La 109ª Reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) se celebrará, por primera vez en su historia, de manera virtual, a tenor de los cambios que ha provocado la crisis de la COVID-19.
La CIT, que en ocasiones se denomina el parlamento mundial del trabajo, es la mayor reunión internacional en la que se abordan aspectos relativos al mundo del trabajo, y en ella participan representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores de los 187 Estados Miembros de la OIT.
La celebración de la 109ª reunión de la CIT, que tiene lugar con carácter anual, fue aplazada por el Consejo de Administración de la OIT de 2020 a 2021 como consecuencia de la pandemia de COVID-19.
En el marco de otro acuerdo específico, la CIT dará comienzo el 20 de mayo para elegir su Mesa y poner en marcha la Conferencia. Ésta se desarrollará posteriormente en dos partes, la primera en junio de 2021, y la segunda en noviembre-diciembre de 2021.
Las sesiones de junio comenzarán el 3 de dicho mes, y se prevé que las reuniones de las comisiones de la Conferencia tengan lugar a lo largo de dos semanas y media.
La actividad de las sesiones plenarias, incluida una alocución del Presidente de la Confederación Suiza, comenzará el 7 de junio.
El Director General de la OIT, Guy Ryder, y el Presidente del Consejo de Administración presentarán sus informes, que abarcarán un período de dos años.
El orden del día de la parte de la CIT que tenga lugar en junio incluye un documento de resultados especiales relativo a las medidas de respuesta de la OIT frente a la COVID-19, el Programa y Presupuesto de la OIT para 2022-2023.
Así como el debate habitual sobre protección social, el análisis de los informes sobre aplicación de las normas del trabajo durante la pandemia y los correspondientes debates sobre casos de país.
La CIT incluirá asimismo, entre otros eventos, la celebración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil el 10 de junio (que este año será un sábado), y la presentación de un informe sobre el trabajo infantil.
La parte de la CIT que tendrá lugar en junio se clausurará el día 19 de dicho mes.
La CIT reanudará su labor en noviembre y su orden del día incluirá dos debates temáticos en el marco de varias comisiones; en el primero de esos debates se abordará la desigualdad y el mundo del trabajo, y en el segundo el desarrollo de competencias y el aprendizaje permanente. Se prevé que el Director General clausure la 109ª CIT el 11 de diciembre.
El Consejo de Administración de la OIT se reunirá en dos ocasiones en este periodo, a saber, el 21 de mayo y el 25 de junio.
La Central de Trabajadores/as Alianza Sindical Independiente ASI -Venezuela, ante la situación de falta de libertad sindical y de diálogo social en Venezuela que generó alarma en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), propuso para la Mesa de Diálogo un acuerdo tripartito por el trabajo decente, crecimiento económico y desarrollo sostenible.
En nota de prensa, ratificaron que se decidió por votación y no por consenso, seguir presionando y fortaleciendo el Diálogo social, y hacer seguimiento a los progresos, así como dar asistencia técnica, caso contrario en la reunión 343 de noviembre 2021 se decidiría medidas para exigir cumplimiento.
La propuesta enmarca los siguientes puntos:
1.- Convenio 87 sobre Libertad sindical: Pedimos la liberación de todos los dirigentes sindicales y trabajadores detenidos por exigir reivindicaciones laborales, así como el cierre de investigación y anulación de medidas de presentación, por ejemplo, El compañero Roddney Alvarez, el Cro, Robert Franco y el caso de Ramón Gómez y otros.
2.- Convenio 26 sobre métodos de fijación de salario mínimos, la creación de mecanismos con la asistencia técnica de la OIT para atender la emergencia salarial:
2.a. – Constituir la Comisión Nacional Tripartita sobre políticas salariales efectivas durante la emergencia, para lograr por ejemplo los recursos para un ingreso mínimo vital durante la recuperación de la pandemia, distinto al salario mínimo.
2.b. Establecer en la Reforma de la LOTTT la Comisión Nacional tripartita sobre salario mínimo Nacional
3.- En relación al Convenio 144, sobre consulta en temas fundamentales de la Normas Internacionales del Trabajo
3.-1.- Reactivación del aparato productivo de Venezuela, a través de reformas legislativas, que den seguridad jurídica y estímulo a la economía, el empleo y los ingresos.
3.2.- Discutir un contrato Marco para el sector público y una Normativa laboral marco para el sector privado, que establezcan los pisos mínimos de protección, que aperturen la discusión de Contratos colectivos y sean tomados como pisos y no como techos de derechos laborales y sindicales.
4.- Luchar todos juntos por acuerdos por Vacunas, con la orientación de la Academia Nacional de Medicina y el Ministerio de salud. Primero la Vida y la Salud.
5.- Crear una Mesa de Trabajo sobre el Futuro del trabajo, La formación, educación y capacitación para las nuevas formas de empleo, y la transición ecológica al empleo que permita el desarrollo sostenible.
Jorge Roig, miembro actual del Consejo de Administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), informó que en la reunión 341, el Consejo de administración de la OIT, en votación histórica que culminó 27 a 22, se decidió aplicar la máxima presión de los mecanismos de control de esa organización al gobierno de Venezuela para recuperar el diálogo social.
Recordó que en la OIT son inusuales las votaciones ya que siempre se busca el “consenso”, sin embargo, la inflexibilidad del Grupo de trabajadores en Ginebra que no escucharon los planteamientos de los trabajadores venezolanos, impidió el consenso, razón por la cual se procedió a votar.
La propuesta aprobada por mayoría fue presentada por numerosos países, USA, Canadá, Grupo de Lima, Unión Europea y fuertemente acompañada por el grupo empleador de la OIT representando a todas las organizaciones empleadoras del planeta, rezó un tuit publicado por Roig.
En la misma se establece la obligatoriedad que tiene el gobierno venezolano de cumplir con todas las recomendaciones de la Comisión de Encuesta, tales como: instalación de mesas de negociación tripartitas , el cese de la intimidación contra líderes sindicales.
Además de la liberación de presos políticos, eliminación de los Consejos Productivos de los Trabajadores, recuperar la separación de poderes, discusiones de contratos colectivos vencidos y la prohibición de aumento del salario mínimo inconsultamente.
Con esta decisión, finalmente la OIT toma enérgicas medidas ante el reiterado incumplimiento del gobierno venezolano a los convenios suscritos ante esa casa de los trabajadores.
Roig espera que esta decisión sirva para que el Gobierno Nacional recupere con sinceridad la ruta del diálogo social tripartito, clave para la recuperación económica , y social de nuestro país.
34 millones de puestos de trabajo se perdieron en Latam desde la llegada de la Covid-19 a latinoamérica, siendo esta la región más afectada por la pandemia de Wuhan.
La alarmante cifra la dio a conocer en su reciente informe la OIT, donde se afirma además que latinoamérica es la región más afectada del mundo debido a la pandemia del nuevo Coronavirus, tanto en términos de ingresos laborales como en la creciente recesión económica que vive.
En un reporte de balance situacional La Organización Internacional del Trabajo (OIT) precisó que la pérdida de la fuerza laboral se registró al llegar la pandemia a las américas a inicios del primer semestre del año. La información además precisa que son nueve países de América Latina y el Caribe los más impactados, que representan el 80% del empleo total en la región.
«Los países que conforman el eje “América Latina y el Caribe, experimentan una crisis sin precedentes en sus mercados de trabajo como consecuencia de la pandemia por COVID-19”,
dice el informe de la organización.
Las cifras de decesos por la pandemia también son preocupantes para el organismo
Estados Unidos, Brasil e India son los países con mayor número de fallecimientos, representando aproximadamente el 45% de todas las muertes por la COVID-19 en el mundo, y América Latina aparece como abanderada con más de un tercio de esas muertes.
«La fuerte caída de los indicadores del empleo es producto de una histórica crisis económica que sufre la región, que registraría en el 2020 una caída de su Producto Interno Bruto del 9,4%, según el Fondo Monetario Internacional»,
añadió la OIT.
Vinícius Carvalho Pinheiro – Director de la OIT para América Latina y el Caribe. Foto: OIT
Los ingresos por trabajo se contrajeron en 19,3%, colocando a la región como la más golpeada a nivel mundial en términos de horas y de ingresos laborales.
“Enfrentamos un desafío sin precedentes, el de la reconstrucción de los mercados laborales de la región, lo cual implica enfrentar fallas estructurales que se han agudizado con la pandemia”
La organización refirió que en los tres primeros trimestres del año la reducción estimada de las horas trabajadas fue del orden del 20,9%.
Afirma el comunicado que la tasa de ocupación promedio en los países de la región analizados cayó en el primer semestre 5,4 puntos porcentuales a un 51,1% frente al mismo periodo del año pasado.
El desplome fue más profundo en el segundo trimestre frente al primero de este año, hasta 9,2% puntos porcentuales.
En el tránsito del primer al segundo trimestre del año, cuando los países de la región emprendieron restricciones para frenar el virus, Perú -con una estricta cuarentena- anotó la peor baja de su tasa de ocupación con 25 puntos porcentuales.
“Esta crisis, por lo tanto, estaría exacerbando los elevados niveles de desigualdad existentes antes de la irrupción de la pandemia, aun cuando los países han realizado importantes esfuerzos para implementar rápidamente un conjunto de políticas tendientes a sostener el empleo y los ingresos”, dijo la OIT.
El mundo del trabajo se ve profundamente afectado por la pandemia mundial del virus. Además de ser una amenaza para la salud pública, las perturbaciones a nivel económico y social ponen en peligro los medios de vida a largo plazo y el bienestar de millones de personas.
La OIT y sus mandantes –gobiernos, trabajadores y empleadores– tendrán un papel decisivo en la lucha contra el brote, pues han de velar por la seguridad de las personas y la sostenibilidad de las empresas y los puestos de trabajo.
Muchos países de todo el mundo ya están organizando la reapertura de las industrias de comida y hospedaje.
Por esta razón, la #OIT ha lanzado un nueva guía práctica para prevenir la propagación de la #COVID19 en el lugar de trabajo, sin olvidar a muchos que han quedado en completo desamparo , en medio de la pandemia.
Caso aparte que bien involucra al turismo es la experiencia que han vivido los que por razones de seguridad, cierre de fronteras y espacios aéreos y bioseguridad, no lograron retornar a sus puertos de origen.
Volver a casa
Pero es que también muchas personas se vieron en la necesidad de permanecer en lugares a los que habían acudido por negocios o vacaciones y han pasado 6 meses sin posibilidades de regresar a sus países de origen, como en el caso de Venezuela.
Los costos de los vuelos humanitarios son casi imposibles de cubrir por venezolanos que han debido emplearse en otros países para costear los gastos de alojamiento y hasta cambio de indumentarias por la llegada del invierno en el cono sur, por ejemplo.
El turismo ya no será el mismo por algún tiempo, la hotelería estará en la mira de las autoridades sanitarias y los restaurantes serán otro sector de atención especial
El brote de la COVID-19 está teniendo un impacto devastador sobre la industria del turismo.
El particularmente laborioso subsector de servicios intensivos de alojamiento y alimentación han sido diezmados por las medidas adoptadas para contener la pandemia.
Muchos países comienzan a entrar en una nueva fase de la lucha contra el virus, mientras que al mismo tiempo están gestionando la reapertura de la industria y la economía en general.
Para los propósitos de esta lista de verificación, el término “Actividades de alojamiento y servicio de comidas» se refiere a la provisión de alojamiento de corta estancia para visitantes y otros viajeros y el suministro de alimentos y bebidas para consumo inmediato y para llevar.
Habla de la indispensable e inevitable interacción entre trabajadores y visitantes / viajeros en estos sectores van a requerir una atención específica y medidas de precaución extremas.
La Declaración del centenario de la OIT para el futuro del trabajo enfatiza que “condiciones de trabajo seguras y saludables son fundamentales para el trabajo decente ”
Esto es particularmente importante hoy en día, como garantizar la seguridad y la salud en el trabajo es indispensable para el manejo de la COVID-19 y la capacidad de reanudar el trabajo, particularmente en los subsectores de alojamiento y restauración, donde la interacción humana es esencial.
Esta lista de verificación está diseñada como un método práctico y participativo
Herramienta para ayudar a implementar y mejorar continuamente acción práctica para prevenir y mitigar la propagación de la COVID-19 en actividades de alojamiento y servicio de comidas.
La implementación exitosa de la herramienta depende sobre la cooperación activa y el diálogo social entre empleadores; trabajadores y sus representantes en el subsectores de servicios de alojamiento y alimentación con miras a implementar cambios positivos en el lugar de trabajo y mejorar las respuestas y la preparación ante el COVID-19
Designar un equipo de respuesta compuesto por la seguridad y salud en el trabajo, empleadores y trabajadores representantes y personal responsable de diferentes funciones para asegurar una variedad de perspectivas.
La consideración debe ser dada al equilibrio de género y la diversidad en la composición del equipo que debería supervisar la implementación del COVID-19, plan de respuesta.
▶ Un facilitador de respuesta, que debe presidir, informar y capacitar al equipo sobre cómo implementar y completar el lista de verificación y registro de resultados.
▶ Dentro del equipo de respuesta, priorice acciones que deben ser tomadas – por quién, y cuándo – para abordar cualquier pregunta marcada «No»
▶ El equipo de respuesta no debe dudar en buscar aclaraciones sobre cualquier duda o preguntas de seguridad ocupacional y autoridades sanitarias, trabajo inspecciones, seguridad y salud nacional asociaciones, empleadores y trabajadores organizaciones
Esta herramienta no es una lista exhaustiva de todas las medidas que son necesarias
Se deben agregar elementos adicionales según sea necesario, y la lista de verificación debe adaptarse a la naturaleza de cada ocupación y empresa.
La lista de verificación requiere el cumplimiento de ciertos principios, como el cumplimiento de las leyes nacionales aplicables y reglamentos, normas internacionales del trabajo pertinentes, seguridad y salud en el trabajo, diálogo social, cooperación y sensibilidad de género por parte de los empleadores, trabajadores y sus representantes.
Adicionalmente, las pruebas relativas a la transmisión del virus deben ser monitoreadas de cerca y la lista de verificación debe ser revisada de acuerdo con la orientación proporcionada por autoridades sanitarias nacionales e internacionales.
Urge abordar colapso en el turismo del Caribe
Casi medio millón de trabajadores del turismo en el área del Caribe se enfrentan a la pérdida de empleos, reducción de horas de trabajo y disminución de ingresos, como consecuencia del desplome del sector este año, a raíz de las medidas impuestas para enfrentar la pandemia covid-19.
Aunque no hay todavía datos suficientes para precisar esas afectaciones, “estudios de organizaciones regionales y datos nacionales dan una idea del impacto de lo que sucede”, dijo en esta capital de Trinidad y Tobago el director de la oficina de la OIT para el Caribe, Lars Johansen.
La industria del turismo proporciona empleo directo a 413 000 trabajadores en el Caribe, lo que representa 18,1 por ciento del empleo total, pero si se considera el empleo indirecto e inducido, esa cifra puede elevarse a 43,1 por ciento de la fuerza laboral empleada.
Datos recogidos por la OIT muestran que en la región, tan temprano como el pasado abril, 71 por ciento de los hoteles despidieron personal, 66 por ciento redujeron la semana laboral o las horas trabajadas, y 53 por ciento recortaron los salarios.
Datos nacionales también ilustran el panorama: en los momentos más duros de la crisis los despidos alcanzaron 75 por ciento de la fuerza laboral del turismo en Jamaica, y en Belice 30 por ciento de quienes debieron recibir medidas de apoyo pertenecían al sector turismo.
Los trabajadores afectados incluyen guías turísticos, meseros, personal de cocina, de servicio al cliente, limpieza, mantenimiento, conservación y entretenimiento
Los trabajadores que son empleados directamente por empresas que dependen del turismo de cruceros probablemente sean los más afectados debido al retraso en la reapertura de esas actividades
También se resienten de la disminución de vuelos y en general de las limitaciones para desplazarse y suspensión de vacaciones de millones de viajeros en el mundo.
El turismo representa, como promedio, 33 por ciento del producto bruto de la subregión, y por encima de esa media están territorios como Aruba, Islas Vírgenes Británicas, Bahamas, Santa Lucía, Granada, Antigua y Barbuda, Dominica y Belice.
Tras los primeros meses de cierre, la reapertura al turismo avanzó desde que en junio abrieron plazas en Antigua y Barbuda, Aruba, Bahamas, Belice, Jamaica, República Dominicana y las islas Turcas y Caicos
La OIT recordó que el turismo es tradicionalmente una industria intensiva en mano de obra con un efecto multiplicador superior al promedio de otros sectores, y beneficia a categorías vulnerables de trabajadores que están en desventaja en el mercado laboral, como los jóvenes, las mujeres y los migrantes.
También se preocupa la organización por el aumento del empleo informal entre los trabajadores del sector turístico, lo que puede llevar a su exclusión de beneficios de protección social relacionados con el trabajo.
La OIT recomienda a gobiernos y empleadores que presten atención especial a los trabajadores despedidos, para que puedan retornar pronto a la actividad, incluyendo medidas que mejoren sus competencias y readaptación profesional.
También pidió un diálogo tripartito -gobierno, empleadores y sindicatos- que pueda posicionar al sector para que lidere la transición a economías verde y azul con creación de empleo dirigido a nuevos enfoques del disfrute turístico.
Durante la Cumbre Mundial sobre el Covid-19 y el mundo del trabajo para construir un futuro mejor, Ricardo Cusanno, presidente de Fedecámaras instó a dejar a un lado la diatriba política y que cesen los ataques al sector empleador
“Resaltamos la importancia de cesar los ataques al sector empleador. En Venezuela lo decimos con propiedad. Aún se mantiene la inobservancia del Gobierno a los Convenios y Recomendaciones de la Comisión de Investigación de la OIT”
A casi 4 meses de cuarentena, Venezuela sufre los estragos no solo de la pandemia, sino de un modelo político, económico y social que, a su juicio, ha desmantelado la institucionalidad democrática, cercenado la libre iniciativa y la propiedad privada.
La máxima autoridad de Fedecámaras indicó que la diatriba política en el país ha obstaculizado el acceso a las fuentes financieras internacionales y la atención de los 4 pilares promovidos por la OIT ante la pandemia, dificultando la adecuada ayuda a las empresas y la preservación de los empleos.
El mensaje que elevó a los gobiernos, empleadores, trabajadores del mundo y organismos internacionales, se centró en el sentido de urgencia para la adopción de medidas que permitan detener de inmediato el cierre de empresas, el crecimiento del desempleo, la pobreza, la desigualdad y la violencia.
De igual forma, Cusanno reiteró que el sector privado es factor clave para la recuperación y el sostenimiento del empleo.
“Los gobiernos deben concientizar la urgente necesidad de generar confianza para estimular la inversión, lo que exige fortalecer el marco institucional y democrático de los países”
Trabajo post-pandemia
Ante tanta incertidumbre sobre cómo será el mundo del trabajo post-pandemia, indicó que es vital ofrecer a todos los trabajadores, una mayor cobertura social y apoyo para su formación adecuada a las nuevas realidades y a la transformación digital.
Asimismo, solicitó la contribución de los gobiernos al fortalecimiento del sistema financiero interno y una estrategia compartida de cooperación financiera internacional a las empresas y a los trabajadores, al igual que una flexibilización tributaria, constituirían base fundamental para un tránsito exitoso hacia la recuperación.
“Es indispensable facilitar las condiciones para la inserción de más puestos de trabajo bajo esquemas de flexibilización laboral, en sectores estratégicos como: manufactura, construcción, comercio y servicios, turismo y transporte, entre otros”
Puntualizó que el mundo demanda a los gobiernos focalizar la agenda en la solución de la crisis sanitaria y económica por encima de la confrontación política.
Cusanno indicó que los empresarios en Venezuela siguen a la espera de respuestas a las múltiples propuestas formuladas por el sector privado.
Concluyó, que Fedecámaras apuesta al diálogo social como pilar para mantener la actividad económica y renovar la confianza.
“Es la única forma de superar el enorme desafío que tenemos por delante, donde el sector privado y sus trabajadores constituyen, sin duda, parte de la solución”, sentenció.
Recordemos que Fedecámaras y las organizaciones de trabajadores independientes del país, suscribieron un Manifiesto Bipartito el 29 de mayo, donde se comprometían a trabajar en una agenda conjunta para superar la pandemia y poner en marcha un plan de reactivación y vuelta al trabajo de forma segura.
Estas estimaciones hablan sobre un aumento mayor de lo esperado en la cantidad de horas de trabajo perdidas en todo el mundo durante el primer semestre de 2020, debido a la pandemia del coronavirus.
La entidad advirtió también en su reporte publicado el martes:
“Que la recuperación sumamente incierta en la segunda mitad del año no será suficiente para regresar a los niveles anteriores a la pandemia (…)
Y se corre el riesgo de ver una pérdida constante de empleos a gran escala”.
El informe “Observatorio de la OIT: La COVID-19 y el mundo del trabajo”expone que más de 400 millones de empleos de tiempo completo se perdieron en el segundo trimestre de 2020.
El informe de abril había proyectado estimaciones hasta de unos 305 millones de empleos.
La situación se agrava porque un 93% de los trabajadores del mundo viven en países con algún tipo de cierre de centros de trabajo, fundamentalmente en las Américas
REGIÓN
PÉRDIDA EN HORAS DE TRABAJO
AMÉRICAS
18,3 %
EUROPA Y ASIA CENTRAL
13,9 %
ASIA Y EL PACÍFICO
13,5 %
ESTADOS ÁRABES
13,2 %
ÁFRICA
12,1 %
Datos: Observatorio de la OIT: La COVID-19 y el mundo del trabajo
El futuro inmediato
El informe proyecta tres escenarios diferentes para lo que queda del año:
Uno de base, uno pesimista y otro optimista, y señala que el resultado a largo plazo dependerá de la trayectoria futura de la pandemia y de las políticas de los gobiernos.
El Observatorio constata además que las mujeres han sido impactadas de manera desproporcionada por la pandemia.
Esto porque muchas trabajan en sectores de los más golpeados por la crisis, como hotelería, manufacturas, doméstico, sanitario y servicios sociales, entre otros.
El documento concluye que entre los principales retos del futuro estará encontrar un equilibrio adecuado entre los diferentes sectores de la sociedad para generar los mejores resultados sostenibles en el mercado de trabajo.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), estimó que al menos 500.000 trabajadores migrantes pueden regresar a sus países de origen, a pesar de la crisis por Pandemia del Covid.19.
De acuerdo con las cifras publicadas por la OIT hay 164 millones de trabajadores migrantes en el planeta, lo que equivalente al 4,7% de la mano de obra mundial.
De estos, gran parte han perdido sus empleos y en la actualidad se ven obligados a regresar a sus ciudades nativos, mismos que ya enfrentan economías vacilantes y aumentos del paro. «Potencialmente, se trata de una crisis dentro de la crisis de Covid-19», explicó Manuela Tomei, encargada de las Condiciones laborales y la igualdad en la OIT.
La organización expuso que la mayoría de los países de origen tienen «posibilidades limitadas para reinsertar (en el mercado laboral) a un número tan elevado de personas».
El temor de la OIT es que estos regresos tengan «graves consecuencias sociales y económicas», si ocurren en un corto periodo de tiempo y si los migrantes no se benefician de medidas de protección social ni asistencia para reintegrarse al mercado laboral.
En este sentido, la OIT instó a tomar las medidas adecuadas para proteger a los trabajadores migrantes bloqueados actualmente, y garantizar que quienes retornen a sus países de origen puedan reinsertarse.
Paralelamente, subrayó que otros trabajadores migrantes se encuentran bloqueados en los países donde residen al verse privados del acceso a la seguridad social y con muy poco dinero para alimentación y vivienda.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha advertido este jueves de que la crisis provocada a nivel mundial por la pandemia de coronavirus podría provocar un aumento del trabajo infantil en América Latina y el Caribe.
Se ha indicado en un comunicado que más de 300.000 niños y adolescentes podrían verse obligados a trabajar a causa de las consecuencias de la pandemia en la región.
«La desaceleración de la producción, el desempleo, la baja cobertura de la protección social, la falta de acceso a seguridad social y los mayores niveles de pobreza son condiciones que favorecen el aumento del trabajo infantil»
Así lo reveló un análisis llevado a cabo por la OIT y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de Naciones Unidas.
Ambas entidades coinciden en que los indicadores de trabajo infantil peligroso podrían «incrementarse significativamente».
Esto, si no se implementan medidas y estrategias para reducir el impacto en la región que podría llegar a aumentar en 1 y 3 puntos porcentuales.
El análisis, que en un principio abarcaba México, Perú y Costa Rica y que se basa en los resultados del Modelo de Identificación del Riesgo del Trabajo infantil (MIRTI), pudo prever la estimación.
De acuerdo con los datos recabados, a los 10,5 millones de menores que ya están trabajando actualmente, se le sumaría un cantidad importante.
«Al menos entre 109.000 y 326.000 niños y adolescentes podrían ingresar al mercado de trabajo»
Recordaron además que el porcentaje de niños y adolescentes entre 5 y 17 años que trabajan en América Latina y el Caribe bajó del 10,8 por ciento en 2008 al 7,3 por ciento en 2016.
Lo que equivale a una disminución de 3,7 millones de personas en esa situación, hasta el indicador actual de 10,5 millones.
«El aumento del desempleo y la pobreza afectarán severamente el bienestar de las familias, particularmente aquellas en condiciones de pobreza extrema»
La OIT y la CEPAL ha citado así como uno de los principales factores de inseguridad e inestabilidad económica el hecho de que el «jefe del hogar trabaje en condiciones de informalidad, donde la protección social es mínima y los contratos laborales inexistentes«.
Por otra parte, han alertado de que el cierre temporal de las escuelas es otro factor que podría provocar un aumento del trabajo infantil.
«Ahora más que nunca niños y adolescentes deben estar en el centro de las prioridades de acción que, en su conjunto y a través del diálogo social tripartito, ofrezcan respuestas para consolidar los avances en la reducción del trabajo infantil, especialmente en sus peores formas«.
OIT alertó que 1.600M de personas deben decidir entre «morir de hambre o morir por el virus». Estos millones de trabajadores, no pueden depender de esquemas de protección contra el desempleo.
Estos empleados al estar en situación laboral irregular tampoco disponen de ahorros que les permitan cumplir con las medidas de confinamiento y no ir a trabajar.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha alertado que 1.600 millones de trabajadores informales en todo el mundo se están enfrentando al dilema de «morir de hambre o morir por el virus», ante la falta de medios materiales para subsistir durante los periodos de confinamiento y medidas extraordinarias establecidas por gobiernos a nivel mundial.
La crisis del COVID-19 está exacerbando las vulnerabilidades y las desigualdades existentes
Han sido las palabras del jefe del servicio Inwork de la OIT, Philippe Marcadent. «Las respuestas políticas deben garantizar que el apoyo llegue a los trabajadores y a las empresas que más lo necesitan», ha agregado.
El organismo con sede en Ginebra ha alertado de que estos 1.600 millones de trabajadores, de los más de 2.000 millones que hay a nivel mundial, no pueden depender de esquemas de protección contra el desempleo
Están en situación laboral irregular, y tampoco disponen de ahorros que les permitan cumplir con las medidas de confinamiento y no ir a trabajar.
Morir de hambre o morir por el virus
«Morir de hambre o morir por el virus es el dilema demasiado real al que se enfrentan muchos trabajadores de la economía sumergida», ha destacado la OIT en el informe presentado.
Los 2.000 trabajadores informales representan el 62% de la fuerza laboral a nivel mundial. En países de bajos ingresos, los trabajadores de la economía sumergida representan el 90% del empleo total.
Mientras que en los países de ingresos medios ese porcentaje baja hasta el 67%, y se vuelve a reducir hasta el 18% en los países más desarrollados.
Para los 67 millones de trabajadores domésticos del mundo, 75% de los cuales son trabajadores informales, el desempleo representa una «amenaza tan grande como el mismo virus», ha alertado la OIT.
Muchos no han podido trabajar, bien sea por solicitud de su empleador o por cumplir con las medidas de confinamiento.
Aquellos que siguen trabajando enfrentan un «riesgo elevado» de contagio al cuidar de familias en su domicilio privado.
Para los 11 millones de trabajadores domésticos migrantes, la situación es «aún peor», ha criticado el organismo
Entre sus recomendaciones, el informe destaca la necesidad de adoptar políticas que reduzcan la exposición de los trabajadores informales al virus, que garanticen que las personas contagiadas tengan acceso a la atención médica.
Además que proporcionen un ingreso y una ayuda alimentaria a las personas y sus familias y que prevengan los daños causados en el tejido económico de los países.
Para millones de trabajadores, la ausencia de ingresos equivale a ausencia de alimentos, de seguridad y de futuro. […] A medida que la pandemia y la crisis del empleo evolucionan, más acuciante se vuelve la necesidad de proteger a la población más vulnerable.»
Guy Ryder, Director General de la OIT
En su informe de perspectivas 2020 la OIT había proyectado que el desempleo aumentará en los próximos dos años, pero eso es solo parte del problema.