Venezuela se prepara para celebrar el Día del Niño en medio de una emergencia humanitaria que demorará mucho tiempo en ceder. Según cifras de Unicef, más de 680.000 niños y niñas necesitan asistencia humanitaria en las zonas afectadas por el doble terremoto. A tres semanas de la tragedia, miles de familias continúan en refugios temporales.
En medio de ese panorama, distintas organizaciones y fundaciones venezolanas han organizado actividades este fin de semana para conmemorar la fecha junto a los niños damnificados.
Niños en refugios afectados por los terremotos. oto Daniel Hernández
Conoce su labor y cómo puedes sumar a estas 5 iniciativas solidarias para el Día del Niño:
Aser País
Es una fundación venezolana que nació en 2019, centrada principalmente en la salud y la educación. Este domingo, la fundación celebrará el Día del Niño en Playa Surfistas, Catia La Mar, en conmemoración de Melbin Pérez, un joven del equipo que falleció en los terremotos del 24 de junio y cuya labor será honrada ese día.
La actividad de divide en tres dinámicas: Una carrera para estimular el deporte, un taller de diseño de franelas y una gincana de recolección de materiales plásticos que busca sembrar conciencia sobre el cuidado del entorno y el reciclaje.
Aser País recibe voluntarios y donaciones de insumos a través de su página web, aserpais.com, donde también está disponible el formulario de voluntariado.
Cocinando x Venezuela
Es una iniciativa surgida tras los terremotos del 24 de junio, liderada por el chef Ángel Lozada e integrada por un grupo de jóvenes voluntarios que preparan entre 2.000 y 3.000 comidas diarias. Su ayuda se concentra principalmente en La Guaira y zonas afectadas de Caracas.
Por el Día del Niño, la organización hará una jornada de recaudación de fondos a través de la venta de hamburguesas por delivery, disponible únicamente por Yummy, los días sábado y domingo, por un costo de $10.
Lo recaudado se destinará a sostener la operación diaria de la cocina y a donar perros calientes, galletas, pasapalos y entretenimiento para los niños que se encuentran en los refugios, el viernes. Para reservar tu hamburguesa puedes escribir al +58 414-2785054 / +58 424-1405299
Impaktemos y Ayudandito
Impaktemos es una organización sin fines de lucro que nació en 2020 y gestiona proyectos de educación dirigidos, en su mayoría, a menores de edad. Este domingo celebrará el Día del Niño en un refugio del sector La Lucha, en Catia La Mar, donde permanecen familias de una misión vivienda cuyas torres quedaron inhabitables tras el terremoto.
La actividad se realizará junto a Ayudandito, organización aliada de Impaktemos, e incluirá dinámicas adaptadas a las diferentes etapas de la niñez, además de una formación previa para los voluntarios que participen.
Danna Poleo, gerente de proyectos de Impaktemos, explica que el trabajo de la organización busca un doble impacto:
«Impactamos la vida del voluntario y también la vida del niño».
Quienes deseen donar insumos o conocer más sobre sus programas pueden ingresar a @impaktemos.
Un juguete, una buena noticia
Esta es una iniciativa nacida en 2017, con la misión de entregar juguetes a niños en comunidades vulnerables durante la temporada decembrina. Este año adelantó su labor tras la emergencia del 24 de junio.
Este fin de semana visitarán a más de 300 niños, llevando kits a un refugio ubicado junto al Gran Hotel del Junquito, en el kilómetro 23 y en un refugio de la Intercomunal El Valle, en conjunto con otras organizaciones y empresas privadas.
Puedes colaborar con los insumos hasta el viernes 17, dirigiéndote al Parque Skate, en El Paraíso, que funciona como centro de acopio.
Gold’s Gym y los niños de Playa Grande
Bajo el lema «Demostremos que nuestra fuerza también está en nuestro corazón», el equipo de entrenadores y colaboradores de la sede de Montalbán de la cadena de gimnasios Gold’s Gym, ha organizado una actividad para 200 niños que se encuentran en el campo de béisbol Miguel Ángel Montes de Playa Grande, que está funcionando como refugio.
Por ello, invitan a sus socios y a cualquiera que quiera aportar a donar algo de lo siguiente:
Para los cotillones: dulces, golosinas y chocolates. Juguetes: nuevos o usados en buen estado para niñas y niños. Artículos de béisbol: bates, guantes y pelotas nuevos o en buen estado.
Los aportes deben entregarse en la sede de Gold’s Gym en el Centro Comercial Uslar de Montalbán, hasta mañana 16 de julio, en horario entre 6 am y 9 pm.
Las exportaciones venezolanas de petróleo hacia Estados Unidos promediaron 675.000 barriles diarios en la semana culminada el 10 de julio, un incremento de 40% con respecto al periodo previo, de acuerdo con cifras preliminares de la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés).
El alza de los envíos es el más importante en las últimas nueve semanas y además es el segundo dato semanal más alto en lo que va de 2026, una muestra más de la favorable evolución del comercio de crudo entre Venezuela y Estados Unidos, tras la recomposición de las relaciones iniciadas en enero.
El contraste con el año pasado es significativo, pues a esta misma altura las exportaciones hacia territorio estadounidense estaban suspendidas debido a que el gobierno de Donald Trump no renovó la licencia de Chevron. Un año después estamos en un escenario muy distinto con una amplia flexibilización de las sanciones y cantidades que ya superan todo lo enviado en 2025.
El volumen acumulado hasta la semana pasada, que se puede calcular con las cifras preliminares de la EIA, indican que Venezuela ha enviado 71,6 millones de barriles de crudo, 41% más que todo lo exportado el año pasado.
Por otro lado, el indicador de promedio móvil de cuatro semanas, que permite apreciar mejor la tendencia de las exportaciones, cerró en la semana terminada el 10 de julio en 587.000 bpd, un alza semanal de 6%, con lo que alcanzó su nivel más alto desde la semana culminada el 25 de enero de 2019.
Con las cifras de la semana pasada, Venezuela se mantiene como el segundo proveedor de crudo de Estados Unidos por décimo segunda semana consecutiva, un puesto que ostenta no solo por el aumento de los envíos, sino por la afectación que sufre Arabia Saudita por el cierre del estrecho de Ormuz. De hecho, en la semana terminada el 10 de julio ese país no exportó ningún barril a territorio estadounidense por segunda semana consecutiva.
El 24 de junio dejó una huella de estrés físico y psicológico en la población. Para dar respuesta a esta crisis, la psicoterapeuta, Libertad García, ofrecerá herramientas de contención en un forochat organizado por Crónica Uno este viernes, 17 de julio.
Caracas. El pánico regresó a la Gran Caracas antes de que las heridas recientes lograran sanar. Apenas 20 días después del doble terremoto que devastó y enlutó a La Guaira, una réplica de magnitud 3.9, con epicentro a 10 kilómetros al noreste de Naiguatá y una profundidad de 5.5 kilómetros, volvió a sacudir con fuerza zonas de la cuidad y del estado Miranda el viernes, 10 de julio, a las 10:53 a. m., reportó Funvisis.
Aunque las autoridades de Protección Civil descartaron heridos o daños estructurales, el movimiento telúrico desató desalojos preventivos. Además, revivió de golpe la angustia colectiva de aquel 24 de junio.
La avenida Universidad, en el centro, agrupó rápidamente a trabajadores desalojados de los edificios de la zona y transeúntes. Simultáneamente, ciudadanos en redes sociales reportaron evacuaciones en sectores como La Candelaria, Chacao, Los Ruices y Plaza Venezuela.
Mientras que otras zonas del este de la capital, así como de Guarenas y Guatire, estado Miranda, confirmaron haber sentido con fuerza el movimiento.
A Carol, vecina de Catia, la réplica la sorprendió en la calle de los Paraguas; estaba nerviosa, llamando a sus hermanos y a sus padres.
“Tengo días sin dormir, he tenido dolores en el cuello y la espalda, anoche dormí dos horas. Hoy sucede otro temblor y fue fuerte. Creo que necesitamos psicólogos para superar este trauma”.
La urgente necesidad de contención psicológica ha movilizado a la sociedad civil venezolana. Tras un primer encuentro digital organizado por la asociación Mujer y Ciudadanía, donde la psicoterapeuta Gestalt y facilitadora psicocorporal, Libertad García, ofreció pautas para canalizar el impacto físico y emocional de los temblores, Crónica Uno sumará esfuerzos con la especialista para profundizar en la salud mental de la población.
Bajo el título “¿Cómo nos autorregulamos post sismo?”, García facilitará herramientas de respuesta frente al trauma y la ansiedad colectiva.
El evento virtual está programado para este viernes, 17 de julio, a las 4:00 p. m. a través de de la plataforma de mensajería instantánea Telegram. Haz clic aquí para unirte al grupo de participantes.
Lo primero que se escucha, antes de ver cualquier olla, es el sonido que produce el fuego. Un fuego que no se apaga. Que no se ha extinguido desde el 24 de junio y que no parará mientras haya alguien con hambre a quien servir en 60 puntos de distribución desplegados a lo largo de La Guaira.
En el comedor del Club Puerto Azul, en Naiguatá, ese sonido, el rugido sordo de los berbers encendidos bajo ollas de hasta 70 litros, es el único que compite con el rumor del mar.
“Para nosotros es muy difícil recibir tanto amor y no poder corresponderlo”, dice LuisJosé Fernández, guatemalteco, director de respuesta de World Central Kitchen para la activación en Venezuela. Hace una pausa. “Pero lo estamos haciendo con comida”.
La organización World Central Kitchen mantiene una red de emergencia que procesa y distribuye 50.000 raciones diarias de comida desde el Club Puerto Azul en Naiguatá | Foto Abraham Tovar
La vía hacia La Guaira arrastra calor, polvo y un olor a descomposición que no termina de disiparse. Es un recorrido por el antes y el después de una ciudad que todavía no sabe en cuál de los dos vive.
En cada esquina hay ondas de concreto pulverizado. El residuo de lo que eran paredes, escaleras, vidas ordenadas. El calor de julio lo espesa, lo vuelve denso, convirtiéndolo en una presencia física que se adhiere a la ropa y a los pulmones. Y debajo de esa arenilla, un olor que el cuerpo identifica antes que la mente. El olor a lo que no se puede nombrar, que solo se conoce cuando se está ahí, que no abandona del todo aunque uno se aleje.
A los lados de la carretera hay tramos comprometidos, desvíos improvisados, maquinaria pesada trabajando en los bordes. Y rostros. Caras que ya no sorprenden: rescatistas —cuadrillas que llevan casi semanas trabajando sin descanso—, vecinos, familiares, personas que cargan miedo y cansancio en la misma postura del cuerpo. Se mueven en grupos compactos entre los edificios ladeados que aún no han terminado de decidir si caen o resisten.
Naiguatá es otro estado de ánimo. El registro cambia de golpe. La zona sufrió, pero en una escala que todavía permite respirar. Los daños más severos del Club Puerto Azul se concentran en el área náutica, que ya trabaja en su recuperación. El resto del club sufrió algunos daños de mampostería. Lo que se encuentra en su comedor principal es otra dimensión.
El Club Puerto Azul fue el lugar escogido para la elaboración de la comida
La cocina que nunca se apaga
El comedor del club era, hasta hace tres semanas, el espacio donde los socios almorzaban y cenaban junto al mar los fines de semana. Hoy es una cocina de campo de escala industrial, abierta, caliente, organizada por WCT con la misma precisión que tuvieron cuando pasaron los desastres en Turquía, Jamaica, Colombia o Gaza.
“Donde hay hambre en medio del desastre, allí debe estar la cocina”, insisten.
Hay ollas que no tienen fin. Veinte, veinticinco preparándose al mismo tiempo, alineadas sobre los quemadores industriales que en Venezuela tienen ese nombre propio, esa identidad local que el equipo de World Central Kitchen incorporó desde el primer día.
Una olla sale, otra entra. El fuego no baja. El calor de esos quemadores suma al calor del Caribe de julio y el resultado es un ambiente que empapa la ropa en minutos, pero que nadie en esa cocina registra como problema. No incomoda. Y si lo hace, nadie dice nada. Están cocinando. Ese es el trabajo.
“La intención es que todo salga caliente. Siempre”, ataja Fernández.
Con un equipo de 120 trabajadores, en su mayoría personal local afectado por el sismo, y una flota de 80 vehículos, la organización opera con fondos estrictamente privados | Foto Abraham Tovar
El día de la visita, el menú incluye carne molida y pasta. Arroz y caraotas. Cientos de kilos. En otra sección, una línea de panadería opera en paralelo. Más allá, la zona de emplatado: bandejas que se llenan, se rotulan, se clasifican por destino.
Cada bandeja sabe adónde va antes de salir de esa cocina. La logística es el músculo invisible de todo esto. El área está pulcra. Organizada. Funciona. Eso rompe expectativas en una zona de desastre donde el caos suele ser la norma.
Personal de Colombia, México, España, Francia, Estados Unidos circula con protocolos claros. Un termo grande dispuesto para todos —cocina, logística, seguridad— ofrece papelón con limón al que lo necesite. Hay armonía. Hay hermandad.
WCK se enfoca en transferir la metodología de producción masiva a los cocineros locales | Foto Abraham Tovar
Alimentando lo que duele
World Central Kitchen nació de un terremoto. En enero de 2010, el sismo de magnitud 7.0 que destruyó Puerto Príncipe mató a más de 200.000 personas y dejó a millones sin acceso a comida.
El chef hispano-estadounidense José Andrés llegó a Haití y entendió entonces que cuando hay una crisis, los médicos llevan médicos; los ingenieros llevan ingenieros. Y cuando hay que alimentar a miles de personas en condiciones extremas, hay que llevar cocineros. Porque los cocineros saben cocinar a escala. Saben trabajar bajo presión. Saben que una comida caliente es un mensaje.
Desde ese primer despliegue en Haití, WCK lleva 15 años respondiendo a desastres en todo el mundo. Huracanes, terremotos, inundaciones, guerras. En Ucrania y Gaza han llegado a servir hasta 1,5 millones de comidas diarias. En Puerto Rico después del huracán María. En Turquía después del terremoto de 2023 que mató a más de 52.000 personas en seis estados simultáneos —el más grande que Fernández recuerda con nombre y dolor.
“Lo que aprendimos fue lo mismo que aprendemos siempre: todos los desastres son diferentes. Todos”. Pero el de Venezuela, reconoce, lo ha afectado de forma personal.
World Central Kitchen nace formalmente tras el terremoto que devastó a Haití en el año 2010 | Foto Abraham Tovar
Seis horas
El 24 de junio, seis horas después del doble terremoto, sirvieron su primera comida en Venezuela. Una engranada red y contactos locales activos permitieron activar contra reloj el protocolo de WCK; uno que no espera confirmación oficial para encenderse.
A tres semanas del desastre, el contador marca ya 500.000 comidas servidas, de 30.000 a 50.000 diarias.
La organización trabaja con más de 47 restaurantes asociados en Caracas, más la cocina de campo del Club Puerto Azul. Doce food trucks desplegados en La Guaira, Catia La Mar y Playa Grande cubren zonas de acceso difícil. Ochenta vehículos en total se mueven todos los días hacia los 60 puntos de distribución en La Guaira.
El pico fue de 57.000 comidas en un día, cuando la concentración de rescatistas internacionales era máxima. Desde entonces ha habido una reducción gradual —Caracas empieza a estabilizarse— pero la reducción no implica salida sino adaptación.
“Vamos a empezar a reducir la cantidad de comidas, pero siempre del lado de la comunidad”.
Las raciones calientes se sellan en bandejas térmicas, se organizan en cavas diseñadas para preservar la temperatura y se rotulan con el nombre del refugio o centro de salud asignado
Venezuela alimenta a Venezuela
Todos los insumos se compran localmente. Carne, verduras, granos, ingredientes. Cada centavo que WCK gasta va a la empobrecida economía venezolana. Esa es la política.
“Dijimos: de alguna forma el sector de hospitalidad va a sufrir las repercusiones del terremoto. Nadie va a salir a los restaurantes. Además, sale muy caro remover logística de afuera cuando es más fácil preguntarle a la gente aquí. También está el hecho de que cocinan una mejor arepa ustedes que nosotros“, dijo entre risas Fernández.
Ese método tiene una razón práctica y otra humana. La práctica: reducir tiempos, comprar cerca y reactivar parte de la economía local, también golpeada por el terremoto. La humana: servir comida reconocible, con sabor de casa, para que el alimento no se sienta como una ración anónima. Quieren que cada plato sea compañía.
Para entender la idiosincrasia, los tiempos, los sabores, WCK convocó a Carlos García, chef venezolano con reconocimiento internacional, para que actuara como puente cultural entre el equipo externo y el quehacer local.
El equipo internacional que llegó desde fuera es pequeño. El resto, el corazón operativo, está en quienes conocen el país, el clima, las rutas, la comida y el tipo de ayuda que funciona en medio del dolor.
“Al principio teníamos que trabajar el tema emocional. Mucha gente que está cocinando aquí perdió algún familiar. Perdió algún amigo. Tal vez no tiene un lugar a donde regresar”.
Ese detalle, la cocina que opera sobre el dolor de quienes cocinan, define algo que ninguna estadística alcanza a registrar: la dimensión humana de una respuesta humanitaria.
Los 120 cocineros laborando en Club Puerto Azul no son trabajadores distantes. Son vecinos, en su mayoría, de La Guaira. Personas que perdieron algo y eligieron, de todas formas, venir a cocinar para quien perdió más.
“Nuestra meta era poder servirle a la gente la comida más rica, la más caliente, para que ellos por esos 5 o 10 minutos que estuvieran comiendo pudieran estar enfocados en algo y tener un sabor que les recordara a casa”, dice Fernández. “Eso es algo que vamos a continuar haciendo”.
La distribución del espacio emula los criterios de una planta de ensamblaje de alta eficiencia
Lo que queda si World Central Kitchen se va
¿Cómo opera WCK? “Nuestros fondos y recursos son 100% privados. No recibimos plata de ningún Estado, porque eso nos da la independencia de poder trabajar de forma autónoma”, aclara. “Tiene que haber un acercamiento para obtener los permisos, claro. Pero nosotros no dependemos de ellos”, responde.
Para operar en los albergues, WCK firmó un acuerdo con el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que forma parte del sistema de Naciones Unidas bajo el paraguas de OCHA , la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, el organismo que supervisa los mecanismos de respuesta humanitaria internacional en zonas de desastre.
El PMA provee insumos que WCK transforma en comidas que llegan a los refugios. La cadena es verificable y responde a estándares internacionales.
El millón de dólares inicial fue donado por José Andrés a través de su Long TablesFund. Hard Rock International comprometió 60.000 dólares adicionales. Hard Rock Cafe Caracas opera como socio de distribución, preparando 1.000 comidas diarias. Richard Branson, a través de su fundación VirginUnite, también respaldó la operación.
El miércoles 15 de julio se cumplen tres semanas desde que el doble terremoto del 24 de junio de 2026 quebró la normalidad de la región | Foto Abraham Tovar
WCK no tiene fecha de salida del país. “Nos quedaremos el tiempo que sea necesario”.
Lo que construye, mientras opera, es algo más durable que una cocina. WCK dejará capacidad instalada. Un equipo local entrenado. Una red de restaurantes y cocineros que ya sabe trabajar a escala. Una logística probada en condiciones extremas.
“Si nos vamos y ocurre otro desastre igual, ojalá que no, levantamos el teléfono y sabemos que la gente está lista y dispuesta para ayudar. No tenemos que regresar nosotros”, asegura Fernández.
La capacidad de producir hasta 50.000 comidas diarias, con personal venezolano formado por chefs internacionales que viajaron específicamente para ese traspaso de conocimiento, es el legado de estas tres semanas de trabajo.
“Los chefs y la comunidad de cocineros en Venezuela son colaborativos. Se respetan mucho. Se apoyan. Eso va a hacer que, si nos vamos y ocurre algo igual a nivel de desastre, estamos seguros de que la gente está lista“.
Desde aquella improvisada cocina de campaña en Naiguatá, José Luis Fernández resume lo que ha visto y vivido desde el 24 de junio: “El venezolano, desde el primer día, dio el corazón. Y lo sigue dando”.
Venezuela tendrá doble representación en el Mundial. Gustavo Dudamel dirigirá a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela y a la Filarmónica de Nueva York durante el show de medio tiempo de la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
“Estoy inmensamente feliz de anunciar que, por primera vez en la historia, dirigiré tanto a mi querida Filarmónica de Nueva York como a mis hermanos y hermanas de La Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela en el espectáculo de medio tiempo de la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026”, escribió Dudamel.
Poder dirigir a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela en el show de medio tiempo de la Copa Mundial tiene un significado doblemente especial para Dudamel.
“Mi corazón permanece con el pueblo de Venezuela en estos días difíciles, y compartir el escenario en este momento inolvidable con mi querida Simón Bolívar — quienes representan a toda la familia de El Sistema y a toda Venezuela — es una poderosa expresión de la fortaleza y la resiliencia de nuestro país”, aseguró.
“Reunirlos por primera vez en la historia junto a la extraordinaria Filarmónica de Nueva York, mientras me preparo para este emocionante nuevo capítulo con ellos, es una hermosa expresión de unidad y amor a nivel mundial”, agregó.
En el show de medio tiempo, Dudamel compartirá escenario con Justin Bieber, Shakira, Madonna, BTS, Burna Boy, el coro PS22 y Coldplay. Será un show de once minutos, por lo que el descanso de la final durará más de los 15 minutos reglamentarios.
El espectáculo apoyará el FIFA Global Citizen Education Fund, una iniciativa que busca recaudar 100 millones de dólares para ampliar el acceso a una educación de calidad y al fútbol para niños en todo el mundo.
Un dólar de cada entrada vendida para los partidos del Mundial irá destinado a este fondo, que ya ha recaudado más de 50 millones de dólares.
En días recientes, Gustavo Dudamel ha anunciado iniciativas para apoyar a los afectados por los terremotos que sacudieron a Venezuela el miércoles 24 de junio.
En agosto estará en el Hollywood Bowl junto a la Filarmónica de Los Ángeles para el Concierto por Venezuela, que recaudará fondos para las víctimas de la tragedia.
Los fondos recaudados durante la velada se canalizarán mediante alianzas con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, informó el director de orquesta.
Irán acusó a Estados Unidos de haber “hecho añicos” el memorando de entendimiento para poner fin a la guerra tras el restablecimiento del bloqueo naval a puertos iraníes en el estrecho de Ormuz, en medio de una nueva escalada entre las partes.
“Estados Unidos ha abandonado todos sus compromisos en virtud del entendimiento de Islamabad y, de alguna manera, ha hecho añicos este memorando”, denunció el viceministro iraní de Exteriores, Kazem Garibabadi, en una entrevista con la televisión estatal a última hora del martes.
Garibabadi aseguró que su país seguirá ejerciendo su soberanía sobre el estrecho de Ormuz y defendió la posición iraní sobre esta estratégica vía marítima en el contexto de la guerra.
“Estados Unidos no quiere que ejerzamos una soberanía efectiva sobre el estrecho de Ormuz, pero nosotros ejerceremos esa soberanía, cueste lo que cueste”, declaró el diplomático.
El viceministro iraní indicó que el derecho internacional no tiene “validez” en una situación de guerra, ya que, según dijo, “el estrecho de Ormuz puede ser utilizado por los agresores para poner en peligro nuestra seguridad nacional y ayudar y facilitar determinadas operaciones militares contra nosotros”.
Por su parte, el representante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, informó en una carta dirigida a la organización de que Teherán ha documentado 42 casos de violaciones “claras y fundamentales” del memorando de entendimiento por parte de Estados Unidos.
La denuncia se produce después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, declarara la semana pasada que el memorando firmado el 17 de junio con Irán para poner fin al conflicto estaba “terminado”, tras denunciar lo que calificó de persistentes ataques de Teherán contra barcos que navegan por Ormuz.
Estados Unidos reimpuso anoche el cerco naval contra Irán y continuó por cuarta noche consecutiva sus ataques contra el sur del territorio iraní con el objetivo de degradar las capacidades de Teherán para atacar el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba el 20 % del tráfico mundial de petróleo y gas natural licuado.
La Guardia Revolucionaria iraní respondió a las ofensivas con nuevos lanzamientos de misiles y drones contra bases y objetivos estadounidenses en Baréin, Kuwait y Jordania.
El arzobispo de Barquisimeto, monseñor Polito Rodríguez, informó este martes que la Catedral Metropolitana de Barquisimeto y el Templo San Juan Bautista sufrieron daños estructurales tras el doblete sísmico que afectó a varios estados del país el pasado 24 de junio.
La autoridad eclesiástica explicó que «hemos hecho equipos de trabajo verificando hasta dónde son esos daños y hasta dónde podemos progresar de aquí a esa fecha (el 14 de enero), tanto allá como en catedral. Los expertos nos irán indicando cómo avanzar y cómo orientar toda esta situación».
Adicionalmente, subrayó que «estos templos son patrimonios eclesiásticos», tanto para los larenses como para muchos ciudadanos en el resto del país.
Hay que recordar que la Catedral de Barquisimeto es el templo que recibe a la Divina Pastora el 14 de enero y, de continuar con las fallas estructurales, las autoridades eclesiásticas evaluarán y anunciarían en un momento dado si podría haber un cambio de locación para la fecha mencionada, tras la recomendación que hagan los especialistas que están levantando los informes actualmente.
En respuesta a las afectaciones que sufrieron varias regiones del país como consecuencia del terremoto del 24 de junio pasado, la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela– Fedecámaras-, aprobó la conformación del Comité de Seguimiento y Recuperación Productiva.
El citado grupo de trabajo tendrá un carácter transicional, consultivo y estratégico, teniendo bajo su responsabilidad el desarrollo de líneas de acción conducentes a la captación y canalización de los recursos económicos hacia las zonas que sufrieron importantes daños, lo que, sin duda alguna, se traducirá en reactivación económica para estas localidades.
Entre los objetivos propuestos, se encuentra el diseño de campañas de recaudación, tanto a escala nacional como internacional, con la finalidad de obtener capital para apoyar en las labores de reconstrucción y financiamiento de programas de apoyo para la población y sectores más afectados por la catástrofe natural. El dinero obtenido, será manejado a través de fondos de inversión.
En este sentido, se prevé que esta instancia se aboque a la facilitación de recursos para la pre-inversión, la reinversión y el desarrollo de proyectos especiales que aceleren la recuperación de la infraestructura comercial e industrial, fortaleciendo el tejido institucional y social de las regiones afectadas. Asimismo, se busca orientar que los recursos captados prioricen iniciativas para favorecer la infraestructura, la producción, el turismo y la creación de puestos de trabajo, así como programas de capacitación para la reinserción laboral.
Para garantizar la confianza absoluta de los cooperadores, inversionistas y la sociedad civil, la gestión de este grupo de trabajo se regirá bajo un esquema de blindaje institucional, que contemplará un proceso de auditoría externa obligatoria, llevada a cabo por una firma de reconocida trayectoria, cuyos informes serán de libre acceso público.
Es importante mencionar que este Comité de Seguimiento y Recuperación Productiva está integrado por representantes de los diversos gremios del sector privado agrupados en Fedecámaras.
El presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez, anunció el inicio de una agenda de trabajo junto a parlamentarios del período legislativo 2015-2020 para fortalecer la democracia a partir del próximo 1 de agosto.
«En el marco de la convocatoria a la unidad nacional para enfrentar todos juntos las consencuencias del doblete sísmico que nos enluta, y a los efectos del fortalecimiento de la democracia», reza un comunicado publicado por el jefe del Legislativo.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, dio a conocer que 200 apartamentos que fueron destinados a diputados del ciclo parlamentario 2021-2025, serán entregados por el gobierno a personas que quedaron sin hogar a consecuencia del doble sismo del 24 de junio.
«En esa oportunidad se dispuso un grupo de apartamentos en Fuerte Tiuna para que los diputados, sobre todo los que vienen del interior, pudieran tener un sitio para estar, para pernoctar en la ciudad de Caracas», precisó Rodríguez.
La declaración la hizo durante la sesión ordinaria de la AN, que se realizó este martes en los espacios de La Carlota debido a los daños sufridos por la estructura del Palacio Federal Legislativo por los sismos.
La máxima autoridad del Parlamento reveló que fue decisión de los propios diputados que tenían esos apartamentos, cederlos para que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez pudiera entregar los primeros 200 apartamentos esta misma semana.