La Asociación de Comerciantes e Industriales de Valera ha comenzado a realizar una encuesta con la finalidad de medir el impacto que la crisis eléctrica genera en el sector privado local. Según los primeros resultados que han obtenido, el 58% de las empresas de la capital comercial de Trujillo carecen de planta eléctrica. Por ende, se encuentran totalmente vulnerables ante las constantes fallas en el servicio.
Ana María Faccín, presidenta de la organización gremial, destacó que los cortes eléctricos en Valera suelen durar 4 horas diarias. Además, las interrupciones no tienen un horario fijo y tampoco se ha logrado establecer un cronograma. Este reclamo es fundamental para que el sector privado pueda organizar sus labores diarias.
Faccín destacó también, durante la entrevista que tuvo en el programa «Venezuela productiva» con la periodista Zuhé Rodríguez, que incluso aquellos empresarios que tienen planta eléctrica requieren que se estabilice el servicio. «Según los resultados preliminares, más de la mitad de los empresarios que tienen planta eléctrica señalan tener dificultades para conseguir el gasoil necesario», dijo.
En los últimos días, el viceministro de Transporte Acuático, David Quintana, indicó que el ejecutivo nacional avanza en un plan para transformar los puertos de La Guaira y Puerto Cabello en hubs logísticos para la distribución de carga internacional. Para Gretsy Marín, presidenta de la Asociación de Agentes de Carga y Aduana de Venezuela, este proyecto permitiría aprovechar mejor dicha infraestructura, ya que actualmente opera por debajo de su capacidad.
«Esta sería la forma de insertar a nuestros puertos en el comercio internacional. Nos permitiría tomar de ellos la máxima producción que pueden tener, porque en la actualidad operan por debajo de su capacidad», dijo Marín.
No obstante, la gremialista también señaló que competir con otros puertos regionales pasa por solventar trabas burocráticas y aumentar la eficiencia. Igualmente, recordó que la maquinaria que se emplea en los puestos y aduanas tiene aproximadamente 10 años en operaciones. De hecho, puntualizó que habría que adquirir nuevas máquinas que puedan integrarse con el «internet de las cosas» y la inteligencia artificial.
Asimismo, Marín aprovechó la entrevista que tuvo en Fedecámaras radio, para explicar la ventaja que supondría para la economía nacional que los puertos operen como hubs internacionales. «De esta forma entraría un mayor flujo económico a la zona portuaria. Si tienes buques internacionales que van a entrar, también vas a tener visitantes y turismo, aunque sea de muy corta duración. Además de los trabajos que se crean», acotó.
George Battikha, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción del Estado Monagas, señaló que las constantes interrupciones eléctricas han reducido la productividad del sector privado. Por ende, los empresarios de Monagas han solicitado que se apliquen importantes descuentos en las facturas de este servicio.
«El mayor impacto es la baja venta que hemos registrado últimamente por las interrupciones eléctricas. Esto nos afecta a todos, pero sobre todo al pequeño comerciante y empresario. Ellos tienen que seguir pagando nómina y otros gastos fijos, pese a las dificultades», dijo Battikha.
Battikha también aprovechó la entrevista que tuvo en el programa «Informe Fedecámaras» con Richard Fortunato para comentar sobre las gestiones que realizan ante las autoridades para pedir la revisión de los tributos locales. En su opinión, la posible reactivación del sector petrolero requiere atender este asunto.
«Ya hemos tenido acercamientos para mejorar el sistema tributario de la actividad petrolera. Nos reunimos con las autoridades municipales y les hicimos ver que esos descuentos se podrían aplicar a cualquier actividad que tuviese conexión con la industria petrolera», concluyó Battikha.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, señaló que la producción nacional de café alcanzó una cifra de aproximadamente 4.000.000 quintales, durante el período 2025-2026, destinados al consumo interno y a la exportación.
En ese sentido, destacó en el Primer Encuentro del Plan Comunal de Café, realizado en el estado Portuguesa, que 1,8 millones de quintales cubren el consumo interno, mientras que 2,1 millones se destinan a la exportación.
Sostuvo que más de 100 organizaciones socio-productivas y 10.000 productores participan en la transferencia de gestión directa, con énfasis en Portuguesa y Lara, estados que aportan el 84% de la cosecha del rubro.
La mandataria encargada dijo que se entregó en comodato a la planta torrefactora «El Cafetal» a las comunas, con el fin de procesar el grano y comercializarlo directamente a través de las bodegas comunales a precios justos.
«Esta torrefactora fue dada en comodato a las comunas para procesar café, donde el café molido tiene valor agregado», resaltó al tiempo que agregó que «el café es uno de los rubros más importantes donde la economía comunal ya tiene todo el circuito organizado».
En las últimas 72 horas, Mérida ha registrado importantes precipitaciones. Las lluvias ya han ocasionado afectaciones significativas, sobre todo en El Páramo. En dicha zona se llegó a interrumpir el paso que conecta a la entidad con Barinas, por los deslizamientos de tierra. Según Marcos Delgado, presidente de Fedecámaras Mérida, la crisis causada por las lluvias podría agudizarse con el derretimiento de la nieve que cayó recientemente en las sierras.
«Tenemos que agregar que, cuando terminan las lluvias, viene el deshielo en las montañas. Eso prolonga el desplazamiento del agua. Esto acaba causando daños a toda la extensión del eje vial que conduce a la ciudad de Mérida», dijo Delgado.
No obstante, el dirigente gremial puntualizó que este tipo de crisis podría ser de menor gravedad sí la entidad contara con una vialidad más moderna. Delgado recordó, durante la entrevista que tuvo en el programa «Informe Fedecámaras» con Richard Fortunato, que las principales carreteras de Mérida son de hace casi un siglo.
Igualmente, el presidente de Fedecámaras Mérida acotó que esperan que el nuevo acercamiento de Venezuela al sistema financiero internacional pueda servir para obtener los recursos necesarios para solventar la situación vial en la entidad. En su opinión, la crisis causada por las lluvias solo puede solucionarse con una mejor infraestructura.
Los delitos informáticos han experimentado un incremento impresionante en Venezuela durante los últimos años (2023-2026). Para este 2026, los ciberdelincuentes organizados utilizan herramientas de Inteligencia Artificial más complejas para vulnerar sistemas y obtener beneficios económicos.
Jefe Pascual González jefe de Investigaciones y Supervisor de Investigaciones de la División de Delitos Informáticos del Cicpc, en una entrevista para Fedecámaras radio, enfatizó que la prevención de los delitos informáticos en la vida cotidiana pasa por un tema de cultura ciudadana y buenas prácticas. El CICPC impulsa campañas nacionales y asesora a figuras públicas y ciudadanos para evitar que sigan cayendo en fraude.
«El ataque más recurrente sigue siendo la ingeniería social: el ciberdelincuente se acerca al ciudadano común a través de llamadas, redes sociales como Instagram o páginas falsas mimetizadas para robarle sus códigos o datos bancarios. Es una situación de cultura de ciberseguridad; las personas siguen haciendo transacciones financieras a través de WhatsApp y cayendo en engaños por no cumplir con los estándares mínimos de protección», dijo González en el programa de «Tecnofinanzas».
Cuentas clientes bajo la mira de la banca
Durante su participación en el evento de ciberseguridad de la Asociación Bancaria, González reveló que más del 80% de los ataques dirigidos al sector bancario en los últimos años no van contra la infraestructura de las instituciones, sino contra las «cuentas clientes» (personas naturales y jurídicas). Las métricas del CICPC indican que el 75% de estas agresiones se ejecutan mediante phishing y troyanos bancarios, evidenciando que la seguridad es una responsabilidad compartida entre el banco y el usuario.
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El presidente ejecutivo de la Asociación Bancaria de Venezuela (ABV), Pedro Pacheco Rodríguez, alerta que con la Inteligencia Artificial Agéntica el riesgo de ciberataques en Venezuela crece exponencialmente y, en consecuencvia, no solo el sistema financiero, sino todos los sectores deben prepararse para enfrentarlo.
Durante el III Congreso Internacional de Ciberseguridad, organizado por el gremio bancario, Pacheco advirtió que el sector financiero contribuye activamente a generar consciencia sobre esta situación.
«La banca promovió este congreso como contribución a la educación financiera, porque sus clientes pueden ser afectados y, en consecuencia, cuando se va a otorgar un crédito ya no basta con analizar los estados financieros, los flujos de caja, inventarios y ventas, sino también hay que tomar en cuenta los riesgos de ciberseguridad asociados», indicó en declaraciones a Banca y Negocios.
Y añadió: «toda esa información puede ser muy sólida, muy robusta; pero si un cliente es objeto de un ciberataque puede dejar de cumplir sus obligaciones y eso origina, obviamente, un problema».
El ejecutivo hizo hincapié en el hecho de que hace un año, el Congreso se centró en la Inteligencia Artificial y ahora abordó una amenaza exponencialmente más peligrosa que es la Inteligencia Artificial Agéntica que «tiene capacidad de pensamiento lógico».
«A través de algoritmos, estos agentes de Inteligencia Artificial pueden tomar decisiones y establecer cuando una posible víctima es más vulnerable para atacarla», indica Pacheco.
Ciberdelincuentes aumentan su interés en Venezuela
Todos los datos disponibles indican que los ciberataques han aumentado en Venezuela y el presidente ejecutivo de la Asociación Bancaria de Venezuela señala que así como el país despierta cada vez más interés en inversionistas internacionales, así también ocurre entre los ciberdelincuentes.
«Sin duda, los ciberdelincuentes están viendo una oportunidad, por eso tenemos que elevar nuestros estándares en todos los sectores, y este no es un problema que se enfrenta con más inversión en tecnología, sino que también implica un cambio de cultura organizacional», apunta.
En este sentido, añadió que «la alta dirección en las organizaciones tiene que ser más proactiva e involucrarse más en estos asuntos, porque la seguridad informática ya no es un problema solo de los técnicos, sino que es un problema de toda la estructura gerencial. Este es un asunto estratégico».
Pacheco sostiene que la banca venezolana ha impulsado con éxito una muy importante transformación tecnológica y recuerda, a manera de ejemplo, que 95% de los pagos se realiza, a través de plataformas digitales, por lo que existe una clara consciencia de su exposición al riesgo.
«Ya la discusión no está en la capacidad de prevenir una ataque, porque la posibilidad de evitarlo es casi mínima. El problema no es si una empresa o un sector va a ser objeto de un ciberataque, sino que sea efectivamente capaz de responder a ese ciberataque con las herramientas adecuadas. Esta situación es sistémica y requiere un enfoque proactivo», indica Pacheco Rodríguez.
Añade que ese enfoque pasa por la debida formación «de nuestros directores de seguridad de la información y contar con herramientas y una estrategia de defensa adaptada a las necesidades que cada institución defina para mantener una operación con capacidad de respuesta ante estos eventos, que son cada vez más frecuentes».
Y añade: «hay que tener una estrategia de contingencia y unas normas muy claras de gobernanza corporativa. Ya no basta con respuestas a cada evento, porque el riesgo de pérdidas es considerablemente elevado».
Corresponsalías bancarias
En otras declaraciones, el presidente de la ABV, Pedro Pacheco Rodríguez, indicó que alrededor que 25 bancos ya tienen al menos una entidad corresponsal en el exterior y algunos ya están buscando ampliar sus alianzas internacionales, por lo que asegura que la reconexión del sistema financiero nacional con el exterior marcha exitosamente.
Este número de instituciones equivale prácticamente al 100% de los bancos que operan en el país, pero el dirigente gremial no dio detalles concretos sobre si queda alguna entidad sin corresponsal internacional.
«Ahora las empresas tienen que elevar sus estándares, dados los niveles de informalidad que se manejaban internamente. Hay que actualizar los estados financieros y las juntas directivas, entre otros requisitos, para hacer operaciones con bancos internacionales», advirtió Pacheco.
El presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela (ABV) considera que las autoridades y el sistema bancario están realizando un esfuerzo importante y positivo para la reconexión del país con los mercados financieros internacionales, pero señala que no es una tarea fácil y que, posiblemente, tenga resultados más tangibles en el segundo semestre del año.
Pacheco Rodríguez se manifestó «optimista» sobre la eventual llegada de remesas de efectivo en divisas y la activación de más corresponsalías bancarias. «Hay un trabajo importante por hacerse, pero hemos avanzado mucho. Estamos hablando de un proceso de apenas de cinco meses».
Tras la culminación de la 56ª Asamblea Anual de Consecomercio en Barquisimeto, estado Lara, el presidente del gremio, José Gregorio Rodríguez, presentó en Fedecámaras radio un balance de las conclusiones del encuentro empresarial. El líder gremial destacó la necesidad de separar el rumbo económico del debate partidista e hizo un llamado a construir un acuerdo nacional a largo plazo.
Rodríguez propuso la creación de un nuevo contrato social que defina las políticas del país para el próximo medio siglo, blindando la economía frente a los cambios políticos: «Tenemos que separar la parte económica, que genera bienestar a la población (…) de la actividad político-partidista… Lo que estamos planteando también es que hay un documento central consensuado para los próximos 50 años».
En el plano coyuntural, el epicentro de las discusiones estuvo marcado por las graves fallas de los servicios públicos, con especial énfasis en la crisis eléctrica que golpea severamente a las regiones del país. Rodríguez enfatizó que el sector empresarial entiende la complejidad, pero exige previsibilidad y medidas de compensación fiscal ante la imposibilidad de operar de manera regular.
«El sector comercio y servicio lo que no entendemos es que no tenemos por una parte un cronograma de administración de carga o desincorporación del servicio… Planteamos en el corto plazo en el tema eléctrico que en materia tributaria hayan consideraciones de los municipios y de los tres niveles de gobierno (…) para que también se pueda medir el impacto en nuestras ventas, y esa misma proporción sea descontada de los tributos».
Para abordar este problema de forma estructural, el presidente de Consecomercio expuso una propuesta financiera que involucra el uso de los Derechos Especiales de Giro (DEG) de la República para saldar compromisos internacionales y abrir las puertas a nuevos financiamientos multilaterales destinados exclusivamente a la infraestructura energética: «Estamos planteando que de los derechos especiales de giro (…) la república pueda tomar 4.000 millones para saldar deudas con el Banco Interamericano de Desarrollo con la comunidad andina de fomento, la CAF también, con el compromiso previo (…) de que se puedan otorgar créditos entre 10 y 12 millones de dólares y atender el problema estructural del sistema eléctrico».
Finalmente, el gremio insistió en la urgencia de aplicar una reingeniería total al sistema tributario nacional para frenar el impacto inflacionario, así como la eliminación del Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF) con el objetivo de liberar los capitales en divisas actualmente represados en la banca y el ecosistema nacional, permitiendo que funcionen como palanca de financiamiento para sectores esenciales como alimentos y medicinas.
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El colapso del sistema eléctrico no solo se traduce en racionamientos programados, sino también en bajones y apagones repentinos que afectan el día a día de la gente. Esto ha obligado a la población a invertir dinero en equipos y tiempo para tratar de mitigar el impacto de la crisis eléctrica en su bolsillo y las finanzas de sus hogares.
TalCual consultó a ciudadanos de diferentes zonas del país, quienes coincidieron en que, por lo menos, mensualmente parte de los gastos se los lleva la compra o reposición de objetos o equipos. Tal es el caso de Bryan Granado, un joven de 22 años que habita en una zona al oeste de Maracaibo, estado Zulia, quien expresó que padece racionamientos diarios de seis horas.
Para él, el desembolso previsto para minimizar las consecuencias de las fallas eléctricas alcanza los $50 mensuales al comprar hielo, agua y un ventilador recargable ya que «cuando regresa, solo hay fluctuaciones».
«Compré un ventilador recargable en $35 porque el calor que hay en Maracaibo es insoportable. No se aguanta y por eso a veces ni duermo», detalló.
Granado prefiere comprar bombillos recargables antes que velas porque «las velas no duran nada aquí y están en $3. Prefiero un bombillo».
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), en Venezuela, el 39% de los hogares son perjudicados con los cortes de energía por varias horas durante el día. A través de una publicación en X, el economista José Guerra afirmó que «el estado con más horas sin luz en Venezuela es Barinas, con ocho horas sin energía eléctrica a diario». Describió la situación como una pérdida en calidad de vida y daños para la industria y el comercio.
Ante este escenario, los venezolanos se ven obligados a destinar parte de sus mermados ingresos económicos en alternativas que cubran la falta de electricidad. El promedio de gasto en mantenimiento, alquiler de plantas y la compra de insumos ronda entre 20 y 30 dólares mensuales, según el Monitor de Servicios Públicos de Cedice Libertad.
El sueldo mínimo en Venezuela es de 130 bolívares desde hace cuatro años y el ingreso mínimo integral fue ajustado el 30 de abril en $240, quedando por debajo del costo de la canasta básica alimentaria que, según las estimaciones del Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), alcanza los 700 dólares al mes. De manera que cualquier gasto adicional representa una carga difícil de llevar.
El mapa del gasto
En muchos casos la inversión es mayor. Una familia del sector Mamonal en Valle de la Pascua, Guárico, invirtió $180 en una planta solar «para poder cargar los teléfonos», ante la urgencia de comunicarse, según el relato de María Bastardos, residente de la zona. Aunado a esto, en su hogar la pérdida se tradujo en el daño de un congelador, cuya reparación técnica costó $80.
En gran parte del territorio venezolano, las horas de racionamiento van desde cuatro hasta siete horas. Bajo estas condiciones, las altas temperaturas azotan a la población y afectan actividades diarias, entre ellas, la cría de animales, tal como contó María Bastardos: «Teníamos una cría de pollos y se nos morían de 10 a 15 por el calor, y sin electricidad no podíamos encender los ventiladores».
Bastardos explicó que hace unos meses el racionamiento comenzaba a las 7:00 p.m. y terminaba a las 12:00 a.m. Sin embargo, les cambiaron la rutina y ahora le quitan la luz a partir de la 1:00 p.m. hasta las 6:00 p.m.
Ante el calor, la alternativa para la familia de Bastardos es «colgar chinchorros en los corredores» de la vivienda.
En este estado, más allá del daño material, la falta de luz también significa una carrera de vida o muerte. El portal Radio Fe y Alegria Noticias documentó el caso de Manuelbis Pereira, madre de un niño que es paciente hemofílico. Samuel, de 13 años de edad, tiene artrosis tipo I en el tobillo derecho y puede recibir hasta 2.000 dosis semanales, tomando en cuenta que una dosis del tratamiento puede costar entre $20 y $30 en farmacias.
«El tratamiento de Samuel, es de alto costo, no lo consigo en la farmacia que está en la esquina, sino en un censo que hacen por la Asociación Venezolana para la Hemofilia, y debo acudir también al Seguro Social, donde también te hacen un censo para darte el tratamiento, en vista de que es bastante costoso», según lo que afirmó Pereira al medio.
Entre los cortes eléctricos y el costo elevado del tratamiento, Pereira se ha visto en la necesidad de salir corriendo de un lugar a otro para resguardar el medicamento, ya que este requiere estar refrigerado.
La crisis en el sector eléctrico altera los planes de los ciudadanos. Jealyn Salas, estudiante de odontología y residenciada en San Juan de los Morros, expresó que debido al racionamiento de luz y los «bajones», su «aire acondicionado se dañó». La joven explicó que aún lo tiene «sin reparar» porque el dinero que adquiere lo destina a otras prioridades.
«Aquí quitan la luz una vez al día por cinco horas, lo que genera frustración, enojo, agotamiento e incertidumbre», añadió la estudiante.
El impacto económico varía según la región. Mientras que en San Juan de los Morros, en Guárico, la adquisición de bombillos recargables es de cinco dólares cada uno. En Biruaca, estado Apure, se estima en ocho y 10 dólares. Sin embargo, adquirir estos objetos, representa la alternativa mínima para no permanecer a oscuras durante las cinco y seis horas de racionamiento.
Hacia la zona andina, las dinámicas comerciales también se han trastocado. Luis González, trabaja en el centro y vive en San Jacinto, municipio Libertador, estado Mérida, es administrador de una peluquería y técnico electrónico. Él afirma que en la peluquería han «gastado en lámparas de emergencias» hasta $200 y en «dos UPS de 800 vatios…casi $400».
Sin embargo, para los secadores de cabello se necesitan «2.500 vatios para que solo uno sirva. Comprar un inversor para que uno funcione por lo menos dos horas, implicaría gastar más de $1.000, que no los tenemos ahorita». Por lo tanto, explica que cuando no hay luz durante bloques de cuatro a seis horas, las peluqueras hacen el trabajo a domicilio.
González expresó que en el hogar, cuando la falla eléctrica es de noche, «toca hacer tarea con los niños» a la luz de bombillos recargables. «Tocó comprar un UPS para el router del internet y se cargan los teléfonos con la batería de la moto o el UPS», acotó .
«El último mes tuve que comprar el UPS para el router, fueron $45 y dos bombillos recargables que fueron $30 más», detalló.
La situación en el oriente del país mantiene el mismo patrón. Valeria Guilarte, residente del sector La Capilla del estado Nueva Esparta, aseguró: «Compré un ventilador recargable de $48, una batería para el internet de $45, dos bombillos recargables de $5 cada uno y dos lámparas led de emergencia que me costaron $15 cada una», lo que estimó un gasto de $133 para la preparación técnica ante la situación.
Asimismo, afirmó que no suelen «comprar hielo a menos que el recorte de electricidad pase de las seis horas lo cual es posible».
La burbuja se quiebra
Durante mucho tiempo, Caracas no supo lo que era un racionamiento eléctrico de hasta 8 horas, pero esa realidad comenzó a cambiar a partir de 2010 y se fue incrementando hasta llegar al gran apagón nacional que dejó a toda Venezuela a oscuras en 2019. Desde ese momento, la inestabilidad, las fluctuaciones y los apagones se volvieron parte de la rutina, aunque no en la misma proporción que en el interior del país. Hace dos meses, por ejemplo, internautas aseguraron a través de las redes sociales que hubo fallas eléctricas en varias zonas de Caracas, entre ellas El Paraíso, 23 de Enero, Caricuao, Altamira, Artigas, Las Acacias, Quinta Crespo, la avenida San Martín, Prado de María, Capitolio y El Cementerio.
La Universidad Central de Venezuela (UCV) quedó sin luz el 6 de mayo. Paola Carrillo, estudiante de Comunicación Social, expresó que estaba en el piso uno de la escuela cuando «las luces se apagaron a las 3:30 p.m.» y los «profesores siguieron dando su clase bajo la luz natural del día». Ese mismo día, el portal Efecto Cocuyo registró fallas eléctricas en otros sectores de la capital: Colinas de Bello Monte, Cumbres de Curumo, Bello Campo, El Paraíso, Montalbán, San Martín, Santa Teresa, San Agustín, El Cementerio y Caricuao.
La señora Carmen Mendoza es una comerciante informal. Ella vive en la calle principal San Antonio, El Valle, y afirma que «cuando no hay luz no puedo trabajar», ya que tiene un molino eléctrico donde muele el café que vende. Mendoza estima haber gastado en lo que va de año $300 entre la compra de equipos y la repación de artefactos.
Asimismo, Camila Bueno, quien vive en la parte alta del barrio Zamora de la Parroquia El Valle, Caracas, asegura que las horas y el momento del día es relativo cuando se trata de las fallas eléctricas. Ella expresa que de los siete días de la semana, seis tienen fallas de luz. «Hay apagones, pero otras veces nos quedamos sin luz. Esto puede durar entre una y seis horas. Hay noches en las que se va y no llega sino hasta la madrugada, y hay tardes que se va y no llega sino hasta la noche. También hay veces que solo tarda una hora en llegar», afirmó.
Bueno detalló que «desde los hechos ocurridos el 3 de enero, se nos ha ido la luz muy seguido. Ante esto, duramos sin señal y sin luz cuatro días completos. Luego, estuvimos una semana tranquilos y de pronto se nos fue la luz tres días completos y así sucesivamente. Se nos ha estado yendo constantemente, no solo apagones sino cortes completos que duran días».
Las fallas, el racionamiento y la solución…
A propósito de las constantes fallas eléctricas en el país, el economista José Guerra escribió en su cuenta en X que «el clamor es uno: exigimos solución y que se empleen parte de los $5.000 millones que Venezuela tiene» en el Fondo Monetario Internacional para comenzar a solventar esta «calamidad»
Entre 2024 y 2025 ha aumentado un 11% las zonas que se ven afectadas por fallas del suministro, según la Encovi. Delcy Rodríguez, anunció el 22 de marzo un «plan de ahorro de energía eléctrica» durante 45 días. Según la funcionaria, la medida se debió a un fenómeno solar que causaría altas temperaturas en Venezuela.
A pesar de que ese período venció, el racionamiento eléctrico continúa, sumado a los bajones y apagones imprevistos. El pasado 7 de mayo, a través de un comunicado, la Vicepresidencia Sectorial de Obras Públicas y Servicios informó que «se alcanzó un hito en la demanda eléctrica», al llegar a los 15.570 megavatios. Esto fue descrito como «la más alta en los últimos nueve años» y anunciaron «maniobras de estabilización y protección» del sistema.
La Cámara de Empresas de Servicios de Telecomunicaciones (Casetel) pide al Estado la creación de mesas técnicas para implementar una indexación diaria o ajustes en las tarifas de servicios.
Pedro Marín, presidente encargado de Casetel, compartió en «Espacio Abierto» detalles de la solicitud.
«Desde el año pasado ya, a raíz de la emergencia económica, las empresas del sector de servicios de telecomunicaciones recibieron una instrucción de Conatel sobre el cobro de los servicios en la fase de cambio del primer día del mes. Eso se ha mantenido en el tiempo, hasta el día de hoy, y realmente lo que está ocasionando en cierta manera es una ralentización del crecimiento del sector».
El representante de la cámara aclaró que, aunque estas medidas fueron tomadas bajo un marco de emergencia económica, en la actualidad frenan la inversión. Una de las razones es la devaluación diaria de la moneda. Esta situación hace que sea una pérdida cobrar los servicios a final de mes con una tasa del dólar del primer día de ese mes.
«Lo que se está pidiendo es la revisión de esto y buscar un modelo que no perjudique al usuario final. Buscamos una medida que de alguna manera permita que las empresas puedan seguir invirtiendo al mismo ritmo que venían invirtiendo».
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