Etiqueta: Javier Ignacio Mayorca

  • Javier Ignacio Mayorca: Actualmente la delincuencia presenta una curva ascendente

    Javier Ignacio Mayorca, periodista especializado en criminalística, señaló que la delincuencia se encuentra en una curva ascendente en todo el eje del Distrito Capital y Miranda, aseguró que esto va acompañado de ciertas características como por ejemplo, mayor victimización en colectivo.

    Mayorca aseveró que al profundizar un poco en la situación se evidencia que existe una victimización colectiva en el transporte público prácticamente todos los días, además de entradas a las viviendas en las que todos los ocupantes son despojados de sus pertenencias. 

    El periodista sostuvo que en términos relativos lo que se está viendo es un incremento intermensual del 5% aproximadamente en el número de casos conocidos por el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CIcPC) que tienen que ver con delitos violentos.

    Denuncias

    “Una cosa es el delito denunciado y otra es el delito real que esta ocurriendo en las calles, porque la mayoría de la gente no tiene interés en denunciar nada y es por eso, por ejemplo que Douglas Rico abrió un canal de comunicación en Instagram, porque él sabe que la gente no está yendo, no está denunciando”

    Asimismo, Mayorca aseguró que la situación puede ser aprovechada por las autoridades, en este caso el Ministerio de Relaciones Interiores para establecer una narrativa que señale que delito está disminuyendo, lo que a juicio del periodista no es verdad.

    De igual forma, el periodista especializado en criminalística, precisó que desde el año 2020 se estableció una dinámica en la que existían unos pequeños tipos de delitos violentos durante las semanas que llamaban de flexibilización, sin embargo, se evidenció que aún en las semanas radicales había una tendencia al alza.

    “Los promedios mensuales estaban en ascenso, las curvas se aplanaron a partir del mes de agosto, ya no hay alzas y bajas, ahora es toda una curva ascendente y eso indica también cómo es que las lógicas de oportunidades están digamos en pleno desarrollo”

    Escucha más de esta entrevista en:


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  • Continúan los robos y asesinatos por negociaciones de vehículos a través de Marketplace

    Han continuado hechos graves, en los que varias personas han fallecido a manos de secuestradores que utilizan esta plataforma como un señuelo para captar a sus víctimas

    La última semana del mes de julio, por lo menos cinco personas fueron ultimadas en Zulia y Miranda cuando intentaron concretar la compra de vehículos ofrecidos mayoritariamente por este servicio.

    El caso más reciente ocurrió en el municipio San Francisco del estado Zulia. La víctima fue identificada como Luis Alfonso Boscán Punche, primer sargento de la Guardia Nacional, quien acompañó a su tío a comprar una moto.

    Ambos hombres fueron asesinados a tiros, de acuerdo con reportes policiales de la región, sujetos armados pactaron un sitio de encuentro para finiquitar el negocio, y los mataron apenas llegaron al lugar.

    La recomendación en todo caso es evitar estas negociaciones con desconocidos, que a menudo utilizan en las primeras fases a mujeres, para luego dejar que sus cómplices continúen con los procesos, hasta que resulta demasiado tarde para las víctimas.

  • Uno de los delitos que mayor crecimiento ha tenido durante la pandemia ha sido la extorsión

    En el primer semestre de 2021, el promedio mensual de casos procesados por este ilícito subió 26% con respecto al mismo lapso de 2020, de acuerdo con cifras conocidas extraoficialmente.

    Ahora, no solo envían mensajes amenazantes a los ganaderos, agroindustriales y propietarios de grandes enclaves productivos. También comenzaron a ser victimizados los médicos y otros profesionales independientes, no necesariamente adscritos a una gran corporación.

    Junto a esto, la extorsión se ha extendido nuevamente por casi toda la zona norte y central del país. Anteriormente, la mayoría de los casos se restringía al occidente, con Zulia a la cabeza.

  • La inseguridad vuelve en el Metro de Caracas

    Los delitos en el Metro de Caracas han aumentado tanto en frecuencia como en violencia. El 30 de julio, por ejemplo, individuos armados asaltaron a una usuaria de 29 años de edad en el andén de la estación Pérez Bonalde.

    Una semana antes, tres sujetos sometieron mediante fuerza física a un funcionario que iba de civil. El forcejeo comenzó en el andén de la línea 1 de la estación Capitolio, y continuó en el interior del vagón, hasta que la víctima fue despojada de su teléfono celular.

    Uno de los buhoneros explicó que él solo puede ofrecer sus caramelos entre Chacaito y Propatria, pues sus competidores lo han amenazado con robarle la mercancía si irrumpe en el “territorio” de ellos, que está entre Chacaíto y Petare.

    En el Metro también están recalando individuos que han salido de las prisiones y los retenes policiales con motivo de la “revolución” en el sistema judicial, decretada por Maduro.

    Queda para ustedes la recomendación de evitar en lo posible las aglomeraciones en el subterráneo y mantener una conveniente vigilancia hacia sus pertenencias.

  • El uso de la plataforma Facebook Marketplace para estafas y otros ilícitos

    A pesar de las reiteradas advertencias, la plataforma para la comercialización de productos Facebook Marketplace continúa siendo utilizada para pescar víctimas.

    Facebook Marketplace es un portal para anuncios gratuitos auspiciado por el gigante Facebook, que ha cobrado gran popularidad en Venezuela, debido a que esta es la red social más utilizada en el país.

    Una mujer fue secuestrada luego de pactar la negociación de un vehículo a través de este portal. En este caso, gracias a la denuncia oportuna de sus familiares fue posible rescatarla en el sector Caballo Mocho del municipio Sucre del estado Miranda.

    Sin embargo, este revés para los delincuentes no ha sido suficiente. A principios del mes, el Director de la Policía Judicial, Douglas Rico, refirió que un hombre fue detenido en el estado miranda luego de pactar negocios que posteriormente no cumplía, a pesar de haber recibido los pagos correspondientes. En este caso, se trataba de materiales de construcción.

    El Marketplace puede ser utilizado por individuos cuyas identidades ni siquiera hemos verificado, lo ideal es intentar corroborar que las personas que compran o venden son quienes dicen ser. Esto lo podemos lograr mediante una simple llamada telefónica, o mejor aún, una videollamada.

    Luego, es posible que esta plataforma sea simplemente un medio para enganchar a las víctimas. Por lo tanto, si se va a pactar algún encuentro para conocer las características de un bien, como por ejemplo un vehículo, es importante que esto se haga en un lugar público y vigilado. Se debe sospechar además de los cambios de última hora en las direcciones de los encuentros.

    En tercer lugar, lo preferible es negociar con tiendas conocidas, con sede física. Si se va a hacer con un particular se debe cuidar muy bien el medio de pago. En la actualidad, muchos estafadores están acudiendo a las cuentas bancarias de terceros con el propósito de eludir la persecución.

  • Surgimiento de un mercado negro de vacunas contra el Covid-19 en Venezuela

    La pandemia por el Covid-19 ha planteado numerosos escenarios en materia de seguridad ciudadana. Pero uno que difícilmente podría ser avizorado se está planteando en Venezuela: el surgimiento de un mercado negro de vacunas.

    Como sabemos, los procesos de vacunación avanzan en forma desigual. De una parte, naciones como Israel, noruega y estados unidos han logrado altos porcentajes de sus poblaciones inmunizadas, mientras que otras como Bolivia, Nicaragua y Venezuela, apenas están iniciando el suministro de las dosis, en virtud de la indisponibilidad de las vacunas. Lo que a su vez es una consecuencia directa de acciones y omisiones de esos estados.

    En el caso venezolano, hasta la primera semana de mayo habían llegado apenas un millón de dosis, procedentes de Rusia y China, lo cual solo garantizaría la completa inmunización de medio millón de personas, toda vez que se trata de vacunas que requieren dos inyecciones.

    Del otro lado, existe una creciente presión para que la gente se vacune. Considérese, por ejemplo, la posibilidad de que ciertos países impidan el acceso a turistas que no posean la constancia de vacunación contra el Covid-19, tal y como se hacía con la fiebre amarilla.

    Esto genera una creciente necesidad de lograr la inmunización en un lugar donde las vacunas están reducidas a una pequeña élite. El resultado es la generación de un mercado negro de vacunas.

    Las primeras informaciones sobre los pagos por la inmunización fueron conocidas gracias a representantes de organizaciones no gubernamentales que monitorean la situación. Según lo indicado de manera extraoficial, para febrero de este año la vacuna Sinopharm de origen chino era vendida en 400 dólares en el occidente y los andes.

    Posteriormente, se conoció de empresas en el estado vargas a las que estaban ofreciéndoles paquetes de vacunas a 200 dólares, siempre y cuando llevaran a varias personas, con lo que esta cantidad se multiplicaría.

    En abril, el infectólogo Julio Castro alertó sobre la exigencia de pagos por las vacunas que en teoría son gratuitas. Y el 12 de mayo hizo lo propio la parlamentaria Dinorah Figuera, quien incluso señaló que cobraban cantidades que oscilan entre 300 y 600 dólares.

    Todo esto surge por la inexistencia de un plan claro para la inmunización de la población frente a este mal, unido a la escasez crónica de las dosis.

    En lo personal, varias personas han consultado a quien le habla sobre la pertinencia de pagar para vacunarse. La respuesta, en todos los casos, ha sido que no es lo apropiado,  pues además de instaurar un mecanismo ilegal no existe ninguna garantía en cuanto al cumplimiento de los protocolos de cadena de frío que son necesarios para la conservación de estas vacunas. Con lo que los pagos, además, podrían ser dinero perdido.

  • ¡Atento! Nueva ola de extorsiones telefónicas avanza por los estados del centro del país

    Ya los delincuentes no se contentan solo con amenazar a dueños de empresas, tal y como sucedía en las oleadas de este delito conocidas hasta 2020.

    Ahora como se dice en términos coloquiales han bajado la vara, y contactan a profesionales independientes, como médicos o arquitectos, para ofrecerles “seguridad”. En algunas oportunidades, se describen como un «sindicato» contratado para llevar a cabo un sicariato contra el interlocutor, pero que se contentarían con el pago de sumas que van desde mil hasta tres mil dólares, para dejar eso así.

    Los extorsionadores dicen en sus llamadas que pueden recibir pagos en efectivo, y también mediante transferencias en el sistema convencional o usando el conocido Zelle, lo que representa una auténtica novedad.

    En 2020, la extorsión fue uno de los delitos de mayor crecimiento en Venezuela, y pareciera que en 2021 no será distinto.

    Las averiguaciones de la GNB y de CICPC indican que la mayoría de las llamadas parten desde internados judiciales o desde retenes policiales donde permanecen personas recluidas y con acceso a teléfonos.

    El internado de Puente Ayala (Barcelona) es uno de los puntos de origen detectados con mayor frecuencia. Ahora, sin embargo, los delincuentes cuentan con cómplices en las calles, que atacan a tiros o arrojan granadas a las potenciales víctimas, con la finalidad de dar sustento a sus amenazas.

    Esto nos indica que en Venezuela la extorsión ha venido evolucionando y adaptándose a los nuevos tiempos. Por esto es necesario mantenerse vigilantes y denunciar ante los cuerpos de seguridad todos los casos que sean conocidos.

     

     

  • Cúcuta| Nuevo procedimiento para estafar a los propietarios de vehículos robados o hurtados

    Una nota publicada en un diario colombiano nos lanza un alerta sobre un modus operandi que, con seguridad, pronto tendremos en Venezuela.

    Este procedimiento está encaminado a estafar a personas que por desgracia han sido víctimas de robos o hurtos de vehículos.

    La información, divulgada por el rotativo la opinión de Cúcuta recoge datos aportados por el grupo de acción unificada para la libertad personal, cuyos agentes han detectado un nuevo procedimiento aplicado desde los centros de detención para defraudar a sus víctimas.

    Los presos, indica el reporte, se percataron de que las personas están publicando en las redes sociales las características de los vehículos que les han robado o hurtado, tal y como está sucediendo en Venezuela. E igualmente suministran números telefónicos de contacto para la recepción de información que conduzca a la recuperación del vehículo

    Según la opinión, los presos de Cúcuta hacen llamadas o envían mensajes a sus víctimas par convencerlas de que podrán recuperar sus autos, motos o camiones previo pago de sumas que van entre los 300.000 a 500.000 pesos, es decir, entre 900 y 1200 dólares americanos.

    La estafa se concreta cuando la persona entrega el dinero y no le devuelven el vehículo. Sin embargo, esta conducta también podría ser calificada de extorsiva, si es cierto que el detenido tiene conocimiento o forma parte del grupo delictivo que se apoderó del referido bien.

    En este caso, es muy importante que la víctima tenga en consideración que está recibiendo la llamada en atención a una oferta pública en la que ha suministrado un conjunto de datos, que pueden ser reciclados para convencer a la víctima de que pague una suma.

    Por ende, es necesario que las personas actúen en estos casos como si el vehículo estuviese “secuestrado” en términos figurados. Por lo tanto, en vez de pedir información verbal sobre el vehículo, debería solicitar una fe de vida, en la forma de fotografías o videos que comprueben que esa persona tiene realmente la capacidad para devolver el vehículo.

    Aún así, se debe tener en consideración que el pago de un “rescate” no es garantía suficiente de que devolverán el vehículo robado. Muchas veces, durante la entrega del dinero la persona es asaltada, de manera que se queda sin la playa y sin el vehículo.

    Estamos, por lo tanto, ante situaciones de alta peligrosidad, en las que el riesgo de nuevas pérdidas resulta muy elevado. La decisión de hacer pago por la devolución del bien no es garantía de éxito.

  • Estadísticas sobre violencia contra la mujer en Venezuela

    Como solemos aclarar siempre, las cifras que serán dadas a conocer a continuación tienen carácter extraoficial, debido a que no han sido divulgadas aún por ninguna instancia o institución del Estado que conozca la materia.

    Una de las cosas que llama la atención es que los homicidios en los que resultan victimizadas personas de sexo femenino han subido y bajado en forma similar a lo que ha sucedido con los homicidios de hombres, que dicho sea de paso ocupan el mayor porcentaje de casos.

    Fueron revisadas las cifras de homicidios de los años 2019 y 2020. En el primer año, las víctimas de sexo masculino ocuparon el 89,1% de los casos. El resto (10,9%) de los casos tiene víctimas femeninas, o víctimas cuyo sexo no pudo ser determinado, como consecuencia del deterioro de los restos humanos encontrados. Pero esta es una porción muy pequeña de víctimas

    En 2020 se produjo una reducción significativa en el número general de homicidios. En ese contexto signado por los primeros meses de la pandemia por el covid-19 los casos con víctimas masculinas ocuparon el 88,9%. Por lo tanto, las mujeres fueron victimizadas en el 11,1%

    Si comparamos los porcentajes de ambos años, notaremos que las diferencias son mínimas. Es decir, el prolongado confinamiento no se tradujo en una mayor cantidad de muertes violentas de mujeres.

    En cuanto a las lesiones personales, las mujeres fueron víctimas en el 41% y fracciones de los casos tanto en 2019 como en 2020. En otras palabras, podemos trazar una conclusión preliminar en la que se descarte la influencia de la cuarentena prolongada como factor que incite o eleve la victimización de las mujeres.

  • ¿Cuál es el verdadero alcance del feminicidio en Venezuela?

    Feminicidio es uno de esos términos que de la noche a la mañana irrumpieron en el léxico nacional. Hace apenas quince años, esta palabra no la hubiésemos encontrado en los diarios o revistas del país.

    La Real Academia de la Lengua Española, nos dice que feminicidio es el “asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia”, es decir, repulsión hacia el sexo femenino.

    Según esta fuente, que es consulta obligada en estas circunstancias, feminicidio y femicidio tienen el mismo significado.

    Entonces, lo que define realmente al feminicidio es una muerte infligida con premeditación hacia una mujer, ya sea por la característica machista del perpetrador, o por la aversión hacia el denominado sexo débil.

    Esta definición llegó en 2014 a la legislación penal venezolana, cuando fue reformada por vía habilitante la ley orgánica sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

    Hay un debate sobre cómo debe entenderse el delito de femicidio, toda vez que se trata de un delito incorporado a la legislación venezolana hace menos de siete años.

    Una sentencia emitida en octubre de 2020 por la magistrada de la Sala de Casación penal del Tribunal Supremo de Justicia, Francia Coello, quizá contribuya a aclarar el uso de este término.

    Según la abogada, el artículo 57 de la mencionada Ley Orgánica establece penas de 20 a 25 años de prisión para quien “intencionadamente cause la muerte de una mujer motivado por odio o desprecio a la condición de mujer”.

    Más adelante, se describen algunas circunstancias que pueden contribuir a dilucidar cuándo se puede estar ante un femicidio, o cuándo se debe acudir a otra tipificación del hecho.

    La propia magistrada aclara al final de la sentencia que no todo homicidio de mujer puede ser calificado como femicidio, pues deben darse las características especiales que reflejen una acción contra la víctima por su particular género.