Etiqueta: Crímenes Sin Castigo

  • Estadísticas sobre violencia contra la mujer en Venezuela

    Como solemos aclarar siempre, las cifras que serán dadas a conocer a continuación tienen carácter extraoficial, debido a que no han sido divulgadas aún por ninguna instancia o institución del Estado que conozca la materia.

    Una de las cosas que llama la atención es que los homicidios en los que resultan victimizadas personas de sexo femenino han subido y bajado en forma similar a lo que ha sucedido con los homicidios de hombres, que dicho sea de paso ocupan el mayor porcentaje de casos.

    Fueron revisadas las cifras de homicidios de los años 2019 y 2020. En el primer año, las víctimas de sexo masculino ocuparon el 89,1% de los casos. El resto (10,9%) de los casos tiene víctimas femeninas, o víctimas cuyo sexo no pudo ser determinado, como consecuencia del deterioro de los restos humanos encontrados. Pero esta es una porción muy pequeña de víctimas

    En 2020 se produjo una reducción significativa en el número general de homicidios. En ese contexto signado por los primeros meses de la pandemia por el covid-19 los casos con víctimas masculinas ocuparon el 88,9%. Por lo tanto, las mujeres fueron victimizadas en el 11,1%

    Si comparamos los porcentajes de ambos años, notaremos que las diferencias son mínimas. Es decir, el prolongado confinamiento no se tradujo en una mayor cantidad de muertes violentas de mujeres.

    En cuanto a las lesiones personales, las mujeres fueron víctimas en el 41% y fracciones de los casos tanto en 2019 como en 2020. En otras palabras, podemos trazar una conclusión preliminar en la que se descarte la influencia de la cuarentena prolongada como factor que incite o eleve la victimización de las mujeres.

  • ¿Cuál es el verdadero alcance del feminicidio en Venezuela?

    Feminicidio es uno de esos términos que de la noche a la mañana irrumpieron en el léxico nacional. Hace apenas quince años, esta palabra no la hubiésemos encontrado en los diarios o revistas del país.

    La Real Academia de la Lengua Española, nos dice que feminicidio es el “asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia”, es decir, repulsión hacia el sexo femenino.

    Según esta fuente, que es consulta obligada en estas circunstancias, feminicidio y femicidio tienen el mismo significado.

    Entonces, lo que define realmente al feminicidio es una muerte infligida con premeditación hacia una mujer, ya sea por la característica machista del perpetrador, o por la aversión hacia el denominado sexo débil.

    Esta definición llegó en 2014 a la legislación penal venezolana, cuando fue reformada por vía habilitante la ley orgánica sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

    Hay un debate sobre cómo debe entenderse el delito de femicidio, toda vez que se trata de un delito incorporado a la legislación venezolana hace menos de siete años.

    Una sentencia emitida en octubre de 2020 por la magistrada de la Sala de Casación penal del Tribunal Supremo de Justicia, Francia Coello, quizá contribuya a aclarar el uso de este término.

    Según la abogada, el artículo 57 de la mencionada Ley Orgánica establece penas de 20 a 25 años de prisión para quien “intencionadamente cause la muerte de una mujer motivado por odio o desprecio a la condición de mujer”.

    Más adelante, se describen algunas circunstancias que pueden contribuir a dilucidar cuándo se puede estar ante un femicidio, o cuándo se debe acudir a otra tipificación del hecho.

    La propia magistrada aclara al final de la sentencia que no todo homicidio de mujer puede ser calificado como femicidio, pues deben darse las características especiales que reflejen una acción contra la víctima por su particular género.

  • ¿Efecto inmediato de las llamadas operaciones de saturación policial?

    Las operaciones de saturación policial son tácticas llevadas a cabo por cuerpos de seguridad en prácticamente todo el mundo, en especial, cuando se presume que un lugar más o menos delimitado se encuentra impactado por bandas criminales.

    Antes de 2015, las operaciones de saturación más conocidas quizá fueron las que se llevaron a cabo para la pacificación de favelas en Brasil. Pero estas son formas de proceder aplicadas en todo el mundo.

    Pero la experiencia brasileña indica que las operaciones de saturación no pueden quedarse en la mera acción violenta de los uniformados, sino que deben tener una continuidad. En el país Carioca y también en Colombia esto se refleja en intervenciones que alteran casi por completo la fisionomía del lugar, y dan paso a la sede de las instituciones del estado, que anteriormente no tenían presencia.

    En la Vega ubicada en Caracas-Venezuela la irrupción de la Fuerza de Acciones Especiales de la Policía Nacional (FAES) tuvo como resultado dieciséis muertes. Los policías de negro llegaron, mataron y se fueron. Luego, otras unidades policiales mataron a otras cinco personas en acciones puntuales.

    Al margen de eso, la violencia en La Vega no cesó. Antes y después de la operación de la FAES hubo homicidios por distintas razones, algunas de ellas disputas intrafamiliares, otras por resistencia al robo. De manera pues que este tipo de acciones masivas de funcionarios dejan resultados que no son garantizan el retorno de la paz y la convivencia.

    Además, este tipo de acciones deja un sabor agridulce en los habitantes de la comunidad donde se llevó a cabo.

    Algunos pobladores podrán saludar el hecho de que las bandas criminales ya no están o que fueron desplazadas a otras partes, mientras que otros lamentarán la pérdida de sus seres queridos, muchos de los cuales quizá no tenían nada que ver con la refriega.

    Pero las operaciones de saturación continuarán en Venezuela, tal y como lo demostró la experiencia de las llamadas OLP. Quizá la lección más importante sobre esto es que el estado debe buscar nuevas alternativas para mostrar su presencia. De lo contrario, lo más seguro es que continuarán estas matanzas como las que vimos a principios de año en Caracas.

  • Desmantelada red que clonaba de tarjetas de débito internacionales

    Según información aportada por el Fiscal designado por la ANC, Tarek William Saab, tres personas fueron aprehendidas con motivo de una pesquisa desarrollada por la policía judicial, con respecto a las actividades de una red que sustraía los chips de las tarjetas de débito y de crédito enviadas al país por bancos extranjeros.

    Este servicio, como sabemos, es hecho a través de una conocida empresa de encomiendas. Dos mensajeros de esta compañía fueron captados por la banda, para que les entregara las tarjetas que iban a ser enviadas a sus legítimos dueños.

    Los delincuentes sustraían los chips de estas tarjetas, y los colocaban en plásticos emitidos por bancos nacionales. Luego, colocaban chips en desuso en las tarjetas internacionales, para que los mensajeros continuaran sus entregas.

    Desde luego, los titulares de las cuentas y las tarjetas solo tenían dos formas de percatarse de este complejo mecanismo: cuando revisaban sus estados de cuenta o recibían alguna notificación, o cuando iban al exterior para hacer consumos, y sus tarjetas eran rechazadas.

    Según la información aportada por Saab, al allanar una oficina en el llamado cubo negro de la california los agentes de CICPC encontraron más de 1.000 plásticos que habían sido alterados o que estaban en este proceso.

    Los delincuentes, entonces, encontraron y aprovecharon una importante brecha de seguridad. La detención de dos mensajeros de la empresa de encomiendas, y de un tercer sujeto encargado de hacer la suplantación de los chips, no garantiza que la red haya sido desmantelada, y peor aún, que este modus operandi no sea copiado en el futuro próximo.

    Por lo tanto, se debe evitar el uso de estos servicios de encomienda. Se aconseja enviar las tarjetas de débito a algún familiar o amigo que esté en EEUU, y solicitar que la traiga en su sobre correspondiente lo antes posible.

    De no ser posible, se debe pedir al banco que remita la tarjeta hasta la sede de la empresa de encomienda, y buscarla allí personalmente, evitando de esa forma la intervención del mensajero.

    Valga la oportunidad para observar igualmente la inconveniencia de remitir a direcciones en el país los estados de cuenta de los bancos internacionales. Esta información resultará muy valiosa en poder de asaltantes y secuestradores.

     

  • Delincuencia| Avance de la extorsión en el país

    Pareciera que nada ni nadie está en capacidad de parar a los extorsionadores, mucho más cuando se trata de funcionarios que se valen de sus uniformes y autoridad para exigir pagos o la entrega de algún bien.

    Sin embargo, se debe tener en cuenta que Venezuela no es el primer país en padecer esta epidemia de extorsiones, y muy probablemente tampoco será el último.

    La mejor manera de finalizar con estas prácticas es mediante la acción decidida de los cuerpos de aplicación de la Ley. Pero, claro, surge la pregunta sobre cómo hacer cuando la extorsión surge de operadores del propio Estado. Y no hay respuestas fáciles.

    La experiencia internacional indica que, además del necesario robustecimiento institucional, hace falta una sólida organización ciudadana.

    En Palermo, cuna de una de las mafias más poderosas del mundo, como es la Cosa Nostra, la iniciativa de unos comerciantes y activistas sociales se transformó en un dolor de cabeza para los extorsionadores. Se le llamó Addiopizzo, lo que podríamos traducir en términos criollos como adiós a la matraca.

    Addiopizzo nació en 2004 según su propia web, addiopizzo.org, este movimiento surgió cuando un grupo de jóvenes emprendedores quería instalar un bar en Palermo, la capital siciliana, pero veían con temor y preocupación la perspectiva de tener que pagar extorsión a la mafia.

    Decidieron entonces iniciar una campaña de sensibilización con pancartas y afiches en Sicilia, con un lema retador: “una población que paga extorsión es una población sin dignidad”

    A partir de ese momento, el grupo se convirtió en una referencia de la lucha contra la extorsión, al punto en que lograron reducir de forma considerable la disposición de los empresarios a pagar a mafiosos por su protección.

    En el desarrollo, esta organización ha ampliado sus actividades, y hoy día disponen de un grupo de expertos que asesora a las víctimas de este delito, actuales y potenciales.

    La experiencia de Addiopizzo debe ser tomada en consideración, desde luego, guardando las distancias.

    Para terminar, compartimos los tres consejos básicos de addiopizzo para prevenir la victimización por extorsión:

    • Esté siempre alerta, con las llamadas y las personas que rondan su negocio sin propósito aparente
    • No se fie de falsos amigos, es decir, no sea confianzudo
    • Ante las señales de extorsión, busque una forma de transmitir la denuncia correspondiente a las autoridades de su mayor confianza

  • Riesgos con la implantación de mecanismos de pago electrónico en monedas extranjeras

    Con el avance de la crisis económica del país, no solo han ganado terreno los pagos en monedas extranjeras en efectivo, como dólares, euros, pesos colombianos y hasta reales brasileños. Ahora, se están abriendo ventanas de oportunidad para que esos pagos puedan ser hechos en comercios del país, en forma electrónica o a través de tarjetas de débito o crédito.

    Esto abre la posibilidad de nuevos riesgos para los consumidores. En primer lugar, como se trata de un proceso algo caótico, con normas que se van haciendo sobre la marcha, pueden ocurrir situaciones en las que de repente el gobierno emita una prohibición que excluya una forma de pago con la que se contaba de antemano para realizar alguna operación.

    Así sucedió el 9 de febrero, cuando la Superintendencia de Bancos prohibió el uso en comercios de puntos de venta que solo operen con tarjetas internacionales

    Sin embargo, lo que más interesa no es el escenario ya descrito, sino algunos riesgos asociados a las prácticas que se han implantado en el país con el uso de las tarjetas de débito de la banca nacional

    En primer lugar, existen riesgos físicos. Las personas que porten estos instrumentos de pago deben estar conscientes de que allí tienen una llave para acceder a sus cuentas en el extranjero, y eso representará un atractivo enorme para los delincuentes.

    De la noche a la mañana podremos ver cómo se reactivan en el país los famosos paseos millonarios, en los que las víctimas eran llevadas por la fuerza para cajeros para hacer retiros masivos de dinero. Ahora, serán comercios cómplices de los secuestradores.

    En segundo término, el cliente debe resguardar como nunca sus claves de acceso. En este programa hemos reiterado que la práctica de exigir las claves en los puntos de venta es ilegal, sino que también vociferarla sienta las bases para la victimización por fraude.

    Bueno, si antes no le importaba perder algunos bolívares, tenga en cuenta que, con estos nuevos servicios, las pérdidas serán en divisas, más las comisiones por gasto.

  • ¿Cuál fue en comportamiento del delito de extorsión durante 2020?

    La extorsión es una actividad ilegal en la que uno o varios delincuentes profieren amenazas de daño físico o de otra índole si la víctima no entrega algún bien o dinero.

    La principal herramienta de la extorsión es el miedo. Esto impide que las víctimas denuncien oportunamente las amenazas ante las autoridades, y se genera una espiral de impunidad.

    Se trata, además de un delito que mina la estabilidad del estado, puesto que en la práctica los delincuentes terminan suplantando al estado en una de sus misiones esenciales, que dar seguridad a la ciudadanía.

    En 2020 fueron iniciados 394 averiguaciones por extorsión, o por concusión, que es un delito muy parecido al primero, en el que una autoridad solicita un pago de manera solapada, sin ser muy evidentes.

    Los policías que piden para los frescos al sujeto que ha sido detenido en una alcabala cometen concusión.

    La cifra ya referida de 394 casos representa un incremento de 90% con respecto al total reportado en 2019. Por lo tanto, se trata de un alza que podríamos calificar de explosiva

    Zulia fue de lejos el estado donde el auge de la extorsión fue más evidente. Las cifras conocidas extraoficialmente indican que el alza fue superior al 250%.

    Allí, de acuerdo con fuentes del Observatorio de la Violencia, hubo por lo menos 30 incidentes en los que los extorsionadores reafirmaron sus amenazas mediante el lanzamiento de granadas o efectuando disparos a las fachadas de comercios y viviendas.

    Este fenómeno va compaginado con la entrada en escena de nuevas bandas, que han encontrado en la extorsión un medio para su financiamiento.

    En todos los casos conocidos, los delincuentes exigen pagos en moneda extranjera o con la entrega de algún bien, como puede ser algún vehículo o incluso cabezas de ganado.

    Se trata, por lo tanto, de un tema que extenderá su influencia en 2021 y quizá mucho más allá, y que por lo tanto amerita mucha atención.

  • ¿Cuántos funcionarios en el cumplimiento de la ley fallecieron en Venezuela?

    9La muerte de funcionarios policiales o militares, así como las de escoltas o vigilantes siempre suscitan mucha preocupación, pues se trata de agentes que procuran llevar seguridad en sus ámbitos laborales.

    Muchos de ellos también van más allá del deber, y arriesgan sus vidas aún cuando no estén en sus horarios de trabajo.

    Sin embargo, en Venezuela estas muertes se han hecho frecuentes. Aunque todavía los medios de prensa las reportan, estas noticias resultan cada vez menos destacadas.

    Entre las 9050 víctimas de homicidio reportadas en 2020 en Venezuela, 174 fueron funcionarios policiales o militares -activos o jubilados-, así como escoltas o vigilantes.

    Según registros conocidos extraoficialmente, ninguno de ellos fue ultimado en el ejercicio de sus funciones, sino en el contexto de robos, ajustes de cuentas, riñas e incluso ataques por sicarios.

    Pero el motivo más frecuente fue la resistencia al robo, con 82 casos, lo que equivale al 47% de las víctimas de este selecto grupo.

    Las muertes en el ejercicio de las funciones fueron mucho menos frecuentes. De acuerdo con estos datos, hubo 46 funcionarios fallecidos en el cumplimiento del deber durante 2020.

    Sin embargo, en esta lista se confunden los nombres de aquellos que intentaron actuar en forma correcta con los que usaban el uniforme para beneficio de organizaciones criminales, tal y como sucedió el 14 de noviembre durante el rescate de una víctima de secuestro.

    En este caso, efectivos de la policía judicial se enfrentaron a tiros contra funcionarios de ese mismo cuerpo, en la calle principal de Lomas de Urdaneta.

    Sin lugar a dudas, el suceso que arrojó la mayor cantidad de uniformados caídos ocurrió en el sector la charca de apure, el 19 de septiembre, cuando un grupo de acciones especiales adscrito a la 92 brigada caribe se enfrentó con insurgentes del frente 10 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que tenía cautivo en ese lugar al hermano de un exgobernador del departamento colombiano de arauca. Cuatro militares murieron en este incidente.

  • ¿Hay existencia de una supuesta “pandemia” de violencia de género en Venezuela?

    Sin duda alguna, la violencia contra la mujer, también denominada violencia de género en virtud de que se ejerce en contra de una persona por su condición sexual, ha tomado mucha relevancia tanto en Venezuela como en el plano internacional.

    Esto ha contribuido a poner atención en un problema que hasta hace pocos años quedaba generalmente desapercibido

    Al margen de lo que puedan decir organizaciones no gubernamentales, basadas en indicadores de elaboración propia, las principales fuentes para conocer esta forma de violencia serían dos: las encuestas de hogares y las denuncias recibidas y procesadas por instituciones como la fiscalía o cuerpos policiales.

    Hasta ahora, se desconoce si se ha llevado a cabo algún sondeo de victimización, por lo que solo nos queda hurgar en las estadísticas de casos denunciados.

    El Ministerio Público pareciera descartar la existencia de una supuesta “pandemia” de violencia contra la mujer. Según cifras de ese despacho, entregadas recientemente al ejecutivo, entre 2014 y 2018 las denuncias de violencia de género han disminuido de manera consistente.

    De acuerdo con la referida serie estadística, hace siete años fueron iniciados 95.956 casos de violencia contra la mujer. En 2018, el total había descendido a menos de la mitad (48.415). En 2019, se proyectaba un total cercano a las 30.000 denuncias, lo que reafirmaría la tendencia de los períodos anteriores.

    En cuanto a las medidas de protección ordenadas por los juzgados de la materia, 2017 fue el año con mayor actividad. Hubo 86.889 decisiones que intentaban resguardar a las víctimas. En los años posteriores, fueron disminuyendo en forma constante.

    En 2020, año signado por el confinamiento a propósito de la pandemia por el covid-19, murieron 477 personas de sexo femenino por la acción de terceros. Esto equivale al 10% del total de homicidios, por causas distintas a la llamada “resistencia a la autoridad”. Es el mismo porcentaje que hubo en 2019.

  • ¿Sabía usted que con la progresiva reactivación de los vuelos internacionales se generan oportunidades para el delito?

    La reanudación de los vuelos tanto nacionales como internacionales, es sin duda una buena noticia para los venezolanos, que durante todo el año vieron severamente limitadas sus posibilidades de movilización, a propósito de la pandemia por el Covid-19.

    Sin embargo, debido al incremento de las barreras de control por la denominada bioseguridad, se hace necesario que el viajero llegue al terminal aéreo con varias horas de antelación al vuelo. En el caso de los despegues mañaneros, esto podría implicar traslados hacia el aeropuerto en horas de la madrugada.

    En este punto, se debe recordar que la Cancillería Estadounidense ha recomendado abstenerse de viajar a Venezuela, al tomar en consideración varios factores, entre ellos la inseguridad en las vías de comunicación.

    Esta condición se incrementará notablemente durante las primeras horas del día, cuando la vigilancia policial es nula o muy escasa.

    En primer lugar, de ser posible trasládese al Aeropuerto de Maiquetía en la noche previa al vuelo, y pernocte en uno de los hoteles cercanos a esa instalación. Muchos de ellos incluso poseen servicio de traslado al aeropuerto

    De no ser posible, es importante planificar el traslado tomando en cuenta que usted no podrá dejar el vehículo en el aeropuerto, a menos que se trate de un viaje de corta duración.

    Si cuenta con la ayuda de algún amigo o familiar, tome en cuenta que esa persona luego tendrá que subir a Caracas en horas de la madrugada, por lo tanto, lo mejor es solicitarle que espere hasta que amanezca, para que pueda retornar. 

    Si contrata algún servicio de traslado, solicite por adelantado la información con el nombre del conductor y el vehículo que utilizará, y mantenga contactos periódicos con algún familiar hasta el momento de su llegada al terminal aéreo.

    Una vez adentro, haga el chequeo con la mayor brevedad posible e introdúzcase en el área de tránsito de pasajeros. Mantenga presente que en virtud de las medidas de bioseguridad las despedidas de sus amigos y familiares tendrán que hacerse en la parte externa del terminal.