EITI: El estándar global de transparencia que busca abrirse paso en Venezuela

Francisco París, miembro del Secretariado Internacional de la Iniciativa de Transparencia para las Industrias Extractivas (EITI) y residente en Noruega, se encuentra de visita en la capital venezolana. Durante su estancia, analizó el alcance de esta herramienta global y los profundos beneficios que traería su implementación ante las reformas legales y las nuevas dinámicas de explotación de hidrocarburos y minería en el país.

¿Qué es el EITI y por qué es un estándar clave?

La Iniciativa de Transparencia para las Industrias Extractivas (EITI, por sus siglas en inglés) es un estándar global desarrollado a lo largo de casi dos décadas que abarca tanto al sector minero como al de hidrocarburos. Actualmente, este marco es aplicado por 55 países a nivel mundial, incluyendo a 12 naciones de América Latina.

Según explicó París, más allá de la transparencia superficial, el EITI constituye una herramienta dinámica de rendición de cuentas orientada a múltiples actores estratégicos:

  • Para la ciudadanía: Funciona como un mecanismo de veeduría social que permite conocer con precisión los ingresos percibidos por concepto de la explotación de recursos naturales.
  • Para inversionistas y autoridades: Recoge las mejores prácticas internacionales de información y sirve de garantía para quienes desean auditar, operar o financiar proyectos de gran envergadura en el país.
  • Para periodistas y analistas: Provee datos confiables y de alta calidad para realizar un seguimiento riguroso a la gestión de los recursos públicos.

El camino de Venezuela: Educación, gobernanza y sociedad civil

Para que Venezuela pueda adscribirse formalmente a esta plataforma de cumplimiento progresivo, París detalló que el primer paso es de carácter estrictamente pedagógico:

«Hay que pasar por una etapa educacional para todos los actores llamados a implementar un estándar como este: el gobierno, la industria y la sociedad«.

Una vez alcanzado el consenso y la apropiación nacional del proyecto, el proceso requiere la conformación de la Comisión EITI Venezuela. Esta estructura de gobernanza tripartita se rige bajo reglas claras, donde el rol de la sociedad civil resulta medular:

«Es de suma importancia en el triángulo del EITI que la información emane de los sistemas gubernamentales y de la industria; sin embargo, si no hay quien utilice esos datos o formule las preguntas incómodas, el modelo no funciona. Esa labor fiscalizadora debe provenir de las fuerzas de la sociedad civil: desde las academias y centros de pensamiento con capacidad analítica, hasta quienes vigilan temas de justicia fiscal o ambiental», finalizó.

Escucha la entrevista completa haciendo clic aquí: