Categoría: Emprendimiento

  • Venezuela tendrá su primera residencia para fundadores de startups

    Caracas amanece con una figura que hasta ahora solo existía en Silicon Valley, en el sur de la Florida o en un puñado de hacker houses de San Francisco: una casa donde media docena de fundadores viven, comen y construyen su empresa bajo el mismo techo durante tres meses. Se llama Casa212 y es el primer programa de este tipo montado dentro de Venezuela.

    La iniciativa la lanzan Vicente Zavarce —fundador y CEO de Yummy—, Diego Salas —Managing Partner de Epakon Capital, el fondo de inversiones de Salas y Zavarce enfocado en startups venezolanas— y el equipo de Arqos Capital, una firma de inversión enfocada en Venezuela. El programa selecciona seis equipos por cohorte, les inyecta US$150.000 a cada uno y los instala durante doce semanas en una residencia caraqueña completamente equipada en la urbanización Altamira, con un coworking integrado en el mismo espacio. La consigna, tomada casi literalmente del manual de las aceleradoras del norte, es condensar un año de progreso en apenas doce semanas.

    Las postulaciones para la primera cohorte ya están abiertas en Casa212.com y cierran el 15 de agosto de 2026; el programa arranca el 15 de septiembre. Casa212 está abierto a fundadores de cualquier ciudad de Venezuela y también a emprendedores de cualquier parte del mundo: el único requisito es estar dispuesto a mudarte a Caracas y vivir de forma inmersiva en la residencia durante los tres meses que dura el programa.

    «Las grandes compañías rara vez se construyen en aislamiento”, afirma Zavarce, “Se construyen rodeadas de personas extraordinarias, en entornos que maximizan el enfoque y la velocidad de ejecución». 

    En otras palabras, más allá de ofrecer capital o mentorías, Casa212 busca reproducir en miniatura –en un mini-cluster– uno de los activos más difíciles de copiar de Silicon Valley: las “economías de aglomeración». La premisa es que la proximidad física entre fundadores acelera el intercambio de conocimiento, amplía las redes de contacto y aumenta la velocidad con la que las startups aprenden y ejecutan. “Si aceleramos la velocidad de aprendizaje de los fundadores, aceleramos la creación de grandes empresas”, afirma Salas. 

    Residencias para fundadores y aceleradoras

    Pero para entender qué es Casa212 conviene separar dos conceptos que suelen confundirse. Una accelerator —aceleradora— es un programa de duración fija que invierte una suma acotada en una tanda de empresas jóvenes —lo que en la jerga se llama cohort o batch— y, a cambio de una participación accionaria, les ofrece mentoría, contactos y una fecha de graduación, el demo day, donde presentan ante inversionistas. El modelo lo popularizó Y Combinator en California en 2005: por sus cohortes pasaron Airbnb, Dropbox, Stripe y Coinbase, y también Yummy, en el verano de 2021. Hoy la firma invierte alrededor de $500.000 dólares por empresa y corre cuatro tandas al año.

    Una founder residency va un paso más allá. Al capital y la programación le suma la convivencia física: los fundadores no solo trabajan juntos, sino que duermen bajo el mismo techo, con la comida y la logística resueltas, para que no exista distracción alguna entre ellos y su producto. El referente más directo es HF0 —Hacker Fellowship Zero—, la residencia fundada por Dave Fontenot que corrió una edición temprana en Miami antes de instalarse en una mansión frente a Alamo Square, en San Francisco. 

    Allí, unos diez equipos por cohorte pasan doce semanas sin ocuparse de nada que no sea hablar con clientes, construir, ejercitarse y dormir; a cambio, HF0 pone hasta un millón de dólares. Su promesa de hacer «un año de trabajo en doce semanas» es, casi palabra por palabra, el modelo que Casa212 busca importar. En los últimos años el formato se volvió una categoría: programas como South Park Commons y Antler han hecho de la residencia inmersiva un género propio dentro del venture capital.

    Frente a los cheques de San Francisco y Palo Alto, los US$150.000 de Casa212 son deliberadamente más modestos pero calibrados al costo —bastante menor— de construir una empresa desde Venezuela. La contraparte es una infraestructura pensada para startups: programación semanal, mentorías con operadores e inversionistas, acceso a potenciales clientes corporativos, apoyo legal y financiero para estructurar compañías globales y una red de inversionistas para las rondas siguientes.

    Quiénes están detrás 

    A pesar de todo esto, una residencia de fundadores vale al final lo que valga la gente que la respalda: y ahí Casa212 no reparte cartas menores.

    Ni Zavarce ni Salas son nombres nuevos en el ecosistema. Los dos se conocieron de adolescentes en el Colegio San Ignacio de Loyola en Caracas, fueron compañeros —y roommates— en Northeastern University en Boston, y desde su fondo Epakon Capital han respaldado buena parte de la nueva camada de startups venezolanas con ambición global: Cashea, una de las plataformas de buy now, pay later de más rápido crecimiento en el país; la fintech Krece; Meru; la plataforma de automatización con inteligencia artificial Stack AI, y la librería de interfaces HeroUI, entre otras. Yummy, la super app de delivery y movilidad que Zavarce fundó en 2020, es la aplicación con más transacciones digitales del país, pasó por Y Combinator en 2021 y le valió a su fundador un lugar en la lista Forbes 30 Under 30 de 2023.

    “Quiero que Casa212 cambie la escala de lo que creemos posible”, dice Zavarce, “Que de aquí salgan empresas que creen cientos de miles de empleos, inventen modelos de negocio que nunca antes habían existido en Venezuela y compitan de tú a tú con las mejores compañías del mundo.”

    Arqos Capital, el tercer socio, aporta la trastienda operativa. Es una firma con sede en Miami que invierte exclusivamente en Venezuela desde 2019 —cuando prácticamente ningún fondo se atrevía— sobre una tesis contraria: que la fase de recuperación del país abriría una ventana para quien llegara temprano. Casa212 es, en cierto modo, la traducción de esa apuesta al lenguaje de las startups: un intento de fijar en Caracas el talento que durante una década se fue a construir a otra parte. El propio nombre lo subraya —212 es el código telefónico de la capital—, un guiño a la conexión entre la ciudad y una generación de empresas con vocación de escala global. “Espero que dentro de 10 años sea imposible contar la historia del emprendimiento en Venezuela sin hablar de Casa212”, explica Zavarce. 

    «Durante los últimos cinco años, Arqos ha respaldado el ecosistema emprendedor venezolano invirtiendo en startups y construyendo el Wave Tech Hub [en Caracas Campus en La Trinidad]. Creemos que este es el momento indicado para redoblar nuestra apuesta y por eso creamos Casa212,» afirmó Francisco Amador, Managing Director de Arqos Capital. «Queremos crear las condiciones ideales para maximizar las posibilidades de éxito de los emprendedores venezolanos, quienes tendrán un rol fundamental en esta etapa del país.»

    Pero Zavarce va más allá: “Quizás lo más importante es cambiar la ambición colectiva. Que una generación entera deje de preguntarse cómo conseguir un buen trabajo y empiece a preguntarse cómo construir una empresa que cambie una industria”, dice, “Si Casa212 logra que miles de venezolanos piensen más en grande, el impacto va a ir mucho más allá de las startups que salgan de la residencia.”

    Así, la expectativa —o la apuesta— es que de esa casa repleta de fundadores en modo intensivo, en alguna calle al norte de Caracas, salga el próximo Yummy o el próximo Cashea. Esta vez, construido desde adentro.

    ECOSISTEMA

  • Wears Tech adapta su tecnología Blockchain para certificar la trazabilidad de las donaciones en Venezuela

    Daniela Lugo y María Ruiz co-fundadoras de Wears Tech, en una entrevista para Fedecámaras Radio, indicaron que adaptaron la infraestructura de su plataforma The Origin (originalmente concebida para la trazabilidad y registro con tecnología Blockchain en la industria de la confección) para crear Origin for Venezuela, un sistema que permite monitorear el recorrido de las donaciones en tres etapas mediante correos electrónicos, garantizando la transparencia sin comprometer la identidad de los beneficiarios.

    «Nosotros creemos en la sinceridad de las donaciones. Es bonito cuando las personas donan y ven que su ayuda llega a las manos correctas; por eso adaptamos nuestra plataforma para ofrecer una trazabilidad sostenida desde el exterior que garantice a dónde llega cada aporte», fueron las palabras de una de las fundadores de Wears Tech.

    La iniciativa ofrece la opción de donar bienes específicos (como kits para fiebres, ropitas, mantitas de bebé, sleeping bags, cojines y camitas para mascotas) elaborados junto con diseñadores aliados y la red Maducap. Las donaciones se procesan mediante activos digitales para certificar el seguimiento directo hasta la entrega.

    «A través del sistema de seguimiento se notifica cuando se hace la compra, cuando se mapea el destino y cuando finalmente llega la ayuda. No damos nombres específicos por seguridad y respeto a los afectados, sino el lugar y la fecha de entrega«, acotó Ruiz en el programa de «La Simón Emprende».

    Además del desarrollo tecnológico, Wears Tech puso sus capacidades de diseño instruccional y patronaje al servicio de los rescatistas, elaborando fichas técnicas y patrones digitales para la confección de balaclavas (pasamontañas) utilizadas durante las labores de salvamento.

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  • UCAB despliega sus ocho ejes de extensión social para atender a las comunidades tras el terremoto

    Adle Hernández, directora general de Extensión Social de la Universidad Católica Andrés Bello, comentó que la institución cuenta con ocho ejes de acción. Entre ellos están el eje jurídico (Clínicas Jurídicas gratuitas), el área de psicología (atención a la salud mental a precios solidarios), salud (Centro de Salud Santa Inés), innovación y emprendimiento (finanzas y formación), innovación educativa (red de escuelas y robótica), sustentabilidad ambiental, relaciones comunitarias y el eje social de la sede UCAB Guayana.

    A través del Vicerrectorado de Identidad y Desarrollo y la Dirección de Extensión Social, los estudiantes y la institución activaron en tan solo dos días un centro de acopio que operó sin descanso durante aproximadamente diez días, logrando canalizar la ayuda hacia los sectores más necesitados gracias a la confianza de la ciudadanía y al tejido social previo.

    «El tejido social es fundamental para responder a momentos de crisis. Gracias a la red de aliados y escuelas que tenemos en La Guaira pudimos mapear rápidamente a dónde llevar la ayuda y dónde no había llegado nada. La gente nos trae los insumos porque hay una confianza impresionante en la universidad», dijo Hernández en el programa «Emprendimiento UCAB.

    Inspecciones estructurales e iniciativas psicologicas

    Según Hernández, la Facultad de Ingeniería inspeccionó más de 20 escuelas aliadas en sectores populares como Antímano, La Vega y Caricuao para garantizar un regreso a clases seguro en septiembre. Por su parte, el Centro de Clínicas Jurídicas promovió una alianza interuniversitaria (con la UCV, UNIMET, UMA y USM) para ofrecer asistencia legal gratuita en casos complejos derivados de la tragedia (pérdida de documentos, protección de menores, presunción de muerte, entre otros.

    A lo que se refiere en la salud mental , se activaron programas de acompañamiento y contención emocional para los docentes y equipos directivos en Caracas y La Guaira con miras a la recepción de los alumnos en el nuevo año escolar.

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  • Tecnología con propósito: La UCAB e impresores 3D fabrican férulas y silbatos de emergencia para damnificados

    El laboratorio de la UCAB, en alianza con empresas de egresados (como LayerLab y Austin 3D), se integró a la comunidad maker de Venezuela para imprimir inmovilizadores en 3D (férulas de muñeca, pierna y cuello). A través de esta red cooperativa nacional e internacional, se lograron distribuir más de mil inmovilizadores para los afectados por la emergencia.

    Joao de Gouveia, director de la Escuela de Ingeniería Industrial de la UCAB y coordinador del laboratorio de prototipismo e impresión 3D, comentó que utilizando impresoras 3D pequeñas, se llegó a fabricar alrededor de 300 silbatos diseñados bajo principios de ingeniería para que suenen fuerte con muy poco aire.

    Estos dispositivos se distribuyeron en refugios (como el del Parque del Oeste y en La Guaira) a través de la iniciativa «Silbato por la vida», con el fin de que los niños puedan alertar de forma sonora ante cualquier situación de peligro.

    «La otra también es para los refugios, para nadie es secreto que los niños en esos refugios pueden estar en peligro, y la idea era diseñar un objeto que necesitara poco aire para sonar duro. Desde el punto de vista de ingeniería, son dos cámaras tipo Venturi, que hacen que con un poquito de viento pueda sonar realmente fuerte, y bueno, se le instruye a los niños de que no es un juguete, que es un elemento que puede salvar la vida», fueron las palabras de Gouveia.

    Un punto resaltado por el profesor fue canalizar la energía de los estudiantes flexibilizando los requisitos universitarios para convertir las necesidades reales de los refugios en pasantías, servicios comunitarios o proyectos de grado.El mismo resaltó que a partir de septiembre, planifican visitar los refugios junto a las autoridades para que los alumnos diseñen soluciones técnicas que cumplan con este doble propósito académico y social.

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  • IESA potencia su voluntariado a través de la «acción con propósito»

    El encuentro contó con la participación del presidente del Dividendo Voluntario para la Comunidad y representantes del Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (UNV), la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y la Fundación Telefónica Movistar.

    El relanzamiento del programa «Voluntariado IESA: acción con propósito» marca un hito en la institución, después de haberse destacado por muchos años en iniciativas de este tipo, como lo fue el “Proyecto San Bernardino”.

    El encuentro celebrado el 28 de julio de 2026, reunió a más de 100 voluntarios entre empleados y profesores, estudiantes, emprendedores y egresados,  quienes después de manifestar su interés de sumarse al voluntariado, participaron de manera presencial y virtual  en  una sesión de activación y compromiso, destinada a confirmar el nuevo enfoque.

    Esta iniciativa es retomada por el IESA con el fin de movilizar el talento, la experiencia,el tiempo, las redes y la solidaridad de la comunidad en favor del bienestar colectivo. El programa queda anclado en la sostenibilidad institucional, pero toma en consideración el terremoto en Venezuela como una prioridad inicial y un llamado urgente a la acción.

    La apertura de la actividad  estuvo a cargo del profesor Edwin Ojeda, coordinador del Centro de Sostenibilidad y Liderazgo Responsable, y de Miranda Vallerugo, gerente de Proyectos Especiales, quienes definieron el programa como una «plataforma para la acción», conscientes de que el  IESA puede aportar conocimiento, gestión, organización, redes, tiempo, logística y liderazgo responsable.

    Ojeda hizo un llamado crítico a trascender la teoría académica: el liderazgo responsable no puede limitarse a «enseñar y aprender», sino que debe validarse en el terreno, utilizando el voluntariado como su brazo ejecutor más potente.

    El valor estratégico del paso a la acción

    Para el IESA, este nuevo enfoque, cuyo núcleo no es la tragedia, sino el liderazgo responsable en acción, institucionaliza el servicio como un aporte, haciendo que la organización deje de ser un observador académico para convertirse en un actor social activo y resiliente.

    Radiografía de la solidaridad en el Voluntariado IESA — Miranda Vallerugo y Edwin Ojeda

    El diseño de un programa de impacto escalable requiere comprender profundamente el capital humano disponible. La organización logró en su primera convocatoria más de 130 inscritos iniciales, demostrando cómo la comunidad IESA ha respondido con una base heterogénea y altamente calificada.

    Segmento de la Comunidad IESAPorcentaje de Participación
    Colaboradores administrativos35.6%
    Estudiantes34.8%
    Egresados17.4%
    Profesores9.0%
    Comunidad IESA / Bendetec3.0%

    El análisis de intereses detectó prioridades claras: Apoyo a la infancia (41.7%), Alianzas con el Dividendo Voluntario (31.8%) y la reactivación de los Proyectos Comunitarios en San Bernardino (12.1%). Este último punto posee un peso institucional histórico, pues se trata de retomar una iniciativa de hace 15 años (Proyecto San Bernardino) que integraba a la comunidad mediante clases y eventos culturales.

    La disposición de un 36% de voluntarios para servicios de mentorías y charlas técnicas, frente a un 50% orientado al apoyo operativo, permite al IESA diversificar su opciones de intervención voluntaria. Esta mezcla garantiza que la institución pueda atender tanto la logística de emergencia (centros de acopio) como el fortalecimiento estructural de organizaciones sociales a través de la transferencia de conocimiento especializado. Si el potencial humano es el motor de esta iniciativa, la visión estratégica será su volante.

    El voluntariado como estrategia de acción social — Ramón Ostos

    Ramón Ostos, presidente del Dividendo Voluntario para la Comunidad (DVC), presentó la hoja de ruta para transformar la solidaridad espontánea en capital social sostenible. Ostos vinculó el voluntariado directamente con la cátedra de Liderazgo Responsable, introduciendo el concepto de Social Accountability (Rendición de Cuentas Social) como pilar de la ciudadanía corporativa.

    Para consolidar un programa exitoso, Ostos propuso cinco elementos:

    1. Formar: Inducción técnica en liderazgo y comunicación.
    2. Generar experiencias con propósito: Integrar al voluntario en la toma de decisiones.
    3. Construir alianzas: Fomentar la colaboración Academia-Empresa-Sociedad Civil.
    4. Medir para mejorar: Cuantificar horas e impacto para garantizar transparencia.
    5. Valorar y reconocer: Fortalecer la cultura de servicio.

    Un punto crítico de su intervención fue la defensa del voluntariado en horario laboral. Realizar estas acciones durante la jornada de trabajo representa la prueba definitiva de compromiso organizacional para ir más allá de la filantropía de fin de semana.

    El poder del voluntariado — Daniela Hernández

    Daniela Hernández (Programa de Voluntarios de la ONU) destacó que el voluntariado es un eje transversal en la preparación, respuesta y recuperación. En el contexto venezolano, el compromiso es profundamente local: de los 126 voluntarios de la ONU en el país, 123 son nacionales, con un 55% de participación femenina y una edad promedio de 34 años.

    Hernández detalló el uso de tecnología e inteligencia artificial para la gestión de escombros tras el sismo del 24 de junio, optimizando las estimaciones mediante imágenes satelitales. No obstante, realizó un análisis de brechas fundamental: Venezuela carece de una organización similar a SENACED (México), un modelo mixto que coordina eficientemente la ayuda del sector privado con la sociedad civil durante desastres.

    Impacto en la resiliencia local

    Para Hernández, invertir en voluntariado nacional es invertir en resiliencia comunitaria. Los voluntarios locales actúan como puentes que garantizan que las capacidades técnicas permanezcan en el territorio, asegurando una recuperación temprana que no dependa perpetuamente de la asistencia internacional.

    Voluntariado en acción — Inés Sandra Machado

    Inés Sandra Machado, Head of Asuntos Corporativos y de Fundación Telefónica Movistar, presentó la «Marea Azul» como ejemplo de alineación de propósitos. Bajo su visión, el voluntariado no es caridad, sino una estrategia de gestión de talento con métricas de negocio claras:

    • 91% de orgullo de pertenencia.
    • 87% de retención de talento vinculado directamente a la existencia de programas sociales.

    El análisis demuestra que el voluntario es un colaborador más comprometido y productivo. Además, resaltó cómo la digitalización (voluntariado online) y las alianzas multiempresariales permiten que el impacto sea resiliente incluso ante restricciones de movilidad, fortaleciendo el clima organizacional y la reputación institucional.

    La ética de la «Acción sin daño» — Gabriela Bello y Paula González

    Gabriela Bello y Paula González, representantes de OCHA, enfatizaron que la buena intención no basta y puede ser peligrosa. Bajo la máxima de que «las personas no son evidencia del voluntariado», lanzaron una advertencia contundente sobre la exposición en redes sociales: «Tú no querrías hacerte viral en el peor día de tu vida».

    A través de dinámicas interactivas con los asistentes, establecieron pautas basadas en los principios de humanidad, independencia, imparcialidad y neutralidad, destacando decisiones críticas:

    • Escucha vs. suposición: Citando el ejemplo de comunidades indígenas en Amazonas, explicaron que entregar arroz fue un error técnico, ya que por cultura y creencias consumen mañoco (yuca). La ayuda no se impone; el voluntario se adapta a la necesidad real.
    • Seguridad y dignidad: Un ejemplo técnico de «daño» es ubicar baños en campamentos a distancias excesivas o en zonas sin iluminación, lo cual expone a mujeres y niños a riesgos de violencia y protección.
    • Evitar la revictimización: No forzar a las personas a repetir sus traumas por curiosidad mientras se les brinda asistencia.
    • No crear falsas expectativas: Prometer sólo lo que la logística puede garantizar.

    Marco operativo del Programa de Voluntariado IESA — Miranda Vallerugo

    Miranda Vallerugo presentó formalmente los pilares operativos y las líneas estratégicas del programa durante la sesión de activación, destacando que el voluntariado es una plataforma permanente diseñada para movilizar la solidaridad de la comunidad IESA de manera organizada y sostenible.

    1. Sostenibilidad frente a la coyuntura

    Si bien el reciente terremoto fue el impulso definitivo para el relanzamiento, la visión del programa trasciende la emergencia. La gerente de Proyectos Especiales del IESA aclaró que el objetivo es mantener el programa anclado en la sostenibilidad institucional, garantizando una respuesta solidaria constante y no limitada a eventos puntuales.

    2. Modelo de «Liderazgo responsable en acción»

    El programa se fundamenta en tres pilares esenciales:

    • Servicio solidario: Responder a necesidades específicas con respeto, cuidado y pertinencia.
    • Fortalecimiento de capacidades: Utilizar las capacidades académicas, operativas y humanas de la institución para acompañar a personas y comunidades.
    • Acción colectiva con aliados: Articular esfuerzos con empresas, egresados y otras organizaciones para multiplicar el impacto social.

    3. Líneas de acción estratégicas

    Para organizar el talento de los voluntarios, se establecieron seis rutas permanentes de trabajo:

    1. Emergencias, recuperación y resiliencia.
    2. Educación, inclusión y oportunidades.
    3. Emprendimiento, empleabilidad y desarrollo productivo.
    4. Fortalecimiento de organizaciones sociales.
    5. Sostenibilidad ambiental y cultura institucional.
    6. Comunidad IESA en acción.

    4. Prioridades para 2026 y cierre

    Con una base inicial de más de 130 inscritos, las prioridades inmediatas incluyen la inducción de los voluntarios, la realización de jornadas solidarias entre agosto y septiembre, y la creación de una mesa de alianzas para conectar con necesidades verificadas en el terreno.

    Asimismo, Vallerugo extendió una invitación a integrarse al Comité de Voluntariado IESA, el cual contará con una estructura operativa para coordinar a los líderes y aliados de la iniciativa.

    Transformar el compromiso en impacto real

    El cierre del encuentro reflejó un consenso claro sobre la necesidad de profesionalizar la solidaridad. Participantes como Ibrahim y Romi resaltaron, vía Zoom, que el valor de esta iniciativa reside en su enfoque estructurado y en su ruta de aprendizaje, alejándose del protagonismo individual para priorizar el bienestar colectivo.

    El Programa de Voluntariado IESA — Acción con Propósito se consolida como el vehículo para transformar el conocimiento académico en impacto social tangible, a través de alianzas estratégicas.

    NOTA DE PRENSA

  • Rawayana crea la Fundación El After para ayudar a las víctimas del terremoto

    La banda venezolana Rawayana creó la Fundación El After, con la que prevé ayudar a las víctimas causadas por los terremotos del 24 de junio de este año.

    “Nuestra naturaleza es preguntarnos: ¿Qué viene después? Y para nosotros la respuesta está en las nuevas generaciones. El acompañamiento a niños y adolescentes tras estos terremotos será la primera de muchas misiones de Fundación El After”, indicó la agrupación a través de una publicación en su cuenta de Instagram.

    Rawayana indicó que se calculan en 19,6 millardos de dólares los daños directos a viviendas, hospitales y vialidad, de acuerdo con cifras del Banco Mundial y del Fondo Global para la Reducción de los Desastres y la Recuperación. También menciona que, según Unicef, hay 680.000 niños afectados que necesitan asistencia humanitaria.

    En la publicación, Rawayana hace un recuento de los aportes ya realizados a World Central Kitchen, Yummy Rides, Cáritas de Venezuela, Hogar Bambi, Connector House, ADN Venezuela y Fundación Altius. “Seguimos planificando para lo que viene después”, subraya el grupo.

    “Somos gente talentosa, creativa y capaz. Y en momentos como este, todo ese talento, alcance y capacidad pueden convertirse en acción. Sigamos aportando, donando, compartiendo y poniendo lo que sabemos hacer al servicio de Venezuela. Sigan a @fundacionelafter. Esto apenas comienza y vamos a necesitar de todos”, invita Rawayana en la red social. Llama a planificar para donar a partir del 15 de agosto.

    EL NACIONAL

  • UCAB convoca a una nueva cohorte de brigadistas para impulsar la cultura preventiva desde el hogar

    Tras el evento sísmico del 24 de junio, la Universidad Católica Andrés Bello, activó a su brigada de emergencia junto a la consultora externa Hasmac para brindar soporte médico-hospitalario, evaluar estructuras en riesgo y ofrecer apoyo emocional en comunidades vulnerables fuera del campus

    Maryury Carvajal, directora de seguridad y salud en el trabajo de la UCAB, comentó que la experiencia demostró que los protocolos de emergencia enseñados en las aulas son 100% efectivos en escenarios de catástrofe, y que la presencia de los brigadistas uniformados genera un impacto psicológico positivo que transmite calma a la población.

    Por su parte, Carvajal destacó que existe la falta de cultura preventiva en el país y la necesidad de fomentarla como un valor desde el hogar, organizando planes de emergencia familiares, comunitarios y corporativos.

    La brigada de la UCAB (que ya cuenta con 77 participantes) lanzará la captación para su sexta cohorte en el mes de septiembre, registrando un aumento significativo de interés tras los recientes sucesos. Asimismo, las charlas formativas e inspecciones preventivas para las comunidades externas se están coordinando e hilvanando a través del equipo de consultoría de Clínicas Jurídicas de la universidad.

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  • LAGA y World Central Kitchen superan las 35.000 comidas entregadas tras el sismo

    Desde el día siguiente al terremoto (25 de junio), LAGA se alió con la organización internacional World Central Kitchen (WCK) y la empresa Caracas Catering (liderada en cocina por la chef Ariana Pérez) para activar cocinas y preparar comidas calientes destinadas a las víctimas y rescatistas.

    Mónica Sahmkow, directora de la Academia de Gastronomía de la UCAB (LAGA), comentó que la iniciativa ha logrado entregar 35.000 comidas calientes, manteniendo un ritmo de producción de entre 1.200 y 1.500 platos diarios (500 distribuidos a través de WCK y otras 1.000 comidas por cuenta propia).

    Durante sus visitas a las zonas más devastadas en La Guaira, Sahmkow destacó no solo la eficiencia y velocidad de WCK para instalar 60 puntos de distribución gratuita, sino también la calidad humana del servicio, enfocado en ofrecer un trato digno y un momento de descanso a los afectados

    Por su parte, la directora de LAGA mencionó que más de 20 estudiantes de la academia se sumaron de inmediato como voluntarios, aplicando sus habilidades técnicas en una cocina profesional. Para incentivar su apoyo continuo, la universidad les convalidará estas horas como parte de sus pasantías obligatorias.

    Llamado a la solidaridad

    Ante la paulatina disminución de voluntarios por el retorno a las rutinas, se solicita el apoyo de cocineros profesionales (por motivos de seguridad industrial) e insumos como proteínas, vegetales, arroz y pasta. Las donaciones se reciben en el centro de acopio de Caracas Catering y el contacto se gestiona en el Instagram @laga.gastronomia.

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  • Vístete de Sueños: Moda con propósito y educación que transforma vidas

    En el ecosistema emprendedor venezolano, las iniciativas que logran conjugar la rentabilidad social con la excelencia técnica son las que marcan la pauta. Un ejemplo claro de este equilibrio es Vístete de Sueños, una asociación civil fundada en 2012 que ha logrado profesionalizar el oficio de la costura, sirviendo de puente entre la vulnerabilidad social y las oportunidades de negocio en la industria de la moda.

    Eglantina Párez y Verónica Rivas, líderes de la asociación, detallaron cómo su metodología de enseñanza de costura y patronaje no solo impulsa la industria de la moda local, sino que se ha convertido en un modelo sostenible de empoderamiento social y capacitación técnica.

    Alianzas estratégicas y viabilidad económica

    Vístete de Sueños es un caso de estudio sobre cómo el emprendimiento social puede escalar a través de alianzas estratégicas. La idea, nacida en Chile y madurada en el Ministerio de la Mujer de ese país, encontró en Venezuela el respaldo de la Fundación Ideas en 2011, ganando posteriormente el premio de Chevron para mujeres emprendedoras en 2012.

    Este respaldo inicial permitió probar la viabilidad del modelo. Más adelante, con el apoyo de la Embajada de Francia a través del premio PISCA, la organización logró sistematizar su enseñanza.

    La academia como motor de exportación y nuevos modelos de negocio

    La excelencia de esta metodología técnica abrió las puertas de la academia formal. Cuando la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) abrió su programa de Moda UCAB, buscaron a Vístete de Sueños para impartir las cátedras de corte, costura, confección y patronaje. «Nuestra metodología se llevará a la Católica», señaló Párez, destacando que entre ambas instancias han formado ya a cerca de mil personas.

    «En este instante… estamos lanzando como una especie de academia también dentro de Vístete de Sueños, una escuela BDS», explicó Rivas. Este modelo híbrido permitirá que los ingresos generados por los cursos privados ayuden a becar a personas sin recursos en sus programas sociales, manteniendo el carácter filantrópico original de la fundación.

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  • Ingeniería UCAB lidera triaje nacional de infraestructura y despliega app de inspección tras los sismos

    La Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica Andrés Bello y su Centro de Investigación, en alianza con la Comisión Presidencial y el Colegio de Ingenieros, realizan inspecciones técnicas a nivel nacional para evaluar la habitabilidad de viviendas e infraestructuras tras el sismo, determinando si los daños son estructurales o menores para llevar tranquilidad a la población o alertar sobre desalojos necesarios.

    Celia Herrera, Directora del Centro de Investigación y Desarrollo de Ingeniería de la Universidad Católica Andrés Bello, comentó que as inspecciones no se limitan a viviendas y escuelas; gracias al apoyo de la Sociedad Venezolana de Ingeniería, Transporte y Vialidad (Sotravial), también abarcan la revisión de la vialidad, puentes, túneles y taludes frente a reportes de la comunidad.

    «Desde nuestra Facultad de Ingeniería (…) estamos involucrados haciendo inspecciones técnicas a nivel nacional, tratando de dar tranquilidad a aquellas personas que temen por que su vivienda tenga algún tipo de daño estructural y llevarle tranquilidad a las personas de poder decirle a alguien que está durmiendo en la calle por temor, que puede entrar y que no va a pasar absolutamente nada», dijo en el programa «Emprendimiento UCAB».

    Por su parte, mediante una alianza con la empresa Esri de Venezuela, se diseñó una aplicación móvil georreferenciada y gratuita para centralizar los reportes. Según Herrera , actualmente cuentan con cerca de 200 voluntarios registrados, principalmente ingenieros civiles especialistas en estructuras, geólogos, geotécnicos y estudiantes de los últimos años de la carrera.

    «Creamos un formulario de inspección rápida que es una aplicación móvil georreferenciada . En esta primera fase, es tratar de evaluar de manera somera la habitabilidad , pero también se están involucrando geólogos, geotécnicos y especialistas en servicios para lo que posteriormente serán los estudios de ingeniería forense», fueron las palabras de la experta.

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