Autor: Ronalcas Web

  • EQUIPHOTEL: Reflexión de la Constitución Nacional de 1998

    El alcance de la protección, contenido y respeto que las instituciones del Estado deben prestar tanto a sus ciudadanos como a las instituciones de derecho privado que éstos conformen, puede ser objeto de interpretación partidista, según la visión social, política y económica del país, que, cada opción política posea, y, en todo su derecho, defienda.

    Sin embargo, hay una Ley suprema, a la que se deben ajustar todos los planes sociales, económicos y políticos de los factores que forman los poderes del Estado: La Constitución Nacional, a la que tienen que ceñirse, tanto los postulados del Plan País como los de el Plan de la Patria.

    Nos permitimos recordar cuatro artículos de nuestra Ley Constitucional, con el fin de enmarcar la solicitud, respetuosa, del presente Comunicado, porque, más allá de haber sido objeto, en su día, de un amplio debate, con carácter previo a su aprobación y promulgación, fueron votados de manera mayoritaria por los ciudadanos. Esto, y no otra cosa, es lo que el pueblo constituyente deseaba para convivir en sana paz y, en consecuencia, todas las autoridades del Estado y, más aún, cualquier venezolano, investido o no de autoridad, está en la obligación de hacerlo cumplir.

    Artículo 2: “Venezuela se constituye en un estado democrático y social de derecho y de justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico… la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.”

    Artículo 6: “El gobierno de la república bolivariana de Venezuela… es y será siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables”.

    Artículo 55: “Toda persona tiene derecho a la protección por parte del Estado …. frente a situaciones que constituyan amenaza, vulnerabilidad o riesgo para la integridad física de las personas, sus propiedades, el disfrute de sus derechos y el cumplimiento de sus deberes.”

    Artículo 115: “Se garantiza el derecho de propiedad. toda persona tiene derecho al uso, goce, disfrute y disposición de sus bienes”.

    La Constitución de la República es, pues, clara, e ilumina, con su intención manifiesta de respeto a la libertad individual y a la propiedad privada, el sendero a transitar para que los principales problemas que enfrenta la clase productiva de la nación (empresarios y trabajadores) se resuelvan en el corto plazo: permítannos trabajar en libertad, es el llamado de quienes aman al país.

    Sin embargo, después de haber sido definida por el partido de gobierno, como una Constitución modélica, pronto sus jefes empezaron a sentir constricciones que los llevaron a convocar un nuevo referéndum para su modificación, que el pueblo no aprobó, pretendiéndose, entonces, introducir los cambios por decreto. Así, en 2.000, 2.001, 2.007 y 2.013, se presentan ante la Asamblea Nacional, entonces de mayoría afecta al régimen, diferentes Planes de Desarrollo, el último de los cuales, conocido como El Plan de la Patria, sigue vigente.

    En palabras del propio fallecido presidente Hugo Chávez, los motivos que le movieron a la presentación de este último proyecto, que fue aprobado como ley por la Asamblea Nacional de la República en fecha 4 de diciembre de 2013, “buscan traspasar la barrera del no retorno”. “estamos obligados a hacer irreversible el tránsito hacia el socialismo”, se dice en su exposición de motivos.

    Solo una objeción que hacer a estas palabras del expresidente fallecido. Además de las generalidades quiméricas de los 5 postulados del Plan de la Patria: ¿en qué artículo, título, preámbulo o mandato, cualquiera sea su calificación, se refiere la Constitución de la República al régimen socialista como “sistema irreversible” para la vida pública nacional?, ¿cómo puede convivir jurídicamente este mero Plan Económico Quinquenal con lo dispuesto en los artículos 2, (que cita expresamente el pluralismo político) 3, 6, 55 y 115 de la Constitución Nacional?

    Venezuela es un gran país, que atraviesa un momento de grandes dificultades. No se van a arreglar asumiendo con pasividad que su gente la abandone, para enriquecer otros países ni continuando la confrontación social en la que, desde hace algunos años, estamos inmersos.

    Tampoco podemos soñar en que la situación cambie merced a la aplicación de ocurrencias más o menos felices o bien intencionadas. El problema, estimados amigos, es de fondo y, si no encaramos su realidad, no solucionaremos las dificultades de la sociedad productiva nacional de manera meramente táctica.

    Hoy, sobran las situaciones, casi siempre “de hecho”, que gravitan de manera amenazadora sobre la viabilidad empresarial. Basta con analizar algunos datos macroeconómicos que no requieren de mayores explicaciones:

    • La pulverización de la moneda nacional
    • El empobrecimiento general de la sociedad
    •  La hiperinflación postbélica de los últimos años
    • El desguace del patrimonio de empresas y personas
    • La inconcebible disminución de la economía nacional, ya del tamaño de un pequeño país de las Américas.
    • El déficit fiscal, continuado y profundo
    • La increíble escasez de combustible en un país que extraía, hace 20 años, 3.6 MM de barriles diarios de petróleo y poseía un complejo refinador, dentro y fuera del territorio nacional, de los más poderosos del mundo.
    • En fin, en épocas de pandemia, la nula capacidad del sistema hospitalario nacional para atender una crisis de salud como la que el mundo vive.

    En este entorno, ¿es creíble un cambio de dirección en las políticas públicas por parte de los mismos protagonistas que hasta aquí nos condujeron? ¿una reducción del gasto público al menos? ¿Un manejo profesional de los hidrocarburos? ¿Se puede esperar la afluencia de los capitales privados necesarios para la reconstrucción de un país cansado y roto?

    Continuar con la expropiación o intervención de grandes o medianas empresas privadas con una larga trayectoria y una mejor reputación no solo a nivel nacional, manejadas por profesionales conocedores del negocio, con excelentes resultados, para ponerlas ¿en manos de quién? ¿No fue suficiente el ejemplo de Agroisleña y, de tantas otras empresas venezolanas de clase mundial, que fueron ejemplo en la Venezuela del desarrollo y son hoy esqueletos vacíos cuyo peso en la economía nacional, ni siquiera se recuerda?

    En conclusión, el ser humano es todo lo malo que le permitan ser, pero donde existen instituciones que vigilan, en donde hay una generalizada conciencia social, y en donde los políticos están sometidos a un control independiente, esos países, funcionan infinitamente mejor que el resto.

    Se trata, ciertamente, de un problema de educación, pero, sobre todo, de la existencia de una legislación en armonía con la Constitución Nacional y de su libre aplicación por parte de instituciones que las administran, sin ataduras ni condicionamientos de carácter político.

    Es bueno formar a la gente en educación ciudadana y en responsabilidad social, desde el kinder; es bueno y es importante. Pero una legislación adecuada y su aplicación estricta, es imprescindible, como es también imprescindible que existan instrumentos eficaces en manos de quienes tienen que fiscalizar y controlar las conductas de los políticos.

    En una democracia, ser ciudadano es ser político los 365 días del año. Los que detentan el poder son nuestros apoderados, en quienes delegamos la autoridad para dirigir nuestra convivencia bajo preceptos y modos previamente aceptados por la sociedad entera, no por una parte de ella.

    Por lo tanto, no existen políticos exclusivos, en el sentido abstracto del término. Políticos somos todos y, si quienes ocupan puestos de gobierno lo hacen mal, peor lo hemos hecho quienes los hemos elegido, quienes no los sustituimos por otros o quienes nos limitamos a decir: “yo no soy político”.

    Lo que caracteriza a la clase política es lo mucho que se parece a quienes la votan, la diferencia entre unos y otros es que el político tiene una enorme capacidad de hacer daño, razón por la que el camino para cambiar la dirección de una “ocurrencia del político de turno” debe estar continuamente al alcance del pueblo que lo eligió, quien, nos hemos cansado de oírlo, es quien detenta la soberanía nacional.

    Estimados amigos, muchos países del mundo viven hoy horas de frustración y desánimo. Venezuela no es la excepción y, tal vez, esté en nuestras manos, como factor productivo de la sociedad, la responsabilidad de reintegrarla a la senda del crecimiento y del bienestar que todos deseamos.

    Nuestra solicitud a los gremios, a los trabajadores, a los empresarios, es que, juntos, contribuyamos a crear un futuro que debería ser diferente y mejor: mejor en calidad de vida, en respeto a la ley, en decencia privada y pública, mejor en la protección de los ciudadanos más vulnerables y mejor en las oportunidades para los jóvenes.

    Un futuro con la capacidad de enamorar de nuevo a los ciudadanos, para que no nos abandonen y, a quienes se han ido, para que un día, tal vez pronto, regresen a trabajar por su país.

    Para lograrlo, un buen inicio, por parte del Ejecutivo, actual poseedor de la fuerza, sería revertir, con generosidad, la peculiar medida de “ventas supervisadas” de todos los productos de las Empresas Polar, Coposa y Plumrose, para, de ese modo, ir orientándose al tránsito de la acertada senda de la razón. Analizadas mínimamente las brillantes trayectorias profesionales de las tres empresas, no parece que ninguna de ellas requiera de una suerte de “tutor” o “centinela”, para cumplir con sus funciones como proveedores de buena parte de los alimentos que se consumen en la mesa del venezolano del pueblo. En cuanto a las mesas de los aristócratas, a nadie le cabe duda que se surten en otros lugares de la geografía nacional e internacional, con todo su derecho.

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  • CONAPRI: Venezuela necesita traer inversiones, no alejarlas

    El Consejo Nacional de Promoción de Inversiones – CONAPRI, agencia que desde 1990 trabaja en el propósito de promover un entorno de negocios adecuado, a fin de atraer inversiones sostenibles que fortalezcan el desarrollo productivo, comercial y social de Venezuela

    El consejo ve con preocupación las recientes medidas de ocupación temporal y ventas supervisadas, adoptadas en un grupo de importantes empresas productoras de alimentos.

    La inversión, junto con el ahorro, la productividad y el talento, son las principales palancas para el desarrollo económico. Esta labor se ha hecho cuesta arriba por la difícil situación económica del país. El año 2020 arribó con múltiples problemas que no han hecho más que empeorar la situación: caída de la producción y precios del petróleo, sanciones, escasez de combustibles, problemas en el suministro de energía eléctrica, entre otros, y finalmente, una pandemia global, que ha terminado por paralizar el país.

    En este ambiente desfavorable, empresas y trabajadores venezolanos han venido realizando un esfuerzo sin precedentes a fin de mantener la producción y distribución de alimentos y otros productos de primera necesidad, así como la prestación de servicios tales como salud, telecomunicaciones, banca, transporte , entre otros, de modo de asegurar el mayor suministro posible a la población, demostrando así su firme compromiso con el bienestar del país. Adicionalmente, existen empresas, que, aún estando imposibilitadas de operar, realizan un importante sacrificio manteniendo los puestos de trabajo de sus colaboradores.

    En este ambiente, en vez de medidas de intervención de empresas, debería realizarse un llamado a la colaboración y al trabajo en equipo, a fin de generar soluciones que la nación y los sectores más vulnerables requieren.

    Medidas de inversión limitan la capacidad de producción

    Medidas de intervención limitan la capacidad de producción, distribución y comercialización cuando más se necesitan, pero además vulneran la confianza, despiertan temor y desánimo en los agentes que producen para el país, y terminan por desestimular la inversión y el ánimo de trabajo que Venezuela necesita más que nunca.

    Desde CONAPRI, consideramos contraproducentes estas acciones para los mejores intereses del país, y proponemos una actitud abierta a la colaboración y el trabajo coordinado de todos los actores económicos para superar los desafíos que imponen las actuales circunstancias. Es apremiante avanzar en la búsqueda de soluciones que beneficien a todos los venezolanos. Es necesario robustecer la confianza en los actores económicos y sentar las bases para el inicio de la recuperación económica y de la reinstitucionalización de Venezuela.

    Animamos a las autoridades a establecer condiciones que, lejos de desalentar, incentiven a las empresas a mantener su inversión en Venezuela, en los sectores productivos y clave del país, como son alimentos, servicios básicos, tecnología e innovación.

    Reiteramos nuestro apoyo a los esfuerzos e iniciativas de todas las empresas y trabajadores de las diferentes industrias venezolanas que, pese a la situación, en este momento mantener una posición incondicionalmente constructiva y profundamente solidaria, frente a esta pandemia.

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  • “No hay nada más poderoso para la inclusión social que trabajadores productivos en empresas eficientes”

    Ante la pandemia del COVID-19 en Venezuela, el primer vicepresidente de Fedecámaras, Carlos Fernández, manifestó que el sector privado se mantiene de pie, trabajando, procurando cumplir con los objetivos de superación económica que demanda el país y en especial los trabajadores.

    El líder gremial, durante el foro “COVID-19, Cambios en la economía: Presente y Futuro”, realizado por el Consejo Superior de Turismo (Conseturismo), expresó que ante la situación, es necesario que todos los sectores económicos vayan estudiando, estructurando, planteando esquemas para el reinicio de sus operaciones, siempre apegados al cumplimiento estricto de las medidas de sanidad exigidas por los organismos competentes.

    El sector primario de la economía -alimentos y medicinas- está trabajando apegado a todas las recomendaciones de prevención de manera eficiente. Estamos seguros que la misma experiencia puede repetirse en los demás sectores productivos. “Necesitamos que la economía mejore”, afirmó Fernández.

    Asimismo, mostró preocupación por las cifras alarmantes que maneja la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en cuanto a la afectación del mundo laboral producto de la pandemia. La OIT afirma que 195 millones de empleos se perderán en el segundo trimestre del año 2020, 83% los trabajadores del planeta han visto afectado sus trabajos. Estados Unidos por su parte, ha registrado en tanto solo 4 semanas, la pérdida de 25 millones de empleos a causa de la pandemia que hoy azota al mundo.

    Venezuela necesita urgentemente ayuda financiera internacional

    El primer vicepresidente de Fedecámaras, Carlos Fernández, manifestó que la opción más eficaz que han tenido los países para aplanar la curva de contagios de la Covid-19, ha sido la cuarentena y el distanciamiento social.  Medida que mientras más se profundiza, mayor es la caída económica. “La pandemia afectará a todos los países, pero no a todos por igual”. La caída de la economía global rondará el 3%.

    El Fondo Monetario Internacional (FMI), estima que Venezuela tendrá una caída de 15 puntos en el 2020, pero recordemos que ya tenemos 6 años continuos de caída de nuestra economía.

    “Una cosa importante que se ha hecho en muchos países y que no ha sido posible hacer en Venezuela, es que en los otros países se han dictado medidas expansivas de la economía”. Destacó, que no hay forma de superar la crisis que estamos atravesando sin ayuda financiera internacional en moneda dura. 91 países han solicitado ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), si no logramos ponernos de acuerdo, llegaremos de último en la cola.

    En cuanto al suministro de combustible que tanto está afectando al sector productivo, aseveró que no es tan “optimista”. No ve una solución en lo inmediato.

    Venezuela se va a recuperar

    Carlos Fernández apuesta a que hay que resolver la crisis de la pandemia mientras se construye futuro. Lo que el sector privado productivo está pidiendo, son condiciones que permitan mantener los puestos de empleos y seguir ofreciendo los bienes y servicios que demanda la población. “No hay nada más poderoso para la inclusión social que trabajadores productivos en empresas eficientes”, afirmó.

    “Nos corresponde a nosotros los empresarios seguir trabajando por nuestro país. Si no nos echamos al país al hombro a quién se lo vamos a dejar. Lo último que uno piensa es abandonar nuestras raíces. Estamos seguros que Venezuela se va a recuperar”.

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  • En cuarentena se puede escuchar buena musica y jugar videojuegos

    Julio Morean, experto en música y videojuegos, comentó que durante la cuarentena no puede faltar escuchar una buena música en familia ni jugar para pasar un rato de distracción.

    Morean, durante el live de Fedecámara Radio con Nohely Arteaga y Rafael Romero, recomendó escuchar diversas casaciones, entre ellas: Dentro (Hometape), Corillaz – Aries y Bridges – Jerk.

    La banda Gorillaz está actualmente causando revuelto entre sus fans, debido a que ante la cuarentena ha sacado el video con su nueva canción Aries. “El clip lo dirige Damon Albarn y Murdoc Niccals. Es de Reino Unido”, afirmó.

    Asimismo, recalcó que el resto de las canciones son buena para escucharlas mientras se está en cuarentena. “Bridges es de unos venezolanos bastante interesantes, que se puede escuchar y disfrutar”.

    Por último, informó que hay juegos que tienen como dinámica, saltar, casar, pescar, entre otros. Algunos se deben descargar desde el teléfono incluso para disfrutar en casa.

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  • Catherina Cardozo: esto es un inicio para que los actores se reinventen

    La actriz y productora de teatro, Catherina Cardozo, manifestó que “Confesiones de mujeres en cuarentena” será una obra bastante interesante y se hará con la intención de reinventarse durante la pandemia. 

    Dicha obra estará protagonizada y por Nohely Arteaga y Caterina Cardozo, a través de la plataforma Zoom. “La iniciativa se dio a raíz de que unas muchas nos contactaron, ellas estaban realizando una especie de conversatorios en la misma plataforma, y entre una cosa y otra nos comentaron que querían que hiciéramos uno”, explicó.

    Cardozo, con la propuesta presente se le ocurrió hacer una obra que tratara acerca de lo que está ocurriendo actualmente. «En el teatro todos caben. Esto debería de ser un inicio para que los actores se reinventen».

    “La obra la escribí con la ayuda de Nohe. Procedimos a buscar diversos testimonios de mujeres, ya que, son las mayores protagonistas actualmente en el hogar y en eso nos basamos, por ello es el nombre”, expresó.

    Donación a la fundación Buen Samaritano 

    Asimismo, afirmó que la logística será será muy sencilla al igual que el vestuarios, debido a que se verán en primer plano. “Vamos a tratar que sea algo bastante teatral, aunque se vaya a realizar por una plataforma digital. Zoom cuenta con un máximo de 500 personas, esperamos cumplir con ese número”.

    “La entrada tiene un costo de $3 y la gestión de ventas las estará haciendo la compañía Travel Espacio. El día de estreno será el primero de mayor a las 5pm. Parte de lo que se recopile será donado para la fundación Buen Samaritano y otras que están ubicadas en Maracay”, informó.

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  • Consecomercio: Los comerciantes venezolanos a la Nación

    El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), manifiesta que Venezuela está pasando por 7 años de recesión y aunado a ello los servicios públicos y la llegada de la pandemia COVID-19 ha aumentado la crisis en país, sufriendo las consecuencias los comercios y las familias venezolanas. 

    Desde el inicio del actual estado de excepción, sobrevenido por la aparición y propagación global de la pandemia Covid19. Entendiendo el avanzado empobrecimiento de nuestros ciudadanos, de nuestras empresas y la poca profundidad de las reservas y capacidades del Estado venezolano, producto de cuestionables políticas económicas que han llevado al país a un período de casi 7 años de recesión y más de 2 años de hiperinflación, con la pérdida del 66% de nuestra economía en los últimos 5 años.

    Todos los sectores productivos del país, comprendieron que elevar las necesidades de nuestra gente a un plano superior, más allá de cualquier tipo de diferencia, en especial la política, era lo prioritario. Durante el actual estado de alarma sanitaria, las empresas han puesto el máximo de sus capacidades para que los productos y servicios de primera necesidad, alimentos, medicamentos, telecomunicaciones y asistencia médica estuviesen disponibles en todo momento para los venezolanos.

    Este trabajo mancomunado, enfocado en priorizar el bienestar de la gente, se ve hoy amenazado, por cuanto las condiciones mínimas necesarias para cumplir el objetivo productivo, y que han sido históricamente potestades del Estado venezolano, no están garantizadas.

    Rechazo a los controles de precios y actos vandálicos 

    La seguridad jurídica está gravemente amenazada. Aunque el actual estado de excepción no debía implicar restricción de derechos, vemos cómo lamentablemente han sido anunciadas medidas de control de precios, intervención de empresas agroindustriales y fiscalizaciones arbitrarias de comercios. Son prácticas que rechazamos de plano, dado que amenazan a la propiedad privada, impiden la producción y no harán que aumenten las cantidades disponibles de bienes y servicios. Por otra parte, condenamos categóricamente los actos vandálicos que, fuera de todo control de los organismos de seguridad del Estado, únicamente logran cerrar más establecimientos, que no volverán a abrir sus puertas, disminuyendo los niveles de servicio y abastecimiento, arruinando a familias enteras.

    El sistema de servicios públicos es deficiente. No es viable hacer frente a la amenaza de una pandemia, en medio de una economía tan frágil como la nuestra, sin servicio de agua potable, con marcada insuficiencia eléctrica y sin un suministro estable de combustible que permita que la cadena de distribución funcione y que la fuerza de trabajo, quien le da vida al ciclo productivo, pueda llegar a sus lugares de trabajo. Enfrentamos una emergencia nacional en la cual están amenazados principalmente los sectores más vulnerables de la sociedad donde la falta de condiciones sanitarias y reducción de movilidad que presuponen estas carencias, violan el principio de supervivencia de las empresas e impiden el cumplimiento de las obligaciones contractuales y laborales.

    La política monetaria implementada por el ejecutivo nacional lesiona el bienestar de la gente. La inflación es el peor de los males que ha sufrido la República, ha destruido sistemáticamente cadenas de valor y ha suprimido el poder adquisitivo a todos los niveles de la sociedad pulverizando el salario de los trabajadores. Se ha eliminado todo vestigio de potencia y utilidad de nuestro signo monetario nacional, es en este caso el Estado quien tiene la responsabilidad de la emisión de dinero carente de confianza y respaldo, que se traduce posteriormente en incrementos de precios y malestar entre los consumidores y usuarios.

    Siendo este el estado de las cosas que vivimos día a día todos los venezolanos, proponemos un acuerdo de entendimiento y concertación nacional, en el cual estén incorporados todos los actores políticos, económicos y sociales. Libre de todo ánimo de uniformizar el pensamiento y amplio en cuanto a la conservación de los ideales y diferencias, donde todos y cada uno de los sectores se sientan atraídos por la ilusión de lograr el bienestar de la gente en el marco de una gran empresa llamada Venezuela, donde para todos sea posible colaborar, con organización plural, esquema jurídico de alto nivel, administración superior y una reserva moral basada en la riqueza de ideas producto de la diversidad.

    Un gran acuerdo permitiría el restablecimiento de las condiciones políticas, económicas y sociales. Permitiría colocar primero a la población, restituyendo la seguridad jurídica e implementando soluciones técnicas tendientes a normalizar el estado de los servicios públicos. Igualmente favorecería la creación de espacios para debatir las grandes soluciones en el ámbito productivo, fiscal, monetario y comercial.

    El país reclama la atención eficiente de la pandemia global Covid19, con prioridad en la salud de la población, a la vez que requiere el despliegue de una política de recuperación económica con acciones de efecto inmediato que permitan reimpulsar la producción y estimular el consumo. Es necesario disminuir el nivel de encaje legal bancario, ofrecer incentivos fiscales a las empresas y revisar las normativas que castigan la disponibilidad de recursos financieros como los anticipos semanales de impuestos nacionales.

    Es pertinente el diferimiento de la entrada en vigencia de la reforma del código orgánico tributario y exonerar temporalmente tasas y aranceles para materias primas, insumos y bienes de capital, así como los productos terminados que permitan el abastecimiento de los mercados en beneficio de la población. Exigimos el justo reconocimiento del sector privado como el principal facilitador de la inversión, generación de oferta con valor agregado local y consumo, por lo tanto, las medidas intervencionistas, de control desmedido, las prácticas de conflictividad y violencia institucional en contra empresas deben ser revertidas a la brevedad. Exigimos que se practique una gestión gubernamental enfocada en elevar la eficiencia de los servicios públicos y energéticos, con disciplina en lo fiscal y monetario, como bases de la calidad de vida del venezolano.

    Es la aspiración de todo venezolano un país más libre y próspero, donde se den soluciones prácticas a sus problemas cotidianos, soluciones pacíficas a las diferencias, libertad de elegir el propio destino y recuperar la confianza. Este proyecto de Nación se amplía por incorporación, conservando diferencias, nunca por expansión hegemónica ó uniformidad impuesta. Es por ello que, desde Consecomercio, resaltamos la importancia de promover la tolerancia, el respeto y la confianza, en un ambiente donde la unidad sea la causa y la condición para hacer grandes cosas. La idea de grandes cosas por hacer, favorecerá los procesos de adaptación, disminución de incertidumbre, manejo de complejidades y desarrollo de ventajas competitivas que serán las características seminales de la nueva grandeza nacional.

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  • Cultivos se pudren en los campos por falta de combustible

    La grave escasez de combustible está obligando a los agricultores a dejar que los cultivos se pudran en los campos o alimentar con estos al ganado, ya que no pueden transportar alimentos al mercado durante la cuarentena producto del Coronavirus.

    Esta situación ha ocasionado que riesgos las tierras altas andinas occidentales y los trabajadores no pueden llegar a los campos para la cosecha.

    La escasez de gasolina ha empeorado en las últimas semanas debido a que Washington endureció las sanciones contra el gobierno de Nicolás Maduro.

    Antes de la crisis del Covid-19, al menos 9 millones de venezolanos ya sufrían de desnutrición según el Programa Mundial de Alimentos de la ONU, y los últimos desarrollos pueden hacer que sea cada vez más difícil mantener al país en cuarentena.

    «Le di la lechuga al ganado porque se perdió», dijo Angel Mora, de 55 años, un agricultor en el centro agrícola de La Grita. “Me pone triste porque este es nuestro pan de cada día. Tenemos que mantener a nuestros hijos y nietos».

    Los 500 camiones que generalmente salen de La Grita cada semana ahora están detenidos por la escasez de cuarentena y combustible.

    Dejando casi 5.000 toneladas de alimentos por semana varados en las tierras altas, dijo Robert Maldonado, quien representa a los agricultores de la región.

    La tierra alrededor de La Grita, una ciudad de unos 100,000 habitantes cerca de la frontera con Colombia, ha sido durante décadas un centro de producción de verduras frescas en Venezuela.

    Algunos productores simplemente dejan cultivos en los campos. Otros venden productos con descuentos a los vecinos o los donan a iglesias que proporcionan alimentos a los pobres que han luchado durante mucho tiempo para alimentarse debido a los años de hiperinflación.

    No hay cifras oficiales sobre cuánta comida se está perdiendo.

    El Ministerio de Información y la petrolera estatal PDVSA no respondieron a las solicitudes de comentarios sobre el deterioro de los alimentos y la escasez de combustible.

    Venezuela, que reportó 311 casos de coronavirus y 10 muertes, ordenó una estricta cuarentena en marzo para prevenir la propagación de la enfermedad.

    «Esto es lo que los activistas humanitarios esperaban nunca ver: una crisis sanitaria además de una crisis nutricional», escribió la experta en nutrición venezolana Susana Raffalli en Twitter.

    «Nos golpea porque el país no tiene gasolina, equipo de protección o una respuesta clara al COVID-19», agregó.

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  • Cedice: el costo de la canasta delivery es $83,54 en el mes de abril

    El Observatorio de Gasto Público (OGP) de Cedice, indicó que para el 15 de abril, el costo de la #CanastaDelivery monitoreada es de $83,54 a un tipo de cambio de BsS. 128 mil

    Ante esto, cuestionan si en una Venezuela con hiperinflación y cuarentena se puede costear la canasta básica a través del delivery.

    Cabe destacar que si bien es cierto que el servicio de entregas domiciliarias ya estaba presente en el país, tras el decreto de cuarentena por la pandemia del coronavirus se incrementó este método de venta en diversos sectores comerciales.

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  • La cesta petare se ubicó en BsS 2.720.000 en la semana 16

    La Cesta Alimentaria Petare en la semana 16 del año 2020 se ubicó BsS. 2.720.000, y el costo en divisa se estable en $19,20

    El diputado Ángel Alvarado, a través de su cuenta de twitter revelo dicha información, asegurando al mismo tiempo que la canasta alimentaria tiene una variación en BS de 10,56% y en dólares de 3,62%.

    Asimos, los principales productos básicos de la cesta se presentaron con variación de precios: Cartón de huevos BsS 450.000, Mazorca Harina BsS 140.000, Rebanada de queso Queso blanco BsS 500.000, Corte de carne Carne BsS 550.000, Café BsS 370.000, Arroz cocido Arroz BsS 220.000, Aceite BsS 350.000 y Azúcar BsS 140.000.

    La Cesta Alimentaria Petare en la semana 16 del año 2020 se ubicó BsS. 2.720.000.

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  • El mundo espera una caída del comercio internacional entre -13 y -32%

    Ramón Goyo, presidente de la Asociación Venezolana de Exportadores (AVEX), explicó que se espera una caída del comercio internacional entre -13 y -32% a nivel mundial, lo que ocasionará también el descenso del Producto Interno Bruto (PIB) en muchos países.

    Aseguró que solo los países que han desarrollado buenas políticas económicas y públicas, o que en efecto han logrado consolidarse económicamente, son los únicos que podrán afrontar con mayor rapidez la pandemia del Coronavirus.

    Goyo mencionó que en América Latina se espera una contracción del PIB en -5% al igual que en los EE.UU, en Europa de -7 y en los países asiáticos como China o la India presentarán una desaceleración muy fuerte en su economía.

    “En el caso de Venezuela, venimos de 6 años consecutivos en caída del PIB que acumula el -60% y este año se espera un -25%, lo cual es una reducción bien grande de la economía”

    Así lo expresó el gremialista, quien además comentó que durante la cuarentena se han dedicado en gran parte a una campaña preventiva para contribuir a aminorar la expansión del Covid-19.

    “En nuestro caso, con esta contracción del PIB y como consecuencia las políticas públicas aplicadas hemos venido planteando como gremio la posibilidad de reducir la presión tributaria y suspender los pagos de impuestos”

    También afirmó que el gremio ha solicitado la eliminación de los encajes de la Banca Central para liberal el flujo que le permita a esta financiar las empresas recuperando el flujo de caja de las mismas.

     “Todos los sectores ameritan de un flujo de caja para poder cubrir el costo operativo de las empresas, como también el capital de trabajo y/o personal”

    Sostuvo que actualmente todas las empresas, a excepción de las de alimentos, insumos médicos o de higiene personal, están paralizadas en  mayor parte del mundo por la cuarentena producto del Coronavirus.

    “Los resultados de la pandemia han sido positivos si lo miramos desde el punto de vista del contagio y comparándolos con el impacto que ha tenido sobre la economía”

    Agregó que desde el gremio continúan apoyando a las empresas exportadoras y mantienen en pie su propuesta de “Plataforma Comercial Tecnológica” para que los productos venezolanos sigan exhibiéndose alrededor del mundo a través de la vitrina de sus exportadores.

    “Seguimos también nuestra labor de mejorar los recursos humanos a estas empresas con seminarios, cursos, conferencias entre otros, de modalidad virtual para fortalecer ciertas debilidades”

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