Categoría: Actualidad

  • Terremotos profundizaron la crisis del servicio de agua

    El agua nunca ha sido un recurso escaso en Venezuela. Sin embargo, para millones de ciudadanos abrir el grifo y encontrar agua potable se ha convertido desde hace años en una excepción.

    La crisis del servicio de agua ha alcanzado en lo que va de 2026 sus momentos más delicados en varias regiones del país. Los terremotos del 24 de junio, por su parte, terminaron profundizando las dificultades en los estados más afectados, donde la destrucción de infraestructura y el desplazamiento de miles de personas incrementaron los riesgos sanitarios y ambientales. Además, la llegada del fenómeno meteorológico conocido como Súper Niño también amenaza con agudizar la problemática, impulsando un escenario de fuerte estrés hídrico, sequías prolongadas y temperaturas extremas que se extenderán hasta el primer bimestre de 2027.

    Los sismos de magnitudes 7,5 y 7,2 dejaron más de 6.000 fallecidos, cerca de 17.000 heridos y miles de personas desplazadas -según cifras oficiales-, además de daños severos en viviendas, hospitales y servicios públicos. En localidades de La Guaira, donde numerosas familias permanecen en refugios temporales o frente a edificios inhabitables, el acceso al agua potable continúa siendo una de las principales preocupaciones humanitarias. Organizaciones como la Cruz Roja, Médicos Sin Fronteras (MSF) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han advertido que la interrupción del suministro y las deficiencias en saneamiento aumentan el riesgo de brotes de enfermedades gastrointestinales, respiratorias y transmitidas por vectores.

    Pero los terremotos solo hicieron más visible un problema en el servicio de agua que ya llevaba años agravándose.

    La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2025 reveló que, aunque 78% de las viviendas venezolanas mantiene conexión formal a la red de tuberías, apenas 19% de la población recibe agua de manera continua todos los días. El resto depende de ciclos irregulares de distribución, camiones cisterna, pozos improvisados o almacenamiento doméstico para cubrir necesidades tan básicas como cocinar, bañarse y limpiar sus hogares.

    Miles de personas afectadas por los terremotos corren riesgos sanitarios por la falta de agua | Foto Tairy Gamboa

    Para los especialistas consultados por El Nacional, la raíz del problema no está en la disponibilidad del recurso hídrico, sino en el progresivo deterioro de la infraestructura, la pérdida de capacidades técnicas, la ausencia de mantenimiento y los cambios en el modelo institucional que han afectado durante décadas la operación de los sistemas de abastecimiento.

    Entre los mejores sistemas de abastecimiento

    El ingeniero civil Norberto Bausson, exvicepresidente de Operaciones de Hidrocapital y actual presidente de la Sociedad Venezolana de Ingeniería Hidráulica, rechazó que la crisis hídrica en el país se deba a la falta de agua.

    “La gente cree que vivir al lado de un río es suficiente para que llegue agua potable a su casa. El tiempo ha demostrado que no es así. Para que el agua llegue desde un río hasta una vivienda hacen falta embalses, plantas de tratamiento, estaciones de bombeo, kilómetros de tuberías y una enorme capacidad técnica para operar todo ese sistema”, explicó.

    Durante buena parte del siglo XX, recuerda, Venezuela desarrolló precisamente esa infraestructura. El país construyó una extensa red de embalses destinada a almacenar agua durante la temporada de lluvias para garantizar el suministro durante la estación seca. Camatagua, Lagartijo, Taguaza, Tulé, Manuelote, Pao-Cachinche y La Balsa forman parte de un sistema nacional que permitió abastecer durante décadas a las principales ciudades venezolanas.

    “Venezuela llegó a tener un sistema de abastecimiento de agua potable muy, muy bueno. Teníamos alrededor de 54 grandes sistemas nacionales, más de 140 sistemas medianos y decenas de miles de pozos rurales que hacían posible llevar agua prácticamente a todo el territorio”, afirmó Bausson.

    Grandes embalses como el de Camatagua hoy día sufren las consecuencias del deterioro y la falta de mantenimiento | Foto archivo

    Sin embargo, afirmó que ese patrimonio comenzó a deteriorarse progresivamente durante los últimos 27 años. “La gran tarea que tenemos ahora es rehabilitarlos para recuperar la capacidad que tenían hace décadas. Si eso no ocurre, no vamos a resolver el problema del sector agua potable y saneamiento”, advirtió.

    Para el ingeniero, además del deterioro físico de la infraestructura, otro grave problema que enfrenta el servicio de agua es la pérdida del capital humano especializado que durante años sostuvo la operación de las hidrológicas venezolanas.

    Bausson recordó que, durante la década de los noventa, Hidrocapital desarrolló programas permanentes de capacitación dentro y fuera del país para formar ingenieros, operadores y técnicos especializados en redes, tratamiento de agua, mantenimiento y gestión empresarial.

    “Todos los meses enviábamos grupos de trabajadores a entrenarse en los países donde cada especialidad era la mejor. Si era tratamiento de agua, iban a Francia; si era operación de redes, a otras empresas latinoamericanas. El objetivo era elevar permanentemente el nivel técnico del personal”, señaló.

    Ese proceso, aseguró, estuvo acompañado por mejores condiciones laborales que permitían dedicar personal exclusivamente a la operación de los sistemas.

    “Cuando una empresa puede resolverle la vida a sus trabajadores, esa gente trabaja concentrada en hacer bien su trabajo. Cuando el trabajador tiene que salir a buscar cómo alimentar a su familia o cómo pagar una emergencia médica porque la empresa no le ofrece ninguna estabilidad, es imposible mantener organizaciones de calidad”, afirmó.

    A su juicio, la recuperación del servicio pasa primero por reconstruir las instituciones.

    “El primer problema es institucional. Es un problema de gente, de formación, de entrenamiento, de recuperar el capital humano y de volver a crear confianza en las empresas públicas”, sostuvo.

    El acarreo de agua se ha convertido en el día a día de los venezolanos | Foto AFP

    Optimizar el servicio de agua existente

    Otro de los factores que explica el deterioro progresivo del servicio de agua en Venezuela es la acumulación de averías sin reparar.

    “Más o menos se calcula que por cada habitante hace falta un metro de tubería de agua potable y otro metro de aguas servidas. Cuando tienes un país de unos 30 millones de habitantes, eso significa alrededor de 30 millones de metros de tuberías de agua potable y otros 30 millones de aguas servidas. Esa infraestructura requiere una maquinaria permanente de mantenimiento”, explicó.

    La consecuencia de no intervenir oportunamente es que las fugas, las roturas y las conexiones ilegales comienzan a multiplicarse hasta afectar toda la red.

    “No es simplemente que falta mantenimiento. El problema es que las instituciones responsables dejaron de hacer las reparaciones y todos esos trabajos se fueron acumulando: corregir fugas, atender tomas clandestinas, reparar estaciones de bombeo y recuperar infraestructura crítica”, indicó.

    Frente a esa realidad, el especialista propuso que la primera etapa de cualquier plan nacional de recuperación no comience necesariamente con grandes obras de ingeniería, sino con la optimización del sistema existente.

    “Hoy tenemos poca agua disponible y además la distribuimos muy mal. Hay sectores que tienen agua prácticamente todo el día y otros donde nunca llega. Lo primero es distribuir esa poca agua de la mejor manera posible para garantizar, al menos, unos 50 litros diarios por habitante mientras se recupera progresivamente toda la infraestructura”, explicó.

    Servicio de agua en Venezuela
    Algunas comunidades pasan semanas sin recibir agua por las tuberías | Foto Miguel Medina / AFP

    Para lograrlo, añadió, será necesario reconstruir la capacidad operativa de las hidrológicas y ejecutar un programa integral de rehabilitación que permita recuperar estaciones de bombeo, plantas de tratamiento y redes de distribución antes de pensar en nuevos proyectos de infraestructura.

    “Esa es la prioridad del primer año: reorganizar las instituciones, formar personal, mejorar la operación y comenzar la rehabilitación. Después vendrán las demás etapas”, concluyó.

    El problema de las fugas

    Aunque para muchos venezolanos la crisis del servicio de agua se resume en abrir el grifo y no encontrar suministro, una parte importante del problema ocurre antes de que el agua llegue a las viviendas. Miles de litros se pierden diariamente en tuberías deterioradas, fugas no reparadas y redes cuya vida útil expiró hace años.

    Jesús Vásquez, ingeniero civil, especialista en sistemas de información geográfica (GIS) y director ejecutivo de Monitor Ciudad, aseguró que la infraestructura instalada en Venezuela todavía tendría capacidad para abastecer adecuadamente a la población si estuviera en condiciones óptimas de funcionamiento.

    “La crisis del agua en Venezuela no es una crisis de disponibilidad del recurso. Es una crisis de infraestructura, de mantenimiento y de gestión”, explicó.

    El especialista destacó que Caracas constituye uno de los ejemplos más claros.

    Según el monitoreo que realiza Monitor Ciudad, el suministro promedio en la capital mostró este año una leve mejoría respecto a 2025, al pasar de aproximadamente 60 a 70 horas semanales. Sin embargo, esa cifra sigue estando muy lejos de representar un servicio continuo.

    Más preocupante aún resulta que 54% de las comunidades monitoreadas en el Área Metropolitana de Caracas permanece en condición de “escasez crítica”, es decir, recibe menos de 24 horas de agua a la semana.https://www.instagram.com/reel/DZ-8X93ikOu/embed/?cr=1&v=14&wp=497&rd=https%3A%2F%2Fwww.elnacional.com&rp=%2F2026%2F08%2Fterremotos-profundizan-crisis-en-el-servicio-de-agua-en-venezuela%2F#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A772.7999999998137%2C%22ls%22%3A748.5%2C%22le%22%3A751.5999999996275%7D

    Para Vásquez, aumentar la producción de agua no resolverá por sí solo el problema mientras continúen las enormes pérdidas dentro del sistema.

    “Caracas fue diseñada para distribuir cerca de 19.000 litros por segundo, pero realmente se entregan alrededor de 12.000 litros. Aun así, un caraqueño recibe dos veces y media más agua que un habitante de Bogotá. La diferencia es que nosotros perdemos entre 50% y 60% del agua por fugas“, explicó.

    Cada litro desperdiciado representa, en la práctica, una inversión perdida. “Recuperar un litro que hoy se pierde equivale a construir una nueva fuente de abastecimiento. Mientras no exista un plan serio de control de fugas, cualquier obra nueva terminará enfrentando exactamente el mismo problema”, advirtió.

    Las consecuencias del deterioro y la falta de mantenimiento en el servicio de agua del país se reflejan cada vez con mayor frecuencia en fallas de gran magnitud.

    Uno de los casos más recientes ocurrió en Caracas, en días previos a los terremotos del 24 de junio, donde el denominado Alimentador Norte —una tubería de 72 pulgadas que abastece desde Chacao hasta sectores del centro de la ciudad— sufrió dos rupturas durante la misma semana.

    Vásquez señaló que el episodio demostró que el problema no radica únicamente en la antigüedad de las tuberías, sino en la ausencia de una estrategia permanente de mantenimiento preventivo.

    “La presión aumentó porque entró en funcionamiento infraestructura nueva, pero nunca existió un plan activo para detectar las fugas existentes. Cuando incrementas la presión sobre tuberías que tienen entre 40 y 60 años de servicio, las roturas prácticamente son inevitables”, afirmó.

    El especialista resaltó que incluso las propias autoridades reconocieron que conocían el riesgo. “La reparación estaba prevista para un día, pero la tubería colapsó antes. Eso demuestra que ya existían señales de deterioro y, aun así, se decidió restablecer el bombeo”, dijo.

    Resaltó que estas situaciones evidencian los riesgos de invertir recursos en nuevas obras sin garantizar primero que las redes existentes puedan soportar mayores presiones hidráulicas.

    Más allá de la intermitencia del suministro, la calidad del agua constituye otra preocupación creciente. Jesús Vásquez explicó que muchos ciudadanos relacionan el agua de color marrón con problemas en las plantas de tratamiento. Sin embargo, el fenómeno suele comenzar mucho antes de llegar a los hogares.

    “Las plantas de pretratamiento y tratamiento presentan un importante deterioro en sedimentadores y filtros. Pero además, cuando el servicio es intermitente, se forman incrustaciones dentro de las tuberías y, al restablecerse el flujo, esos sedimentos terminan desprendiéndose y llegan a las viviendas“, explicó.

    Las comunidades afectadas por los terremotos quedaron aún más vulnerables por la crisis en el servicio de agua
    Las comunidades afectadas por los terremotos quedaron aún más vulnerables por la crisis en el servicio de agua | Foto Tairy Gamboa/ El Nacional

    A esa situación se suma el mantenimiento insuficiente de los tanques domésticos. Muchas familias almacenan agua durante semanas debido a la irregularidad del suministro, pero esos depósitos tampoco reciben limpieza periódica, lo que incrementa el riesgo de contaminación.

    La calidad del agua, insistió el especialista, depende tanto de la infraestructura pública como de las condiciones de almacenamiento en cada vivienda.

    Cumaná: el ejemplo que resume la crisis nacional

    Si Caracas ilustra el deterioro urbano, Cumaná representa para ambos especialistas el caso más emblemático de cómo la falta de mantenimiento puede derivar en una emergencia humanitaria.

    Desde meses anteriores al doblete sísmico, buena parte de la población de Cumaná, así como sectores del estado Nueva Esparta y del este de Anzoátegui, enfrentaban severas restricciones debido al colapso del sistema de trasvase de Turimiquire.

    Vásquez explicó que el derrumbe del túnel no obedeció a un evento imprevisible. “Existían estudios técnicos desde 2007, 2010 y 2014 que advertían sobre la corrosión de la estructura metálica y la necesidad de intervenir el túnel. El mantenimiento nunca se ejecutó”, señaló.

    Las consecuencias alcanzaron aproximadamente a 1 millón de habitantes de Nueva Esparta, además de miles de familias en Sucre y Anzoátegui que dependen del mismo sistema hidráulico.

    La situación también fue analizada por la Comisión Reorganizadora del Colegio de Economistas del Estado Sucre. En un informe elaborado a partir de documentos oficiales, memorias ministeriales e informes técnicos, el organismo concluyó que el colapso registrado en febrero de 2026 ocurrió precisamente en un tramo del túnel que nunca recibió la rehabilitación estructural aplicada años atrás en los primeros kilómetros de la infraestructura.

    Según ese estudio, los informes de ingeniería ya advertían desde hace varios años sobre la degradación progresiva del revestimiento de concreto y la acumulación de sedimentos, pero las inversiones posteriores nunca extendieron la tecnología de impermeabilización al resto del túnel.

    El documento calcula que la prolongación de la crisis representa pérdidas económicas cercanas a 27,3 millones de dólares mensuales entre gastos adicionales de las familias para comprar agua y el impacto sobre actividades productivas como el comercio, la agricultura, la pesca y el turismo.

    colapso del sistema de trasvase de Turimiquire
    Cumaná ha sido de los estados más golpeados por la falta de agua este 2026 debido al colapso del sistema de trasvase de Turimiquire | Foto archivo

    La centralización no contribuye a mejorar el servicio

    Uno de los puntos donde Norberto Bausson y Jesús Vásquez coincidieron plenamente es en sus críticas al proceso de centralización del sector hídrico que oficializó el gobierno encargado de Delcy Rodríguez mediante el Decreto N° 5.229 publicado en la Gaceta Oficial N° 43.304, el cual establece la fusión de todas las empresas hidrológicas regionales, estadales y municipales bajo una Autoridad Única Nacional liderada por Hidroven.

    En opinión de Bausson, eliminar la autonomía de las hidrológicas regionales representa un retroceso respecto al modelo que comenzó a desarrollarse durante la década de 1990.

    “No es una posición política; es que la experiencia demuestra que la descentralización permitió construir empresas regionales fuertes. Llegamos a tener un país donde 87% de la población calificaba como bueno el servicio de agua. Hoy ocurre prácticamente lo contrario”, afirmó.

    El ingeniero indicó que la centralización diluye la capacidad de respuesta ante las emergencias locales. “Cuando una empresa regional tenía autonomía debía responder inmediatamente al gobernador, a los alcaldes y, sobre todo, a la población. Ahora las decisiones se toman desde Caracas y las comunidades terminan esperando durante meses”, manifestó

    Vásquez compartió ese diagnóstico. A su juicio, concentrar nuevamente la administración del sistema en Hidroven puede beneficiar a las grandes ciudades por su peso político y demográfico, pero incrementa el riesgo de que las poblaciones más pequeñas permanezcan aún más tiempo esperando recursos para reparar sus sistemas de abastecimiento.

    Por ello, consideró indispensable recuperar la autonomía técnica, administrativa y financiera de las hidrológicas regionales.

    “Las empresas deberían poder gestionar financiamiento, planificar inversiones y responder directamente a los problemas de cada estado. Es muy difícil administrar desde un solo centro una infraestructura tan extensa y diversa como la venezolana”, afirmó.

    servicio de agua hidroven
    Delcy Rodríguez anunció hace meses la centralización del servicio de agua en Hidroven | Foto Archivo

    Los dos especialistas también señalaron que antes de construir nuevas obras, Venezuela necesita recuperar las capacidades técnicas perdidas, actualizar los diagnósticos de toda la red hidráulica y volver a convertir el conocimiento especializado en el principal activo del sistema.

    “Rehabilitar cuesta aproximadamente 30% de lo que costaría construir nuevamente todo el sistema. Esa debe ser la prioridad”, afirmó Bausson.

    El especialista consideró que la recuperación debe comenzar por la formación del recurso humano. “Lo primero que conseguiría no son miles de millones de dólares para construir obras. Lo primero serían 500.000 dólares para entrenar por lo menos a 500 personas en el sector agua. Si no hacemos eso, el dinero que llegue probablemente tendrá el mismo destino que ha tenido durante años”, señaló.

    A partir de allí, propuso reconstruir las instituciones, fortalecer la supervisión técnica, garantizar procesos transparentes de contratación y recuperar la capacidad operativa de las empresas responsables del servicio.

    Vásquez también aseguró que el diagnóstico de toda la infraestructura nacional constituye una condición indispensable para cualquier plan de recuperación.

    “Los planos públicos están desactualizados. Lo primero es saber exactamente en qué estado se encuentra la red para establecer prioridades de intervención“, señaló.

    Entre las acciones que consideró urgentes menciona la rehabilitación de plantas de tratamiento, estaciones de bombeo, sistemas eléctricos asociados al suministro de agua y la implementación de un programa permanente de gestión activa de fugas.

    La crisis en el servicio de agua es aún mayor en el interior del país
    La crisis en el servicio de agua es aún mayor en el interior del país | Foto Luis Acosta / AFP

    Una crisis de salud pública agravada

    Cuando los terremotos del 24 de junio sacudieron el centro-norte de Venezuela, miles de familias ya enfrentaban dificultades para acceder al servicio de agua. La destrucción de viviendas, edificios, redes de distribución y sistemas de almacenamiento convirtió un problema crónico en una emergencia humanitaria de gran escala.

    En La Guaira, el estado más golpeado por los sismos, muchas personas comenzaron a depender exclusivamente de camiones cisterna, agua embotellada y ayuda humanitaria para satisfacer sus necesidades básicas. En numerosos sectores, los tradicionales tanques domésticos también resultaron dañados durante los movimientos telúricos, reduciendo aún más la capacidad de almacenar agua en medio de la emergencia.

    Expertos nacionales e internacionales alertaron de que la combinación de agua insuficiente, saneamiento deficiente, acumulación de residuos y hacinamiento en refugios temporales incrementa considerablemente el riesgo de enfermedades infecciosas.

    La Organización Panamericana de la Salud (OPS) identificó al menos 18 grupos de enfermedades que requieren vigilancia epidemiológica urgente, entre ellas diarreas, infecciones respiratorias, dengue, malaria y sarampión. Paralelamente, organizaciones humanitarias advirtieron que la escasez de agua potable favorece el aumento de infecciones cutáneas, enfermedades gastrointestinales e infecciones urinarias, especialmente entre niños, personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas.

    Los refugios y campamentos improvisados tras los terremotos carecen de servicios básicos | Foto AFP

    La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) y la Cruz Roja Venezolana identificaron precisamente tres prioridades para la recuperación inmediata: restablecer la atención primaria en salud, ampliar el acceso a agua segura y fortalecer la atención en salud mental.

    “A un mes de los devastadores terremotos reafirmamos nuestro compromiso con los venezolanos”, expresó el presidente de la Cruz Roja Venezolana, Luis Manuel Farías Villanueva, al anunciar una operación humanitaria prevista para extenderse durante 24 meses.

    Mientras tanto, Médicos Sin Fronteras instaló clínicas móviles, reforzó la atención primaria, distribuyó miles de botellas de agua potable e inició programas permanentes de cloración y monitoreo de la calidad del agua en varios puntos de distribución de La Guaira. La organización advirtió que el acceso al agua potable, junto con el refugio y la atención en salud mental, continúa siendo una de las necesidades más urgentes para miles de familias desplazadas.

    Sectores de La Guaira afectados por los terremotos enfrentan también el colapso de los servicios básicos | Foto Tairy Gamboa/ El Nacional

    El desafío de reconstruir la confianza en el servicio

    Las diferencias entre ambos especialistas aparecen cuando se abordan algunos aspectos financieros del sistema, como la política tarifaria. Sin embargo, incluso allí coincidieron en un principio fundamental: ningún aumento en las tarifas podrá ser sostenible mientras el servicio continúe siendo deficiente.

    “¿Quién va a querer pagar un servicio intermitente, de mala calidad y que desaparece durante días?”, preguntó Bausson durante la entrevista. “Primero hay que darle respuesta al ciudadano; después podrá discutirse cualquier reforma tarifaria”, añadió.

    Vásquez, por su parte, consideró que en el futuro será necesario avanzar hacia un sistema basado en la medición real del consumo y en tarifas que permitan sostener financieramente la operación de las hidrológicas, acompañado por subsidios temporales durante la transición. No obstante, insistió en que esa discusión solo tendrá sentido cuando los ciudadanos perciban mejoras concretas en el suministro.

    EL NACIONAL

  • Saldo trágico de los terremotos de junio subió a 6.438 muertos y más de 24.000 viviendas inhabitables

    Venezuela registra 6.438 muertes por los dos terremotos de junio mientras continúa la búsqueda de cadáveres entre los escombros y la detonación de edificios afectados, según el balance semanal publicado este lunes 17 de agosto por el jefe parlamentario Jorge Rodríguez.

    Las autoridades reportaron 137 muertes más con respecto a los 6.301 fallecidos del registro anterior.

    Los sismos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 devastaron el norte de Venezuela el 24 de junio, principalmente el estado La Guaira, donde al menos 190 edificios se desplomaron.

    Tras casi dos meses después de la tragedia, voluntarios y familiares se mantienen en la búsqueda de cuerpos entre los escombros.

    Los cadáveres aún no recuperados figuran como desaparecidos, pero hasta la fecha el Gobierno no ha publicado una cifra de personas sin localizar.

    De acuerdo con el balance, de las casi 60.000 viviendas afectadas por los temblores, unas 24.429 se encuentran inhabitables.

    En tanto, miles de damnificados viven en campamentos temporales, muchos en condiciones precarias.

    Torrenciales lluvias registradas en la madrugada del domingo destruyeron las carpas ocupadas por los damnificados en algunos de estos campamentos en Caracas.

    El gobierno interino de Delcy Rodríguez prometió viviendas para los damnificados. Hasta ahora registran 335 hogares entregados, de las 4.000 que prometen para el fin de año.

    AFP

  • Sismo de magnitud 4 se siente en Caracas y zona costera afectada por doble terremoto

    Un terremoto de magnitud 4 se sintió la madrugada de este martes (hora local) en el estado costero de La Guaira, el más afectado por el doble temblor del pasado 24 de junio en Venezuela, sin que se reportaran de inmediato «afectaciones de ningún tipo», informó la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, en Telegram.


    El epicentro del movimiento telúrico fue localizado a 10 kilómetros al noroeste de La Guaira a una profundidad 10 kilómetros, publicó en X la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis).


    Rodríguez indicó que a raíz del sismo se activó el Sistema de Protección para hacer «el monitoreo y seguimiento correspondiente».


    «Hasta este momento, no tenemos reportes de afectaciones de ningún tipo», agregó la mandataria, e indicó que siguen «atentos y trabajando para garantizar la seguridad de todos».


    El temblor, ocurrido a las 3.07 hora local (07.07 GMT) se sintió también en varias zonas de Caracas.


    La Guaira, un estado frente al mar Caribe que alberga al aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía, que sirve a Caracas, fue afectado el pasado 24 de junio por un doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5.


    Según un informe difundido este lunes por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, la cifra de fallecidos a causa de esos terremotos ascendió a 6.438, después de que las autoridades sumaran 137 fallecimientos con respecto al informe de la semana pasada.


    Rodríguez, quien es hermano de Delcy Rodríguez, indicó que 86.358 personas han sido atendidas en hospitales tras el desastre, cifró en 335 las viviendas entregadas a los afectados, en 59.109 las evaluadas por las autoridades, de las cuales 34.680 han sido catalogadas como habitables; 13.733 con restricciones y 10.696 en «alto riesgo».

    EFE

  • Digitalización y carga fiscal en Venezuela: El nuevo rumbo del SENIAT

    El Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria genera expectativas por el enfoque en la estrategia «MODA» (modernización, digitalización y automatización). Se han sostenido reuniones con la banca, la Federación de Contadores, la AVDT y la plataforma Cashea para simplificar el cumplimiento tributario.

    Daniel Betancourt, abogado tributario, comentó que el poder cumplir con los deberes formales en Venezuela (como las máquinas fiscales y formas libres) resulta costoso para los comercios. Esta estrategia busca ampliar la base de contribuyentes sumando al comercio electrónico (Instagram, WhatsApp, Merca do Libre) a la formalidad.

    «Venezuela se ha quedado muy retrasado en el tema de los deberes formales… El cumplimiento de deberes formales es absolutamente caro y contrario a la noción o al objetivo de una administración tributaria que es aumentar la base de contribuyentes. Cuando tú pones estas trabas, estás promoviendo que la gente no se formalice», dijo el experto en el programa de «Tecnofinanzas».

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí:

  • Ola de calor azota a EEUU con temperaturas de hasta 46 centígrados

    Más de 70 millones de personas están bajo alertas este lunes por una ola de calor en el sur de Estados Unidos que afecta en especial a Florida y estados de la frontera con México con récords y temperaturas de hasta 115 grados Fahrenheit (46 centígrados), avisó el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).

    La ola de calor rompió o igualó este lunes y durante el fin de semana récords de temperatura para esta época del año en ciudades como Miami y Fort Lauderdale (Florida); Laredo, Borger y el aeropuerto de Austin (Texas); Atlanta (Georgia); Raleigh (Carolina del Norte); Memphis (Tennessee), y Charlotte (Carolina del Norte).

    El NWS avisó que, a medida que la ola de calor de mediados de verano continúa en el sur y el sureste de Estados Unidos, se esperan más días con temperaturas máximas cercanos a los 100 grados Fahrenheit (de entre 38 y 40 centígrados) e índice de calor de 115 Fahrenheit (46 centígrados).

    El fenómeno, añadió el pronóstico, avanza hacia el suroeste de Estados Unidos, por lo que esta región comienza a calentarse de nuevo el lunes y martes con temperaturas máximas que empiezan a subir hacia los 100 Fahrenheit (38 centígrados) y hasta los 110 Fahrenheit (43 centígrados).

    Por ello, avisó de alertas de calor extremo en vigor para Nevada, Arizona y California, lo que incluye zonas del sur de estos últimos dos estados cercanas a la frontera con México.

    «Se aconseja a los residentes seguir las recomendaciones de seguridad ante el calor limitando la actividad al aire libre, manteniéndose hidratados, asegurando el acceso a aire acondicionado o centros de enfriamiento, y monitoreando a amigos, vecinos y familiares vulnerables», expuso el NWS en su aviso.

    Estados Unidos experimenta un verano con calor por encima del promedio y marcado por olas de calor, con una de las más fuertes el fin de semana del 4 de julio, día de la Independencia de EE.UU., que se saldó con una treintena de fallecidos.

    El pasado julio fue el mes más caluroso en la historia de Estados Unidos desde que hay registro, con una temperatura promedio de casi 25 grados centígrados en su territorio contiguo, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) del país.

    Las altas temperaturas y las condiciones de sequía también han favorecido la aparición de incendios y su propagación, pues casi tres millones de hectáreas han ardido en lo que va de año en Estados Unidos, la cifra más alta en la última década

    Lea también: Geólogo descarta vínculo directo entre recientes terremotos en el mundo

    EFE

  • Cedice Libertad: inflación de julio fue de 13,50% en bs y la interanual se ubicó en 738,79%

    El Observatorio de Gasto Público (OGP) de Cedice Libertad registró en julio una inflación mensual estimada de 13,50% en bolívares. En dólares, la inflación bajó 3,91%. Con este resultado, la variación interanual al 30 de julio de 2026 se ubicó en 738,79% en moneda nacional y 35,17% en dólares, lo que confirma la persistencia de una elevada presión sobre el costo de la vida en Venezuela

    El inflaciómetro de Cedice Libertad incorporó un procedimiento estandarizado de cálculo para el mes de junio, cuya recolección de precios fue suspendida debido a la contingencia por el doblete sísmico del 24 de junio.

    “En consecuencia, las cifras de junio y julio revisten un carácter formal de estimación (E) basadas en mejores prácticas internacionales de agencias estadísticas”, explica el informe.

    Más de seis salarios integrales para cubrir el consumo básico

    En julio, el consumo promedio de 61 bienes y servicios para una familia de tres personas en Caracas, Valencia y Maracaibo alcanzó 656.239,61 bolívares mensuales (E), lo que equivale a 885,49 dólares (E). Para adquirir esta canasta se requieren 6,7 salarios integrales (de Bs 97.063,2), es decir, poco más de salario integral y medio por semana solo para cubrir necesidades fundamentales.

    El análisis territorial muestra que Caracas encabezó la inflación mensual en moneda nacional durante julio con un incremento de 15,32%, seguida por Valencia (13,42%) y Maracaibo (11,99%).

    En términos absolutos, Valencia registró la cesta más cara tanto en bolívares (684.140,54 Bs) como en dólares (917,59 US$). Le siguieron Maracaibo con 669.385,22 Bs (897,70 US$) y Caracas con 615.193,05 Bs (825,09 US$).

    Dinámica cambiaria

    En dólares estadounidenses, la cesta Cedice registró un ajuste mensual de -3,91% en julio. La mayoría de los rubros mostraron variaciones negativas en moneda extranjera: transporte (-8,82%), restaurantes (-6,66%), alimentos (-5,00%), perfumería y cuidado personal (-3,38%) y servicios (-1,52%), siendo recreación y esparcimiento (+6,64%) el único rubro con variación positiva en divisas.

    Respecto a este comportamiento en moneda extranjera, Oscar Torrealba, coordinador del Inflaciómetro de Cedice, explicó que la variación responde al comportamiento del mercado cambiario formal e informal: «Cuando la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo se reduce, como ha ocurrido recientemente al ubicarse en torno al 15%, disminuye la necesidad del comercio formal de incorporar sobreprecios de compensación en dólares por estar obligados a facturar a la tasa oficial. Esto se traduce en un ajuste a la baja puntual en la expresión en divisas de la canasta, sin que ello signifique un abaratamiento estructural del costo de la vida, el cual acumula un alza en dólares de 35,17% en los últimos doce meses».

    Variación de precios por rubros en julio 2026 (E)

    Alimentos: +11,20% Bs | -5,00% US$
    Perfumería y cuidado personal: +13,65% Bs | -3,38% US$
    Transporte: +8,88% Bs | -8,82% US$
    Servicios: +16,67% Bs | -1,52% US$
    Recreación y esparcimiento: +27,06% Bs | +6,64% US$
    Restaurantes: +11,91% Bs | -6,66% US$

    Con información de Cedice Libertad.

  • Laura Louza: «Sin independencia judicial no hay Estado de Derecho ni recuperación sostenible en Venezuela»

    El restablecimiento de la institucionalidad en Venezuela pasa, inevitablemente, por la reconquista de la independencia del Poder Judicial. Esta es la premisa fundamental de Laura Louza, abogada por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), especialista en Derecho Administrativo por la Universidad de París II, Máster en Derecho, Economía y Políticas Públicas por el Instituto Ortega y Gasset, y directora de la ONG Acceso a la Justicia.

    ¿Qué significa la verdadera independencia judicial?

    Para Louza, el concepto es claro pero fundamental: la independencia implica que magistrados y jueces carezcan de afinidad política militante. «Lo importante es que [cite: tu creencia ideológica] sea solo tu creencia propia y tu decisión, pero que no dependas en tu ejercicio profesional de ese partido o de instrucciones de un gobernante», explicó.

    Un juez, subrayó, debe atenerse exclusivamente a la Constitución, la ley y los tratados internacionales, actuando «sin sesgo y sin ideología específica o presión externa».

    El pecado capital de Venezuela y su impacto económico

    Al analizar la situación nacional, la especialista fue contundente: el origen del colapso del Estado de Derecho es la «captura del Tribunal Supremo de Justicia». Al controlar el vértice del Poder Judicial, se controla toda la administración de justicia, impidiendo que ciudadanos y empresas tengan recursos legítimos contra los abusos del Estado, incluidos alcaldes y organismos públicos. «Eso en Venezuela no pasa hace muchísimo», lamentó.

    Esta falta de contrapesos tiene consecuencias económicas directas. Louza citó el ejemplo del Decreto de Estado de Excepción por Emergencia Económica. «Si la Constitución dice que son 120 días máximo y la Sala Constitucional dice que no hay problema, y el decreto tiene año y medio… ¿Cómo es posible que haga algo distinto a lo que dice la propia Constitución?», cuestionó, evidenciando cómo el máximo tribunal avala abusos de poder sin límites legales.

    «Si el poder no se controla, se abusa. Si no hay independencia del Poder Judicial, ¿quién lo va a controlar? Nadie». Recalcó Louza.

    La renovación del TSJ

    Frente a los recientes acuerdos entre las fuerzas políticas para renovar el TSJ, Louza enfatizó que el proceso de preselección es crítico. «Lo más importante es que el proceso de preselección lo tiene que controlar gente capaz, reconocida y que rinda cuentas por eso, y eso es la sociedad civil, como dice la Constitución», afirmó.

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  • El pulso sísmico en La Guaira impulsará nuevas normas de construcción a nivel internacional

    Julio Molina , ingeniero electricista comentó que La Guaira dependía históricamente de la planta Tacoa (hoy inoperativa) y del sistema de transmisión de Caracas. Ante las fallas tras el sismo, se propone no solo reparar, sino diversificar la red combinando la recuperación de Tacoa con microcentrales hidroeléctricas (en ríos/represas como Puerto Maya, Naiguatá y Los Caracas) y pequeñas plantas fotovoltaicas en zonas no aptas para construcción.

    «Existe un potencial de energía hidráulica en esa zona del país que puede ser aprovechada , sería muy interesante desde el punto de vista de la generación distribuida: tener una fuente fundamental en TACOA y plantas hidroeléctricas más pequeñas conectadas a lo largo del estado como respaldo y complemento«, dio Molina en ele programa de «Marca UCV».

    Foto Maria Emilia Pineda

    La UCV busca ajustar las normas de construcción para resistir estos fenómenos impredecibles tras el evento sísmico registrado.

    «Ocurrieron dos eventos sísmicos con un espacio de 30 a 39 segundos entre uno y otro, que generaron un pulso sísmico de muy baja frecuencia con un impacto terrible sobre las estructuras. Ninguna norma, ni siquiera internacional, toma en cuenta ese tipo de eventos […] Lo que hagamos acá servirá para que en otras partes se tome en cuenta a futuro», fueron la spalabras del experto Molina.

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  • Tocoma sumará 160 megavatios en 90 días para reforzar sistema eléctrico venezolano

    La reactivación de la central hidroeléctrica Tocoma, en el estado Bolívar, contempla incorporar 160 megavatios (MW) al sistema eléctrico durante los próximos 90 días, como parte de un proyecto que busca recuperar capacidad de generación en el país.

    La embajada de Estados Unidos en Caracas informó este jueves sobre el alcance inicial de los trabajos y señaló que la intervención forma parte de un acuerdo suscrito entre Venezuela y la empresa argentino-estadounidense IMPSA.

    El objetivo final es elevar la capacidad de generación hasta 2.640 MW mediante la recuperación de Tocoma y la modernización de la central hidroeléctrica de Macagua, ambas ubicadas en el complejo energético de Guayana.

    Proyecto para recuperar la capacidad de generación eléctrica en el complejo de Guayana

    Acuerdo entre Venezuela e IMPSA busca sumar megavatios mediante la reactivación de obras paralizadas

    La obra comenzó durante la gestión de Hugo Chávez, proyectada como el cuarto pilar del sistema del Caroní junto a Guri, Macagua y Caruachi.2014: Fecha prevista de culminación

    Año en el que debía entregarse la central operativa. Sin embargo, los trabajos se detuvieron dejando la infraestructura inconclusa durante más de una década.Actualidad: Retoma de obras

    Firma de la adenda contractual con IMPSA para recuperar la generación en medio de persistentes fallas y fluctuaciones eléctricas en las regiones.

    Atribuyen fallas a las sanciones internacionales de Estados Unidos y a presuntos actos de “saboteo”.

    Señalan falta de inversión acumulada, problemas de mantenimiento y casos de corrupción en los proyectos.

    La representación diplomática estadounidense señaló que el proyecto se enmarca en el plan de tres fases de la administración de Donald Trump para Venezuela, que contempla estabilización, recuperación económica y transición democrática.

    En ese contexto, el gobierno venezolano firmó este miércoles una adenda al contrato con IMPSA para retomar las obras de una infraestructura que permanecía paralizada desde hace años.

    El anuncio ocurre además en medio de nuevos llamados oficiales al ahorro de electricidad, mientras persisten interrupciones y fluctuaciones en el suministro eléctrico en distintas regiones del país.

    Jorge Rafael Salcedo, presidente de IMPSA, agradeció a los departamentos de Estado y de Energía de Estados Unidos por el respaldo al acuerdo y destacó la importancia del proyecto para el sector energético latinoamericano.

    Por su parte, el ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá, sostuvo que la culminación de Tocoma tendrá un impacto que irá más allá de la generación eléctrica. Según explicó, la obra contribuirá al desarrollo industrial del estado Bolívar y permitirá dar mayor estabilidad al sistema de embalses que conforma el complejo hidroeléctrico de Guayana.

    Una obra paralizada durante más de una década

    Tocoma forma parte del principal sistema hidroeléctrico venezolano, junto con Guri, Macagua y Caruachi. Su construcción comenzó en 2007, durante el gobierno de Hugo Chávez, con una fecha de culminación prevista para 2014.

    La obra, sin embargo, quedó inconclusa. Según Transparencia Venezuela, los trabajos se detuvieron cuando el proyecto registraba un avance de 87,19%.

    La recuperación de la central se produce en un contexto de dificultades prolongadas en el sistema eléctrico venezolano. Las fallas afectan especialmente a las regiones ubicadas fuera de Caracas y han generado un cruce de acusaciones sobre sus causas.

    El gobierno atribuye parte de las interrupciones a las sanciones internacionales, principalmente las impuestas por Estados Unidos, y a presuntos “saboteos”. Sectores opositores y especialistas, en cambio, señalan problemas acumulados de mantenimiento, inversión y corrupción.

    EL NACIONAL

  • Colombia suma 281 muertos por el terremoto mientras la emergencia humanitaria persiste

    El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes buena parte de Colombia deja 281 muertos, 3.824 heridos y 379 desaparecidos, mientras la población civil todavía mantiene la esperanza de encontrar supervivientes a la vez que lidia con la emergencia humanitaria desatada por el sismo.

    El nuevo balance, divulgado este jueves por el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, cifra en 44.936 familias y 102.105 personas las damnificadas, en un total de 426 municipios de 15 departamentos del país.

    El terremoto provocó además 127 edificios colapsados, 65.841 viviendas averiadas y 10.677 destruidas, detalló De la Espriella, que ha preferido centralizar en el Ejecutivo la gestión comunicativa de la tragedia.

    El presidente colombiano también anunció los primeros pasos hacia una reconstrucción, para la que convocó al sector privado.

    De la Espriella explicó que se ha reunido con las principales empresas del sector de la construcción y con distintos gremios porque este «momento histórico» requiere «del concurso de todos los colombianos» y, en especial, de la «empresa privada», que ha dado en este «momento aciago» un «paso al frente».

    Entre la esperanza y la desesperanza

    Pasadas ya las 72 horas críticas para encontrar a supervivientes entre los escombros, los equipos de rescate siguen trabajando en las principales ciudades afectadas, como en Cali, donde el personero de la ciudad, Gerardo Mendoza, ha rechazado utilizar maquinaria pesada en los edificios colapsados para priorizar las tareas de búsqueda.

    Cali tiene al menos un centenar de fallecidos y decenas de edificios residenciales y comerciales que se desplomaron o sufrieron severos daños. Centenares de familias duermen en carpas por temor de volver a sus casas.

    En Manizales, otra de las ciudades afectadas donde fallecieron seis personas, el sismo dejó con riesgo de derrumbe las viviendas de barrios enteros. Según la Alcaldía, hay 1.970 casas con daños parciales y 1.449 inhabitables.

    Felipe Varela, un ciudadano que lo perdió todo en el terremoto, aseguró a EFE estar esperando las ayudas gubernamentales: «Todavía no nos han dicho nada, solamente nos tienen censados y estamos esperando a que nos den la ayuda», relata.

    Por otra parte, la ayuda humanitaria comenzó a llegar apenas este jueves a Quibdó, la ciudad del departamento del Chocó más afectada por su cercanía al epicentro. Unas 18 toneladas de insumos se empezaron a distribuir entre una población llena de incertidumbre.

    En la ciudad, punto de referencia de una de las zonas más empobrecidas de Colombia, los afectados han sobrevivido hasta ahora en base a la solidaridad y las redes de apoyo mutuo.

    Ayuda entre controversias

    La llegada de ayuda internacional avanza en medio de una polémica por los criterios del Gobierno para autorizar el ingreso de equipos extranjeros especializados en búsqueda y rescate, después de que una brigada del Ejército mexicano quedara por ahora fuera de las operaciones pese a la amplia experiencia de México en este tipo de emergencias.

    La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, explicó este jueves que Colombia exigió una certificación adicional para permitir el despliegue del equipo militar que, según destacó, está certificado y ha participado en operaciones de rescate en 98 países.

    La decisión contrasta con la autorización dada a equipos especializados de EE.UU., El Salvador, Ecuador e Israel, aunque Colombia sí ha recibido asistencia mexicana: los rescatistas de los Topos Aztecas llegaron el miércoles a Cali procedentes de Venezuela y México comenzó el envío de 58,5 toneladas de alimentos, agua, medicamentos y otros insumos solicitados por las autoridades colombianas.

    Ante los cuestionamientos de que el Ejecutivo de De la Espriella estaría privilegiando la asistencia de Gobiernos políticamente afines, el canciller colombiano, Omar Bula, aseguró que la ayuda se está aceptando «sin ninguna consideración política o ideológica».

    Lea también: ONU en Colombia: «El sismo afectó la zona con menos recursos»

    EFE