La reactivación de los vuelos directos facilitará estrechar los vínculos de hermandad entre ambos pueblos, así como el auge del comercio, la actividad turística y las inversiones en áreas clave de la economía. Facilitará el reencuentro familiar y el intercambio cultural, al tiempo que promoverá el desarrollo económico.
Curazao ofrece muchas oportunidades para los venezolanos, en especial para disfrutar de un turismo que mezcla cultura, bellezas naturales, música y mucha diversión. En esta nueva etapa, signada por el reencuentro, los venezolanos podrán visitar y conocer los avances y el crecimiento que ha experimentado la isla en estos últimos años Venezuela siempre ha jugado un papel fundamental en la evolución de Curazao.
La reanudación de los vuelos paulatinamente desde los aeropuertos de Barcelona y Maracaibo estrechará los vínculos empresariales entre ambos países, dando pie a inversiones en sectores clave como petróleo, inmobiliario, comercio y el sector financiero. Sin duda, la reapertura de los vuelos es una excelente noticia para venezolanos, curazoleños y toda la región del Caribe, que se convertirá en un espacio para el desarrollo, el crecimiento y la estabilidad de todos.
Este sábado, el banco abrirá sus agencias para recibir juguetes y llevar alegría a las comunidades afectadas por los sismos del pasado 24 de junio.
Pensando en el impacto transformador de un regalo, Bancamiga activará la recolección de juguetes en 48 agencias a nivel nacional, este sábado de 9:00 am a 3:00 pm, con motivo del Día del Niño. Un peluche, un carro, una muñeca, un balón o un kit de bienestar infantil (nuevos o en perfecto estado) representarán un abrazo directo desde el corazón de nuestros clientes hacia los sectores afectados.
El Día del Niño es mucho más que una fecha en el calendario, es la oportunidad perfecta para recordarles a los más pequeños lo valiosos y amados que son. Este año, la celebración cobra un significado aún más profundo tras los sucesos del 24 de junio.
Los colaboradores de Bancamiga recibirán los aportes este sábado para entregarlos el domingo en La Guaira. El banco invita a los ciudadanos a acercarse a las agencias en compañía de sus hijos para disfrutar de una jornada especial, donde además los pequeños recibirán de obsequio la Tarjeta Kids, ideal para dar sus primeros pasos en el mundo financiero con conciencia y educación.
Un compromiso inquebrantable
La entrega de juguetes se suma al minucioso plan de contingencia que Bancamiga inició desde el primer día de la emergencia para acompañar a las zonas impactadas. Esta estrategia incluye la creación de un fondo especial con tasas preferenciales, períodos de gracia y trámites simplificados para personas, comercios y PYMES.
Asimismo, el plan contempla la recepción de fondos desde el exterior sin comisiones, la reestructuración de carteras crediticias, la distribución directa de agua potable, leche, colchones y alimentos no perecederos, junto a la exoneración de comisiones en puntos de venta y la reposición sin costo de la Tarjeta de Débito Bancamiga Mastercard.
En Bancamiga, cada colaborador está convencido de que reconstruir el futuro comienza por proteger el presente de la infancia. Acércate este sábado a cualquiera de nuestras sedes, trae un juguete y regala una sonrisa. ¡Te esperamos!
El alcalde del municipio Chacao del estado Miranda, Gustavo Duque, señaló que en la localidad hay 3.100 edificios residenciales y comerciales, pero lamentablemente se desplomaron por completo 3 residenciales y uno comercial a causa de los sismos del pasado 24 de junio.
En ese sentido, destacó que hay casi 900 estructuras catalogadas en color verde en toda la zona, lo que «nos da tranquilidad porque la gran mayoría de los edificios del municipio soportó el evento» sísmico.
Enfatizó que la calcomanía roja no es una sentencia definitiva de demolición para el edificio, por lo que dijo que antes de colocarla, se reúne personalmente con las juntas de condominio para explicarles.
Gustavo Duque manifestó que de 46 edificios con letrero rojo en Chacao, «16 presentan daños no estructurales como colapso de escaleras de emergencia. Una vez reparadas, podrán pasar a categoría amarilla».
«Evaluamos los primeros 12 edificios rojos de Chacao con patólogos estructurales y, afortunadamente, todos tienen reparación y son recuperables», sumó.
Igualmente, apuntó que establecieron un convenio con hoteles ubicados en el municipio Chacao, «bajo grandes descuentos, para alojar a nuestros adultos mayores damnificados y mantenerlos en su entorno».
Costos de las reparaciones
El alcalde acotó que las reparaciones estructurales de los edificios con letrero amarillos y rojos oscilan entre los 70.000 y 150.000 dólares.
«Una cifra inalcanzable para las juntas de condominio, por eso diseñamos un plan tributario de ‘Apadrinamiento’: los bancos y grandes contribuyentes pagan la reparación del edificio y nosotros les descontamos ese gasto de sus impuestos municipales por dos años», destacó.
Asimismo, puntualizó que lanzaron una aplicación móvil donde los condominios registrados autoevalúan sus apartamentos y el sistema los clasifica bajo un semáforo interno.
Gustavo Duque indicó que reparar un apartamento con letrero verde, que tiene daño leve y es de 80 metros cuadrados, costará entre 2.500 y 4.000 dólares, gracias a las alianzas con ferreterías para obtener materiales a precio de costo.
Del mismo modo, puntualizó en el Circuito Onda La Superestación que para reparar los más de 1.500 apartamentos afectados en el municipio Chacao, están tramitando de forma urgente recursos internacionales ante la CAF y el BID.
El Banco Central de Venezuela (BCV) sostuvo una reunión de trabajo técnico con autoridades del Gabinete Económico del Ejecutivo Nacional, como la Vicepresidencia Sectorial de Economía, Sudeban y el Viceministerio de Economía Digital, Banca, Seguros y Valores; así como altos representantes de la banca pública y privada, en aras de asegurar el cumplimiento de los objetivos estratégicos en la actual etapa de normalización de la economía venezolana.
El encuentro, celebrado en la sede del ente emisor, centró su agenda en dos ejes fundamentales: la estabilización del tipo de cambio y el control de las presiones inflacionarias, al tiempo de consolidar el crecimiento económico.
En este proceso, la coordinación técnica con el sector bancario resulta estratégica para monitorear los niveles de liquidez, optimizar el funcionamiento de las mesas cambiarias y maximizar el aprovechamiento de las divisas generadas en la economía.
El Banco Central de Venezuela ratifica su disposición a seguir trabajando en estrecha coordinación con todos los actores económicos para materializar la normalización de la economía venezolana, un proceso que, tal como se ha reiterado, debe redundar en el bienestar de toda la población.
Tras el doble evento sísmico registrado en el país el pasado 24 de junio, la empresa de telecomunicaciones Inter presentó un balance técnico sobre el estado de su infraestructura y el avance en la restitución de sus servicios de internet y televisión.
Mientras que los sistemas en el Distrito Capital, Miranda y Aragua ya se encuentran totalmente normalizados, los mayores daños de infraestructura se concentran en La Guaira.
En la entidad costera, la sede de Caribe reportó pérdida total debido al colapso absoluto del centro comercial donde operaba la cabecera y oficinas administrativas. Como medida de contingencia, la compañía instaló un nodo de transmisión transportable en el sitio, estimando iniciar la reposición del servicio en Macuto y Caraballeda en un plazo de 10 días, una vez que se definan los permisos de ubicación, suministro de energía y reconexión de cables troncales. Por su parte, la sede de Catia la Mar sufrió un deterioro del 75% en su infraestructura, aunque la cabecera principal se mantuvo operativa al 100%, enfocando actualmente sus esfuerzos en la atención de averías a nivel domiciliario.
En el resto de las regiones afectadas por los temblores, la conectividad se restableció de la siguiente manera:
Caracas y Miranda: Se solventaron múltiples cortes de fibra óptica causados por derrumbes de viviendas en Las Minas de Baruta y en el sector Ruperto Lugo del Distrito Capital. El servicio se encuentra actualmente al 100% de operatividad.
Aragua y Carabobo: En el estado Aragua el servicio fue reparado en su totalidad el pasado 25 de junio. En Carabobo, la estructura de la cabecera de Morón presentó daños edilicios de importancia, aunque los sistemas se mantuvieron activos sin afectar a los usuarios de la zona.
Para llevar a cabo las reparaciones de las rutas troncales y asegurar la estabilidad del Backbone de transmisión nacional, la operadora movilizó a siete cuadrillas de apoyo técnico procedentes de Caracas, Guarenas, Los Teques, Charallave y Turmero.
Medidas de apoyo comunitario
Como parte del protocolo de contingencia frente a la emergencia, se habilitaron 16 puntos de conexión Wi-Fi libre distribuidos en refugios y sectores vulnerables de La Guaira, Caracas, Guarenas, Tucacas y Morón. De igual manera, cada vehículo técnico desplegado en las calles del estado La Guaira funciona de manera temporal como un nodo Wi-Fi móvil de libre acceso para la ciudadanía. Adicionalmente, la compañía dispuso sus sedes de Los Ruices en Caracas y de la Urbanización Industrial Castillito en Valencia (Municipio San Diego) como centros oficiales de recepción de insumos y ayuda humanitaria.
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La creciente cantidad de fallecidos es la capa más notable e importante de la tragedia que devastó al litoral centro-occidental y a parte de la región capital de Venezuela el 24 de junio de 2026. Pero hay otras capas; el ambiente es una de ellas.
En el momento en que la falla de San Sebastián liberó desde el subsuelo aquel golpe masivo de energía que se abalanzó hacia la Cordillera de la Costa y que en pocos segundos sacudió a Catia la Mar, Caraballeda y Macuto, la tragedia se empezó a alojar también en la capa ambiental. No lo vimos al instante. La necesidad de salvar la mayor cantidad posible de vidas ocupó nuestras urgencias. Pero el paso de los días lo fue dejando en evidencia. Una crisis ambiental que ya no era culpa del terremoto sino de la política, empezó a abrirse paso en forma de ecocidio, producto de arrojar al mar Caribe los escombros de los edificios que se derrumbaron.
Desde la semana pasada distintos medios de comunicación han confirmado que varias secciones del litoral varguense están siendo utilizadas como sitio de disposición final de esos escombros. No está claro si la acción ha sido ejecutada por particulares afectados que lograron contratar maquinaria para removerlos y recuperar los cuerpos de sus familiares o por los propios organismos del Estado, pero es un hecho que tanto la recolección como la disposición de estos se está haciendo de forma arbitraria y anárquica en uno de los ecosistemas más importantes de la geografía venezolana: la hoya caribeña.
“Los escombros se caracterizan por ser materialmente heterogéneos en su contenido. Aproximadamente la mitad de su volumen se constituyen en residuos de concreto, asfalto, arenas y ladrillos, y a su vez incluyen metales diversos, vidrio, asbesto, aislantes, tuberías, cableado. Las zonas costeras no son consideradas, en absoluto, como sitios idóneos para la disposición de residuos ni para relleno sanitario, ya que el contacto permanente con el mar representa un riesgo de difusión de contaminantes”, le explica a El Estímulo el profesor Joel Mejía Barazarte, geógrafo de la Universidad de Los Andes (ULA) y doctor en ciencias de la Universidad Eberhard Karls-Tuebingen de Alemania.
Mejía considera que la disposición masiva de escombros en el litoral no solo afectaría la geomorfología de la faja costera en La Guaira a escala local, sino también la de los ecosistemas acuáticos.
“En una masa de agua como el mar Caribe existen corrientes internas impulsadas por la direccionalidad de vientos que, en este caso, tienen potencial de transporte y difusión. Recuerdo cuando ocurrió el evento de Vargas, en 1999, que muchos solutos y cadáveres humanos fueron arrastrados al mar por los flujos de detritos que bajaban de la montaña. Todo este material fue transportado y depositado en lugares remotos como el Parque Nacional Morrocoy. El riesgo de arrojar los escombros en estos lugares puede repetir ese escenario”, agrega.
Gustavo Carrasquel, director de la Fundación Azul Ambientalista, coincide con Mejía sobre la degradación ecosistémica asociada a la incorporación de sustancias y materiales derivados de los escombros.
“Es una osadía decir que los escombros pueden ser transportados de forma masiva desde La Guaira hasta otros lugares del Caribe. Los escombros son materiales pesados de construcción; concreto generalmente, y el concreto está compuesto de cemento y cabillas”, advierte: “Sin embargo, otros elementos más peligrosos como el yeso, la cal y el plomo que desprenden las pinturas sí pueden viajar por suspensión en el agua, pero es un proceso muy lento que dependerá de las corrientes y de las mareas. Los mayores efectos de esto se producirán en el mediano y largo plazo”.
Biodiversidad en jaque
Hay una certeza en la capa ambiental de la tragedia: la diversidad biológica será la principal afectada por la degradación de sus ecosistemas al recibir los escombros y los solutos que se desprendan de ellos cuando se diluyan en el agua y se diseminen.
Las matrices de opinión que han proliferado, principalmente en las redes sociales, señalan a grandes rasgos y de forma muy general que “los arrecifes coralinos de La Guaira serán los más afectados por la introducción de los escombros”, sin embargo, en esta franja costera –a diferencia de parques nacionales como el Archipiélago de Los Roques, Morrocoy o Mochima– no hay sistemas arrecifales.
Pero es un hecho que otros eslabones de esa diversidad biológica sí llegarán a verse gravemente afectados. Los poríferos (esponjas marinas), por ejemplo, tienen presencia en el lecho marino inmediato a esa zona costera y la introducción en el cuerpo de agua de sustancias y micropartículas externas afectará su capacidad de ofrecer servicios ambientales asociados a su rol de bioindicadores del cambio climático.
En conversación con El Estímulo, el profesor venezolano Lenín Oviedo, doctor en oceanografía del Instituto Interdisciplinario de Ciencias del Mar (México) y consultor de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), menciona a algunas de las especies vivas más afectadas por el vertido de escombros en los ecosistemas acuáticos de La Guaira:
“Los organismos más directamente vulnerables son aquellos con baja movilidad o asociados al fondo: esponjas, moluscos, crustáceos y otros invertebrados bentónicos. También pueden verse afectados huevos y larvas de peces. Peces costeros pueden sufrir pérdida o alteración de hábitat y de recursos alimentarios, al igual que las tortugas marinas y las aves costeras, debido a los cambios físicos de las playas donde desovan y anidan. A escalas tróficas superiores, especies como los delfines u otros grandes depredadores, sufrirían efectos indirectos, asociados a cambios en la distribución y disponibilidad de sus presas”.
Para Oviedo, el impacto potencial que recibirá la biodiversidad ante este hecho tiene dos dimensiones, una física y otra química.
“Debido a la heterogeneidad de los escombros, me preocupa el impacto físico a la biodiversidad, pues la disposición de grandes volúmenes de ellos en una playa puede sepultar comunidades del intermareal, modificar la granulometría del lecho marino y alterar procesos erosivos naturales. La segunda preocupación es la composición química, pues no es lo mismo depositar roca limpia que residuos provenientes de estructuras urbanas, ya que éstas últimas le dan cabida a la movilización o lixiviación de contaminantes”, explica.
Además, Oviedo ve plausible una degradación de mayor alcance debido al “rafting biológico”, un proceso de dispersión que ya ha ocurrido en Venezuela, en contextos como el de la proliferación del coral invasor Unomia stolonifera.
“Los residuos flotantes pueden funcionar como sustratos de transporte para organismos adheridos y contribuir a la dispersión de especies fuera de su rango habitual. Los informes técnicos internacionales reconocen explícitamente la dispersión por rafting y el transporte de especies exóticas invasoras como impactos asociados a los residuos marinos”.
El rol del Estado venezolano
La normativa para proceder con celeridad y eficacia ante esta coyuntura ya está establecida, y en todos los estratos de la pirámide de Kelsen hay al menos un instrumento legal que le otorga capacidades al Estado para actuar con transparencia. Sin embargo, no ha sido el caso.
La Ley Integral de la Gestión de la Basura, la Ley de Gestión Integral de Riesgos Socionaturales y Tecnológicos, la Ley de Protección Civil y Administración de Desastres y el Decreto N° 2.216 conforman el marco legal más específico para lograr una correcta disposición de escombros en La Guaira.
Existen, además, otros instrumentos como la Ley de Ordenación del Territorio, la Ley de Bosques, la Ley de Aguas, la Ley de Zonas Costeras, el Plan de Ordenación y Gestión de Zonas Costeras y la propia Constitución de la República, que prescriben recomendaciones directas e indirectas para proceder ante la problemática.
El 12 de julio, Jorge Rodríguez desmeritó las denuncias hechas por la sociedad civil ante las evidencias de la disposición de escombros en el litoral varguense. Un día después, el Ministerio de Ecosocialismo (Ambiente) emitió un comunicado que exhorta a la ciudadanía a abstenerse de arrojar escombros en la costa, al mismo tiempo que facilitó vías de contacto para denunciar ilícitos ambientales de este tipo.
Fotos: Daniel Hernández
En distintas publicaciones oficiales en redes sociales, el Minec informó sobre la creación de once (11) puntos de clasificación, separación y tratamiento de los escombros in situ, así como la habilitación de vertederos y rellenos sanitarios destinados a la disposición de los escombros. No queda clara, sin embargo, la ubicación exacta de esos lugares. Nelson Rodríguez, ministro de Ecosocialismo, informó que “han sido recolectadas 6.712 toneladas de desechos sólidos y escombros, que han sido dispuestos en sitios seguros”.
Una fuente interna del Minec, cuya identidad es preservada, le explicó a El Estímuloque apenas se supo de la disposición indebida de escombros en la faja costera, el ministerio elaboró un informe técnico basado en la normativa legal con recomendaciones para la gestión post-terremoto de los residuos sólidos, el cual sería entregado a los rectores de la Misión Venezuela Renace.
La fuente comentó que algunas dependencias de Naciones Unidas contactaron a las autoridades ministeriales para articular esfuerzos a favor de la búsqueda de soluciones con base en los protocolos y procedimientos estandarizados de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (US EPA), creados en el año 2008 y actualizados en 2025.
Una nota de prensa del Minec confirmó dicha información, cuyo corolario es un “plan para el manejo seguro de escombros”, del cual no se conocen detalles más allá de lo que menciona el propio comunicado, pues no ha sido publicado. La nota de prensa menciona la articulación del ministerio con la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y la Oficina de las Naciones Unidas para la Evaluación y Coordinación de Desastres (UNDAC); además, dice que “el objetivo del plan es lograr un manejo de escombros que mitigue los riesgos ambientales y que no comprometa la salud pública”.
Hasta el momento del cierre de esta edición, ni la alcaldía del municipio Vargas, ni los voceros de la Misión Venezuela Renace, entes encargados de la gestión de los escombros, respondieron a la solicitud de información para este reportaje.
El plástico: otra cara del problema
El Caribe venezolano es una de las regiones oceánicas más contaminadas con plástico en Sudamérica. Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el país genera casi 15 mil millones de toneladas de residuos sólidos al año, de las cuales más de 500 mil toneladas son plásticos y apenas cerca del 2% se recicla.
Gran parte de este plástico termina en la hoya Caribe, por contaminación directa en el cuerpo marino o porque se incorpora en sus ríos tributarios. En cualquier caso, el plástico mezclado entre los escombros y residuos urbanos heterogéneos que están siendo arrojado a la franja costera luego del terremoto, aumentará a niveles preocupantes la cantidad existente de este tipo de material.
Sobre ello, Mariana Hernández Montilla, bióloga de la Universidad del Zulia (LUZ) e investigadora de la Universidad de Manchester, explica: “La costa que hoy recibe los escombros ya venía recibiendo plástico de forma crónica. Aunque la mayor parte de esos escombros es concreto, también hay una fracción importante de pertenencias y enseres; hay cifras que estiman unas 332.000 toneladas de pertenencias. Además, hay que incluir los plásticos propios de la construcción: tuberías de PVC, aislamiento de cables, marcos de ventanas, espumas aislantes, pinturas, textiles sintéticos. Todo eso aporta una carga plástica difícil de calcular, pero alarmante”.
La bióloga considera, además, que depositar residuos plásticos directamente en la zona de rompiente de la marea hace que el oleaje los fragmente más rápido hasta convertirlos en meso y microplásticos, facilitando su entrada en la cadena trófica, lo cual perturba la salud no solo del ecosistema, sino de los seres humanos.
Hernández Montilla coincide con el oceanógrafo Lenín Oviedo en cuanto a las afectaciones a la biodiversidad. La investigadora considera que, además de las esponjas y comunidades bentónicas, otras especies como los erizos, caracoles y mejillones, bivalvos y balanos, las macroalgas y los poliquetos, se verán especialmente afectados, sobre todo con el aumento exponencial en la presencia de microplásticos y cuando el agua se haga más turbia por la desintegración de los escombros.
¿Soluciones?
Es imperativo que el Estado venezolano interrumpa la inacción sistemática que lo ha caracterizado al atender el problema, y que al menos en la capa ambiental de esta tragedia predomine la cordura.
Los escombros que hasta ahora han sido dispuestos en la franja costera de La Guaira ya han causado un impacto ambiental inconmensurable. Todos los procesos físicos y químicos mencionados por los expertos entrevistados empezaron desde el momento en que la marea hizo contacto con la mezcla heterogénea de residuos. Entonces, las soluciones que han de aplicarse inmediatamente son acciones de mitigación.
El profesor José Ramón Delgado, oceanógrafo venezolano de la Universidad Federal de Río Grande (Brasil) y director ejecutivo de la Fundación Caribe Sur, ofrece a El Estímulo algunas luces procedimentales para la coyuntura:
“Es urgente la conformación de centros de triaje donde se clasifiquen y separen los diferentes tipos de escombros. De allí saldrán materiales para emplearse en distintas obras ingenieriles”.
Delgado explica que la costa varguense tiene una particularidad topográfica determinante y es que prácticamente carece de plataforma. El continente se hunde en el mar como una prolongación del perfil de tierra firme y a solo 15 kilómetros de la costa, aguas adentro, el fondo marino cae rápidamente cientos de metros (entre 250 y 400 metros de profundidad).
“Esta característica hace que la dinámica del oleaje y de las corrientes marinas sea muy activa y eso intensifica los procesos erosivos en la costa rocosa, donde las playas son inestables. En tal sentido, es una buena oportunidad para darle un tratamiento adecuado a todo el concreto que fue arrojado al litoral. Es un material idóneo para ser procesado, construir espigones y reforzar los rompeolas que ayudan a controlar la inestabilidad de esas playas”.
La bióloga Mariana Hernández, por su parte, considera que, así como ocurrió con la ventana de tiempo para lograr el rescate de la mayor cantidad de vidas humanas posible luego del terremoto, los lapsos para actuar con eficacia y evitar un ecocidio se achican cada día.
“Lo urgente es detener el vertido, pero además, retirar y reubicar lo ya depositado antes de que el oleaje lo fragmente y lo distribuya. Hay talento técnico y científico venezolano suficiente para ello. Lo imprescindible es trasladar los escombros tierra adentro, alejados de la costa y de otros cuerpos de agua, para así clasificar, triturar y reciclar el concreto. Luego de eso, es necesario el monitoreo ambiental con una línea base de la calidad del agua, y así medir su impacto futuro, considerando la turbidez y la presencia de metales pesados, hidrocarburos, sedimentos y microplásticos”, agrega la bióloga.
Para el oceanógrafo Delgado, todas las acciones deben enfocarse con miras a un plan de recuperación ambiental de zonas afectadas.
“En el año 1999, además de sobreviviente de la tragedia de Vargas, yo era director de Áreas Marino-Costeras del extinto Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales (MARN). Luego del deslave elevamos un plan maestro que incluía estrategias para delimitar el suelo en función de sus vulnerabilidades y riesgos. No fue tomado en cuenta. Quizás esta sea una nueva oportunidad para planificar seriamente la ocupación del territorio en ese litoral, estableciendo un modelo inédito para Venezuela en el que se tome en cuenta la vulnerabilidad socioambiental y se respete la capacidad de carga; que considere el desarrollo sostenible como premisa y la infraestructura se erija sobre la base de la gestión de riesgos ambientales”.
José Luis Pérez, presidente de la Federación Venezolana de Organizaciones de Productores de Arroz (Fevearroz), planteó la ejecución de mesas de trabajo y consultas técnicas para acordar los precios de comercialización del cereal para el ciclo de cosecha que iniciará en un mes.
Pérez explicó que el sector logró un 90% de siembra proyectada, unas 55.000 hectáreas establecidas en los estados Portuguesa, Cojedes y Barinas, cultivos que se desarrollan con normalidad a la espera del ciclo de cosecha próximo.
No obstante, indicó que los productores mantienen expectativas en torno a las condiciones de comercialización y los precios que estima fijar la agroindustria, cuya información preliminar apunta a que será menor que los US$0,40 por kilogramo, último valor acordado entre el sector oficial, sector agroindustrial y productores en el ciclo pasado.
Pérez indicó que las condiciones actuales, en las que ha habido un alza en los costos de producción, los montos que reciban los agricultores deben estar por encima de los US$0,40 por kilogramo para garantizarles que este negocio sea viable.
El dirigente gremial apuntó que no se podrá aceptar un precio que esté por debajo de los costos que asume el productor. «No podemos permitir que esos productores fracasen y queden con deudas y que no puedan salir a enfrentar un nuevo ciclo de siembra».
Tras los terremotos ocurrido sel pasado 24 de junio, la organización de tecnología educativa Kurios Education anunció la suspensión definitiva del Torneo Regional de Robótica Kurios Competition 2026.
El torneo estaba originalmente pautado para los días 10 y 11 de julio en Caracas. En su lugar, la institución reorientará la totalidad de sus recursos pedagógicos, logísticos y humanos a la atención socioemocional de la infancia afectada mediante la iniciativa «Imagina Venezuela».
El programa busca mitigar el estrés y la ansiedad en niños y adolescentes a través de tres líneas de acción. En primer lugar, se desplegarán brigadas presenciales integradas por docentes, psicólogos y psicopedagogos en albergues y refugios de la Gran Caracas. Asimismo, se habilitará una academia virtual de acceso gratuito enfocada en programación, inteligencia artificial y modelado 3D. El plan cerrará con una transmisión global en vivo para exhibir los proyectos creados por los menores y recaudar fondos que den sostenibilidad al proyecto.
«Estamos volcando toda nuestra infraestructura pedagógica y tecnológica para priorizar la salud mental de los jóvenes venezolanos, demostrando que de la crisis también puede surgir la creación», señalaron voceros de la directiva de la organización.
En el ámbito administrativo, Kurios Education confirmó que el 100 % del presupuesto logístico del torneo suspendido será donado, bajo un fondo auditado, a la asociación civil ASOPROGAR, dedicada al mantenimiento de casas hogares para menores en situación de riesgo.
Marisela de Loiza, presidenta de la Asociación de Líneas Aéreas Venezolanas (ALAV), informó que las aerolíneas trasladaron parte de sus operaciones a Valencia y Barcelona luego de las afectaciones que sufrió el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía tras el doble terremoto del 24 de junio.
En entrevista con el programa Punto y Seguimos de Radio Fe y Alegría Noticias, resaltó que el Aeropuerto Arturo Michelena de Valencia concentra actualmente buena parte de los vuelos, aunque tiene limitaciones por su capacidad.
“Es un terminal muy pequeño, la aproximación de Valencia a Caracas no es tan sencilla como desde Maiquetía, son dos horas de camino, ha habido congestionamiento”, señaló.
Asimismo, indicó que los pasajeros han tenido algunas dificultades por los traslados y la reorganización de los horarios. “Las líneas aéreas piden estar con cuatro horas de antelación, se juntan los vuelos, sé que están pasando algunas incomodidades, pero por suerte es una alternativa para los pasajeros que vienen a Caracas”, expresó.
Precisó que Láser trasladó sus operaciones al Aeropuerto Internacional General José Antonio Anzoátegui, en Barcelona, aunque este terminal también implica un traslado terrestre de varias horas desde Caracas.
“Ojalá estén colaborando las autoridades viales para que no hayan tantas alcabalas, para que fluya bien ese tráfico entre Caracas y Barcelona”, pidió.
Situación en Maiquetía
De Loiza explicó que Maiquetía ya estaba en proceso de reparación antes del terremoto, con trabajos en las correas de equipaje y en el terminal oeste del área internacional.
Señaló que, antes de la emergencia, el aeropuerto tenía 165 vuelos internacionales semanales y estaba previsto sumar operaciones de Qatar y United Airlines, que quedaron en espera.
Igualmente, recordó que dos pistas fueron habilitadas para el ingreso de la ayuda humanitaria y que la principal estaba en reparación desde el año pasado.
La presidenta de ALAV anunció que Copa Airlines mantiene vuelos desde Maracaibo, Barcelona, Barquisimeto y Valencia. Además, Rutaca reactivó la ruta hacia Boa Vista desde Puerto Ordaz y que Avianca continúa operando vuelos diarios desde Valencia.
Igualmente, las aerolíneas están haciendo ajustes para atender a los pasajeros afectados por los cambios de terminales. “Las líneas aéreas están haciendo los cambios sin cobrar penalidades y están reembolsando algunos boletos aunque la tarifa no sea reembolsable, la mayoría no todas, porque eso son políticas comerciales de cada línea”, subrayó.
Aseguró que los vuelos mantienen buena ocupación, aunque todavía hay disponibilidad de cupos en algunas aerolíneas.
Piden evitar estafas
De Loiza recomendó a los pasajeros confirmar directamente con las aerolíneas los horarios y condiciones de sus vuelos antes de trasladarse a los aeropuertos.
Paralelamente, exhortó a comprar los boletos mediante aerolíneas o agencias de viaje autorizadas para evitar estafas.
Aclaró que los permisos de viaje para menores de edad siguen siendo válidos aunque el vuelo salga desde un aeropuerto alternativo.
“Si tenían un permiso para salir mañana para Miami con Láser desde Maiquetía, ese permiso vale para salir desde Barcelona”, declaró.