global. Así lo sostiene el economista, Aarón Olmos, quien advierte que la rápida evolución hacia la Web3, las cadenas de bloques y el uso masivo de dispositivos móviles han transformado la naturaleza del comercio y la privacidad.

    «El dato es el nuevo valor, el nuevo elemento de intercambio. La desmaterialización del dinero y la virtualización de nuestra información han hecho que internet y las aplicaciones se conviertan en los espacios privilegiados para intercambiar estos datos que se usan como elementos de pago o bases de datos para entender a los consumidores», explica Olmos.

    Un inicio de 2026 marcado por la vulnerabilidad

    La urgencia de este debate no es teórica; responde a una realidad alarmante en el contexto venezolano. En apenas los dos primeros meses de 2026, el ecosistema digital del país ha sufrido golpes contundentes. Olmos destaca el «hackeo muy complejo» sufrido por Kontigo, un exchange con licencia de Sunacrip, que resultó en la sustracción de casi 400.000 dólares.

    A este hecho se suma el reciente y masivo incidente de Cashea, donde se estima que la exposición alcanzó una cifra astronómica de datos circulando públicamente. Esta filtración no solo incluye nombres y cédulas, sino también huellas digitales profundas: cuentas bancarias domiciliadas, montos de operaciones, tiendas visitadas y hábitos de consumo. Ante esto, Olmos enfatiza que si el dinero es digital, la custodia debe ser inquebrantable.

    «Necesitamos que aquellas empresas que prestan servicios de resguardo, de custodia, que nos ofrecen wallets y plataformas para conectar, vincular y pagar, tengan un marco de seguridad suficiente para evitar estos ataques», señala el experto.

    Blindaje internacional: Las normas ISO y el marco NIST

    Para combatir esta crisis de seguridad, Olmos apunta hacia los estándares globales como el único «framework» de referencia válido. Destaca la familia de normas ISO-IEC 27000, un conjunto de buenas prácticas diseñadas para proteger la confidencialidad y la integridad de la información en cualquier organización, sin importar su tamaño.

    Desde la ISO 27001, que establece los requisitos del sistema de seguridad, hasta la 27005, enfocada en la gestión de riesgos, estas normativas ofrecen una hoja de ruta para las empresas. Asimismo, el economista menciona el NIST Cyber Security Framework (del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología), un conjunto de guías gratuitas y adoptadas mundialmente que permiten a las organizaciones, tanto públicas como privadas, mitigar riesgos de cibercrimen.

    La responsabilidad del usuario y el vacío legal

    Sin embargo, la tecnología no es el único factor. Olmos hace un llamado a la conciencia del usuario final, quien a menudo cede su soberanía informativa al aceptar términos y condiciones sin leerlos, permitiendo que las empresas se lucren con su «huella digital».

    «Los datos son los nuevos elementos de intercambio; de allí la gran necesidad de educarse como usuario final. Uno es la primera barrera para evitar que este tipo de cosas ocurran, escogiendo correctamente la plataforma», advierte Olmos.

    Finalmente, el economista concluye que la solución debe ser integral: mientras el ciudadano se educa, el Estado debe actualizar su marco legal. Es imperativo que las normativas nacionales se ajusten a los nuevos tiempos, exigiendo a las empresas esquemas de seguridad digital robustos que realmente protejan al usuario ante la inminente amenaza de las filtraciones masivas.

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí:

    Tambien puedes leer: Bitcoin a 15 años de su primer dólar: el hito que transfiguró la economía global

  • Bitcoin a 15 años de su primer dólar: el hito que transfiguró la economía global

    El pasado 9 de febrero se cumplió un aniversario que, para el economista Aaron Olmos, representa un punto de inflexión fundamental en la historia financiera: el día en que, en 2011, Bitcoin alcanzó por primera vez la paridad de un dólar.

    A 15 años de aquel suceso, lo que comenzó como una propuesta alternativa tras la crisis de confianza en el sistema tradicional, hoy cotiza sobre los 70 mil dólares y ha demostrado que, más allá de la volatilidad, «se ha logrado dar un espacio por mérito propio al convertirse en una solución, en un vehículo que representa valor, que corrige un problema y le otorga facilidades a muchas personas para poder transferir valor digital». Esta evolución ha llevado a que la idea original de Satoshi Nakamoto se convierta hoy por hoy en la base de desarrollo del propio sistema financiero internacional, pues según Olmos, «lo que estamos viendo es una hibridación del sistema financiero global que está incorporando tecnologías y mejoras a sus plataformas», especialmente a través de la integración de protocolos blockchain con sistemas como SWIFT bajo la norma ISO 20022.

    Este cambio de paradigma no solo afecta a los mercados bursátiles, sino que ha permeado en la cotidianidad mediante el uso de stablecoins y la tokenización de activos del mundo real (Real World Assets), permitiendo que el dinero se desmaterialice en una economía totalmente digital donde la validación de datos reside en plataformas que trabajan de forma similar a la mensajería instantánea.

    Olmos destaca que este fenómeno ha dejado de ser un tema «oculto en la sombra o algo esotérico» para transformarse en una necesidad educativa que ya se imparte en las principales universidades de Venezuela, como la UNIMET, el IESA y la UCAB. Para el especialista, entender este ecosistema es vital porque el mundo entero está girando hacia estas tecnologías y «todo está ahora concentrado en una wallet; necesitamos entender de eso para que nuestra economía, la de la empresa, la del país y la del mundo siga girando».

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí:

    Tambien puedes leer: ¿Criptoactivos o banca tradicional? la nueva encrucijada económica en Venezuela