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  • Inaesin celebra decisión de la OIT en apoyar sindicalismo venezolano

    La directiva del Instituto de Altos Estudios Sindicales (Inaesin) expresó a través de medios de comunicación la importancia que dentro del encuentro 347° Sesión del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se aprobó por consenso tripartito la presencia de un experto en diálogo social de la OIT. Los voceros expresaron que dentro de sus misiones estará acompañar y apoyar de forma permanente la aplicación del plan de acción elaborado por el Foro de Diálogo Social.

    Gerardo Alí Poveda, directivo de Inaesin, explicó que el plan estratégico del instituto tiene como prioridad la sindicalización, el monitoreo de la conflictividad, impulsar la secretaría de la juventud, el eje de género y la mujer. “Nuestro nuevo reto es potencializar la participación de los jóvenes y las mujeres reiterando la necesidad de que los trabajadores se vinculen para evitar la multiplicación de sindicatos pequeños, para así lograr su participación en estructuras más grandes y fuertes”, indicó.

    Alí Poveda destacó como importante la presencia del experto de la OIT apoyando el plan del Foro de Diálogo Social, este soporte es y será fundamental para cumplir con la misión de formación al movimiento sindical venezolano. “Asumiendo responsabilidad laboral adquiriendo herramientas académicas dadas desde Inaesin, para así desarrollar sindicatos fuertes capaces de defender los intereses de los trabajadores y las trabajadoras mediante el Diálogo Social”.

    El también abogado laboral y consultor externo de la OIT, señaló que estos son retos enormes y urgentes pero hay asuntos en los cual se debe avanzar simultáneamente, como por ejemplo el sindicalismo venezolano debe renovar sus estructuras, actualizar sus prácticas y mejorar la forma de comunicarse internamente hacia sus afiliados pero también hacia la opinión pública. “Los sindicatos venezolanos  hoy tienen una oportunidad histórica que no pueden dejar pasar apoyándose en la mediación de la OIT”, afirmó Poveda.

    El directivo también destalló como el Inaesin,  tanto con actividades presenciales como a través de cursos virtuales, materiales digitales e investigaciones, ha mantenido una persistente línea de trabajo para continuar fortaleciendo las estructuras y revisión de prácticas dentro de las organizaciones sindicales. “Nuestro objetivo es mejorar su funcionamiento y la representación de sus afiliados porque ubicamos la acción sindical en el ámbito de su competencia en el mundo del trabajo, haciendo hincapié en autonomía e independencia de las corrientes políticas e ideológicas”.

    Enfatizó la importancia de un sindicalismo en crecimiento y fortalecido, como se espera que ocurra cumpliendo así el compromiso con los trabajadores, contando con los recursos de las propias organizaciones para el desarrollo de las actividades la cuales impulsen relaciones laborales democráticas entre empleadores y sindicatos. “Lo primero que debemos hacer es avanzar en la superación de la cultura antisindical, no es fácil, pero la ventaja es que el sindicalismo ha avanzado globalmente en la última década. Interiorizar como sindicalizarse es un derecho y los gobiernos deben protegerlo”, con el apoyo de organizaciones como la Confederación Sindical Internacional (CSI) como interlocutor reconocido de los trabajadores y trabajadoras a nivel mundial.

    Poveda recalcó la necesidad de promover la sindicalización, empezando a hablar con naturalidad sobre sindicalizarse, siendo esto completamente normal, tiene que ver con la política y eso no requiere ni leyes, ni actos legislativos, ni decretos, ni resoluciones, simplemente una decisión. “Nos han impuesto una narrativa antisindical desde sectores muy poderosos, además se usa intensamente el miedo como herramienta para impedir el ejercicio de las libertades sindicales. Por otro lado, el sindicalismo tiene que hacer lo suyo, auto reformarse, actualizarse con la tecnología, hacer la gestión financiera transparente, cambiar algunos contenidos de la negociación colectiva retomando las cláusulas de formación sindical, entre otros”.

    Nota de Prensa

  • CTV: No tenemos datos económicos para establecer una política salarial

    El secretario general de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), José Elías Torres, explicó que no se han emitido índices económicos sobre la tasa de desempleo y trabajadores activos en los distintos sectores del país,  datos que se requieren para poder establecer una política salarial en el país.

    Torres señaló que en la reunión bilateral que tuvo la CTV con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se conversó sobre la situación actual de las personas jubiladas, los salarios, la salud, el deterioro del país, los hospitales y los trabajadores universitarios.

    “Falta todavía, porque las informaciones de los índices económicos: como toda la pobreza, cuántas personas están desempleadas, cuántos trabajadores tenemos activos, (…) cantidades exactas se han reflejado y no las han manifestado, pero requerimos esta información para poder establecer una política salarial en el país” dijo Torres para una entrevista en el programa Análisis de Entorno de Fedecámaras Radio.

    El secretario general de la CTV explicó que la OIT maneja escenarios técnicos que permitan que las medidas que se adopten puedan subsistir en el tiempo y añadió que esta organización “únicamente utiliza el diálogo, la presión, la diplomacia y después otras cosas, cuando no se cumple lo que el Gobierno está obligado a cumplir por los convenios firmados”.

    Por otro lado, estimó que un 12% es lo que se ha podido lograr en estas discusiones, y de este porcentaje un 8% está en el Convenio 144, el cual promueve el diálogo social tripartito en la elaboración y la aplicación de las normas internacionales del trabajo.

    Entrevista completa aquí:

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  • Los trabajadores podrían verse obligados a aceptar empleos de menor calidad como consecuencia de la desaceleración económica

    Según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), es probable que la actual desaceleración económica mundial obligue a más trabajadores a aceptar empleos de menor calidad, mal pagados y carentes de seguridad laboral y protección social, acentuando así las desigualdades exacerbadas por la crisis de la COVID-19.

    En el informe de la OIT Perspectivas sociales y del empleo en el mundo: Tendencias 2023  se prevé asimismo que el empleo a escala mundial registre únicamente un aumento del uno por ciento en 2023, menos de la mitad del aumento registrado en 2022. Se prevé asimismo que el desempleo a escala mundial aumente levemente en 2023, en unos 3 millones, hasta alcanzar 208 millones de desempleados (valor equiparable a una tasa de desempleo mundial del 5,8 por ciento). Ese moderado aumento previsto obedece en gran medida a la escasa oferta de trabajo en los países de altos ingresos. Ello invertiría la tendencia a la baja del desempleo mundial registrada de 2020 a 2022. En consecuencia, a escala mundial seguirá habiendo 16 millones de personas desempleadas más que en período de referencia previo a la crisis (valor con respecto a 2019).

    En el informe también se señala que, además del desempleo, «la calidad del empleo sigue constituyendo una de las principales inquietudes», y que «el trabajo decente es primordial para facilitar la justicia social». La crisis de la COVID-19  mermó los avances logrados a lo largo de un decenio para disminuir la pobreza. Pese a la leve recuperación registrada en 2021, cabe esperar que la compleja situación actual para encontrar empleo de mejor calidad se vea agravada, según se desprende de los resultados del estudio.

    A raíz de la actual coyuntura de desaceleración, muchos trabajadores se verán obligados a aceptar empleos de peor calidad, con frecuencia insuficientemente remunerados, y, en ocasiones, sin contar con las horas de trabajo necesarias. Por otro lado, habida cuenta de que los precios aumentan a un ritmo más rápido que los ingresos nominales por trabajo, la crisis asociada al coste de la vida podría aumentar el número de personas en situación de pobreza. Esto se suma a la amplia caída de ingresos registrada durante la crisis de COVID-19, que en muchos países afectó en mayor medida a los grupos de bajos ingresos.

    En el informe también se pone de manifiesto una nueva metodología para determinar exhaustivamente las necesidades no satisfechas en materia de empleo, a saber, el déficit mundial de empleo. Dicha metodología abarca tanto las personas desempleadas como las personas que desean trabajar pero que no buscan empleo activamente, ya sea por falta de motivación, o por tener que cumplir otras obligaciones, en particular responsabilidades asistenciales. El déficit mundial de empleo registrado en 2022 fue de 473 millones de personas, alrededor de 33 millones de personas más que en 2019.

    La situación de estanflación pone en riesgo la productividad y la recuperación del mercado de trabajo

    El empeoramiento de la situación del mercado de trabajo obedece principalmente a nuevas tensiones geopolíticas y al conflicto de Ucrania, así como a la dispar recuperación tras la pandemia y a las frecuentes interrupciones de las cadenas de suministro a escala mundial, según se pone de relieve en el informe de la OIT sobre perspectivas sociales y del empleo en el mundo. Todo ello ha dado lugar a una situación de estanflación, que conjuga simultáneamente una inflación elevada y un crecimiento económico insuficiente, por primera vez desde el decenio de 1970.

    La situación de las mujeres y de los jóvenes en el mercado de trabajo es particularmente adversa. A escala mundial, la tasa de participación de las mujeres en la fuerza de trabajo alcanzó el 47,4 por ciento en 2022, frente al 72,3 por ciento de los hombres. Esa diferencia de 24,9 puntos porcentuales conlleva que por cada hombre económicamente inactivo haya dos mujeres en la misma situación.

    Los jóvenes (de 15 a 24 años) deben afrontar graves dificultades para encontrar y mantener un empleo digno. Su tasa de desempleo es tres veces superior a la de los adultos. Más de uno de cada cinco jóvenes, a saber, el 23,5 por ciento no trabaja, no estudia, ni participa en algún programa de formación (jóvenes “nini”).

    “La necesidad de fomentar el trabajo decente y la justicia social es clara y acuciante. La superación de todos esos retos requiere que colaboremos para facilitar el establecimiento de un nuevo contrato social a escala mundial.»

    Gilbert F. Houngbo, Director General de la OIT

    «La necesidad de fomentar el trabajo decente y la justicia social es clara y acuciante», señaló Gilbert F. Houngbo, Director General de la OIT. «La superación de todos esos retos requiere que colaboremos para facilitar el establecimiento de un nuevo contrato social a escala mundial». La OIT abogará por una Coalición mundial que promueva la justicia social a fin de lograr el apoyo necesario a tal efecto, formular las políticas pertinentes y sentar las bases del futuro del trabajo».

    «El menor ritmo de aumento del empleo a escala mundial significa que las pérdidas ocasionadas durante la crisis de COVID-19 probablemente no se compensen antes de 2025», declaró Richard Samans, Director del Departamento de Investigaciones de la OIT y coordinador del informe. «El menor ritmo de aumento de la productividad constituye asimismo una gran inquietud, puesto que la productividad es esencial para afrontar crisis mutuamente relacionadas en cuanto a poder adquisitivo, sostenibilidad ecológica y bienestar humano».

    Variaciones sustanciales de las perspectivas del mercado de trabajo para 2023 a escala regional

    Se prevé que en África y en los Estados árabes se registre en 2023 un aumento del empleo del 3 por ciento, como mínimo. Sin embargo, habida cuenta del aumento de su población en edad de trabajar, cabe esperar que en ambas regiones las tasas de desempleo sólo disminuyan levemente (del 7,4 al 7,3 por ciento en África, y del 8,5 al 8,2 por ciento en los Estados árabes).

    En Asia y el Pacífico, así como en América Latina y el Caribe, se prevé que el aumento anual del empleo se sitúe en torno al uno por ciento. En América septentrional, el aumento del empleo será muy leve, o inexistente, en 2023, y se producirá un repunte del desempleo, según el citado informe.

    Europa y Asia Central se ven particularmente afectadas por los efectos económicos del conflicto en Ucrania. No obstante, aunque se prevé que el empleo disminuya en 2023, cabe esperar que la tasa de desempleo en la región solo aumente levemente, habida cuenta del insuficiente aumento de la población en edad de trabajar.

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  • Fedecámaras: Urge el entendimiento, el diálogo franco entre trabajadores, empleadores y Gobierno

    Celebramos esta segunda sesión presencial del Foro de Diálogo Social, agradeciendo el esfuerzo y compromiso de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sostenido durante muchos años, para promover y fortalecer el diálogo social en Venezuela, y especialmente, la presencia  en esta ocasión, de la Sra. Corinne Vargha, Jefa de la Misión de la asistencia técnica, cuyos valiosos aportes estamos seguros contribuirán a solidificar el diálogo tripartito, como uno de los pilares esenciales de la OIT. Por su intermedio quisiéramos hacer llegar al director general, Sr. Guy Ryder, nuestro reconocimiento y agradecimiento, y nuestros mejores deseos en sus nuevas gestiones, luego de ceder el testigo en los próximos días al nuevo director general, Sr. Gilbert Houngbo, a quien deseamos el mayor de los éxitos y le ofrecemos nuestra modesta colaboración.

    Asimismo, a todos los miembros del equipo de la asistencia técnica, muchísimas gracias por estar aquí nuevamente y seguir acompañando este esfuerzo por el trabajo decente y productivo para una Venezuela más próspera e inclusiva.

    Agradecemos la presencia y el esfuerzo del ministro del Poder Popular para el Proceso Social de Trabajo, Francisco Torrealba y de su equipo, por haber abierto nuevamente este espacio en la agenda del Gobierno y aceptar la invitación a profundizar el diálogo social en Venezuela.

    Nuestras expectativas en este Foro, están centradas en la necesidad de perfeccionar el proceso de diálogo, que nos permita avanzar de manera efectiva en la atención de los problemas que enfrenta el mundo laboral en el país y que pueda traducirse positivamente en un mayor impacto en la obtención de soluciones, tanto para la población trabajadora como para la sostenibilidad y crecimiento de las fuentes de empleo. Mostramos algunos avances, pero los resultados hasta la fecha; evidencian que aún queda mucho por hacer. Debemos agilizar las soluciones y concretar acciones precisas. Se trata de personas, de trabajadores y sus familias, y de todos los venezolanos que requieren, a la brevedad posible, mejorar sus condiciones de vida.

    El análisis de los planteamientos de las partes requiere de mayor especificidad técnica, organicidad, continuidad y estructuración en la forma de llevar a cabo el diálogo, para que los mismos puedan traducirse en resultados concretos, en la magnitud que realmente demandan los graves problemas que enfrentamos.

    Nos preocupan temas cruciales como el salario mínimo y la remuneración de los trabajadores como un tema urgente y prioritario a resolver en la agenda del diálogo tripartito, así como los temas de libertad sindical que, más allá de la Queja de Fedecámaras, nos corresponde resolver como actores sociales que somos, tanto el Gobierno, como las fuerzas productivas conformadas por las organizaciones de trabajadores y Fedecámaras, en pro de la conciliación nacional y la paz laboral en el país.  Igualmente, nos compete abordar, tripartitamente, los temas legislativos para adecuarlos a la realidad laboral y económica de hoy.

    Esperamos salir de aquí con una instancia o espacio de encuentro permanente entre los actores tripartitos para avanzar en todos los temas que, en la actualidad, afectan el mundo laboral, más allá de los Convenios concernidos en la Queja.

    Es indispensable reconocer el valor del tripartismo para alcanzar mejoras palpables en el crecimiento y desarrollo de los países y Venezuela no se escapa de ello. Sin duda, el destino y el futuro de Venezuela dependen de un esfuerzo constante, directo y sólido de cada uno de nosotros.

    Urge el entendimiento, el diálogo franco entre trabajadores, empleadores y Gobierno. Venezuela exige consensos y acuerdos.

    Somos una economía donde predominan las empresas pequeñas y medianas (PYMES), y por ello, tenemos una relación cercana, estrecha, frecuente y comprometida con nuestros trabajadores. Su situación y su futuro, son los nuestros.

    En Fedecámaras, desde hace muchos años, hemos avanzado en el mejor espíritu constructivo, de paz y de diálogo. Es el camino idóneo para avanzar, junto con nuestros trabajadores, en una transición natural y necesaria del modelo del rentismo petrolero, que da indudables señales de agotamiento, hacia un nuevo modelo de desarrollo con una economía productiva y diversificada, con mirada global y con una mayor presencia de las fuerzas productivas, en sintonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, para desplazar la pobreza y acometer la modernidad del futuro. Necesitamos del esfuerzo conjunto para alcanzar una Venezuela económicamente competitiva, inclusiva, moderna y próspera, con progreso y bienestar.

    Reiteramos que Fedecámaras mantiene su compromiso con el diálogo. Es en lo que creemos y lo que practicamos. Apostamos al éxito de este proceso de diálogo, al que tanto esfuerzo todos hemos dedicado, camino que en todas las sociedades ha demostrado ser la mejor forma de dirimir las diferencias en un ambiente democrático.  Luchemos para perfeccionarlo y mejorarlo, porque no se trata de agotar fases y cronogramas o de alcanzar trofeos, sino de acercar y volcar nuestros trabajos en la mesa de diálogo, hacia la solución de las imperiosas necesidades y bienestar de nuestra gente.

    Este diálogo debe ser real, directo y efectivo, con sentido de urgencia. Debe implicar una importante participación del sector empleador en su rol productor e inversor, así como del Estado, en su rol generador de las condiciones propicias para garantizar producción, empleo decente, remuneración justa, seguridad social para los trabajadores, formales, informales o cuentapropistas, una vida digna para nuestros pensionados y jubilados y, en definitiva, lograr tener un país productivo, inclusivo, moderno y competitivo “con rostro de esperanza” y entusiasmado para visualizar un futuro lleno de oportunidades.

    Necesitamos reglas claras adecuadas a la nueva realidad laboral, plena libertad sindical, voluntad política, organización e institucionalidad para hacer este diálogo más real y eficiente y conseguir los resultados urgentes y palpables que la población reclama. Construyamos juntos esa Venezuela productiva, moderna y exitosa a la que todos aspiramos.

    Carlos Fernández Gallardo

    Presidente de Fedecámaras

    Mensaje en el Foro de Diálogo Social

    26 de septiembre de 2022

  • La recuperación del empleo juvenil sigue produciéndose a un ritmo lento, según la OIT

    La recuperación del empleo juvenil sigue produciéndose a un ritmo lento, según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el que se confirma que la pandemia de COVID-19 ha perjudicado a los jóvenes más que a cualquier otro grupo de edad.

    De los resultados del informe Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2022: Invertir en la transformación de futuros para los jóvenes  se desprende que la pandemia ha exacerbado los numerosos retos que afrontan los jóvenes de 15 a 24 años en el mercado de trabajo, al padecer desde principios de 2020 una pérdida porcentual de empleo mucho mayor que la de los adultos. Se prevé que para 2022 haya 73 millones de jóvenes desempleados en todo el mundo, lo que constituye una leve mejora con respecto al valor registrado en 2021 (75 millones), si bien sigue habiendo seis millones de jóvenes desempleados más que antes de la pandemia de 2019, según se señala en el informe.

    La proporción de jóvenes desempleados o que no siguen ningún programa educativo o de formación (jóvenes “nini”) en 2020, el último año para el que se dispone de datos a escala mundial, aumentó hasta alcanzar el 23,3%, lo que representa un incremento de 1,5 puntos porcentuales con respecto al año anterior, proporción no alcanzada al menos desde hace 15 años. El citado grupo de jóvenes, en particular, corre el riesgo de que sus oportunidades y logros en el mercado de trabajo sigan viéndose mermados en el futuro a raíz de los efectos a lago plazo del aumento del desempleo juvenil.

    La situación de los jóvenes es peor en el caso de las mujeres que en el de los hombres, lo que pone de relieve una relación empleo-población mucho menor. Se prevé que para 2022 el 27,4% de las mujeres jóvenes de todo el mundo estén empleadas, frente al 40,3% de hombres jóvenes. Ello pone de manifiesto que los hombres jóvenes son casi 1,5 veces más proclives a tener empleo que las mujeres jóvenes. La brecha de género, que ha dado pocas señales de reducirse a lo largo de los últimos dos decenios, es mayor en los países de ingresos medianos bajos, a saber, de 17,3 puntos porcentuales, y menor en los países de ingresos elevados, en los que se registran 2,3 puntos porcentuales.

    Diferencias a escala regional

    Se prevé una recuperación dispar del desempleo juvenil con respecto a los países de ingresos bajos o medianos y los países de ingresos elevados. Éstos son los únicos en los que cabe esperar que para finales de 2022 se alcancen índices de desempleo juvenil equiparables a los de 2019, al tiempo que en los demás grupos de países por ingresos se prevé que dichos índices se mantengan más de un punto porcentual por encima del valor registrado antes de la crisis, según se refleja en el informe.

    En Europa y Asia Central se prevé que el índice de desempleo juvenil rebase en 1,5 puntos porcentuales el valor promedio mundial registrado en 2022, con un 16,4% frente al 14,9%, respectivamente. Pese a que se han logrado avances sustanciales en cuanto a reducción del desempleo juvenil, ya sea el que afecta a mujeres o a hombres, cabe esperar que los efectos de la guerra en Ucrania, tanto los reales como los susceptibles de producirse, influyan en los resultados.

    Se prevé que el índice de desempleo juvenil en la región de Asia y el Pacífico alcance el 14,9% en 2022, la misma proporción que el valor promedio mundial, si bien existe una amplia disparidad en cuanto a subregiones y países.

    En los países de América Latina, el índice de desempleo juvenil sigue siendo muy elevado, y se prevé que alcance el 20,5% en 2022. Históricamente, dicho índice de desempleo ha sido más elevado en el caso de las mujeres que en el de los hombres, aunque la crisis exacerbó esa tendencia. La situación es muy diferente en América del Norte, en la que se prevé que el índice de desempleo juvenil alcance un 8,3%, proporción inferior al promedio mundial.

    El índice de desempleo juvenil del 12,7% en África no tiene en cuenta el hecho de que muchos jóvenes han decidido abandonar por completo el mercado de trabajo. En 2020, más de uno de cada cinco jóvenes africanos estaba desempleado o no seguía ningún programa educativo o de formación (jóvenes “nini”), situación que se ha visto agravada desde entonces.

    Los Estados árabes poseen el índice de desempleo juvenil más elevado y de aumento más rápido en todo el mundo, y se prevé que alcance el 24,8% en 2022. La situación es peor en el caso de las mujeres jóvenes de esa región, con un 42,5% de mujeres desempleadas en 2022, lo que supone casi el triple del valor promedio mundial para las mujeres jóvenes (14,5%).

    Oportunidades en las economías verde, digital y asistencial

    Tanto las mujeres como los hombres jóvenes pueden beneficiarse del desarrollo de las economías verde y azul (relativa a la utilización de los recursos oceánicos de forma sostenible). Según se señala el informe, para 2030 podrían crearse 8,4 millones de nuevos empleos para jóvenes mediante la aplicación de medidas políticas de índole verde o azul.

    Por otro lado, la realización de inversiones específicas en tecnologías digitales podría contribuir sustancialmente a la creación de empleo juvenil. En el informe se destaca que, de alcanzarse una cobertura universal de banda ancha para 2020, podría lograrse un aumento neto de 24 millones de empleos en todo el mundo, de los cuales 6,4 millones corresponderían a personas jóvenes.

    “La necesidad más acuciante de los jóvenes es contar con un mercado de trabajo eficaz, que brinde oportunidades de empleo decente a los jóvenes que ya forman parte de ese mercado de trabajo, y oportunidades de educación y formación de calidad a aquellos que aún no se han incorporado al mismo.», dijo Martha Newton, Directora General Adjunta de Políticas de la OIT

    La inversión en sectores asistenciales (sanidad y educación) redunda en beneficio de los jóvenes en relación con cuatro aspectos fundamentales, en particular, la mejora de las perspectivas de empleo juvenil, la facilitación de la permanencia en el mercado de trabajo de personas jóvenes con responsabilidades familiares, la promoción del bienestar de los jóvenes al ampliar sus oportunidades educativas y de formación y mejorar su asistencia sanitaria, y, a raíz de todo lo anterior, la contribución a la disminución de la proporción de jóvenes “ninis”, especialmente en el caso de las mujeres. En el informe se prevé asimismo que las inversiones en los sectores asistenciales faciliten para 2030 la creación de 17,9 millones de nuevos empleos destinados a jóvenes, tanto en dichos sectores asistenciales (14,4 millones de empleos) como en otros sectores (3,4 millones de empleos).

    En el informe también se pone de relieve que la adopción de medidas en las economías verde, digital y asistencial de forma conjunta, en el marco de un gran impulso inversor, daría lugar a un aumento del producto interior bruto (PIB) mundial del 4,2% y contribuiría a crear 139 millones de nuevos empleos para personas de todas las edades en todo el mundo, de los cuales 32 millones corresponderían a empleos para jóvenes.

    Trabajo decente

    Según se desprende del estudio, la inversión en los citados sectores debe ir acompañada del fomento de condiciones de trabajo decentes para todos los jóvenes. Ello incluye el respeto de sus derechos y garantías fundamentales, en particular la libertad de asociación, el derecho a la negociación colectiva, la igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor y la erradicación de la violencia y del acoso en el trabajo.

    «La crisis de COVID-19 ha puesto de manifiesto una serie de deficiencias en la forma de abordar las necesidades de los jóvenes, en particular las de los más vulnerables, como los que buscan empleo por primera vez, los que abandonan su formación escolar, los recién licenciados con poca experiencia y los que permanecen inactivos no por decisión propia», señala Martha Newton, Directora General Adjunta de Políticas de la OIT. «La necesidad más acuciante de los jóvenes es contar con un mercado de trabajo eficaz, que brinde oportunidades de empleo decente a los jóvenes que ya forman parte de ese mercado de trabajo, y oportunidades de educación y formación de calidad a aquellos que aún no se han incorporado al mismo».

    Nota de prensa

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  • Palabras de Carlos Fernández, presidente de Fedecámaras, en #CIT2022

    Palabras de Carlos Fernández, presidente de Fedecámaras, delegado suplente y consejero técnico delegación empleadora de la República Bolivariana de Venezuela.

    FEDECAMARAS valora mucho que el Director General haya dedicado la última Memoria de su gestión, al relevante tema de los Países Menos Adelantados, estando a solo 8 años de vencerse el plazo para lograr los Objetivos de Desarrollo Sustentable de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, reiterando el sólido compromiso de la OIT de “no dejar a nadie atrás”; mensaje de inclusión con el que FEDECAMARAS se identifica plenamente, para con esa óptica enfrentar los desafíos de la exclusión, la pobreza, la desigualdad, la informalidad, la escasa protección social y la baja productividad.

    Aunque algunos países no aparecemos en esta lista, nos ha tocado experimentar en los últimos años, dificultades importantes, por lo que nos solidarizamos con los problemas y necesidades de los que sí están en ella.

    Entre 2013 y 2021, Venezuela experimentó una continua recesión económica, cayendo su Producto Interno Bruto en alrededor de 70 por ciento y, aunque hoy se observa una incipiente recuperación económica, en buena parte impulsada por el sector privado, sabemos que tenemos mucho trabajo por realizar, y el Diálogo Social la mejor herramienta para la recuperación. El sector privado venezolano está comprometido a liderar la recuperación material de la Nación, teniendo al ser humano y su dignidad, como centro de la actividad económica.

    De modo que, falta mucho por hacer. Por ello, FEDECAMARAS, como máxima organización empleadora venezolana, se encuentra trabajando en una propuesta, en conjunto con otros actores sociales, de un nuevo modelo de desarrollo económico que permita encaminar al país hacia la modernidad, el crecimiento económico, la competitividad, la inclusión social y el progreso, a través del Proyecto de Visión Prospectiva 2035, que estaremos presentando en nuestra Asamblea Anual a celebrarse en julio próximo, en el cual se prioriza el aporte del sector privado en la actividad económica diversificada, compartiendo el rol motor con la actividad tradicional petrolera, lo que sin duda repercutirá en mayores niveles de empleo decente.

    En este sentido, compartimos el mensaje del Director General respecto a la insoslayable necesidad de concientizar a los actores sociales en la asunción de la responsabilidad nacional, la solidaridad internacional y la coherencia política, de comprometerse con el diálogo social para superar la crisis, agravada por la pandemia y poder contar en el futuro, con trabajadores productivos y empresas eficientes, para que junto con el Estado, podamos encauzar a nuestros países hacia un destino mejor, con productividad, empleo decente y plena inclusión social.

    Ningún país, sea más o menos adelantado, puede progresar sin el esfuerzo y estrecha coordinación entre el Estado y las fuerzas productivas, convirtiéndose el diálogo social en dinamizador y habilitador del desarrollo y de la democracia, para aminorar las brechas entre nuestros pueblos y el progreso existente.

    Finalmente, y no menos importante, agradecemos al Director General, al Departamento de Normas y a todos los órganos de control de la OIT, así como a la Organización Internacional de Empleadores, el apoyo brindado a Venezuela en la lucha por lograr un diálogo social permanente, estructurado, sincero y productivo como único camino para construir una Venezuela reinstitucionalizada, verdaderamente adelantada, productiva y próspera.

    El Foro de Diálogo Social recién instalado en Caracas, con la presencia de los actores tripartitos y la asistencia técnica de la OIT, constituye un avance fundamental en el proceso de diálogo, pero Venezuela exige cambios que requieren de un esfuerzo de seguimiento y de cooperación para alcanzar resultados tangibles que sustenten ese futuro anhelado de la Venezuela moderna, competitiva, pujante e inclusiva, que ponga eficientemente todos sus recursos al servicio de nuestra gente luchadora y valiosa que hoy lleva, orgullosamente, el gentilicio venezolano por el mundo entero.

    Muchas gracias.

    Ginebra, 07 de junio de 2022

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  • Fedecámaras impulsó el regreso del diálogo tripartito en el país

    Carlos Fernández, presidente de Fedecámaras, explicó que la presencia de la Organización Internacional del trabajo (OIT) en Venezuela se generó tras una denuncia que realizó la federación hace más de 13 años con la insistencia de retomar el diálogo social y tripartito en el país.

    “Se había perdido el diálogo social y el diálogo tripartito en Venezuela que es de los convenios suscrito para Venezuela en la OIT, se intentaron varios procedimientos y finalmente se logró con el más importante órgano de control de la OIT que se llama la Comisión de Encuesta que falló y tiene unas recomendaciones para el gobierno de Venezuela, atendiendo la querella presentada por Fedecámaras”, indicó.

    En una entrevista realizada en el programa El Rompecabezas, el presidente de Fedecámaras expresó que la OIT es una organización de resolución y conciliación, por lo que su objetivo es lograr dialogar, negociar, realizar reuniones y buscar acuerdos económicos o convenios para la solución de problemas sociales en los países.

    “Lo importante es que fue una misión (OIT) de muy alto nivel, pero básicamente se circunscribió a lo que eran los convenios concernidos, los convenios de violación que se reclamó, que tienen que ver con salario mínimo, con libertad sindical y con el diálogo tripartito y la manera en que se consiguió darle cabida a esas recomendaciones de la OIT  fue hacer un foro de diálogo social”, apuntó.

    Fernández resaltó que se lograron muchos resultados en el encuentro establecido por la Organización Internacional del Trabajo en Venezuela, como el retorno del diálogo tripartito en el país que no se realizaba desde hace 22 años, donde se trabajó los métodos y las instancias de los diferentes temas que se trataron para su solución.

    “Ya quedó acordado que va haber otro encuentro de esta magnitud, acordado en septiembre, para revisar lo acordado en abril y para poder llevarla en octubre a Consejo de Administración de la OIT para hacer revisión de lo acordado y seguir buscando métodos para seguir profundizando en los acuerdos tripartitos”, mencionó  

    El presidente de Fedecámaras remarcó que el impacto político de este encuentro es insistir en el diálogo para poder concluir en acuerdos que ayude a las empresas y trabajadores de todos los sectores del país.

    Escucha al entrevista completa aquí:



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    Mariana Bacalao: Se deben alcanzar acuerdos políticos esenciales que permitan rescatar los valores democráticos

  • Los convenios colectivos contribuyen a la lucha contra la desigualdad, según la OIT

    La negociación colectiva puede promover la igualdad y fomentar la inclusión, según un nuevo informe de la OIT, el primero de una serie de informes emblemáticos sobre el diálogo social.

    Cuanto mayor es la cobertura de los empleados por los convenios colectivos, menores son las diferencias salariales, dice el informe (Resumen: Informe sobre el Diálogo Social 2022: La negociación colectiva en aras de una recuperación inclusiva, sostenible y resiliente ), que se basa en una revisión de los convenios colectivos y las prácticas en 80 países con diferentes niveles de desarrollo económico y los marcos legales y reglamentarios en 125 países. La negociación colectiva -el proceso de negociación voluntaria entre uno o varios empleadores (o sus organizaciones) y una o varias organizaciones de trabajadores- puede reducir eficazmente la desigualdad salarial, ya sea en una empresa, un sector o una industria.

    La negociación colectiva también puede contribuir a reducir las diferencias salariales entre hombres y mujeres. Más de la mitad (59 por ciento) de los convenios colectivos examinados por el estudio de la OIT reflejan un compromiso conjunto de los empleadores o de sus organizaciones y de las organizaciones de trabajadores (en particular, los sindicatos) para abordar la desigualdad de género garantizando la igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor, previendo permisos parentales y familiares y abordando la violencia de género en el trabajo.

    Según el informe, más de un tercio de los empleados (el 35%) de 98 países tienen sus salarios, su tiempo de trabajo y otras condiciones laborales fijadas por negociaciones colectivas autónomas entre un sindicato y un empleador o una organización de empleadores. Sin embargo, existe una considerable variación entre los países, que va desde más del 75% en muchos países europeos y Uruguay hasta menos del 25% en aproximadamente la mitad de los países de los que se dispone de datos.
    Papel en mitigar el impacto de la crisis de COVID-19.

    La negociación colectiva ha desempeñado un papel importante en la mitigación del impacto de la crisis de COVID-19 sobre el empleo y los ingresos, ayudando a amortiguar algunos de los efectos sobre la desigualdad y reforzando al mismo tiempo la resistencia de las empresas y los mercados de trabajo al apoyar la continuidad de la actividad económica, explica el estudio.

    La adaptación de las medidas de salud pública y el refuerzo de la seguridad y la salud en el trabajo (SST) en el lugar de trabajo, junto con las bajas por enfermedad pagadas y las prestaciones sanitarias previstas en muchos convenios colectivos, han contribuido a proteger a millones de trabajadores.

    Los convenios colectivos firmados para facilitar el teletrabajo COVID-19 están evolucionando hacia marcos conjuntos más duraderos para las prácticas de teletrabajo e híbridas decentes. Abordan cuestiones como los cambios en la organización del trabajo, la formación adecuada y los costes relacionados con el teletrabajo. Algunos abordan la ciberseguridad y la protección de datos.

    “La negociación colectiva ha desempeñado un papel crucial durante la pandemia a la hora de forjar la resiliencia, protegiendo a los trabajadores y a las empresas, asegurando la continuidad de los negocios y salvando puestos de trabajo e ingresos.», Guy Ryder, Director General de la OIT

    Varios convenios «re-regulan» el tiempo de trabajo, afirmando los periodos de descanso a través del derecho a la desconexión, fijando los días y horas en que un empleado debe estar localizable, por un lado, y aumentando la autonomía y el control de los trabajadores sobre sus horarios de trabajo, por otro. Los convenios colectivos también abordan la inclusión e integración en la plantilla de los trabajadores fuera y dentro de la empresa, así como la igualdad de oportunidades. Además, los esfuerzos de los empresarios y los trabajadores proporcionaron a los países la capacidad institucional para absorber, adaptar y transformar.

    «La negociación colectiva ha desempeñado un papel crucial durante la pandemia a la hora de forjar la resiliencia, protegiendo a los trabajadores y a las empresas, asegurando la continuidad de los negocios y salvando puestos de trabajo e ingresos. Ha proporcionado un medio eficaz para que los empleadores y los trabajadores se pongan de acuerdo sobre soluciones inclusivas a las preocupaciones o desafíos compartidos y mitiguen los efectos de las crisis actuales y futuras en la economía, las empresas y los trabajadores», dijo el Director General de la OIT, Guy Ryder.

    Una herramienta esencial para lograr una recuperación centrada en las personas

    La negociación colectiva será una herramienta esencial para afrontar los cambios fundamentales que están afectando al mundo del trabajo. En vista del rápido crecimiento de las diversas modalidades de trabajo -incluyendo el trabajo temporal, a tiempo parcial y de guardia, las relaciones laborales multipartitas, el trabajo autónomo dependiente y, más recientemente, el trabajo de plataforma realizado en el marco de diferentes relaciones laborales y de empleo-, varios países han adoptado medidas para garantizar el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva para todos los trabajadores, señaló el estudio de la OIT.

    Como forma de regulación conjunta, la negociación colectiva puede contribuir de forma importante a la gobernanza inclusiva y eficaz del trabajo, con efectos positivos sobre la estabilidad, la igualdad, el cumplimiento y la resistencia de las empresas y los mercados de trabajo. Para que sea realmente eficaz, es necesario abordar varias prioridades:

    Revitalizar las organizaciones de empleadores y trabajadores. Una recuperación centrada en las personas implica que los empresarios y los trabajadores tengan voz en las decisiones y políticas que les afectan. El carácter representativo de las Organizaciones de Empleadores y Empresas (OEEM) y de los sindicatos -tanto por la fuerza de sus miembros como por su capacidad de integrar intereses diversos- es la base de un diálogo social eficaz.

    Realizar el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva para todos los trabajadores. En vista de los cambios transformadores que se están produciendo en el mundo del trabajo, es necesario fortalecer las instituciones del trabajo para garantizar una protección adecuada para todos los trabajadores, incluido el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva.

    Promover una recuperación inclusiva, sostenible y resistente. La negociación colectiva debe abordar la desigualdad y la exclusión, garantizar la seguridad económica, facilitar transiciones justas, lograr la flexibilidad del tiempo de trabajo y mejorar el equilibrio entre la vida laboral y la personal, perseguir una agenda transformadora para la igualdad de género y promover empresas sostenibles.

    Apoyar la aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. El papel de las organizaciones de empleadores y trabajadores es fundamental para alcanzar el Objetivo 8 de los ODS (sobre el trabajo decente y el crecimiento económico) y también puede apoyar otros ODS.

    Nota de prensa

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  • Comisión de la OIT promueve asistencia técnica para un proceso de diálogo efectivo

    Eloina Pérez, asesora jurídica de Fedecámaras, explicó que el encuentro social donde participó la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Venezuela busca garantizar mecanismos donde el diálogo pueda ser efectivo y se garantice el cumplimiento de los acuerdos.

    “Hasta ahora había el año pasado unos diálogos un poco informales, que promovió el ministerio del proceso social del trabajo y se dieron a cabo unas series de reuniones, pero no tenían la forma necesaria y cuando no se cumple con la forma es muy difícil que los resultados se concreten”, indicó.

    En una entrevista realizada en el programa Actualidad Laboral, la asesora jurídica señaló que hasta la actualidad el gobierno no ha aceptado en su totalidad las recomendaciones realizadas por la Comisión de la OIT, debido a que consideran que hay algunos puntos que puedan exceder la soberanía nacional.

    “A pesar que no se han aceptado las recomendaciones, si se aceptó la asistencia técnica de la OIT para el proceso del diálogo, eso es lo que hace la diferencia y es lo que se está concretando en el momento, el paso que dio el gobierno en aceptar la asistencia técnica que le va a constituir en un antes y un después”, mencionó.

    Pérez resaltó que esto es un proceso de diálogo donde en este primer encuentro se plantearon los primeros temas a tratar en la próxima reunión en el mes de septiembre y que va continuará en los siguientes meses para lograr la solución de los temas pendientes y a los nuevos puntos que vayan surgiendo durante los encuentros.

    “Vino por primera vez a Venezuela una comisión de 9 representantes de la OIT que se trasladaron a nuestro país, nunca la OIT había trasladado una comisión tan grande. Ha habido solamente 13 comisiones impuestas, incluida esta. Se contó con la participación. Se contó con la participación del director general (OIT) de manera virtual y con la participación de la vicepresidenta de la república”, puntualizó.

    Escucha la entrevista completa aquí:



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    La OIT estará presente en las mesas de dialogo social de Venezuela el próximo #25Abril

     
  • El Foro de Diálogo Social impactará favorablemente a todas las fuerzas productivas del país

    Este jueves 28 de abril culminaron las deliberaciones realizadas en el Foro de Diálogo Social que contó con la asistencia técnica de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la participación de las organizaciones sindicales de trabajadores, Fedecámaras y representantes del Gobierno de Venezuela.

    Durante cuatro días, del 25 al 28 de abril, los interlocutores sociales debatieron sobre los Convenios de la OIT Nos. 26 (fijación del salario mínimo), 87 (libertad sindical y protección del derecho de asociación) y 144 (consulta tripartita); con el objetivo de alcanzar acuerdos que permitan alcanzar su cabal cumplimiento, así como respecto a las metodologías a desarrollar a tal fin, desarrolladas con el acompañamiento de una importante representación integrada por nueve funcionarios, designada por el organismo internacional para brindar la asistencia técnica durante el proceso de diálogo.

    La experiencia de la OIT en materia de diálogo social y el apoyo decidido que la organización internacional ha ofrecido al país, garantiza que podamos alcanzar avances más concretos y a más corto plazo.

    El pasado 24 de marzo, en su 344a reunión celebrado en Ginebra, Suiza, el Consejo de Administración de la OIT había decidido la continuación del Foro de Diálogo Social de manera presencial en Venezuela, que se había iniciado el pasado 7 de marzo de manera virtual y que contó con la participación y guía de Guy Ryder, director general de la Organización Internacional del Trabajo.

    En este nuevo encuentro presencial de cuatro días, las conclusiones se fueron desarrollando con dedicación y esfuerzo de todas las partes conforme al camino fijado: establecer metodologías más eficientes en la creación de espacios para el desarrollo del diálogo entre los interlocutores sociales, resolver temas puntuales sobre todo concernientes a procesos judiciales o intimidación a dirigentes gremiales, generar un espacio permanente y de discusión efectiva para la fijación del salario mínimo, revisión de vulneraciones a la propiedad privada documentadas por Fedecámaras ante la OIT, entre otros.

    Fedecámaras igualmente reconoce el esfuerzo y compromiso asumido por el Gobierno en facilitar y dar continuidad a este espacio de diálogo para escuchar los planteamientos de los interlocutores sociales, lo cual facilitará la consecución de soluciones a las más urgentes demandas de la población venezolana.

    Cada uno de los actores involucrados en el Foro, por su parte, mostraron sus firmes posiciones con tolerancia durante el debate, abiertos al diálogo y, sobre todo, con el fin último de alcanzar puntos de encuentro.

    La trascendencia de este Foro de Diálogo Social radica en que éste constituye un inicio del proceso de cambio que tanto demanda el país y abre el camino para que las fuerzas productivas, tanto del sector de los trabajadores, como de los empleadores dispongan de un canal de comunicación con el Ejecutivo Nacional para presentar sus planteamientos y propuestas ante los problemas económicos y sociales del país que debemos abordar y resolver juntos y creemos que la realización de este Foro del Diálogo Social impactará favorablemente a todas las fuerzas productivas del país.

    Al cierre del Foro de Diálogo Social, se acordó que el próximo mes de septiembre se realizará un nuevo gran encuentro presencial en Caracas para darle seguimiento a los avances y cumplimiento de acuerdos suscritos en este encuentro celebrado entre las organizaciones sindicales, Fedecámaras y Gobierno.  Asimismo, en las próximas sesiones del Consejo de Administración a celebrarse en los meses de junio y en noviembre, se hará también seguimiento y evaluación del cumplimiento y avance de los acuerdos alcanzados.

    Fedecámaras reitera ante el país su apuesta al diálogo y su firme decisión de no transitar ningún camino distinto al diálogo en la consecución de las soluciones a los problemas del país.

    El diálogo es el único camino para retomar la institucionalidad y el ejercicio pleno de la libertad sindical y de los derechos laborales del país, lo que se traduce en la recuperación de la calidad de vida del venezolano y del aparato productivo nacional y así alcanzar la Venezuela incluyente, productiva y próspera que todos aspiramos.

    Nota de prensa

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