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  • Salario mínimo del venezolano equivale a 89 centavos de dólar mensuales

    Personeros del oficialismo han presentado como ventaja que Venezuela tenga una mano de obra barata, pero esa percepción no es compartida por los empleadores y los sindicatos que cuestionan las decisiones salariales del gobierno dentro de su política económica, que no detiene la hiperinflación ni incrementa la producción nacional, manifestaron fuentes laborales.

    “Es un exabrupto presumir de que el país tiene una mano de obra barata solo porque el sueldo de los trabajadores es demasiado bajo y no alcanza para cubrir las necesidades mínimas del grupo familiar”, expresó Servando Carbone, directivo de la Unión Nacional de Trabajadores.

    El representante de la Unete manifestó: “Es ultradramático que la mayoría de los trabajadores venezolanos ganen 89 centavos de dólar mensuales de acuerdo con el último aumento del salario mínimo decretado por el gobierno”.

    El 20 de junio pasado, el presidente Nicolás Maduro anunció un aumento de 103% del sueldo mínimo, que pasó de 1 millón a 3 millones de bolívares mensuales, además de elevar el ticket de alimentación a 2.196.000 bolívares/mes, con lo cual el ingreso integral mínimo mensual quedó en 5.196.000 bolívares a partir del 1º de julio.

    Las organizaciones laborales recopilaron los montos de los salarios mínimos aportados por las estadísticas oficiales de países de América Latina y el Caribe. En esa lista, Venezuela ocupa el penúltimo y último lugar con 32,3 y 0,89 dólares mensuales de acuerdo con la conversión monetaria del monto del sueldo mínimo a dólares a tasas Dicom (96.000 bolívares) y la libre de mercado.

    A diferencia de Venezuela, el resto de las naciones latinoamericanas y caribeñas tienen una tasa única de cambio. En el ranking, Panamá aparece con el sueldo mínimo más alto, de 744 dólares mensuales, seguido de Argentina, Costa Rica y Chile, de 544, 512 y 456 dólares por mes, respectivamente.

    Entre los más rezagados, por supuesto mucho antes de Cuba con 23 dólares al mes, la lista menciona a México y Nicaragua, que registran 139 y 115 dólares mensuales, bastante lejos de Venezuela.

    Carbone precisó que los bajos salarios son la causa de que los trabajadores del sector público y privado abandonen masivamente sus puestos de trabajo muchas veces sin renunciar formalmente al empleo ni cobrar sus prestaciones sociales.

    Destacó que solo en la administración pública desertan diariamente 200 personas. Muchos de los trabajadores, públicos y privados, emigran a otros países, fundamentalmente Colombia, donde el salario mínimo es más atractivo: 265 dólares, además de no que no tiene la hiperinflación de Venezuela. Otros puntos de destino por la diferencia salarial y las oportunidades de empleo son Ecuador, Perú, Argentina, Chile y Bolivia.

    El dirigente sindical insistió en que es imposible cubrir con 0,89 o 32,2 dólares al mes el costo de la canasta básica familiar venezolana, la cual siempre está en ascenso y que en mayo pasado alcanzó el valor de 301.138.353,05 bolívares.

    Recordó que el gobierno incumple el artículo 21 de la Constitución venezolana, el cual dispone que el Estado garantizará a los trabajadores del sector público y privado un salario mínimo vital que será ajustado cada año tomando como referencia el costo de la canasta básica.

    Ingreso depreciado

    Froilán Barrios, coordinador del Frente Autónomo de Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato, indicó que en Venezuela los precios de los productos están dolarizados porque los insumos y materias primas son importados a dólar libre, que sube mucho y a diario.

    “Es inmoral hablar de una mano de obra barata a costa de pagar salarios de hambre que se diluyen con la hiperinflación”, sostuvo el representante de Fadess.

    La economista Tamara Herrera indicó el martes, en la 74ª Asamblea Anual de Fedecámaras, que la tasa de inflación llegaría a 800.000% tomando en cuenta que el índice inflacionario de junio pasado fue de 200%.

    Pero lo más grave, según Barrios, es que más de 70% de unos 8 millones de trabajadores que laboran en el sector formal del país gana salario mínimo o algo más, cuando en los países con economías sanas el mínimo es utilizado solo como referencia para calcular costos laborales, por lo que los trabajadores devengan generalmente bastante por encima del sueldo mínimo.

    “En Venezuela nos alarmábamos con las noticias de que los trabajadores de las naciones más pobres de África sobrevivieran con un ingreso de un dólar diario. Ahora los venezolanos no perciben ni eso”, alertó el dirigente sindical.

    Destacó que los incrementos salariales de Maduro no resuelven el problema de fondo, pues la brecha entre el salario nominal y la hiperinflación se ensancha cada vez más por la pérdida del poder adquisitivo debido a que los precios de los productos suben prácticamente a diario, lo que precariza la calidad de vida de los trabajadores y sus familias.

    La asesora laboral de empresas Maryolga Girán resaltó que el principal problema de los trabajadores venezolanos es la pérdida del poder adquisitivo del salario y del ticket alimentación frente a la hiperinflación. En este contexto, recordó que el ingreso integral de 5.196.000 bolívares al mes no alcanza para comprar un pollo.

    Girán explicó que por los contratos colectivos los trabajadores del sector industrial devengan mucho más que el ingreso mínimo oficial, donde el salario integral diario de enganche es de 1 millón de bolívares. Agregó que 15% de las empresas de la pequeña y mediana industria (Pymes) paga conforme a los aumentos del gobierno y el resto por encima de esos montos.

    La experta precisó que el sector comercio y de los servicios (limpieza, mantenimiento, vigilancia, entre otros) paga a sus trabajadores el ingreso mensual decretado por el Ejecutivo. Refirió que con la recesión económica y la caída de las ventas de artículos diferentes a alimentos y productos de limpieza y aseo personal, los comercios tienen serias dificultades para pagar a sus empleados los aumentos decretados por el gobierno, lo cual genera el cierre o la disminución de los negocios.

    La asesora laboral advierte que el principal problema es que el gobierno impone unilateralmente el salario mínimo y se ignoran los parámetros de inflación, devaluación, producción y productividad, entre otros, que utiliza el Ejecutivo cada vez que ordena un incremento.

    Y es que la fijación del salario mínimo nacional, como en la mayoría de los países, se acuerda en consenso entre el gobierno, los empleadores y los sindicatos mediante el diálogo social tripartito y con base en los indicadores económicos, los cuales en Venezuela se desconocen por la opacidad de la información y las cifras oficiales de los organismos como el Banco Central.

    Debido a esta situación, Fedecámaras introdujo ante la Organización Internacional del Trabajo la queja de que el gobierno no hace consultas con los otros actores laborales cuando fija el sueldo mínimo reclamo que también han realizado las organizaciones obreras no oficialistas.

    La falta de respuesta gubernamental a las recomendaciones de la OIT y sus instancias sobre esta materia llevó a la institución laboral mundial a designar en junio pasado una comisión de encuestas para condenar a Venezuela por incumplimiento del convenio sobre el salario mínimo.

    Discriminan con los militares

    Los incrementos salariales del gobierno a los militares son una discriminación del resto de los trabajadores del país, aseguró Servando Carbone, directivo de la Unión Nacional de Trabajadores. “Los montos son muy superiores a la escala de sueldos de la administración pública, donde la mayoría gana salario mínimo o un poco más”, dijo.

    El representante de Unete sostuvo que Maduro “busca ganarse la adhesión y la lealtad de las Fuerza Armada Nacional Bolivariana a su gobierno mientras el resto de los trabajadores ganan salarios muy inferiores que no alcanzan para cubrir las necesidades más básicas”.

    Aclaró que los militares y los venezolanos en general merecen salarios que garanticen un buen estándar de vida. Con la decisión del Ejecutivo, los sueldos castrenses quedaron en 500 millones de bolívares al mes para un general; 240 millones, un coronel; 203 millones, un teniente coronel; 148 millones, un mayor, y 118 millones para un capitán.

    Carbone advirtió que “los elevados sueldos de los militares también están condenados a depreciarse con la hiperinflación”.

    Froilán Barrios, del Frente Autónomo de Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato, señaló que los empleados de las alcaldías, gobernaciones y algunos organismos públicos siempre cobran con retraso los aumentos salariales del gobierno.

    Indicó que esas instancias dependen de los recursos provenientes del situado constitucional, pero el Ejecutivo no envía a tiempo el dinero para cumplir esos compromisos por lo que el ingreso de los trabajadores se deprecia aún más cuando finalmente cobran el aumento del sueldo y el ticket alimentación.

     

    Créditos: El Nacional

     

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  • Google se embarca en los videojuegos y otros 4 clics tecnológicos

    Google trabaja en una plataforma de videojuegos: El gigante de las búsquedas está preparando su entrada en el mundo del ocio electrónico a través de una plataforma de los videojuegos en línea, según el portal especializado Kotaku.

    Yeti es el nombre de este proyecto con el que Google intentará aprovechar las opciones del ‘streaming’ para disfrutar de videojuegos de gran calidad sin contar con una consola de alta gama, ya que el peso de los gráficos recaería en servidores a través de la tecnología de nube.

    Samsung estudia denuncias: El fabricante coreano Samsung está estudiando las quejas de los últimos días por parte de usuarios en EE.UU. de que sus celulares supuestamente enviaron sin permiso fotografías a los contactos guardados en los teléfonos. Medios de comunicación se han hecho eco de las denuncias en internet que, aparentemente, estarían afectando a los Galaxy S9 y los Galaxy Note 8.

    Ciberseguridad:
     El ransomware es la principal «ciberpesadilla» en Latinoamérica El ransomware, como se le conoce al secuestro de datos, ya es la principal causa de «ciberterror» de las empresas latinoamericanas, según un informe de la firma eslovaca Eset. Esta amenaza logra superar a los códigos maliciosos comunes o ‘malware’ y a las vulnerabilidades, según los 4.500 ejecutivos, técnicos y gerentes de 2.500 empresas pequeñas consultadas.

    Plataformas: Airbnb, la herramienta de alquileres turísticos, planea salir a bolsa antes de que acabe 2020, según medios especializados. Airbnb pretende «estar lista para salir a bolsa» el 30 de junio de 2019, lo que implica decidir sobre las compensaciones de sus empleados y cubrir las vacantes en la dirección de márketing y la gerencia financiera, dijeron al medio fuertes cercanas a la firma.

    Cohete: La compañía espacial SpaceX lanzó desde Cabo Cañaveral (Florida) un cohete Falcon 9 con una cápsula robótica Dragon cargada con suministros para la Estación Espacial Internacional. Numerosas personas llamaron o escribieron correos a los medios de la zona para avisar de un misterioso objeto volante antes del amanecer, que resultó ser el artefacto espacial.

     

    Créditos: El Tiempo

     

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  • Régimen de precios para baterías automotrices obliga a Duncan a vender a pérdida

    En un comunicado publicado en diarios de circulación nacional, Acumuladores Duncan llama la atención sobre  el hecho de que los precios fijados por la SUNDDE para las baterías para automóviles están por debajo de los costos de producción, lo que significa que actualmente está produciendo y vendiendo a pérdida.

    La empresa se disculpa con los clientes y usuarios de Duncan y Titán “por la experiencia atropellada en la que se ha convertido la compra de una batería en Venezuela” y porque el servicio que ofrece a sus clientes se ve comprometido por causas ajenas a su voluntad.

    Explica que el 17 de abril la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (SUNDDE) ordenó una reducción de precios en el orden de 50% de todo el inventario existente a esa fecha en todos sus centros de distribución. Posteriormente  extendió la medida a las Plantas de Producción. Según refiere la publicación, mientras la empresa ha entregado toda la información relativa a costos, con los que demuestra que los precios fijados por este organismo están por debajo de los costos de fabricación, la SUNDDE ha autorizado dos ajustes de precios sobre la lista de precios reducidos, los cuales siguen estando muy por debajo del costo de fabricación.

    A pesar de que las plantas de producción están trabajando a su nivel habitual, la empresa subraya que en las últimas semanas su situación se ha hecho “compleja y difícil”. Sostiene que los precios de las baterías que produce están determinados principalmente por los precios de los insumos, materias primas y repuestos, tanto nacionales como importados.

    Acumuladores Duncan señala que ha insistido ante autoridades económicas y del transporte que puedan comprender el impacto de esta situación y faciliten un acuerdo en torno a “una estructura de precios que permita operar con márgenes positivos de rentabilidad”.

    La empresa manifiesta a los clientes que continuará “haciendo todos los esfuerzos para garantizar la disponibilidad de baterías de calidad, como lo hemos hecho durante 63 años, así como para devolverles una experiencia de compra y de servicio que se merecen”.

  • María Carolina Uzcátegui: «nadie va a producir ni vender a pérdida»

    Luego de la Asamblea número 74 de Fedecámaras, en entrevista en el programa “Marca País” con la periodista María Isabel Párraga, María Carolina Uzcátegui, presidente de Consecomercio, reiteró  que ningún productor ni comerciante va a producir ni vender a pérdida.

    Con respecto a la inflación que vive el país, señaló que el incremento del 200 % del salario mínimo del venezolano en menos de dos meses, es una confesión y aceptación por parte del Gobierno del deterioro de la calidad de vida del venezolano.

    Explicó que el concepto de especular es hacer suposiciones sin basamento científico y que el Gobierno supone que los comerciantes son especuladores y ladrones y, la realidad les demuestra que es otra cosa lo que ocurre.

    “El verdadero problema es la hiperinflación, no son los precios que marcan los productos sino el origen del precio debido a las políticas económicas que establece el Gobierno”, expresó.

    Por otra parte, debido a la proliferación del comercio informal, Uzcátegui, responsabilizó al gobierno de la situación de los mercados no formales que venden a sobreprecio sin restricciones.

    Invitó a revisar el control de cambio, ya que, a su juicio, es la principal fuente de corrupción en el país, además se preguntó por qué los militares no se dirigen a las carreteras a ver por qué entre el 15 y 20 % de las cargas de productos se quedan en las alcabalas.

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí

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  • Quintana: “aquí viene un barquito con cajas Clap y camionetas Toyota asignadas»

    La situación de crisis en el puerto de La Guaira, las aduanas, los comercios y servicios en el estado Vargas, cada día se profundiza más. “Uno se da una vuelta y se pregunta por qué hay tanta gente caminando, tanta gente en el centro de Vargas, tanta gente como sin norte, y es porque no hay trabajo, no hay progreso, pareciera que no hay futuro”. Así lo expresó Eduardo Quintana, presidente de Fedecámaras Vargas, en conversación con Ahiana Figueroa para el espacio “Mesa de Análisis”.

    El estado Vargas, otrora con una pujante actividad comercial, aduanera y turística, ha venido padeciendo  el proceso de depauperación económica que enfrenta el resto del  país como consecuencia de una política económica errada que ha traído entre otras consecuencias, un creciente proceso de hiperinflación. Quintana señala al respecto, que “la actividad portuaria, la actividad laboral ha caído. Las importaciones han caído en un 90%”, lo cual es ilustrativo de la grave situación que vive el país.

    Asimismo, Quintana  explicó que por la gran caída en la actividad que desarrolla el puerto de La Guaira, la actividad laboral ha “mermado notablemente y la caída en su actividad cotidiana pudiera ser irreversible, al igual que las importaciones”.

    De igual manera, resaltó que la mayoría de las importaciones que llegan al puerto son del Gobierno Nacional, pero que no son suficientes para cubrir la demanda, “acá viene un barquito por semana, trae cientos de cajas Clap, línea blanca y camionetas Toyota, las cuales ya han sido asignadas”.

    Baja calidad de servicios en el estado Vargas

    Vargas es un estado que no se escapa de la grave situación que viven los ciudadanos y los empresarios, por lo que Quintana destacó que se han sometido a las consideraciones impuestas, “no tenemos servicio de electricidad constantemente, tampoco de internet que es por donde nos comunicamos con los clientes e importadores y tampoco agua ni transporte”, básicamente lo que se tiene, es un caos.

    Escuche la entrevista completa haciendo clic aquí

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  • El cultivo de caña sufre de poca siembra y producción por falta de insumos

    La inestabilidad económica que atraviesa Venezuela ha repercutido en todos sus ámbitos productivos, siendo el sector agrícola uno de los más afectados, como en el caso del cultivo de caña, que en la Zafra anterior de este año murieron 340.000 toneladas, lo que representa 240.000 toneladas de azúcar, que es equivalente a una producción para el 20 % del consumidor nacional.

    El presidente de la Sociedad de Cañicultores de Portuguesa (Socaportuguesa), Óscar Contreras, señaló que, lo preocupante es que para la próxima zafra tendremos menos de 3 millones de toneladas, lo que ubica a este sector muy por debajo del hectareaje de la década de los 50. Es que, «hay poca siembra y poca productividad por la falta de insumos».

    Además, insistió en que se necesitan dos meses del cultivo para cubrir las necesidades del venezolano, «hemos planteado al Gobierno Nacional propuestas inmediatas para por lo menos evitar la caída vertiginosa del circuito azucarero nacional; para ello necesitamos una serie de factores y que el cultivo sea prioritario”.

    Plan 50

    Con respecto al plan 50, opinó que este sector ha venido trabajando en la evaluación de costo y se necesita una política de precios acorde a la situación económica del país, para poder invertir en el cultivo y que acorto plazo se puedan satisfacer en gran medida las necesidades del pueblo.

    El también vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Cañicultores de Venezuela (Fesoca), no quiso adelantar precios del producto debido a que asegura que por lo inestable de la economía el precio puede variar de manera drástica.

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  • Toro Hardy: préstamo de China sería para que Venezuela pague la deuda que tiene con ellos

    El ministro de economía y finanzas, Simón Zerpa, anunció que China otorgará un préstamo de 5 mil millones de dólares, lo que daría un importante oxígeno a PDVSA que ha venido teniendo problemas de inversión y producción.

    “Hemos conseguido la autorización de inversión directa por parte del Banco de Desarrollo de China para el aumento de la producción de Pdvsa (Petróleos de Venezuela), por más de 250 millones de dólares y estamos ya poniendo en marcha financiamientos específicos en el marco de un crédito especial que el Gobierno de China está entregando a Venezuela por $5.000 millones, para proyectos de inversión directa en la producción”, dijo el ministro de Economía y Finanzas.

    Sobre este particular, Víctor Amaya y Betania Pérez conversaron con José Toro Hardy, economista y analista petrolero, quien expuso: ”La información que tengo  es que son 250 millones de dólares. China aparentemente va a invertir en sus propias empresas una cantidad importante. Probablemente sea para pagar el pago de la deuda con ellos mismos. No estarían entregando dinero fresco».

    Indicó que China tiene importantes áreas de producción en Venezuela pero que presenta también una deuda importante con el gigante asiático. “Venezuela tiene un muy fuerte retraso con China en el pago de su deuda, que se había comprometido a pagarla con petróleo. El país no ha podido con ese préstamo. No ha venido enviando la cantidad de petróleo que se había comprometido, por lo tanto China ha suspendido sus préstamos”.

    Para Toro Hardy, es muy difícil que el país pueda superar problemas como el impago y la inseguridad jurídica, dos condiciones que, a su juicio, son esenciales para que cualquier país pueda siquiera pensar en realizar préstamos importantes al país. “Aquí no se está otorgando nada nuevo», sentenció.

    Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí

     

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  • Salario mínimo se quedó corto frente al precio de la pasta #Hiperinflación

    El salario mínimo se desmorona. Si el paquete de 500 gramos de pasta costaba 1.179.000 bolívares en el Excelsior Gama de Santa Eduvigis hace 20 días, su valor se triplicó para el 29 y 30 de junio, cuando se conseguía en Bs. 3.350.000.

    El precio supera el nuevo sueldo mínimo de tres millones de bolívares decretado por el presidente Nicolás Maduro que, con menos de 15 días de haber entrado en vigencia, ya perdió su poder adquisitivo.

    Si a ello se suman los Bs. 2.196.000 correspondientes al bono de alimentación, el ingreso mínimo mensual de Bs. 5.196.000 tampoco podría adquirir un kilo de carne de primera, que era vendido por 5.895.000 bolívares, un kilo de jabón en polvo marcado en Bs. 6.000.000, o un kilo de café con un precio de 14.400.000 bolívares.

    Un cartón de 30 huevos también está por encima del salario mínimo, luego de registrar un aumento de 840 mil bolívares o de 26,67% con respecto a la semana anterior.

    ¿Qué puede comprar el nuevo salario mínimo?

    Dentro de la lista de productos que revisa semanalmente el equipo de Efecto Cocuyo, que incluye carbohidratos, proteínas y productos de aseo personal, con el sueldo mínimo solo se puede comprar un kilo de plátanos, con un valor de Bs. 960.000; un litro de aceite de Bs. 2.600.000 o una barra de mantequilla de 500 gramos por Bs. 2.300.000.

    La lista de productos alcanza un monto total de 41.895.000 bolívares, lo que equivale a 14 salarios mínimo (Bs. 3.000.000) u ocho ingresos mínimo mensuales (Bs. 5.196.000).

     

    Créditos: Efecto Cocuyo

     

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  • ¿Pescado por medicinas? El trueque es la moneda de cambio en una Venezuela en crisis

    Bajo el sol del mediodía, decenas de delgados pescadores esperan descalzos a las orillas de una laguna en Río Chico, en la costa venezolana, para ser los primeros en cambiar su pesca del día por otros alimentos, en un trueque informal que crece en la aquejada nación petrolera.

    El trueque se ha convertido en una de las vías que tienen los venezolanos para recibir pagos por la falta de billetes y escasez de productos, además algunos prefieren recibir comida, ya que el dinero no les alcanza para adquirirla y los precios varían dependiendo si el pago es en efectivo o con tarjeta de crédito o debito, según reseña un trabajo de la agencia Reuters.

    “Aquí no hay dinero en efectivo, solo trueque”, dijo Mileidy Lovera, de 30 años, caminando por la orilla de la laguna con una hielera llena de pescado que su esposo había atrapado temprano, esperando cambiarla por comida para alimentar a sus cuatro hijos o medicamentos para su hijo epiléptico.

    En un país con una hiperinflación, donde los billetes son tan difíciles de encontrar como alimentos y medicinas, los venezolanos recurren cada vez más al trueque para realizar transacciones básicas.

    “Es un sistema de pago bastante primitivo pero también es primitiva la falta de efectivo en el país “, dijo el economista Luis Vicente León de la consultora Datanálisis.

    Según la encuesta Datanálisis de mayo pasado, 3,2 por ciento de la población reporta usar el trueque, cuando en el 2016 ese intercambio ni siquiera se mencionaba como forma de pago.

    A diferencia de otros países en la región, el trueque en Venezuela no tiene ubicación ni reglas precisas y está mayormente dominado por el intercambio de comida en una nación en la que la pobreza alcanza a 87 por ciento y donde la población perdió un promedio de 11,4 kilos el año pasado, según un estudio realizado por tres grandes universidades del país.

    El presidente Nicolás Maduro culpa de los crecientes precios y la escasez de alimentos y medicinas a la “guerra económica” liderada por la oposición y el gobierno de Estados Unidos.

    Los economistas dicen que el banco central no imprime billetes lo suficientemente rápido para mantenerse al ritmo de la inflación que según la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, alcanzó casi el 25.000 por ciento anualizada a mayo.

    “Prefiero que me paguen con comida”, dijo Julio Blanco, un mototaxista de 34 años mientras espera a los clientes en Catia, al oeste de Caracas. “Acepto transferencias, porque efectivo no se consigue. Hago servicios por comida para poder sobrevivir”.

    En La Vega, otra barriada popular del oeste de Caracas, en un local azul claro con puertas de vidrio y un letrero que dice “Barbería Jayko”, trabaja Alfredo Silva, afeitando hombres por unos 30 centavos de dólar al cambio del mercado paralelo.

    Silva, de 40 años, acepta transferencias, comida y de fallarle esas opciones, usa otra que revela las complejidades de una simple compra en esta nación petrolera.

    El barbero va con su cliente a una carnicería cercana y el carnicero le despacha a Silva el equivalente del costo del corte de cabello en productos, que pueden ir desde carne hasta huevos y embutidos.

    En Río Chico, Marvin Guaramato, de 32 años llega a la laguna con el asiento trasero de su auto lleno de productos para intercambiar. En su mano sostiene dos harinas utilizadas para hacer la típica arepa venezolana.

    Los pescadores luchan por cambiar sus peces. Al final del día algunos deberán volver a casa con sus pescados y sin productos.

    “Hay días que paso hasta 5 horas y no vendo nada, entonces regreso a la casa con el pescado”, dijo Reinaldo Armas, uno de los pescadores que apilaba paquetes de pasta, arroz y harina encima de su cava.

    “El menú es pescado al mediodía, pescado en la mañana y pescado en la tarde”, dijo Armas al asegurar que tiene más de un año sin comer pollo por el alto costo de las proteínas.

     

    Créditos: Descifrado

     

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  • El bitcoin, entre la especulación y la esperanza

    Seguramente, los cardiólogos no vean con buenos ojos los vaivenes del bitcoin. Eso de caer en picado o subir como la espuma sin motivo aparente no es bueno para el corazón de los inversores, ni para la salud de sus cuentas corrientes. No en vano, cada vez son más los economistas que recomiendan a los pequeños inversores y a los traders novatos que se alejen del bitcoin (y de las criptomonedas en general) como si de un invento demoníaco se tratara. Entonces, por qué tanta gente invierte en bitcoin, a pesar de los peligros que supone la extrema volatilidad de la madre de todas las criptodivisas.

    La realidad es que la creciente masa de inversores inexpertos que invierte en bitcoin espera ganar dinero rápido y en cantidades industriales, aprovechando tanto los bombazos al alza como los descalabros que llevan a la divisa de Nakamoto a arrodillarse frente al dólar cientos de pips en cuestión de minutos.

    La presencia inestimable de los especuladores

    Desde que las criptomonedas aterrizaron en la jungla bursátil, los especuladores han ido marcando las cartas con las que jugaban los que creían (y siguen creyendo) que el bitcoin subiría hasta el infinito y más allá. Esto no quiere decir que exista una brecha bélica entre los que apuestan por el bitcoin a largo plazo y los especuladores a corto plazo, o los day traders, que abren multitud de operaciones sin importarles la dirección del criptomercado. Eso sí, la posibilidad de aprovechar las subidas y las caídas para ganar dinero puede terminar molestando a los que gustan de esperar que la cotización suba poco a poco, con correcciones asumibles.

    También es cierto que el perfil hormiguita no casa mucho con este tipo de instrumentos, pero, oiga, cada uno es libre de tirarse a la piscina que más le apetezca. Las oportunidades para el especulador ávido de riesgo son muchas, aunque cabe destacar que la mayoría de los inversores que se han hecho millonarios con el bitcoin se subieron al carro antes de que se activara la montaña rusa. De hecho, casi la totalidad de los traders que se han zambullido en el mar de las criptomonedas a ola pasada han terminado mareados, sin saber hacia dónde se dirige la corriente. Y ese es el problema para los inversores que se suman a la fiesta del bitcoin, inflando la burbuja más si cabe, que el oleaje es impredecible.

    La fuerza de los believers del bitcoin

    Con este panorama, es normal que los entendidos no paren de repetir que el bitcoin es agua pasada, que no tiene valor a largo plazo, que está bien para especular, pero que no merece la pena invertir. A pesar de estas y otras profecías apocalípticas, lo cierto es que, frente a la horda de especuladores dispuestos a exprimir las aventuras y desventuras del bitcoin, existe un bloque de inversores esperanzados. En general, se trata de aquellos que ahora cuentan millones porque prefirieron ahorrarse una tarde de tapas para comprar un puñado de bitcoins, pero hay quien intenta emularlos con los números en contra.

    Evidentemente, ahora hay que olvidarse de tapear durante varios años para tener alguna oportunidad de hacerse millonario en la próxima década invirtiendo en bitcoins, y solo si se cumplen las expectativas de Saxo Bank. El problema es que las predicciones de la entidad danesa veían la luz en un momento de euforia generalizada en el que el bitcoin se escribía con cinco cifras y tenía buena prensa. Todo indicaba que la criptomoneda más popular del ciberespacio, esa que dejaba al oro a la altura del betún, terminaría convirtiéndose en el método de pago universal más allá del mundo digital.

    Las cosas han cambiado mucho desde entonces, pero todavía hay believers del bitcoin que ven en la criptodivisa un valor refugio, la forma de pago del futuro y una oportunidad de inversión a largo plazo. De hecho, estos esperanzados inversores, junto los especuladores, son los que forman los pilares fundamentales del bitcoin como activo bursátil. Dos caras de la misma criptomoneda, entre la avaricia y la esperanza, flotando sobre una burbuja que podría explotar más pronto que tarde, o seguir hinchándose hasta decir basta. El tiempo y los números dirán qué camino sigue el bitcoin, pero, de momento, le quedan muchos bolsillos que llenar.

     

    Créditos: El Nacional

     

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