DVC y Cáritas Venezuela trazan el camino para la reconstrucción de La Guaira

Los dobles sismos del pasado 24 de junio no solo sacudieron la infraestructura del estado La Guaira, sino que activaron un despliegue logístico y humanitario sin precedentes en el país. Para analizar la gestión de esta crisis desde una perspectiva operativa y de negocios, conversamos en el programa Pasión País, trasmitido por Fedecámaras Radio, con Ramón Ostos, presidente del Dividendo Voluntario para la Comunidad (DVC); Carlos Dini, director ejecutivo del DVC; y Janeth Márquez, directora ejecutiva de Cáritas Venezuela.

A través de la articulación entre el sector empresarial y las redes parroquiales, ambas organizaciones han estructurado un complejo sistema de acopio, distribución y auditoría para garantizar la transparencia de la ayuda humanitaria.

Logística en tiempo real

El reto inicial tras la emergencia fue monumental. Ramón Ostos, quien tomó la palabra al inicio de la entrevista, explicó cómo la magnitud del desastre obligó a tomar decisiones logísticas críticas sobre la marcha.

Para optimizar los tiempos y evitar demoras en los centros de acopio, se determinó que insumos pesados y de primera necesidad tuvieran rutas directas: «Cargas importantes, que por el tipo de producto, era preferible que fueran directo a Cáritas. Por ejemplo, muchos camiones de agua», detalló Ostos, evitando así descargar y volver a cargar mercancía en puntos intermedios.

El nacimiento de «Fuerza Venezuela»

Las organizaciones enfrentaron una avalancha de comunicaciones desde ciudades como Madrid, París y Houston con ofertas de ayuda. Para canalizar esta voluntad de manera estructurada, nació la campaña Fuerza Venezuela. Según explicó Janeth Márquez, el objetivo de esta iniciativa es unir la solidaridad bajo una cadena planificada que conecta al donante con el beneficiario final, asegurando credibilidad en cada paso. La campaña no solo busca insumos básicos, sino herramientas específicas para la reconstrucción, preparándose para una labor a largo plazo, ya que, en palabras de Márquez: «Nos va a faltar un año de solidaridad».

El éxito de la operación ha dependido de la separación estratégica de funciones: Cáritas gestiona el voluntariado en las parroquias, mientras que el DVC coordina el voluntariado corporativo y operativo. Los resultados de esta sinergia demuestran una capacidad de gestión industrial:

  • Volumen de acopio: Se han recibido 77 toneladas de insumos, de las cuales se han entregado exitosamente 68 toneladas.
  • Manejo clínico: Con el apoyo de escuelas de farmacia y profesionales del área, se logró clasificar y entregar de forma ordenada 191.000 unidades de medicinas, equivalentes a 6,7 toneladas, asegurando que los tratamientos llegaran según la patología requerida.
  • Sistema de inventario de alto nivel: Voluntarios técnicos diseñaron un sistema logístico que actualmente rastrea 428.793 SKU (tipos de productos), una cifra comparable a la de grandes corporaciones globales, permitiendo saber exactamente dónde está ubicado cada insumo y generando una trazabilidad total.

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