A pocas semanas del inicio del año escolar, la ONG Centros Comunitarios de Aprendizaje (Cecodap) instó a las autoridades a no apresurar el regreso presencial a las aulas en las zonas afectadas por los terremotos del 24 de junio. La organización advirtió que planteles en Caracas, Miranda y La Guaira aún presentan daños de infraestructura que representan riesgo para estudiantes y docentes.
El coordinador general de Cecodap, Carlos Trapani, consideró necesario que los niños y adolescentes recuperen sus rutinas y espacios educativos después de los sismos, pero señaló que la vuelta a las aulas debe estar acompañada de garantías sobre las condiciones de esos centros.
“No se trata de abrir por abrir, sino que el retorno sea seguro”, afirmó Trapani.
Impacto de los terremotos en la infraestructura escolar y población infantil
Balance de Cecodap sobre daños estructurales y niños afectados tras los sismos del 24 de junio
Niños afectados
1.405 casos
Niños fallecidos
221 víctimas
El balance presentado por la organización señala que 27% de las escuelas evaluadas registran daños graves en infraestructuras. Además, una de cada tres respuestas recogidas durante el levantamiento de información indica que al menos un área de los planteles permanece cerrada o no puede ser utilizada.
Trapani planteó que las comunidades educativas conozcan el estado de las instalaciones antes de retomar las actividades presenciales. Cecodap propuso una certificación de seguridad para cada escuela, con el fin de determinar qué espacios se encuentran en condiciones de recibir a los estudiantes y cuáles requieren intervención.
La ONG identificó consecuencias que van más allá de los daños físicos. Los terremotos provocaron desplazamientos de familias y alteraciones en la dinámica de niños y adolescentes, y registró más de 200 menores de edad que fueron trasladados a otros municipios o estados, situación que podría afectar su continuidad educativa.
Pidió establecer mecanismos de seguimiento que permitan evitar que los niños desplazados queden fuera del sistema escolar o pierdan la continuidad de sus estudios.
Cecodap alerta sobre el impacto emocional en niños y familias
El regreso a las aulas también plantea un desafío en materia de salud emocional. Cecodap recomienda desarrollar programas de acompañamiento psicosocial que incluyan a estudiantes, docentes y representantes, pues la comunidad educativa regresará a clases luego de una experiencia marcada por pérdidas, desplazamientos y daños en sus espacios habituales.
La organización considera que la atención no debe concentrarse únicamente en los niños, sino extenderse a los adultos que los acompañan en el proceso de recuperación y reinserción en la rutina escolar.
221 niños fallecidos entre los casos documentados
El impacto de los terremotos del 24 de junio sobre la población infantil también quedó reflejado en el registro elaborado por Cecodap, que documentó 1.405 casos de niños afectados, entre los cuales contabilizó 221 fallecidos.
Esa cifra representa aproximadamente 1% del total de casos registrados por la organización. Trapani aclaró, sin embargo, que el balance no pretende establecer el número definitivo de víctimas infantiles por los sismos, sino recoger los casos que la ONG ha logrado verificar en las zonas afectadas.
“No hablamos de que es el techo, es el piso, es lo mínimo que hemos documentado en terreno”, afirmó.
El coordinador general de Cecodap insistió en que las autoridades deben ofrecer estadísticas más detalladas sobre las víctimas menores de edad. Solicitó que los datos sean desagregados por edad y sexo para dimensionar con mayor precisión las consecuencias de los terremotos sobre niños, niñas y adolescentes.
Disponer de información más específica, indicó, permitiría orientar adecuadamente los recursos públicos y diseñar programas de atención acordes con las necesidades de la población infantil afectada.
EL NACIONAL