Desmantelamiento de la cantera técnica y petrolera de Venezuela vive la USB

La Universidad Simón Bolívar (USB), históricamente reconocida como la institución de mayor referencia en la formación de ingenierías y especialidades técnicas en Venezuela y Latinoamérica, atraviesa una de las crisis estructurales más profundas de su historia. Omar Pérez, presidente de la Asociación de Profesores de la USB, retrató la cruda realidad de una academia rezagada por la asfixia presupuestaria, la parálisis política interna y una alarmante fuga de talento.

Una universidad sin estudiantes ni profesores

El diagnóstico de Pérez es tajante: la USB corre el riesgo de dejar de ser una academia en el sentido estricto. Los indicadores operativos de la universidad muestran un retroceso drástico en su masa crítica:

  • Matrícula estudiantil en mínimo histórico: De una población que solía oscilar entre los 10.000 y 12.000 estudiantes, la nómina actual se ha reducido a apenas 2.000 o 3.000 alumnos.
  • Déficit de la plantilla docente: El cuerpo profesoral se redujo a la mitad, pasando de 1.200 profesores a 600. De esta cifra restante, una gran parte corresponde a personal contratado por horas, cuyo incentivo es prácticamente por vocación, dado que cobran en bolívares devaluados.
  • Bajos salarios: El propio presidente de la Asociación de Profesores —quien cuenta con el rango de profesor titular y un doctorado, reveló que su sueldo mensual es de apenas 1.200 bolívares (unos $2 aproximadamente de la fecha de hoy), una cifra que ilustra el estancamiento y la pérdida del valor del trabajo profesional en el sector universitario

El impacto en el sector productivo y petrolero

Para una economía como la venezolana, que busca vías de estabilización y reactivación de su industria de hidrocarburos, el deterioro de la USB representa un apagón de capital humano estratégico.

«No le estamos ofreciendo nada a la nación, porque los individuos que iban a trabajar en la cuestión petrolera… no los vamos a tener, porque no se están educando», advirtió Pérez. Los postgrados y las publicaciones de investigación científica de alto nivel prácticamente han desaparecido o están reducidos a cero.

A la falta de presupuesto asignado por el Ejecutivo nacional, se le suma una crisis de gobernabilidad interna. La actual directiva provisional de la USB fue nombrada hace casi cinco años para una gestión de apenas seis meses tras la muerte del rector anterior. Desde entonces, según denuncia Pérez, las autoridades se han ocultado y se niegan a convocar elecciones legítimas, manteniendo una actitud pasiva ante la búsqueda de financiamiento alterno con el sector privado nacional o internacional.

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