Asociaciones y ganaderos del estado Bolívar han expresado preocupación ante la grave escasez de combustible que impide su movilización hacia las fincas para atender las estructuras productivas.
En un comunicado, manifestaron que en medio de la pandemia la situación impacta negativamente en la producción agrícola y pecuaria del estado, “siendo más difícil cumplir con nuestros proveedores y clientes”.
“No podemos movilizarnos para nuestras fincas ni atender la seguridad y requerimientos”
De esta forma, mencionan que el carburante (gasoil y gasolina) constituye uno de los insumos primordiales para la producción agropecuaria.
“No solo por la movilidad y atención a las fincas, sino porque depende la maquinaria para preparar la tierra, sembrar el pasto, el maíz, raíces y tubérculos, musáceas entre otros productos”
Estos rubros son importantes producirlos en la región debido a que tiene un alto potencial de siembra y situación geográfica, explican.
Aunque, sin la atención necesaria el impacto puede ser catastrófico para la región productiva.
Asimismo, señalan que, así como necesitan para los rubros agrícolas, se requiere combustible para darle mantenimiento a los potreros, transportar los animales en pie, y los productos y subproductos que de ellos derivan.
Es por eso que hacen un exhorto a que toda la actividad agropecuaria se una en un solo llamado para “comprometer a los entes públicos a fin de garantizar el suministro necesario”.
Ya que, además exponen que estas actividades son de tipo biológica y por ende requieren de atención diaria.
“Independientemente de la situación país, nos obliga a diario a buscar alternativas para mantener sanos a los animales y plantas”
Cabe destacar que los sectores agropecuarios de la entidad hicieron el llamado con el apoyo de de organizaciones como Fedenaga, Fedeagro, Invelecar, que también han denunciado la falla del suministro para la producción nacional en medio de la pandemia.
Finalmente, puntualizaron que, con la atención adecuada para garantizar los alimentos al consumidor, se puede disminuir las importaciones y se puede llegar a la tan anhelada “soberanía agroalimentaria”.
Fedecámaras Lara expresó su preocupación ante el uso de decretos en medio de la cuarentena, como lo son las cargas con sanciones pecuniarias a la actividad productiva “cuando muchas pequeñas empresas están en riesgo”.
En un comunicado, destacaron que las cargas de sanciones aceleran más bien la pérdida de miles de puestos de empleos que afectan directamente a la familia larense e incluso la recaudación fiscal de las municipalidades.
“Con gran preocupación el uso de decretos en medio de la pandemia para cargar con sanciones pecuniarias a los ciudadanos que viven de su trabajo diario para subsistir”.
Por lo que subrayan que “no es con más temor como lograremos prevenir el contagio y propagación del COVID-19”.
Como han venido advirtiendo las Cámaras, ratificaron una vez más que las empresas también serán necesarias, una vez superada la pandemia.
Recomiendan que en este panorama lo más sensato es que, respetando los protocolos sanitarios para evitar el contagio, se estimule la actividad económica, ya que “todos los sectores son necesarios”.
“Desde la Federación estamos en la mejor disposición de diseñar protocolos sanitarios que eviten el contagio en los ambientes laborales”
Asimismo, instaron a que la orientación sea más informativa que punitiva
“De manera que los ciudadanos cuenten con más herramientas para mantener la baja tasa de transmisión que posee la entidad hasta los momentos”
Esto correspondiendo a los protocolos emanados por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo.
Los cuales, confirman la posibilidad de gestionar acciones prácticas para mitigar la propagación de la pandemia aún en los espacios de trabajo.
Es por eso que sumaron su apoyo a las personas que han usado sus bicicletas como una nueva fuente de ingresos a través de delivery.
Igualmente, a los trabajadores de libre iniciativa que viven de sus oficios y que sortean las complejidades de los servicios públicos pagando costos elevados.
“Alentamos al sector productivo larense que ha hecho todo lo que ha estado a su alcance para poder estar operativo”
Finalmente, mencionaron que en un escenario de pandemia, donde el flujo de caja de las empresas está en su peor momento, con la capacidad instalada al mínimo, y ningún incentivo fiscal, se sirve un cóctel que agudiza la precariedad económica de toda la población.
En un comunicado la cúpula empresarial venezolana FEDECÁMARAS manifestó este sábado que rechaza cualquier hecho que genere violencia en el país.
Hicieron un llamado a las autoridades y representantes de todos los poderes públicos de la República, a ser verdaderos garantes de nuestra Constitución y del estado de derecho y a tomar medidas urgentes para garantizar la paz social.
Resalta el comunicado que rechazan «toda acción que debilite aún más nuestra precaria situación institucional y que profundice la inestabilidad política, económica y social que vivimos, hoy agravada por la pandemia del Covid-19»
A continuación el comunicado de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras):
Fedecámaras rechaza todo acto de violencia en nuestro país
La Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras) rechaza todo acto de violencia social o política en nuestro país.
Hacemos un llamado de atención a las autoridades y representantes de todos los poderes públicos de la República, a ser verdaderos garantes de nuestra Constitución y del estado de derecho y a tomar medidas urgentes para garantizar la paz social.
A pesar de las dificultades, como nación no podemos permitirnos ni tolerar que continúe y se profundice la espiral de violencia y/o acciones anárquicas, cuyas consecuencias han sido y serán cada día más difíciles de superar. La intolerancia y la ausencia de acciones oportunas solo derivan en más muertes y destrucción, en un país que ya alcanza su octavo año consecutivo de recesión económica con un grave deterioro social.
Revisemos la historia de algunos de los países hermanos de América Latina y lo que significó la violencia en sus sociedades, sus consecuencias y lo difícil que ha sido superarla.
Rechazamos, asimismo, toda acción que debilite aún más nuestra precaria situación institucional y que profundice la inestabilidad política, económica y social que vivimos, hoy agravada por la pandemia del Covid-19. Por tal motivo, y con sentido de urgencia, hacemos un llamado a los actores políticos a trabajar juntos a pesar de sus diferencias y así resolver de manera perentoria esta crisis, insostenible para los venezolanos.
Desde el sector empresarial promovemos y estamos comprometidos con la construcción de acuerdos urgentes para aliviar el sufrimiento de la gente, en el marco de un diálogo franco para cimentar los consensos necesarios en rescate de la institucionalidad y la democracia. Abandonar los preceptos constitucionales significaría reconocer nuestro fracaso como sociedad. Los venezolanos necesitamos un cambio de rumbo, que realmente nos lleve a actuar distinto y así se puedan sentar las bases para una pronta, verdadera y sana reconstrucción del país.
Los países progresan por la solidez de sus instituciones y el trabajo de su gente. Por ello, Venezuela requiere de instituciones robustas e inclusivas, que garanticen la estabilidad política necesaria para promover un nuevo modelo de desarrollo que permita retomar la senda de progreso social que tanto exige la población. Una vez más nuestro llamado a trabajar de manera conjunta, unidos, entendiendo la urgencia de respuestas a una ciudadanía que demanda soluciones inmediatas a los graves problemas que hoy enfrenta.
Desde Fedecámaras, rumbo a nuestros 76 años de vida, ratificamos nuestro compromiso con Venezuela y con nuestra población, impulsando y fortaleciendo el sistema empresarial venezolano, en cumplimiento de nuestro rol en la sociedad, sobre la base de los principios constitucionales de la libertad económica y la democracia.
Solo la institucionalidad democrática y el diálogo social generan confianza y la confianza en los sistemas de gobierno y en sus políticas públicas, genera progreso y bienestar, atrae inversiones y desarrollo social para sus ciudadanos. Este es el único camino que debemos transitar para recuperar a Venezuela; lo cual solo lograremos a través de un gran acuerdo nacional, que cuente con la participación de todos los actores sociales y que conduzca a soluciones estructurales y definitivas para poder ofrecer unas condiciones de vida digna y de sana paz para todos los venezolanos.
Fedecámaras ratificó en el comunicado «su compromiso con Venezuela y con nuestra población, impulsando y fortaleciendo el sistema empresarial venezolano, en cumplimiento de nuestro rol en la sociedad, sobre la base de los principios constitucionales de la libertad económica y la democracia».
La Cámara de Comercio de Maracaibo (CCM), pidió que luego de dos meses de cierre en los comercios para evitar la propagación del Covid-19, se dé un proceso de flexibilización y apertura de operaciones a partir del próximo miércoles 13 de mayo.
El gremio destaca “estar convencido” de que la solicitud para reabrir empresas comerciales, industriales y de servicios, no va a incidir en el aumento de las cifras de contagio, siempre y cuando se mantengan los protocolos.
El inicio de actividades sería cuando oficialmente se vence la prórroga del estado de emergencia en el país, una petición que se hace imperante porque “la situación es absolutamente insostenible”.
En un comunicado la Cámara, manifestó que durante 50 días, los empresarios han cumplido con el pago de nóminas e impuestos nacionales:
“Sin ningún tipo de ingresos y sin poder trabajar, sin gasolina, sin electricidad, sin gas, sin agua, sin telefonía básica e internet, sin créditos bancarios y en medio de una inflación desbordada”
Ante esta situación, mencionan además que una de sus preocupaciones ha sido el bienestar de los trabajadores.
Ya que, aunque el Ejecutivo Nacional ofreció el pago del salario mínimo a las empresas que se registren, esto “resulta muy inferior a lo devengado en promedio por los trabajadores en el sector privado”.
“Para mantener un confinamiento estricto y que el trabajador lo asuma, se requiere una indemnización adecuada y competitiva»
No obstante, indican que lamentablemente solo cubriría al empleo formal y registrado.
Es por eso que advierten ¡no poder más!, “o muchas empresas van a cerrar de manera definitiva (muchas ya lo han hecho) con la respectiva pérdida de los puestos de trabajo de los cuales dependen tantas familias”
De modo que subrayan que las operaciones empresariales de carácter formal, además de ser totalmente supervisables por las autoridades, representan un menor riesgo sanitario.
También, hicieron el reconocimiento a las autoridades regionales por la disposición de dialogar con los gremios.
Esto, en función de buscar soluciones que protejan a las empresas y por ende al trabajador, como por ejemplo:
“La exoneración tributaria aprobada y su consecuente renovación han tenido efectos positivos en el flujo de caja de las empresas para poder cumplir con nuestros trabajadores”
Finalmente, refieren que en esta situación que vive Venezuela, el sector empresarial está en total disposición de producir para llevar alimentos, bienes y servicios a los hogares venezolanos, mantener el empleo e incluso tributar.
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La Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), advirtió que el precio de la leche no se puede bajar ni mantener, por lo que consideran que el costo deber ser de 30 centavos de dólar a puerta de corral.
En un comunicado el gremio dijo estar consciente de que como sector primario son fundamentales para la sustentación agroalimentaria del país, pero no pueden bajar el precio de la leche, ni mantenerlo en una economía dolarizada.
Detallaron que la leche es uno de los pocos, «por no decir el único producto no dolarizado en la economía«.
Es por eso que exhortan a hacer la negociación del precio mínimo a partir de los 30 centavos.
Añaden que la razón para establecerlo es que los insumos que se utilizan en el proceso productivo de toda unidad de producción están dolarizados
«Lo que hace que el sector en su totalidad esté trabajando a pérdida»
Asimismo, subrayan que refieren el precio para la leche es a puerta de corral, «laque sale de las manos del productor para ser procesada«.
De igual modo, invitaron a la comunidad agropecuaria a fijar posición sobre el precio inicial de comercialización descrito en la misiva.
«Esto con la firme convicción de preservar la operatividad de la razón de todo productor, de su herencia, (…) las unidades de producción y los productos que alimentan al país»
A continuación el comunicado de Fedenaga:
Fedenaga: A $30 centavos debe costar la leche a puerta de corral
El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (CONSECOMERCIO), informó que el conjunto de medidas económicas anunciadas por la Vicepresidente Delcy Rodríguez el pasado 24 de abril no han sido publicadas en Gaceta Oficial, por lo que se estima conveniente su divulgación oficial para realizar un análisis sobre dicho contenido.
A fin de contrarrestar una serie de conductas que, a juicio de las autoridades, son contrarias al comportamiento óptimo que debiera mostrar la economía venezolana, en medio de la pandemia derivada del COVID-19 y la escasez de combustible que afecta el territorio nacional, Rodríguez comunicó, en esencia, 3 cosas:
Sobre la base del marco regulatorio que ofrece el Decreto-Ley Orgánica de Precios Justos (“LPJ”):
La ocupación temporal del Consorcio de Oleaginosas Portuguesa S.A. (COPOSA)
La venta supervisada de determinados productos de Empresas Polar y Plumrose de Venezuela
La elaboración de un listado de productos que hasta la fecha se estiman son 27, con “precios acordados” para la venta.
Una vez publicada esta información, pudiera plantearse el retorno de los controles de precios a una economía que, en la práctica, los había desaplicado en los últimos meses.
Sobre tal preámbulo vale la pena cuestionarse hasta qué punto dicha medida es conveniente para el bienestar del país.
“En este sentido, la historia debe servir de consejera al momento de implementar este tipo de políticas públicas. Y la historia sugiere, incluso desde un enfoque milenario, que allí donde se han aplicado controles de precios, la economía termina por sufrir mayores males que los que teóricamente busca paliar”.
De esta forma, un eventual retorno a los controles de precio, a las fiscalizaciones del sector privado sin derecho a la defensa y apego al debido proceso, generarán mayor desabastecimiento, volatilidad en los precios, extorsión y la proliferación de un mercado negro que terminará siendo un instrumento de exclusión para las grandes mayorías.
Los miembros de la Comisión de Economía de Consecomercio sugieren con toda autoridad que se deben aplicar políticas tendientes a la generación de bienestar de sus ciudadanos.
“Ello cobra especial realce en un país como la Venezuela de nuestros días, en la que existe una cantidad importante de sectores de la población que hoy luchan por sobrellevar condiciones de pobreza en distintos ámbitos: alimentario, salud, acceso a servicios básicos, por solo mencionar algunos aspectos puntuales en medio de la coyuntura”.
Aseguran que negar las bondades del mercado para favorecer la activa intervención estatal con fines sancionatorios al sector privado, lejos de coadyuvar a la población, le dificultará el acceso a los bienes y servicios que tanto necesita en estos tiempos imbuidos de complejidad.
Tras las «acciones arbitrarias» que se tomaron contra el sector agroalimentario, Fedecámaras Portuguesa exhorta a que se protejan todos los sectores productivos dado a que se destruye «toda posibilidad de sostener cualquier emprendimiento».
En un comunicado, la organización resalta que los sectores productivos no soportan más acciones en desconocimiento de las libertades democráticas constitucionales.
Las cuales socavan la confianza y siguen obligando al cierre de centenares de empresas que van desde la producción primaria hasta el comerciante.
«Con la intervención de empresas del sector agroalimentario, han revivido las peores experiencias de las últimas dos décadas»
Subraya que ya los sectores productivos, en especial el agroalimentario, han agotado sus reservas para atender a la población.
Y apunta que la solución al desabastecimiento, a la hiperinflación, a la crisis del combustible «no llegará atacando lo poco que queda en pie«.
«Ya no es sólo una exigencia de quienes producimos, sino un clamor general hacia los que administran el poder y las armas de la nación»
En el comunicado también se detalla que la crisis ha dejado sin financiamiento al empresario, con una operatividad de menos de un tercio de su capacidad instalada.
«Hoy en Venezuela, todo lo que se produce y se emprende requiere más esfuerzo que en buena parte del mundo»
Por lo que se destaca que si ha sido así para el sector empresarial, que ha capitalizado su trabajo por años, es aún peor -por ejemplo- para los sectores sociales más vulnerables.
Entre tanto, se hace mención que desde el gremio durante años, se ha hecho el llamando de que elevar la producción y la oferta de bienes a los venezolanos ofrece garantías.
Esto, en vista del «perturbador» escenario económico y social que azota al país, sumado a la pandemia del COVID-19.
Finalmente, se reitera la necesidad de «proteger y resguardar» lo que aún queda para evitar un mal mayor al sector productivo y a las empresas que siguen haciendo sus mejores esfuerzos por el bienestar del país.
Fedecámaras Portuguesa urge a que se protejan los sectores productivos
En un comunicado Venamcham señaló, que las medidas de control e intervención deben ser estudiadas para que las empresas puedan paliar los duros efectos de la cuarentena.
La Cámara hizo un llamado para que «entre todos encontremos la salida estructural a la crisis de Venezuela a través del entendimiento y confianza entre los actores de la sociedad«.
«Creemos que estas líneas de acción son necesarias para superar la crisis que tanto nos agobia y encaminar a Venezuela hacia el progreso y el bienestar».
Es así que con carácter de urgencia Venamcham llamó a todas las fuerzas vivas de la sociedad, públicas y privadas, para que se haga «causa común y sin enfrentamientos» ante la coyuntura actual.
Destacan que la empresa privada y sus trabajadores, en todos sus sectores, han dado muestras evidentes de compromiso a la altura de esta hora.
«La industria de alimentos, mantiene abastecidos los anaqueles y hogares y está siendo el garante de la seguridad alimentaria ante esta difícil coyuntura»
Resaltan que estas acciones las realizan a pesar de dificultades.
Tales como el acceso a combustible, la movilización de sus trabajadores ante la cuarentena, la rotura en la cadena de comercialización por ausencia de personal y las finanzas mermadas.
«También están otros sectores produciendo con dificultad u observando la paralización de actividades, debido a la cuarentena»
Es por eso que insisten que la gravedad del país, por el contrario a las decisiones que se han tomado, necesita «que estimulen la producción y el abastecimiento, evitando un deterioro mayor«.
Así como decisiones que protejan el empleo y la capacidad de las empresas de seguir abonando salarios y beneficios a sus trabajadores, y no que los lesionen.
«Mayores controles, fiscalizaciones o toma de empresas dificultan transitar hacia ese objetivo». Reflexionan que la crisis tiene el potencial de desbordar al país, por lo que subrayan que «debe imperar el entendimiento, no la confrontación».
De modo que, desde Venamcham se esfuerzan en hacer un llamado a que se mantengan y mejoren las condiciones necesarias para la empresa privada.
Venamcham insta a reconsiderar medidas de control a empresas privadas
Venamcham insta a reconsiderar medidas de control a empresas privadas
La Federación que agrupa al sector gremial del país hizo un llamado a deponer medidas arbitrarias, agendas parciales y a concretar decisiones conjuntas ante las últimas medidas adoptadas que tienden a agravar la crisis del país.
En un comunicado el presidente de la máxima institución gremial del país su presidente Ricardo Cusanno pidió un clima de entendimiento donde todos factores que hacen vida en la sociedad venezolana se unan para conseguir soluciones que mermen la ya precaria situación que se presentaba antes de la llegada del COVID-19.
Cusanno en nombre de todos los gremios que hacen vida en Fedecámaras exhortó:
«En esta hora histórica, urge el rescate de nuestra economía para generar progreso y bienestar social, para diseñar en consenso, un nuevo modelo político, económico y social que trascienda al interés inmediato y apunte a la inclusión de todos los dispuestos a trabajar por una nueva y mejor Venezuela»
A continuación reproducimos para usted el comunicado de Fedecámaras «Sin entendimiento, confianza y acuerdos, no cesará la crisis coyuntural ni estructural»
Trabajemos para construir las respuestas que demandan los venezolanos
FEDECÁMARAS: SIN ENTENDIMIENTO, CONFIANZA Y ACUERDOS, NO CESARÁ LA CRISIS COYUNTURAL NI ESTRUCTURAL
Caracas, 26 de abril de 2020.- La crisis humanitaria compleja que vive Venezuela se agrava. La brutal caída de los precios del petróleo, sumada a la amenaza que constituye la pandemia de COVID-19, la cual, a nivel global, se acerca a los 3 millones de casos, superando ya las 200.000 muertes, auguran un panorama desolador. En nuestro país, por fortuna, la curva no se ha disparado y el índice de fatalidad está por el orden del 3%.
Pero las acechanzas son serias. Las medidas de cuarentena y distanciamiento social, de por sí, minimizan la vida económica nacional, afectando a todos, particularmente a los sectores sociales más vulnerables, los cuales resienten la imposibilidad de salir a conseguir el sustento diario, sufriendo los estragos de la situación.
Desde 2018 vivimos una profunda crisis que mantiene al país al borde de la inviabilidad política. Nuestra economía está totalmente asfixiada y los venezolanos necesitan respuestas.
Desde Fedecámaras tenemos mucho tiempo señalando los profundos errores de política económica y de enfoque ideológico que nos han traído hasta esta situación de tragedia nacional. La destrucción del aparato productivo, incluyendo la industria petrolera, cuya expresión final más evidente y trágica es la escasez de combustible que hoy pone en jaque al sector productivo nacional.
En este cuadro, no vamos a avanzar un milímetro si el país vuelve a las fracasadas políticas de control, confiscación, persecución y opresión de los empresarios, quienes invertimos y generamos valor en Venezuela. Así, solo estaremos acelerando la magnitud de la crisis. Dando un paso hacia el abismo.
Nuestra realidad ya era lo suficientemente trágica antes de la llegada del COVID-19. Es necesario hacer un alto. El país exige ser responsables ante la imperiosa realidad. La nación clama cordura. Seguir invocando la crisis no tiene más sentido: es el momento que todos construyamos consensos, con acciones que permitan verdaderas soluciones.
Urge un entendimiento mínimo de todos los sectores; político, público y privado. Urge colocarse por encima de las diferencias, en función de ponerle fin a la pérdida de la calidad de vida de los venezolanos que tiende a profundizarse en el futuro inmediato.
Sin entendimiento, confianza y acuerdos, no cesará la crisis coyuntural ni estructural. La única forma de afrontar estos retos, exige algo mucho más profundo y sostenible que medidas económicas parciales o ayudas humanitarias necesarias, pero insuficientes para dar un giro a nuestro porvenir. No hay soluciones fáciles ni de corto plazo. El tiempo no está a favor de nadie; está en contra de todos.
En el marco socioeconómico que atravesamos y con la COVID-19 acechando a nuestra población, debemos marcar un punto de partida para que el liderazgo político, la Fuerza Armada, la sociedad civil, las Iglesias, la comunidad internacional y el sector empresarial, trabajemos para construir las respuestas que demandamos los venezolanos.
Desde Fedecámaras, hacemos un llamado a deponer medidas arbitrarias, agendas parciales y a concretar decisiones conjuntas, que diseñen un acuerdo político integral que ponga fin a este conflicto y tenga como objetivo principal velar porque se restituyan los preceptos constitucionales establecidos en nuestra Carta Magna: derecho a la vida, salud, educación, respeto a la propiedad privada, libre iniciativa, al derecho a elegir, entre otros.
En esta hora histórica, urge el rescate de nuestra economía para generar progreso y bienestar social, para diseñar en consenso, un nuevo modelo político, económico y social que trascienda al interés inmediato y apunte a la inclusión de todos los dispuestos a trabajar por una nueva y mejor Venezuela.
Ricardo Cusanno en nombre de la institución que representa, hizo un llamado «a deponer medidas arbitrarias, agendas parciales y a concretar decisiones conjuntas, que diseñen un acuerdo político integral que ponga fin a este conflicto y tenga como objetivo principal velar porque se restituyan los preceptos constitucionales establecidos en nuestra Carta Magna»
El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), manifiesta que Venezuela está pasando por 7 años de recesión y aunado a ello los servicios públicos y la llegada de la pandemia COVID-19 ha aumentado la crisis en país, sufriendo las consecuencias los comercios y las familias venezolanas.
Desde el inicio del actual estado de excepción, sobrevenido por la aparición y propagación global de la pandemia Covid19. Entendiendo el avanzado empobrecimiento de nuestros ciudadanos, de nuestras empresas y la poca profundidad de las reservas y capacidades del Estado venezolano, producto de cuestionables políticas económicas que han llevado al país a un período de casi 7 años de recesión y más de 2 años de hiperinflación, con la pérdida del 66% de nuestra economía en los últimos 5 años.
Todos los sectores productivos del país, comprendieron que elevar las necesidades de nuestra gente a un plano superior, más allá de cualquier tipo de diferencia, en especial la política, era lo prioritario. Durante el actual estado de alarma sanitaria, las empresas han puesto el máximo de sus capacidades para que los productos y servicios de primera necesidad, alimentos, medicamentos, telecomunicaciones y asistencia médica estuviesen disponibles en todo momento para los venezolanos.
Este trabajo mancomunado, enfocado en priorizar el bienestar de la gente, se ve hoy amenazado, por cuanto las condiciones mínimas necesarias para cumplir el objetivo productivo, y que han sido históricamente potestades del Estado venezolano, no están garantizadas.
Rechazo a los controles de precios y actos vandálicos
La seguridad jurídica está gravemente amenazada. Aunque el actual estado de excepción no debía implicar restricción de derechos, vemos cómo lamentablemente han sido anunciadas medidas de control de precios, intervención de empresas agroindustriales y fiscalizaciones arbitrarias de comercios. Son prácticas que rechazamos de plano, dado que amenazan a la propiedad privada, impiden la producción y no harán que aumenten las cantidades disponibles de bienes y servicios. Por otra parte, condenamos categóricamente los actos vandálicos que, fuera de todo control de los organismos de seguridad del Estado, únicamente logran cerrar más establecimientos, que no volverán a abrir sus puertas, disminuyendo los niveles de servicio y abastecimiento, arruinando a familias enteras.
El sistema de servicios públicos es deficiente. No es viable hacer frente a la amenaza de una pandemia, en medio de una economía tan frágil como la nuestra, sin servicio de agua potable, con marcada insuficiencia eléctrica y sin un suministro estable de combustible que permita que la cadena de distribución funcione y que la fuerza de trabajo, quien le da vida al ciclo productivo, pueda llegar a sus lugares de trabajo. Enfrentamos una emergencia nacional en la cual están amenazados principalmente los sectores más vulnerables de la sociedad donde la falta de condiciones sanitarias y reducción de movilidad que presuponen estas carencias, violan el principio de supervivencia de las empresas e impiden el cumplimiento de las obligaciones contractuales y laborales.
La política monetaria implementada por el ejecutivo nacional lesiona el bienestar de la gente. La inflación es el peor de los males que ha sufrido la República, ha destruido sistemáticamente cadenas de valor y ha suprimido el poder adquisitivo a todos los niveles de la sociedad pulverizando el salario de los trabajadores. Se ha eliminado todo vestigio de potencia y utilidad de nuestro signo monetario nacional, es en este caso el Estado quien tiene la responsabilidad de la emisión de dinero carente de confianza y respaldo, que se traduce posteriormente en incrementos de precios y malestar entre los consumidores y usuarios.
Siendo este el estado de las cosas que vivimos día a día todos los venezolanos, proponemos un acuerdo de entendimiento y concertación nacional, en el cual estén incorporados todos los actores políticos, económicos y sociales. Libre de todo ánimo de uniformizar el pensamiento y amplio en cuanto a la conservación de los ideales y diferencias, donde todos y cada uno de los sectores se sientan atraídos por la ilusión de lograr el bienestar de la gente en el marco de una gran empresa llamada Venezuela, donde para todos sea posible colaborar, con organización plural, esquema jurídico de alto nivel, administración superior y una reserva moral basada en la riqueza de ideas producto de la diversidad.
Un gran acuerdo permitiría el restablecimiento de las condiciones políticas, económicas y sociales. Permitiría colocar primero a la población, restituyendo la seguridad jurídica e implementando soluciones técnicas tendientes a normalizar el estado de los servicios públicos. Igualmente favorecería la creación de espacios para debatir las grandes soluciones en el ámbito productivo, fiscal, monetario y comercial.
El país reclama la atención eficiente de la pandemia global Covid19, con prioridad en la salud de la población, a la vez que requiere el despliegue de una política de recuperación económica con acciones de efecto inmediato que permitan reimpulsar la producción y estimular el consumo. Es necesario disminuir el nivel de encaje legal bancario, ofrecer incentivos fiscales a las empresas y revisar las normativas que castigan la disponibilidad de recursos financieros como los anticipos semanales de impuestos nacionales.
Es pertinente el diferimiento de la entrada en vigencia de la reforma del código orgánico tributario y exonerar temporalmente tasas y aranceles para materias primas, insumos y bienes de capital, así como los productos terminados que permitan el abastecimiento de los mercados en beneficio de la población. Exigimos el justo reconocimiento del sector privado como el principal facilitador de la inversión, generación de oferta con valor agregado local y consumo, por lo tanto, las medidas intervencionistas, de control desmedido, las prácticas de conflictividad y violencia institucional en contra empresas deben ser revertidas a la brevedad. Exigimos que se practique una gestión gubernamental enfocada en elevar la eficiencia de los servicios públicos y energéticos, con disciplina en lo fiscal y monetario, como bases de la calidad de vida del venezolano.
Es la aspiración de todo venezolano un país más libre y próspero, donde se den soluciones prácticas a sus problemas cotidianos, soluciones pacíficas a las diferencias, libertad de elegir el propio destino y recuperar la confianza. Este proyecto de Nación se amplía por incorporación, conservando diferencias, nunca por expansión hegemónica ó uniformidad impuesta. Es por ello que, desde Consecomercio, resaltamos la importancia de promover la tolerancia, el respeto y la confianza, en un ambiente donde la unidad sea la causa y la condición para hacer grandes cosas. La idea de grandes cosas por hacer, favorecerá los procesos de adaptación, disminución de incertidumbre, manejo de complejidades y desarrollo de ventajas competitivas que serán las características seminales de la nueva grandeza nacional.