Autor: Yisell Méndez Macero

  • AVERU y FEDECÁMARAS ante el país

    En el marco de los llamados realizados por la Conferencia Episcopal de Venezuela, la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios (AVERU) y la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (FEDECÁMARAS), ratificamos nuestro compromiso de exigir el cumplimento de la Constitución Nacional y demás normas legales del ordenamiento jurídico vigente. Por lo cual rechazamos el llamado anticipado a las elecciones presidenciales hecha por la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente (ANC), y al proceso electoral que activó el mismo Gobierno Nacional y que ha secundado el Consejo Nacional Electoral (CNE).

    Somos un país de profundos principios democráticos. Consideramos el voto como la vía constitucional para expresar la voluntad de las mayorías, la solución a la crisis institucional, política, económica y social que vive Venezuela; pero, siempre y cuando, ese voto sea el resultado de un proceso electoral imparcial, transparente, justo, equilibrado y auditable. Son justamente esas las características que están ausentes en las próximas elecciones convocadas por la Asamblea Nacional Constituyente, cuyo resultado no será reconocido por los venezolanos ni por la comunidad internacional.

    Exhortamos a los distintos actores sociales y políticos del país a no convalidar un proceso viciado, que no ofrece ninguna garantía electoral y que solo profundiza la crisis de Venezuela a través del desconocimiento de los principios y los valores democráticos.

    Exigimos al Gobierno Nacional y a los diferentes Poderes Públicos a rectificar y a garantizar la paz de nuestro país a través de unas elecciones presidenciales libres, transparentes y que reflejen el genuino deseo de los electores venezolanos, tal como lo establece la Constitución y las normas legales del ordenamiento jurídico vigente.

    Hacemos un llamado a la ciudadanía en general, a todos los actores sociales y políticos, a seguir abogando por unas elecciones que garanticen a los venezolanos, dentro y fuera de nuestro país, poder ejercer el derecho al voto libre, universal, directo y secreto.

    Proponemos la conformación de una coalición de los actores sociales y políticos para que unidos seamos capaces de defender los principios republicanos de la nación, la libertad y la posibilidad real de podernos expresar, como una clara manifestación de los derechos humanos.

    Seguiremos defendiendo la democracia y los derechos fundamentales de los ciudadanos.

    Caracas, 17 de febrero del 2018.

  • El cacao venezolano y el movimiento «bean to bar»

    Nuestro chocolate luce, sabe y huele a Venezuela. Brindándole al paladar toda una experiencia sensorial única. El cacao venezolano, científicamente comprobado como el mejor del mundo por sobrepasar los estándares globales de excelencia, continúa siendo víctima de blandengues políticas públicas, que se mantienen vigentes desde inicios del siglo pasado.

    Giovanni Conversi, presidente de Mantuano Chocolates, inició su proceso a maestro chocolatero junto a la empresaria María Fernanda Di Giacobbe en la tienda Kakao Chocolates del Trasnocho Cultural.

    El presidente de «Mantuano Chocolates» comentó que este emprendimiento nació con tabletas de chocolates intervenidas. Este método cuenta con dos formas: infusionar alimentos naturales a través de la manteca de cacao y agregar ingredientes en forma de tropezón (almendras, naranjas, sal marina).

    «De 4 tabletas pasamos a 12 con más de 34 ediciones especiales», agregó.

    La marca Mantuano es parte del movimiento «bean to bar», (de la semilla a la barra). Mediante este proceso, la empresa logra acercarse aún más al productor y a todo el esfuerzo que se hace para obtener un buen grano, además de encargarse del procesamiento del cacao hasta convertirlo en chocolate.

    Actualmente trabajan en la producción de un chocolate del estado Aragua y del Sur del lago de Maracaibo. Entre su repertorio están las barras de sal marina, ají picante, granola, chocolate blanco y naranja criolla.

    Uno de los llamativos más importantes de esta marca, es la creación de sus envoltorios que son realizados por figuras importantes del medio, la primera edición fue realizada por el artista plástico Pedro León Zapata y este sábado 03 de febrero tendrán el primer lanzamiento del 2018 de la mano de la artista Tatiana Mantilla.

    Los chocolates Mantuano se consiguen en bodegones y tiendas de productos gastronómicos en Caracas, Porlamar, Maracaibo, Mérida, Puerto La Cruz y ahora también en Argentina.

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    Omar Ramones, miembro de Herencia Divina Chocolateria, reconoció que el cacao venezolano es el más sabroso. «Creo que a veces para comprometernos en un proyecto, debemos tener conocimiento de lo que se va a hacer (…) Gracias a Miguel Rodríguez, quien nos atrapó con ese proyecto, hizo que cada uno de los que conformamos Herencia Divina, entendiéramos lo que es y como se trata el cacao venezolano«, indicó.

    Ramones comentó que Venezuela no es un país chocolatero, sino cacaotero, pero si no se trabaja bien el cacao para producir de manera correcta el chocolate, podemos perder este reconocimiento. Se les debe indicar a los trabajadores de las plantaciones cómo lograr mantener y producir el cacao.

    De cinco presentaciones de barras de chocolate que presenta Herencia Divina Chocolateria, cuatro utilizan el «bean to bar». «Hay una que es ‘sabores de Doña Petra’, que es hecho a 65%. Aunque es elaborado con procedimiento ‘bean to bar’, está infusionada (…) Quisimos atrapar esos sabores y aromas que ella incluía en sus bolitas de cacao para agregársela a esa barra», explicó.

    Las otras presentaciones son: «Barlovento al 60%, Chuao al 67%, Sabores de mi tierra que es un blend, donde se mezclan tres cacaos de diferentes partes cacaoteras emblemáticas de venezolanas y lo dejamos en una tableta que es un manjar. 72% Río Caribe y hemos trabajado en 82% Sorotaima«, afirmó.

    La empresa también ofrece polvo de cacao, turrones y mezclas para hacer tortas.

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  • Educar para progresar

    “Nuestro progreso como nación no puede ser más rápido que nuestro progreso en la educación. La mente humana es nuestro recurso fundamental”.

    John F. Kennedy

    La educación es el principal elemento para que haya crecimiento económico y por consecuencia progreso y bienestar en Venezuela, seguir utilizando a la educación como mecanismo de aprendizaje de los “valores de utopías fracasadas” y si los ciudadanos no nos concienticemos en ello, será muy difícil dejar atrás nuestra triste realidad de país tercermundista.

    Una sociedad bien educada es innovadora, creativa, hace que a diario agregue valor a todo lo que emprende, facilitando el crecimiento económico.

    La educación, no solo prepara mejor a las personas para que trabajen con eficiencia, permite a la sociedad ser más responsable de su destino, y no deja que sea adormecida por la ignorancia y la creencia de que será difícil realizar las cosas de una forma diferente a como siempre se ha hecho, haciéndola presa fácil del populismo.

    Una sociedad educada es la base de una democracia y de un sistema político adecuado para generar confianza y crecimiento.

    Cuando el individuo es educado de una forma libre y con calidad, es un ciudadano más autónomo del estado, por cuanto es productivo, crea independencia económica y se defiende por sí solo.

    Por consecuencia la sociedad, no espera vivir del gobierno, sino que cree en sus propias capacidades para progresar, y de hecho lo consigue.

    El problema de una sociedad en la que sus individuos no reciben educación o si la reciben es de mala calidad, es que no identifica las oportunidades de crecimiento, siendo presa fácil del populismo; solo espera recibir del estado las dádivas que este le lanza, por lo que este termina siendo el amo y señor de una sociedad improductiva. No se defiende por sí misma, se limita a esperar a que lo hagan por ella en lugar de tomar la iniciativa y generar valor, producir, innovar.

    El cambio de mentalidad en la gente se comenzará a sentir en la medida en que la educación esté dirigida a crear conciencia progresista, y el país termine generando una masa crítica del bienestar.

    En los países más desarrollados los mejores imparten educación, los mejores formados para ese fin, los mejores pagados y los más respetados por la sociedad.

    Cuando entendamos que un maestro y un profesor son más importantes que un militar o de un alto burócrata de gobierno entonces estaremos en el camino del progreso y del bienestar del país.

    El mundo real es bien diferente al de los sueños utópicos del socialismo. La economía global requiere de profesionales de cualquier nivel, formados para la vida empresarial, conocedores de productividad, tics, logística, comercio internacional, electrónica, procesos industriales, mercadeo, servicios y productos financieros y en otras áreas que les permitan a las empresas avanzar en este mundo globalizado, de alto nivel de competencia basada en tecnología dura y orientación al mercado.

    El periodista y escritor Andrés Oppenheimer en su libro Crecer o Morir en su entrevista a Vivek Wadhwa, vicepresidente de innovación e investigación de la Singularity University y un gurú de la innovación, relata lo siguiente: Cuando le pregunté cuál es el secreto de Silicon Valley, me dio una respuesta de tres palabras que resultó muy diferente a la que me esperaba. “Es la gente” —respondió—. “El secreto de Silicon Valley no tiene nada que ver con el gobierno, ni con los incentivos económicos, ni con los parques tecnológicos, ni con los parques científicos, ni con nada de eso, que es una perdedera de dinero que no sirve para nada. El secreto es el tipo de gente que se concentra aquí.”

  • La seguridad en siete claves

    Una de las dificultades que afrontamos los responsables de la seguridad es explicar en pocas palabras el objetivo de nuestro trabajo. El ámbito de la seguridad ha crecido tanto en la última década, que hasta aquellos que nos movemos en el medio, en ocasiones, nos vemos perdidos en esta complejidad. Me he propuesto describir en pocas líneas los siete aspectos que considero claves para aclararnos un poco el panorama.

    En primer lugar, es necesario tener presente que la utilidad de una empresa se mide restando los ingresos de los egresos (U =I-E). Para efectos del balance, tanto importa vender más como ahorrar más. Es allí donde la seguridad tiene un gran valor, porque todo lo que no se pierde se ahorra.

    El segundo aspecto clave establece que la seguridad es una herramienta para entender el entorno. Las empresas no son entes aislados de su realidad, al contrario, están activamente inmersas en ella y son capaces de modificarla. Es misión de la seguridad, estar en el aquí y en el ahora. Aquí encaja perfectamente la máxima: quién no está en la realidad está fuera de ella y a merced de ella. Ya el concepto de seguridad blindada no es vigente, resulta más inteligente explorar el entorno y estudiar las amenazas que en algún momento pueden actuar, antes que aislarse tras supuestas barreras de protección.

    El tercer elemento tiene que ver con hacer el oficio dedicado y rutinario para alcanzar los objetivos. En la seguridad el trabajo de hormiga se relaciona con la permanente identificación y corrección de vulnerabilidades. Todos los días se dañan equipos, se deteriora la infraestructura, se nos olvidan los procedimientos o ingresa personal nuevo. Toda actividad en la organización, por muy pequeña que sea, puede ser una brecha que abre la puerta a los riesgos o más bien una excelente oportunidad para revisar y ajustar procesos que van a redundar en más y mejor seguridad. Depende de la preparación y disposición del equipo para hacer su trabajo.

    La cuarta posición se vincula con la seguridad como instrumento de mitigación de riesgos en la organización.  El recurso humano y los bienes patrimoniales de una empresa son sus activos más valiosos, por tanto, requieren ser cuidados con dedicación. Una excelente manera de hacerlo es identificar los riesgos a los que se expone la organización y a partir de allí, diseñar iniciativas para mitigarlos o gerenciarlos. Desde un ángulo estratégico la seguridad es el mejor sistema para gestionar de manera proactiva y eficiente los riesgos de un negocio.

    En quinto lugar se ubica una misión clave y determinante en el mejoramiento continuo de los procesos de seguridad, y que he acordado en llamar la capitalización del fracaso. A pesar de todas las acciones preventivas y de protección, es inevitable que algunos riesgos se materialicen, generando pérdidas para la empresa. La seguridad está obligada a estudiar en detalle las causas, consecuencias e implicaciones de toda pérdida con el propósito de alimentar su conocimiento y fortalecer los flancos débiles que condujeron al fracaso. En seguridad los errores son muy costosos, por lo que aprender de ellos es una excelente manera de evitar que vuelvan a ocurrir.

    El sexto punto de la seguridad lo he definido como anticiparse a las crisis. Una de las ventajas de la seguridad basada en riesgos es que produce escenarios probables en los cuales pueden materializarse pérdidas para la organización. En este aspecto, la seguridad tiene un peso específico muy importante, porque de ella depende el diseño, implantación, mantenimiento y actualización de los planes de continuidad operativa y manejo de contingencias.  Si bien, es responsabilidad de toda la organización involucrarse activamente en los modelos de anticipación de crisis, la gerencia de seguridad debe llevar proactivamente todo el proceso.  En este sentido, cabe la conocida frase sobre gestión de riesgos; no se trata de predecir el futuro es prepararse para cuando llegue.

    El séptimo y no por último, menos importante, es la formación de cultura previsiva y resiliente en la organización. Toda iniciativa de seguridad debe integrar la construcción de cultura frente al riesgo. Se trata de la creación progresiva de consciencia de previsión en la empresa. Es casi como insertar en la mente de cada quién la capacidad de calcular las consecuencias de sus acciones y calibrar el nivel de exposición a riesgos detrás de cada decisión tomada. De la misma forma, el fortalecimiento de la cultura de seguridad implica la mejora en los índices de recuperación frente a pérdidas, es esa virtud de rebotar inteligentemente de los fracasos y que se denomina resiliencia.

    Construir organizaciones seguras no significa hacerlas invulnerables. Se trata más bien de pensarlas como en su momento lo hizo Alan Watts, filósofo y teólogo británico de principios del siglo XX, cuando escribió en su libro “La Sabiduría de la Inseguridad” que “para comprender la seguridad no hay que enfrentarse a ella, sino incorporarla a uno mismo.” Es esta quizás la forma más sencilla de entender una verdad que nuestra civilización de la tecnología y la razón se esfuerza por complicar.

  • La gran dificultad de gestionar la función de personas en una economía hiperinflacionaria. La tormenta perfecta

    Cuando empecé mi carrera en la gestión de las llamadas relaciones industriales en Venezuela, treinta años atrás, vivíamos una situación compleja. Veníamos de períodos inflacionarios importantes luego de los años del viernes negro. Controles de precio y sin libertad de libre cambio monetario el país enfrentaba hasta escasez de monedas para su funcionamiento ordinario.

    Un par de años después el país cambió de gobierno y un conjunto de medidas de liberalización de la economía, se lanzaron cambios importantes y a pesar de las dificultades, y el caracazo de por medio, la situación mejoró sensiblemente.

    Los años noventa del siglo pasado transcurrieron con dificultad, sin embargo el empleo y el salario real tuvieron alzas y bajas pero lograron mantenerse equilibrados.

    Con la llegada de la revolución bolivariana se sucedieron efectos positivos y negativos en los sueldos y salarios. Los cuatro años primero de esta estuvieron signados por precios bajos del petróleo y eso hizo que los salarios cayeran dramáticamente y existiera malestar en la población. Posteriormente un aumento importante de los ingresos petroleros hicieron entrar al país y a las relaciones laborales en particular en una fuerte borrachera. Tanto en lo público como en lo privado las mejoras incluyeron incrementos importantes de sueldos y beneficios, el poder de compra estaba fuertemente subsidiado por un dolar sobrevaluado.

    Esa situación duró unos siete años aproximadamente y ya desde finales del año 2010 la crisis comenzó a manifestarse a través de la escasez de productos, impulsado en gran medida por un estado que controlaba precios y mantenía un dolar extremadamente barato, no compatible con las realidades de la productividad y el esfuerzo mancomunado del país.

    Desde 2014 pero especialmente en el año 2016 la situación se ha agravado sustancialmente, no es el fin de esta reseña explicar qué pasó desde el punto de vista político o económico. Lo que si creo debemos hacer notar para este largo período, de treinta años, que incluye gobiernos de distinta índole ideológica, es lo siguiente:

    • Empeño consciente de subsidiar a través del dólar barato las importaciones. Aun cuando se pierdan empleos se prefiere subsidiar a los importadores e intermediarios del proceso. Excluyendo a los operadores manufactureros nacionales.
    • Estimulo del reclamo laboral al patrono para que responda por los problemas macroeconómicos. Inflación y escasez son producto de las políticas del estado pero los particulares deben responder a todo ello.
    • Privatización de la salud y la educación. La ausencia de políticas claras en esta materia ha desmaterializado al seguro social y a todos los entes del área, las escuelas, liceos y universidades no son capaces de ofrecer respuestas a la crisis. La razón es que ellas están en crisis.
    • Abandono de la seguridad ciudadana. Obligando a su privatización a través de vigilancias, rejas o puertas que impidan el acceso de delincuentes.

    En general podemos decir que las políticas del Estado Venezolano han sido sistemáticas y con honrosas excepciones de intento de cambio vivimos en una forma que parece ser aceptada y valorada social y políticamente. La gente lo quiere y los políticos lo ofrecen.

    En este escenario el petróleo es la única fuente de riqueza valida para esta sociedad. El petroleo en manos del estado la única manera de ser administrado. Los efectos son visibles y profundamente demoledores. Cuando no se diversifica la economía y se abusa de una fuente los resultados no pueden ser distintos.

    Y ¿qué tiene todo esto que ver con la gestión de las personas en Venezuela? Las consecuencias que todo esto tiene en la formación del trabajo y las empresas las podemos describir como sigue:

    • Ausencia de interés por el empleo y su aporte al desarrollo.
    • Visión paternalista de la función del patrono. Las leyes y reglamentos laborales obligan a todos a tomar bajo su responsabilidad todo aquello que el estado ha abandonado; Salud, educación, seguridad y prontamente hasta el traslado de la gente, pues el sistema de transporte público también está a punto de colapso.
    • Desconexión entre trabajo, productividad y resultados. Una visión de la empresa como fuente de burocracia.
    • El salario no está vinculado a la productividad, al logro, es un valor arbitrario. Esto lo ha hecho invisible y literalmente quien trabaja recibe la ineficiente acción de ese concepto cuando cobra.

    En esta situación de hiperinflación todos esos elementos son críticos, si la gente no trabaja para producir, si el trabajo no es fuente de riqueza y si el petroleo es suficiente para todo se juntaron todos los elementos de la tormenta perfecta. Lo cierto es que la gestión de personas es ahora solo para darle la razón a Maslow, solo estamos en función higiénica.

  • Liderazgo femenino para sostener y mejorar nuestras organizaciones en tiempos turbulentos

    La situación en las empresas venezolanas es bastante difícil. La inflación, la escasez y la dinámica de controles discrecionales y punitivos desde más de un centenar de organizaciones del Estado han venido poniendo en jaque los procesos productivos, comprometiendo cada vez más la industria y también afectando gravemente la capacidad de sostener la oferta y la calidad en las empresas de servicios.

    Además las empresas deben lidiar con una situación cada vez más complicada entre sus trabajadores. No todas las empresas reaccionan del mismo modo a los problemas de su gente. Algunas, las más avanzadas, competitivas y modernas, hace años que consideran dedicar importantes esfuerzos y recursos a las condiciones de vida de sus trabajadores más allá del espacio laboral. En ocasiones, planteándose políticas internas que compensen déficits evidentes de funciones del Estado, como servicios educativos, servicios médicos, transporte público, mejoras a vivienda, fondos de ahorro y de jubilación, crédito comercial, entre otras áreas ajenas a la típica compensación al trabajo efectivamente realizado.

    Otras empresas no alcanzan este nivel, por diversas razones, sus propias limitaciones para sobrevivir y prosperar en las actuales condiciones, visiones cortoplacistas en el empresariado o simplemente porque consideran difícil activar estas respuestas dado el tamaño del negocio, piensan que es poco lo que pueden hacer para mejorar la situación de sus trabajadores más allá del salario.

    ¿Qué tiene esto que ver con feminismo INC? Mucho. Ciertamente, este círculo vicioso puede generarse por razones y explicaciones ajenas a los roles específicos de mujeres y hombres en el trabajo. Pero, en cualquier caso, la situación pareciera proclive a rescatar algunas consideraciones en las que el enfoque de género puede contribuir a mejorar el clima organizacional y, con éste, el desempeño productivo.

    Las mujeres están más involucradas con los problemas típicos del hogar y, por ello, pueden involucrarse más fácilmente con las alternativas de cooperación que, desde la empresa, puedan suponer alguna forma de paliativo o, incluso, de solución innovadora a los problemas de la gente.

    Las mujeres, no solo las de las unidades de capital humano, especialmente las mujeres que cumplen roles de supervisores y gerentes, suelen tener mayor capacidad para escuchar, conversar e interactuar con la gente, aportándole a la empresa uno de los elementos fundamentales de procesamiento para facilitar a las personas o familias salir de una crisis: ser escuchado.

    Las mujeres están más habituadas y mejor entrenadas para cumplir simultáneamente varias tareas, por lo que resultan más hábiles a la hora de complementar los roles que están fallando en una dinámica organizacional en la que se incrementa el ausentismo.

    Las mujeres, más acostumbradas al rol activo de jefes de hogar, tienen mejor disposición a tratar los problemas familiares para darles su justo lugar, es decir, que no dejen de ser abordados como algo importante, pero que tampoco sustituyan la dinámica y responsabilidades involucradas con las tareas asumidas en la empresa.

    Este rol de jefes de hogar también suele propiciar un análisis más propicio para la economía doméstica, en la que las prioridades han sido varias veces contrastadas y responden mucho más a las necesidades del grupo. Aunque la mujer también puede “evadir” las necesidades del hogar a través de gastos superfluos, incluso abiertamente nocivos para la calidad de vida en el hogar –por ejemplo consumo regular de alcohol o juegos de azar – lo cierto es que, en promedio, la mujer suele ser mejor administradora de los recursos en el hogar y ello puede ser aprovechado en el ámbito organizacional también.

    Las mujeres, aun pudiendo ser igual o más competitivas con sus pares que los hombres, lo cierto es que también tienen mayor capacidad para la cooperación, para crear y desarrollar conversaciones que identifiquen fuentes de interacción para abordar un problema en términos de conjunto, como equipo. Los hombres suelen estar más pendientes de su propio rendimiento en el marco de los problemas que abordan y, en ocasiones, esto les limita, aunque sea temporalmente, para encontrar soluciones que involucren a más gente, incluso más allá de su propio equipo.

    Las mujeres suelen tolerar más hábilmente el estrés (no es que no lo sufran, lo manejan mejor, entre otras cosas, porque están mejor dispuestas a conversar) y ello genera, automáticamente, un clima laboral menos cargado de ansiedad o depresión y, por ende, menos propenso a la somatización de las situaciones personales y su traslación al plano laboral, con el incremento inherente de violencia, pasividad, falta de enfoque, entre otros males organizacionales derivados directamente del desempeño emocional individual.

    Por lo tanto, amigo/a empresario/a, amigo líder y gerente, si quieres mejorar tu desempeño productivo y facilitar dinámicas organizacionales que hagan sentir a la gente de tu empresa mejor integrada con los retos de gestión, que hagan incluso sentir que el espacio laboral es una vía de escape a otros problemas más graves para el trabajador y su familia, considera involucrar cada vez más a las mujeres en las dinámicas que conduzcan a las decisiones clave en todas las áreas de la empresa y, sin dudarlo, plantéate mejorar la composición de género en favor de la mujer para los espacios de supervisión, gerencia y dirección.

     

  • Amo ir al cine presenta su último taller del año de la mano de Alejandro Hidalgo

    Amo Ir Al Cine Campus, es una iniciativa de estudiantes de la Universidad Católica Andrés Bello que sienten pasión por el cine, a lo largo del año 2017 han realizado exitosos talleres sobre dirección y producción audiovisual con personalidades del mundo del cine venezolano.

    El último taller del año será uno de los más especiales, con un ponente que sube la barra al nivel de conocimiento en dirección y producción: Alejandro Hidalgo, director de la reconocida película “La Casa del Fin de los Tiempos”. Llega en el mes de diciembre.

    En el taller llamado “Dirección y Producción: De la idea a Hollywood”, Hidalgo brindará todo el conocimiento que tiene, basado en su experiencia, de cómo llevar a cabo un proyecto audiovisual, y más aún, cómo hacer para llevarlo a los grandes: a Hollywood. Una vez culminado el taller, el asistente tendrá las herramientas necesarias para armarse de valor y enfrentarse a la realización de un proyecto audiovisual propio, y llevarlo hasta la gran pantalla en Venezuela y en el resto del mundo.

    “Venezuela necesita de jóvenes dispuestos a arriesgarlo todo por el cine”, expresó Hidalgo durante una entrevista en el programa “Free Cinema” con la periodista Harianlys Zambrano Rondón. “Este taller dará a los interesados, las herramientas para motivarse a hacer cine en Venezuela” indicó.

    El taller se llevará a cabo en los días 20 y 21 de diciembre, de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. Esto será en el Penthouse del Centro Cultural B.O.D, ubicado en la Plaza La Castellana, Altamira, Caracas.

    Para mayor información sobre la inscripción, los costos y la disponibilidad de cupos pueden ingresar en www.amoiralcine.com y darle click al banner del taller o escribir un correo solicitando la información a [email protected].

    Remake de la casa del fin de los tiempos

    El director manifestó que se está llevando a cabo un remake sobre esta película en Hollywood; contará con la dirección del mismo director y las actuaciones de estrellas reconocidas del mundo hollywodense.

    Este remake ya cuenta con la realización de un primer guión y se espera que para el año 2018 se inicie la producción y filmación de esta obra.

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  • “El Dicaprio de Corozopando” una producción que exporta el talento venezolano

    Este 24 de noviembre se estrenaró en las salas de toda Venezuela la película “El Dicaprio de Corozopando”, una propuesta de cultura venezolana que habla sobre el pequeño pueblo de Corazopando ubicado en el estado Guárico.

    Wilfredo Tortosa uno de los actores de la película comentó la sinopsis de la misma “cuenta la historia de Rubén Darío, un niño del pueblo, quien crece sin preocupaciones, feliz, hasta que Don Gregorio Martínez de la Garza, alcalde del pueblo, decide que el muchacho le servirá de instrumento para dar renombre internacional a Corozopando, y de paso, por supuesto, promoverlo a él mismo a un alto cargo del partido”.

    A partir de esta sorpresiva elección, Rubén Darío intentará satisfacer las enormes esperanzas que el alcalde y todo el pueblo han depositado en él, enfrentando desafíos cada vez más insensatos. Los resultados, como veremos, superarán todas las expectativas.

    “Es una película sobre amor” indicó Tortosa en una entrevista en el programa “Free Cinema” con Harianlys Zambrano.

    Igualmente la película, filmada en un pueblo del Estado Guárico (Corozopando), muestra los magníficos paisajes del llano venezolano, de esas tierras tan propias, que emanan un gran poder a la identidad, al valor de las tradiciones y, sobretodo, al coraje de nuestra gente.

     “El Dicaprio de Corozopando” cuenta con un elenco de consagrados talentos, quienes guían y avalan el trabajo actoral de los niños Luís Yánez y Dubrasli Loreto. Con la protagonización de Aroldo Betancourt y las actuaciones estelares de Aura Rivas, Martha Estrada y Jennifer Flores. Con ellos, Jorge Arellano, José León, Adriana Calzadilla, Israel Moreno, Sabas Elías, Enrique Dorante, Carlos Mirabal, Fanny Arjona, Wilfredo Tortosa, Fermín Reyna, Michel Angulo, Devorat Reverón, Osman Miranda y Junior Bolívar.

    Producida por Eduardo Viloria para La Villa del Cine, el film está escrito por Karin Valecillos, Eduardo Viloria y Luis Rahamut, quien también  dirige la obra y asume la edición, junto con Carlos Mendoza. La dirección de arte es de Astrid Sánchez, el diseño de vestuario de Merbel Puche, el diseño de sonido de Gustavo González, la musicalización de Rafael Santamaría, la dirección de fotografía de Jesús Ayala y la producción ejecutiva de Arístides Guevara y Eduardo Viloria.

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  • Llega a las salas la cinta “Maracaibo” una coproducción argentino-venezolana

    El cineasta argentino Miguel Angel Rocca ha dirigido su tercer largometraje titulado Maracaibo, en coproducción con Venezuela, un drama que explora cómo un núcleo familiar se ve perturbado por la tragedia y cómo sus miembros enfrentan las consecuencias. El venezolano Gil Molina periodista y publicista quien fue el encargado de la producción de esta película, manifestó “la película se nombra Maracaibo en honor a nuestra ciudad, porque es el corazón del film”.

    El productor de la cinta informó que esta cuenta con las actuaciones de Jorge Marrale y Mercedes Morán, dos intérpretes de reconocida trayectoria en Argentina, y quienes encabezan un reparto en el que además destacan Matías Mayer, Nicolás Francella, Luis Machín, Alejandro Paker y el venezolano residenciado en Buenos Aires, José Joaquín Araujo “quien fue seleccionado entre muchos venezolanos”.

    Para describir la película en una sola palabra Molina dijo “amor” y agregó “comunicación”, pues se basa en relaciones familiares y en las consecuencias de la falta de estos dos valores. La película se centra en el duelo interno que afecta a la pareja protagonista luego de perder a su hijo en manos de unos asaltantes que entran inesperadamente a su casa. En este sentido es el padre, quien lleva todo el peso del drama y quien se debate entre un cúmulo de sentimientos tratando de sobrellevar y superar esta terrible experiencia.

    Por otra parte el productor señaló que el film ha participado en los festivales de Pantalla Pinamar, Shanghai y estará compitiendo en el prestigioso Festival Iberoamericano de Huelva, España, por el máximo galardón «el Colón de Oro». También ha sido invitado a los festivales de Trieste y Santiago de Compostela.

    El guion fue coescrito entre Maximiliano González y el propio realizador quien ha expresado su interés en la “relación entre padres e hijos” pues es un tema que le “apasiona”.

    El talento venezolano de esta coproducción está representado, por el actor José Joaquín Araujo, el productor Gil Molina y Olegario Díaz, autor de la música del film, elemento que cumple un papel importante en la trama.

    Maracaibo es distribuida por Gran Cine y está exhibiéndose en varias salas del país a partir del pasado viernes 17 de noviembre.

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  • El 10º Festival Internacional de Cine Judío 2017 (FICJC) en Venezuela desde el 17 al 23 de noviembre

    Organizado por el Centro Social, Cultural y Deportivo Hebraica, el Festival Internacional de Cine Judío de Caracas 2017 (FICJC) llega a su 10º edición “para continuar su labor de convertirse en una ventana para que a través del séptimo arte el público conozca, aprenda y disfrute de historias relacionadas con lo que es ser judío, desde diversos aspectos” así lo manifestó Karina Berahara miembro del comité organizador del festival.

    Los doce títulos que conforman el FICJC se estarán presentando desde el 17 al 23 de noviembre en las salas Paseo del Trasnocho Cultural. “Las películas se consiguen contactando a las productoras y pagano por proyectarlas, muchas son regalos para difundir este cine” indicó Berahara, durante una entrevista en el programa “Free Cinema” con Harianlys Zambrano.

    La selección de las piezas que se proyectan en este festival se realizó entre más de 40 producciones cinematográficas que tocan el tema judío, señaló la organizadora del evento.

    El FICJC cuenta este año con el apoyo de Unión Israelita de Caracas, Asociación Israelita de Venezuela, Gran Cine, Embajada de Alemania, Instituto Goethe, Embajada de Francia y Trasnocho Cultural.

    Las películas

    A destacar en principio los documentales dirigidos por Yariv Mozer, Ben Gurion: Epilogue, y Tomer Heymann Mr Gaga.

    El rol de la mujer en el contexto judío es el tema de El balcón de las mujeres, una comedia dirigida por el cineasta israelí Ben Shimon. Por su parte, la realizadora francesa Marie-Castille Mention-Schaar recrea en Una vez en la vida un hecho real ocurrido en un distrito de París de gran variedad étnica en donde una profesora intenta dar a conocer a sus alumnos, a través de un concurso.

    Con respecto al elemento “basado en hechos reales” son varias las películas cuyo argumento se construye a partir de esta premisa. Además de la cinta de Mention-Schaar, encontramos los casos de Agenda secreta, del cineasta alemán Lars Kraumer, y de La conspiración del silencio, dirigida por el actor y cineasta de origen italiano Giulio Ricciarelli. Pero también está el retrato que hace la cineasta francesa Lola Doillon en La travesía de Fanny, acerca de una niña de 13 años que con valentía y fuerza intenta alcanzar la libertad de ella y de otros niños judíos en la Francia de 1943. Mientras el reconocido cineasta israelí Dan Wolman se traslada en el tiempo hasta los años anteriores a la creación del Estado de Israel, para contarnos una historia romántica en Una historia de amor israelí.

    Otros títulos que conforman la muestra son Hakafot de Lee Gilat, un drama sobre la celebración de “Simja Torá”; El club del tatuaje (Tziporey Hol / Fires Birds), policial dirigido por el actor y director Amir Wolf; Armonia (Harmonia), de Ori Sivan, adaptación contemporánea del relato de Abraham y Sarah en el contexto de una orquesta sinfónica de Jerusalem, y La orquesta de medianoche (L’orchestre de minuit) del cineasta franco-marroquí Jérôme Cohen-Olivar.

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